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Tus días de depender del trabajo, a veces dudoso, y de otros han terminado porque cualquiera -especialmente tú- puede aprender a escribir y ejecutar encantamientos únicos. Más que una colección de hechizos ya hechos, este libro explora principios de magia bien establecidos que apoyarán tu práctica y mejorarán los lanzamientos escritos por otros. Descubre qué pasos se requieren para crear un hechizo, cuándo lanzar hechizos para obtener los mejores resultados y cómo utilizar las correspondencias para alimentar su magia. Aprovecha el poder de los sellos, elabora pociones curativas, crea amuletos para protegerte del mal, da vida a las formas-pensamiento para conseguir una magia duradera y mucho más. Con la guía de Phoenix Silverstar, puedes tomar tu magia en tus propias manos lanzando potentes hechizos que son específicos para tus deseos y necesidades exactas.
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Seitenzahl: 336
Veröffentlichungsjahr: 2023
PHOENIX SILVERSTAR
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Los editores no han comprobado la eficacia ni el resultado de las recetas, productos, fórmulas técnicas, ejercicios o similares contenidos en este libro. Instan a los lectores a consultar al médico o especialista de la salud ante cualquier duda que surja. No asumen, por lo tanto, responsabilidad alguna en cuanto a su utilización ni realizan asesoramiento al respecto.
Colección Magia y Ocultismo
HECHIZOS DESDE CERO
Phoenix Silverstar Título original: Spells from Scratch: How to Craft Spells that Work
1.ª edición en versión digital: abril de 2023
Traducción: Wencke Brauns
Maquetación: Juan Bejarano
Corrección: M.ª Ángeles Olivera
Diseño de cubierta: Enrique Iborra
Maquetación ebook: leerendigital.com
© 2022, Phoenix Silverstar Publicado originalmente por Llewellyn Publications www.llewellyn.com
(Reservados todos los derechos)
© 2023, Ediciones Obelisco, S.L.
(Reservados los derechos para la presente edición)
Edita: Ediciones Obelisco S.L.
Collita, 23-25. Pol. Ind. Molí de la Bastida
08191 Rubí - Barcelona - España
Tel. 93 309 85 25 - Fax 93 309 85 23
E-mail: [email protected]
ISBN EPUB: 978-84-1172-023-6
Reservados todos los derechos. Ninguna parte de esta publicación, incluido el diseño de la cubierta, puede ser reproducida, almacenada, trasmitida o utilizada en manera alguna por ningún medio, ya sea electrónico, químico, mecánico, óptico, de grabación o electrográfico, sin el previo consentimiento por escrito del editor. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos, www.cedro.org) si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra.
Índice
Portada
Hechizos desde cero
Créditos
Descargo de responsabilidad
Agradecimientos
Introducción
Primera parte: Preparados para empezar
Capítulo 1. ¿Qué es un hechizo?
Capítulo 2. Ética y leyes de la magia
Capítulo 3. Momento mágico
Segunda parte: Piezas y fragmentos mágicos
Capítulo 4. Símbolos y sigilos
Capítulo 5. Correspondencias
Capítulo 6. Los cuatro elementos
Capítulo 7. Conjuros y energía
Capítulo 8. Preparativos para la magia
Tercera parte: Tipos de hechizos
Capítulo 9. Los hechizos más comunes
Capítulo 10. Pociones y magia de cocina
Capítulo 11. Amuletos y talismanes
Capítulo 12. Formas-pensamiento
Capítulo 13. Magia con objetos naturales
Cuarta parte: Hechizos para cada necesidad
Capítulo 14. Hechizos rápidos
Capítulo 15. Hechizos de sanación
Capítulo 16. Hechizos para la transformación y dejar ir
Capítulo 17. Hechizos y magia de protección
Capítulo 18. Hechizos de amor y belleza
Conclusión. Antes de que te vayas
Apéndice. Ingredientes de los hechizos
Glosario
Bibliografía
Acerca del autor
DESCARGO DE RESPONSABILIDAD
Este libro se presenta únicamente con fines educativos y de entretenimiento. El autor y el editor no lo ofrecen como consejo médico. Para el diagnóstico o tratamiento de cualquier condición médica, se recomienda a los lectores que consulten o busquen los servicios de un profesional médico competente.
Si bien se han realizado todos los esfuerzos posibles para preparar este libro, el autor y el editor no se responsabilizan ni dan garantías de ningún tipo. Ni el autor ni el editor serán considerados responsables ante ninguna persona o entidad con respecto a cualquier pérdida o daño causado o supuestamente causado, de manera directa o indirecta, por la información aquí contenida. Cada situación es diferente, y los consejos y las estrategias aquí explicados pueden no ser adecuados para tu situación en particular.
En las siguientes páginas, encontrarás recomendaciones para el uso de ciertas hierbas, aceites esenciales, mezclas de incienso y artículos para rituales. Si eres alérgico a alguno de ellos, abstente de usarlo. Cada cuerpo reacciona de manera diferente a las hierbas, los aceites esenciales y otros elementos, por lo que los resultados pueden variar de una persona a otra. Los aceites esenciales son potentes; ten cuidado al manipularlos. Dilúyelos siempre antes de aplicarlos sobre la piel y asegúrate de hacer una prueba con un parche en la piel antes de usarlos. Realiza tu propia investigación antes de emplear un aceite esencial. Algunos remedios a base de hierbas pueden reaccionar de manera adversa con los medicamentos recetados o de venta libre. No ingieras ninguna hierba si no estás seguro de haberla identificado correctamente. Si estás tomando fármacos o tienes problemas de salud, no consumas hierbas sin antes consultar a un profesional cualificado.
AGRADECIMIENTOS
Hay muchas personas con las que he discutido los temas tratados en este volumen, y os estoy agradecido a todos y cada uno de vosotros. No menciono a nadie para no olvidarme de ninguna persona. Todos los miembros de la facultad del Seminario Teológico Woolston-Steen han influido en mi forma de pensar sobre muchos temas mágicos, y aprecio mucho el esfuerzo, la profunda reflexión y el entusiasmo que ponen en su trabajo.
Quiero dar las gracias especialmente a Kerr O’wen, quien me convenció para retomar y terminar de escribir este libro cuando había quedado latente debido a que manejaba demasiadas prioridades. Me animó hasta el final.
Esta obra no era ni por asomo el libro que es ahora antes de las aportaciones del fantástico equipo de edición de Llewellyn, especialmente de Heather Greene y Nicole Borneman. ¡Mis más sinceras gracias, Heather y Nicole!
Introducción
La magia no son milagros. La magia hace que lo posible sea probable.
Cuando la mayoría de la gente piensa por primera vez en usar magia, suele querer ir por el camino más fácil, por lo que compra un libro de hechizos lleno de hechizos escritos por otra persona o kits de hechizos con conjuros y objetos listos para usar. Dependiendo de la habilidad de la persona que creó los hechizos y de lo bien que los ejecutes, éstos pueden o no ser efectivos en tu caso.
Quizás ya estés practicando magia, pero tu magia no funcione bien. Tal vez uses fórmulas de libros de cocina, pero no entiendas cómo funcionan. O es posible que ya estés haciendo magia muy bien, pero te vendría bien un poco de inspiración para nuevos hechizos. En cualquier caso, una vez hayas terminado de leer este libro, sabrás cómo crear tus propios y poderosos hechizos desde cero y, si ya eres un experto en hacer hechizos, habrás encontrado una nueva inspiración.
En este libro, comprenderás qué es un hechizo y qué no lo es, la teoría que subyace a cómo crear hechizos, cuándo hacer magia y cuándo no, la importancia de actuar de acuerdo con tu propósito y cómo manifestar tu objetivo. También conocerás algunos símbolos valiosos para el trabajo con hechizos, así como ciertas correspondencias mágicas y por qué podrías querer usarlas. Aprenderás a escribir tus propios conjuros y te proporcionaré hechizos específicos como ejemplos de los métodos presentados.
El libro que tienes en tus manos no es un libro de recetas de hechizos preparados. En cambio, te enseña cómo funcionan los hechizos y cómo crearlos para ti y para tus propósitos específicos. Te enseña cómo actuar de acuerdo con tus objetivos para manifestarlos. Se trata de una magia poderosa. ¡Esto es magia que funciona!
Me gusta pensar en mi obra mágica como «hechizos sin abracadabra». Esto se refiere al hecho de que algunos grimorios y libros de hechizos antiguos están repletos de conjuros que contienen palabras misteriosas, por ejemplo, nombres de espíritus y seres de los que se sabe poco o nada. Un buen ejemplo de esto es un hechizo de sanación del siglo xiii de Albertus Magnus, que utiliza el siguiente conjuro:
Ofano, Oblamo, Ospergo
Hola Noa Massa
Lux, Beff, Cletemati, Adonai
Cleona, Florit.
Pax Sax Sarax.
Afa Afca Nostra.
Cerum, Heaium, Lada Frium.[01]
Yo no sé qué significa esto, y tampoco la mayoría de la gente, al menos que yo sepa. Lo que sí sé es que podría resultar contraproducente. Enviar una intención cuando no sabes de qué se trata podría ser inútil y también potencialmente peligroso.
En lo que estás leyendo ahora, por otro lado, hay un esfuerzo para no dejar nada sin explicación. El objetivo es que tú, el lector, comprendas la mecánica subyacente del trabajo con hechizos para que tú mismo domines la escritura de hechizos, de modo que ya no te veas obligado a confiar en el trabajo, a veces dudoso, de los demás. Podrás escribir hechizos específicos para tus deseos y necesidades exactas, y conocerás todos los pasos necesarios para que se manifiesten. No tienes que preocuparte de si la persona que escribió el hechizo sabía lo que estaba haciendo, porque tú sabrás lo que estás haciendo. Saberlo pone todo el poder en tus manos.
La magia no es una habilidad heredada ni algo con lo que debas nacer. ¡Cualquiera puede aprender a lanzar hechizos! Una vez hayas aprendido los pasos necesarios para crear un hechizo, comprendas cómo planificar el mejor momento y sepas cómo usar las correspondencias y otras herramientas que potencian tu magia, tendrás todos los conocimientos necesarios. Todo lo que necesitas añadir por tu parte es la atención y la intensidad de emoción que se requiere.
Este libro también contiene ejemplos de hechizos completos, todos escritos de acuerdo con los principios que se explican aquí. Puedes utilizarlos tal y como aparecen aquí, si así lo deseas. No obstante, mi intención real era incluirlos para ilustrar los principios con ejemplos reales para que comprendieras cómo crear tu propio hechizo.
Descubrirás que parte del material de este libro está escrito en un contexto wiccano, se basa en los principios wiccanos o tiene referencias wiccanas. Sin embargo, éste no es un libro de texto de «introducción a la Wicca», y no es necesario ser wiccano para aprender el arte de los hechizos que se presenta aquí. Soy una suma sacerdotisa de tercer grado de la Wicca tradicional británica, y es por este motivo por el que existe cierto regusto wiccano. La Wicca es una religión que honra tanto a lo femenino como a lo masculino en lo Divino y, por lo tanto, advertirás que se habla de dioses y diosas. Por cierto, hoy en día muchos wiccanos honran también a todo el espectro de género de la misma manera. Muchos, como yo, realizan también hechizos como parte de su práctica religiosa. En mi caso, empecé a hacer magia y a manifestar mis intenciones en la adolescencia, mucho antes de convertirme en wiccana, en 2003.
Las experiencias de mi vida han influido en mi manera de hacer hechizos. Viajo a la India con regularidad desde 1986, año en el que me casé con un miembro de una familia hindú india.
También viví en la India durante nueve años. Allí, me sumergí en la cultura y la religión del hinduismo y en la adoración de las deidades hindúes. Por lo tanto, hay algunos conceptos culturales indios y conceptos religiosos hindúes incluidos entre los principios. Un ejemplo de cómo el tiempo que residí en la India ha influido en mi brujería es la incorporación del sistema de chakras a mi magia.
Asimismo, tengo una fuerte conexión con los dioses y mitos antiguos nórdicos porque nací y crecí en Suecia. De niña me fascinó estudiar los Æsir nórdicos y los dioses Vanir en la escuela, y siempre me pregunté cómo se llegó a eliminar por completo la creencia en los dioses antiguos. A medida que crecí, empecé a trabajar con estos dioses como parte de la magia religiosa, un concepto que se explicará en detalle más adelante.
Espero que en cada página encuentres algo que puedas usar en tu propio funcionamiento mágico. A menudo me han frustrado los libros que pretenden enseñar un tema, pero que en su mayoría resultan ser muchas palabras con poca sustancia. En estos libros, debes buscar y picotear cualquier información que realmente sea útil en la práctica. Mi objetivo y esperanza es que tengas una experiencia muy diferente con este libro, una en la que pienses «¡Oh! ¡Esto sí que lo puedo usar!» u «¡Oh, esto es útil!» a medida que lees los capítulos.
[01]. Gaynor, F. et al.The Witchcraft Collection Volume Two. Nueva York: Cap. M. Philosophical Library, 2019.
Primera parte
PREPARADOS
Capítulo 1
¿QUÉ ES UN HECHIZO?
Cuando escuchas a alguien hablar de hechizos, puedes imaginarte a una bruja con amplias túnicas negras o moradas de pie con una varita en la mano, leyendo un antiguo libro encuadernado en cuero y murmurando un largo conjuro de palabras misteriosas sobre un caldero burbujeante. Es posible que imagines que la habitación está iluminada sólo con velas o, tal vez, que haya un fuego en la chimenea. Su gato negro está a su lado mientras lanza su hechizo… Este hermoso escenario, por supuesto, ocurre. No obstante, no es la forma en que la mayoría de los hechiceros lanzan hechizos. En primer lugar, las brujas son de cualquier género. En vez de lanzar hechizos en el atractivo escenario metafísico que a menudo se representa, es considerablemente más común hacerlo en entornos mucho más mundanos. Lo importante es el contenido del hechizo y las palabras del encantamiento. Como ya sabes, las palabras deben ser claras y precisas en lugar de misteriosas.
Algunos de los hechizos más poderosos están creados específicamente para la situación y el propósito del hechizo y, precisamente por eso, tienen tanto poder. Estos hechizos se adaptan a las condiciones exactas en cuestión y al objetivo específico que el creador de hechizos quiere manifestar. Poseen el poder de la persona que practica la magia y están personalizados según sus necesidades exactas. Estos hechizos no se encuentran en los libros de hechizos, donde sólo hallarás hechizos relativamente genéricos. Algunos de ellos los puedes crear de manera espontánea, como, por ejemplo, añadir amor a una comida mientras cocinas o pronunciar un hechizo de protección cuando el avión en el que te encuentras pasa por alguna turbulencia. Otros hechizos están cuidadosamente diseñados, utilizando muchas capas de símbolos y correspondencias, y se ejecutan en momentos específicos del ciclo lunar y en configuraciones astrológicas y horas planetarias determinadas. Una vez más, se trata de hechizos que no se encontrarán en un libro de hechizos prefabricados.
Ésta es mi definición de un hechizo: un hechizo es un mecanismo para hacer probable lo posible. Recuerda que la magia no son milagros.
Para tener éxito, lo que deseas manifestar debe crearse primero en el plano astral. Aprenderás cómo hacerlo más adelante en este capítulo. También conocerás qué se necesita para que un hechizo funcione y qué es lo que a menudo hace que la magia falle.
Los planos de la existencia
Existen muchos planos en nuestra existencia. Este libro abordará el plano físico, donde se experimenta la vida mundana, en el que una silla es una silla que se puede tocar y sentir. También tratará el plano astral, donde reside toda la conciencia y la inconsciencia universal, y donde una silla es una silla que sólo el cuerpo astral puede mover.
Para que cualquier cosa se manifieste en el plano físico, primero debe existir en el plano astral. Algunas cosas nacen en el plano astral por sí solas, según la voluntad de la deidad o las reglas probabilísticas, al igual que en el plano físico. Otras las creas deliberadamente para que puedan manifestarse en el plano físico. Crear en el plano astral es semejante a crear el plano para el objetivo físico.
Cuando tienes una meta particular que deseas manifestar en lo físico, primero la creas en el plano astral. Y lo haces a través del trabajo con hechizos, lo que incluye visualizar en este plano la meta como si ya se hubiera manifestado y añadiendo todas las emociones que sientes al plasmar tu sueño. Le dices al universo cómo es, y el universo asiente con la cabeza y se ajusta para que así sea. El enfoque funciona porque nuestro cosmos personal en el cerebro es un microcosmos que refleja y se refleja en el macrocosmos. Como es arriba así es abajo. Como es por dentro así es por fuera.
Algunas personas que practican magia ven el universo como una red en la que un hechizo atrae a algunos hilos de la red hacia ti, los teje en el patrón que quieres manifestar y luego vuelve a poner ese patrón en la red. Todas son formas válidas de expresar el mismo concepto.
Para que la meta pueda manifestarse desde su existencia en el plano astral al físico, es necesario enviar la energía del hechizo al momento y al lugar donde esto tiene que suceder. Si sois un grupo, lo hacéis recitando un conjuro, cantando, bailando, tocando tambores, entre otras acciones. Luego, el grupo libera la energía en el lugar y el momento necesarios.
Cuando trabajas solo, puedes aumentar la energía de varias maneras (véase capítulo 7). Luego, envías esa energía al momento y al lugar en el que necesita estar, empujándola hacia donde visualizas que tu objetivo se manifieste en lo físico. A veces la energía se utiliza de una sola vez. En ocasiones pones la energía en un objeto hechizado y dejas que la magia se libere con el tiempo.
Para darle un poder adicional a un hechizo, puedes hacer las llamadas capas mágicas. Para ello, necesitas conocer y usar las leyes de la magia. Antes de eso, lee las reglas que te mantendrán a salvo y harán que tu magia sea más poderosa.
El templo astral
Si aún no tienes un templo astral donde puedas trabajar en paz, construye uno ahora. Un templo astral es un templo que se crea en el plano astral, el reino no físico donde residen nuestra conciencia, conocimiento, sabiduría y pensamiento. Puedes hacer hechizos en el templo astral si te resulta imposible hacerlo a nivel físico. También puedes ir a tu templo astral solo para relajarte. Es un lugar para que la mente trabaje o descanse.
Ejercicio: el templo astral
Necesitarás:
un lugar tranquilo donde puedas sentarte cómodamente y sin molestias;
un bolígrafo y papel para escribir algunas notas al final (opcional).
Cierra los ojos y piensa en lo que te hace sentir completamente en paz. El lugar debería hacer que tus hombros se relajen y desciendan. La lengua no debe presionarse con fuerza contra el paladar y debes sentir que toda la tensión abandona tu cuerpo. Deberías sentirte en paz con el mundo.
Una vez hayas encontrado este estado de relajación, comienza a imaginar tu templo astral. Si necesitas ayuda, utiliza las siguientes preguntas para profundizar en tu conexión con tu templo astral.
¿En qué tipo de entorno me encuentro? ¿Estoy en lo profundo de un bosque, en una playa o en un edificio con techos altos? ¿En un barco? ¿En un claro? ¿Hay algún tipo de edificio?
¿Qué aspecto tiene?
¿A qué huele?
¿Hay sonidos?
¿Sientes una brisa acariciando tu piel?
¿Tiene el aire sabor?
¿Hay símbolos?
¿Hay alguna deidad que viva aquí?
¿Hay decoraciones?
Sé tan detallado como puedas al crear tu templo astral. Recuerda que éste no es un templo físico, así que puedes ser tan sofisticado como desees. El mío tiene cortinas de seda que llegan hasta el suelo y se mueven con la brisa, decoraciones en una pared de mármol con incrustaciones de perlas y piedras preciosas detrás del altar y jarras doradas, entre otros aspectos lujosos. Tu templo puede cambiar con el tiempo o puede ser el mismo durante el resto de tu vida.
Asegúrate de encontrar en tu templo astral un área (o varias) donde puedas trabajar con las metas que deseas manifestar. Éste puede ser tu altar astral principal, un altar que dediques a la manifestación, una arboleda en el bosque o cualquier escenario que consideres adecuado para este tipo de magia. Si ya tienes un templo astral, dirígete allí ahora y encuentra dónde trabajarás con el próximo objetivo que deseas manifestar en lo físico.
Razones del éxito o fracaso de un hechizo
No se garantiza que los hechizos funcionen. Los hechizos pueden fallar por una infinidad de razones. La causa más común de fracaso es que la persona que ejecuta la magia perdió la fe en su capacidad de manifestar ese objetivo. El cuestionamiento y la incertidumbre envían de inmediato señales al universo de que la meta está en duda. ¡Cuida siempre tus pensamientos!
Otra razón común para no tener éxito es la falta de compromiso al lanzar el hechizo. Debes estar cien por cien comprometido intelectual y emocionalmente para que el hechizo se consolide. Si tu mente está divagando, el hechizo se atenúa y es probable que, como resultado, no suceda gran cosa. Conectar con la tierra y centrarse antes de lanzar un hechizo siempre es una buena idea.
La última razón por la que un hechizo no funciona es no haber tomado medidas para que tenga éxito. El universo no puede hacer que suceda lo imposible. Tienes que hacer posible tu objetivo para que la magia lo haga probable. (Más información sobre este aspecto en «Actuar de acuerdo con»).
No bloquees tu magia sin querer: el poder del pensamiento
A medida que pasas el día, piensas en muchas cosas. Estas llegan al universo como formas de pensamiento en miniatura que, en su mayoría, se disuelven en la cacofonía de pensamientos de personas de todo el mundo. Eso no produce ningún efecto. Sin embargo, si sigues pensando lo mismo una y otra vez, estás estableciendo de manera involuntaria, en el plano astral, lo que sea que estés pensando. Esto es bueno si tienes pensamientos productivos y positivos. No obstante, a menudo los pensamientos distan mucho de ser productivos y positivos. Pueden ser negativos y totalmente destructivos. Cuando esto sucede, saboteas tu magia. Cuando hayas trabajado duro en un hechizo para establecer un resultado deseado en el plano astral, entonces, si dudas de que sucederá o piensas que algo diferente va a acaecer, estás derribando lo que te has esforzado tanto por crear. Además, tus pensamientos afectan a tus emociones, y tus emociones afectan a tu comportamiento y tus acciones. Tu comportamiento y tus acciones afectan al resultado. En el caso de un hechizo, si tienes pensamientos negativos sobre la meta que quieres manifestar, te sentirás triste e inseguro sobre el resultado y, sin darte cuenta, estarás poniendo barreras para actuar de acuerdo con tu propósito. Tu comportamiento ha cambiado a través de las emociones que surgen de tus pensamientos de duda.
Por otro lado, si siempre te dices a ti mismo que vas a manifestar tu objetivo, agregas sustancia a lo que ya has construido en el plano astral.
Además, te sientes alentado por tus pensamientos y, por lo tanto, es mucho más probable que sigas adelante con tu plan de acción para actuar de acuerdo con tu objetivo. Por eso, debes tener absoluta confianza en que tu magia funciona.
Recuperar la fe en la magia
Los niños tienen una comprensión innata del hecho de que sus acciones, pensamientos y palabras afectan a su realidad. A medida que crecen, los adultos siguen diciéndoles que se trata de un «pensamiento mágico» falaz y su creencia disminuye. Para que la magia funcione, el que la practica debe creer en ello. Si no lo hace, el universo escucha dudas y el hechizo se desvanecerá.
Dada la falta general de fe en la magia en la sociedad, se necesita un esfuerzo adicional para recuperar esa comprensión infantil de cómo funciona la magia. El primer paso es ser consciente de que todo lo que se hace a tu alrededor es el resultado de que alguien ha tenido una idea o un pensamiento. Un vaso nació con alguien que diseñó su forma. Una alfombra apareció con alguien que pensó: «Me gustaría tejer una alfombra. ¿Qué diseño debo hacer?». Éstos son ejemplos muy concretos de los pensamientos de alguien que ha creado una nueva realidad, una realidad con un vaso nuevo o una alfombra nueva. La forma en que decides vestirte y cómo actúas son reflejos de tus pensamientos sobre ti mismo.
Como es por dentro así es por fuera. Resulta ser un círculo que se alimenta solo. Si piensas mal de ti mismo, te vestirás mal y actuarás mal. Si tomas la decisión activa de vestirte mejor y ser más amable, ¡descubrirás que eso afecta a tu forma de pensar de ti mismo!
Por lo tanto, debes tener claro lo que hay que hacer para que la magia funcione, aunque sólo eso no es suficiente. También debes tener un gran deseo de lograr este objetivo, un fuerte impulso. Tus emociones al ejecutar el hechizo añaden una enorme cantidad de poder a la magia y te impulsan a actuar de acuerdo con.
Cuando tus pensamientos y emociones se sincronizan en torno a lo que quieres lograr, envías señales poderosas tanto al universo como a tu propio subconsciente. Tus pensamientos provienen de tu mente consciente y envían señales a tu mente subconsciente, donde se originan tus emociones y de donde se expanden. Estas dos, en conjunto, constituyen tu poder mágico.
Sin embargo, con esos dos todavía no basta. Debes creer. Las personas que se sanan en manantiales curativos u otros sitios sagrados de sanación tienen tres cosas en común: pueden ver claramente sus vidas como si estuvieran curadas; acuden con un fuerte deseo de curarse; creen en el poder del lugar de curación para poder sanarlas. Creen que se curarán. Entonces, ¡la magia sucede!
En términos de la práctica de la magia, creer significa tener la confianza, sin ningún atisbo de duda, de que el resultado puede materializarse y se materializará.
Al declarar el resultado en tiempo presente y como si ya fuera cierto, creas la comprensión tanto en tu mente consciente como en la inconsciente de que el resultado es alcanzable y real. Al mismo tiempo, envías esa convicción al universo para que actúe en consecuencia. Puedes hacerlo. Es la clave del éxito.
Actuar de acuerdo con
Digamos que quieres un nuevo trabajo, así que cuando la luna está creciendo, realizas un gran hechizo, diciendo: «Para cuando la luna vuelva a oscurecer, tengo un nuevo puesto permanente a tiempo completo en una empresa que ofrece beneficios médicos, dentales y de otro tipo a los que tengo derecho, y gano al menos XYZ € al mes. Me encantan mis responsabilidades, soy muy capaz de desempeñarlas y me llevo bien con mis compañeros de trabajo y mi jefe. Hay una trayectoria profesional por delante y estoy muy contento con mi trabajo. Por el mayor bien de todos, que así sea». Te imaginas trabajando duro en tu nuevo empleo con una sonrisa de satisfacción en tu rostro. Luego, enciendes el televisor, te sientas en el sofá y visionas tu programa favorito. Lo haces día tras día y, cuando vuelve la luna negra, el teléfono no suena con ninguna oferta de trabajo. Así que sigues sin trabajo, te enfadas y empiezas a dudar de tus habilidades mágicas. El hechizo ha salido mal.
Pero recuerda, la magia no son milagros. La magia hace que lo posible sea probable. Al no hacer absolutamente nada y no buscar una posición, hiciste casi imposible que el hechizo funcionara. Lo que te faltaba era actuar de acuerdo con tu deseo.
La frase es importante. Actuar de acuerdo con significa preparar el escenario para que el hechizo funcione. Significa hacer posible tu objetivo para que el hechizo lo haga probable. En el ejemplo, significa actualizar tu currículum, ir a la tienda a comprar ropa adecuada para la entrevista, tal vez cortarte el pelo y hacerte la manicura, actualizar tu LinkedIn, si es necesario, y, por supuesto, ¡enviar solicitudes de empleo! Ahora, cuando la luna se vuelve a oscurecer, estás sentado en tu escritorio en tu nuevo trabajo, encantado con tu nuevo puesto y confiado en tu magia. ¿Ves la diferencia?
¡Cada vez que lances un hechizo, escribe también una lista de los pasos que debes seguir para que funcione!
Ejercicio: definir cómo actuar de acuerdo con una meta
Necesitarás:
lápiz y papel.
Piensa en una meta que tengas en la vida. Luego, anota los pasos que debes seguir para hacerla posible. Asegúrate de comenzar con pasos pequeños, incluso algo que puedas hacer hoy para comenzar. Entonces hazlo.
¿Qué hay por delante?
Ahora que hemos llegado al final del primer capítulo, estás listo para aprender los detalles para la creación de un hechizo. Sabes que necesitas crear tu objetivo en el plano astral, que debes actuar de acuerdo con ello y pronto conocerás la ley de la semejanza, la ley del contagio y la magia religiosa.
En los siguientes capítulos aprenderás sobre los símbolos y cómo elegirlos, así como las correspondencias y cómo utilizarlas. También conocerás cómo situar la manifestación de tu objetivo en un momento determinado en el futuro. De hecho, aprenderás a hacer funcionar todas las partes necesarias de un hechizo.
Entonces, ¿cuáles son las partes de un hechizo en las que debes pensar?
un objetivo bien establecido: lo que quieres que se manifieste;
la lista de verificación para garantizar que el objetivo sea sólido;
comprobaciones éticas;
el momento en que se debe alcanzar la meta mediante un método que se describe más adelante;
la lista de pasos para actuar de acuerdo con;
un conjunto de correspondencias para poner capas al hechizo, así como conocer dónde obtenerlas o cómo crearlas;
la deidad o las deidades que apoyarán que el objetivo se manifieste si se utiliza magia religiosa;
algo de la persona para la que estás haciendo el hechizo;
el conjuro;
cuándo y dónde realizas el hechizo;
una lista de todos los objetos que necesitarás para lanzar el hechizo (reúne los objetos con antelación, ya que tener que detenerte a la hora de lanzar un hechizo para coger el objeto necesario es muy molesto e interfiere en tu poder).
Pronto estarás listo para realizar y combinar todo esto y empezar a escribir y ejecutar hechizos.
Capítulo 2
ÉTICA Y LEYES DE LA MAGIA
La magia tiene paralelismos con las ciencias naturales. Hay leyes mágicas que crean una relación de causa y efecto. Cuando entiendas cómo funcionan estas leyes, tendrás el control de la poderosa magia.
La magia también tiene paralelismos con los sistemas legales y judiciales mundanos. La ética de la magia define lo que se te permite hacer y lo que no se te permite hacer, del mismo modo que las leyes en la vida mundana. La ley triple puede compararse con el sistema judicial mundano en el sentido que si se infringen las reglas de la ética, la ley triple impone las consecuencias.
Este capítulo profundiza en los detalles de estas leyes y principios.
Leyes de la magia
Hay varias formas en las que funciona la magia. Ya sabes que tu objetivo debe crearse primero en el plano astral para que se manifieste en el físico. Más allá de eso, debes poner capas a la magia para obtener más poder. Para ello, utiliza algunas leyes mágicas bien establecidas. Existe la magia simpática, que tiene dos leyes: la ley de la semejanza y la ley del contagio. Además, también tenemos la magia religiosa, donde la ley subyacente es la reciprocidad o intercambio de energía entre el devoto y la deidad.
Magia simpática
La magia simpática es el título general de las leyes mágicas que utilizan la imitación, las similitudes y las correspondencias al hacer hechizos. Éstas pueden dividirse aún más, por un lado, en una ley que se basa en las similitudes, los paralelismos, las analogías y la idea de que «lo similar produce lo similar». Por otro, en otra ley que se basa en el contagio, lo que significa que todo lo que alguna vez estuvo en contacto físico permanece para siempre en contacto mágico. Las siguientes secciones profundizan en estas dos leyes.
La ley de la semejanza
La ley de la semejanza es el concepto de que «lo similar produce lo similar». En el lenguaje de la New Age, se suele denominar con el nombre de ley de atracción. La ley de atracción se centra en los pensamientos más que en los hechizos, por ejemplo, que los pensamientos positivos producen resultados positivos. Lo mismo es, por supuesto, válido también en el trabajo con hechizos.
La ley de la semejanza es la razón por la que debes usar correspondencias cuando desarrollas hechizos. Los símbolos y elementos, los dibujos y otras correspondencias están relacionados con la ley de semejanza, porque para crear un objetivo en el plano astral, se usa la visualización. Analizaremos los símbolos y las correspondencias con mucha más profundidad en los capítulos 4 y 5.
Veamos un ejemplo de la ley de la semejanza. Si está intentando manifestar riqueza, debe utilizar pentagramas y símbolos de la tierra, cristales, monedas o billetes. Todos éstos son símbolos de prosperidad, es decir, atraen riquezas. Si intentas manifestar el amor en tu vida, usarías elementos asociados con el amor, como cuarzo de rosa, peridoto, esmeralda, un objeto en forma de corazón, una imagen de Cupido y tal vez una rosa roja, porque atraen el amor. En los hechizos de transformación, la ley de semejanza se usa para demostrar que el cambio es parte integral del hechizo al incluir símbolos conocidos por su transformación, como, por ejemplo, una mariposa.
También incluyo a menudo un dibujo de lo que intento manifestar, ya que es una poderosa magia de la ley de la semejanza. Cuando te concentras en tu intención mientras dibujas lo que quieres manifestar, cargas la imagen con energía y emoción, lo que potencia aún más tu hechizo.
Otro ejemplo de la ley de la semejanza es el uso de monigotes (o poppets). Por ejemplo, los monigotes o muñecos que se parecen a una persona pueden usarse para sanar a alguien que ha pedido que se cure. El monigote está pensado para que se parezca a la persona que se está curando de tantas maneras como sea posible, y la lesión o enfermedad se representa de manera que se pueda extirpar. Durante el funcionamiento del hechizo, el hechicero retira la herida o dolencia del monigote, con la intención de eliminar de manera similar la enfermedad o el daño de la persona que está sanando. La ley de la semejanza hace que la dolencia se elimine de la persona porque fue extraída del monigote.
La visualización es otra parte clave de la magia de la similitud. Cuando visualizas tu objetivo mientras haces tu hechizo, el universo lo ve de la misma manera que tú y se ajusta en consecuencia. Ésta es otra forma de afirmar que primero debes crear tu meta en el plano astral para que pueda manifestarse en el físico.
La ley del contagio
Las cosas y las personas que han estado en contacto físico mantienen una conexión poderosa. Esto se debe a que lo que ha estado en contacto físico permanece para siempre en contacto mágico.
La ley del contagio es la razón por la que, cuando tienes permiso para hacer magia para otra persona, debes tratar de incluir parte de su cabello, una prenda de su ropa o cualquier otra prenda suya, ya que esto conecta directamente el hechizo con esa persona. Cuando haces magia con velas, puedes ungirla con fluidos corporales (por ejemplo, saliva) de la persona para la que estás haciendo el hechizo (con su permiso, por supuesto). Cada vez que veas la mención de incluir algo de la persona para la que estás haciendo un hechizo, advertirás que la ley del contagio se utiliza para conectar el hechizo con la persona a la que está dirigida la magia.
Magia religiosa
La magia religiosa, o magia divina, se practica de manera relativamente similar en la mayoría de las religiones. Llamas a diosas o dioses para que te ayuden a lograr una meta (orar), y ofreces ofrendas a las deidades en agradecimiento y como intercambio de energía por recibir su atención. En el cristianismo, la ofrenda puede consistir en encender una vela para un santo o dar limosna a los pobres. En la brujería politeísta, puede significar colocar trozos de pescado, pan y ajo para Hekate, regalarle a Afrodita una rosa fresca o un collar de perlas, o colocar una taza de aguamiel y algunas joyas bonitas para Freya. (Más adelante en este capítulo, analizaremos las ofrendas apropiadas para algunas deidades de los panteones nórdico, griego e hindú).
En la magia religiosa, un practicante religioso trabaja con su deidad patrona o con aquella más alineada con su objetivo y, luego, invoca a ese dios o esa diosa para que se manifieste. Los magos ceremoniales y los cabalistas trabajan con los arcángeles. Algunos paganos trabajan con las hadas.
Cuando el que practica la magia ora a la deidad, puede terminar la oración con la expresión antigua del inglés So mote it be, que significa «que así sea», y convierte una declaración en una afirmación, incluso si está redactada como una oración. La palabra «amén» originalmente significaba «que así sea» en el judaísmo y el cristianismo. Así es como se suele traducir «amén» en el Antiguo Testamento griego.[02]
Recuerda que si pides ayuda divina para manifestar tu objetivo, debes corresponder. La ofrenda a la deidad con la que trabajas no es opcional. Se necesita un intercambio de energía equitativo, ¡y no sólo entre los mortales! Cuando un dios o una diosa sienten que los estás honrando, es mucho más probable que escuchen y respondan a tu petición. Asegúrate de haber investigado a la deidad para saber qué le gusta y qué no. ¡No querrás ofrecer un lobo de juguete aullante a Njord, ni una gaviota de juguete chillona a Skadi!
Los dioses y las diosas se sienten honrados y respetados cuando saben que los conoces. Si la deidad con la que trabajas tiene epítetos, asegúrate de conocerlos y de usar los correctos para el tipo de magia que realizas. Algunos dioses, según el epíteto, actúan en áreas por completo diferentes entre sí.
Cuando llamas a un dios o a una diosa, debes asegurarte de que sepan que los estás llamando a ellos específicamente y no a otra deidad. Por lo tanto, incluye su nombre y, si tienen epítetos, uno o más de ellos. También diferentes formas de describir a la deidad. A menudo se usan otras dos formas, ya que el tres es un número de la suerte. Aquí tienes un ejemplo de cómo llamar a Freya:
Te doy la palabra, Freya, profesora de Seidr y propietaria de Brisingamen e Hildisvini.
Si tienes la intención de usar magia religiosa, piensa si siempre querrás trabajar con la misma deidad (tal vez el Dios judeocristiano) o con tu deidad patrona, o si deseas trabajar cada vez con una deidad que sea apropiada para el objetivo en cuestión. Por ejemplo, si tu objetivo es que tu empresa funcione bien, puede que desees trabajar con Mercurio. Si quieres atraer el amor, puedes trabajar con Afrodita. Aunque ten cuidado, porque ella no pertenece del amor fiel. Quizás prefieras elegir a Hymen, dios del matrimonio, en su lugar. Si tu objetivo es aumentar tu sabiduría, tal vez desees trabajar con Odín. Si quieres que te vaya bien en tus estudios, puedes optar por trabajar con Saraswati. Piénsalo bien. Decide cómo abordarás la magia religiosa si vas a trabajar con ella. Sin embargo, no tengas miedo. Ninguna decisión es inamovible, y puedes cambiar de enfoque en cualquier momento, siempre y cuando honres a los dioses.
Qué ofrecer a algunas deidades conocidas
Como se ha mencionado, si incluyes magia religiosa en tu obra, debes mostrar cuánto aprecias a la deidad a quien le estás solicitando ayuda. Una ofrenda significa que le das un objeto a la deidad. No es un préstamo, es un regalo. No lo recuperas después de que el hechizo haya funcionado. Puedes incluir el objeto con el hechizo o construir un pequeño altar a la deidad. Si luego rompes el altar, puedes poner los objetos que se descomponen en la naturaleza. Los objetos que no se descomponen deben guardarse en un lugar especial para esa deidad. Una caja, por ejemplo, funciona.
En caso de que no estés familiarizado con otras deidades además de las abrahámicas, he incluido algunas en esta sección. Los dioses que he decidido incluir provienen de panteones con los que he trabajado extensamente. Permíteme dejar claro que esta lista no implica que éstas sean las únicas deidades con las que puedes trabajar en la magia religiosa. Por ejemplo, no he incluido al Dios cristiano, a Jesús, a María ni a ningún santo, ya que no tengo experiencia trabajando con ellos de esta manera. ¡Tú, por supuesto, puedes trabajar con ellos! Simplemente investiga un poco de antemano para hacer una ofrenda adecuada.
Los dioses nórdicos
El panteón nórdico está formado por los dioses Vanir, que están asociados con la fertilidad y la abundancia; los dioses Æsir, que están relacionados tanto con la guerra como con el orden, y algunos gigantes o semigigantes como Jötunn, que también se consideraban parte del Æsir.
