Obteniendo el Galardón - Cathy S. Sharp - E-Book

Obteniendo el Galardón E-Book

Cathy S. Sharp

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Beschreibung

El Señor desea que los jóvenes de hoy en día alcancen su máximo potencial y lleguen a ser todo lo que Dios quiere que sean. Obteniendo el Galardón proporciona consejos prácticos y ejemplos fáciles de entender sobre cómo llegar a lo supremo y cómo obtener lo mejor de Dios, aún a una edad temprana. Este libro claramente define cuál es el Galardón al final de nuestra carrera y cómo ganar ese Galardón.

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Obteniendo el Galardón

Título original: “Winning the Prize”

Título en español: “Obteniendo el Galardón”

©2010 Cathy S. Sharp

Todos los derechos reservados.

Diseño de portada: Carla Borges.

©2011 Cathy S. Sharp

Fotografía: Trofeo-© Hilary Sigsby 2010.

Pista de fondo: © Photogl 2008 Imagen utilizada con permiso bajo licencia de istockphoto.com

Traducción al español: Ana de Sandoval, Guatemala.

Edición: Carlota Samoaya,

Jennifer Alvarado T., Carla Borges. Julio 2011.

Primera edición en español: Julio 2011.

Primera impresión: Julio 2011.

Segunda impresión: Septiembre 2012

Impreso en los Estados Unidos de América.

Ninguna parte de esta publicación puede ser reproducida, almacenada o transmitida en manera alguna ni por ningún medio, ya sea eléctrico o mecánico, sin permiso por escrito del editor, excepto en el caso de citas breves en artículos o reseñas.

A menos que se indique lo contrario, las citas son tomadas de la Santa Biblia, versión Reina-Valera © 1960, propiedad de las Sociedades Bíblicas Unidas.

Publicado en formato e-book en enero 2021

En los Estados Unidos de América.

ISBN versión electrónica (E-book) 1-59665-487-2

Para obtener más información comuníquese a:

Cathy Sharp

[email protected]

AGRADECIMIENTOS

Quisiera extender mi sincero agradecimiento al Dr. Paul G. Caram, mi padre espiritual. Este libro está lleno de verdades que él ha enseñado en los últimos años. Gracias por su ejemplo continúo en la visión de ganar el Galardón.

También quiero agradecer a todos los que han ayudado en el desarrollo de este libro a través de sus ánimos y contribución. Especialmente me gustaría expresar mi sincero agradecimiento a las siguientes personas:

Hilary Sigsby - por la fotografía que representa el triunfo de ganar el Galardón. Gracias por un trabajo increíble y tu disposición a ayudar.

Carla Borges-Es una verdadera bendición haber contado con tu toque y habilidad en la portada del libro. Gracias por prestar tu talento dado por Dios para esta causa.

Rev. Ricardo Kummerdfelt - Gracias al Por amablemente ofrecer la ayuda del Equipo de Trabajo IBJ de Guatemala para la traducción de este libro al español. Ana de Sandoval, Samayoa Carlota, y el Equipo de Trabajo de IBJ, Guatemala. Muchas gracias por su labor y su parte en la traducción de este libro.

Jennifer Alvarado Toquica y Carla Borges-Gracias por su valiosa ayuda en el toque final del libro y el formato y la preparación para la impresión.

Sin la ayuda del Espíritu Santo, este libro no sería una realidad.

PRÓLOGO

Obteniendo el Galardón es una excelente presentación de la caminata cristiana y sus metas finales. Este no es un libro ordinario porque está dirigido principalmente a las mentes jóvenes entre los 8 y 16 años, y mayores. El contenido es inmensamente práctico y los pasos para una caminata madura con Dios son muy alcanzables. En este tiempo, en el que hay una gran batalla para las mentes y los afectos de nuestra juventud, estas verdades simples, pero poderosas, re moldean, redirigen, fortalecen y edifican el carácter de la gente joven. Lo que pensamos nos lleva a algún lado y llega a ser nuestro destino. Por lo tanto, yo recomiendo que las semillas eternas de verdad que están impregnadas en este libro sean plantadas en los corazones de sus hijos e hijas.

Dr. Paul G. Caram

CAPÍTULO 1

Hechos por Él y para Él

¡Verdaderamente disfruto hacer pan! Me encanta ese delicioso aroma que se esparce por toda la casa mientras se está horneando. Me encanta cómo se ve cuando lo cubro con mantequilla derretida mientras todavía está caliente del horno. Pero lo que más disfruto es el placer que obtengo cuando me lo estoy comiendo. Después de todo, ese es todo el propósito de hacer pan. Hacemos pan con el propósito de disfrutarlo después de haberlo horneado. De la misma manera, tú y yo tenemos un propósito por el cual fuimos creados. Si alguna vez te has preguntado cuál es el propósito por el que vives y de estar aquí en esta tierra, la respuesta la encuentras en la Biblia. Se nos dice que fuimos creados por Dios y para Dios (Col 1:16). Ahora bien, tú y yo NO somos una barra de pan. Somos preciosos seres humanos. Dios nos hizo, y nuestro propósito es agradar a Dios, para su placer (Ap. 4:11 KJV ingles).

Tú y yo fuimos creados para que Dios pudiera disfrutarnos. Dios anhela tener una relación con nosotros por medio de Su Hijo Jesucristo. Él quiere conocernos y quiere que nosotros también le conozcamos a Él. Él está buscando una amistad que crezca con el tiempo (He. 2:10). Es algo maravilloso pensar en esto: ¡el Dios que creó el universo entero, te creó a ti porque quiere que seas Su amigo!

Ahora que entendemos que fuimos hechos por Dios y para Dios, es fácil ver que nuestra vida no nos pertenece (1 Co. 6:19). La barra de pan no pudo formarse por sí misma. No se formó a sí misma ni accidentalmente. No, hubo un plan y un creador que la hizo con un propósito. Tú y yo no aparecimos de repente ni fuimos formados accidentalmente, y ciertamente no evolucionamos de los monos. Dios, nuestro Creador, nos formó y ya tiene un plan para nuestra vida. El te formó en el vientre de tu madre (Jer. 1:5).

Una vez escuché a un joven que había sido adoptado decir esto: “mi mamá dijo que yo crecí en su corazón en lugar de crecer en su vientre”. Como cristianos, tú y yo nunca debemos pensar que nuestra vida no tiene significado o propósito. Si eres alguien que fue adoptado, piensa en cuán precioso es haber “crecido” en el corazón de tu madre adoptiva.

Primera de Corintios 6:20 dice que fuimos comprados por precio. Ya se ha explicado que fuimos hechos por Él y para Él. Quizá esto te lleve a pensar, “entonces ¿por qué tuve que ser comprado por Él?” Bueno, la respuesta, amigo mío, es el pecado. El pecado nos separa de Dios, y el resultado del pecado es la muerte. En el momento que Adán y Eva eligieron desobedecer a Dios, la naturaleza de pecado vino a ser una parte de toda la humanidad. Y como resultado, tú y yo nacimos con una naturaleza pecaminosa. En 1 Corintios 6:19 se nos hace una pregunta, “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está envosotros, el cual tenéis en Dios, y que nos sois vuestros?”. Esto confirma que tú y yo no nos pertenecemos, porque Jesús pagó un precioso precio por nosotros. Jesús dio Su vida para morir en la cruz para pagar por nuestros pecados. Al hacer esto, Él nos compró nuevamente.

Aquí hay algo que debemos considerar. Dios no escogió a uno de Sus muchos ángeles para morir por ti, ni compró con oro tu salvación. Su plan fue que el Cordero fuera sacrificado. Dios dio lo mejor de Él, Su unigénito Hijo. Jesús, el Cordero de Dios, dio Su vida voluntariamente. ¡Qué precio más alto y precioso pagó Él por nosotros! Él nos ama muchísimo. ¿No debiéramos nosotros darle nuestra vida a cambio de eso?

Porque nacimos con una naturaleza pecaminosa, pertenecíamos al pecado, pero por medio de aceptar a Jesús como nuestro Señor, somos comprados nuevamente para Él. Todo aquél que da su vida voluntariamente a Jesús, se beneficiará recibiendo la vida eterna (Juan. 3:16).

Aquí hay algunas Escrituras que te ayudarán a entender que Dios te hizo y tiene un plan para tu vida.

Isaías 43:7, “…para gloria mía los he creado, los formé y los hice”.

Gálatas 1:15, “pero cuando agradó a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia”. (Incluso desde el vientre de nuestra madre, Dios nos ha llamado y tiene un plan para nuestra vida).

Jeremías 29:11, “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis”.

Isaías 45:18, “Porque así dijo Jehová, que creó los cielos; él es Dios, el que formó la tierra, el que la hizo y la compuso; no la creó en vano, para que fuese habitada la creó: Yo soy Jehová, y no hay otro”. (Dios incluso tuvo un plan para los cielos y la Tierra cuando los formó. Él no hizo nada inútil).