La primavera magisterial - Luis Hernández Navarro - E-Book

La primavera magisterial E-Book

Luis Hernández Navarro

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Beschreibung

La educación es un arma, un pueblo educado es un pueblo capaz de elegir su propio rumbo. No hay objeción a esta certeza, sin embargo, las condiciones laborales de los maestros y el estado de la educación en México dejan mucho que desear. El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación tiene décadas luchando por ello y contra el charrismo, contra la corrupción en sus entrañas. La primavera magisterial de 1989 fue un momento importante de la lucha en estos dos frentes, aunque los resultados no han sido los esperados.

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Seitenzahl: 27

Veröffentlichungsjahr: 2020

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LUIS HERNÁNDEZ NAVARRO

Ilustraciones AUGUSTO MORA

Primera edición, 2019 [Primera edición en libro electrónico, 2020]

Coordinador de la colección: Luis Arturo Salmerón Sanginés Diseño de portada: Teresa Guzmán Romero

D. R. © 2019, Fondo de Cultura Económica Carretera Picacho-Ajusco, 227; 14738 Ciudad de México

Comentarios: [email protected] Tel.: 55-5227-4672

Se prohíbe la reproducción total o parcial de esta obra, sea cual fuere el medio. Todos los contenidos que se incluyen tales como características tipográficas y de diagramación, textos, gráficos, logotipos, iconos, imágenes, etc., son propiedad exclusiva del Fondo de Cultura Económica y están protegidos por las leyes mexicanas e internacionales del copyright o derecho de autor.

ISBN 978-607-16-6791-5 (ePub)ISBN 978-607-16-6602-4 (rústico)

Hecho en México - Made in Mexico

ÍNDICE

Una diabla frente a su curul

El faro luminoso

La piedra en el zapato

El vuelco

Bucareli

UNA DIABLA FRENTE A SU CURUL

A Carlos Jonguitud Barrios se le apareció el demonio en 1989. Tenía forma de mujer. El profesor y licenciado ocupaba su curul en la Cámara de Senadores cuando varios maestros democráticos se colaron al recinto. El líder vitalicio del magisterio nacional, agarrado a un Rolex de oro, queriendo que la tierra se lo tragara, montó en pánico. Con esos docentes iba Martha de Jesús López Aguilar. Ella era la diabla.

Una fotografía suya se publicó en La Jornada al día siguiente. En la imagen ella aparece con un cartel de protesta en la mano. Lo recuerda muy bien: “Este señor se quitaba y se ponía los lentes, sudaba”, cuenta. “Se veía muy débil y nervioso. Se me hizo que se desmoronaba. Daba lástima verlo. Me dije: ‘¿A poco ese hombre es el dueño de la educación en este país?’ A mí eso me dio muchas fuerzas para ponerme atrás de él y demostrarle que no le teníamos miedo”.

Con otros rostros, ya antes se le había aparecido el demonio al cacique del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE). Así le pasó en mayo de 1984, cuando el profesor Jesús Vázquez, con 30 años de servicio, rompió el cheque que el desconcertado gobernador de San Luis Potosí le entregó, e indignado le gritó: “¡No soy limosnero!”

Pero el desplante de la profesora que no le temía era distinto. No era un exabrupto. Ni en el Senado podía estar tranquilo. El potosino lo sabía. Ya de por sí su alma no estaba muy serena esos días, por culpa de miles de maestros de todo el país que suspendieron labores y lo acusaron de ser el “enemigo público número uno de la educación”.

Martha López era entonces profesora de quinto y sexto grados de primaria en una escuela de San Miguel Teotongo, en la Ciudad de México. Tenía apenas 26 años. Nacida en Veracruz, huérfana desde temprana edad, sobrevivió laborando como trabajadora doméstica, al tiempo que estudiaba en la Benemérita Escuela Nacional de Maestros entre 1980 y 1984, para luego cursar dos posgrados.

Siempre sensible a la injusticia, la conciencia le nació un día de 1985, en el que, desde Oaxaca, llegó al Distrito Federal una marcha-caravana. La encabezaban maestras triquis, descalzas, con sus hijos pequeños y sus mochilas a cuestas. Al verlas en el Zócalo se le llenaron los ojos de lágrimas; se le hizo un nudo en la garganta.