Meridianas - Asís Pazó - E-Book

Meridianas E-Book

Asís Pazó

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Beschreibung

Tiempo, espacio y reflexión, entendida como propiedad física, son los elementos que amalgaman el contenido de Meridianas; Una foto fija, constreñida en un año completo de reflexiones filosóficas, literarias, existenciales, y hasta poéticas, ilustradas por el propio autor, y que conforman un libro atípico dentro del panorama literario en lengua castellana. Enfocado al disfrute de su lectura y hasta de su contemplación, Meridianas es en sí mismo un ejercicio pedagógico y estético que, con fina ironía, nos imbuye en una reflexión personal sobre la relatividad del pensamiento actual, sometido al bombardeo informativo que las nuevas tecnologías han propiciado, transformando de forma radical, y para siempre, nuestra capacidad de percepción. Todo un regalo para nuestros sentidos.

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Veröffentlichungsjahr: 2017

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Asís Pazó

 

Meridianas

 

 

Primera edición: septiembre de 2017

 

© Grupo Editorial Insólitas

© Asís Pazó

© Ilustraciones: Asís Pazó

Ilustración de portada: Nautilus Acuarela s/papel 61 x 46 cms

 

ISBN: 978-84-17029-44-9

ISBN Digital: 978-84-17029-45-6

 

Difundia Ediciones

Monte Esquinza, 37

28010 Madrid

[email protected]

www.difundiaediciones.com

 

IMPRESO EN ESPAÑA - UNIÓN EUROPEA

 

 

Prólogo

Meridianas es sin la menor duda un libro ecléctico; es incluso difícil determinar si nos encontramos ante un compendio de textos ilustrados, o bien ante una recopilación de ilustraciones comentadas. Lo mejor es que cada lector saque sus propias conclusiones. Su impresión responde al anhelo de materializar las entradas de un Blog «internautico» que hace unos cuantos años decidí iniciar, con el propósito de expresar inquietudes y pensamientos dispersos durante un periodo concreto de mi existencia, y que abarca desde el 4 de Octubre de 2008 hasta la misma fecha del año siguiente.

La transcripción prácticamente literal de sus contenidos, siempre bajo el sutil velo de la ironía, carece de excesivas pretensiones, salvo la de entretener al lector, y contó desde su creación con el añadido de establecer conscientemente y desde su principio, una fecha de finalización. No es por tanto casual que el conjunto componga una foto fija de un periodo determinado de tiempo, sometido como todo en esta vida, a multitud de circunstancias que han determinado la amplitud de campo de sus contenidos. Alegrías, exaltaciones, experiencias, tristezas, melancolías, ironías del momento, y otras tantas situaciones anímicas y existenciales, compartidas ahora a través del inmortal soporte de celulosa prensada, y casi in-interpretables sin la consideración del tiempo, ese incomprensible catalizador de las expresiones de nuestra conciencia. Su contenido se completa con una relación de creaciones musicales imprescindibles, en su mayoría de Jazz, denominada «Discos Seminales» y ahora trasladada al Índice de este libro.

La vana mística humana, propone como elemento de realización personal la escritura de un libro, y mi escaso talento, no ha podido resistir la tentación de cumplir con esta condición para aspirar a completar un viaje pleno por la senda de la realidad, que se nos escapa cotidianamente durante el transcurso de cada segundo de nuestra ensoñación existencial.

Aún no se si la consecución de éste prosaico objetivo reforzará la plenitud de mi existencia, bendecida por hitos mucho más trascendentales; he tenido la suerte de conocer y disfrutar del amor conyugal, del maternal, del fraternal, y sin duda del espiritual, a través de los seres de luz, que el destino cuántico ha tenido a bien poner en mi camino. Son por tanto escasas las quejas que puedo anteponer al hecho de la felicidad, que incluso incluye la digestión del vacío de la ausencia, encarnado en la perdida de muchos seres queridos, que como a todos, nos acompañarán ya para siempre.

Quizá el único recurso práctico ante nuestro efímero devenir vital, tal y como preconizan las enseñanzas Zen, sea nuestra actitud personal para afrontar las vicisitudes que nos encontramos y encontraremos en esta maravillosa y sorprendente rendija de luz, antes de volver definitivamente a nuestro hogar. El que alguien, en algún instante, pueda ser sorprendido con la aparición de una medio sonrisa en su gesto, durante la lectura de Meridianas, sería motivo suficiente para una profunda satisfacción, y daría sentido al retorno que nos propone del décimo toro del Zen.

Desde las sombras, mi más sincero agradecimiento por habernos conocido, y compartido.

Peace and Love!

Asís Pazó (ALAZOR)

En el Marquesado de Ulea, a 19 de Mayo de 2017

 

 

 

MERIDIANASPensatiempos dispersos, textos y reflexiones desde el otro lado del espejo…Nota del Autor

«Querido lector, en nuestro vasto universo mental encerramos de vez en cuando pensamientos dispersos, que conviene repasar periódicamente para conservar nuestra salud. En este cuaderno de bitácora encontraréis este tipo de reflexiones, que junto a las ilustraciones realizadas por el mismo autor, únicamente pretenden solazar nuestro orden mental. La peculiaridad de estos textos e imágenes consiste, por alguna extraña razón, en proporcionar suerte y felicidad al que los lee y observa...

No, no es merito ni pretensión del autor el alcanzar este resultado, pero por algún fenómeno cuántico aún en estudio, este hecho se produce de forma sistemática e inexorable. Por lo tanto, lee, observa, y disfruta de tu nuevo destino con una amplia sonrisa en la mente.»

Asís, 4 de Octubre de 2008

 

 

SÁBADO 4 DE OCTUBRE DE 2008

La caída del imperio y otras falacias del momento

 

«Hoy será un día mejor que mañana, pero por si acaso, comienza a estudiar cantonés...»

 

En los tiempos que vivimos, imbuidos en una globalización informativa siempre superficial, tendenciosa y evanescente, hemos entrado en un ciclo de pesimismo generalizado con respecto al futuro financiero del planeta. En esta situación todas las miradas se han vuelto contra la capital financiera del planeta (New York) que se debate por mantener la entereza ante el aluvión de críticas que su forma de proceder ha generado, en primera instancia en sus propias carnes.

El primer punto significativo en este asunto consiste en que, curiosa y contradictoriamente, las críticas más feroces con respecto al sistema de libre mercado proceden de los que durante años hemos seguido a pies juntillas sus dictámenes, aprovechándonos de sus virtudes en los tiempos de bonanza. Cuando las cosas van razonablemente bien nadie protesta, y sin embargo cuando el viento arrecia y la marejada se recrudece, se produce la consabida reacción siempre furibunda, encaminada a exigir responsabilidades por la actual situación. Esta reacción, que encubre entre otras cosas, la falta de responsabilidad colectiva tan habitual en la condición humana, sería algo parecido a jugar habitualmente en un casino y armar un alboroto cada vez que la suerte nos es adversa, vaticinando además el fracaso del azar como garante de nuestro futuro...

Es en este punto en el que merece la pena hacer una reflexión objetiva frente al regocijo de los que proclaman el fracaso del sistema. Según mi opinión, lo que está sucediendo no sólo no ha sido un fracaso del propio sistema, sino mas bien al contrario, el primer gran éxito de su espíritu.

 

El sistema liberal-capitalista aboga persé por la democratización del acceso, apertura y expansión del sistema financiero a cualquier individuo, posibilitando con ello la conformación de nuevos mercados. Cualquier otro sistema político-económico que se haya intentado en nuestro planeta hasta ahora, jamás ha considerado esta posibilidad (léase marxismo-fascismo, etc...), basando siempre la redistribución de la riqueza en las restricciones dimanadas del mandato de una oligarquía rectora. Uno de los fines por tanto del sistema capitalista liberal, es constituirse en un proceso abierto y por ende, ampliable hasta su universalización. A lo que realmente estamos asistiendo ahora, no es ni más ni menos que a la primera consolidación tangible de la expansión del sistema.

No hay más que echar un vistazo al auge experimentado por las economías de los llamados «países emergentes», (sería mejor denominarlos en adelante «países asimilados»). Dicho auge incuestionable ha sido posible gracias a su reconversión al sistema imperial, y nutriéndose además de los recursos, esquemas, y reglas de juego que el imperio ha exportado.

Es también cierto que este movimiento está produciendo, aparentemente, un cambio de eje en el planeta, hecho por otro lado inquietante para los hasta ahora más privilegiados, pero consustancial a la expansión de cualquier sistema económico. Pero que nadie se llame a engaño, gracias a nuestro ahora denostado sistema, estos países «asimilados», China, Rusia, India, etc... están saliendo de la pobreza secular que han padecido durante siglos bajo la bota de regimenes cerrados que provocaron su anterior estancamiento y miseria colectiva. Alguien podrá argüir también que la distribución interna de estas riquezas no es del todo justa en los mencionados países, pero sí el sistema se mantiene, este punto también se corregirá con el tiempo, obligado por la nueva y futura presión social que hasta hace poco se veía coartada y sin expectativas gracias a la opresión ejercida por sus sistemas de gobierno totalitarios.

El sistema de libre mercado es por tanto tan perfecto en su condición de ente socializador, que es capaz no solo de restablecer una democracia individual en la distribución de la riqueza, sino que todos los que se asimilen a él se beneficiarán de una redistribución global y colectiva, aunque ello paradójicamente incluya transitoriamente la perdida del nivel de riqueza de sus adalides e impulsores originales.

Por lo tanto, como mensaje para los que disfrutan con la idea de una caída del imperio, y de su sistema liberal capitalista: No se engañen, el sistema capitalista no sólo no se encuentra en crisis, sino que con todas sus imperfecciones, se amplía y extiende a otros rincones del globo. En definitiva, la solidaridad se globaliza, aunque a los que más la proclaman sectariamente no les guste padecer el efecto de la expansión de la misma, como casi siempre, en sus propios bolsillos.

La única diferencia, con respecto a la situación anterior es que, por ahora, el dinero lo tienen ellos y no nosotros. Es el precio que debemos pagar por la extensión de la democracia y la libertad, siempre que exista un mono dispuesto a ser Emperador. O no…

 

 

LUNES 6 DE OCTUBRE DE 2008

El reloj como instrumento terapéutico y testigocotidiano de nuestra verdadera esencia

 

«Tempus itinere»

 

Nadie podrá refutar que el control de la medida del tiempo ha tenido y tiene una trascendencia fundamental en nuestro torpe sistema vital.

Las aplicaciones y beneficios más evidentes de este avance son innumerables, sin embargo, casi nunca se relacionan con la base terapéutica que nuestras máquinas de medida cotidiana pueden proporcionar a nuestra conciencia íntima. En nuestro complejo sistema de percepción cognitiva solemos eludir las segundas lecturas de lo aparentemente evidente. El arcén de nuestra senda vital se halla repleto de señales a las que generalmente no prestamos la debida atención (así nos va...), y el reloj es una de ellas.

Medir algo siempre implica un intento por el control sobre este algo, o por lo menos un afán por abarcarlo y aprehenderlo. Una vez más luchamos contra otra ilusión de nuestros sentidos. Nuestra interacción con el transcurrir del tiempo es siempre relativa dependiendo de cada instante. Una simple mirada a nuestro reloj nos descubre que el itinerario es circular y no lineal. Las agujas volverán indefectiblemente al mismo punto de partida, en una carrera loca y sin final. ¿Quién persigue a quién? El segundero nos asombra con su velocidad, el minutero con su persistencia y la aguja horaria con su parsimonia. Dependiendo de nuestra situación momentánea las velocidades relativas de cada elemento cobran o reducen velocidad, demostrando su relatividad desde el punto de vista del observador. Así una y otra vez hasta el fin de los días en un ciclo intemporal. Esta simple y atenta observación nos hace evidente lo que nuestros sentidos únicamente aprecian desde planteamientos matemáticos, la tierra rota, se traslada, y avanza por el espacio. Nuestros sentidos no son capaces de observar lo evidente y buena prueba de ello ha sido el lento transcurrir de milenios hasta que el hombre ha comenzado, aún de forma primitiva, a localizar su aproximada posición en nuestro envolvente y estático universo cósmico inmerso en un permanente movimiento.

Toda esta magia se esconde tras el aparentemente ingenuo baile de las manecillas de mi reloj de pulsera, que como la luz de un faro destelleante en medio de la inmensidad de un océano cósmico, tiene a bien regalarme en cada mirada. Cada destello, cada intervalo, es un aviso a los navegantes. Nos confirma que la aprehensión es del todo vacua e inútil. Una ilusión más de nuestros sentidos. No se puede medir lo que no existe, y nuestro fiel instrumento de medida, paradójicamente, nos lo recuerda constantemente. Esto nos lleva a concluir que la vanidad del ser humano no se resigna ante su destino circular, al haber creado algo que le recuerda constantemente que nuestros mejores instantes escapan sin remedio. ¿Puede haber por tanto algo más valioso que este objeto animado, que de una forma tan desinteresada, cotidiana y evidente nos apercibe de la existencia de la no realidad abriéndonos la puerta a la meditación necesaria para la valorar adecuadamente e intentar repetir esos instantes que nos han hecho mejores? Esta característica eleva su condición a la de un maestro personal, de bolsillo, pared, o pulsera y por lo tanto lo hemos de reverenciar y aprender de sus enseñanzas. Sólo los maestros han llegado a determinar que no busquemos respuestas ya que no hay preguntas posibles...

Tras estas inútiles y momentáneas reflexiones, os dejo para reunirme con carácter de urgencia con mi modesta curia de pequeños sacerdotes particulares; un día más, se afanarán como siempre ajenos al desaliento, (¡vana aspiración!) en hacerme llegar su grito de Katsu encriptado entre los silencios de su tic-tac.

Habrá que estar atento...

*

«Una línea recta, es la distancia más peligrosa entre dos puntos cualesquiera»

 

Aforismo personal

 

 

 

MIÉRCOLES 8 DE OCTUBRE DE 2008

Teoría del mamífero hermafrodita

 

«Los senos son los salvavidas de la muerte. Sólo agarrándonos a un seno nos podremos salvar». Ramón Gómez de la Serna

 

Una de estas tardes de principio de otoño observaba a mi fiel terrier sesteando en el sofá bajo el tibio sol meridional. Tiene la costumbre de tumbarse panza arriba cuando llega a la fase que más reconforta su descanso. En ese momento, reparé en un punto negro que se marcaba en su vientre. Instintivamente aproximé mis manos para explorar entre su pelo en busca de algún indeseable parásito, y a los pocos segundos confirmé que aquel bultito negro no era más que uno de sus ocho pezones...

Momentos despuésme encontréinvestigando en Internet sobre este asunto. Un pregunta obvia me rondaba la mente, ¿Por qué la naturaleza tan sabia y previsora nos ha dotado a los machos de cualquier especie mamífera con glándulas mamarias? ¿Para qué?

El asunto, por prosaico que parezca, no es baladí, y esconde las grandes lagunas del conocimiento humano en lo que respecta a su origen y evolución.

En la red se encuentran bastantes entradas sobre el tema, pero en definitiva ninguna hace más que detallar las diferentes fases de la embriogénesis, concretando en este proceso una muy concreta, denominada «fase de indeterminación del género sexual» comprendida durante las cinco primeras semanas de vida, en el caso de los humanos.

En esta fase inicial de la multiplicación celular, los científicos han llegado incluso a determinar el orden natural de programación de las células; en ambos géneros, femenino y masculino, la formación del sistema hormonal en el que se incluyen las glándulas mamarias, es común, e incluso anterior a las evidencias morfológicas que distinguen nuestro sexo, aunque este ya haya sido predeterminado en una fase preliminar a través de la composición cromosomática producida a partir de la conformación del cigoto. Esta comprobación científica bien contrastada, no acaba de aclarar el fondo de la cuestión, simplemente detalla el proceso, pero no así su causa y motivo.

Hemos de partir de la siguiente premisa: La naturaleza, y en concreto la evolución, nunca se mueve sin alguna motivación previa. La adaptación al entorno junto con el instinto de supervivencia es una constante defendida por Darwin en su famosa teoría.

Sería por tanto plausible que esas glándulas tuvieran alguna vez una utilidad práctica y hoy en día no son más que remotos vestigios de escenarios biológicos anteriores. Esto plantearía que los machos de cualquier especie mamífera, al menos en algún momento de su evolución, también nutrieron a sus crías. Mi teoría apunta aún más lejos, a un tiempo en que la especie se componía de un único sexo. Esto por extraño que parezca se sigue produciendo en la naturaleza, en formas celulares primitivas, e incluso en alguna que otra especie poco evolucionada.

Nuestra composición morfológica avala esta tesis. Los órganos sexuales, y en definitiva los sistemas reproductivos de los dos géneros existentes en la actualidad, son prácticamente simétricos y semejantes, y sin embargo han evolucionado en formas y funciones de una manera muy diferente. Ahora se sabe, por ejemplo, que el útero femenino y la próstata masculina son en esencia un mismo órgano.

Algunas de las cuestiones que podríamos plantearnos serían: ¿Cuándo se produjo la diferenciación de los géneros? ¿Por qué sólo uno mantuvo la capacidad de gestación? ¿Existió realmente un único genero sexual? Desde un punto de vista sociológico, la cuestión de la homosexualidad podría entenderse mucho mejor dejando al margen las especulaciones socioculturales. Sí antes existió un solo género, es probable que el individuo que se siente atraído por su propio género constituya en sí mismo un olvidado atavismo biológico. Los recuerdos celulares de estas personas mantienen una memoria más antigua que la de las personas que no sienten esta atracción.

 

En definitiva se acercan más al individuo original y ancestral. No sé sí alguna vez averiguaremos sí en esta evolución progresiva y tendente a la separación de los géneros se anticipó la biología o la sociología, el caso es que una vez divididas las dos subespecies cada una adoptó un papel diferente y complementario a la otra, en pos a mantener la supervivencia de cada especie. El momento concreto de este hecho en la cadena evolutiva es también un misterio. Desde un punto de vista religioso, es curioso constatar que casi todas las religiones adoran a seres que tenían la capacidad de reproducirse por medios no ortodoxos; concepciones misteriosas, autoconcepciones, en ello sin duda se encuentra el poso de nuestra primitiva memoria celular. No hay duda de que el individuo capaz de reproducirse sin factores externos seria una especie de Dios.

En un futuro se comenzaran a constatar estos hechos, y probablemente se avancen nuevas conclusiones de indudable importancia para conocer mejor el insondable misterio de la vida y de su origen biológico. Entretanto seguiremos especulando con un pasado mucho más peculiar de lo que pudiéramos haber imaginado.

 

 

 

JUEVES 9 DE OCTUBRE DE 2008

La hydra-crisis española o a río revuelto...

 

«Todavía no encontré a nadie que se criticara a sí mismo con el mismo empeño con que critica a otros» J.J. Rousseau

 

El afán de los políticos por mantener a los ciudadanos en un limbo informativo empleando las manipulación, el sectarismo y la falta de realidad aplicados a las informaciones cotidianas, obtiene sus frutos una vez más en un país tan predispuesto al autoengaño y a la secular costumbre de no asumir responsabilidades como es el nuestro.

Nadie está haciendo un análisis riguroso de la situación y del futuro económico de España.

El actual gobierno, con gran habilidad para sus intereses como siempre, ha conseguido simplificar y embrollar la situación hablando (por fin) de «La crisis» como algo único. Se ha compuesto una melaza en la que todo vale para justificar una situación preocupante que se nos vende diariamente bajo la siguientes premisa: La culpa de la crisis la tiene Wall Street (el perverso imperio otra vez...) y es por tanto algo ajeno, y sobre lo que no tenemos control, ni solución. El argumento, aunque dogmático y sectario, es magnífico para eludir su responsabilidad en la situación real que vivimos. Esta premisa es completamente falsa.

Nosotros no padecemos una crisis, sino dos; una externa que es puramente financiera, y cuya repercusión real en los ciudadanos corrientes debería ser mínima, y otra interna que es la que se ha enmascarado, y nos debería preocupar seriamente. Esta segunda tiene carácter puramente estructural. La crisis financieras se capean con deflaciones mientras las productivas se saldan con procesos inflacionistas. En España estamos padeciendo un brutal encarecimiento de los precios desde hace meses, con difícil solución, y ello a grandes rasgos es achacable a las siguientes circunstancias:

 

-La pésima política industrial y económica de nuestros políticos.

-La desaparición de los Fondos de cohesión europeos

-Nuestro secular déficit energético

-Nuestra falta de competitividad en el mercado laboral

-El brutal e irracional gasto público

 

Bajo estas circunstancias se esconden unas totales faltas de capacidad, previsión, sentido común, realismo, y sensatez.