La Verdad de la Milanesa - Carlos Vallejos - E-Book

La Verdad de la Milanesa E-Book

Carlos Vallejos

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Beschreibung

¿Qué es el miedo y por qué lo sentimos? ¿Por qué me es tan difícil decir no? ¿Puedo cambiar mí realidad? Con un simple pero astuto ejercicio, comienza este libro que te hará ver cómo el cerebro y el uso de buenas herramientas para la vida pueden crear grandes cambios en nosotros. El estrés, el miedo o los pensamientos que nos limitan suelen ser barreras hacía una mejor aventura de vivir. Mediante la combinación de actividades y el conocimiento de las causas por las cuales reaccionamos ante diferentes cuestiones podemos lograr un significativo crecimiento personal. Esta es una invitación para hacer tu vida más plena.

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Seitenzahl: 124

Veröffentlichungsjahr: 2022

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Producción editorial: Tinta Libre Ediciones

Córdoba, Argentina

Coordinación editorial: Gastón Barrionuevo

Diseño de tapa: Departamento de Arte Tinta Libre Ediciones.

Diseño de interior: Departamento de Arte Tinta Libre Ediciones.

Vallejos, Juan Carlos

La verdad de la milanesa : herramientas de coaching para mejorar tu vida / Juan Carlos Vallejos. - 1a ed. - Córdoba : Tinta Libre, 2022.

122 p. ; 21 x 15 cm.

ISBN 978-987-817-645-1

1. Desarrollo Personal. 2. Coaching. I. Título.

CDD 158.1

Prohibida su reproducción, almacenamiento, y distribución por cualquier medio,total o parcial sin el permiso previo y por escrito de los autores y/o editor.

Está también totalmente prohibido su tratamiento informático y distribución por internet o por cualquier otra red.

La recopilación de fotografías y los contenidos son de absoluta responsabilidadde/l los autor/es. La Editorial no se responsabiliza por la información de este libro.

Hecho el depósito que marca la Ley 11.723

Impreso en Argentina - Printed in Argentina

© 2022. Vallejos, Juan Carlos

© 2022. Tinta Libre Ediciones

Cristián Alejandro Saavedra

La verdad de la milanesa

Prólogo

Siempre me ha gustado leer libros, como me imagino que te gusta a ti, que tienes entre tus manos este libro, o tal vez recién comienzas con esto de la lectura. Un libro nos da la posibilidad de estar en diferentes lugares, conocer diferentes cosas, tener conversaciones con grandes personajes de la historia, aprender y desaprender. Pueden ser libros largos o cortos, nos pueden atrapar o no. Pero de lo que estoy seguro es que cuando leemos, así sea una sola página de un libro, suma en nosotros un conocimiento, una idea o siembre la semilla de la curiosidad, y seguramente así seremos más sabios. Y ser más sabios hace que nuestra vida y la de los que nos rodean sea un viaje más placentero. No necesariamente tenemos que tener una barba por el piso, vivir sentados bajo un árbol o estar en eterna meditación. Ser sabio también es saber mejorar nuestras experiencias, abrir nuestra mente, sabernos únicos e irrepetibles. Comprender que somos los escritores de nuestra historia personal y que podemos escribirla y reescribirla para hacerla cada vez más rica y emocionante. Fuimos dotados por la naturaleza de mecanismos asombrosos para poder hacer de nuestro mundo interior y exterior algo maravilloso, solo debemos aprender a utilizarlos.

No creo en la casualidad, creo que existe la causalidad, y estoy seguro de que algo hizo que hoy nos encontremos en estas páginas. Así que vamos a darle comienzo a este camino juntos. Ojalá pueda ayudarte aunque sea en algo para que juegues a ser alquimista de tu tiempo ¡y puedas convertir en oro tus emociones! Gracias por ser parte de mi camino.

Índice

Prólogo P. 7

Capítulo 1

La verdad de la milanesa P. 11

Capítulo 2

El miedo P. 15

Capítulo 3

Los sueños P. 21

Capítulo 4

El tiempo P. 27

Capítulo 5

Cambia tu realidad P. 31

Capítulo 6

Los hábitos P. 35

Capítulos 7

Los pensamientos limitantes P. 39

Capítulo 8

Cambia tu historia P. 45

Capítulo 9

La comunicación P. 49

Capítulo 10

Tu mundo P. 53

Capítulo 11

En busca del equilibrio P. 59

Capítulo 12

Pensar, decir y hacer P. 63

Capítulo 13

Burbujas de pensamiento P. 69

Capítulo 14

Sé el amo de tu cerebro P. 73

Capítulo 15

La soledad P. 79

Capítulo 16

El ego P. 85

Capítulo 17

Ley de causa y efecto P. 91

Capítulo 18

Duerme mejor P. 95

Capítulo 19

El estrés P. 101

Capítulo 20

Aprende a decir no P. 107

Capítulo 21

La felicidad P. 113

Capítulo 1

La verdad de la milanesa

Se dice muchas veces que somos lo que pensamos y también que nuestra realidad se ajusta a esos pensamientos. Esto tiene mucho sentido cuando podemos comprender el porqué de esos dichos. Para poder entenderlo un poco más, te propongo que hagamos un pequeño experimento. Presta un poco de atención y luego te cuento de qué va.

Voy a contarte cómo preparo unas ricas milanesas: tomo un poco de perejil recién cortado de mi huerta, todavía húmedo y con un verde intenso. Al cortarlo, desprende un aroma inconfundible, y más cuando lo mezclo con un ajo, que no se queda atrás con su típico aroma, recién picado, bien pulposo. Ese dúo de gran sabor ya está girando, pues lo incorporo a dos huevos bien amarillos y bato bien antes de incorporar la carne, que golpeo para hacerlas más tiernas. A estas, de un color bien rojizo, les agrego un poco de sal, una pizca de pimienta y las paso por el pan que yo mismo rayé. Ya podemos freírlas; el aroma inunda la cocina y sale por la ventana para darle hambre al vecino. Las sirvo con una abundante porción de papas fritas doradas y crocantes, con algo de sal, bien calientes, humeantes. Para completar una buena comida, también sirvo una ensalada multicolor regada con un aceite de oliva que hace reflejar la luz en el brillo de las hojas, y hace resaltar más el rojo de las rodajas de tomate. Acompaño todo con algo fresco y rico.

¿Se te hizo agua la boca? ¿Sabes por qué? El cerebro no sabe que lo estamos leyendo, cree que es real. Le dimos una información que él procesó y creó una imagen de lo que sucedía; pensó en comer y comenzó con el proceso de digestión que comienza en la boca, con las glándulas salivales, para preparar el bolo alimenticio. Echamos a andar todo un mecanismo en nuestro cuerpo. Algo tan simple como lo que hicimos nos ha preparado para un primer bocado. Creamos un pensamiento a conciencia y le hicimos creer a nuestro cerebro que íbamos a comer, y este se movilizó acorde a nuestras necesidades. Simple, pero maravilloso.

El poder del pensamiento es real y podemos utilizarlo.

El pequeño experimento que realizaste es una prueba que nos enseña que todo lo que puedas hacer creer a tu mente le da el poder de generar cambios y que es muy importante saber manejar cómo pensamos y qué le estamos haciendo creer a nuestro cerebro. Este no decide en muchos casos si estás pensando bien o mal, solo se ocupa de actuar acorde a lo que tú le muestres como real.

De eso vamos a hablar en los próximos capítulos, de la posibilidad que tenemos de mejorar nuestros días a partir de pequeños cambios. Habrás escuchado hablar alguna vez del efecto dominó: cómo el movimiento de una pieza termina desencadenando una reacción en cadena. Podemos comenzar con nuevos pensamientos y luego hacerlo con nuestras acciones, comenzando con algo pequeño, moviendo una pieza que terminará en un gran cambio para algunas circunstancias de nuestra vida. Hay tantas que no alcanzaríamos tal vez a cubrir todas, pero veremos algunas más comunes entre nosotros que se merecen revisar. Te propongo pequeñas estrategias para grandes cambios...

Hay una frase que dice “todos los ríos van al mar”. La cambié para mí, y ahora me digo: “todas las líneas de pensamiento van hacia la misma fuente: el alma”. En nuestro planeta se mezclan distintas creencias, distintas religiones, muchas líneas de pensamiento. Pero lo que sí es seguro es que todas van hacia el mismo lugar. Todas intentan hacer de nosotros algo mejor, todas quieren y desean acariciar el alma. Nacemos para iniciar un viaje con un destino que finaliza donde todos ya sabemos. Pero nadie nos enseña que debemos disfrutar de ese viaje. Muchos dirán que la vida es dura, que es una lucha tal vez, otros que es maravillosa, dirán que es esto o aquello. Lo que realmente creo es que es una aventura y que está para ser vivida. El adjetivo calificativo que le pongamos depende pura y exclusivamente de nosotros. Debemos aprender a sentirnos los actores principales de esta, nuestra aventura, y que somos seres que podemos crear. Y lo que realmente nos llevaremos en nuestra mochilita es el alma, que es lo único que se nos permite llevar: experiencias, felicidad, alegría y también tristeza, por qué no; en ella entrará todo lo que vivencies en tu vida. No podemos llevarnos nada material (eso no quiere decir que no podamos disfrutar las posesiones que tengamos, disfrutar no quiere decir aferrarnos a ellas). Está en nosotros cómo cargamos esa mochila, qué vamos acomodando dentro de ella.

En nuestra vida ocurren eventos de todo tipo. Algunos ocurren por causas ajenas a nosotros, pero hay más de los que podrías pensar, y tenemos la capacidad de darles los giros que quisiéramos. Para ellos podemos ir armando lo que podemos llamar una “caja de herramientas” para la vida de verdad, esa que todos los días nos desafía. Herramientas que podemos aprender todos con un poco de información y curiosidad. Nuestra caja la podemos armar con un poco de coaching ontológico, programación neurolingüística, física cuántica, leyes no escritas y lo más importante: porrazos, esos que nos damos todos los que llevamos, como dije, una vida de verdad. Esos porrazos que son nuestras experiencias, las que enseñan si prestamos atención. ¡Arma tu caja y guarda todas las que te sirvan de este libro!

¡Vamos, sin miedo!

Capítulo 2

El miedo

Dos Homo sapiens se encuentran en la sabana africana. Mientras comen una picadita y toman una cerveza, aparece un tigre dientes de sable. Uno sale corriendo con sus pies pegándole en la nuca y el otro se acerca a tocarlo diciendo: ¡qué lindo gatito!

¿De quién de esos dos personajes crees que descendemos?... ¡Acertaste! ¡Hasta la cerveza se tomó el tigre!

El miedo es una de las emociones más básicas del ser humano y cumple un papel fundamental en la supervivencia.

¿Te puedes imaginar qué pasaría si viviéramos sin miedo? Solo existe una posibilidad: moriríamos. Sin él, viviríamos de una forma tan temeraria que pondríamos en peligro nuestra vida y moriríamos en pocos días.

El miedo tiene una utilidad muy importante ligada a nuestro instinto de supervivencia. Gracias a él, hemos llegado a nuestros tiempos. Es un mecanismo de defensa evolutivo que busca protegernos y asegurar la supervivencia de la especie. Esta es la naturaleza del miedo y la base de cualquiera de sus manifestaciones, como la sensación de estar bajo algún tipo de peligro y la necesidad de protegerse de él. El problema es que convivimos con miedos que no tienen que ver con la supervivencia, y estos nos afectan al hacernos sentir indefensos en algunas oportunidades, privándonos de vivir muchas experiencias nuevas porque, al sentirlo, tendemos a retirarnos.

No solo sentimos miedo cuando peligra nuestra vida. En nuestro tiempo es mucho más frecuente y común que sintamos miedo también cuando está en juego nuestra salud emocional. Uno de los miedos más habituales que solemos experimentar en el día a día suele ser las inseguridades. Podemos sentir miedo al tratar de construir vínculos con las demás personas, al presentar un examen, proponer alguna nueva alternativa a nuestra pareja, etc. Siempre, en la raíz del miedo, se encontrará la sensación de que estamos ante una situación en la que podríamos salir afectados o heridos, aunque sea emocionalmente. El miedo es una emoción tan importante que no podríamos vivir sin ella. El problema —como con cualquier emoción— surge cuando, a raíz de nuestras creencias e interpretaciones, sentimos miedo de manera disfuncional, es decir, lo que pasa por sentir ese miedo es peor de lo que ocurriría si no lo sintiéramos. Muchas veces no hacemos lo que deseamos porque tenemos miedo de lo que pudiera ocurrir. Por ejemplo: viajar, ir a otro país a vivir, comenzar un nuevo emprendimiento, iniciar una relación sentimental, hacer algo nuevo por nuestros propios medios, hablar en público, bailar delante de otras personas, etc. Si gestionamos de esa forma el miedo, siempre encontraremos una barrera en nuestras vidas. Ten en cuenta que el miedo no es un problema, el problema es lo que hacemos con nuestro miedo.

Nunca mejor explicado como lo hace el personaje del actor Will Smith en la película Después de la tierra (After Earth), en una escena en la que le habla a su hijo: “El miedo no es real. El único lugar donde puede existir el miedo es en nuestro pensamiento sobre el futuro. Es producto de nuestra imaginación, que hace que temamos cosas que ni existen en el presente y, a lo mejor, nunca existirán. El peligro es real pero el miedo es una opción, cada quien cuenta su propia historia”. Lo cual también nos cuesta, porque siempre tenemos más pensamientos negativos que positivos. Ante cualquier decisión que debemos tomar, se produce en nuestro cerebro una catarata de alternativas nefastas y que solo tiene como objetivo preservarnos, sin darnos por enterados de que ya no existen los tigres dientes de sable. Manejamos mentalmente diferentes alternativas que por lo general nos pintan los peores escenarios en los cuales podríamos terminar. Es normal que pensemos así y nos vamos acostumbrando a esos pensamientos hasta hacerlos naturales, sin darnos cuenta de que podríamos manejar diferentes alternativas. Pero esto sucede sin que nos demos cuenta, es la eterna lucha entre estos dos tipos de pensamiento.

Algo que podemos hacer para darle un poco más de relevancia a nuestros pensamientos positivos es prestar atención a lo que pensamos, y cada vez que detectamos un pensamiento negativo, remplazarlo por dos positivos. Al principio será como un juego, hasta que creemos un hábito y nuestra forma de pensar cambiará automáticamente. Cómo todo hábito, esto pasará a ser parte de nuestro accionar automatizado, no deberemos razonarlo para hacerlo. De esa manera, nos veremos beneficiados con el tiempo sin esfuerzo.

Mientras seguimos guiados por el miedo y los pensamientos que no suman, vemos cómo, ante algunas cuestiones, surgen los “no puedo”, “no me creo capaz”, “no es para mí”, “no me animo”, etc., etc., etc. No estamos hablando de un riesgo sobre nuestra vida; en ese caso, yo sería el hijo del viento. ¡Ben Jonhson me ataría los cordones! Pero sí en los casos en los cuales nos gustaría hacer algo pero el miedo nos priva de realizarlo, como podría ser dar una presentación, conocer ciertos lugares, hablar con algunas personas, comenzar un nuevo proyecto, emprender un negocio o cualquier cosa que te genere esa sensación.

¿Qué es el miedo, en realidad? Es una emoción, y como tal, es un indicador.

Las emociones se generan para indicarnos que debemos pasar a una acción. Si sentimos tristeza y no la descargamos, aunque más no sea llorando, y la contenemos, podemos llegar a una profunda depresión. Es un indicador, pero lamentablemente no es como la aguja de nuestro medidor de nafta del auto, que cuando llega a la zona roja sabemos que tenemos que encontrar una estación de servicio lo más rápido posible y solucionado el asunto. Este ejemplo nos sirve para pensar que, si descubrimos el origen de nuestro miedo, podemos levantar la barrera que nos está frenando. Si sientes temor a estar en una embarcación, tal vez se deba a que no sabes nadar. Si tomaras clases de natación y aprendieras, seguramente ese miedo desaparecería. Si quieres emprender un negocio y te interiorizas sobre lo que vas a hacer, si trazas un plan y aprendes las reglas del juego de ese emprendimiento, seguramente mitigarías esa emoción. Si tienes miedo de hablar en público y cuentas delante del auditorio que no sueles hacerlo y que te da un poco de vergüenza pero que vas a dar lo mejor de ti, estoy seguro de que sacarás tu carga y que te expresarías sin problemas.