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Carlos B. Ponce nos trae un nuevo título a su gran colección enfocado en inversiones, pero es más que eso, es una enseñanza sobre ser y mantenerse optimistas, un elemento fundamental para el éxito en los mercados bursátiles y en la vida. A través de un enfoque accesible y motivador, el autor desmonta mitos financieros y demuestra que, más allá de las estrategias técnicas, la confianza y una visión positiva son claves para construir patrimonio. Con ejemplos históricos, datos contundentes y reflexiones personales, Ponce revela por qué la Bolsa —pese a sus ciclos— es la mayor creadora de riqueza, y cómo adoptar una mentalidad resiliente puede marcar la diferencia entre el miedo paralizante y las oportunidades de crecimiento. La obra de Carlos Ponce trasciende lo financiero, ya que combina análisis económico riguroso con anécdotas cercanas, como cuando fue bautizado como "eterno optimista", y advierte sobre el mayor riesgo: no actuar a pesar del conocimiento. Ideal para quienes buscan entender los mercados con claridad o reinventar su perspectiva, este libro es una guía para convertir la incertidumbre en ventaja y dormir tranquilo, como el autor, sabiendo que el futuro —con las decisiones correctas— siempre será prometedor.
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Seitenzahl: 233
Veröffentlichungsjahr: 2025
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#EternoOptimistaBursátil
En un mundo donde la incertidumbre financiera y los ciclos de mercado pueden sembrar dudas y miedos, Eterno optimista bursátil emerge como una guía esencial para todos aquellos que desean entender los aspectos de la inversión bursátil con confianza y claridad. Carlos, autor y promotor incansable de la educación financiera en México, ha dedicado gran parte de su carrera a empoderar a las personas, permitiéndoles tomar decisiones informadas que fortalezcan su estabilidad económica y bienestar a largo plazo. A través de sus libros, ha logrado fomentar una cultura de inversión sólida y bien informada, demostrándonos que la educación financiera no es solo un conjunto de conocimientos técnicos, sino una herramienta vital para navegar los altibajos del mercado con seguridad y optimismo. Con su enfoque accesible y ameno, nuevamente logra inspirarnos a confiar en el proceso, a mantenernos firmes ante la adversidad y a entender que, con una buena educación financiera, el éxito y la creación de patrimonios sólidos están al alcance de todos.
Héctor Madero Rivero Presidente de Corporación Actinver
A través de este libro, Carlos nos enseña principios importantes para ser un inversionista en Bolsa. De una manera clara y con lenguaje sencillo, nos explica conceptos como que el tiempo es nuestro gran aliado; que no existe el momento perfecto para entrar, pero sí la capacidad de mantener y enriquecer las estrategias; que al comprar acciones nos convertimos en socios directos de las empresas a las que nos subimos al barco y por eso debemos conocerlas a fondo. Nos presenta varias ideas relevantes que, bien entendidas e implementadas, nos permiten tener, con el paso del tiempo, resultados favorables para la creación y crecimiento de patrimonios óptimos.
Enrique Sánchez Aldunate Presidente del Consejo NGM
Isabel Alonso Alonso Director SANFO Family Office
Los únicos obstáculos que impiden a las personas tomar en sus manos esta posibilidad y convertirla en una realidad son la ignorancia financiera y un sentimiento de inadecuación personal para las inversiones en la Bolsa. No obstante, con el libro que usted tiene ahora en sus manos, le aseguro que puede encontrar la solución para ambos problemas.
Beatriz Mancilla Urrea Fundadora y directora de Impulsa tu riqueza
Para Judy (así le decía siempre mi papá a mi mamá), la persona más fuerte, valiente y optimista. Su cariño y ejemplo lo han sido todo.
Prólogo
Presentación
Introducciones
PARTE 1. OPTIMISMO DE SOBRA
Prioridades
Hábitos financieros para los hijos
Los ingredientes del éxito bursátil requieren optimismo
El mejor momento para invertir en Bolsa
Optimismo versus cualquier crisis
Optimismo por conocimiento
Optimismo estadístico
Optimismo paciente
Optimismo en niveles máximos
Optimismo empresarial
Optimismo por el equipo
Optimismo por perfil global
Optimismo por liderazgo
Optimismo por el verdadero valor
Optimismo por diversificación
Optimismo de inicio de año
Optimismo técnico
Optimismo por meses de alza
Optimismo deportivo
Optimismo por tasas de interés
Optimismo adelantado
Optimismo medido
Optimismo por el interés compuesto
Optimismo animal
Optimismo novedoso
Optimismo histórico
Optimismo racional
Optimismo responsable
Atender las «señales»
PARTE 2. OPTIMISMO INTEGRAL
El futuro ya llegó y llegará para todos
Ser optimista
¿De qué nos arrepentimos?
El sueño del sultán
Bienvenido a Holanda/México
Construir confianza
¿Progreso o transformación?
Construir disciplina
El problema de los vampiros
Temor equivocado
El cuento incompleto del pescador
Millonario versus alto patrimonio
Habilidad deseable #1
¿Vivir más o vivir mejor?
La fórmula para la longevidad
Los septenios
Reflexión de un viajero optimista
PARTE 3. INTELIGENCIA ARTIFICIAL: LA TERCERA ES LA VENCIDA
Enamorarse del futuro
Olas de innovación
La tercera es la vencida
Supertendencias
La nueva inteligencia artificial
Las fases de la IA en el mercado accionario
La IA en la productividad laboral de EUA
Apenas está comenzando
La vida antes de internet
PARTE 4. EL CONOCIMIENTO ES PODER… SOLO SI LO EJECUTAMOS
¿Inversionista por correspondencia?
El conocimiento es poder… solo si lo ejecutamos
Ejecución de proyectos y la conexión emocional
Disciplina: el corazón de la ejecución
Viviendo la teoría de la reunión
Cuantificando la venta de pánico
Segundo nivel de pensamiento
El efecto cobra
Sobre las bases y la oportunidad
El riesgo de adivinar
De libros y lectores
Cubierta
Contracubierta
Portada
Dedicatoria
Índice
Créditos
Comenzar a leer
Agradecimiento especial
Quisiera empezar por agradecer y reconocer a Carlos Ponce como un guerrero incansable en el tema de crear cultura y educación financiera en nuestro país.
En un mundo donde la incertidumbre financiera y los ciclos de mercado pueden sembrar dudas y miedos, Eterno optimista bursátil emerge como una guía esencial para todos aquellos que desean entender los aspectos de la inversión bursátil con confianza y claridad. Carlos, autor y promotor incansable de la educación financiera en México, ha dedicado gran parte de su carrera a empoderar a las personas, permitiéndoles tomar decisiones informadas que fortalezcan su estabilidad económica y bienestar a largo plazo. A través de sus libros, ha logrado fomentar una cultura de inversión sólida y bien informada, demostrándonos que la educación financiera no es solo un conjunto de conocimientos técnicos, sino una herramienta vital para navegar los altibajos del mercado con seguridad y optimismo. Con su enfoque accesible y ameno, nuevamente logra inspirarnos a confiar en el proceso, a mantenernos firmes ante la adversidad y a entender que, con una buena educación financiera, el éxito y la creación de patrimonios sólidos están al alcance de todos.
Leer Eterno optimista bursátil es una experiencia fundamental para quienes desean no solo fortalecer su educación financiera, sino también cultivar una perspectiva informada y segura sobre la inversión bursátil. En esta obra, el autor nos ofrece mucho más que conocimientos técnicos y metodologías de inversión; nos brinda una guía emocional y psicológica para enfrentar los altibajos inevitables del mercado. A través de reflexiones profundas, argumentos sólidos, datos estadísticos y, lo más importante, experiencias reales, nos recuerda que la confianza y la preparación mental son tan cruciales como la técnica.
En un país donde la educación financiera sigue siendo un desafío, este libro se convierte en una herramienta indispensable para quienes buscan evitar decisiones precipitadas y aprovechar plenamente las oportunidades del mercado para crear y mantener patrimonios sólidos a largo plazo. A diferencia de sus libros anteriores, Eterno optimista bursátil tiene un objetivo aún más ambicioso: construir una visión optimista, pero fundamentada, de los mercados bursátiles. Carlos nos enseña que la preparación técnica y la resiliencia emocional van de la mano, y ambas son esenciales para tomar decisiones de inversión acertadas y sostenibles. Él nos invita a confiar en el proceso, a mantenernos firmes ante la adversidad y a ver la inversión no solo como una ciencia, sino también como un arte de perseverancia y fe en el futuro. Carlos nos lleva de la mano a través de las lecciones aprendidas durante la baja del mercado en 2022, una época en la que muchos inversionistas, enfrentados por primera vez a un ciclo de baja, estuvieron a punto de abandonar sus inversiones por miedo. Fue gracias a las reuniones, conferencias y asesorías, llenas de estadísticas y ejemplos claros, que muchos lograron mantener su confianza y, más tarde, agradecer las decisiones tomadas en esos momentos críticos.
El libro está estructurado en cuatro partes, cada una diseñada para abordar aspectos clave de la inversión con un enfoque accesible. En la primera, «Optimismo de sobra», se busca generar confianza en los lectores a través de indicadores, estadísticas y sentido común sobre la inversión en Bolsa. La segunda parte, «Optimismo integral», recopila notas publicadas por el autor en los últimos años y profundiza en los verdaderos motivos detrás de la construcción patrimonial, destacando la importancia de la estabilidad económica y el balance de vida. La tercera parte, «Inteligencia artificial: la tercera es la vencida», analiza cómo la IA está transformando el mercado bursátil, reflexionando sobre las olas de innovación y tecnología y cómo aprovecharlas para invertir con éxito. Finalmente, la cuarta y última, «El conocimiento es poder… solo si lo ejecutamos», reflexiona sobre la dificultad de tomar decisiones informadas, destacando la importancia de la disciplina y el análisis de procesos emocionales.
El ciclo de baja de 2022 no solo fue una prueba para los inversionistas, sino también un recordatorio de la importancia de la comunicación clara y accesible en el mundo financiero. Carlos nos muestra nuevamente que la inversión en Bolsa no debe ser vista como un terreno exclusivo para especialistas, sino como una oportunidad para todos aquellos dispuestos a aprender y mantener una perspectiva optimista y fundamentada.
Por último, aquí encontrarán no solo información valiosa y estrategias comprobadas, sino también una fuente de inspiración para convertirse en inversionistas seguros y exitosos. Reitero: la educación financiera en México aún tiene un largo camino por recorrer, pero con guías como esta, cada vez estamos más cerca de una cultura de inversión más sólida y confiada. Agradezco a Carlos por poner este libro a nuestra disposición, brindándonos una valiosa herramienta de conocimiento, confianza y, sobre todo, optimismo.
Héctor Madero Rivero
Presidente de Corporación Actinver
Cuando se habla de invertir en acciones, generalmente existe una idea de riesgo, de aventura o inestabilidad. Sin duda, esos elementos pueden ser parte de ello, si se llevan a cabo sin un conocimiento previo. Uno de los grandes retos que tenemos hoy en día al estar expuestos a gran cantidad de información, medios y velocidad, es tomar decisiones precipitadas, por aceptar recomendaciones rápidas o por un deseo de participar en los mercados de los que tanto se escucha.
Conocimos a Carlos Ponce en 2020, pocos meses después de empezar la pandemia. El mundo financiero estaba colapsado y como familia queríamos explorar las posibilidades y oportunidades que existieran. Conformamos una estrategia en acciones y empezamos a recorrer el camino bursátil con él. Pasaron meses excelentes, pero, como sucede en todas las inversiones a largo plazo en que se presentan altas y bajas, llegó el terrible 2022. Las posiciones empezaron a sufrir caídas importantes: entramos a números rojos. Guerra, inflación, alza de tasas, las secuelas económicas de la ola pandémica, así como los temas geopolíticos crearon un ciclo complicado en las finanzas globales.
Fue aquí, en esta etapa de gran inestabilidad, que la información, preparación y estrategia de Carlos nos llevaron a pasar la tormenta. Justo en los momentos más preocupantes, cuando lo más fácil hubiera sido vender y salir corriendo, él nos dio las herramientas para mantener la calma y sobrellevar la crisis.
A través de este libro, Carlos nos enseña principios importantes para ser un inversionista en Bolsa. De una manera clara y con lenguaje sencillo, nos explica conceptos como que el tiempo es nuestro gran aliado; que no existe el momento perfecto para entrar, pero sí la capacidad de mantener y enriquecer las estrategias; que al comprar acciones nos convertimos en socios directos de las empresas a las que nos subimos al barco y por eso debemos conocerlas a fondo. Nos presenta varias ideas relevantes que, bien entendidas e implementadas, nos permiten tener, con el paso del tiempo, resultados favorables para la creación y crecimiento de patrimonios óptimos.
En este texto, aprendemos que para ser participantes del mercado bursátil no tenemos que ser especialistas o dedicarnos cien por ciento a ello. Debemos tener bases sólidas y características que, una vez comprendidas, no solo nos ayudarán a ser buenos empresarios en Bolsa, sino también a prosperar en todos los niveles y aspectos de la vida.
En nuestro país, se tiene muchas veces una noción confusa sobre los mercados accionarios. Existe el miedo a lo desconocido, a perder, como si uno se jugara en la ruleta los ahorros que tanto esfuerzo nos han costado, existiendo por ello una aversión a todo lo que tenga que ver con el tema. A través de este libro, Carlos nos enseña a no temer, a saber qué hacer y a encontrar el «cómo sí».
Junto con Carlos, vivimos una de las tantas crisis financieras que han sucedido a lo largo de la historia. Sí, en su momento sus palabras podían sonar demasiado «buenas» para ser verdad ante un panorama negro hacia adelante, pero, con sus conocimientos y entrega, nos transmitió lo que necesitábamos para seguir y crecer.
¡Gracias, Carlos!, por tu enseñanza y tu dedicación en este mundo bursátil tan acelerado. Gracias por ser parte de nuestro desarrollo y por acompañarnos en el camino para convertirnos todos en… ¡eternos optimistas!
Ing. Enrique Sánchez Aldunate
Presidente del Consejo NGM
Isabel Alonso Alonso
Director SANFO Family Office
*
Desde hace 18 años, comencé a ser alumna de Carlos (sin él saberlo) a través de la lectura de su obra La fórmula: inversiones en la Bolsa. Libro tras libro, yo era una fiel seguidora y me sorprendía en muchas ocasiones diciéndome a mí misma «tenemos una visión y un sueño muy similares».
Hace poco más de seis años, asistí a una conferencia para la presentación del Fondo SNX en las oficinas de Actinver en Ciudad de México. Al entrar a la sala quedé en shock al darme cuenta de que escasamente seríamos 20 personas, por lo que vería en persona, por primera vez y de cerca, a Carlos.
Al final de la reunión, me atreví a acercarme y lo invité a participar en mi Programa de Educación Financiera que transmitía por Youtube. ¡Y él aceptó!
En aquel programa, ambos nos dimos cuenta de que teníamos la misma visión y sueño sobre la educación financiera para nuestro país. Compartimos que las personas realmente pueden cambiar su vida con conocimiento y que pueden acceder a las empresas más importantes del mundo, no solamente siendo sus consumidores, sino también sus dueños e inversionistas, así como crear un patrimonio sostenible a largo plazo, siempre que tengan la emocionalidad y la psicología correctas.
Los únicos obstáculos que impiden a las personas tomar en sus manos esta posibilidad y convertirla en una realidad son la ignorancia financiera y un sentimiento de inadecuación personal para las inversiones en la Bolsa. No obstante, con el libro que usted tiene ahora en sus manos, le aseguro que puede encontrar la solución para ambos problemas.
Los seres humanos sentimos miedo a lo que no conocemos, a lo que no entendemos y a lo que no podemos controlar. Cuando estamos frente a situaciones que nos dan miedo, las evitamos, pues nos provocan una sensación de falta de autoestima y de capacidad personal para poderlas enfrentar: ¡sentimos que no podemos! En este caso en concreto, la falta de autoestima como inversionista en Bolsa.
¡No deje que esto le suceda! A través de las cuatro partes en que está dividida esta obra, usted podrá tener todo lo que necesita: datos estadísticos y la teoría que le permitirán conocer y obtener confianza; historias de la vida real que le ayudarán a sentirse acompañado y saber que no es el único que ha transitado por los mercados a la alza y a la baja que representa esta maravillosa oportunidad de ser dueño de las mejores empresas del mundo; tendrá herramientas reales que le servirán para seguir aprovechando opciones de inversión presentes y futuras, como la inteligencia artificial, y contará con la mano amiga de un experto y extraordinario maestro como Carlos, que lo único que desea es que a usted y a su familia les vaya bien en todos los aspectos de su vida.
Agradezco que Carlos sea un «eterno optimista», que nos enseñe con un lenguaje tan cercano, honesto y ameno, y me uno a él en el sentido y propósito de que con la educación financiera podremos ayudar a miles y millones de personas a mejorar su vida y sus finanzas y, en consecuencia, llenaremos ese hueco educativo para que juntos transformemos para bien a nuestro país con abundancia plena.
¡Seamos eternos optimistas y dueños de las mejores empresas del mundo! ¡Eso es invertir en Bolsa!
Beatriz Mancilla Urrea
Fundadora y directora de Impulsa tu riqueza
Si quieres conocer a una persona, no le preguntes lo que piensa sino lo que ama.
San Agustín
Tenía varias ideas sobre cómo iniciar. No pude decidirme por una, así que opté por compartir distintas reflexiones y hablar de «introducciones» y no solo de una «introducción». Finalmente, hacer cosas diferentes ha sido la esencia siempre de nuestras empresas SNX, Diferen3 y de nuestro aliado Actinver.
Este libro ofrece optimismo. Es una perspectiva positiva y esperanzadora del futuro, de sí mismo y del mundo que lo rodea. Es una parte importante de la resistencia o resiliencia, la fortaleza interior que nos ayuda a atravesar momentos difíciles. Por definición, nos ayuda a ver, sentir y pensar en forma positiva.
Mi objetivo es construir en usted un nivel de confianza muy alto en su condición de empresario en Bolsa que le permitirá sobrellevar de mejor manera cualquier momento de «debilidad» que pueda experimentar como participante del mercado y que pudiera impedir objetivos patrimoniales para usted y su familia como consecuencia de una decisión equivocada motivada por dudas y miedos.
Sí, las metodologías de inversión, los conceptos, los modelos de valuación, los precios objetivos y muchos otros elementos son importantes en nuestra formación como participantes en este mercado. Sin embargo, durante los últimos ciclos del mercado (alzas y bajas), lo que pudimos observar y entender una vez más es que todo este conocimiento es poco útil sin la confianza y el optimismo necesario para ejecutarlos.
Los modelos, estrategias, valuaciones y conceptos los escribí en otros libros. Como autor, necesito ofrecer valor permanente, encontrar y comunicar nuevos temas complementarios que a usted le resulten útiles en su desarrollo como empresario en Bolsa. Y esto sucede justo ahora cuando busco en usted un eterno optimismo.
Si aún no es empresario en Bolsa, este libro también es para usted, pues le dará la evidencia necesaria para saber por qué los grandes creadores del patrimonio del mundo alcanzaron esa condición gracias a la inversión en el mercado accionario. No existe ninguna otra alternativa que haya contribuido más a la creación de patrimonios que la inversión bursátil.
En una de las reuniones que tuve con socios de nuestro Fondo SNX durante el ciclo de baja del mercado accionario de EUA en 2022, en el que yo insistía de nueva cuenta en la oportunidad que volvía a presentar el mercado accionario para ser dueño de varias empresas, ya fuera comprando más acciones o evitando venderlas, don Enrique Sánchez me dijo: «Carlos, eres un eterno optimista». La reunión terminó y me sentí satisfecho, agradecido y contento de que don Enrique y su familia hubieran confiado en mi exposición (el tiempo demostró haber tomado una muy buena decisión). Sin embargo, aquel calificativo que tuvo para mí don Enrique resultó muy importante. Su descripción me agradó.
En algún otro momento, hubiera pensado que ser calificado como «eterno optimista», sobre todo en el plano profesional y en un momento complicado, sería sinónimo de poco realista, ignorante, imprudente o absurdo. Sin embargo, con toda la pasión, entusiasmo y tiempo que le he dedicado a mi profesión, me doy cuenta de que es justo en eso en lo que me he convertido, en un eterno optimista. No solo como estratega y asesor, sino como inversionista (empresario en Bolsa).
Hoy, más que nunca, duermo tranquilo sabiendo que soy dueño de un grupo de empresas extraordinarias y de gran valor en nuestro Fondo SNX, y que en poco o nada me afectará una mala sesión, una mala semana, un mes complicado o un ciclo entero de baja. Mi horizonte de inversión es a mayor plazo y mis prioridades van más allá de solamente tener dinero.
Para llegar a esta condición, tuvieron que transcurrir muchos años de análisis, de investigación, de experiencia y entendimiento. La única y mejor manera en que puedo ayudar a construir en otros esta muy importante condición como inversionista es compartiendo esa información, análisis y resultados que me han convertido en un eterno optimista.
Leer ha representado para mí algo más que un hábito. Realmente me emociona tener acceso a los conocimientos y experiencias que los autores comparten. No siempre coincido con sus puntos de vista al confrontarlos con mis propias experiencias, pero esas diferencias y el análisis al que me obligan resultan también muy importantes. Mi gusto por la lectura apareció tarde. Debo confesar que por muchos años leí por obligación. Textos de diferentes materias de la universidad para acreditar exámenes y libros que me regalaba mi papá sin que yo realmente conectara con ellos enmarcaban mi desinterés.
En mi primer año como analista bursátil, acudí a un curso de Análisis Técnico. El expositor, Manuel Gómez Palestino, un especialista muy reconocido en aquellos años (con el tiempo nos hicimos buenos amigos), nos recomendó un libro titulado Technical analysis of stock trend, de Robert D. Edwards y John Magee. Tiene casi 500 páginas, aún lo conservo, pero no pude terminar de leerlo. Como muchos, en mis primeros años como inversionista, pensaba que la clave del éxito en las inversiones estaba relacionada con la búsqueda del momento ideal, con «adivinar» el siguiente movimiento en el precio de las acciones.
El análisis técnico parte de dos principios: 1) todos los eventos en el contexto de un mercado (locales, internacionales, económicos, sociales, políticos, etc.) están expresados en el comportamiento del precio de una acción; y 2) los participantes del mercado somos individuos que tenemos como característica ser sumamente predecibles. Esto significa que solemos actuar de manera muy similar ante estímulos parecidos.
En el mercado accionario esto implica el desarrollo de patrones repetitivos en el movimiento de los precios, y el análisis técnico busca identificarlos y aprovecharlos. ¡Suena estupendo! Pero con el tiempo entendí que es imposible anticipar cualquier movimiento en los precios a corto plazo y que intentar participar con este enfoque es un error. No obstante, reconozco algunas herramientas del análisis técnico como útiles y complementarias, no tanto en un sentido predictivo, sino reactivo (promedios móviles).
El punto es que aquel libro me resultó sumamente técnico (valga la redundancia). Era para gente ya especializada en el tema y, cuando intentaba implementar su teoría, los resultados no eran lo que esperaba o lo que se supone debería suceder (las acciones no subían o bajaban independientemente de las formaciones que tenían).
Tiempo después, uno de mis primeros mentores (nunca me ha gustado la palabra «jefe»), José Juan Álvarez Baragaña, director de Análisis Bursátil y Financiamiento Corporativo de GBM Grupo Bursátil Mexicano en los años ochenta, me recomendó y obsequió uno titulado One up on Wall Street, de Peter Lynch, un muy exitoso analista y estratega que fue manejador del Fondo Magallan en Fidelity Investment, con el que consiguió entre los años 1977 y 1990 una rentabilidad promedio anual de 29.2%, más que el doble de las ganancias en el mismo periodo del índice S&P 500 (EUA), convirtiéndolo en el fondo más rentable del mundo.
El libro me atrapó desde su inicio. Sentía como si Peter Lynch me hablara directamente. Además de ser muy accesible en su redacción, es sumamente ameno, divertido y transmite, como ya dije, mucha empatía. Sin duda, ha sido el más importante en mi desarrollo profesional, no solo por todo lo que enseña sobre la inversión bursátil, sino porque me hizo ver lo importante de comunicarse con más asertividad en todo momento.
Desde entonces, busco libros con los que pueda “platicar”, que me conecten, que sienta que puedo comenzar a utilizar lo aprendido de inmediato y que, cuando menos me doy cuenta, platico y transmito lo que más me gustó con otras personas. Me gustan también aquellos con capítulos no muy largos que introduzcan y concluyan sin muchos rodeos la información que busco o necesito.
Intento escribir con ese mismo espíritu. Como autor, me imagino que estoy hablando con usted (de la misma manera que lo hago en estas líneas). Pienso en el libro que no terminé, el que no me atrapó, con el que no sentí empatía, del que no pude poner su contenido en práctica de inmediato y en el que tardé demasiado en encontrar lo que buscaba. No quiero que eso suceda con quien me da la oportunidad de escuchar (leer). No voy a decepcionarlo, así que aquí vamos con otro relacionado con la inversión bursátil, con la oportunidad que representa ser empresario en Bolsa, pero con un enfoque diferente a los anteriores que he escrito.
Todos los libros que he escrito buscan promover una mejor cultura y educación financiera en México. Sin embargo, cada uno nació por distintos motivos y en diferentes circunstancias. Como ya dije, en algunos casos fue para compartir conceptos y metodologías exitosas al invertir en el mercado accionario (La fórmula: inversiones en Bolsa; Estudiar, trabajar y ahorrar no es suficiente); otro fue para invitar a los adultos a abrir cuentas de inversión a los niños desde una edad temprana (La Bolsa de Valores es para los niños); en otros, documentar contextos de oportunidad en medio de lo que parecían grandes crisis (El riesgo es no invertir en Bolsa; Vacuna patrimonial y 9 mitos de la educación financiera en México). Uno más atendió a la necesidad de tener un texto que fuera la base de la cátedra de Inversión Patrimonial que imparto en la Universidad Nacional Autónoma de México desde hace más de 15 años (Además, soy empresario en Bolsa).
Pero el que usted tiene ahora nace en una época de recuperación y grandes perspectivas, en lo que considero son las primeras etapas de un nuevo ciclo de alza que podría durar varios años. Está terminando el primer trimestre de 2024 (escribo estas líneas el 1 de abril de 2024), y el índice S&P 500 de EUA ha tenido 22 niveles récord de alza desde que inició el año después de dos años de recuperación de un ciclo de baja que duró poco más de un año entre 2021 y 2022.
El ciclo de baja bursátil se originó en gran medida por una fuerte alza en las tasas de interés que el Banco Central de EUA (y de todo el mundo) decidió para tratar de contener una inflación alta (alcanzó poco más de 9% a mediados de año de 2022). Previo a este ciclo, EUA y el mundo se vieron amenazados por una recesión a consecuencia de la pandemia de 2020 (COVID-19) en donde el encierro al que obligó la precaución por contagio generó una fuerte disminución en la actividad económica mundial.
Muchas empresas tuvieron que cerrar y el desempleo creció de manera importante. EUA estimuló su economía bajando impuestos, dando dinero a empresas y a desempleados y llevando las tasas de referencia a niveles de cero (0.00%), buscando de esta manera incentivar el consumo y aliviar la carga financiera a todos los que tenían alguna deuda. Cuando la crisis se contuvo (vino la vacuna y la pandemia de COVID-19 disminuyó de manera importante), el consumo regresó; los precios del petróleo, que llegaron a cotizar incluso en números negativos (las empresas petroleras tuvieron que pagar por almacenar un petróleo que nadie consumía), alcanzaron precios de más de 100 dólares por barril.
Afectados también por el inicio de una guerra entre Rusia y Ucrania, los bancos centrales del mundo y el de EUA, conocido como la Reserva Federal (FED), enfrentaron entonces el reto de contener la inflación. Las tasas de interés de referencia en EUA subieron de 0.00% a un rango de 5.25% a 5.50% por varios meses para contener el consumo. Ello generó una caída en los precios de las acciones.
Como siempre, la irracionalidad en los mercados accionarios apareció y hubo precios de acciones de algunas buenas empresas que cayeron más de 50%. Dicho contexto generó opiniones entre especialistas que apuntaban a una inminente recesión, lo que contribuyó a una mayor baja en los precios de las acciones y a un periodo de alta incertidumbre.
Luego de poco más de un año, la FED logró contener la inflación y evitar una recesión. Los niveles recientes de inflación en EUA (recuerde que estoy escribiendo a inicios de abril de 2024) son de 3.2% y no hay indicios de recesión. El crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) al último trimestre de 2023 (4T23) se actualizó hace unos días de 3.2% a 3.4%. El empleo en EUA es tan fuerte como el consumo.
