Estimulación musical temprana 1 - Emilce Jacobchuk - E-Book

Estimulación musical temprana 1 E-Book

Emilce Jacobchuk

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Beschreibung

Uno de los desafíos de trabajar con los niños pequeños es que no podemos tener una conversación fluida para saber qué sucede con lo que vamos enseñando. Por eso, conocer los procesos que se dan en el crecimiento constituye una fuente valiosa para tomar decisiones al momento de plantear clases o proyectos educativos para la primera infancia. Otro de los beneficios de este libro es que plantea una metodología que puede ser aplicada con facilidad por padres, profesores de música o docentes de sala de jardín de infantes, porque cuenta con una ficha técnica que ubica en el plano musical a quien expone, además de proveer videos de prácticas áulicas, audios de las canciones y partituras para quienes las puedan leer. Las experiencias relatadas por padres, docentes y directivos brindan la confianza necesaria para aplicar el método con total tranquilidad, ya que es una propuesta actualizada a las necesidades de los niños de hoy.

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Seitenzahl: 76

Veröffentlichungsjahr: 2023

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Producción editorial: Tinta Libre Ediciones

Córdoba, Argentina

Coordinación editorial: Gastón Barrionuevo

Diseño de tapa: Esteban Aguilera.

Diseño de interior: Departamento de Arte Tinta Libre Ediciones.

Productor ejecutivo de contenido: Esteban Aguilera.

Jacobchuk, Emilce

Estimulación musical temprana I / Emilce Jacobchuk. - 1a ed. - Córdoba: Tinta Libre, 2023.

108 p.; 21 x 15 cm.

ISBN 978-987-824-335-1

1.Educación. 2.Educación Musical. 3.Música para Niños. I.Título.

CDD 780.71

Prohibida su reproducción, almacenamiento, y distribución por cualquier medio,total o parcial sin el permiso previo y por escrito de los autores y/o editor.

Está también totalmente prohibido su tratamiento informático y distribución por internet o por cualquier otra red.

La recopilación de fotografías y los contenidos son de absoluta responsabilidadde/l los autor/es. La Editorial no se responsabiliza por la información de este libro.

Hecho el depósito que marca la Ley 11.723

Impreso en Argentina - Printed in Argentina

© 2023. Jacobchuk, Emilce

© 2023. Tinta Libre Ediciones

Estimulación musical temprana I

Prólogo

Nuestra vida está marcada por la música. Un altísimo porcentaje de los recuerdos que tenemos, lugares que hemos conocido, momentos que hemos vivido, rostros, personas, están atravesados por la música; inconsciente e inevitablemente se produce una asociación casi inmediata e instantánea con ella. Es una especie de columna vertebral entre lo que conocemos, pensamos, vivimos y sentimos; el común denominador entre nuestro desarrollo cognitivo y emocional, entre el cerebro y el corazón, entre las neuronas y nuestra alma.

¿Quién puede negar el poder de la música de activar y estimular nuestras neuronas y, a la vez, de elevar nuestra alma? Todas las personas lo hemos experimentado.

¿Cómo puede ser la música capaz de mover hasta la última fibra de nuestro cuerpo cuando bailamos, de relajarnos ante la tensión, de calmar un llanto, de dormir a un bebé y hasta de despertar a una persona del sueño de un coma?

¿Cómo explicamos que donde sobran o faltan las palabras necesitamos buscar o crear una canción que describa lo que sentimos o vivimos?

Toda esta magia comienza desde el primer minuto de vida. Los sonidos intrauterinos dejan huella: el latido del corazón es un sonido que universalmente emociona, detiene, capta la atención de quien lo escucha; el ruido del agua produce una reminiscencia del sonido del líquido amniótico. Hay gran cantidad de estudios que demuestran cómo el bebé reconoce la música que escuchó mientras estaba dentro de la panza. Y la más grande de las maravillas: ¡la voz de la mamá! Esa voz que el bebé escuchó durante nueve meses será el inicio de un poderoso e indestructible vínculo, junto con su tacto, su olor y su mirada.

Todos esos estímulos tienen relación con el desarrollo neuronal, cognitivo y emocional y se van evidenciando en la madurez evolutiva de la persona. Sus primeras devoluciones ante estos estímulos son las primeras miradas guiadas y focalizadas, la sonrisa y los balbuceos. Serán sus formas de expresar lo que siente y lo que necesita, mucho tiempo antes de adquirir el lenguaje propiamente dicho.

Antes de aprender a hablar o entender nuestro código lingüístico y el significado de las palabras, el bebé percibe y va comprendiendo el tono y el timbre de voz, elementos claves en la música. Todos tenemos el recuerdo de un bebé que se sorprendió, se asustó, lloró, rio o buscó una voz, dependiendo del tono y el timbre de esta. Lo mismo sucede ante el estímulo de la música, lo que comprueba su conexión con el desarrollo cognitivo y emocional de la persona. Nadie solo escucha algo: lo que se escucha provoca una emoción, una reacción, una acción.

Reconocerse y reconocer a los demás es otro de los grandes hitos del desarrollo madurativo de la persona. Y lo vemos acompañado siempre de la música, que activa, estimula e incentiva los sentidos. Canciones que describen el cuerpo humano, que hablan de los sentimientos, de las estaciones, de los animales y el mundo, van acompañando el desarrollo cognitivo y el conocimiento de este universo. 

Si observamos y hacemos memoria, la mayoría de las cosas que queremos enseñarle a un bebé o a un niño van unidas a una canción. Incluso sus primeras melodías son creadas con su cuerpo: palmas con sus manos, sus manos y otro elemento, zapateo, sonidos con su boca, etc. 

Entre el bebé, su mamá y la música se produce la magia; la magia y la maravilla del desarrollo cognitivo, la madurez de las emociones y el despliegue de todos los sentidos, habilidades y, sobre todo, el gran despliegue de la creatividad. Sucede lo maravilloso de la conexión entre la persona y el mundo.

Introducción

Mi vida ha estado marcada por la música desde que nací. Mi familia, de ascendencia ucraniana, consideraba el canto como una de las prioridades de la vida cotidiana. En las tardecitas, la casa se transformaba en una sala de ensayo, de concierto o simplemente en el espacio de escucha de canciones nuevas que luego sacaríamos de oído.

Mi abuelo, Kirilo Jacobchuk, había aprendido en Ucrania a leer música, y su hijo Boris supo seguir sus pasos en la dirección coral. Pero eran pocos quienes leían partituras, ya que el desafío era sacar los temas de oído y cantar a tres o cuatro voces sin desentonar una sola nota.

Mientras yo jugaba con mis amiguitas pequeñas, nuestras mamis se ocupaban de cantar y estructurar armonías perfectas. Papá acompañaba las canciones con el teclado o el acordeón, instrumento que supo estar presente en eventos de la familia y la comunidad.

Cantar y vivir en un ambiente musical para mí fue natural. Pude valorar ese hermoso regalo de mis padres, de la vida misma, tiempo después, cuando crecí y observé que en otras casas no era lo habitual.

De pequeña me enviaron al conservatorio para aprender solfeo y piano. Sin embargo, me resultaba muy difícil leer. ¡Era una verdadera molestia! Además, en ese momento de mi vida, consideraba innecesaria la lectura musical. Le pedía a la profesora que tocara una parte de la canción y yo la imitaba. Luego otra y así sucesivamente... ¡Podía tocar sin leer! La partitura finalmente se convertía en un recurso para mirar algunas notas que no recordaba, y nada más.

¡Son tantas las anécdotas que guardo con la música que podría escribir un libro solo con ellas! Pero voy a continuar enfocándome en el objetivo de este libro.

Puedo decir que tomé conciencia del vacío teórico-práctico que había en la educación musical para niños y niñas de cero a cinco años durante mis años de docencia en una escuela artística. Allí les decíamos a los padres que los niños podían ingresar únicamente cuando supieran leer. Mi conflicto se generaba porque las teorías del aprendizaje explicaban que la mejor edad para aprender era de uno a cinco años. Entonces me preguntaba qué estábamos haciendo. Perdíamos el tiempo más preciado e importante en la educación musical por falta de recursos didácticos, por no contar con materiales que nos orientaran. No digo que no existieran en aquel entonces. Si existían, nosotros no los conocíamos, no estábamos capacitados y un sinfín de no…

Mi hijo, con solo dos años, se enamoró del violín cuando vio la película Corazón, las alegrías de Pantriste. Fue así cómo comencé a gestar una orquesta infantil para que Valentino tuviera dónde y con quién aprender. Después de diecisiete años, logramos tener una orquesta ciclada de cero a treinta años. Sigue siendo uno de los principales objetivos de mi profesión encontrar las herramientas para la enseñanza musical para los niños pequeños.

En el año 2012, cuando se abrió el Centro de Actividades Educativas (CAE) de la Dirección General de Escuelas de Mendoza (DGE), planifiqué el Taller de Estimulación Musical Temprana para los niños de tres a cinco años. Junto con la hoy licenciada Cecilia Navarro, nos embarcamos en este mundo emocionante. Diez años más tarde, seguimos aprendiendo de los pequeños que nos muestran el camino.

Espero que este material enriquezca la práctica de cada lector, para que juntos podamos extender esta propuesta como derecho universal de la primera infancia.

Capítulo 1

La voz de mamá

Efectos de los sonidos en el bebé

El niño y la música tienen un vínculo especial. Ella es un vehículo de expresión de su personalidad y de sus emociones, de relajación y juego; posibilita y estimula los aprendizajes, colabora en su desarrollo psicomotriz.

El aprendizaje de la música es un ida y vuelta. Las emociones son las herramientas de acceso, estimulación y aprendizaje de la música. El niño de cero a tres años es pura emoción y sensibilidad, y a través de ellos potenciaremos el aspecto cognitivo.

¿Cómo comienza todo?

Al llegar al mundo, el bebé se aferra a lo más importante: su mamá y la leche materna. Hasta sus dos meses de vida, solo logra ver una figura borrosa. Luego comenzará a observar detalles de la cara.

Antes de ver con nitidez, el bebé ya escucha claramente; la voz de su mamá le es conocida desde el vientre materno, mientras se desarrollan sus vías auditivas. Uno de los efectos más notorios de la voz de la mamá es la calma que proporciona al niño: logra reducir el estrés y ayuda a activar circuitos neuronales. 

El proceso de neurodesarrollo comienza intrauterinamente y continúa a través del aprendizaje en la vida extrauterina o posnatal. Es una actividad compleja que sucede en todas las estructuras en formación. Estas conexiones son determinadas genéticamente (es decir, por lo que traemos en nuestros genes) y por lo externo que afecta directamente al ser humano en gestación (lo ambiental, los ruidos, las voces o la música).