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¿Para qué sirve correr? El autor nos invita a viajar hacia lo más profundo de este deporte que viene ganando más adeptos año tras año. ¿Qué significa ser un corredor? ¿Existen distintos tipos? ¿Cómo funciona su mente en el momento de entrenarse y competir? ¿En qué sentido mejora la vida de quien decide practicar este deporte? ¿Cuáles son los desafíos que debe enfrentar para lograrlo? Los deportistas debemos cuidar, preparar y conocer nuestro cuerpo y nuestra mente para poder entender el deporte y entendernos como seres humanos completos. Es deportista quien comprende que el entrenamiento hace bien a todos los sistemas y quien conoce los cuidados imprescindibles para poder llevarlo a cabo. "Correr no es para humanos dotados físicamente. Correr es para personas responsables, comprometidas y humildes."
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Seitenzahl: 482
Veröffentlichungsjahr: 2021
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Jorge Castillo
El corredor y su reloj de arena
© Jorge Ariel Castillo
© de esta edición Grupo Abierto Libros
/grupoabiertolibros
grupoabierto.libros
Diseño: Claudia Maddonni
Imagen de tapa: Fabricio Insaugarat - @ondavagafabri
Castillo, Jorge Ariel
Khronos : el corredor y su reloj de arena / Jorge Ariel Castillo. - 1a ed - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Grupo Abierto Libros, 2021.
Libro digital, EPUB
Archivo Digital: descarga y online
ISBN 978-987-47891-3-6
1. Deportes. I. Título.
CDD 796.09
Entrenar es formarse.
…Un trabajo continuo.
Al leer este libro vas a GANAR,
o al menos intentaremos no perder
lo más preciado de nuestro haber,
el principal activo: TIEMPO.
“A todos aquellos luchadores,
que saben de derrotas por haberlas padecido.
Y que cuando te ven al borde del abismo,
empujan con toda su fuerza.
Para que descubras la magia de tus alas
o la valentía que descansaba esperando despertar.
Nunca sabemos cuándo crearemos una oportunidad.
Pocas veces nos daremos cuenta de tenerla.
El trabajo constante es lo que nos ayuda a poder valorar”.
JC
PRÓLOGO
Ramón Tutelar Castillo fue carpintero artesano. Él, como alguno de sus hermanos, más que un trabajo tenía una pasión: trabajar la madera, oficio que había aprendido en el servicio militar y que lo terminó acompañando toda su vida.
Desde muy pequeño, podía pasar horas enteras observando cómo mi abuelo lograba resucitar un árbol muerto en un mueble único y, para mí, lo más parecido a una obra de arte.
Los Castillo: Diego, Ramón y Jorge.
El taller de trabajo de “El abuelo Castillo” (así le decíamos con mi hermano y mis primos) estaba en el fondo de nuestra casa, en Saladillo, provincia de Buenos Aires. Como en toda ciudad del interior, se hace una pausa en el trabajo desde el mediodía hasta las cuatro o cinco de la tarde según la estación del año: “la hora de la siesta”. Para mí era “la mejor hora”, y no porque dormía sino porque los adultos estaban descansando, y el patio, la casa y el taller eran solo para mí y para desarrollar mi rústico arte con los recortes de madera que quedaban y con los clavos usados, que mi abuelo reciclaba (los martillaba hasta dejarlos derechos, casi como de fábrica) y ponía en una lata oxidada que había sido de duraznos en almíbar y a la que tenía el acceso habilitado para “jugar”.
Casitas, pequeños autos, cajas, cajones, entre otras `creaciones´, ocupaban mi tiempo a la hora de la siesta. Pasados algunos años, mi abuelo me preguntó si quería ser carpintero. Sin pensarlo, mi respuesta fue un ¡sí! inmediato. Fue entonces cuando me dijo que él me enseñaría.
Al día siguiente estaba preparado para comenzar la etapa de instrucción con el experto. La primera experiencia no fue lo que esperaba. Recuerdo que me hizo tomar un serrucho casi tan largo como mi estatura y acostarlo en un banco de trabajo para que martillara suavemente los dientes, de un lado y del otro. Luego lo tuve que colocar con los dientes hacia arriba en una morsa y ahí, primero con una lima triangular, debía afilar cada diente de ambos lados. Pero esto no era todo: había que torcer con una pinza unos milímetros un diente para un lado y el siguiente para el otro. Tenía que prestar mucha atención y tener paciencia ya que esa tarea llevaba un buen tiempo (y, confieso, no me resultó para nada divertido).
Claramente nunca llegué a trabajar como artesano de la madera, aunque sí me acompañaron toda la vida las enseñanzas de mi abuelo: “Con todo lo que te gusta y quieras hacer por mucho tiempo, es muy importante que sepas cuidar y preparar las herramientas, conocerlas e invertir en ellas. Cuidarlas no es perder tiempo, es invertirlo a futuro porque se gana mucho cuando se las necesita y están preparadas”.
También me mostró que la madera no siempre se comporta igual, tiene nudos, imperfecciones y nos sorprende con sus vetas naturales e inesperadas que, al final del trabajo, pueden quedar hermosas.
Tal vez por eso creo que los deportistas debemos cuidar, preparar y conocer nuestro cuerpo y nuestra mente; esa es la base para poder entender el deporte y entendernos como seres humanos completos. Es deportista quien entiende y siente esa retroalimentación en la que el entrenamiento hace bien a todos los sistemas y quien entiende los cuidados que hay que tener para poder llevarlo a cabo. El hacer deporte contribuye a la formación integral de las personas porque nos enseña que hay que jugar limpio, que la disciplina es fundamental, que el compañerismo es nutritivo y muchos etcéteras más.
Correr es mi deporte, mi eje en esta vida y no porque me resulte fácil. Siempre me costó, me pone en mi lugar, me enseñó a seguir adelante a pesar de los resultados no esperados, a sentir un poco más los veranos y los inviernos, a comprender que sin objetivos es imposible llegar a dar todo, a trabajar duro sobre las debilidades, a buscar ayuda para tener una guía y control, a compartir las mismas sensaciones con mis pares y luego estar óptimo cuando me encuentro solo. En definitiva, a cuidar las herramientas… Correr es buscar un más allá sin saber cómo será. Correr nos ordena y nos enseña a enfrentar los desafíos de la vida, le da sentido. Encontrar el arte-sano de cada uno: de eso se trata.
“Correr no es para humanos dotados físicamente. Correr es para personas responsables, comprometidas y humildes.”
Algunos sabios dicen que muchas de las cosas las hacemos por miedo. Confieso, aunque vaya en contra de mi ego, que, en parte, escribo porque temo que esta maravillosa actividad que me ha dado tanto, que terminó de enseñarme a vivir o a buscar lo mejor en mi vida, se vea opacada en otros por alguna mala experiencia o porque no han podido perseverar para superarse en nuestra comunidad de corredores, o porque han sucumbido ante las malas interpretaciones de quienes son ajenos.
Me apasiona poder compartir esta experiencia porque también me considero un eterno aprendiz. Por suerte, como cuando era niño, no dejo de sorprenderme ni de descubrir.
Investigar y analizar todo lo referido al cuerpo para quienes corren ocupa gran parte de mi tiempo. Muchas veces me gana el mal humor porque me gustaría dedicarme aún más y me cuesta aceptar el cansancio o que el cuerpo no acompañe todo lo que mi cabeza quiere. Es interminable el aprendizaje para entender por completo las exquisitas funciones e interrelaciones de nuestros sistemas.
Espero ser útil a mis pares de este deporte. También espero que me sigan enseñando y exigiendo día a día.
Sacrificarnos por las cosas que nos interesan: eso es libertad.
Sacrificarnos para complacer a los demás es ser un esclavo.
Si quieres ser libre, trabaja duro por lo que te interesa.
Si no quieres perder el interés, mantente humilde.
JC
INTRODUCCIÓN
¡Corremos porque nos hace bien! Esto es algo totalmente real y comprobable por cualquier persona que en algún momento se hizo partícipe en esta loca actividad de sumar kilómetros a nuestros pies y con pequeños vuelos constantes.
Poder alcanzar esas buenas sensaciones no es un regalo. Necesita de la voluntad y del esfuerzo y, para mantenerlo y no desmotivarnos, precisa de objetivos y de una serie de trabajos ordenados que, a su vez, siguen costando y requieren más voluntad y disciplina. Como muchas de las actividades, al principio parece algo muy sencillo, pero, a medida que pasa el tiempo, comienza a complejizarse. En un primer momento es suficiente tener disponible el tiempo para hacerlo. Luego veremos que serán necesarios los entrenamientos programados de manera correcta, sumados a una mejor alimentación y descanso. Más tarde descubriremos que no da lo mismo un tipo de calzado u otro. Y así se seguirán sumando infinidad de detalles y de necesidades que nos obligarán a que vayamos puliendo detalles si pretendemos mantenernos o seguir mejorando.
Quien corre no es un ser aislado y único, es una persona más que pertenece a una sociedad de corredores y, en general, tiene los mismos problemas y deseos que cualquier ser humano y tal vez una razón más para esforzarse o sentir los “pies sobre la tierra”. Por lo tanto, podemos decir que somos seres íntegros, seres “biopsicosociales”.
En mi primer libro (Kilómetros a tus pies), el foco estaba puesto en la primera parte y quizá la más estudiada para los corredores: las características biológicas, que, con el aporte de varias especialidades, tales como la fisiología, la biomecánica, las metodologías de trabajos que se proyectan de ellas y también algunos cuidados y prevenciones, nos ayudan a comprender, tal como lo expusimos en aquel trabajo.
Con el conocimiento de todo aquello, tendremos una gran herramienta para minimizar los errores y potenciar nuestro camino como deportistas. Pero llevarlo a la vida real, concretar ese conocimiento en los hechos, puede que no sea tan lineal y, menos aún, inmediato. Es un momento crucial para que nos comprendamos como corredores en un extenso camino.
Ya que, como dice el refrán, del dicho al hecho hay un largo trecho, ahora trataremos de acercarnos más al día a día, de afrontar los posibles escenarios que se pueden plantear, además de cumplir con un plan de entrenamiento y de participar en alguna competencia tratando de comprendernos con lo que nos sucede y con el significado que tiene para cada uno, porque no es igual para todos. Para algunos puede ser un equilibrador psicofísico, para otros una salida económica o un lugar de prestigio dentro de un grupo.
Como ya sabemos, llegamos a correr por la maduración de nuestro sistema nervioso cuando somos pequeños. Debemos sentirnos dichosos de merecer este premio como humanos. Medio de locomoción, deporte y actividad física, medio de socialización, actividad equilibradora. ¿Qué más le podemos pedir?
Esta “sencilla” forma de movernos nos ha dado y nos sigue dando mucho. Aunque cambien las necesidades, siempre nos acompaña y nos caracteriza como especie.
Lo de sencillo lo podemos decir porque nos ha llegado de regalo, aunque, en verdad, no lo es tanto. El cuerpo debe poner en marcha una serie de mecanismos ajustados para poder llevar a cabo esta maravillosa actividad, nos acerca a nuestros límites para que nos opongamos y luchemos con y contra eso, al mismo tiempo que se retroalimenta: “Nos hace bien”, “Nos hace libres”, “Nos da paz”, “Somos más nosotros mismos”.
Siempre nos será más fácil correr que entender todo lo que le sucede a nuestro cuerpo y nuestra mente cuando salimos a machacar kilómetros.
Por más complejo que sea entender los diferentes mecanismos internos, vale la pena hacer el esfuerzo, ya que puede seguir alimentándonos en nuestra disciplina y en el extenso camino que tenemos que transitar como corredores de resistencia.
Viajar hacia el conocimiento es maravilloso, enriquecedor, expande nuestra capacidad de crear y pensar; viajar hacia nuestro interior puede ser más grandioso aún. Todo lo que podamos saber sobre nosotros mismos nos hará más inteligentes, nos dará más herramientas y nos permitirá comprender nuestras acciones y reacciones para comenzar a manejarlas de la mejor manera.
En esta oportunidad los invito a que nos metamos bien adentro del corredor y a que compartamos un poquito más allá de los kilómetros que vamos a hacer en este viaje maravilloso.
En algún camino,
me encontrarás.
Seguramente, cansado, solo y austero.
No por estar derrotado,
sino por luchar en mi propio interior.
Si me buscas,
contarás conmigo,
en aquel camino o donde sea.
Me encontrarás
corriendo, alentando o pensando para ello.
Si te sumas a la lucha de tu interior,
me encontrarás y nos aventuraremos juntos.
JC
CONOCER LAS HERRAMIENTAS
CAPÍTULO 1
¿El deporte nos salva? ¿Nos enfrenta? ¿Nos desafía?
Hace unos veinte años, en mis primeras vivencias con el entrenamiento ordenado y sistemático, existía una especie de “rivalidad” en el atletismo, algo divertida entre los corredores de fondo y medio fondo, con (contra) quienes corrían velocidad, saltadores y demás pruebas de campo, aunque nos respetábamos y alentábamos mucho con el esfuerzo de cada uno. (Ver anexo XI -1 El deporte de los sufridos)
Cuando nos tocaba formar parte de algún equipo, como, por ejemplo, alguna posta de 4x400 metros, por un instante, los velocistas, nos miraban con asombro luego de la participación, aunque pronto se les pasaba a la hora de querer ir a comer juntos o de invitarnos a trasnochar. Todavía, cuando me acerco a una pista, llegan a mi recuerdo las voces de “fondero”, “come fideo”, “descarnado”, “¡loco! te vas a marear en la pista”. De más está decir que los acumuladores de kilómetros también hacíamos nuestros chistes. Más allá de eso, las relaciones eran buenas y encontré muchos amigos y excelentes personas.
Hoy, por momentos escucho reclamos o quejas entre los supuestos “bandos” que son los vienen de las raíces del atletismo, versus los que se inician en el mundo de los corredores populares o runners. A veces, esa rivalidad también existe con quienes participan de carreras combinadas (triatlón, duatlón, acuatlón) o aventura (trail), con los fanáticos de los 42.195 metros y el asfalto.
Otra cosa que recuerdo de los grandes entrenadores es que nos inculcaban a los aficionados de las pruebas de fondo y medio fondo a no participar de las competencias de ruta o calle, porque ese era el camino final de la carrera como deportista.
¿Por qué estas internas? ¿Qué tiene de malo tener distintas preferencias? ¿Cuáles son los factores a favor o en contra de un formato u otro? ¿Hay realmente perjudicados?
Entre tantas, estas preguntas me las hice por muchos años y me costó bastante tiempo tratar de entender las diferentes posturas dado que todos hacían lo que les gustaba y bajo el mismo patrón: correr.
A todo esto y desde hace varios años, las dudas están puestas en si este deporte está creciendo o se está hundiendo en su propia fama. Por un lado, están quienes nos hablan de un crecimiento histórico y, por otro, los retrospectivos que no paran de mencionar que “antes estábamos mejor” y ahora es la decadencia animada.
Para poder avanzar en este entretejido, veamos un poco las características generales de los actores principales y a lo que apunta cada uno en la práctica de este deporte. Parto de la idea de que lo más valioso es que cada cual da lo mejor de sí o, al menos, lo intenta.
¡Gigantes!
LOS ACTORES
Los que se aventuran en la práctica de correr y querer buscar un poco más allá de los límites propios se sentirán, por un lado, atraídos a sumarse en algún evento o competencia para ir acumulando sus registros y encontrar nuevas motivaciones, por otro, la mayoría en algún momento sentirá la necesidad de ser guiado por uno o varios profesionales de las áreas correspondientes a la materia. También, en muchos casos, querrán sentirse acompañados por pares que comparten las mismas sensaciones y objetivos. (Ver anexo XI -2 Un equipo para la soledad)
Teniendo en cuenta esto, dichos eventos deben estar reglamentados, por lo cual estaríamos hablando de un deporte. Como todo deporte, busca algunos de los objetivos: educación, formación íntegra de la persona y de su comportamiento, mejora psicofísica, desarrollo de relaciones sociales e integración, obtención de resultados competitivos y autosuperación.
De acuerdo con el Comité Olímpico Internacional (COI), el deporte es un derecho humano, sin discriminación para su práctica y exige comprensión mutua, solidaridad, espíritu de amistad y juego limpio.
En la actualidad estas lindas y complejas interacciones que se dan en el día a día, generan vínculos, desafíos, emociones, discusiones, victorias, fracasos, enojos, festejos… Veamos un poquito más sobre sus personajes en constante interacción:
El entrenado
Es el protagonista, el que hace que puedan existir todos los demás actores. Es quien pone su cuerpo, su mente, su alma, su tiempo (y también dinero). Es quien corre (el que transpira y sufre) y hasta, en algunos casos, se ofrece como conejillo de indias...
Quien incursiona en el camino del deporte es un aventurero ávido de desafíos y con ansias de mejorar. Por este motivo es aconsejable no trabajar solo sino con la ayuda de un guía, un mentor, un consejero, es decir, un entrenador. El hecho de estar solos lo hace más difícil si pretendemos tener un buen dominio de la actividad o llegar a nuestra cúspide, porque necesitamos trabajar sobre nuestros puntos débiles y que nos indiquen el camino más acertado, sin necesidad de ir a prueba y error. También, como veremos a lo largo de los capítulos, la importancia de interaccionar y retroalimentarse con diferentes especialistas de múltiples áreas hace que trabajemos acorde y en conjunto los diferentes objetivos. No es menos importante la relación con los otros entrenados, los pares, ya que socializar y poder compartir los esfuerzos son una buena ayuda.
Para poder lograr lo propuesto, se debe poder confiar en el entrenador y en el plan pautado por él. Si esto se logra, la preocupación por cuál es el camino a seguir para cumplir con los objetivos deja de estar porque hay un plan, una estrategia, un orden, una ruta marcada. Solo quedará intentarlo día a día.
Es importante que el entrenado sea comunicativo, sincero, que trate de guiarse por el entrenador y la planificación, sin que se pierda el sentido común. No se trata de que nos sometamos a la autoridad del entrenador en forma sumisa sino de trabajar en equipo y en un clima de mutuo respeto.
La capacidad volitiva, las prioridades y el compromiso respecto de la actividad, la determinación y la autonomía harán la diferencia en cuanto al logro de los objetivos acordados. (Ver anexo XI-4 El día que aprendí que corría para mí)
Desafíos: Poder entregarse a lo pautado sin las interferencias del entorno. Ser tolerantes ante las frustraciones normales y necesarias en el camino de todo deportista, pues, sin ellas, no crecemos. Tratar de formarse y comprender las diferentes actividades propuestas y cuidados para el propio cuerpo. Intentar dejar a un lado el ego y el narcisismo para poder aprovechar al máximo el propio crecimiento y con los que están a su lado. No perder el foco en su propio proceso para no desorientarse respecto de las apetencias y objetivos de los demás. Entablar una buena relación con el entrenador tomando los consejos y tratando de comprender la visión de quien nos guía. No hay que olvidar que quien nos entrena juega para nuestro equipo y también quiere lo mejor. Tomar con seriedad los compromisos y respetarlos suele ser muy bueno para la relación.
El entrenado®
Cada entrenador, más allá de los conocimientos metodológicos, tiene o es su propia marca registrada. Está claro que se relaciona con su personalidad, su formación y su vivencia en el deporte (si es que la tuvo). Y también con la manera y con las formas en que lleva a cabo su trabajo, si está especializado y demás particularidades. En definitiva, cada maestro con su librito.
Más allá del estilo propio de cada entrenador, hay características que deben tener para que su trabajo sea efectivo.
Uno de los más significativos está en el compromiso y la responsabilidad con cada uno de sus entrenados, que, por sobre todas las cosas, son personas. Su labor nunca debe perder de vista la educación integral y la formación responsable, además todo lo referido a cuestiones técnicas y específicas del deporte. Debe ser un líder, entendiendo que liderazgo no es sinónimo de dominación.
Por otro lado, y no menos importante, dar el ejemplo debe ser indiscutible:
• Ante todo debe ser una buena persona, amable, justo, cuidadoso en sus opiniones, abierto e inclusivo.• Tiene que verse optimista, confiado y con carácter, enfocado en las decisiones y con el temple y la cordura suficientes ante situaciones difíciles.• Por momentos debe ser distante y frío, y, cuando sea necesario, contenedor y cercano. • Debe ser un observador constante, no solo del cronómetro.• El interés por sus entrenados debería estar en la formación como personas y deportistas; luego, en segundo plano, las “marcas” o el rendimiento.• Nunca debe perder el interés por la formación técnica, por estar actualizado siempre y por el seguimiento de su propio trabajo a largo plazo. • Estar abiertos al aprendizaje constante. De los alumnos se aprende mucho y de los errores también, pero solo es posible si se tiene la suficiente inteligencia como para reconocerlos. • Tratar de mantener una presencia adecuada e intentar ejercer la búsqueda por su mejor versión. Buscar educar con el ejemplo.
Desafíos: Poder trabajar de manera interdisciplinaria y delegar todo lo que no esté a su alcance (Ver anexo XI-5 Tener espalda); poder escuchar y comprender a los entrenados en su totalidad, con la mayor empatía posible (lo que implica prestarles atención). La comunicación es clave: fomentar la retroalimentación es central para detectar y motivar hacia los cambios positivos. Ser muy cuidadoso con las críticas. Si no son constructivas, se deben manejar con cautela las formas (no es recomendable utilizar sarcasmo, desprecio, indiferencia, vocabulario inapropiado o hacer comparaciones), ya que se pueden producir disgusto, rechazo, enojos o bloqueo en los entrenados.
Por otro lado, se debe comprender que los corredores normalmente tienen un ego alto y, en muchas ocasiones, baja autoestima. Esto hace necesaria una correcta lectura para el manejo de sus demandas, sin necesidad de entrar en un circuito de adulación adictiva. Entender que los planteos de los entrenados no son necesariamente la expresión de algo personal contra el entrenador y que las personalidades de cada uno difícilmente se puedan cambiar. Incluso, muchas veces, cuando algunos alumnos deciden hacer un cambio de entrenador, se debe entender que es algo normal y que los cambios en muchos casos suelen ser sanos o parte del crecimiento de ambos actores.
En el manejo de grupos no se debe olvidar que muchas veces las personas, cuando se agrupan pueden llegar a comportarse diferente de cuando están solos, incluso pueden llegar a ser más irracionales en las decisiones ya que la marea de pertenencia los puede arrastrar. Por eso, mantenerse al margen y observar desde fuera puede ser útil. También hay que estar atentos a los vertiginosos cambios que tiene el mundo y la hiperestimulación que recibimos a diario. (Ver anexo XI-7 Si yo puedo, todos pueden)
Tratar de educar sobre las actividades pautadas, el cuerpo humano y las ciencias auxiliares del entrenamiento, tanto como todo lo referido a la seguridad y la prevención. Mantener alejados los prejuicios. Mucha paciencia y … mucha paciencia. Quienes trabajen con jóvenes y niños, la paciencia debe ser estar dirigida, en muchos casos, a los padres.
Autodidactas e indefinidos
Los autodidactas son el menor porcentaje de quienes conforman la familia de los corredores. Muchos se inician por iniciativa propia y luego, cuando comienzan a surgir algunos desafíos, pasan a ser entrenados. En muy pocos casos es por no tener posibilidades de acceder a un entrenador. Dentro de ese grupo, se encuentran los que incluyen dentro de su mantra equilibrador algunos “trotes” semanales como complemento de la actividad física, pero no se consideran corredores: no es su deporte, sino una parte de sus actividades.
La mayor parte de los autodidactas que se identifican como corredores sienten que ellos son los únicos que pueden entrenarse (y, a veces, entrenar también). Esto no tiene nada de malo, siempre y cuando estén abiertos a profesionales, sobre todo en el área de la salud para poder realizar los controles preventivos. La realidad es que todos necesitamos una guía, un mentor o un coach, sobre todo para ahorrar tiempo y energía. No se pretende decir que no se puede ser autodidacta, aunque sí es verdad que se deja mucho en manos de la suerte. La retroalimentación instantánea y corriente que tenemos con un entrenador es una gran oportunidad para el crecimiento personal y para poder explotar todo nuestro potencial. En algunos casos, luego de tener un buen criterio respecto de la actividad y formación, se pasa de entrenado a pseudo-autodidacta: se mantiene una relación de amistad con quien era entrenador y quien entrena se mantiene bajo sus propios lineamientos, consultando de vez en cuando en momentos puntuales. En el caso de que por alguna razón excepcional no se pueda tener un entrenador, se debe tratar de absorber lo máximo posible las experiencias de los pares y buscar, al mismo tiempo, capacitarse en la materia para tener mejores posibilidades.
Los indefinidos son aquellos que buscan un entrenador para que avale o apruebe sus hipótesis y entrenamientos “sacados de la galera”. A veces, en este mismo grupo encontramos a los que toman lo que les dice el entrenador, aunque, en cada sesión, ponen una cuota de lo personal y se salen del libreto constantemente. En esto casos, sucede que cuando el resultado es positivo, no se sabe qué fue lo que funcionó y, cuando sale mal, tampoco…
Desafíos: Poder entregarse sinceramente a profesionales que lo guíen. Cambiar la duda por la confianza. Pensar en el proceso y no perder el rumbo hacia los objetivos a largo plazo. Quienes sean autodidactas porque no tienen otra opción, tienen que ser sus propios maestros y estudiar todo lo que puedan, con una gran apertura hacia quienes puedan transmitirles sus experiencias. Ser conscientes, todo el tiempo, de que son aprendices autónomos.
Profesionales coadyuvantes
Dentro de estos actores encontramos a todos los profesionales de la salud y a quienes complementan la labor del entrenador. Son sumamente importantes para el completo desarrollo del deportista. Si bien todos los profesionales clásicos del área clínica tienen una gran connotación y son la base para la guía, prevención y control, en la actualidad han cobrado mucha importancia los especialistas de áreas puntuales que trabajan por y para los deportistas. El crecimiento y apertura del deporte para todos, en contraposición con el sedentarismo, vienen generando demandas sumamente positivas y abriendo campos de trabajo, investigación y capacitación constante. Por nombrar, algunos tenemos el área médica, la nutrición, la psicología, la fisioterapia, la ortopedia, entre tantas que se nutren de diversas ciencias y tienen sus vinculaciones directas con especialidades en el deporte.
Los profesionales que se especializan en el área deportiva suelen tener un perfecto manejo y comprensión de la persona en su totalidad con una gran empatía. Claramente deben ser parte de nuestro equipo (Ver Anexo XI-5. Tener espalda).
Entre los coadyuvantes, se incluyen los preparadores físicos y técnicos especializados que pueden trabajar en conjunto con el entrenador.
Desafíos: Nuevamente aparece el poder trabajar de manera interdisciplinaria. Sé que muchas veces se intenta, pero en algunos casos no llega a ser suficiente. Es algo que seguramente la tecnología en el futuro nos podrá ayudar ya que uno de los limitantes es el tiempo.
Otro de los desafíos de suma importancia es la capacitación constante en materia de este deporte (algo que también demanda tiempo) al igual que la investigación. Todos los profesionales tienen en sus manos una gran casuística que puede ser de mucho valor para toda la comunidad. El trabajo y el seguimiento individualizados son otros puntos que no se deben dejar escapar pues son imprescindibles para obtener mejores resultados.
Ciencia y tecnología/industria
Son actores que año tras año van ganando lugar ya que los avances científicos y tecnológicos son parte de muchos progresos, aunque, como ya sabemos, también hay detractores ya que algunos sienten que se altera la naturaleza del deporte. Es comprensible, pero la realidad es que la humanidad es un todo y por lo tanto el crecimiento y los avances son parte de nuestra evolución y de la del deporte, aunque se deban encausar o reglamentar constantemente. Junto a las necesidades y facilidades que nos brindan, está claro que las marcas exploran sus posibilidades en este público ávido y cautivo por sumar kilómetros y por todo lo que tenga que ver con esta pasión.
Como sabemos, todos hoy gozamos de materiales que se fueron perfeccionando y nos dan muchos beneficios para la práctica, la prevención y el confort. Entre ellos los que más se destacan son el calzado, la ropa y los tejidos con cualidades para las diferentes temperaturas, los alimentos específicos para momentos puntuales, los relojes (cronómetros, pulsómetros, GPS), los chips para controlar los tiempos y las apps de seguimiento y control. También hay todo tipo de accesorios que, de una forma u otra, pueden ayudarnos: lentes, hidratadores, porta números, auriculares, etcétera.
No debemos olvidar los aportes en las áreas de salud para diagnóstico, prevención y tratamiento.
Desafíos: Para poder llegar a todos los que forman parte de este mundo del correr, deberían ser accesibles y sustentables en relación con el medio ambiente y con el deporte. Que el uso de todas las novedades sea de forma intuitiva sin necesidad de tener prospectos o instrucciones de uso. Estar dispuestos a capacitar de forma simple a deportistas, entrenadores, profesionales de la salud y organizaciones.
Managers/representantes
El mánager, gerente deportivo o representante es un profesional que supervisa, guía y controla la carrera deportiva del atleta. Es quien aconseja y asesora en temas tanto profesionales como personales con el propósito de buscar lo mejor para su carrera y su desarrollo laboral. En muchos casos es quien busca las contrataciones, los sponsors y el que se ocupa de los arreglos comerciales y federativos. Claro está que es un actor que entra en juego para quienes son deportistas profesionales. En algunos casos, en deportes como el atletismo, esta representación es ocupada por el mismo entrenador o, incluso, algún miembro de la familia del atleta.
También encontramos quienes se dedican exclusivamente a gerenciar deportistas sin otro vínculo. Pueden ser ex deportistas experimentados que manejan muy bien todos los caminos internos del deporte.
Desafío: Vincularse de cerca con las necesidades del deportista, no solo las actuales, sino las que tienen que ver con su futuro en lo que se refiere al deporte y su carrera, y a la persona. Por ejemplo, cuando llega el momento de su retiro, que esté preparado tanto emocional como económicamente. Tener en cuenta los procesos biológicos de recuperación para los compromisos deportivos, por eso es muy necesario escuchar a todos los profesionales que trabajan con el deportista.
Entidades, organizaciones, instituciones
COI: Comité Olímpico Internacional, fundado por Pierre Fredy de Coubertin el 23 de junio de 1894, en París (actualmente la sede se encuentra en Lausana, Suiza), para coordinar el movimiento olímpico1 y las diferentes actividades de los Juegos Olímpicos modernos2 (JJOO). Decide cuál es la ciudad sede y el programa olímpico.
Los Juegos Olímpicos son el mayor evento multidisciplinario del deporte con la participación de atletas de todo el mundo. Existen los JJOO de verano y los de invierno. Entre ellos hay dos años de diferencia y entre cada JJOO de verano hay 4 años (Olimpíadas), lo mismo entre cada JJOO de invierno. También incluyen la coordinación de los Juegos Paralímpicos y los JJOO de la Juventud.
World Athletics: Anteriormente conocida como IAAF3 o Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo, es el organismo de regulación del atletismo mundial (Reglamento de todas las disciplinas, materiales y métodos de medición, reconocimiento de los récords mundiales, etc.). Fue creada en 1912 con el nombre de Federación Internacional de Atletismo Amateur (aunque, como sabemos, los atletas que se dedican a esto de algo tienen que vivir) hasta el año 2019, donde comenzó a llamarse World Athletics (WA). La sede se encuentra en Mónaco.
La WA, como organismo mundial del atletismo, responde al movimiento olímpico y cuenta con la afiliación de 214 países o federaciones nacionales, distribuidas en seis organismos continentales: Confederación Africana de Atletismo (CAA), Asociación Asiática de Atletismo (AAA), Asociación Europea de Atletismo (EAA), Asociación de Atletismo de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe (NACAC), Asociación de Atletismo de Oceanía (OAA), Confederación Sudamericana de Atletismo (ConSudAtle).
AMA4: La Agencia Mundial Antidopaje es el ente responsable de las reglamentaciones y controles del dopaje. También es la que actualiza los listados de métodos y sustancias prohibidas, promueve investigaciones científicas, educación y los controles según el código mundial antidopaje.
En la actualidad, la AMA es una fundación independiente. En sus inicios (1999) fue fundada y apoyada por el COI debido a la necesidad de dichos controles ya que son claves para todos los deportes.
CNAD: La Comisión Nacional Antidopaje es la que se encarga en nuestro país de promover la salud de los deportistas, desarrollar políticas de control y prevención, según el código mundial antidopaje de acuerdo con la lista de sustancias y métodos prohibidos por la AMA. Son responsables de dictar las normas antidopaje internas, llevar el registro de sanciones nacionales, planificar los controles antidopaje en atletas nacionales, promover la investigación y educación antidopaje, y difundir la lista de prohibiciones de acuerdo con la AMA.
COA: El Comité Olímpico Argentino es el ente encargado de hacer cumplir las normas y el reglamento del Comité Olímpico Internacional que dirige el Movimiento Olímpico. Tiene como misión colaborar en la difusión y el fomento del deporte en el territorio nacional, coordinar las federaciones deportivas nacionales y las delegaciones para competencias internacionales (JJ.OO., Sudamericanos5, Panamericanos6), colaborar con el desarrollo deportivo y promover la construcción de la infraestructura reglamentaria para el alto rendimiento, generar herramientas educativas y ayudar en la organización de juegos deportivos argentinos.
CPI: El Comité Paralímpico Internacional o IPC (en inglés) es el órgano mundial del Movimiento Paralímpico. Organiza, coordina y supervisa todos los Juegos Paralímpicos y varios campeonatos del mundo y competencias internacionales.
Está dirigido por una asamblea general integrada por Federaciones Nacionales (comités paralímpicos por país), Federaciones Internacionales (Federación Internacional de Deportes para Ciegos o IBSA-Asociación internacional para la Recreación y el Deporte de Personas con Parálisis Cerebral o CPISRA-Federación Internacional de Deportes con discapacidad intelectual o INAS/FID-Federación Internacional de Deportes en Silla de Ruedas Stoke Mendeville o ISMWSF-Organización Internacional de deportes para Discapacitados o ISOD), Comités por deportes (son 26 comités internacionales por deporte).
DIRECIONES DE DEPORTES, SEGRETARÍAS, SUBSECRETARÍAS Y AGENCIAS Y DEMÁS: Corresponden a la administración y a la gestión de políticas gubernamentales pertenecientes al deporte social y el desarrollo deportivo, tanto nacional, provincial como municipal.
Entre sus principales misiones y funciones se encuentran la inclusión social, la formación integral y de salud a través del deporte, coordinar con los diferentes organismos deportivos el desarrollo de los deportistas, el fomento del deporte en edades tempranas, la participación en la organización de los diferentes eventos deportivos de todos los niveles, la capacitación tanto para los ciudadanos, como deportistas y profesionales, la articulación con los ministerios de educación y el gobierno de los diferentes proyectos y planificaciones para la proyección y futuro del deporte y para quienes lo conforman.
En enero de 2019, a través de un DNU (Decreto de Necesidad de Urgencia), el gobierno intentó convertir la Secretaría de Deportes de la Nación en Agencia para un “reordenamiento normativo” y “toma de decisiones de manera ágil y eficiente”, y para darle autonomía en la administración de sus fondos y sus bienes. En 2020, volvió a ser Secretaría de Deportes de la Nación y pasó a depender del Ministerio de Turismo y Deportes de la Nación.
ENARD: En la Argentina, el Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo está codirigido por el Comité Olímpico Argentino y la Secretaría de Deportes de la Nación. Su función es administrar los recursos económicos y de infraestructura para el deporte de alto rendimiento y la representación internacional deportiva tanto para deportistas como para entrenadores. Entre las más importantes administra la asignación de becas, la complementación de subsidios de secretarías para competencias internacionales, el contrato de especialistas para la formación y entrenamiento de los deportistas, el apoyo económico para la organización de competencias nacionales e internacionales, la cobertura médica para deportistas y entrenadores, solventa los gastos para la toma de muestras para control antidopaje junto a la CNAD y los costos para el análisis en laboratorios acreditados por la AMA. La diferencia con los dos entes anteriormente descriptos es que esta es una entidad pública, no estatal, autosuficiente desde lo económico, sin fines de lucro y de gestión tanto pública como privada.
CADA: La Confederación Argentina de Atletismo es la que regula el atletismo en el territorio argentino. Debe llevar el registro de los récords argentinos y coordinar las diferentes federaciones. Colabora y responde a las entidades antes descriptas ya que se encuentra afiliada a la (WA), ConSudAtle y las asociaciones Panamericana e Iberoamericana de atletismo. A la CADA están adheridas las diferentes federaciones de las provincias del país, el gran Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires.
Federaciones: Las federaciones adheridas a la CADA son: Federación Atlética de la provincia de Buenos Aires, Federación Catamarqueña de Atletismo, Federación Chaqueña de Atletismo, Federación de Atletismo del Chubut, Federación Atlética Cordobesa, Federación Correntina de Atletismo, Federación Atlética de Entre Ríos, Federación Formoseña de Atletismo, Federación Atlética Metropolitana, Federación Jujeña de Atletismo, Federación Atlética Pampeana, Federación Riojana de Atletismo; Asociación Mendocina de Atletismo, Federación Misionera de Atletismo, Federación Atlética Neuquina, Federación Atlética de Río Negro, Federación Atlética Salteña, Federación Atlética Sanjuanina, Federación Atlética Sanluiseña, Federación Atlética de Santa Cruz, Federación Santafesina de Atletismo, Federación Santiagueña de Atletismo, Asociación Atlética de Tierra del Fuego y Federación Tucumana de Atletismo.
Cada federación coordina las diferentes asociaciones y clubes que están adheridas y registra los récords de su territorio.
Asociaciones atléticas y clubes: Deben cumplir con los diferentes requerimientos según la federación a la cual se adhieren. En nuestro país se hace “a pulmón” y muy pocos de sus miembros se pueden dedicar por completo para atender las necesidades de su club o asociación. Todas tratan de reclutar la mayor cantidad de atletas de todas las edades para brindar el entrenamiento acorde y tener en cuenta las diferentes situaciones educativas. Muchas no tienen lugar físico propio, sino que trabajan en pistas municipales e incluso en parques o plazas públicas.
Running Teams: Son grupos de entrenamiento orientados básicamente a correr. Hace unos 17 años comenzaron a aparecer y, desde entonces, no paran de crecer. La mayoría de sus integrantes son adultos de diferentes niveles. Entre ellos podemos encontrar gente que nunca corrió y se suma para hacer la experiencia hasta los que tienen muchos kilómetros en su haber. Funcionan en espacios públicos, algunos clubes de barrio y gimnasios. Otros llevan el nombre de alguna marca deportiva, varios pueden contar con sponsors de diferentes productos que consume el público que asiste.
Si bien en su mayoría los integrantes son amateurs que solo participan en competencias populares, algunos de estos grupos también están adhiriéndose a federaciones, crean nuevas asociaciones a las cuales se suman sus alumnos más disciplinados que tienen curiosidad por participar de eventos federativos. En los running teams la interacción social es alta.
Organizadoras de eventos deportivos: En su mayoría son empresas privadas que se encargan de organizar, publicitar, llevar adelante y clasificar a los participantes en competencias de ruta (Calle), aventura o pruebas combinadas, de diferentes distancias y para todos los gustos. No siempre cuentan con circuitos certificados o la participación de algún ente regulador. Sí deben responder a los permisos y requerimientos solicitados por el municipio donde realizan el evento. La mayoría tienen sus reglamentos propios que deben ser aceptados por los participantes en el momento de inscribirse.
Desafíos: Poder trabajar de manera coordinada entre todas las entidades. Seguir controlando y apoyando a los deportistas. Procurar control hacia y entre las diferentes entidades. Comunicar de manera continuada los diferentes eventos, resultados y las diferentes noticias vinculadas al deporte. Motivar a toda la sociedad a participar de una forma u otra en los diferentes eventos. Lograr cierta centralización para el trabajo con fines claros y comunes, sin perder de vista quiénes son los principales actores. Ayudar a los deportistas destacados mediante una estructura y un sistema estable que perdure en el tiempo. Dar más incentivos a quienes son figura para que puedan explotar todo el potencial, por ejemplo, mejorando los premios en las competencias e insertarlos en circuitos de otros niveles para acrecentar la motivación. También se debería dar lugar a nuevas ideas, a miembros con ganas de hacer por y para el deporte para los deportistas actuales y, sobre todo, con vistas al futuro.
Atletismo dentro de la educación física
El objetivo de la educación física es que los estudiantes puedan adquirir hábitos respecto de la práctica del ejercicio físico para que lleguen a tener una vida saludable. Los diferentes deportes y actividades son herramientas que juegan un papel importante para generar lazos sociales y conocimiento de sí mismos mediante el juego y la competencia. Por eso es necesario que se los dé a conocer para que puedan elegir, de acuerdo con su gusto, cuál practicarán.
La madre de todos los deportes, la expresión natural de las habilidades motrices básicas en su mayor expresión, parece que no forma parte de la currícula en muchos establecimientos educativos, al igual que muchísimos otros deportes que corren la misma suerte, aun cuando tenemos maestros, profesores y entrenadores altamente calificados.
La educación física está en crisis, tanto en su ejecución como en el debate que existe dentro de ella7. Todavía muchos siguen discutiendo si tiene que apuntar al cuidado del cuerpo y la salud, al deporte y su rendimiento, a la recreación y la diversión. Aunque parezca increíble, también se discute si es parte de la educación y la formación integral (intelecto-moral-afectiva)8. Parece estar en discusión algo tan simple como darse cuenta de que debe ocupar un lugar preponderante porque sin salud no hay rendimiento, sin rendimiento no hay incentivos, sin diversión es imposible llevar adelante nada por mucho tiempo. Es un gran eslabón de la educación y de la formación integral de la persona para toda la vida.
Esta crisis nos tiene como culpables, con excepción de los niños y los adolescentes que son víctimas de estas inconsistencias. Estamos cansados de ver a padres que piden menos exigencia, pero cambian su paradigma durante los partidos de fútbol escolares en los que se comportan como si fueran la final del mundo, o no sé qué, porque me cuesta entenderlos. Hay autoridades que, por miedo o por pereza, hacen caso a los adultos. Mientras tanto, muchos profesionales de la materia se sienten frustrados y sin creatividad. Los establecimientos no siempre tienen espacios disponibles y en muchos hay escasez de materiales. También tenemos un sistema que hace mucho tiempo solo le dejó los minutos que sobran y la etiqueta de que “se aprueba sola”, sin esfuerzo.
¿Qué le pasó a la educación física? Lo mismo que a toda la educación en general que parece estar sumergida en una espiral de decadencia.
Desafíos:
• Por parte de la educación formal9: Se debe tratar, en principio, de cumplir con el estatuto y con los objetivos ya establecidos. Por otro lado, es necesario un proyecto viable y sustentable para que los jóvenes universitarios tengan el espacio y el reconocimiento necesarios para poder continuar con su carrera y su nivel deportivo o simplemente practicar el deporte.• Respecto de la educación no formal10: Se debe tratar de avanzar en cuanto a los formadores a cargo, ya que muchos tienen dificultades para adquirir los conocimientos necesarios, porque los institutos todavía apuntan al trabajo en el patio del colegio y dan un lugar acotado a las actividades en ámbitos no formales porque este tipo de trabajo suele ser poco valorado.• En cuanto a la educación informal11: Todos tenemos que intentar brindar las experiencias, dar lugar a los que vienen detrás y no desalentar en ningún momento el entusiasmo por este maravilloso deporte. También es necesario participar de manera activa para la mejora, reconstrucción y revalorización de la educación en todas sus variantes.
Los comunicadores
Los periodistas, investigadores, escritores, fotógrafos, compiladores, los que participan desde sus redes sociales, blogs, páginas web son actores relevantes. Sus trabajos viajan a gran velocidad por lo que necesitaríamos demasiado tiempo para conocerlos a todos. En líneas generales, cumplen un rol muy importante para la difusión y la expansión de la actividad.
Desafíos: Uno de los más sobresalientes es la responsabilidad. Debido a la velocidad con que viaja la información que puede llegar a viralizarse en segundos, es de suma importancia que los contenidos estén chequeados antes de salir a luz. Muchas veces hay especulaciones personales que no aportan demasiado y es preferible evitarlas.
Los sesgos son otro de los grandes desafíos, sobre todo cuando existen teorías u opiniones que difieren unas de otras. Es muy importante poner todo sobre la mesa, “escuchar todas las campanas”. El foco debe estar puesto en informar, no en convencer y mucho menos en manipular.
Por último, las actividades que se programen deben apuntar al cuidado del cuerpo y la salud, al deporte y su rendimiento o a la recreación y la diversión. Siempre hay una cuota de cada uno de estos aspectos en cada actividad, en cada entrenamiento, en cada clase, en los diferentes encuentros, pero como guía podemos tener en cuenta lo siguiente para focalizar la dirección en cuanto a su predominio:
• A los niños no les puede faltar la recreación y la diversión. El juego debe ser una de las herramientas más utilizadas.• Adolescencia y juventud: Para que esta franja etaria no pierda la motivación por el deporte y pueda descubrir lo que quieren practicar en su vida, el rendimiento y la competencia en el deporte no pueden faltar. El desafío en los entrenamientos, la variabilidad y autosuperación son buenos aliados, al igual que los encuentros e intercambio entre competidores.• Adultez: En esta etapa nos damos cuenta de que no somos la Mujer Maravilla ni Batman y de que no se puede esquivar el cuidado del cuerpo y la salud para poder continuar con el deporte o mejorar nuestra calidad de vida. La mejor herramienta es el trabajo desde la prevención o para minimizar los riesgos.
Conectados.
Todos los que somos parte de este deporte tenemos nuestros objetivos personales y les damos más o menos prioridad de acuerdo con las posibilidades que tenemos para poder entrenar o lo que significa entrenar para cada uno. Por estas razones los planes de entrenamiento no son todos iguales y estarán direccionados hacia estos objetivos y posibilidades. Veamos los más relevantes.
El deporte de cada uno
El primer punto está en poder reconocer a todos los corredores, dentro de qué tipo de “deporte” está cada uno. En este caso hablar de tipo de deporte12 puede ser controversial o anticuado. Por eso vamos a referirnos a cuál es el objetivo principal del plan de entrenamiento o si es que hay un plan, porque es más preciso para clasificar a los corredores actuales.
Según los objetivos que se persigan, los planes de entrenamiento van a tener una dirección u otra. Las motivaciones, actividades y predisposición también serán diferentes para cada uno. Muchas veces se muta de un grupo a otro o se está en uno pero creemos estar en otro... El tipo de plan no necesariamente indica un nivel de rendimiento o marca (esto lo veremos más adelante). No vamos a discutir o encasillar a quienes deberían estar en uno u otro, simplemente haremos un recorrido y en todo caso los profesionales a cargo podrán ser los que aconsejen cuáles son los caminos a seguir.
Los entrenadores pueden ser multifacéticos respecto del manejo de estos caminos o se pueden especializar más en uno que en otro. Esto es parte de lo que mencionábamos cuando describíamos a los entrenadores como actores que tienen su forma, su estilo respecto del manejo de los diferentes planes. Por estas mismas razones muchas veces los entrenados pueden cambiar de entrenamiento ya que necesitan a alguien más especializado o versátil de acuerdo con sus objetivos.
Si bien se pueden hacer muchísimas comparaciones y divisiones, veamos las más sobresalientes:
Alto Rendimiento
Este tipo de planes tiene una orientación hacia el máximo rendimiento específico que el deportista puede lograr. Para eso, quien entra en él, en lo posible, debe pasar por diferentes estadios para la completa especialización:
• Iniciación deportiva (desde los 6 a los 9 años de edad)• Especialización deportiva (desde los 10 a los 16 años de edad)• Alto rendimiento (desde los 17 a los 30 años de edad aproximadamente)• Estabilización (desde los 30 a los 40 años de edad)• Mantenimiento y salud (desde los 40 años en adelante)
Estos 5 estadios conforman el Megaciclo o “carrera deportiva”.
La organización de los objetivos y los trabajos para lograrlos se caracterizan por marcados procesos ondulatorios de cargas y rendimiento hasta llegar a altos volúmenes e intensidades. Parece obvio, pero es necesario aclarar que no sería adecuado comenzar directamente por altas cargas, sino que, como bien describimos, se llega a ese nivel de cargas mediante un proceso de varios años de búsqueda del máximo rendimiento. También vale aclarar que todos los que llegan al alto rendimiento no pasan sí o sí por todos los estadios.
La pista de atletismo es, en la mayoría de los casos, el medio de entrenamiento más frecuente. Prácticamente todos se encuentran federados o van camino a serlo.
Para la completa realización del deportista, se debería trabajar con un equipo de profesionales: entrenador, médicos, nutricionistas, fisioterapeutas, psicólogos, etcétera.
No se deben descuidar los trabajos complementarios, preventivos ni la planificación rigurosa. Pueden manejar de 7 a 15 sesiones semanales.
Dentro de este grupo, quienes se destacan del resto de los competidores logran ser reconocidos internacionalmente y les damos el nombre de ESTRELLAS. Estos deportistas destacados tienen cargas físicas, psicológicas y sociales extremas que pocos pueden soportar. Son deportistas de espectáculo que deben brillar.
Quienes realizan planes de alto rendimiento son quizá unos de los más antiguos grupos en materia de deporte. A ellos los moviliza ser los mejores en la disciplina que se proponen entrenar, ajustan hasta el último detalle, trabajan muy duro y dejan absolutamente todo. Por eso tienen un gran compromiso con la actividad. La mayoría tiene como característica la austeridad pues centran su vida en el trabajo que tienen que hacer para mejorar más y más. Se reconocen como deportistas o atletas, más allá del nivel deportivo. Esto lo veremos en el Capítulo 3.
En cuanto a sus relaciones sociales, claro que existen, pero sabemos que suelen ser más escasas por las demandas deportivas.
Calidad de vida
Este tipo de plan apunta al bienestar general del deportista, sin descuidar el objetivo en la mejora específica.
La mayoría de los que comienzan con estas actividades son adultos y jóvenes. Se debe procurar el trabajo de todas las cualidades físicas, por más que se apunte a una en especial con sus respectivos objetivos para mantener y mejorar la calidad de vida y para prevenir diferentes patologías.
El incremento de las cargas debe hacerse de manera progresiva, con hincapié en los procesos ondulatorios.
Los medios de entrenamiento más utilizados son los espacios públicos como plazas y parques, gimnasios y, en menor medida, pistas de atletismo.
Es recomendable trabajar con profesionales de diferentes áreas de la salud de manera interdisciplinaria.
No se debe caer en el error de aumentar los volúmenes de manera abrupta o lineal y se deben controlar los trabajos de base en los corredores ya que son el lazo más fuerte para arrastrar las demás mejoras. La frecuencia en el entrenamiento puede ir de los 3 a los 7 días por semana.
Este grupo es uno de los más nuevos respecto del deporte. En su mayoría se sienten movilizados por superarse a sí mismos, por aprender sacando provecho de las oportunidades y de los fracasos, siempre trabajando duro, pero sin descuidar otros aspectos ni el disfrute de su vida. También tienen un alto compromiso con la actividad. Son los deportistas que más consumen todo lo relacionado con la disciplina, por eso las empresas vinculadas a la actividad apuntan a este sector.
Se reconocen como runners o corredores aficionados y entre ellos hay un alto grado de socialización. Y ya sabemos que las relaciones sociales aportan al bienestar y a mejorar la calidad de vida.
Poblaciones especiales
Si bien es el nombre para clasificar a estos deportistas, me gusta nombrarlos deportistas de mayor atención. Ellos se caracterizan por tener asesoramiento médico para reconocer las limitaciones de la actividad o por prescripción para paliar alguna patología o procurar algún cuidado especial. Se deben tratar con atención y la indicación médica será siempre la que comande las pautas de trabajo. En muchos casos la actividad física y el deporte son parte del tratamiento.
Quienes están en este grupo pueden tener edades diversas (desde niños hasta personas de la tercera edad) y pueden tener una o más patologías asociadas que, en algunos casos, pueden limitar el medio en el cual se realizan y su variabilidad.
Se deben manejar procesos ondulatorios con multilateralidad en las ejercitaciones y leves incrementos de las cargas.
Se trabaja de manera coordinada con los profesionales del área de la salud necesarios y en muchos casos con monitoreos específicos durante la sesión. Algunos de los que se encuentran en este grupo pertenecen a poblaciones de diabéticos, cardiópatas, obesos, embarazadas, enfermedades autoinmunes, ancianos, etcétera.
Se debe ser muy cauto al incrementar las cargas. Las sesiones semanales pueden tener una frecuencia de 2 a 5 días.
Por suerte estamos hablando de la existencia de este grupo que es el más flamante, gracias a la ciencia, las investigaciones y la prescripción médica para disminuir los factores de riesgo y la recuperación total de las personas.
Básicamente, a sus participantes los moviliza estar lo mejor posible y sentirse plenos. En muchos casos no sienten gran placer por entrenar lo que implica un compromiso medio, aunque casi en su totalidad están dispuestos a incorporar todo lo necesario para mejorar de su estado. La mayoría se reconocen como aerobistas o como quienes realizan actividad física recreativa.
Dentro de este grupo, las interacciones sociales son de nivel medio en su mayoría, puesto que, como se sienten limitados o demandan mayor atención, si el grupo es heterogéneo, algunos tienden a interactuar menos. En el último capítulo lo veremos con más detalle.
Sin planes
En este grupo se encuentran quienes no pertenecen a ninguno de los otros grupos, aunque varios se crean parte de alguno de ellos. Se caracterizan por no poder ser sistemáticos, por no concretar la decisión en los objetivos (intrínsecos y extrínsecos) o, si bien tienen participaciones en carreras, porque su entrenamiento no sufre modificación alguna o se van acoplando a lo que hace algún allegado de manera desordenada. (Ver anexo XI-6 Fulano y Mengano)
Quienes se consideran solo aerobistas y usan como medio correr, están en este grupo: utilizan esta actividad como parte de su equilibrio interno, disfrutan del momento en que lo realizan y no tienen interés en competir o en buscar marcas personales.
En cuanto al entrenamiento de quienes participan como deportistas en este grupo y sí compiten (la mayoría lo decide a último momento) o buscan autosuperarse, no realizan procesos ondulatorios, su entrenamiento es lineal y rutinario (lo contrario de lo aconsejable). Es bastante aburrido tanto para quien entrena como para quien lo dirige (si es que se deja), no importa el nivel deportivo que se tenga. El hecho de no tener plan no quiere decir que no se tenga entrenador.
Las cargas prácticamente no se incrementan, aunque piensan muchas veces que sí (ya que no cuentan con una programación) y en muchos casos pueden estar por encima de lo que les correspondería. La frecuencia semanal puede ir de 1 a 10 sesiones y suelen tener cortes en algunas semanas o durante meses.
Este grupo siempre existió. Quienes pertenecen a él se aferran por comodidad, porque solo pretenden mantener “cierta rutina”, por su temperamento, por no querer tener “responsabilidades”, por principios o por diversión. Si bien cae de maduro que la autosuperación no es muy relevante para ellos, encontramos varios competitivos que solo ponen energía en superar a los demás, “solo demuestran lo que les fue concedido por naturaleza” y necesitan compararse.
Por otro lado, están los que no conciben el acto competitivo en absoluto, porque se ven “disminuidos respecto de los demás”. Su compromiso con la actividad es ondulatorio y por etapas.
Social Run: Dentro de los sin planes, en muchos casos encontramos a quienes se “juntan a correr” para socializar y mantener el vínculo con sus compañeros. Funciona como una especie de terapia grupal y aprovechamiento del ocio. Lo importante es estar, el cafecito post “entrenamiento” o las diferentes salidas del grupo. En muchos casos suelen hacer siempre los mismos recorridos, distancias y ritmos o, en algunos casos, cuando tienen un conductor/guía se hacen rutinas aleatorias y rotativas que no responden a un plan direccionado con los puntos que lo caracterizan.
Vale aclarar que en todos los demás grupos se generan vínculos y se socializa de manera espontánea, no como un fin en sí mismo.
Por otro lado, los que están en este subgrupo (social run) muchas veces piensan que hacen algo por su calidad de vida. Si bien la parte social es muy importante (sobre todo desde lo psicológico), como no manejan la sistematicidad y los procesos ondulatorios desde lo funcional y fisiológico, en la mayoría de los casos no llegan a completar los requerimientos necesarios para el completo bienestar. Incluso, suele suceder, puede haber consumo excesivo de productos no vinculados con la actividad, como alimentos y bebidas. En su mayoría se reconocen como runners y tienen un bajo compromiso respecto de la actividad, aunque se muestren ávidos de estar en el entorno de los corredores y estén al día con las últimas novedades.
Un grupo bastante conocido internacionalmente de salidas para corredores populares, no competitivas y con ganas de socializar (y tomar cerveza o eliminar la resaca, según ellos) es el de los HASH HOUSE HARRIERS que se abrevia HHH o H3. Sus orígenes se remontan al año 1938, en Malasia, cuando un grupo de oficiales expatriados británicos decidieron salir a correr para eliminar el exceso de alcohol consumido. Luego esa salida se hizo costumbre. En la actualidad existen más de 2000 de estos grupos distribuidos en todos los continentes (también se hacen encuentros mundiales). Los participantes se hacen llamar HASHERS o HARRIERS. Hay liebres que marcan el camino con tiza, harina o papeles, y que ubican falsas pistas para confundir a los más rápidos (en general poco aceptados) y con puntos de descanso obligatorios para reunir a todos los que participan. Sus objetivos siguen siendo deshacer la resaca, generar sed y satisfacerla con cerveza. También existen ciertos “castigos”, “premios”, “reconocimientos” que se deben cumplir tomando cerveza. Por ejemplo, uno conocido es que quien lleva calzado nuevo debe tomar cerveza usando como recipiente una de las zapatillas. Como suelen decir ellos, son “bebedores con problemas de correr”. Queda claro que no entrenan, sino que “salen a correr”.
Entre ellos podemos encontrar de todo, desde un altísimo grado de socialización hasta solitarios aerobistas que sienten que la salida a correr es su momento y no necesitan compartirlo con nadie ni antes, ni durante, ni después.
Niños y jóvenes
Dentro de este grupo se encuentran quienes se inician en el deporte. Quizás, con el tiempo, algunos lleguen a especializarse.
En esta etapa deportiva, en lo posible, deberían ir a una escuela de atletismo pues allí recibirán un bagaje de actividades y disciplinas atléticas de manera amena y jugada13 (al igual que en la escuela), por eso los incluyo por fuera de las demás clasificaciones. El juego es muy importante, es una necesidad psicobiológica y una herramienta inigualable para la formación. Así como podemos observar que los animales preparan a sus crías para que tengan mejores probabilidades de supervivencia, de la misma manera lo hacemos los humanos.
