Magia para ligar - Txema Gicó - E-Book

Magia para ligar E-Book

Txema Gicó

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Beschreibung

"El libro, que está repleto de gráficas ilustraciones para ir aprendiendo más fácil mente, enseña a hacer trucos de magia con las cartas, monedas o bolas de espuma al tiempo que aporta algunas claves sobre cómo ligar y atraer."(Blogspot Abrete libro) "Aun a riesgo de ser repetitivos, es un libro honesto con su nombre y eminentemente práctico: se trata de que cada lector sepa, de verdad, cómo salir ahí fuera, que lo haga y que lo haga YA. Pero no por eficaz deja de ser un libro bonito para ligar de verdad con gente de verdad, alejado de trucos o recetas extrañas."(Web Seducción y superación) "Se trata de que lo hagas tú. De que ligues de verdad y que disfrutes con ello más de lo que nunca imaginaste. Podrás empezar a ligar de forma fácil y divertida diez minutos después de haberlo comprado. Y lo harás."(Web As de trebol) Txema Gicó nos guiará a través del arte de la seducción, mostrándonos lo mágica que esta puede ser, dándonos algunas claves y"bueno, sí, la verdad es que también tiene gracia."(Web Buscatoo) La magia y la seducción conectadas de un modo natural y explicadas de una manera tan sencilla que te parecerá imposible estar ligando con la magia diez minutos después de empezar a leer la obra. La magia te da a conocer gente nueva, puedes atraer su atracción, vencer la parálisis que siempre nos atenaza ante los desconocidos y manejar la atención y las emociones del público.

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Seitenzahl: 631

Veröffentlichungsjahr: 2012

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Magia para ligar

Magia para ligar

TXEMA GICÓ

Colección: Manuales de seducciónwww.manualesdeseduccion.com

Título: Magia para ligarAutor: © Txema Gicó

Copyright de la presente edición: © 2012 Ediciones Nowtilus, S.L. Doña Juana I de Castilla 44, 3º C, 28027 Madridwww.nowtilus.com

Reservados todos los derechos. El contenido de esta obra está protegido por la Ley, que establece pena de prisión y/o multas, además de las corres­pondientes indemnizaciones por daños y perjuicios, para quienes reprodujeren, plagiaren, distribuyeren o comunicaren públicamente, en todo o en parte, una obra literaria, artística o científica, o su transformación, interpretación o ejecución artística fijada en cualquier tipo de soporte o comunicada a través de cualquier medio, sin la preceptiva autorización.

ISBN-13: 978-84-9967-359-2Fecha de edición: Junio 2012

A la mejor mujer con la que he ligado nunca.Ella sabe perfectamente quién es.

PRÓLOGO

¿QUÉ VAS A OBTENER DE ESTE LIBRO?

SOBRE CÓMO USAR EL LIBRO

PASO 0. JUGAR EL JUEGO

Introducción

Tus primeras partidas

En resumen

Ligue. ¿Cómo se liga con éxito y qué tiene que ver la magia en todo esto?

Practicar emociones

Si me dieran a elegir, volvería a nacer hombre

Reglas básicas del juego

Regla número 1: apasiónate por algo

Regla número 2: estás aquí para divertirte

Regla número 3: tú eres el gran premio

Regla número 4: genera curiosidad

Magia. ¡Empieza a jugar ya!

¿Por qué has de salir «hoy» a poner esto en práctica?

Elegir a las más guapas

Tu magia la diriges tú

Notación en las cartas

El vistazo o cómo hacer magia con todo el morro del mundo

El culo mágico

Di que no

Ya más no se puede

Cuaderno de campo. Tus primeros ligues

Notas

PASO 1. DEFINE Y VENCERÁS

Ligue. Define tu objetivo

Un secreto: las tres ventajas de escoger

La ventaja de los objetvos elevados. Otra razón para elegir a las más guapas

La ventaja del mago

Tú eres el entrvistador

Magia. Haz lo imposible (con tal de que sepas qué es lo que vas a hacer)

Falsas mezclas y controles

Control por break

Control por arrastre

Falsas mezclas

Falsa mezcla parcial en las manos

Falsa mezcla caótica

Falsa mezcla a la americana

¿Para qué mezclarnos?

Tu primer triunfo

Aplicar lo aprendido a lo anterior. Tus superpoderes

El forzaje del mago

Me debes...

Cuaderno de campo. Hacia tus metas

Notas

PASO 2. SÉ COMO SIEMPRE QUISISTE SER

Ligue. Construye tu yo seductor

El comienzo de tu estrategia

Tu personaje-mago

La clave es la actitud

La actitud del mago

Cómo aprender que eres un seductor. Una pequeña sesión de hipnosis

Magia. Nada es un truco

Los trucos son mentira, la magia es de verdad. Cómo convertir los trucos en magia

Magia con monedas: empalmes y cambios

El empalme clásico: la moneda que traspasa

El empalme a la italiana: puedo entrar dentro de ti

El empalme en los dedos: la verdad es lo que tú creas

El cambio clásico: viaje mágico con moneda firmada

Cuaderno de campo. Saber lo que ya sabes

Notas

PASO 3. CONOCER A LAS MUJERES QUE DESEAS

Ligue. Al abordaje

Métete en problemas

Dónde y cómo conocer mujeres

El factor sorpresa

Las ventajas del abordaje

Abordaje ¿directo o indirecto? Ya sabes, diviértete

¿A qué sales? Déjalo claro desde el principio

Cómo ejecutar un abordaje

Cómo evitar los noes

El abordaje mágico

La paciencia del pescador

Magia. Haz magia cuando y donde sea

La magia es un arte, no una serie de objetos

Busca tu fracaso

Mas magia con monedas: viajes mágicos y desapariciones

Los falsos depósitos

Falso depósito múltiple

Falso depósito por lanzamiento

Moneda a través de mi cuerpo

Unión imposible

Desaparición y reaparición repentina: hace un segundo ni me conocías

Matrix

Cuaderno de campo

Notas

PASO 4. PERMÍTELE DESEARTE

Ligue. Ofrecer en vez de pedir

¿Qué ofrecer? Ligar para servir/servir para ligar. Reglas básicas

Sentirse atraídas por ti

Saber que tú te sientes genuinamente atraído por ellas

Confianza

Sentir la posibilidad de perderte

Atraer a mujeres para atraer a mujeres

Tras el abordaje: cómo hacer avanzar la interacción

El arte de preguntar

¿Qué preguntas hacer?

Algunos ejemplos

El poder de los juegos

Lecturas en frío

El juego de las preguntas

Imagina que... (juegos de situación)

Juegos de acción

Magia. El poder de elección

Forzajes. El arte de que elijan lo que tú quieres

La carta corrida

Puedo ver tu mente

¿Qué tal mientes?

¿Eres perceptiva/Qué tal mientes 2.0?

El as, el dos y el tres de corazones

Otros forzajes

El forzaje por arrastre

El forzaje por mezcla hindú

El forzaje por corte

Cuaderno de campo

Notas

PASO 5. SUPERANDO OBSTÁCULOS

Ligue. Las dos variables principales: el entorno y sus pruebas

Sus reacciones. Cómo y por qué se producen

Presionarte para lograr algo a cambio

Negarse a avanzar o retroceder

Cómo manejar sus reacciones

Ve siempre un paso por detrás de ella

No te impresiona

Podría perderte

Cómo superar sus barreras: obviándolas

Cómo superar sus barreras: haciéndolas ridículas

Ser un misterio

El grupo. Disfrutar del grupo. Cómo hacer que trabaje para ti

Sus amigos son tus amigos

Tienes que ser el alma de la fiesta

Sobre otros hombres

Ligar acompañado de otros hombres

Sobre tus posibles competidores

Cómo sacarla del grupo

Magia. Creando escenarios

Algunas cualidades extra para el control de la situación que te regalará tu personaje-mago. Cómo usar tu cuerpo para comunicar

La voz

La mirada

El cuerpo y el movimiento

Cómo ser capaz de hacer todo esto a la vez

Magia con gomas elásticas

¿Tienes una goma?

¿Sois muy amigas?

La goma viajera

La mejor goma rota y recompuesta

Cuaderno de campo. Las dos variables principales: el entorno y sus pruebas

Notas

PASO 6. EL MANEJO DE LOS TIEMPOS

Ligue. Los tiempos del juego

Cuándo y cómo dejarlo para otro día. Beneficios

Cuándo dejarlo para otro día

Sobre como seguir otro día

Sobre cuando llamarla

Invítale a tu vida, no le propongas citas

Haz que piense en ti durante el tiempo que no esté contigo

Antes de despedirse

La llamada

Al volver a veros

Tiempo de calidad

Quedar para ese instante

Magia. Lo que ocurre después de la magia

Cómo amplificar el efecto de un juego

Magia rápida para mensajes especiales. Magia con papeles y cigarrillos

La báscula Zirka y el empalme clásico de cigarrillos

Mensaje secreto

El empalme a la italiana con cigarrillos

Dejar de fumar

Siempre quiero más

Cuaderno de campo. Amplificando el impacto

Notas

PASO 7. ALGO ESPECIAL

Ligue. Algo especial

Lo más especial que le ha ocurrido nunca

El poder de contar historias. El arte de sembrar ideas

El contacto físico

Lo más especial que te ha sucedido nunca

Magia. Magia de verdad

Misdirection. El control de la atención

Juegos automáticos de magia con cartas

La doble predicción

Predicción inevitable

Fuera de este mundo

Predicción 10

Cuaderno de campo. Amplificando el impacto

Notas

PASO 8. CULMINAR CON ÉXITO

Ligue

Hay que hacerlo

Cómo se hace

Que conozca tu casa (o tú la suya). Brevemente. Luego marchaos

La entiendes... porque ya has pasado por eso

Pon tú las pegas

El entorno final

Mantener viva la llama. Disfrútala al máximo

Magia

Magia de escena e hipnosis de escenario

Te voy a estrangular

¿Vamos a la nieve?

Conexión telepática

¿Crees que puedo tirarte con mi voz?

Cuaderno de campo

Notas

ANEXO I. SOBRE CÓMO AVANZAR EN EL MUNDO DE LA MAGIA

Por dónde empezar

¿Qué libros leer?

Cómo seguir avanzando

Otros recursos

Comprar magia. ¿Cómo, cuándo y dónde?

ANEXO II. SOBRE CÓMO EMPRENDER TU CARRERA COMO MAGO

El efecto artista

Convertirse en autoridad

Gestión del efecto

Cómo conseguir actuar para mucha gentea la vez y que te paguen por ello. Algunas formas diferentes de encontrar trabajo y diversión como mago

ANEXO III. TRES JUEGOS ROMPEDORES DE CREACIÓN PROPIA QUE NUNCA NADIE VIO A OTROS MAGOS Y CON LOS QUE PODRÍAS IR A LA TELE

Efectos

Cómo conseguir las instrucciones para realizar estos juegos

MÁS BIBLIOGRAFÍA COMENTADA

Libros no-mágicos empleados para escribir este libro

AGRADECIMIENTOS

PRÓLOGO

No puedo prologar un libro como éste. «Magia para ligar». Lo de magia, pase… Pero, ¿ para ligar? Es algo así como si me imaginara a un adolescente buscando besos en un bar. La idea se rebela en mi cabeza. Txema dice cosas en este libro que no apruebo y que escandalizarían a muchas personas que conozco. Y con razón. Pero tengo que reconocer la importancia de lo que plantea.

Y por otro lado, reconozco que al leer este libro me ha venido a la mente algo que me contó un alumno hace mucho tiempo.

Se llamaba José Manuel. En aquel momento tenía treinta y ocho años. Supongo que ahora tendrá casi cuarenta y cinco. Estábamos en un taller abierto para aprender a hacer presentaciones y, cuando le tocó el turno a José Manuel, el grupo entero aplaudió.

Para algunos era previsible. Era un alto directivo de una consultora internacional. Era el único del grupo que tenía un Porche Targa 4S. Estaba muy moreno a pesar de que era abril, porque antes de venir al taller siempre iba a jugar al golf. Antes de hablar, el resto de compañeros ya sabían que hablaría bien.

Para mí no era tan obvio. Vi detrás de su actuación una personalidad tímida, aunque parecía claro que la controlaba al hablar ante sus compañeros.

Yo preparo a mis clientes según su personalidad para «olvidar» esa timidez y que quede tras el telón.

Al acabar la sesión, José Manuel se acercó a mí y me dijo que él no siempre había sido así. Con quince años era de los que se sientan en mitad de la clase, ni delante con los empollones, ni detrás con los gamberros. Sólo quería desaparecer y que nadie se diera cuenta. No le gustaba que le sacasen a la pizarra y nunca salía voluntario. A pesar de que sus notas eran buenas sus padres estaban convencidos de que había que llevarle al psicólogo para que le ayudase en su relación con los demás.

Al año siguiente llega una chica nueva a clase. José Manuel cree que es la chica más guapa que ha visto en su vida y sólo quiere desintegrarse como las naves de Star Trek. Como no lo consigue, pasa el primer trimestre mirando a la mesa de la chica nueva. En el autobús intenta sentarse cerca de ella por si acaso hablan ese día. Pero no hablan ni ese día ni los siguientes. José Manuel comienza a sacar malas notas y sus padres le llevan al psicólogo. Este les dice que tiene problemas de atención. Así llaman a estar enamorado cuando eres adolescente.

José Manuel toma la determinación de hablar con la chica nueva. Prepara en un papel lo que le quiere decir. Y esa tarde baja en la misma parada de autobús que ella. Siente como el pecho se le estrecha y no le deja respirar. Así que no hace nada. Eso le sucede dos veces más…

Pero un día toma aire y la saluda, le dice que si quiere «salir con él». Y ella le dice que no.

Así que nunca quedaron, pero ese momento cambió la vida de José Manuel. Muchísimo antes de que tuviera su primera presentación en público tuvo que enfrentarse con algo mucho más complejo. Muchísimo antes de que hiciera su primera venta hizo su primera puerta fría. Muchísimo antes de que temiera el «no» de su jefe, temió el «no» de la chica nueva de clase.

Y después de superar aquello (en esa ocasión y todas las que vinieron después), fue adquiriendo una confianza que se hizo imprescindible cuando en vez de ir a clase tenía que planear una fusión en una reunión.

La seducción (dejadme que yo la llame así) es el momento social crítico por excelencia. En ese momento confluyen los factores que marcan nuestra relación con el entorno y los demás. El autoconcepto de muchas personas para su futuro se define en las primeras escenas de la seducción. El valor que damos a la opinión del otro, y su poder, es algo que tiene especial importancia cuando el chico conoce a la chica (aquí podéis poner todas las combinaciones que queráis). Los nervios y el autocontrol se salen de lo que uno puede gestionar esas primeras veces. La memorización de lo que uno ha escrito en un papel porque es lo que le gustaría decir se torna imposible.

Por no hablar de otras habilidades directivas: la venta a puerta fría de ese primer contacto, la negociación de las citas posteriores, el marketing personal para convertirse en la opción preferente, la oratoria y las presentaciones, etcétera.

Y la magia. Sin duda lo mejor de este libro. Es más, yo diría que lo que tienes en las manos es un muy buen libro de magia que, además, sirve para seducir.

Es natural que sea así. El proceso mágico aún está recluido en el escenario a pesar de que satisface la necesidad más profunda del ser humano, la ilusión. Independientemente de que se la sitúe en el lugar que merece, cada libro, cada curso, cada espectáculo ayuda a que la «ilusión» crezca y que todos poseamos algo de ella.

¿Qué es vender, o hablar en público, si no es crear una ilusión? ¿Qué es seducir si no es crear una ilusión? Este libro, mientras nos hace creer que nos enseña a atraer a una chica, lo que nos está enseñando es a sentirnos más seguros, a proyectar lo que queremos que se perciba de nosotros, a desviar la atención, a ser mejor valorados, a perder la vergüenza, a sorprender, a improvisar.

Lo he leído, me ha hecho mirar a otro lado, me ha hecho reír, me ha hecho aprender cosas nuevas, me ha hecho amar aún más la magia.

Si no tienes novia, lee este libro. Si la tienes y no piensas en ninguna otra mujer, lee este libro.

Miami, 7 de diciembre de 2011

Yago de Marta

Oratoria y Media Trainer

www.yagodemarta.com | @YagodeMarta

¿QUÉ VAS A OBTENER DE ESTE LIBRO?

Sexo

Y conseguir la amistad de personas que aún no conoces de nada; y establecer nuevas relaciones y dirigirlas exactamente hacia donde tú quieres; y disfrutar muchísimo de hacer nuevos amigos de ambos sexos; y dominar con maestría cualquier interacción sexual o no sexual con cualquier otro ser humano para lograr objetivos que antes te parecían cosa de una peli sobre control mental... Y finalmente convertirte en un gran mago dominando todas aquellas técnicas que son importantes para que un juego se convierta en verdadera magia. Pero, vamos, en resumen: sexo, en relaciones tan largas o cortas, fructíferas y enriquecedoras como tú decidas. Pero sexo.

Este libro es sólo un curso práctico sobre lo que su título indica: Magia y ligar. Y funciona.

Aprenderás magia y ligarás. Y podrás ponerlo en práctica dentro de 10 minutos. Sólo eso.

Todos sabemos que nadie nos va a morder por saludarlo, aunque no lo conozcamos. Todos sabemos que no tiene la más mínima importancia en nuestra vida la respuesta que nos dé una tía a la que no conocemos de nada cuando le digamos lo que nos apetezca. Al menos lo sabemos racionalmente: nuestro subconsciente no parece tenerlo tan claro.

Normalmente, una extraña sensación de parálisis nos invade a «todos» cuando pensamos (cuando lo hacemos sin pensar nos sale solo) en acercarnos a alguien «a puerta fría» –como hacen los comerciales que van de puerta en puerta vendiendo productos a desconocidos–. Nos pasa incluso con alguien a quien queremos venderle algo, ante un entrevistador para un puesto de trabajo. ¿Cómo no nos va a pasar con esa persona que ha alterado nuestras hormonas, que ha cambiado químicamente el funcionamiento temporal de nuestro organismo?

También todos sabemos que hay veces en las que se liga y otras en las que no. Gente que liga y gente que no. O, al menos, hombres que ligan más (mucho, mucho más) que otros. Eso es una buena, buenísima noticia. ¿Que dónde está la buena noticia? La buena noticia es que hay hombres que ligan (y mucho); luego puede hacerse.

Hasta que alguien racionalizó y puso en práctica el proceso por el cual se sembraba y crecía el trigo, esto parecía un hecho inexplicable regido por el azar y ante el cual lo único que podía hacer el hombre era esperar tener «buena suerte» encontrando y recogiendo algunos granos. Sin embargo, después de que se modelaran todos los pasos del proceso, cualquiera pudo hacerlo: se inventó la agricultura. Una vez formulado el método para obtener éxito en las interacciones sexuales entre un hombre y una mujer, es bastante fácil replicarlo. Deja de ser algo misterioso para transformarse en un conjunto de acciones, conocimientos y actitudes.

Este es un curso práctico basado en pasos concretos y sencillos para replicar «exitosamente» ese modelo, para obtener relaciones fructíferas en cualquier ámbito de la vida con gente desconocida hasta entonces. Y para ligar hasta el final.

Es un libro pensado para los hombres en general pero también para las mujeres curiosas y valientes que deseen profundizar en el funcionamiento del sexo opuesto y reflexionar sobre el propio. Y, quién sabe, quizás encuentren también algo que les dé una buena idea para mejorar su relación con los hombres.

En este libro aprenderás a disfrutar del juego. Y, desde luego, a ganarlo. Pero pronto te encontrarás con que el mero hecho de jugarlo te produce un enorme placer. Claro está que ganar a cualquier deporte es mejor que perder, pero si juegas mucho, no será difícil que cada vez ganes en más ocasiones

¿En cuántas? ¿Siempre que juegues? Lo dudo. Como estoy seguro de que eres un tipo listo, te habrás percatado de que si juegas, es seguro que más de una vez perderás. Sin embargo, habrás disfrutado casi lo mismo del placer de jugar. Y seguramente habrás aprendido para la próxima.

Ahora otra buena noticia. La misma pregunta: ¿cuántas?, ¿una de cada diez? Si juegas con frecuencia a un juego, imagino que ganarás más de un 10 % de las veces. En cualquier caso, ¿sabes cuánto puedes tardar en conocer a diez nuevas mujeres? Mucho menos de un día. Me pregunto cuánto mejor van pintando ya tus opciones...

En este libro encontrarás la forma, paso a paso, de aumentar tu porcentaje de éxito: toda la teoría, toda la técnica y cómo llevar ambas a la práctica, de una forma detallada en la que te resultará imposible no saber qué hacer. Pero, claro está: tienes que jugar. Mi objetivo es ponértelo muy fácil: explicarte qué hacer desde este momento, en el que estás confortablemente sentado o tumbado leyendo este libro, hasta el instante en el que interaccionarás con la mujer que quieras y la llevarás hacia donde tú quieras, disfrutando de ella.

Y, además, aprenderás magia: aprenderás a ejecutar juegos de ilusionismo espectaculares (tranquilo, no necesitas poseer ninguna habilidad especial, te lo garantizo) y a hacer que parezcan verdadera magia; aprenderás a manejar la atención y las emociones de los cerebros de tus «espectadores-víctimas»; disfrutarás de hacer magia y de regalar sensaciones diferentes, de que sea el momento más especial de la noche o del día para aquellas personas con quienes decidas pasar tu tiempo. Podrás usar la excusa de practicar tu magia para interaccionar con cualquier desconocida (hasta ese momento; luego ya no lo será) sintiéndote bien, tranquilo y confiado. La magia te servirá para atraer las miradas: te convertirás en el centro de atención (y en la mayoría de los casos en la persona de más valor) del lugar donde estés. Y las mujeres lo verán: no sólo aquellas a las que estés haciendo magia en ese momento, sino todas las demás, que desearán que esa persona, que es el centro de atención (¡y que eres tú!), se acerque a ellas.

Si quieres, podrás incluso actuar en muchos sitios, consiguiendo lo que yo llamo el «efecto artista»: serás el más «popular» del lugar sin haberte dirigido aún a nadie. Además, te doy algunas ideas para conseguirlo fácilmente. Y no sólo para que consigas actuaciones en lugares públicos, sino para que te paguen por ello. Las ideas que te doy, puestas en práctica, se transforman en dinero y por eso, aparte de que te apetezca lanzarte a la aventura o sacarte un dinerito extra mientras ligas y te diviertes, si eres un mago profesional o te planteas llegar a serlo, estas ideas por sí solas hacen que comprar este libro sea mucho más que una inversión rentable.

Pero, sobre todo, aprenderás de la magia cómo manejar una interacción con otra persona a tu antojo: cómo dirigir sus pensamientos y su atención, cómo hacer que ella genere en su cabeza las ideas que tú deseas introducirle y que parezca que son ideas suyas. Aprenderás en definitiva a «manipular».

Sí, a manipular; así, sin tapujos. Sin embargo, he de decirte que, en mi humilde opinión, estas técnicas funcionan y funcionan muy bien. Pero sólo si se trata de hacer algo bueno por la otra persona. Si no, suelen dar un resultado bastante mediocre (aparte de que creo que pensar cómo aplicarlas te resultaría un trabajo muy desagradable).

Pero tu caso es otro: vas a manipular para ofrecer algo bueno, muy bueno, la experiencia maravillosa y divertida de que estén contigo, algo diferente y fuera de lo común, absolutamente distinto de la experiencia cotidiana de los demás tíos vulgares que se acercan a esa mujer cada día y, peor aún, cada noche. Así que estará encantada de que la manipules cuanto quieras.

De hecho, mi particular visión del asunto es que ligar es una forma de permitirte servir más y mejor a los demás. No sólo a las mujeres con las que interactúes, con quienes aprenderás a compatibilizar el hecho de hacer felices a los demás con lograr lo que tú quieres, sino a ti mismo, pues el hecho de obtener éxito en esta faceta de tu vida te dotará de una mayor seguridad, alegría y ganas de compartir tu triunfo con los demás y de hacer algo bueno por ellos siempre que se te presente la ocasión. Pronto entenderás cómo y por qué. Disfrutarás al máximo de aprender a «ligar para servir».

Le pasa a los ricos y a la gente feliz: sienten (sentimos; yo soy muy feliz) una suerte de necesidad imperiosa de hacer algo bueno por los otros, de devolverle a la vida parte de todo lo que esta nos ha dado. Si después de que este libro caiga en tus manos tu vida no es más feliz, habré fracasado. Pero no acostumbro a fracasar.

El caso es que este es un libro práctico para ligar. El más práctico de los que han existido nunca. Y funciona.

Si pones en práctica lo que hay en este libro más de veinte veces seguidas en menos de dos semanas y no ligas (sea lo que sea lo que entiendes por «ligar», asumo tu definición), o crees que no has aprendido nada de magia, te invito a que tires este libro a la basura y se lo digas a toda la gente que conozcas.

Empezamos.

SOBRE CÓMO USAR EL LIBRO

Este libro es, ante todo, un curso práctico que termina cuando tú logras el éxito que desees alcanzar en tu relación con las mujeres. Puede que notes que hay conceptos que se repiten, de distintas formas, en varias ocasiones. Se trata de ponerse en tu lugar y recordarte aquello que es importante tener en cuenta cuando estemos estudiando cada concepto, aunque ya hayamos hablado de ello con anterioridad.

Cada capítulo o paso ha sido dividido en dos secciones: «ligue» y «magia». En la primera de ellas trataremos los conceptos importantes de cada paso que te llevará desde este punto hasta tu más arrebatador éxito con las mujeres. En el segundo, hilvanaremos estos conceptos con la teoría profunda de la magia y te enseñaremos a usarlos, además de para lograr tu triunfo en tu relación con las mujeres, para dominar el hermoso arte del ilusionismo.

Al final de la parte «mágica» de cada paso encontrarás la explicación de algunos juegos de magia muy impactantes que, sin embargo, no conllevan una gran dificultad técnica, junto con sugerencias sobre cómo utilizarlos para crear, mejorar o hacer avanzar tus interacciones con las mujeres.

La magia consiste en ser capaz de lograr proezas extraordinarias usando la realidad en la que vive todo el mundo como herramienta de trabajo; es decir, lograr aquello que esa misma realidad demuestra a todo el mundo que es imposible. Sus potentísimos principios, entendidos y aplicados correctamente, sirven para crear también sensaciones, emociones y realidades extraordinarias en la experiencia de aquellas personas con quienes interactuamos normalmente. Estos conceptos harán que generemos en las mujeres con las que decidamos establecer contacto momentos absolutamente únicos que nos convertirán, a sus ojos, en el hombre de sus sueños.

Que lo disfrutes.

PASO 0JUGAR EL JUEGO

Con este capítulo lograrás:

• Acercarte a una mujer absolutamente desconocida. A muchas más de una.

• Aprender a saborear las ventajas para las relaciones sentimentales y sexuales que te da haber nacido hombre.

• Disfrutar la alegría de acercarte a gente nueva sabiendo que no tienes nada que perder y sí mucho que ofrecer.

• Aprender la esencia del ligue y las relaciones humanas y comenzar, sólo con este capítulo, una vida mucho más feliz.

• Aprender a hacer tres impactantes juegos con cartas que podrás practicar nada más terminar de leerlos. Dominar una técnica cartomágica que te permitirá inventar tus propios juegos.

• Realizar, en la práctica, tus primeros juegos de magia para ligar.

INTRODUCCIÓN

Bienvenido al juego más divertido y excitante al que has jugado jamás, porque eso es el ligue. Esta es, con diferencia, la lección más importante que debes aprender sobre el mismo: es un maravilloso y divertidísimo juego.

En este libro aprenderás a ganar partidas. Pero lo más importante es que aprenderás a jugarlas. Quizás ya puedas intuir cuánto disfrutarás de salir a jugar, de ir experimentando con cada paso, probando cada herramienta; en definitiva, de divertirte sabiendo que es sólo un juego. Y caramba, ¡qué juego!

Por eso, la frase más importante que encontrarás en estas páginas es que NUNCA PASA NADA. Grábate estas palabras a fuego en tu mente. Puede que te apetezca escribirlas en un papel y colocarlo en un lugar bien visible de tu cuarto o ponerte un recordatorio diario en el móvil.

¿Qué ocurre cuando juegas un partido de fútbol, baloncesto, tenis, rugby, etc., y lo pierdes? Nada. Las cervezas de después te las tomas igual y, ¿acaso no has disfrutado de jugarlo? ¿Qué pasa cuando no consigues superar una pantalla de un videojuego o es tu contrincante quien gana? Absolutamente nada.

Entonces, ¿qué pasa si sufres la más estrepitosa derrota al acercarte a una chica, si una mujer te rechaza o te deja en el mayor de los ridículos? Creo que ya puedes saberlo: nunca pasa nada. Simplemente vuelve a empezar otra partida.

Si una mujer te rechaza fulminantemente nada más acercarte a ella, si creías que todo estaba yendo bien y se te escapa, si se va con otro..., sólo dale al botón de reinicio y ve a por la siguiente. Y ya está.

En el peor de los casos, disfruta del placer de sentir emociones fuertes: quedar en el más absoluto ridículo delante de todo un bar te proporcionará un subidón de sustancias químicas que dudo que puedas conseguir con muchos otros juegos. Y en el futuro será de tus experiencias más desastrosas de las que más te reirás. El único problema es que, lo siento, he de decirte que tampoco sufrirás ni tantos rechazos ni tan estrepitosos como podrías creer. La mayor parte de tus fracasos sólo están en tu mente y aún antes de que lo hayas intentado. Eso es lo único que puede separarte del más abrumador éxito que seas capaz de imaginar con las mujeres: tu cabeza.

Pero si adoptas la actitud de un jugador, alegre y feliz por jugar, disfrutando incluso de tus derrotas, entonces, tenlo por seguro, triunfarás. De hecho, aunque tu mente consciente pueda creer otra cosa, tus fracasos forman parte del riesgo y de las emociones que te engancharán al juego.

Así que ya está, no es para tanto, ¿no crees? Sólo es una partida perdida. Y para empezar otra te basta con doblar una esquina y acercarte a otra mujer diferente. ¿Qué cambia en tu vida si una desconocida te rechaza? Nada. Bueno, en realidad cambia el hecho de que ya cuentas con una experiencia más y te has demostrado a ti mismo que puedes acercarte a una mujer siempre que quieras. Y cuando logras eso, ya estás dentro del escasísimo porcentaje de hombres que son capaces de dominar su interacción con las mujeres y hacer que esa sea una faceta de su vida que controlan y los hace más felices. Y ahora que sabes que es un juego, el resultado, lo que esa chica te responda, no te afecta. Bien. Ya estás listo. ¡Enhorabuena! Ahora ya puedes ir por ahí y acercarte a la primera desconocida que te atraiga porque no pasa nada.

Repítetelo siempre que te entre el miedo escénico cuando te fijes en una chica y empieces a pensar en decirle algo: «nunca pasa nada, es sólo un juego». Y puede que, una vez convencido de ello, lo compares con lo que ocurre cuando no haces nada. Entonces sí que será eso lo único que te ocurrirá en la vida: nada.

Sólo una advertencia: ten cuidado porque es un vicio.

Saber que es sólo un juego es, además, la forma más eficaz de jugar bien. Cuando alguien juega para ganar pero no le importa perder, entonces es cuando mejor puede hacerlo, libre de impedimentos mentales, consiguiendo, además, mejores resultados. La historia del deporte está llena de fracasos de grandes atletas que se boicotearon a sí mismos al meterse presión por pensar demasiado en evitar la derrota. Juega cada vez lo mejor que seas capaz y, sobre todo, recuerda disfrutar al máximo. Ese es tu objetivo: divertirte todo lo que puedas. Lo bueno es que no sólo disfrutarás del juego en los momentos en los que te acerques a mujeres y empieces a interactuar con ellas persiguiendo tu objetivo, sino también después: revisando tus jugadas, pensando en lo que funcionó mejor y en los detalles que harás de forma diferente la próxima vez.

Pero aún hay más: si no te importa lo que ocurra, además de que jugarás mejor, eso hará que ganes más veces. Sólo con eso te habrás desmarcado de la inmensa mayoría de los hombres, y las mujeres se darán cuenta de lo que transmites con tu actitud. Pensarán que debes de ser alguien diferente, pues no te ha importado que te rechazaran, incluso te ha divertido; sigues feliz y sin darle demasiada importancia a ligar con ella.

A todos nos gusta la gente que lo pasa bien.

Así que tu regla de oro es «divertirte». Sal a divertirte y conseguirás que los demás se diviertan cuando tú estás allí. Y ese, desde luego, es el afrodisíaco más poderoso que existe.

TUS PRIMERAS PARTIDAS

Hay autores que afirman que, si preguntas a treinta mujeres desconocidas diferentes simplemente si quieren acostarse contigo, al menos una accederá. ¿No te lo crees? Yo sí. El problema, el único problema que existe, es que dudo que haya muchos hombres capaces de acercarse a treinta mujeres diferentes y hacerles sencillamente esa pregunta sufriendo veintinueve fantásticos rechazos antes de conseguir su «sí». Y no creo que haya más de un hombre por cada mil que sea capaz de seguir después de cuarenta negativas. ¿Sabes por qué? Simplemente porque no han sido capaces de interiorizar que es un juego, porque le dan una importancia irracional a lo que pueda ocurrir y eso les paraliza.

Pues aquí tienes tu primer ejercicio. Acércate a cuarenta mujeres diferentes a las que no conozcas de nada y veas por la calle o en cualquier otro lugar. Simplemente míralas a los ojos, acércate a ellas y diles: «Hola, ¿quieres acostarte conmigo?». Hazlo esta semana. Y empieza hoy.

Te diría que lo hicieras con cara de genuina sorpresa por haber encontrado a una mujer tan atractiva cuya cara te dice que tiene una personalidad que te gustaría conocer, te hablaría sobre la posición de tu cuerpo, te recomendaría que fueras extremadamente educado, te daría consejos sobre cómo continuar la conversación en función de sus diferentes respuestas, pero todo eso lo vas a ir encontrando a lo largo de este libro. Y es tu primer ejercicio. No te preocupes, ya irás sacando tú tus propias conclusiones. Tan sólo hazlo.

Pase lo que pase, esta es la mejor manera de saber, verdadera e inconscientemente, desde el principio, de una vez y para siempre, que no pasa nada. Hay que interiorizar esa actitud. No me vale con que te convenza, tienes que hacer que tu subconsciente lo asimile. Una cosa es leerlo en un libro y estar de acuerdo con ello y otra muy distinta es ser capaz de hacerlo. Sin embargo, lo único que cuesta es empezar. Una vez que has reunido el valor necesario para hacerlo un par de veces, te das cuenta de que no era tan difícil. Y para entonces ya has dado un gigantesco paso en tu habilidad para seducir a mujeres.

De hecho, te sorprenderá ver cómo una situación tan inesperada deja a la mujer absolutamente privada de toda capacidad de reacción. Así que tendrás tiempo para pensar en tus siguientes palabras. Pero nada de eso importa ahora. Sólo hazlo.

Si quieres, puedes tener en cuenta desde el principio dos cosas: procura que la chica no vaya acompañada de un hombre en ese momento y no lo hagas en un lugar en el que ella se pueda sentir amenazada (por ejemplo, en una calle oscura sin mucha gente). Si, por casualidad, justo el novio sale de una tienda cercana en ese momento (pero es muy raro que ocurra antes de que la chica te avise) y te encuentras en una situación «peligrosa», simplemente pídeles disculpas, diles que no sabías que ella tuviera novio y felicítales de manera sincera por ser tan afortunados. Eso sí, sé breve y continúa tu camino. Por lo general, no obstante, lo extraordinariamente chocante de la situación las mantendrá en shock durante un instante. Y seguramente les habrás regalado la posibilidad de ser conscientes de su suerte por tenerse el uno al otro. Si no es así, puede que vuelvas a encontrarte otro día con esa mujer y en ese caso vaya sola.

¿Demasiado fuerte para ti? ¿Suena bien en teoría pero te parece una locura? Bueno, quizás entonces prefieras cerrar el libro y volver a tu rincón o, simplemente, seguir leyéndolo y no hacer nada en absoluto. En ese caso, me temo que me va a ser muy difícil ayudarte.

Te comprendo, pero no le tengas miedo al miedo. Todos sabemos que no tiene ningún sentido racional tenerle miedo a entablar una conversación con una desconocida simplemente porque nos atrae y nos apetece. Sin embargo, la realidad es que a todos nos entra ese temor sin sentido cada vez que llega la hora de la verdad y pensamos en que nos gustaría hacerlo pero no nos atrevemos a dar el paso. Es normal: si te paras a pensarlo un segundo, tampoco tiene mucho sentido tenerle miedo a atravesar un pasillo a oscuras en una casa abandonada en mitad del campo. Es bastante menos probable encontrarse a un atracador o a un asesino en serie que se haya ido hasta Villateempujoynosubo a pasar frío y estarse quieto a ver si, por casualidad, una noche indeterminada, justo la que hemos ido nosotros, pasaba por allí alguien a quien matar o quitarle unos eurillos en lugar de hacerlo en plena ciudad, ¿no crees? Pero, por razones bastante poderosas para nuestro subconsciente, ancladas en nuestro pasado remoto como especie, cuando la oscuridad representaba el peligro real de animales dañinos u obtener un rechazo social conllevaba una muerte casi segura, puesto que no había más grupos para elegir y la tribu era la única forma de sobrevivir cooperando, tenemos miedo.

Sin embargo ese miedo, créeme, no es ninguna pega, ni la diferencia entre un hombre que liga como un cosaco y otro que no se come una rosca. Todos nos ponemos nerviosos antes de hacer algo así. Eso es parte del proceso y lo que te hace ser un ser humano al que las mujeres pueden considerar alguien real y genuino. Aunque a veces pueda parecerte lo contrario, a nadie le gusta tratar con un robot que no siente ni padece. Nadie admira a un psicópata al que le da igual morir. Sin embargo, todos sentimos como un admirable ejemplo al héroe que tiene miedo pero se sobrepone ante él, por mucho que le cueste, y salva una vida.

De hecho, los nervios son los que te van a dar una ventaja diferencial: todos tus posibles competidores tienen ese mismo miedo «irracional». La diferencia es que al 99,9 % de ellos ese miedo les paraliza y les impide actuar. Cuando tú logres vencerlo (y, créeme, con el simple ejercicio de las cuarenta mujeres lo habrás vencido por completo) y dominarlo para que te haga sentir la emoción del acercamiento en lugar de impedirte intentarlo, estarás en clara ventaja sobre los demás, lo cual significa prácticamente que lo tienes todo hecho.

Llegará incluso un momento en el que echarás de menos esos nervios del primer contacto en frío con una desconocida. No se trata de que no te pongas nervioso. Se trata de que disfrutes del proceso incluyendo los nervios.

EN RESUMEN

• La lección más importante: esto es un juego.

• La frase más importante: NUNCA PASA NADA.

• La regla más importante: diviértete. Tanto como puedas. Cada vez más. Enreda y sé audaz. Todo el tiempo.

• Tu primer ejercicio: acércate al menos a cuarenta mujeres a lo largo de esta semana (hoy, al menos a cinco; mañana a diez). Si te acuestas con dos haciendo esto antes de que pasen siete días, puedes parar. Otra cosa es que para entonces quieras parar. Si no, aunque te acuestes con una, completa las cuarenta y simplemente diles: «Hola, acostémonos».

Hazlo y serás mil veces más feliz que antes de hacerlo y, al menos, tendrás algo más que valdrá la pena contarle a tus nietos sobre tu vida. Y, ¿cuánto llevas leyendo? No está mal para empezar, ¿verdad? No es porque lo haya escrito yo, pero sólo acuérdate de lo difícil que parecía todo una semana y unos minutos antes de que llevaras este ejercicio a cabo.

Bienvenido al juego. Felicidades.

LIGUE¿Cómo se liga con éxito y qué tiene que ver la magia en todo esto?

PRACTICAR EMOCIONES

Piensa el título de este apartado de otro modo: ¿cómo se aprende a ser un buen mago y qué tiene que ver el ligue con todo esto?

Ambas actividades están íntimamente relacionadas y, sobre todo, cada una es una gran herramienta de aprendizaje y perfeccionamiento de la otra.

Cuando estás aprendiendo a hacer magia, al principio tus movimientos son torpes, te falta seguridad en tus habilidades recién adquiridas y hay cosas que te salen mal. Como consecuencia de ello, tus familiares directos y amigos más íntimos empiezan a estar un poco hartos de tu insistencia. Pierdes valor y te costará mucha maestría conseguir impresionarles una vez que la imagen que tienen de ti es la de que eres un pobre aficionado al que es fácil «pillarle» los trucos, por más que hagas juegos que les impactarían hondamente si se los vieran hacer a algún mago famoso en la tele.

Así que, antes de ir a hacerles magia a tus amigos, necesitas practicar. Y ahí fuera tienes ahora mismo unos cuantos cientos de miles de espectadoras potenciales. Y lo que es mejor: tienes a más espectadoras atractivas, sensibles, inteligentes, diferentes e interesantísimas de las que podrás conocer a lo largo de toda tu vida. Así que ¡corre!

Pero antes tienes que seguir leyendo un poco. Fastidia tener ya ganas de salir y tener que quedarse leyendo un poco más, perdiendo minutos y oportunidades. Pero así es la vida. Puede que antes del final de este capítulo puedas salir otra vez al recreo a ligar.

Los juegos de magia que encontrarás en este curso causan, todos, un gran efecto y, sin embargo, requieren de muy poca habilidad manual. No los menosprecies por eso, la impresión que crean es realmente magnífica: «la magia es lo que se ve, no lo que no se ve». Es decir, que lo importante es lo que percibe el espectador, no la dificultad del proceso, que sólo tú conoces.

Sin embargo, tampoco creas que se trata exactamente de juegos para «novatos». El hecho de que no requieran mucha destreza manual no significa que no haya que tener en cuenta algunas cosas para crear con ellos un gran efecto. Piensa, por un momento, en dos comerciales hablando de un mismo coche:

El comercial A, nervioso, centrado en venderte el coche, hablándote de lo buen comercial que es y de los impresionantes coches, «muy superiores a este, claro», que ha vendido a no sé qué famosos. Mientras tanto, mira constantemente su correo a través del móvil, desvía su atención de la conversación y te cuenta que se trata de un gran deportivo, aunque consuma mucho, pero sin ni siquiera mostrarte sus interiores y accesorios y llegando, incluso, a contarte lo bien que le vendría esa venta para sus comisiones.

El comercial B, bien vestido, comunicando con su actitud, pero sin decir nada, que es un vendedor de éxito, acostumbrado a tratar con clientes como tú, transmitiéndote la confianza de ser alguien que sabe lo que una persona como tú necesita sin necesidad de preguntarte, pero no obstante atendiendo a todas tus inquietudes y explicándote con franqueza las características del producto, poniéndose en tu lugar, con alegría y humildad, pero sabiendo que tampoco puede hacer esperar mucho tiempo al siguiente cliente con el que ya tiene cita. Se centra en lo que tú más deseas que te aporte un coche, seas capaz de verbalizarlo o no, transmitiéndote las sensaciones que te aportará conducirlo y tenerlo, lo que sentirás cuando lo estrenes, cuando puedas ir seguro en él, pero haciéndote saber asimismo que debe ir a enseñárselo ya al siguiente cliente interesado. Sin embargo, suplirá su falta de tiempo momentánea llamándote por teléfono para hacerte un resumen de las características de los modelos que te interesaron junto con su análisis personal conforme a tus preferencias; además te enviará un correo electrónico y afirma quedar a tu disposición para cualquier cosa que necesites.

¿A quién tendrías ganas de comprarle el coche? Sé que son descripciones de situaciones estereotipadas que seguramente no se cumplan tal cual en la realidad. El segundo vendedor tiene más clientes para el mismo coche pero, como lo sabe, no necesita decírtelo. Sabe además que cuenta con muchas opciones pero atiende a cada uno de sus potenciales compradores con diligencia y con la ilusión de regalarles una «buena experiencia de compra».

En conclusión, ambos tienen el mismo producto para vender, pero transmiten cosas muy diferentes y, en consecuencia, consiguen resultados muy distintos. En un juego de magia lo de menos es el secreto. Lo más importante, en lo que tienes que centrar el doscientos por cien de tus capacidades, son las sensaciones que percibe el espectador. Y lo mismo ocurre con el ligue: lo único que cuentan son las sensaciones, las emociones percibidas por la mujer que tienes delante. Muchas mujeres te dirán, por ejemplo, que sólo les gustan los hombres altos. Es mentira. Aunque, por supuesto, ni se te ocurra discutirlo con ellas. Su mente consciente está convencida de ello.

Sin embargo, lo que en realidad les gusta son las sensaciones que les proporciona estar con un hombre alto (presentarle con orgullo y seguridad, que sus amigas la envidien; cada mujer tendrá sus propias razones ocultas, la mayoría de las veces incluso para sí misma). Si un tipo que mide «uno sesenta» consigue provocarles esas sensaciones, ellas mismas serán las primeras sorprendidas al tener que reconocer (aunque es muy probable que conscientemente nunca lo hagan) que estaban equivocadas.

La ventaja de los juegos que encontrarás en este curso es que puedes empezar a practicarlos ya, lo cual es la mejor forma (por no decir la única) de ir mejorando. Encontrarás pautas claras y concretas sobre cómo transformar un simple juego de ilusionismo en verdadera magia que cause un impacto tan profundo que la gente lo recuerde durante mucho tiempo. Pero sólo haciendo magia a un público real es como aprenderás a hacerlo bien. Es fundamental que tengas esto en cuenta. La buena noticia es que con este libro nos lanzamos a la piscina desde el principio.

Practicar con gente absolutamente desconocida (hasta el momento en el que «tú» decidas que dejen de serlo) supone un campo de experimentación impagable. Y gratuito. Podrás ensayar cada una de las habilidades explicadas en el libro, probar todo lo que se te ocurra y adquirir una seguridad en ti mismo aplastante. Si sigues el libro llevando a cabo los ejercicios propuestos, en sólo un par de semanas de práctica en la calle, en bares, etc., adquirirás un manejo de la situación y de los juegos que hagas que a cualquier otro mago le costaría años adquirir. De hecho, te darás cuenta a partir de ahora y te asombrarás de la cantidad de magos malos que llevan años ejerciendo la profesión. Es más, viéndote a ti mismo y juzgando tus rápidos progresos, te costará encontrar muchos magos, por famosos que sean, que te impresionen. Por el contrario, los que lo hagan se convertirán casi en héroes del ingenio y la psicología para ti.

Pero, ¿qué pasa si me acerco a un grupo de gente absolutamente desconocida para hacerles un juego de magia y algo sale mal? Esa es la mejor noticia porque, como ya te he dicho, nunca pasa nada. Es gente absolutamente desconocida. Si tienes una actitud alegre y de entrega, lo peor (o quizás sea lo mejor) es que les regales un buen rato a unos desconocidos y ese es el primer peldaño. Ya has establecido una relación con esas personas hasta entonces ajenas a ti, lo cual coincide bastante con tu intención. Ríete de tus fallos, cuéntale a la gente que estás empezando a practicar magia y los resultados que obtendrás serán muy parecidos a los que obtengas cuando la magia te salga bien.

Ponte en el lugar de tu «público»: imagina que alguien se te acercara para hacerte un juego de magia pero le saliera mal. No tendrías una opinión muy mala de él, ¿verdad? Imagina ahora que a un chico que está haciéndole magia a un grupo le falla un truco. Verás cómo se ríe de sus fallos, cómo todo el grupo disfruta con él y se divierte con su interacción decidida y llena de energía. Compáralo con una frase del tipo: «Eh..., hola..., bailas muy bien».

Cuando yo era adolescente, ante el miedo irracional que me sobrevenía cuando quería acercarme a una chica (y aún me esfuerzo para que me sobrevenga, pero ya hablaremos de eso en el paso 2), el cual por entonces me impedía el acercamiento, siempre pensaba que si se tratara de una apuesta, si llegara un amigo y me dijera «te apuesto veinte euros a que no eres capaz de decirle algo a esa chica», entonces sí me sentiría capaz de activar mi mente racional, de entender que no tenía nada que perder y sí algo que ganar (al menos veinte euros).

Y por ahí empezó todo. Me costó comprenderlo pero, como ya te he explicado, al final me di cuenta de que no era otra cosa que un gran juego.

Una vez que lo supe, pude asumir que yo era un personaje más de ese juego y, entonces, divertirme pensando en las mejores estrategias para ganar puntos y, sobre todo, jugando.

Pero te entiendo, puede que a veces necesites una pequeña ayuda para educar tu cerebro y acabar de convencerle de que verdaderamente nunca pasa nada.

Por eso, para los momentos en los que desees un pequeño empujón o si te parece bien que te diga que todo es un juego y estás convencido de ello pero a la hora de acercarte a las cuarenta mujeres no siempre acabas de tenerlo tan claro y necesitas algo de fe extra, te presento a continuación un juego, una excusa perfecta, «tu coartada» para acercarte a todas las mujeres que te apetezca y ligar con ellas.

Tú estás practicando tu magia. Eres un mago aprendiendo, entrenando o, simplemente, haciendo magia, así que tienes una buena excusa para ir a por quien tú quieras y decirle, con las cartas extendidas en tu mano: «elige una». Te aseguro que obtendrás mejores respuestas de las que puedas imaginar. Y te iré contando cómo mejorar ese porcentaje de respuestas positivas y, sobre todo, cómo transformar una buena acogida en tu objetivo final de seducción. Pero si tienes una respuesta negativa, no importa. «Resetea» y empieza otra partida. No has perdido nada y hay a tu alcance muchas más personas del sexo opuesto de las que podrás conocer en toda tu vida. Cruza la acera, date una vuelta por el local en el que estés y vuelve a empezar.

Y lo mejor de esto es que ni siquiera tú habrás pasado vergüenza: es tu personaje, el aprendiz de magia, el que habrá dado un paso en su aprendizaje. Hazlo acompañado de algún amigo y tendrás miles de anécdotas divertidas que recordar con cariño toda tu vida.

Pero, de todas formas, así es extremadamente difícil que obtengas un rechazo, casi imposible. Piénsalo, en realidad cualquier mujer presupondría mucho si pensara que estás tratando de llevarla al huerto. Sólo te has acercado para pedirle que escogiera una carta. Le hagas el juego a una chica sola o te manejes con más gente, no podrá decir que estés intentando ligar. Y de hecho, no lo estás haciendo: te estás divirtiendo y viendo si te interesa conocerla más a fondo. Tú eres el mago de la sala o del lugar donde estés, probablemente el tipo más divertido con el que se ha encontrado en todo el día. Y tu decides dedicarle más o menos atención a ella dependiendo de si se lo va ganando, decides si sigues pasando tiempo con ella en vez de con otra gente.

¿Quieres más? Imagínate que estuvieras contratado por el bar en el que te encuentras para hacer magia de cerca a los clientes, o por el ayuntamiento para hacer magia de cerca en un parque. Entonces sólo estarías haciendo tu trabajo, divirtiendo a la gente y todo el mundo miraría al grupo al que te diriges. ¿Crees que sufrirías algún rechazo por parte de una mujer en ese instante? Por cierto, al final del libro encontrarás un pequeño anexo con algunas pistas sobre cómo lograr que el hecho de que te contraten para hacer magia se produzca, pero puedes imaginar ahora mismo que es así y actuar como si de verdad estuvieras contratado por alguien para hacer magia. No hay opción para el rechazo. ¿Creías que algo así era posible? ¡Enhorabuena!

SI ME DIERAN A ELEGIR, VOLVERÍA A NACER HOMBRE

Esta frase le choca a todo el que me la oye decir, sea hombre o mujer (y de hecho, con las mujeres, representa normalmente un buen comienzo). Pero estoy plenamente convencido de ello: en el ámbito de las relaciones sexuales y amorosas, es infinitamente más ventajoso ser hombre que mujer.

Para la mujer es mucho más complicado ir a por quien quiere. Es cierto que si una mujer desea tener sexo una noche no le resultará una tarea muy difícil. Sin embargo, no suele ser eso lo que una mujer desea. Una mujer quiere a un hombre que la haga sentir bien. Quiere al jefe de la tribu, a un hombre apasionado por algo o alguien, que sabe lo que quiere y que no parará hasta conseguirlo. Quiere al hombre que sabe que podría tener a cualquier mujer pero que está con ella porque es verdaderamente especial. En resumen, como está tan de moda decir hoy en día, quiere al macho alfa o a un hombre que al menos lo parezca. O a cualquier hombre que sea capaz de hacerle sentirse como si estuviera con un macho alfa.

Quizás pueda resultarte interesante ponerte por un momento en la mente de una mujer. Normalmente en una negociación todos solemos pensar que nuestras circunstancias son las más desfavorables: el obrero envidia al empresario y el empresario al obrero. Salvo que nos convenzamos de lo contrario. Cuando sabemos que no tenemos nada que perder y sí mucho que ofrecer, las cosas empiezan a volverse a nuestro favor. Pero todo es una estrategia mental. En realidad sólo se trata de estar convencido de ello para convertirse en ganador. No te preocupes, te enseñaré cómo ser siempre el ganador en el capítulo siguiente.

El caso es que, si piensas que una mujer cree que está en una posición más ventajosa que los hombres a la hora de mantener relaciones amorosas, te diré que estás equivocado. Efectivamente lo está, y lo sabe, para tener sexo esa noche con alguien, pero no para conseguir al hombre que quiere.

Para ella, eso no es nada fácil de lograr. Su estrategia consiste en esperar a que ese hombre soñado se le acerque para, sólo entonces, intentar despertar su interés y seguir manteniéndole interesado más allá del sexo. Es decir, es una estrategia pasiva. Además, hay una serie de condicionamientos sociales que no le permiten seguir libremente sus instintos para no ser tildada de «zorra».

Por supuesto que, siendo mujer, existen estrategias mediante las cuales todas estas cosas pueden orquestarse y conseguirse a voluntad, pero es muchísimo más complicado que el trabajo de un hombre.

Un hombre sólo tiene que decidir que quiere conocer a una mujer y ya está: puede ir y acercarse a ella cuando le plazca. Sólo tiene que hacerlo y puede hacerlo en cualquier circunstancia y lugar. Y si le sale mal, va a por otra.

Puede empezar a jugar desde el instante en que lo decida, practicar cuanto quiera e ir aprendiendo por el camino, disfrutando desde el principio.

Para una mujer esto es mucho más complicado. Pregúntale a cualquier amiga de cierta edad (valen veintitantos o treinta) que esté sin pareja: te dirá que los hombres buenos escasean. No es cierto, lo que pasa es que el porcentaje de hombres de verdad de entre los que se acercan a ella es pequeño. Y no es su culpa; no tiene nada que ver con lo atractiva, inteligente e interesante que sea. Es sólo que para ella es mucho más difícil escoger. No puede decidir qué hombres son los que van a acercársele, sólo puede filtrar de entre los que lo hacen, por lo que, en un altísimo porcentaje de casos, el proceso escapa en gran medida a su control.

En cambio, tú estás de suerte. Puedes acercarte a las mujeres que prefieras, así que escoge bien. Y, además, cuando lo hagas, podrás saber que ellas, por más exuberantes y bellas que te parezcan, no tienen la suerte de que se les acerquen muchos hombres de verdad, alegres, divertidos y seguros, que saben lo que quieren y no dejan de perseguirlo por miedo. Así que, cuando uno de ellos entra en su radio de acción, saben que están de enhorabuena. Me pregunto lo feliz que empezará a ser tu vida a partir de ahora...

REGLAS BÁSICAS DEL JUEGO

Aquí tienes las normas básicas. Todo lo demás que encontrarás en este libro te ayudará, te dará pautas para ir avanzando en tus interacciones con cada mujer desde que la veas hasta que acabe en tu cama, lo cual está muy bien. Pero si tienes estas normas claras, puedes hacer prácticamente cualquier cosa e irás por el buen camino.

Lee esto y sal a la calle a poner el capítulo en práctica. Vivir la experiencia es lo que te hará aprovechar el libro al cien por cien y sacarle todo el jugo que encierra con tu propio estilo. Cuando hayas estado ahí fuera, beberás el material que encuentres aquí y entenderás todo de forma mucho más profunda. Asimilarás los conceptos en lo más hondo de tu ser, encontrarás las respuestas concretas que ya buscabas y avanzarás a una velocidad supersónica frente a cualquier otro hombre que se proponga en serio ligar con las mujeres que le apetezca.

¿Quieres una panacea? ¿Un resumen rápido? ¿La «fórmula secreta»? ¿Quién dijo que no existe? Aquí la tienes. En sólo cuatro normas.

Únicamente sigue estas cuatro normas y después haz lo que quieras: te doy mi mi palabra de que te irá bien. Adelante.

REGLA NÚMERO 1: APASIÓNATE POR ALGO

Si de verdad quieres ligar, tienes que saber que eso no puede ser lo más importante en tu vida. Puede que no sea lo que esperabas leer. Pero el hecho es que debes tener objetivos y pasiones que hagan que tu vida lleve un rumbo que las mujeres deseen compartir. Si no tienes nada que ofrecer, ni siquiera deberías salir a robarle el tiempo a los demás. Tienes por tanto un trabajo previo que hacer gustándote a ti mismo.

No estás en la vida para ligar. Estás para ser feliz y hacer algo con ella. Y claro que ligar te hará feliz. Pero estoy seguro de que lo serás mucho más si decides qué quieres hacer con tu tiempo.

Y no sólo eso, sino que, además, deberás quererlo con pasión.

La razón de esta actitud vital es muy sencilla: el jefe de la tribu es alguien apasionado, que tiene las cosas claras y sabe lo que quiere. Por eso consigue arrastrar a los demás. La pasión se contagia. Da igual que tu pasión sea la caza de perdices y la mujer que tengas enfrente sea de una protectora de animales. Diga lo que diga con la boca, tu pasión le seducirá. Si te enredas en discutir con ella sobre los aspectos morales de tu actividad, seguramente terminaréis mal. Pero, aun así, tu pasión se grabará en su subconsciente. Y en cualquier caso, recuerda que hay cientos de mujeres más esperando.

Pero de todos modos no hablas con ella para discutir sobre si tu pasión está bien o mal. Tu pasión simplemente te sale por los poros, no puedes evitar entusiasmarte y transmitir esa fuerza a quienes te rodean cada vez que sale el tema.

Si tienes pasión y unos objetivos de vida, tu felicidad no depende de lo que ocurra hoy con esa mujer, de si ligas con ella o no o de como se desarrolle tu interacción con ella. Y ella debe saberlo. Cuidado, no es que debas verbalizar lo apasionado que eres. Sólo debes transmitirlo. Y para ello, lo más fácil es que sea verdad.

Podrías urdir una complicada trama para transmitir pasión adecuadamente, estudiar qué hacer con tu lenguaje corporal, con tus actos, con tus palabras. Pero es mucho más fácil que te apasiones de verdad por algo y dejar que tu subconsciente haga todo el trabajo. Si de verdad tienes unas metas claras y algo que te hace vibrar, ese sentimiento y esas sensaciones se transmitirán solos.

Y es que «lo que más le gusta» a una mujer de un hombre, por encima de la caballerosidad, de la sinceridad, de la sensibilidad, etc., es la pasión. Que tenga objetivos y que los persiga hasta el final.

Tu pasión puede ser tu trabajo. Y, si no lo es, quizás este sea un buen momento para pensar en cambiar de trabajo. Y si crees que esto es muy difícil en la situación actual, puede que entonces seas el tipo de hombre que deba dejar de leer este libro ahora.

Tu pasión puede ser una afición ayudar a los demás con algún tipo de actividad o la pesca submarina. Da igual que tu pasión sea la historia, la fotografía de cangrejos ermitaños o acabar de verdad con el hambre en el mundo. No se trata de que le cuentes en detalle a la primera mujer que te encuentres y nada más comenzar a hablar con ella todos los conocimientos técnicos que tu pasión te ha llevado a tener sobre el tema (aunque si es lo que a ti te hace feliz, hazlo. Si sale espantada, entonces es que no era la mujer adecuada y, mejor que escape ahora que más tarde...). Se trata de que le transmitas sensaciones: la sensación de que eres alguien apasionado por algo y de que te vuelcas en ello a muerte.

Así pues, no hay nada que atraiga más a una mujer que un hombre apasionado. Eso es lo que ella secretamente espera del hombre con el que le gustaría compartir su vida, porque si eres apasionado, eso significa que puedes serlo con ella y con todo lo que te propongas junto a ella. Aunque lograr que sea así ya es tarea suya. Pero, sobre todo, es importantísimo tener una pasión porque te hará más feliz a ti. Así que, aunque quizás no compraste este libro con esta idea, es el momento de pararse un momento y reflexionar: