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GERMÁN VAQUERO Nacido en 1980 en Carmona, Sevilla, es conocido en el mundo de la literatura de humor y en redes sociales por sus anécdotas beneméritas. Criado en el barrio de la Virgen de Gracia, a escasos metros del cuartel de la Guardia Civil de la localidad, se licenció en Historia por la Universidad de Sevilla. Apenas un año después de acabar sus estudios universitarios en 2006, siempre atraído por el verde oliva del uniforme de aquellos admirados agentes a los que, desde pequeño, veía entrar y salir del acuartelamiento carmonense, se presentó y logró obtener su plaza para ingresar en el Cuerpo. Apasionado de la lectura y la escritura, pudo comprobar ya desde su primer destino en la preciosa y costera ciudad asturiana de Navia cómo muchos de sus servicios se convertían en situaciones simpáticas y divertidas, uniendo ambas pasiones, la escritura y la Guardia Civil, para crear esas anécdotas verídicas y divertidas tan leídas y queridas por miles de lectores. Como miembro de la Benemérita, desde su ingreso en 2007 y hasta la actualidad, ascenso a suboficial incluido, este agente sevillano ha ejercido en el ámbito de la seguridad ciudadana, a pie de calle, de cara al ciudadano, permaneciendo en servicio activo y ejerciendo su labor policial ininterrumpidamente hasta hoy.
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Seitenzahl: 217
Veröffentlichungsjahr: 2022
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© Derechos de edición reservados.
Letrame Editorial.
www.Letrame.com
© Germán Vaquero
www.benemeritasanecdotas.com
Diseño de edición: Letrame Editorial.
Maquetación: Juan Muñoz
Diseño de portada: Rubén García
Supervisión de corrección: Ana Castañeda
ISBN: 978-84-1144-061-5
Ninguna parte de esta publicación, incluido el diseño de cubierta, puede ser reproducida, almacenada o transmitida de manera alguna ni por ningún medio, ya sea electrónico, químico, mecánico, óptico, de grabación, en Internet o de fotocopia, sin permiso previo del editor o del autor.
Letrame Editorial no tiene por qué estar de acuerdo con las opiniones del autor o con el texto de la publicación, recordando siempre que la obra que tiene en sus manos puede ser una novela de ficción o un ensayo en el que el autor haga valoraciones personales y subjetivas.
«Cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra solo puede ser realizada con la autorización de sus titulares, salvo excepción prevista por la ley. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos) si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra (www.conlicencia.com; 91 702 19 70 / 93 272 04 47)».
PRÓLOGO
Una mañana, de un día cualquiera, me llamó mi buen amigo y compañero de verde Antonio Ponce para darme una noticia un tanto inesperada pero a la vez muy sorprendente e ilusionante, que no es otra que la de formar parte de un proyecto literario y motivacional junto a otro crack benemérito y gran amigo mío, Germán Vaquero.
No me podía creer que ambos me estuvieran ofreciendo ser ni más ni menos que el prologuista de un magnífico libro dedicado a los opositores, para guiarlos en la consecución de su sueño.
Y yo, que ni por asomo me esperaba tan magnífico proyecto y ofrecimiento, sin pensármelo dos veces, espeté un rotundo ¡sí!
Por eso, aún sin experiencia en estos menesteres de apadrinar una obra, aquí me tenéis escribiendo estas líneas, aportando un poquito de mí a esta gran iniciativa de motivación #SINLÍMITES la cual, sin duda, no dejará indiferente a nadie y mucho menos a los futuros compañeros que quieran formar parte de esta gran familia que no distingue color en la sangre, ni en el uniforme, porque sin duda todos remamos juntos, con unos mismos valores y luchando por algo que todos tenemos grabado a fuego: servir al ciudadano.
Años muy duros son los que nos han tocado vivir, pandemias, erupciones y hasta una guerra en Europa. La vida se nos paró por completo en 2020. Pero antes de todo eso, un servidor, junto a varios compañeros, iniciamos una andanza por toda España con el denominado Tour Motivacional Policial, en el que cinco locos pertenecientes a la Policía Nacional y la Guardia Civil nos juntamos para motivar y contar nuestras historias a cientos de opositores a lo largo de todo el país, transmitiendo nuestras experiencias, escuchando las suyas, solucionando sus dudas y cargándoles las pilas en su camino al apto.
Un tour que cuenta con Enrique, @de_opositor_a_policia, la voz de la experiencia, aquel que con sus palabras te atrapa y te sumerge en un sueño con una única puerta de salida, tu aprobado. Continúa con mi gran amigo Juan Gancedo, @gancedolort82,quien, desde la humildad que le caracteriza, te mostrará que es posible conseguir cosas muy grandes si te lo propones. Seguimos con una mujer que en la Policía Nacional marcó un antes y un después, con su característico humor y sus toques casi místicos que la convierten en un faro que guía a cientos si no miles de aspirantes. Ella es Laura Tujars, @laura_two.hearts_. Seguimos con otra maravillosa mujer del Cuerpo hermano, con el verde en la sangre, un auténtico referente en la Benemérita, pues es una de las ocho únicas mujeres que pertenecen al GRS. Ella es Lorena Luque, @lorena_luque11, cuyo testimonio te dejará sin duda marcado. Y finalizamos tour con un servidor, intentando entre todos demostrar que los límites solo están en nuestras cabezas, y que, si de verdad quieres algo, si realmente lo persigues, lo terminarás alcanzando.
Ningún problema es insuperable si logras sacar ese SuperOpositor que llevas dentro. Siempre #SINLÍMITES.
La pandemia frenó en seco esos magníficos tour motivacionales y algunos cientos de opositores se quedaron sin ese chute de motivación que les inoculábamos con nuestros testimonios. Pero todo aquello que en su día comenzamos y que tanto éxito nos dio no puede ser del todo abandonado, no podemos dejar que esa energía se pare, así que qué mejor manera de darle continuidad que con este pedazo de libro de mis grandes amigos y compañeros Antonio y Germán. Una obra en la que, como prologuista, me han dejado participar y en la que he podido aportar mi granito de arena en estas páginas cargadas de ilusión, experiencia y mucha motivación; tan necesaria para ayudar a muchos a alcanzar su sueño de formar parte de esta familia de uniforme.
Añado que ni yo quiero desaprovechar la oportunidad de agradecer a Antonio y a Germán por haber pensado en mí para el prólogo ni tú, querido lector, debes dejar escapar la oportunidad de aprender, sentir e ilusionarte con el testimonio de Antonio Ponce escrito por el magnífico benemérito Germán Vaquero. Estoy convencido de que todo cuanto vas a leer en este libro te acompañará, guiará e impulsará a conseguir tu apto. Por ello, de antemano, te agradezco enormemente tu deseo de leer estas páginas y, sobre todo, tu decidida intención de querer pertenecer y dedicar tu vida a esta profesión tan bonita como a veces poco reconocida. Esta función de servir al ciudadano, de ayudar a quien lo necesite sin esperar más a cambio que alguna sonrisa o palabra de agradecimiento, algo que realmente llena a cualquiera que vista un uniforme y lo anima a levantarse cada mañana para continuar con su labor.
Finalmente, no podía terminar de otra forma mi prólogo que dando nuevamente las gracias a mis dos grandes amigos y compañeros de verde:
Antonio Ponce, alguien a quien podría resumir en una sola palabra, solidaridad, a la que tendría que sumar humildad, ayuda, coraje, constancia y un largo etcétera.
A Antonio lo conocí a raíz de mi accidente de circulación, allá por el año 2016, cuando de manera desinteresada se puso en contacto conmigo, ofreciéndome entrenar en su gimnasio cuando quisiera, para así ayudarme en mi recuperación y rehabilitación. Rápidamente me di cuenta de que ese tipo de personas no se pueden dejar escapar, comenzando una preciosa amistad hasta hoy. No puedo más que sentir una tremenda felicidad de tenerlo a mi lado, así como también un tremendo orgullo no solo en lo personal, sino también en lo profesional, pues he asistido a su crecimiento hasta convertirse, no sin esfuerzo, en mi hermano de verde.
Germán Vaquero. Qué puedo contar de él que no sepáis, si desde que nos conocimos por redes sociales hasta hoy, de cada cinco palabras que cruzo con él, cuatro son risas.
Germán es lo que refleja en sus libros: simpático, agradable y cercano. Estoy igualmente feliz de que forme parte de mi vida, a sabiendas de que, sin duda, estará ahí siempre que yo lo necesite. No me queda más que darle las gracias por ser como es y por escribir esos magníficos libros llenos de alegría, ilusión y risas.
Termino lanzando un mensaje que siempre me gusta dedicar a los presentes cuando termino una de mis ponencias:
¿Sigues creyendo que es imposible? ¿Sigues pensando que no puedes? ¿Sigues dudando de ti?
VIVE SIN LÍMITES Y SUEÑA SIN MIEDOS. NO PUEDES PONERTE LÍMITES, CUANTO MÁS SUEÑES, MÁS LEJOS LLEGARÁS. #SINLÍMITES.
Rafael Prieto, Policía Nacional.
AGRADECIMIENTOS DEL AUTOR
En mi casa, mientras le hacía una entrevista para mi Canal de YouTube Anécdotas Beneméritas, Antonio Ponce me dijo que creía tener una bonita historia de inspiración para contársela a los futuros aspirantes a cualquier cuerpo policial. Yo le dije que, efectivamente, tenía una bonita historia de inspiración para contársela a los futuros aspirantes a cualquier cuerpo policial.
Tras esto nos miramos, sonreímos y nos pusimos manos a la obra.
Mi mayor victoria. Un sueño hecho realidad también para mí.
Durante años, muchos aspirantes se han puesto en contacto conmigo y me han agradecido mis anécdotas beneméritas como fuente de inspiración para alcanzar su meta. Yo, que nunca me propuse tal objetivo a la hora de escribir, no podía más que sentirme muy orgulloso al ver que mis libros cargaban las pilas a los opositores.
Llevo muchos años imaginado lo bonito que sería crear un libro que sirviese de guía para quienes desean invertir el resto de sus vidas en servir a los demás bajo un uniforme policial. Por ello, con este quinto libro ya en la calle, trasladar mi público y sincero agradecimiento a Antonio Ponce por permitirme contar su historia, ese proceso de crecimiento personal y profesional que le llevó de ser un aspirante cualquiera a uno de nuestros más queridos y mediáticos agentes de la Guardia Civil.
Mi agradecimiento también a mi mujer Mapi y mis hijos Aroa y Ángel, pues son el motor de mi vida. Son ellos los que siempre están ahí, apoyándome, y los que realmente permiten con su esfuerzo y sacrificio que yo pueda escribir estos libros.
También es mi deseo expresar mi enorme agradecimiento a todos y cada uno de mis seguidores y lectores. En 2021 publiqué mi libro ¡Con su permiso, mi sargento!, primero de mis libros autopublicados. La inversión económica, al igual que en este que sostienen en sus manos, fue gigante, pero ellos me recompensaron con su confianza, adquiriendo mis libros y apostando nuevamente por mis anécdotas beneméritas. No os quepa la menor duda de que es gracias a vosotros por lo que hoy puedo permitirme seguir escribiendo y publicando.
Qué decir de Rafa Prieto, autor del prólogo. Compañero de Policía Nacional pero, por encima de todo eso, gran amigo. Él, que mucho tiene que decirnos sobre motivación, sobre superación, no dudó un segundo en aceptar nuestra propuesta de apadrinar este libro. Por ello, gracias por formar parte de esta historia, tío grande. Siempre #SINLÍMITES.
Agradecer a mucha gente en la sombra que, no los veis, pero son responsables también de mis publicaciones: Anna García y Montse Peñas, pilares maestros de mis anécdotas beneméritas y de todo cuanto escribo.
También a 18Cia, Mi Toga Azul o Yaiza A. Ellos han sido mis lectores beta para este libro, con un trabajo de lectura y análisis espectacular. Mi agradecimiento a todos ellos en estas líneas por su increíble ayuda.
A Manuel López Murillo (Murill●), la persona que desde mi anterior libro me acompaña con sus magníficas ilustraciones y diseños. Es él quien se hizo cargo de la portada y es solo él quien sabe perfectamente dar vida a cuanto escribo. Gracias, amigo.
Y finalmente, mi agradecimiento a todos y cada uno de los opositores que, con la adquisición de este libro, me entregan su confianza en su deseo de buscar respuestas camino a su uniforme.
Gracias de corazón por leerme. Espero que este libro solucione muchas dudas, arroje suficiente luz y os acompañe hasta vuestro ansiado apto.
AGRADECIMIENTOS ANTONIO PONCE
No podría comenzar el libro de otra manera que agradeciendo a Germán Vaquero, compañero de la Guardia Civil, por convertir en una realidad mi sueño de dejar por escrito mi camino hacia el apto, por trasladar al papel Mi mayor victoria.
Gracias a su increíble capacidad para transformar en palabras mis experiencias, mucha gente conocerá mi historia hasta mi uniforme verde oliva, un camino lleno de obstáculos, problemas e imprevistos que, muy motivado, supe esquivar con éxito, deseando de corazón que lo que aquí se cuenta sirva también de inspiración para que los opositores alcancen sus objetivos.
Felicitarlo también por este libro, que será el quinto que publique. Espero y deseo de corazón que todo el trabajo, el empeño y el cariño que pone cada vez que escribe se vea recompensado, pues es merecedor de todo lo bueno que le ocurra.
Quería agradecer también todo el apoyo y la ayuda que siempre me ha brindado mi familia: a mis padres y a mis hermanos por ser indispensables en mi vida, así como en memoria de mis abuelos, que siempre me aconsejaron y guiaron para convertirme en lo que hoy soy.
Cómo olvidar a mi familia deportiva, el Ponce Team, porque son ellos los que han logrado mantener vivo mi sueño, gestionando y sacando adelante mi gimnasio y acompañando a mis luchadores en los campeonatos con el mismo amor por el deporte que yo tengo, más incluso. Especial mención a Roma, Patri, Briega, Juani, Taguas, Bd Lumpini y Antonio Sánchez. Son ellos los que mantienen viva la llama del Ponce Team.
También agradecer a mi gran amigo Luis González Royuela, presidente y fundador de la Asociación Sonrisa de Lunares, por dejarme acompañarle en la ayuda a los más necesitados, permitiéndome colaborar con su asociación en multitud de actos solidarios, pudiendo así aportar mi granito de arena para hacer de este mundo un lugar mejor.
No puedo olvidar en estas páginas a mis primeros compañeros de la compañía de Ibiza, ese magnífico grupo de profesionales que desde el primer día que me incorporé como guardia alumno en prácticas me trataron como a uno más, ofreciéndome toda la ayuda y el apoyo necesario, y contribuyendo a mi crecimiento como guardia civil. Gracias de corazón.
Destaco entre ellos a mi compañero de piso y de trabajo Fran Garrido, convertido en un hermano para mí. Una persona con la que he compartido los mejores y peores momentos de esta profesión, un hombro en el que llorar y un brazo en el que apoyarme.
Es mi deseo también felicitar a la Academia de la Guardia Civil de Baeza, no solo por formarme como agente del Cuerpo sino también por tenerme sus puertas abiertas cada vez que me acerco de visita. También a la Jefatura de Enseñanza, a la que no solo doy este público agradecimiento, sino que también felicito por el enorme trabajo realizado durante la pandemia para sacar, sin apenas contratiempos, promociones enteras. Solo tengo buenas palabras para todos ellos.
Acabando, quisiera felicitar a todas las cuentas policiales o de temática policial que tenemos en redes sociales como los perfiles de Instagram: 18_cia, samyref87, spiritugonzalez, yohannaalonso13, olga_maeso, gc_loripico, mi_toga_azul_, jjmoralesflores, a_arodriguez, jumoba80, _paradas_gc, la_psicologa_de_azul, ladyzta_, usecicbaleares, bluelifebrothers, masqueguardiacivil, danimedi2021, alex_rei_gc, Qustodio, policias_es, pumas.gc, deltapoliceman, un_policia_en_accion, policia24h, h50.es, de_opositor_a_policia,opositora_gc, policia.esp, jesus_sanz_photographer, laura_two_hearts_, sigue_la_trenza, opositandogc, opositoraalpha_, opositandoGC.128, ramon_perez_perez o unguardia.gc.
También tuiteros de referencia como Polilla88, Marcfer99, O_Charles o Raul_N_B entre muchos otros.
Agradecerles pública y sinceramente todo el tiempo invertido de forma altruista y desinteresada para ayudar a los opositores y a tantas personas anónimas a conseguir sus objetivos. ¡Sois grandes, compañeros! No cambiéis nunca.
Y, por último, a ti, querido lector. Espero de todo corazón que cuanto vas a leer en este libro te sirva para alcanzar todas las metas que te propongas.
Gracias por confiar en mi experiencia y por leer este maravilloso libro escrito por mi querido Anécdotas Beneméritas.
INTRODUCCIÓN
Guardia Civil desde noviembre de 2020, mi historia es la del opositor que no paró hasta alcanzar su plaza, pero también es una historia para aquel compañero que se quedó por el camino. Porque esto lo hago por ellos, por quienes necesitaban unas palabras de ánimo y no las encontraron. Por quienes precisaron un hombro en el que apoyarse y no lo hallaron. Por ellos, por los que dejaron el proceso y no alcanzaron su meta, va este libro.
No vengo aquí a hablaros de la Guardia Civil, pues apenas llevo dos días en esta empresa, pero sí quiero que esta experiencia que narro a continuación os guíe en vuestro camino hacia el ansiado uniforme, del color que sea, eso es lo de menos, para mí será un honor tenerte como hermano de armas.
Todo el que me conoce sabe que siempre hago lo que está en mi mano por los demás, lo que haga falta. No hay día en estos últimos años en los que no haya resuelto alguna duda a opositores y aspirantes, ya sea por redes sociales o a través de mi teléfono particular, que siempre ha sido público y a disposición de quien lo necesitase.
Preguntas como qué academia elegir, qué temario escoger, cómo preparar las físicas, cómo afrontar esos últimos días antes del examen, qué hacer durante la prueba de conocimientos, cuáles son los requisitos, las exclusiones, qué me llevo a Baeza… Y muchas más me llegan a diario de opositores dubitativos.
A través de entrevistas y directos en Instagram y otras plataformas, intento siempre resolver todas vuestras incógnitas. Quizá fue ahí donde, en una entrevista en el Canal de YouTube de Anécdotas Beneméritas, junto con mi querido compañero Germán Vaquero, nació la idea de crear este libro, para unir en un solo lugar todos esos interrogantes y dar respuesta a todas las cuestiones más importantes que me plantean por redes, para así poder rescatar a los aspirantes que lean este libro de ese mar de dudas que supone cualquier proceso selectivo.
Por eso creo que contar esta historia de sacrificio y dedicación puede servir de impulso para quienes dudan, para los que se sienten abrumados ante una oposición tan compleja, para que aquellos que están pensando abandonar los apuntes no cesen en su empeño y dedicación hasta conseguirlo.
Esta no es la historia de un superhombre, sino simplemente la de un opositor que nunca se rindió.
MIS INICIOS
Mi nombre es Antonio Jesús Ponce Luque, aunque todo el mundo me conoce por Ponce.
Nací el 28 de enero de 1991 en la localidad de Córdoba, criándome en el humilde y obrero barrio del Sector Sur, calle Jaén.
De familia igualmente humilde y muy unida, y siendo el mediano de tres hermanos, tuve la inmensa fortuna de recibir una correcta educación tanto dentro de casa, donde aprendí los valores, educación y respeto necesarios para convertirme en una persona adulta responsable e independiente; como a nivel académico, siempre con notas de sobresaliente desde mi colegio San Juan de la Cruz hasta el instituto, IES Averroes.
Les debo muchísimo a mis padres y a mis hermanos. También a mi abuela, madre de mi madre, ya fallecida. Ella vivía con nosotros e igualmente se convirtió en un pilar de mi vida. Soy lo que soy gracias a ellos. Soy quien soy gracias a mi gente.
Se puede decir igualmente que nací y crecí en un barrio difícil, conflictivo. En el que abundan los problemas, los dramas, las personas ociosas y la miseria. Un lugar donde la heroína, dando sus últimos coletazos, destrozaba muchos hogares y donde la droga, el alcohol y el delito atrapaban a los más jóvenes desde edades muy tempranas.
Pero al final cada uno se labra su futuro y aunque pueda resultar duro, es uno el que debe poner de su parte para hacer en su vida algo de provecho. Por ello, gracias al trabajo de mis padres, completado por una buena formación escolar, tanto mis hermanos como yo tuvimos la oportunidad de convertirnos en adultos respetuosos y competentes.
EL DEPORTE, MI PASIÓN
Qué decir del deporte, ese otro pilar de mi vida que me ayudó a elegir el camino adecuado.
Cualquiera que me conozca sabe que soy un deportista, en el más amplio sentido de la palabra. Hablar de Ponce es hablar de alguien siempre volcado en la actividad física. El deporte es mi pasión, desde que me levanto hasta que me acuesto, y no concibo una vida sin él. Si el día de mañana no puedo practicarlo, por la razón que fuera, me volcaría en la labor de mánager, entrenador, preparador… Lo que sea, pero ligado siempre a él.
El deporte es, además, salud. Todo el ambiente que le rodea es sano, saludable y cristalino, alejado completamente de malos hábitos, malas amistades, problemas o peligros.
Comencé practicando fútbol, ya que mi padre era y es un gran aficionado a ese deporte. Lo cierto es que no había duda de que las piernas se me daban bien, pero no para controlar un balón o regatear, sino para golpear. Reconozco que era muy malo jugando al balompié.
Estuve jugando en un equipo de barrio llamado Fray Albino, bastante bueno, la verdad. Seis años más o menos en los que a diario demostraba, y con creces, que aún estaba a tiempo de cambiar de deporte. Finalmente, lo dejé.
Por aquellas fechas un vecino me animó a probar los deportes de contacto. Jamás pensé el impacto que tendría en mi vida aquella decisión. Comencé fuerte y no paré de entrenar a diario hasta mi primer combate, cuando apenas llevaba seis meses entrenando.
Vendrían títulos, sí, pero no por arte de magia. Mis padres siempre cuentan que, con catorce o quince años, cogía una vieja bicicleta y marchaba desde el Sector Sur hasta el barrio de la Fuensanta, avenida Barcelona, una media hora pedaleando, a veces diluviando, otras veces con el sol dándome fuerte en la cabeza. Pero todo eso me daba igual, aquello me apasionaba y ni una helada ni el solano apretando fuerte me apartarían de mi objetivo. Quien me conoce sabe que cuando tengo un sueño, no paro hasta conseguirlo.
Lo que no cuentan mis padres, pero es lo que más les agradezco, es que ellos confiaban plenamente en mí, siempre me consideraron una persona responsable y madura a pesar de mi corta edad y, sobre todo, teniendo en cuenta lo que podía verse a diario por mi barrio. Ellos sabían perfectamente que yo estaba entrenando y no por ahí escondido, liando trastadas o metiéndome en problemas más graves. Ellos me dieron siempre mucha libertad, por eso nunca les fallé.
Afirmo rotundamente que mi familia me enseñó unos valores que el deporte consolidó: la humildad, porque he perdido muchos combates. También la disciplina, porque he tenido que entrenar muchas horas para ganar un título. El respeto a los compañeros, al entrenador, a tu rival; también el sacrificio que suponía recorrer media ciudad para entrenar, pasando frío o calor, o tener que trabajar de peón en una obra con apenas dieciséis años para poder comprarme una bicicleta mejor para así poder desplazarme al gimnasio más rápido.
El deporte no solo es vida, sino que tiene mucho que ver con ella, más aún los deportes de contacto. Hay mucha gente que lo niega, que asocia estos deportes exclusivamente a violencia, pero no es así. Al final, todo en esta vida, todos los retos, todas las metas que uno se plantea, cuanto te propones, no dejan de ser combates a superar. Cuando perdemos, cuando caemos y sufrimos esa mala experiencia, en realidad estamos creciendo, estamos aprendiendo y madurando: eso es la vida. Creo que no hay mejor símil para definirla que asociándola a los deportes de contacto.
Cuando me he planteado algún objetivo, no necesariamente deportivo, un curso, un examen, una oposición… Siempre lo he visualizado como un combate, con su duro trabajo de preparación y los nervios del día en el que luchas por la victoria.
Para mí, el boxeo, el kickboxing o el muay thai no es que tengan que ver con la vida real, es que son la vida misma, una filosofía, una forma de vivir que me ha ayudado a superar cuantos obstáculos se me han presentado en mi camino.
ÉXITOS DEPORTIVOS
Entre mi palmarés está el haber llegado a ser campeón de España tanto amateur como profesional, también campeón de Europa profesional, campeón Intercontinental e incluso campeón del mundo profesional. Pero a pesar de todos estos títulos, hay una fecha que quedará siempre marcada en mi corazón, aquel año 2007 donde viajé por primera vez a Tailandia representando a la selección española en un campeonato del mundo profesional.
Es cierto que no conseguí medalla, pero me llevé a casa el tremendo orgullo de haber podido representar a España con tan solo dieciséis años. Sin duda, aquello marcaría toda mi carrera deportiva.
Posteriormente, en 2009 regresé a Tailandia, consiguiendo una importantísima medalla de bronce en el campeonato del mundo IFMA, que es el campeonato oficial con más prestigio del mundo y al que acuden los grandes y más famosos peleadores de la tierra. Aquel tercer puesto fue otro hito en mi vida como luchador, algo que pocos españoles y europeos han conseguido hasta la fecha.
En 2010 volví a representar a la selección española en Tailandia y aunque tampoco logré medalla, tuve el honor de pelear en el estadio más famoso del mundo, el estadio Lumpini, en Bangkok, hito que igualmente pocos españoles han conseguido. Aquella victoria sobre un luchador tailandés por KO fue un auténtico sueño hecho realidad.
En 2017 gané el campeonato del mundo profesional en la localidad de Córdoba, en una velada que se hizo en homenaje a Diego Prieto, alumno de mi gimnasio, fallecido en accidente de tráfico. Una persona muy querida en Córdoba y conocido por tener un famoso club motero en la capital cordobesa.
En 2018 gané el campeonato intercontinental celebrado en Galicia, quizá en el combate más épico de cuantos he disputado en mi vida, luchando contra un atleta holandés que durante toda la pelea me tuvo contra las cuerdas. Sin embargo, quedando apenas diez segundos para certificar mi derrota, con un croché de izquierdas, logré noquearlo, ganando el combate por KO y recibiendo no solo el título sino también una importantísima lección de vida. Cuando parezcas derrotado, cuando todo vaya en tu contra, cuando incluso nadie apueste un duro por ti o sientas que estás a punto de fracasar, nunca, pero nunca jamás pierdas la fe ni la esperanza. Confía siempre en ti como yo confié en la victoria en aquella final. Rendirse jamás debería ser una opción.
Finalmente, en el verano de 2021 gané el campeonato de España de Bricpol, defensa personal y policial, por el Consejo Superior de Deportes, ganando mi primer título como guardia civil alumno, ya que me encontraba finalizando mi curso académico en Baeza.
Confieso que este título lo guardo con muchísimo cariño y no solo por aquella inesperada victoria, sino por ser el primero que he ganado defendiendo los colores del Cuerpo. Tras su consecución, fui recibido por el coronel de la Academia de Guardias de Baeza quien, en nombre de la Guardia Civil, me dio la enhorabuena por mis logros.
EL PONCE TEAM Y MI GIMNASIO
Además de entrenar y competir, a partir del 2011, siendo ya mayor de edad, fundé el Club Ponce Team, para preparar a futuros luchadores.
Pero ya antes, desde 2005, me había dedicado a entrenar y a enseñar a los más pequeños todo cuánto había aprendido de mi entrenador y maestro, don Francisco Villalba. En su gimnasio, donde me formé como luchador, comencé a dar clases a pequeños y luego a jóvenes a quienes, a través de la actividad física, enseñaba los valores y las virtudes del deporte.
Orgulloso, puedo afirmar que he logrado sacar a muchos chavales de la droga o el alcohol, unos muchachos a quienes logré inculcar esos valores que parece haber perdido la sociedad de hoy en día, como son el respeto, la humildad, el compañerismo, el sacrificio y la constancia, tan presentes en los deportes de contacto.
Primero bajo la supervisión de Francisco Villalba y luego ya a través del Ponce Team estuve preparando a muchos luchadores hasta que en febrero de 2016 logré abrir mi propio gimnasio. Una empresa a la que nunca consideré un negocio, más bien mi hobbie y el lugar donde desarrollar mi pasión.
