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Este libro es una guía imprescindible para quien esté considerando adoptar a una niña, un niño o un/a adolescente, para quien transite el proceso de una guarda con fines adoptivos y para quien ya sea mamá o papá a través de la adopción o esté anotada/o en el Registro de Adoptantes. Del mismo modo, resulta de enorme utilidad para las/os profesionales y para quienes deseen ahondar en este tema, porque proporciona la más completa información, herramientas actualizadas y respuestas necesarias. Desde la psicología y el derecho, sus autoras indiscutibles referentes acerca de adopciones en la República Argentina invitan a atravesar cada etapa de este maravilloso y complejo camino, contando con el sostén, la contención y los conocimientos precisos. Explican con detalle y claridad los aspectos legales y normativos de este proceso, así como todo lo relacionado con el universo psicoafectivo de las niñas, los niños y adolescentes, y el de quienes pretenden devenir madres y padres. La adopción es una realidad posible y este texto resulta un gran instrumento para llegar a concretarla.
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Seitenzahl: 193
Veröffentlichungsjahr: 2024
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María Federica Otero - Carolina A. Videtta
Quiero adoptar
Cómo construir la parentalidad adoptiva. Acompañamiento psicojurídico
Otero, María Federica
Quiero adoptar / María Federica Otero. - 1a ed. - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Centro de Publicaciones Educativas y Material Didáctico, 2024.
(REEMPLAZAR_COLECCION)
Libro digital, EPUB
Archivo Digital: descarga y online
ISBN 978-631-6603-43-2
1. Narrativa Argentina. I. Título
CDD A863
Corrección de estilo: Liliana Szwarcer
Diagramación: Patricia Leguizamón
Diseño de cubierta: Sabrina Ricci
Los editores adhieren al enfoque que sostiene la necesidad de revisar y ajustar el lenguaje para evitar un uso sexista que invisibiliza tanto a las mujeres como a otros géneros. No obstante, a los fines de hacer más amable la lectura, dejan constancia de que, hasta encontrar una forma más satisfactoria, utilizarán el masculino para los plurales y para generalizar profesiones y ocupaciones, así como en todo otro caso que el texto lo requiera.
Las referencias digitales de las citas bibliográficas se encuentran vigentes al momento de la publicación del libro. La editorial no se responsabiliza por los eventuales cambios producidos con posterioridad por quienes manejan los respectivos sitios y plataformas.
1ª edición, noviembre de 2024
Edición en formato digital: diciembre de 2024
Noveduc libros
© Centro de Publicaciones Educativas y Material Didáctico S.R.L.
Av. Corrientes 4345 (C1195AAC) Buenos Aires - Argentina Tel.: (54 11) 5278-2200
E-mail: [email protected]
ISBN 978-631-6603-43-2
Conversión a formato digital: Numerikes
No se permite la reproducción parcial o total, el almacenamiento, el alquiler, la transmisión o la transformación de este libro, en cualquier forma o por cualquier medio, sea electrónico o mecánico, mediante fotocopias, digitalización u otros métodos, sin el permiso previo y escrito del editor. Su infracción está penada por las leyes 11.723 y 25.446.
Cubierta
Portada
Créditos
Sobre las autoras
Introducción
Una propuesta
Capítulo 1. Quiero adoptar. Pero… ¿quiero adoptar?
Para comenzar, un relato
El derecho a la vida familiar, ¿qué es exactamente?
¿Podré ser yo (o podemos ser nosotras/os) esa familia?
¿Cuáles son las necesidades de las niñas, los niños y adolescentes?
Las niñas, los niños y adolescentes y sus adopciones como procesos
¿Y si no se adapta a la familia? ¿Y si no se integra?
Capítulo 2. ¡Sí! Ya decidí que quiero adoptar. ¿Y ahora, por dónde empiezo?
¿Quiénes pueden adoptar?
¿Existe una edad máxima para adoptar?
¿Qué requisitos deben acreditarse si se desea adoptar?
Los requisitos legales y administrativos
Los requisitos psicosocioafectivos
¿Cómo se evalúa la compatibilidad adoptiva?
La adopción conjunta y sus excepciones
Adopción por personas unidas en matrimonio
Adopción por ambas/os integrantes de una unión convivencial
Adopción unipersonal por parte de personas casadas o en unión convivencial
Adopción conjunta de personas divorciadas o cesada la unión convivencial
Adopción post mortem
En síntesis
Actividades
Capítulo 3. Como voy a ser tu hija/o, quiero hablarte de mí. ¿Puedo?
El deseo de pertenecer a una familia
Yo necesito…
Vivir en un Hogar
La significación subjetiva de las vivencias
Lo que me gusta
Capítulo 4. La primera etapa del proceso adoptivo
La declaración de la situación de adoptabilidad de la niña, el niño o adolescente
La complejidad de cada proceso adoptivo y sus tres etapas
La declaración de la situación de adoptabilidad: ¿qué es?
¿Qué son las medidas excepcionales?
¿Qué sucede si se agota el tiempo de la medida excepcional sin resultado positivo?
A. Niña, niño o adolescente sin filiación establecida o cuyas/os progenitoras/es hayan fallecido
B. Progenitor/a/as/es que tomaron la decisión libre e informada de que su hija/o sea adoptada/o
C. Cuando las medidas tendientes a que la/el NNA permanezca en su familia de origen o ampliada no han dado resultado
“Las partes” en el proceso de declaración de la situación de adoptabilidad
Capítulo 5. Llegó el momento de comenzar a convertirme en mamá o papá
La vinculación y la guarda con fines de adopción
Los procesos excluyentes
Capítulo 6. ¡Ya soy su mamá! ¡Ya soy su papá! El juicio y la sentencia de adopción
Capítulo 7. El abecedario de los procesos adoptivos. Un ping-pong de preguntas y respuestas…
A
Abogada/o del niño. Concepto
Adolescente
Adopción. Concepto
Adopción internacional
Apellido
Autonomía progresiva
C
Convocatorias públicas. Concepto
Conversión
D
DNRUA
Diagnóstico de capacidades parentales adoptivas
Declaración judicial de la situación de adoptabilidad
E
Escuela
Etapas judiciales del proceso de adopción
F
Familias transitorias
Familias de origen
Familias adoptivas
Flexibilización de los tipos adoptivos
G
Guarda de hecho
Guarda con fines de adopción
H
Hermanas/os
Hijas/os
Hogares
I
Identidad
Interés superior del niño
Inscripción
Información a la niña, niño o adolescente
Irrevocabilidad
J
Juicio de adopción
L
Licencia por adopción
M
Medida de protección excepcional
N
Niña, niño
O
Orígenes de las niñas, los niños y adolescentes
P
Personas que pueden adoptar
Prenombre de la niña, del niño o adolescente adoptada/o
Procesos excluyentes
R
Registro de Adoptantes
S
Situación de adoptabilidad de una niña, un niño o adolescente
T
Tipos de adopción
Tratamiento de reproducción humana asistida y adopción
V
Vinculación
Epílogo
¡Hasta muy pronto!
Bibliografía
Tabla de contenidos
Portada
M. FEDERICAOTEROYCAROLINAA. VIDETTA, indiscutibles referentes nacionales en la temática, son coautoras del libro Adopciones: Un modelo psicojurídico de los procesos adoptivos (Noveduc), compiladoras del libro Adopciones e interdisciplina (UAI-online) y han creado la primera Diplomatura interdisciplinaria en adopciones del país (UAI).
M.FEDERICA OTERO. Psicóloga (UBA). Magíster en Psicología Clínica (UNB, Brasil). Desde el comienzo de su carrera se ha dedicado a la protección de los derechos de niñas, niños y adolescentes. Desempeñó diversos cargos públicos en el Poder Ejecutivo y en el Judicial. Entre ellos, el de directora nacional del Registro Único de Aspirantes a Guarda con fines de adopción (Ministerio de Justicia de la Nación). Capacitadora, conferencista y docente en diversas universidades y escuelas judiciales del país y del extranjero.
CAROLINAA.VIDETTA. Abogada (UBA). Especialista en Derecho de Familia (UBA). Doctoranda en Derecho (UBA). Desde el comienzo de su carrera se ha dedicado al trabajo, la investigación y el diseño de políticas públicas para garantizar los derechos de las niñas, niños y adolescentes sin cuidados parentales. Docente de posgrado, conferencista y capacitadora en universidades nacionales y extranjeras, ha escrito y coordinado diversas publicaciones sobre el derecho de las familias.
Con frecuencia nos consultan: “Estoy pensando en adoptar. ¿Qué libro me puede recomendar?”. O nos dicen: “Comenzamos recién la guarda con fines adoptivos. Estamos muy contentas/os, pero sentimos que necesitamos herramientas concretas para afrontar algunas cuestiones puntuales. ¿Hay algún libro específico que pueda servirnos?”. O nos comentan: “Nos acaban de llamar de un juzgado … ¡qué nervios! ¿Qué nos irán a preguntar?”. O están ávidos por saber: “¿Yo puedo adoptar sin tener pareja? ¿Y si adopto un grupo de hermanas/os? ¿Y si aparecen la madre o el padre de origen?”.
Lo cierto es que, si bien los libros sobre adopción que hemos escrito hasta este momento contienen parte de las respuestas a estas preguntas (y a tantas otras que, seguramente, te estás haciendo en estos momentos), esas obras fueron pensadas principalmente para destinatarios/as profesionales, magistradas/os y equipos técnicos.
En nuestro país no había un libro con fundamento científico especialmente concebido para uso de quienes desean adoptar; para quienes quizás tengan dudas acerca de hacerlo; para quienes están prontos a conocer a esa niña, niño o adolescente que va a devenir su hija o hijo; para quienes se encuentran ya asumiendo una guarda con fines adoptivos o quienes ya son mamá o papá a través de un proceso de este tipo. Hasta hoy, ese era, sin lugar a dudas, un asunto pendiente; nosotras decidimos afrontarlo de manera conjunta.
Hace muchos años que, desde cada una de nuestras disciplinas (psicología y derecho) y entrelazando nuestros conocimientos, experiencias y saberes, venimos transitando y acompañando a familias, profesionales, magistradas/os, organismos estatales y de la sociedad civil. Nos motiva que se garantice a cada niña, niño y adolescente (NNA) que lo precise el derecho a formar parte de una nueva familia, y que pueda incorporarse a ella con plenitud y satisfacción, para recibir el cuidado y el amor necesarios para su crecimiento. Para lograr eso hemos realizado capacitaciones en diferentes provincias de la Argentina y en el exterior. También diseñamos y pusimos en funcionamiento la primera Diplomatura Interdisciplinaria en Adopciones del país, en la Universidad Abierta Interamericana (UAI), con el objetivo de que haya profesionales capacitadas/os específicamente en adopciones. Entre otras actividades tendientes a alcanzar el mismo objetivo, realizamos supervisiones a profesionales, a organismos estatales, a diversas ONG y escribimos libros.
Además, ser testigos de tantas alegrías, dolores, obstáculos y logros alcanzados (o no) en el marco de procesos adoptivos nos impulsó a crear esta obra, que tiene como fin acompañarte, brindarte herramientas y conocimientos que te ayuden a reconocer tu deseo de parentalidad adoptiva –y, si fuera el caso, a fortalecerlo–; a saber de qué se trata realmente la adopción –para dilucidar si es lo que deseás–; a que te enteres de todos los deberes y derechos que se asumen en este proceso; a que puedas encontrar el canal tan especial que posibilita reconocer el sufrimiento de toda niña, niño y/o adolescente en situación de adoptabilidad y que empatices en consecuencia. En definitiva, ayudarte a que puedas construir tu parentalidad adoptiva de forma saludable y permanente, además de muchas otras cosas que irán apareciendo en el recorrido de las próximas páginas.
Es fundamental que sepas que el concepto central que sostiene y atraviesa esta obra es que toda niña, todo niño y adolescente tienen el derecho a vivir, crecer y desarrollarse plenamente en una familia. Y, si vas a asumir esa parentalidad a través de la adopción, es importante que dispongas de estas líneas para leerlas, releerlas y reflexionar, y que te sirvan como guía para construir esa parentalidad tan deseada. Por sobre todas las cosas, que la misma esté a favor de tu posible futura/o hija/o.
Por lo tanto, para que este libro realmente resulte significativo, será preciso contar con un posicionamiento activo de tu parte. Proponemos que te autohabilites y te permitas aprender, autointerrogarte, sorprenderte, emocionarte, reconocer y reconocerte. Que dejes que los conceptos, las ideas y las realidades que te presentaremos te atraviesen y te posibiliten autointerpelarte, conocerte, reflexionar… Porque, si ya sos o vas a convertirte en madre o padre a través de la adopción, justamente de eso se trata.
Entonces, te sugerimos que no te apresures al leer y también que tu lectura no sea necesariamente lineal. Nuestro deseo es que comiences por cualquier tema que elijas, tal vez por aquel que intuyas que puede brindarte las respuestas que te hacen falta y estás buscando conocer en este momento.
Asimismo, nos gustaría que este no fuera un libro impoluto, de biblioteca. Por el contrario, lo imaginamos con vida propia y en vínculo con vos. Que pueda moverse de tu mesa de luz a tu sillón del living, que te acompañe a tus vacaciones y/o a la sala de estar de cualquier consultorio. Que lo subrayes, si te sirve hacerlo; que se te ensucie y se te arrugue de tanto leerlo y releerlo. Pero, ¡atención! Tampoco pretendemos que estés de acuerdo con la totalidad de su contenido. Es más, esperamos que algunas partes de este texto terminen no gustándote, ya que eso indicaría que esta obra te posibilitó pensar y reflexionar. Y deseamos profundamente que, una vez que termines de leerla, puedas volver a ella tantas veces como te sea necesario.
Detrás de cada palabra escrita estaremos nosotras, que, desde la psicología y el derecho –nuestras profesiones– queremos sostenerte en este maravilloso y complejo camino de la adopción: la construcción de parentalidades y ahijamientos permanentes a favor de NNA, para brindarles la satisfacción plena a sus particulares necesidades afectivas, sociales y materiales.
Ellas y ellos –las niñas, los niños y adolescentes que se encuentran sin cuidados parentales y que están en situación de adoptabilidad– son el motor que nos hace, nos ha hecho y nos hará trabajar a su favor. Nuestro compromiso es con ellas y ellos.
Si estás de acuerdo con esta propuesta, entonces, ¡muy bienvenida/o! Te aseguramos que las próximas páginas se convertirán en parte de tu historia y nos sentimos felices de poder acompañarte.
Federica y Carolina
Después de quince años de intentar engendrar por naturaleza junto a Marcos, su pareja, y luego de haberse sometido sin éxito a técnicas de reproducción humana asistida, Florencia estaba totalmente convencida de que adoptar era la respuesta perfecta a su deseo de maternar. Creía que la adopción no solo satisfaría ese anhelo: tenía la fantasía de que también podría incidir de modo positivo en la resolución de sus conflictos familiares. Además, creía sinceramente que había hecho todo lo posible para solucionar los problemas que comenzaban a surgir en su pareja, asociados a la imposibilidad de concebir un/a hija/o. “Hemos hecho dos viajes que teníamos pendientes para ver si distraernos nos ayudaba a mejorar un poco nuestra relación, pero no fue así”, expresaba. “Las discusiones siempre comienzan cuando aparecen los temas relacionados con el bebé… ¿De quién es realmente la dificultad? No lo sabemos: me quedo embarazada y al poco tiempo, lo pierdo. Si supiéramos dónde radica el problema, tal vez sería más sencillo”, decía, muy angustiada. Y, mientras más trataba de razonar y de encontrar la causa, el conflicto vincular se acentuaba y las discusiones entre ella y Marcos se potenciaban.
Por otro lado, Florencia recordaba que, años atrás, al comenzar el proceso de intentar tener un/a hijo/a, ella pensaba que solo era cuestión de “tiempo”; que se trataba de una breve etapa que sería superada y nada más. Que pronto llegarían las y los niñas/os que tanto deseaba e imaginaba desde que era pequeña.
Pero, a punto de cumplir cuarenta y dos años, sentía que esto ya no ocurriría. Junto con esta certidumbre, no tardó en aparecer la tristeza. Y fue tan grande que debió hacer una consulta y fue medicada con un antidepresivo.
De pronto, también reconoció que la relación con Marcos había empeorado. “¿Cómo no me di cuenta antes?”, se preguntó, ya que mientras hacía un recorrido mental por su historia de pareja, la nostalgia se iba apoderando de ella. Los momentos felices habían existido y también los proyectos familiares que incluían dos, tres o cuatro hijas/os. Su nostalgia tocó su punto máximo al recordar la primera reunión con el arquitecto que diseñaría la futura casa: “Necesitamos tres cuartos. Dos para los nenes y uno para nosotros”, recordó haber solicitado ese día. Las lágrimas brotaron al evocar las distintas escenas de aquel tiempo “feliz”. En un arranque, buscó en Google “no puedo tener hijos”. El resultado que obtuvo fue de lo más variado y un sitio Web le llamó la atención. Era uno que decía: “Somos mujeres que no pueden engendrar. Juntas encontraremos la solución a este problema”. Inmediatamente se vio reflejada; estaba a punto de sumarse a ese grupo de autoayuda cuando sintió que tampoco le serviría. Cerró la computadora y lloró sin consuelo.
Esa misma tarde, desesperada por encontrar respuestas para su tristeza, su nostalgia y su realidad de pareja, Florencia se decidió: “¡Voy a adoptar! Sí. ¡Esa es la solución!”, se dijo. Sintió un alivio casi repentino, aunque mezclado con algo de miedo e incertidumbre. Se lavó la cara, se arregló y salió a la calle a hacer las compras para esperar a Marcos con la cena lista y la gran noticia: “Quiero que seamos papá y mamá por adopción. Tenemos mucho amor para dar”.
La adopción no es la solución para la imposibilidad de concebir ni para los conflictos personales y/o de pareja.
Tal vez creas que esta historia es un poco exagerada. Te aseguramos que no: no es extraordinaria, sino bastante común. Durante todos estos años de práctica profesional, hemos escuchado muchas similares, cada una con sus propias características y matices.
Lo primero que queremos preguntarte es: vos, ¿qué crees? ¿La adopción es la solución para Florencia? Además, ¿podemos pensarla como una solución en sí misma? ¿Qué sentiste al leer esta historia?
Te sugerimos que tomes unos minutos para responderte, antes de continuar leyendo... ¿Volviste? ¡Muy bien! ¡Sigamos, entonces!
A ver… Es verdad que la tristeza, el enojo, la nostalgia, la frustración, la desilusión y el sentimiento del duelo por esa/e hija/o que no llega, junto con la desesperación, son reacciones razonables ante la situación de no poder lograr la maternidad o paternidad deseada. Creemos que nadie pensaría lo contrario. ¿O sí?
Sin embargo, no es función de la adopción ser el remedio a la infertilidad o a la imposibilidad de concebir, estés o no en pareja (ya sea del mismo sexo o no), ni tampoco es la solución para las emociones derivadas de eso. Las adopciones (o, como preferimos denominarlas, los procesos adoptivos) nada tienen que ver con la imposibilidad de concebir, con las frustraciones que esto genera ni mucho menos persiguen el fin de solucionar ningún problema de pareja o personal.
La adopción es el instituto jurídico que tiene como objeto restituir a la niña, al niño y/o adolescente el derecho de vivir y desarrollarse en una familia, cuando se hubiera comprobado la imposibilidad de que lo haga en la suya propia.
Ahora bien, es verdad también que, para que la adopción ocurra, es necesario contar con adultas y adultos con deseo de ser madres y padres a través de la adopción, y que estos sean capaces de asumir esa responsabilidad de parentalidad adoptiva y permanente a favor de niñas, niños y adolescentes.
A esta altura, tal vez estarás pensando “Pero yo quiero ser mamá/papá”, “Es lo mismo ser mamá/papá de alguien que la/o engendre, que a través de la adopción”.
Nosotras tenemos una noticia para darte: no. No es lo mismo. Es absolutamente distinto. Ni mejor ni peor: simplemente, es distinto.
El deseo de parentalidad no es igual al deseo de parentalidad adoptiva.
Desear ser mamá o papá es, básicamente, desear tener una hija o un hijo y cuidarla/o, criarla/o, amarla/o, acompañarla/o en toda su vida, etcétera. ¿Estamos de acuerdo?
Desear ser mamá o papá a través de la adopción es también desear tener una hija o un hijo, cuidarla/o, criarla/o, amarla/o, acompañarla/o en toda su vida. Pero con algunas particularidades: es –además, y sobre todas las cosas– desear tener una hija o un hijo que ya tiene una historia de vida previa a quien la/o adopta. Una historia que puede ser muy cortita o no tanto, pero siempre es una historia de deprivaciones1.
Es duro pensarlo así, ¿no? Pero te aseguramos que es totalmente necesario que lo hagas.
Es preciso que sepas que las niñas, los niños y adolescentes (NNA) que se encuentran en situación de adoptabilidad justamente lo están porque han atravesado circunstancias muy crueles en su corta vida. Han sido privadas/os del amor de quienes las/os han engendrado, son huérfanas/os, sus progenitoras/es decidieron cederlas/os en adopción o bien el Estado las/os separó definitivamente de su familia de origen porque sus derechos se encontraban vulnerados. Sea cual fuera la situación, esta siempre está teñida de sufrimiento.
En este punto, es posible alegar que todos los seres humanos sufrimos, que el sufrimiento nos es inherente. Es verdad. Sin embargo, el sufrimiento al que nos referimos tiene ciertas particularidades. Por un lado, más allá de que pueda ser de índole física (por ejemplo, las niñas y los niños víctimas de malos tratos o de abusos sexuales), siempre es también un sufrimiento psíquico. ¿Por qué? Porque de aquella/s persona/s de quien/es esperaban amor, contención y cuidados (o sea, de su/s progenitor/a/as/es) recibieron todo lo contrario, por las razones que fuere. Por lo tanto, son NNA deprivadas/os del amor primordial, el que nos posibilita construir nuestra autoestima, nuestro ser en el mundo y autopercibirnos cuidadas/os, amadas/os y protegidas/os.
Es importante tener en cuenta que el yo (la subjetividad) se va construyendo a partir de la relación con una/o misma/o y con la/el otra/o al que denominamos primordial. El único modo de constituir la subjetividad es a través de lo vincular. De allí la necesidad de que la/el bebé, desde su nacimiento, reciba adecuado cuidado físico y emocional.
Tal como comentamos anteriormente, a las niñas, los niños y adolescentes sin cuidados parentales se les ha vulnerado uno de los principales derechos humanos de las/os que son titulares: su derecho a la vida familiar.2 Esto es así puesto que la familia constituye el medio ideal para que un/a NNA crezcan y tengan un armonioso desarrollo de su personalidad, en un ambiente de felicidad, amor y comprensión.
Lo que tenemos que saber, también, es que ese derecho humano a la vida familiar que tienen todas/os las/os niñas, niños y adolescentes es con su familia de origen (ya sea nuclear, es decir, la conformada por su/s progenitor/a/as/es de origen, o ampliada, que incluye a abuelas/os, tías/os y referentes afectivas/os, entre otras/os). Y, una vez que el Estado verifica que no es posible que esto suceda en esa familia, aparece la oportunidad de integrarse a un nuevo grupo familiar, a través del instituto de la adopción.
La adopción es una institución jurídica que tiene por objeto proteger el derecho de niños, niñas y adolescentes a vivir y desarrollarse en una familia que le procure los cuidados tendientes a satisfacer sus necesidades afectivas y materiales, cuando estos no le pueden ser proporcionados por su familia de origen. (Código Civil y Comercial de la Nación, artículo 594)3
En este punto, es importante mencionar que este libro está pensado y diseñado para abordar la adopción tradicional y no la de integración, que es cuando la pareja (ya sea matrimonial o convivencial) del/de la progenitor/a que tiene a cargo el cuidado de su hija/o decide adoptarla/o. Es lo que se conoce como “familias ensambladas”, muy bien expresado en la frase popular “los tuyos, los míos, los nuestros”. Es decir, hijas/os de un vínculo anterior que son adoptadas/os por la nueva pareja de alguna/o de las/os progenitoras/es de origen. De allí que se hable de adopción de integración, toda vez que el objetivo es integrar legalmente a la vida de ese/a NNA a su progenitor/a afín.4
Como ya habrás notado, este tipo de adopción que la ley reconoce es absolutamente distinta de la que implica el deseo de adoptar a una niña, un niño o un adolescente que aún no se conoce. Por eso, en esta oportunidad dejaremos de lado este tipo de adopciones, que tienen sus propias complejidades y responden a otras lógicas y reglas.
En el concepto al que nos referiremos, el instituto de la adopción se presenta como restituyente del derecho vulnerado, pero, tal como dijimos, solo si previamente el Estado hubiera aplicado todas las medidas de protección pertinentes para que esa niña, ese niño o adolescente pudiese permanecer con su familia de origen y estas medidas realmente no hubieren dado resultado positivo en el plazo previsto en la ley.5
