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Los Chakras son siete centros energéticos situados en el cuerpo humano. Su conocimiento nos llega a través de la cultura tibetana forjada a través de la experiencia personal de los maestros de Shidda Yoga. La energía del cosmos atraviesa nuestro cuerpo trabajando en esa red de centros energéticos sutiles. Los chakras captan esa energía del ser humano y la hacen circular hacia el macrocosmos. Los chakras nos conectan con nuestro mundo espiritual y de su equilibrio depende en buena medida nuestra salud. De nuestra capacidad para leer las señales de estos centros de energía y rectificar o corregir su trayectoria dependerá que podamos evitar determinados trastornos. Este libro es la guía imprescindible para conocer la esencia de los chakras y su localización, lo que sin duda será de enorme utilidad para conocer algo más de la complejidad del cuerpo humano. • El cuerpo etérico como canalizador de la energía. • Los nadis o canales de energía. • Los flujos energéticos en el cuerpo humano. • La influencia de los chakras en nuestro estado físico. • Cómo abrir y activar los chakras. • Las posturas esenciales de cada chakra.
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Veröffentlichungsjahr: 2017
¿Qué son los chakras?
¿Cuántos hay?
Los cuerpos sutilesEl cuerpo físico o densoEl cuerpo etéricoEl auraEl cuerpo astralEl cuerpo mentalEl cuerpo causalEl cuerpo mental superiorEl cuerpo divino
Los nadis
El movimientoCorrientes secundariasLa rueda en movimiento
Los desequilibriosBloqueo por defectoBloqueo por excesoBloqueo en sí mismoAbrir el chakraCausas de los bloqueos
Primer chakraMuladhara abiertoMukadhara cerradoActivación de los chakras
Segundo chakraSvadhisthana abiertoSvadhisthana cerrado
Tercer chakraManipura abiertoManipura cerrado
Cuarto chakraAnahata abiertoAnahata cerrado
Quinto chakraVishuddha abiertoVishuddha cerrado
Sexto chakraAjna abiertoAjna cerrado
Séptimo chakraSahasrara abiertoSahasrara cerrado
El aliento vitalQué es el PranaLos distintos alientos
Los chakras en los niñosPrimer chakra Desde la matriz hasta el primer añoSegundo chakra De los 6 a los 18 mesesTercer chakra De los 18 meses a los 3 añosCuarto chakra De los 4 a los 7 añosQuinto chakra De los 7 a los 12 añosSexto chakra La adolescenciaSéptimo chakra Llegando a la edad adulta
Epílogo
Bibliografía
Los chakras son sistemas de energía que se localizan en nuestro cuerpo.
Este sistema está estrechamente vinculado con la práctica del yoga, por lo que las primeras menciones aparecen ya en los escritos védicos.
La palabra chakra proviene del sánscrito y significa rueda o disco y alude al movimiento que dicha rueda o esfera de energía realiza desde los ganglios nerviosos centrales de la columna vertebral.
Estos centros de energía son los que nos conectan con nuestro mundo espiritual, es decir, que la relación entre el alma y el cuerpo se efectúa a través de ellos.
Su buen funcionamiento es fundamental para nuestra salud, así que cuando se producen desequilibrios en nuestros chakras acaban reflejándose en nuestro cuerpo a modo de enfermedades.
Existen siete centros principales de energía o chakras que se disponen verticalmente entre la base de la espina dorsal y la cima del cráneo. Cada uno de ellos guarda especial relación con determinadas glándulas endocrinas así como con varios procesos fisiológicos tales como la respiración o la digestión. En el ámbito psicológico, los chakras también tienen relación con determinados aspectos de nuestra vida, como la sexualidad la comunicación, el amor, la espiritualidad…
También es cierto que, según la doctrina que los contemple se considerará la existencia de cuatro o cinco chakras, como en el budismo o, por ejemplo, los trece que menciona el taoísmo. Sin embargo, no es este libro el encargado de arrimarse a una u otra práctica religiosa o filosófica, pues eso es más bien tarea y decisión del lector tras decidir, desde su interior, la que más lo identifica. En este libro lo que se intenta es guiar y orientar al lector en los diferentes caminos que se le ofrecen. Cualquiera de los que escoja será bueno si es que lo hace desde la bondad y la honestidad del corazón.
Los cuerpos sutiles envuelven el cuerpo del ser humano de forma tridimensional.
Son una especie de ondas que lo protegen e interactúan entre sí filtrando todo lo que proviene del cosmos, amoldándose concéntricamente a fin de regular lo que penetra desde las esferas superiores hasta la vida física. Son como dimensiones diferentes que se engloban unas a otras a la manera de las muñecas rusas. Así pues, el cuerpo sutil es un ente psíquico, no físico, superpuesto a nuestro organismo.
Existen siete cuerpos sutiles. El cuerpo divino es el más elevado y es quien decide encarnarse; al otro extremo se sitúa el cuerpo físico. Entre estos dos existen otros cinco cuerpos que relacionan la energía y la organizan para que funcionen todos los niveles.
Es el cuerpo de expresión, es la parte visible. Tiene gran importancia porque es el que nos relaciona con el exterior, con el mundo que nos rodea. La inercia y la comodidad van en contra de la esencia de este cuerpo, que es el movimiento. La serenidad es su gran aliado, pues en estos tiempos en los que la prisa amenaza constantemente al individuo, mantener la calma nos permite captar la auténtica necesidad de las cosas y discernir qué puede ser lo correcto en cada momento.
Es el vehículo de la esencia vital del cuerpo. Toda partícula del cuerpo físico está rodeada de una envoltura etérica, es una copia del cuerpo físico, un duplicado. Es el que canaliza la energía y la emana. La energía que circula lo hace a través de canales sutiles e invisibles llamados meridianos o nadis. La calidad de la energía etérica dependerá de los nutrientes que consumamos, los cuales revertirán en este cuerpo a través de las vibraciones solares emitidas por los elementos que nos rodean, como las plantas, la fruta, los árboles.
El cuerpo etérico atrae energías vitales del Sol a través del chakra del plexo solar, y energías vitales de la tierra a través del chakra basal. Acumula estas energías y, a través de los chakras y los nadis, las conduce al cuerpo físico en flujos vitales ininterrumpidos.
La radiación de la energía del cuerpo etérico se extiende unos centímetros más allá del cuerpo físico: es el aura etérica. Cuando el «hambre de energía» del organismo está saciado, la energía sobrante del cuerpo etérico se irradia hacia fuera a través de los chakras y de los poros. Sale a través de los poros en filamentos de energía rectos de aproximadamente 5 centímetros de longitud constituyendo con ello el aura etérica, que, por lo general, es la primera fracción del aura total percibida por las personas clarividentes.
Este cuerpo y el físico reaccionan intensamente a los impulsos mentales que proceden del cuerpo mental, de ahí la gran importancia y trascendencia que tiene en nosotros el pensamiento positivo, pues gracias a él podemos favorecer notablemente la salud de nuestro cuerpo si lo sugestionamos mediante el pensamiento positivo.
El aura es la manifestación del verdadero estado interior de la persona. Se refleja por medio del campo electromagnético que rodea a todo ser vivo. Podríamos decir que es el conjunto de los cuerpos sutiles que poseen los seres humanos, además del físico.
