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A través de la mirada crítica y disidente que el feminismo y el enfoque de género llevan implícitos, Maria Dolors Garcia-Ramon (la geógrafa española con mayor proyección internacional) demuestra la necesidad y la viabilidad de la renovación de los estudios socio-espaciales. Para Garcia-Ramon, el que las mujeres sean finalmente visibles en el paisaje geográfico proviene tanto de las transformaciones ocurridas en su entorno social como de los cambios que se han dado dentro de la disciplina geográfica. Partiendo de un feminismo académico y militante, sus numerosas aportaciones, tanto teóricas como aplicadas, plantean cómo la transversalidad de la geografía del género permite reconsiderar las relaciones entre los espacios de la producción y los de la reproducción a la vez que posibilita cuestionar los límites de la geografía social, la cultural, la económica y la política. Este libro es un ensayo crítico sobre la autora y su obra que incluye, además, una selección de sus textos fundamentales y un artículo inédito.
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Veröffentlichungsjahr: 2019
Maria Dolors Garcia-Ramon
Abel Albet (ed.)
(con la colaboración deJanice Monk, Maria Prats Ferret y Susana Maria Veleda da Silva)
Maria Dolors Garcia-Ramon
GEOGRAFÍA Y GÉNERO,
DISIDENCIA E INNOVACIÓN
© Maria Dolors Garcia-Ramon
© Abel Albet, Janice Monk, Maria Prats Ferret, Susana Maria Veleda da Silva, Gemma Cànoves, Núria Valdovinos, Hermínia Pujol, Mireia Baylina, Ana María Porto, Isabel Salamaña, Montserrat Villarino
Diseño de la cubierta: Adriana Fàbregas
Ilustración de la cubierta: Manifestación feminista del 8 de marzo frente a la Universidad de Barcelona, alma mater de Maria Dolors Garcia-Ramon.
© De esta edición
Icaria editorial, s. a.
Bailèn, 5 - planta 5
08010 Barcelona
www.icariaeditorial.com
ISBN: 978-84-9888-900-0
Primera edición: marzo de 2019
Fotocomposición: Text Gràfic
Prohibida la reproducción total o parcial.
Índice
PRESENTACIÓN
I. Una trayectoria a través de la geografía crítica*
Construyendo la mirada geográfica
Fundamentando el pensamiento crítico
La geografía del género como compromiso social
La alteridad desde la geografía: género y orientalismo
Del mundo anglosajón a América Latina
Curiosidad científica, vocación académica
II. Sobre geografía y sobre género: entrevista a Maria Dolors Garcia-Ramon
III. Antología de textos
La geografía como compromiso social: un recorrido desde la geografía social a la geografía del género*
Turismo rural, género y medio ambiente en España*
Género y encuentro colonial en el mundo árabe: revisando experiencias y narrativas de mujeres*
La presencia de mujeres en la geografía académica: ¿hacia una masculinización de la disciplina?*
Las diferencias que crea el lugar. Una mirada crítica a la hegemonía angloamericana en geografía*
Mujeres rurales profesionales: su evaluación del medio rural en Cataluña y Galicia*
IV. Texto inédito
La geografía del género*
V. Entre la innovación y la disidencia
Innovación y disidencia
Feminismo, geografía y perspectiva de género
Propuestas temáticas y metodológicas
Selección de referencias bibliográficas
Libros de esta colección
PRESENTACIÓN
Abel Albet
Hay muchas razones para incluir un libro sobre Maria Dolors Garcia-Ramon en la colección «Espacios Críticos». Sus aportaciones académicas y científicas son «críticas» en el sentido más amplio del término, y no solo en el ideológico-político. Se caracterizan por la introducción de la perspectiva de género entendida como una apuesta radical (y mucho más aún en el contexto de una geografía española conservadora y clásica); por la apertura de contactos decisivos con la geografía internacional en un trato entre iguales y no como simple importación de novedades anglosajonas hacia la «periferia»; por la difusión de nuevos temas de estudio y nuevos enfoques teóricos asumiendo no pocas veces el coste de lo innovador; por la normalización de metodologías de investigación cualitativas de difícil aceptación en determinados ámbitos; por el cuestionamiento constante de los supuestos culturales implícitos en la construcción del conocimiento; por la denuncia, desde el mismo interior de la academia, de la rigidez de su establishment... Innovación y disidencia son, pues, las dos constantes de su trayectoria que hemos querido destacar, y que definen la mirada crítica señalada.
Aunque a lo largo de su trayectoria científica Maria Dolors Garcia-Ramon ha llevado a cabo investigaciones en campos tan diversos como la geografía rural, el pensamiento geográfico, el orientalismo y, en menor medida, la geografía urbana, es cierto que su aportación más notable radica en la geografía del género. Esta opción la ha llevado a estudiar la espacialidad del género como un foco de interés en sí mismo, pero, fiel a su apuesta por la transversalidad, se ha dedicado a interpretar el género en y a través de la geografía rural, del pensamiento geográfico, del orientalismo y de la geografía urbana, en una elección que ha dado sentido y praxis espacial a la teoría feminista y, a la vez, ha supuesto todo un reto de innovación en campos de la geografía más tradicionales.
Desde mediados de los años ochenta, su trabajo se ha centrado decididamente en los temas de género, lo que le ha permitido abordar, de manera integrada (tal como se esperaría de la geografía), cuestiones económicas, sociales, políticas y culturales tanto del entorno catalán más inmediato como del conjunto de España, Europa y el mundo.
Con todo, quizá el aspecto más remarcable, aunque sea intangible, de la actividad de Maria Dolors Garcia-Ramon es el haber favorecido la difusión de ideas y el diálogo multilateral a escala internacional. Ella ha hecho posible que muchos jóvenes académicos españoles e iberoamericanos entrasen en contacto directo con las personas y los lugares irradiadores de la más avanzada investigación geográfica (mayormente, en geografía del género), a la vez que ha organizado importantes eventos internacionales y ha acogido a estudiantes, investigadores y académicos sénior de todo el mundo. El doble sentido de dichos contactos ha sido clave en su cuestionamiento del implacable imperialismo anglosajón en la creación y transmisión de ideas, de manera que ha contribuido decisivamente a que la ciencia que se produce en/desde la «periferia» deje de ser considerada como un simple y prescindible estudio de caso.
El currículum académico de Maria Dolors Garcia-Ramon es extensísimo e incluye la dirección de numerosas tesis doctorales y tesinas, la obtención de amplia financiación para numerosos proyectos de investigación, la publicación de diversos libros, cientos de artículos y muchas más comunicaciones, ponencias, conferencias e intervenciones en congresos y reuniones científicas por todo el mundo. En todos ellos, Garcia-Ramon siempre se ha rodeado de equipos de trabajo que, aun contando con su dirección y asesoría, han seguido siempre procedimientos colaborativos alejados de las estructuras jerárquicas tan habituales en la academia.
A pesar de que las instituciones científicas hayan reconocido sus aportaciones con los más prestigiosos premios que concede la geografía mundial, ello no ha evitado que la cercanía, el entusiasmo y el compromiso sigan siendo los rasgos más destacados de su carácter y su quehacer. Un quehacer que, de manera sostenida y tenaz, se ha orientado a promover la comprensión de la situación, las necesidades y los problemas de las mujeres desde la óptica de la geografía, con la finalidad última de contribuir en lo posible a cambiar y mejorar este mundo.
Como el resto de los libros de la colección, este libro empieza con un capítulo dedicado a la trayectoria bio-bibliográfica de Maria Dolors Garcia-Ramon así como una entrevista realizada para la ocasión. La antología de textos supone una selección de algunos de sus artículos y capítulos más destacados. Como texto inédito se incluye el contenido de la lección sobre geografía del género que Garcia-Ramon acostumbraba a impartir en el contexto la asignatura Pensamiento Geográfico. Antes de la selección de referencias bibliográficas, un capítulo resume y analiza sus principales aportaciones científicas.
En buena medida, la elaboración de este libro es también reflejo de la forma de ser y de hacer de Maria Dolors Garcia-Ramon: el trabajo colaborativo, internacional y con perspectiva crítica. Sus autores participan de su mismo recorrido vital: quien firma este capítulo de presentación y ha coordinado este libro es buen conocedor de la trayectoria y la personalidad de Garcia-Ramon y en gran parte, le debe a ella (entre otras muchas cosas) la asunción de una mirada crítica y abierta en relación con la geografía. Janice Monk, de origen australiano pero vinculada durante décadas a la Universidad de Arizona (Estados Unidos), además de ser reconocida por sus notables contribuciones a la geografía social y cultural (con énfasis especial en las geografías del género y de los grupos minoritarios), es una de las personas más influyentes en las instituciones geográficas de los Estados Unidos y a nivel mundial. Maria Prats i Ferret es profesora en el Departamento de Geografía de la Universitat Autònoma de Barcelona (uab) e integrante activa del Grupo de Geografía y Género de la uab: su docencia e investigación se ha relacionado estrechamente con las temáticas de género, vinculadas transversalmente con los usos del tiempo, las geografías de la infancia y de la juventud y los estudios africanos. Susana Maria Veleda da Silva es profesora de Geografía Humana en la Universidade Federal do Rio Grande (Brasil), especializada en estudios sobre trabajo y población con especial énfasis en las relaciones de género y las geografías feministas; es miembro del Grupo de Geografía y Género de la uab y buen ejemplo del magisterio internacional ejercido por Garcia-Ramon.
Este libro es, pues, un ensayo crítico sobre Maria Dolors Garcia-Ramon y su obra pero, a través de los textos de la autora, pretende ser, también, una demostración de la capacidad transformadora que la mirada de género ha tenido (y puede todavía tener) para la geografía y para el conjunto de las ciencias sociales, a la vez que servir de evidencia del potencial emancipador que el feminismo comporta para el conjunto de mujeres y de hombres que integran la sociedad.
I. Una trayectoria a través de la geografía crítica*1
Abel AlbetSusana Maria Veleda da Silva
Construyendo la mirada geográfica
La mayor parte de la vida académica de Maria Dolors Garcia-Ramon (nacida en Gandía, Valencia, en 1943) transcurre en la Universitat Autònoma de Barcelona (uab) si bien es en la Universitat de Barcelona (ub) donde se licencia en Geografía e Historia en 1966 y donde pasa algunos de los años que ella considera como de los más interesantes de su vida, en un ambiente estudiantil de gran efervescencia intelectual y política. Es en la ub donde tiene como profesores a dos personas que después serán muy importantes en su vida académica: Enric Lluch, en el curso 1964-1965, y Joan Vilà Valentí, a partir de enero de 1966. Ellos le hacen descubrir la geografía y le suscitan su potencial «vocación» geográfica.
Tras licenciarse, pronto tiene la posibilidad de ir a la University of California, en Berkeley, donde, con una beca de aquella misma universidad, puede obtener el Master inGeography en 1970 siendo, seguramente, la primera persona en la geografía española en conseguir un título reglado en los Estados Unidos. Este período en la universidad norteamericana es crucial para su trayectoria académica, aunque no de manera inmediata, dado que la geografía española de aquel momento puede calificarse de muy tradicional e incluso inmovilista: un ejemplo de ello es que, en el relatorio de su currículum durante sus primeras oposiciones, en 1978 en Madrid, pasa de puntillas sobre su etapa en Berkeley pues no se atreve a resaltarlo demasiado delante de un tribunal de siete numerarios de la universidad española ya que cree que le puede perjudicar. Vista con el paso del tiempo, aquella primera experiencia americana fue decisiva tanto para su visión de la geografía como para su carrera académica, dado que le abrió muchas puertas a contactos y redes internacionales.
Con Jim Parsons en San Diego (Estados Unidos) en septiembre de 1988, durante una reunión de la Asociación de Geógrafos de la Costa del Pacífico. (Foto procedente del archivo personal de Maria Dolors Garcia-Ramon).
En Berkeley se relaciona esencialmente con la geografía cultural saueriana, cautivada por la importancia que dichos geógrafos dan a los aspectos histórico-culturales del paisaje. Tiene la oportunidad de conocer directamente a Carl Sauer, si bien el tutor de su tesis de máster es un discípulo suyo, Jim Parsons (Garcia-Ramon, 1998). En aquel entonces, una de las especializaciones del departamento de geografía es el estudio de temas relacionados con América Latina desde una perspectiva culturalista; en este contexto, Garcia-Ramon se dedica a investigar aspectos como, por ejemplo, la masticación de la coca y su relación con la altura en el altiplano andino (Garcia-Ramon, 1971), el paisaje histórico-cultural de California o los recursos pesqueros de plataforma marítima en Cuba antes y después de la revolución: este último es el tema de su tesis de máster, para la que obtiene una beca que le permite hacer el trabajo de campo en la isla caribeña, en 1969 (Garcia-Ramon, 1970).
La geografía cuantitativa ya empezaba a estar presente en aquel departamento y tiene que matricularse en un curso introductorio impartido por Bryn Greer-Wootten. El sorprendente contraste de enfoques (geografía cultural saueriana junto a métodos cuantitativos, a lo que se añade su formación vidaliana de Barcelona) le supone un verdadero choque académico-cultural: en el mundo, y con el mismo nombre de «geografía», se hacen cosas muy diferentes. Garcia-Ramon afirma que su interés por el pensamiento geográfico quizá provenga de este período berkeliano, que es cuando empieza a reflexionar sobre esta diversidad y variedad.
Al volver a Barcelona en 1969, Lluch le pide que colabore con él, como ayudante, para enseñar geografía en el Departamento de Ciencias Sociales de la recién creada (en 1968)uab. La concepción de este departamento es muy innovadora y se siente muy a gusto con los métodos, formatos y contenidos propuestos por Lluch (Garcia-Ramon, 2013). La situación de la uab es muy especial en aquellos primeros años: parece que es posible ignorar los moldes de la normativa ministerial y, de hecho, se consiguen implementar algunas prácticas académicas alternativas. Con el tiempo las cosas irían derivando, pero aquel ambiente estimula el espíritu innovador en una disciplina todavía poco abierta como lo es la geografía en la España de los primeros años 1970.
También, en el mismo año 1969, Vilà Valentí la nombra ayudante en prácticas en la ub. Aunque aquí la docencia que imparte es mucho menor, sostiene discusiones metodológicas constantes y vivaces en el contexto alentador de lo que pronto iba a ser el primer departamento de geografía en España.
Paralelamente, la concesión de una beca de Formación del Personal Investigador (fpi) del Ministerio de Educación (convocadas por primera vez) le permite iniciar la tesis doctoral, bajo la dirección de Vilà Valentí. La intención inicial es estudiar los cambios en la agricultura en la comarca del Baix Camp, en Tarragona, de donde procede la familia de su madre. En un principio, el enfoque es bastante tradicional, vaciando amillaramientos de archivos municipales. Advertida que, casualmente, otra investigadora buscaba los mismos materiales para elaborar una tesis doctoral similar, se ve obligada a un replanteamiento de la investigación. Se propone ahora estudiar los procesos de cambio en la agricultura y las transformaciones de esta en relación con la evolución económica y la introducción de cambios tecnológicos desde 1956: el enfoque teorético-cuantitativo que había empezado a conocer en Berkeley, y que ahora tiene la posibilidad y casi la necesidad de aplicar, permite una aproximación nueva y original en contraste con la tradicional a la vez que, aparentemente, parece dotar de una mayor cientificidad a la disciplina geográfica. Es así como, con el fin de analizar la información de cientos de encuestas y entrevistas, introduce los métodos de muestreo territorial espacial y el análisis factorial y canónico. Ello le permite validar el modelo de organización del espacio agrario de Von Thünen en relación con los cambios en la actividad agrícola regional. La tesis2 sirve para demostrar que la unidad de explotación familiar tiene capacidad para cambiar y adaptarse a nuevas circunstancias, pero también plantea serias dudas acerca del potencial del enfoque teorético-cuantitativo para responder a algunas de las cuestiones planteadas.
Fundamentando el pensamiento crítico
Una vez terminada la tesis obtiene una beca postdoctoral de la Comisión Fulbright gracias a la que accede a la Universidad de Clark (Massachusetts, Estados Unidos) en 1975. El objetivo es perfeccionar su formación en métodos analíticos cuantitativos en geografía agraria pero el contexto de la geografía norteamericana de ese momento le lleva por caminos bien distintos. En Clark conoce a Richard Peet, fundador y editor de la nueva revista Antipode. A Radical Journal of Geography, y a David Harvey, asiduo visitante del departamento. También contacta con Anne Buttimer, una de las precursoras de la geografía humanística, que por entonces simpatiza con el grupo de geografía radical. Durante aquel curso en Clark se implica en el grupo de estudiantes postgraduados relacionados con Antipode (Garcia-Ramon, 1986b) y, juntamente con Myrna Breitbart, Kirsten Johnson y Cindi Katz, se interesa por los temas del paisaje agrario anarquista y la organización espacial de los colectivos agrarios durante la Guerra Civil española (Garcia-Ramon, 1978). Tal como le había sucedido en Berkeley, ahora en Clark también se tiene que confrontar con formas bien distintas de entender y practicar la geografía, esta vez, con la incipiente geografía radical anglosajona, un enfoque entonces muy crítico con la geografía cuantitativa y con un fuerte compromiso social.
Ello la conduce a replantear la investigación hecha hasta el momento: en los artículos de geografía agraria redactados a su regreso a Barcelona, para explicar la difusión de las formas de producción capitalista en el campo catalán empieza a utilizar métodos cuantitativos más «blandos» como, por ejemplo, la estadística no paramétrica (Garcia-Ramon, 1974, 1975, 1976). Lo aprendido en Clark le obliga a reflexionar a fondo sobre la metodología cuantitativa y su utilidad social, y también sobre la relación entre los esfuerzos realizados y los resultados obtenidos: la experiencia de la tesis le hace evidenciar que, en muchas ocasiones, los resultados alcanzados con metodologías muy sofisticadas pueden ser sólidos pero obvios y, a veces, triviales. En cambio, los esfuerzos invertidos en una aproximación cualitativa son, a menudo, más interesantes y socialmente más relevantes (Garcia-Ramon, 1979, 1980).
Lo asimilado en Clark y el contexto político que encuentra al volver a Barcelona en 1976 hacen que el compromiso social pase a ser un componente muy importante de las decisiones sobre la orientación de la investigación (Garcia-Ramon, 1984, 1988; Garcia-Ramon y Tulla, 1981). Esta evolución se refleja bien en su primer libro, Métodos y conceptos en geografía rural (Garcia-Ramon, 1981) que recopila artículos sobre el mundo rural desde diferentes perspectivas metodológicas.
En cualquier caso, todo ello influye significativamente en su investigación posterior de manera que, a partir de finales de los años setenta, tiende a buscar objetos de estudio definidos a priori como relevantes y en los que la metodología no absorba todo el esfuerzo de investigación: en la práctica significa que, desde entonces, se siente más cómoda con los métodos cualitativos y etnográficos, cada vez más utilizados y aceptados en la geografía angloamericana. En el marco de la geografía española, estas metodologías cuestan de introducir y normalizar: de hecho, durante mucho tiempo, a la geografía española le parecía que los métodos cualitativos no eran lo bastante «científicos» al no preocuparse por la representatividad estadística. Garcia-Ramon da una explicación a este hecho al recordar que a finales de los años ochenta y durante los noventa, en España se pasa directamente, y casi de repente, de una geografía regional vidaliana a una geografía con enfoque funcionalista y técnico-aplicado (con gran énfasis en los sistemas de información geográfica). Es por ello por lo que, con pocas excepciones, la geografía española pasa de puntillas por los planteamientos relacionados con el giro cultural, de gran actualidad en aquellos momentos en la geografía internacional, y que recurría a metodologías cualitativas con profusión. Garcia-Ramon pone como ejemplo las dificultades que tuvo, en 1990, para encontrar un tribunal adecuado para la primera tesis que dirigió con un enfoque de género y utilizando metodologías cualitativas, sobre todo entrevistas en profundidad.
A mediados de los años setenta, las reflexiones (inicialmente expositivas, después críticas) sobre las aportaciones de la geografía teorética y cuantitativa a la geografía agraria dan pie a los primeros textos sobre pensamiento geográfico. Le siguen diversos balances acerca de la geografía radical, que Garcia-Ramon conoce muy de cerca y de la mano de algunos de sus protagonistas iniciales. Una de las publicaciones más conocidas es el número monográfico de Documents d’Anàlisi Metodològica en Geografia (precedente de Documents d’Anàlisi Geogràfica, dag) sobre La geografía radical anglosajona, aparecido tras los seminarios que David Harvey impartió en Bellaterra invitado por los geógrafos y geógrafas de la uab, en la que sería su primera visita a España (Garcia-Ramon, 1977).
Con afán de dar a conocer de forma más amplia al público español algunas de las geografías que Garcia-Ramon ha conocido en los Estados Unidos publica el libro Teoría y método en la geografía humana anglosajona (Garcia-Ramon, 1985b), de la mano y en las palabras de sus mismos protagonistas; el volumen pretende reevaluar los enfoques más significativos de la geografía anglófona desde mediados del siglo xx: la geografía cultural, la teorético-cuantitativa, la radical y la humanística (Garcia-Ramon, 1989c).
En una línea similar se empieza a interesar por el estudio comparado de la geografía catalana con la del resto de España, desde finales de los años sesenta a finales de los ochenta, enfatizando en lo referente a su relación con las nuevas corrientes geográficas procedentes del exterior a partir de un análisis bibliométrico de las revistas de geografía (Garcia-Ramon, 1986a, 1992). Mientras que la geografía española demuestra una escasa permeabilidad debido a su reducida apertura exterior y a una fuerte inercia de los planteamientos arraigados, la geografía universitaria catalana pasa por una fase de máxima receptividad a nuevas propuestas y metodologías convirtiéndose en vehículo fundamental para la transmisión de teorías, conceptos y métodos innovadores en geografía, precisamente en unos años de grandes transformaciones a nivel internacional. A partir de los noventa ya no se podrá afirmar lo mismo, ya que el ritmo de cambio en la geografía del resto de España se acelera.
A finales de los años 1980, y a propuesta de Anne Buttimer, Garcia-Ramon participa, junto con Joan Nogué, en «Invitation to Dialogue», un programa internacional sobre la historia de la geografía según un enfoque fenomenológico. Desde esta misma perspectiva, y en base a un proyecto propio, realiza una serie de entrevistas, grabadas en video, a personajes significativos de la geografía catalana y española.3 La publicación representativa de esta línea de investigación es el libro de 1992, firmado juntamente con Joan Nogué y Abel Albet, La práctica de la geografía en España: innovación metodológica y trayectorias personales en la geografía académica, elaborado tanto a partir del vaciado bibliométrico de revistas como de las entrevistas a personas relevantes de la geografía catalana y española (Garcia-Ramon et al., 1992).
La geografía del género como compromiso social
En 1983 ciertos contactos resultan decisivos para el inicio de la tercera gran línea de investigación que ha caracterizado la trayectoria de Garcia-Ramon: la de lageografía de género. De hecho, ella siempre ha considerado que la dimensión de género es transversal y, por lo tanto, lo que se propone a partir de esta fecha es introducirla en el resto de sus trabajos. Desde su etapa estadounidense, ya conoce sobradamente los estudios de inspiración feminista que se dan en otras ciencias sociales: en este sentido, Garcia-Ramon reconoce en la economista Lourdes Benería, de la Cornell University (y buena amiga desde su juventud), el referente más firme para su militancia feminista, pero no es hasta ese año que, según su expresión, «descubre» realmente la posibilidad de hacer investigación «académica» en geografía sobre temas de género. Efectivamente, en enero de 1983 es invitada a un congreso del Institute of British Geographers (ibg) en la Universidad de Durham (Reino Unido), donde asiste a una sesión denominada «Womens’ role in changing the face of the earth»: una alusión crítica a la famosa frase «Men’s role in changing the face of the earth», consagrada por el título de un libro de uno de los geógrafos más prestigiosos en aquel entonces, Carl Sauer... que, precisamente, Garcia-Ramon había tenido como profesor en Berkeley. En aquel mismo evento, y a través de Janet Momsen y de Eleonore Kofman, toma conocimiento de la aparición del Grupo de Trabajo sobre Género (el Women and Geography Study Group) dentro del Institute of British Geographers (ibg) y de la publicación inminente de un primer texto universitario que se titulará Geography and gender: An introduction to feminist geography (Women and Geography Study Group, 1984), yque resultará clave para el desarrollo de la geografía del género a nivel mundial. Los contactos (que aún hoy persisten) con geógrafas británicas de este grupo le hacen ver la posibilidad de enlazar sus intereses personales feministas con sus intereses académicos y científicos (Townsend, 2002).
En el congreso de la Unión Geográfica Internacional (ugi) celebrado en Sídney en 1988 Garcia-Ramon se convierte en una de las cofundadoras del Grupo de Trabajo de Geografía y Género de la ugi; durante años, será secretaria del Grupo y editora de su Newsletter en castellano. En este camino hacia la geografía del género, ella reconoce que su estancia (en 1987-1988) en la Universidad de Arizona (Estados Unidos) fue determinante, ya que pudo participar en las actividades del Southwest Institute for Research on Women (sirow) y del Departamento de Geografía, al lado de Janice Monk.
Es en este contexto cuando empieza a darse cuenta de que el hecho de no considerar la dimensión de género en la investigación en geografía humana debilita la capacidad explicativa de esta ciencia, dejándola, en cierto modo, muy limitada. Una evidencia de esta limitación la observa en el cuestionario que guía el trabajo de campo de su tesis doctoral, ya que entonces ninguna de las preguntas se orientó a indagar acerca del papel de las mujeres en la explotación agraria familiar. El contacto con la geografía feminista académica le hace ver que esta carencia ha venido ocultando un aspecto básico de la realidad de la explotación familiar y que, sin invalidar las conclusiones de su tesis, las hace incompletas. En trabajos posteriores sobre la explotación familiar irá otorgando mayor preeminencia al estudio del papel de las mujeres, crucial en la reestructuración de esta forma de actividad económica (Garcia-Ramon, 1989a, 1990; Garcia-Ramon y Cànoves, 1988; Garcia-Ramon et al., 1991, 1995). Al mirar la realidad sin las «gafas de género» (por utilizar una expresión muy suya), el patriarcado y sus manifestaciones parecen «naturales» dado que no es posible advertir la complejidad de las relaciones de género en el espacio, difuminándose y quedando en un segundo plano borroso, irrelevante o anecdótico. En este sentido, es significativo el título de uno de sus primeros textos sobre género (y que resulta ser, además, de entre los más referenciados): «Para no excluir del estudio a la mitad del género humano: un desafío pendiente en geografía humana» (Garcia-Ramon, 1989d). De hecho, este título evoca otro, entonces reciente, firmado por Janice Monk y Susan Hanson y que le sirvió de inspiración: «On not excluding half of the human in Human Geography» (Monk y Hanson, 1982) y que confirmaría el interés de Garcia-Ramon por atraer a la órbita hispana los grandes debates geográficos desarrollados en el mundo anglosajón.
Estas «gafas de género» son las que se pone a partir de su experiencia inicial en la Universidad de Durham y, desde entonces, ha sido una de las formas más claras de ejercer su compromiso social, introduciendo esta nueva mirada en el estudio de las relaciones sociales y de los lugares y, así pues, contribuyendo a la lucha por una sociedad más justa en la que los vínculos entre hombres y mujeres, en el espacio y el entorno, sean más igualitarias (Garcia-Ramon, 1985a, 1988, 1989b).
Garcia-Ramon reconoce que los primeros tiempos de su dedicación a la geografía del género no fueron fáciles y apunta al hecho de ser profesora agregada (por oposición realizada todavía en Madrid en 1981) y catedrática (desde 1984, justo antes de la aplicación de la Ley de Reforma Universitaria) como factores importantes para la aceptación (o simple tolerancia) de su investigación en geografía feminista dentro de la comunidad española de geógrafos, quienes eran, y quizás mayoritariamente aún son, muy convencionales en ciertos aspectos. En aquel entonces, Garcia-Ramon ya es suficientemente conocida y reconocida en ciertos ámbitos de investigación, lo que le concede considerable crédito y respetabilidad, aunque se trate de temas poco interesantes o marginales (geografía rural e historia del pensamiento geográfico) según el parecer de un buen número de geógrafos españoles y según las tendencias temáticas preponderantes en aquel momento. Ella misma reconoce que la experiencia de algunas colegas de su misma generación (en otras disciplinas) que todavía no eran catedráticas cuando se dedicaron a temas de género ha sido más complicada y quizás no encontraron la misma tolerancia y aceptación que ella encontró por el hecho de ser ya catedrática.
Por el contrario, Garcia-Ramon admite que no fue difícil introducir los estudios de género en el contexto del Departamento de Geografía de la uab, en parte porque había un alto número de mujeres como profesoras y, en parte, por ser, en 1983, la única persona que ostentaba una cátedra. Desde el inicio del siglo xxi las cosas han sido más difíciles, debido a las nuevas prioridades en los planes de estudio, inspirados por una concepción más técnica y aplicada de la disciplina que margina o, directamente, elimina los temas más sociales y culturales (Garcia-Ramon, 2005).
Para desarrollar el enfoque de género en geografía en la uab fue muy importante la creación de un Grupo de Estudios de Geografía y Género, en 1987, integrado inicialmente por dos profesoras jóvenes que estaban realizando el doctorado (Gemma Cànoves y Montse Solsona). También, ese mismo año, obtiene el primer proyecto competitivo del Ministerio (sobre agricultura y género) incluyendo en el equipo de investigación a geógrafas de las universidades de Sevilla (Josefina Cruz), Girona (Isabel Salamaña) y Santiago de Compostela (Montserrat Villarino): su colaboración continuaría en muchos otros proyectos posteriores, añadiéndose, más adelante, investigadoras de las universidades de Valencia (Concha Domingo) y de La Laguna (Luz Marina García Herrera). Este Grupo de Estudio es reconocido, desde 1994 y sin interrupción, como Grupo de Investigación de Calidad por la Generalitat de Catalunya y se convierte en el núcleo y el exponente más visible del quehacer de Garcia-Ramon, pero, ni mucho menos, el único.
El objetivo del Grupo es desarrollar investigaciones en el área de la geografía del género en el marco de la uab y de su Departamento de Geografía y hacerla «visible» en el contexto de la geografía española y mundial. Las principales áreas de interés del Grupo, vinculadas habitualmente a múltiples proyectos de investigación que se han ido entrelazando, son: el trabajo productivo y reproductivo de las mujeres en el medio rural y su papel en la reestructuración y diversificación económica; el uso y apropiación que hombres y mujeres, y niños y niñas, hacen de los espacios públicos urbanos; y el estudio de narraciones de viajeras desde una perspectiva feminista y postcolonial. El Grupo también ha venido llevando a cabo excelentes reflexiones y detallados estados de la cuestión sobre, por ejemplo, metodologías cualitativas para estudios geográficos desde una perspectiva de género: se trata de textos que tienen el doble objetivo de mostrar los métodos utilizados a la vez que explicar (y a veces justificar) su conveniencia, pertinencia y adecuación. Las estrategias de visibilización externa del Grupo también reflejan, en buena parte, las inquietudes de Garcia-Ramon que pasan, en buena medida, por generar una enorme actividad a nivel internacional: tesis doctorales (gran parte de las cuales dirigidas por ella misma), creación de un centro de documentación sobre geografía y género y, sobre todo, participación habitual en congresos españoles y en el extranjero, organización de congresos y seminarios internacionales, estancias de investigadoras locales en universidades extranjeras y de investigadoras extranjeras en la uab, etc. (Díaz-Cortés et al., 2007).
Del dinamismo del grupo, y de la misma Garcia-Ramon, habla la enorme capacidad que posee para adaptarse ante la evolución observada recientemente por la geografía del género: los últimos proyectos de investigación (que se traducen ya en una considerable producción de artículos, capítulos y comunicaciones y en la organización de nuevos seminarios y conferencias) integran análisis derivados del cruce entre interseccionalidad y género (geografías de la infancia), sobre sexualidades LGBTI, sobre la performatividad de los cuerpos y los cuestionamientos a la heteronormatividad, entre otros…
Algunas de las integrantes del Grupo de Geografía y Género (Bellaterra, julio de 2012). De izquierda a derecha, atrás: Maria Prats i Ferret, Brais Estévez-Vilariño, Mireia Baylina, Paloma Puente; fila central: Antoni Luna, Maria Dolors Garcia-Ramon, Hanna Hamdam-Saliba, Abel Albet; delante: Maria Rodó, Anna Ortiz, Fabià Díaz, Susana María Veleda da Silva.
La alteridad desde la geografía: género y orientalismo
Inicialmente, pues, Garcia-Ramon aplica el enfoque de género a sus trabajos de geografía agraria, en particular al papel de la mujer agricultora en la explotación familiar en España. Interesa no solo hacer visible el trabajo femenino que a menudo pasa desapercibido en las estadísticas, sino también demostrar la relación existente entre los diferentes contextos regionales y las características peculiares del trabajo de la mujer en cada lugar. El análisis es llevado a cabo con la óptica integradora característica de la geografía feminista, en la que se estudia conjuntamente el mundo del trabajo y el del ámbito doméstico. Sus investigaciones permiten comprobar que el trabajo de la mujer es clave para la supervivencia de la explotación familiar tanto en aquellas zonas donde la agricultura compite con éxito con los usos industriales y turísticos, como en el Maresme en Cataluña, como en aquellas otras donde esta actividad es marginal, como en Galicia. El libro que recoge el resultado de estas investigaciones en equipo es Mujer y agricultura en España: género, trabajo y contexto regional (Garcia-Ramon et al., 1994).
Es un hecho constatable que la explotación agraria familiar ha ido desapareciendo en España, en particular desde el ingreso en la Unión Europea, y por eso parecía necesario examinar el papel de las mujeres en la reestructuración económica de las áreas rurales. En esta línea, Maria Dolors Garcia-Ramon y Mireia Baylina editan en el año 2000 el libro El nuevo papel de la mujer en el desarrollo rural. En este volumen se documenta el rol creciente de las mujeres en la reestructuración del espacio rural mediante la investigación, por un lado, de sectores de «nuevas» actividades, como el teletrabajo o el turismo rural y, por otro, de sectores más «tradicionales», como la industria alimentaria o el trabajo industrial sumergido a domicilio. Los dos libros citados sobre mujer y mundo rural abrieron nuevas líneas de investigación en la geografía rural española.
La década de los noventa se identifica con una coyuntura propicia para los estudios de género en España: ciertas administraciones públicas muestran una considerable voluntad política para promover y apoyar iniciativas e investigaciones de manera que, en este contexto, Garcia-Ramon plantea una serie de cuestiones de investigación que le permiten participar en distintos proyectos financiados por el Instituto de la Mujer, así como también por el Ministerio de Educación. A su vez, la obtención de estas financiaciones influye, en cierta medida, en la orientación, temática y enfoque que estas instituciones dan a sus inversiones en investigación. Esencialmente dichos proyectos están dedicados al estudio del trabajo de la mujer y la vida cotidiana, sobre todo en relación con los usos del tiempo en el espacio urbano: un resultado destacado es la publicación, junto con Maria Prats y Gemma Cànoves, del libro Las mujeres y el uso del tiempo (Prats et al., 1995). La participación en tres proyectos europeos durante esta década da una dimensión internacional a su investigación: uno de los textos que reflejan buena parte de estos trabajos es Women of the European Union. The politics of work and daily life, editado conjuntamente con Janice Monk (Garcia-Ramon y Monk, 1996).
A partir del año 2000 nuevos proyectos europeos (con la Universidad de Hannover, a través de Ursula Paravicini, y el cnrs de París) llevan a Garcia-Ramon y al grupo liderado por ella, a adentrarse en temas de geografía urbana, siempre manteniendo la perspectiva de género y la metodología cualitativa. Los ámbitos estudiados son, esencialmente, una serie de operaciones urbanísticas llevadas a cabo en Cataluña en los 30 años anteriores, a fin de analizar su capacidad para eliminar la exclusión social y de género especialmente en unos barrios condicionados por la fuerte inmigración pasada y presente. En términos generales, se constata el potencial integrador de los espacios públicos, pero también el hecho de que las mujeres y sus necesidades específicas no cuentan demasiado en la planificación urbanística, ni como usuarias ni tampoco como «urbanistas», diseñadoras potenciales de estos espacios. Esta línea de investigación, pionera incluso en relación con equipos de arquitectas y urbanistas preocupadas por estas mismas temáticas, culmina en la publicación del libro colectivo Espacios públicos, género y diversidad. Geografías para unas ciudades inclusivas (Garcia-Ramon et al., 2014).
En paralelo, Garcia-Ramon mantiene su interés por las temáticas relacionadas con el pensamiento geográfico que, con Joan Nogué y otros colegas, amplía hacia la geografía política y el colonialismo, en particular en la etapa del Marruecos bajo ocupación española. Los resultados se ven reflejados, en parte, en el contenido del libro editado por Joan Nogué y José Luis Villanova (1999), España en Marruecos (1912-1956). Discursos geográficos e intervención territorial. Partiendo de esta línea, la preocupación por la dimensión de género y el interés por los temas coloniales la llevan a reevaluar la historia de la geografía a través del análisis crítico de los relatos de viajeras y exploradoras, tradicionalmente menospreciados desde el mundo académico. En un libro posterior titulado Una mirada catalana a l’Àfrica: viatgers i viatgeres dels segles xix i xx(1859-1936), editado junto con Joan Nogué y Perla Zusman (Garcia-Ramon et al., 2008), amplía esta temática al relacionar el colonialismo con el nacionalismo. En efecto, a través del estudio de los viajeros y viajeras catalanes por África saca a la luz toda una serie de reflexiones y de posicionamientos respecto al hecho colonial, identitario y territorial que revelan una percepción singular, bien distinta de la de otros viajeros españoles de la época (Garcia-Ramon et al., 2005; Garcia-Ramon y Cerarols, 2008).
Los estudios postcoloniales feministas en el mundo angloamericano han cuestionado las tesis de Edward Said en Orientalismo por su apreciación homogénea del hecho colonial visto o entendido como simple confrontación entre colonizadores y colonizados, sin dejar espacio a la ambigüedad que, en cambio, caracteriza las narrativas de viajeras y exploradoras. Esto motiva a Garcia-Ramon para emprender un análisis detallado de la obra y la trayectoria de la catalana Aurora Bertrana, la británica Gertrude Bell y la suiza-francófona Isabelle Eberhardt, análisis desde el que descubre nuevas perspectivas sobre las visiones establecidas del colonialismo, sobre la imagen del Otro/Otra, y también sobre la historia de la disciplina geográfica, entendida en el sentido amplio. El discurso de ingreso como académica del Institut d’Estudis Catalans (iec), titulado Exploració, geografia i estudis postcolonials. Una mirada de gènere sobre les narratives de viatges (Garcia-Ramon, 2007) es una excelente síntesis de esta línea.
Integrantes del grup de trabajo sobre geografía, orientalismo y colonialismo en Marruecos (Escornalbou, septiembre de 2008). De izquierda a derecha: Antoni Luna, Joan Nogué, Maria Dolors Garcia-Ramon, Rosa Cerarols, Abel Albet, Lluís Riudor y José Luis Villanova.
En esta misma etapa se dedica a analizar la dimensión de género en la institucionalización de la geografía española y de las carreras académicas de las mujeres vinculadas a esta disciplina. Si en 1985 ella misma ya había detectado que la presencia de las mujeres en la geografía académica era destacable, aunque su producción científica y su estatus eran más bien bajos, en el contexto posterior, comprueba que su presencia, producción científica y estatus han tendido a estancarse, especialmente en comparación con la evolución seguida en otros países y, más bien, se observa un proceso de masculinización: disminuyen la presencia de estudiantes mujeres entre el alumnado pero, sobre todo, entre las nuevas generaciones que se incorporan en los primeros escalafones del profesorado. Ello tiene que ver con que la carrera académica es cada vez más competitiva pero también con los cambios de contenido de la disciplina geográfica: una mayor tecnificación de los currículos y una mayor profesionalización de las salidas de empleo, anteriormente muy relacionadas con la docencia y hoy por hoy mucho más vinculadas con la planificación, los sistemas de información geográfica (sig) y la ordenación del territorio (Garcia-Ramon y Pujol, 2004).
Del mundo anglosajón a América Latina
