Reencarnación - Horacio Sri Iyotihmayi Mendoza - E-Book

Reencarnación E-Book

Horacio Sri Iyotihmayi Mendoza

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Beschreibung

"Nacer, morir, morir y nacer sucesivamente es el juego de la vida; diferentes cuerpos, nombres y formas, pero en todos ellos la misma alma. Iyotihmayi comparte algunas de las experiencias en reencarnación: Dios y yo somos uno, no existe separación entre el ser y Dios. El camino lleva a despertar de lo irreal (ilusión mundana, maya) a lo real (Dios), a través de cientos de vidas. Se trata de encarnar hasta la historia final donde se alcanza la fusión de Dios y el ser; el ser y Dios solo uno" (Om Sai Ram).

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Seitenzahl: 151

Veröffentlichungsjahr: 2023

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Reencarnación

Sri Iyotihmayi

Creditos

Reencarnación

©2022 Horacio Mendoza

Coordinación editorial: M. Fernanda Karageorgiu

Diseño editorial: Alejandro Arrojo

1ª edición: enero de 2023

Producción editorial: Tequisté ediciones

[email protected]

www.tequiste.com

ISBN: 978-987-8958-22-4

Se ha hecho el depósito que marca la ley 11.723

No se permite la reproducción total o parcial de esta obra, ni su tratamiento informático, ni su distribución o transmisión de forma alguna, ya sea electrónica, mecánica, digital, por fotocopia u otros medios, sin el permiso previo por escrito de su autor o el titular de los derechos.

Libro de edición argentina

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Mendoza, Horacio

Reencarnación / Horacio Mendoza. - 1a ed - Pilar : Tequisté. TXT, 2023.

Libro digital, EPUB

Archivo Digital: descarga y online

ISBN 978-987-8958-22-4

1. Reencarnación. 2. Dios. 3. Espiritualidad. I. Título.

CDD 133.901

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Reencarnación

El mundo es una ilusión. Regresamos, reencarnamos en cientos de ocasiones; cuerpos de mujer, hombre, historias diferentes. Familiares, amigos, parejas, trabajos, profesiones, lugares, todo es diferente; experiencias kármicas por cumplir. En toda esas historias, la misma alma inmortal mora en un cuerpo mortal.

Reencarnación es el proyecto de experimentar, naciendo desde el reino mineral, pasando al reino vegetal y luego al animal. Transitamos miles de reencarnaciones evolucionando, hasta alcanzar el estado mayor de consciencia. Durante cientas de vidas humanas, evolucionamos.

La realidad suprema en forma humana (Dios) regresa en diferentes épocas con un propósito: ayudar, educar, corregir, guiar a la humanidad. Dios se presenta a través de un cuerpo humano, un cuerpo físico, para de esa forma poder comunicarse. En estos momentos, Dios —estado mayor de conciencia— se presenta en tres tiempos, cumpliendo y terminando sus diferentes misiones: regresó en un cuerpo como Sai Baba de Shirdi; luego como Sri Sathya sai Baba Puttaparthi; ahora, se presenta como Prema Sai. Su misión se cumple a la perfección. Todo es un excelente juego divino. Es el vidente, el sustentador. Gracias a su amor y compasión, los seres humanos tomarán el nuevo tiempo, nuevo amanecer.

Meditación trascendental

En el año 2011, me encuentro durante cinco días en ayuno y meditación. Son las seis de la mañana, estoy en el cuarto, me dispongo a meditar. La meditación fue corta, de unos diez o quince minutos, y disfruto del estado, silencio, paz. Cuando regreso puedo notar que son las diecisiete horas. Estuve meditando durante once horas, pero para mí fueron unos minutos. Toda energía en mí es muy fuerte. Los ojos me pesan, siento todo el cuerpo muy pesado, completamente relajado, imposible de controlar. Lo único que siento es meditar. (Algo parecido, me sucedió un tiempo antes en Puttaparti, encontrándome en el Ashran frente a Swami). Entro en estado de meditación, luego, de regreso, es de mañana, cerca de las ocho am. Otra vez la meditación me parece muy corta, apenas minutos, pero el tiempo es de muchas horas meditando. El estado del cuerpo siempre muy relajado, pesado. Estuve durante cinco días en estado relajación profunda meditando. Cada estado duraba horas, regresaba, y luego otra vez meditación profunda.

Después del día cinco, diferentes cambios aparecieron. Gran alegría me invade, desaparece el ego, la preocupación, angustia, muerte. Solo observo. Conoces todo y a la vez nada. Eres parte de todo. Siento no ser parte del cuerpo, no soy un testigo. Nada me pertenece, a nadie le pertenezco. Soy libre de miedos, apegos. Me encuentro muy cómodo en silencio. Desde lo profundo de este silencio existe un estado superior de energía, sabiduría plena, paz, amor, destellos de luz, trasformando todo. Vivo en el mundo, disfruto en él, nada me sostiene, solo observo, vigilo, disfruto nomás.

El recipiente de alimentos debe mantenerse limpio por dentro y por fuera. El cuerpo humano se ha dado con un propósito. Debe mantenerse limpio por fuera como por dentro; en él se manifiesta el ser. El que hoy estén aquí junto al avatar, manifestándose a través de un cuerpo humano, es el milagro mayor que pueden obtener. A través de la devoción, dejan a un lado el intelecto y empiezan a mirar lo bueno, hablar lo bueno, escuchar y vivir solo lo bueno; por dentro y fuera se trasforma en seres divinos conscientes; Dios pasa a ser el guardián, protector de su vida. Abandonan el “yo” y el “mío”, entregados al desapego, libres de tormentos ilusorios, falsedades, mentiras, sostenidos en la verdad, verdad que unifica al ser y Dios, libera de esclavitud.

El trabajo mental es explorar, siempre encuentra preguntas, esperando respuestas, no descansa. Apaciguando los pensamientos, el ser va alcanzando libertad. Luego empieza la comprensión, encontrando felicidad. Relacionándose con la conciencia interna, no con el carácter, el carácter se encuentra relacionado con la ambición, el poder, el dinero. La conciencia vive en la verdad, el resto en falsedad y mentira; la Prana. El punto es un estado de existencia, otra dimensión de trascendencia. La sociedad se encuentra basada en la mentira. En el estado natural de la conciencia se encuentra amor, amor natural, sostenido en el latido del corazón, en la respiración.

Cuando los deseos cesan, la mente se calma, relaja, todo deseo desaparece y aparece la compasión; todo se convierte en amor, energía rebosante. Te encuentras liberado en ti mismo, en paz, silencio, libre de todo conscientemente, sin reprimir nada. Sacas toda demencia, quedas libre, trasformado.

Todo lo compartido en preguntas y respuestas de los libros Hablando con mi Maestro se relaciona en conexión con treinta capítulos de escenas, episodios que nos está enseñando y ofreciendo Swami, llamado Maestro de la Mente. Un juego de palabras: Maestro de la mente, hablando con mi maestro; Maestro mente, Hablando maestro. Son preguntas y respuestas creadas, formadas, por el amado Swami. Todo es su creación, directo entre Dios y el ser, manifestándose desde el estado mayor de conciencia, en el estado de existencia aquí y ahora.

Vengo de diferentes vidas trabajando para Dios. No estoy separado del verdadero ser, soy consciente porque de mi existencia —hoy llego al final de reencarnar, el estado final de reencarnaciones— viví tiempo junto Shirdi Sai Baba. Regresé en el momento justo junto a Sathya Sai Baba y termino este estado de existencia junto a Prema Sai. Prema Sai regresará anunciando un nuevo advenimiento, produciendo un cambio radical. Prema es experiencia suprema del silencio, una celebración interior, cumpliendo el final de su obra, Dios en su triple encarnación.

Hablando el día 19 de julio de 2012. Swami, Iyotihmayi

Baba, en este cuerpo cansado, me siento relajado, gozando en mi propio centro. Todo resbala, nada quiero, solo vivir en este estado en el cual me encuentro.

Te encuentras experimentando, disfrutando.

Baba, de este cuerpo de músculos, grasa y huesos, el cual un día dejaré, queda solo una masa de materia sin valor, no sirve, se desecha, se pudre, desapareciendo todo de él.

No eres morador manifestado en el cuerpo, experimentas el juego de vida, degusta toda de ella.

Eres dios, conciencia reflejada en el centro del corazón. Este es un músculo, el corazón solo proporciona vida al cuerpo. El alma da vida al corazón. Cuando el espíritu experimentó lo necesario, se despega del cuerpo, queda solo materia sin valor.

Al corazón lo llaman residencia del alma; el alma se manifiesta reflejado como un espejo.

Señor, la manifestación del alma crea el ser, estoy más allá de nombres, forma. No dudo acerca de por qué mi existencia.

Toda alma se encuentra en resplandor. Trasciende tiempo y espacio. No participa, solo observa. Ustedes son existencia, divinidad. Cuando prema sai se encuentre frente a ustedes, experimentarán, disfrutando, ver en sus ojos la manifestación de Dios.

Gracias, amado Swami.

Reencarnación es algo normal. Desde niño es algo habitual. Después de años pude comprender; diferentes experiencias me suceden a diario, experiencias de reencarnación, hasta que el amado Swami me dijo:

Comparte el juego de vida y sus diferentes experiencias de reencarnación. Escuchar, reflexionar, absorber.

Todo cambió, la visión interior se abrió, puedo ver todo de mí, Se fue revelando, consciente de este preciso estado en el aquí y ahora. Si me sostengo de la mente, puedo ver situaciones del pasado, todo de mi vida anterior. Swami despertó, abrió algo cerrado; vivía diferentes situaciones a diario, me encontraba dormido. Cambió mi estado de consciencia mostrándome vidas anteriores. Me dijo:

Esta vida, vibras energía de vida anterior, revelando diferentes momentos y tiempos. Hoy despierto en ti para que puedas ver, recordar cómo trabajas para Dios.

Swami hizo un despertar, poder ver diferentes momentos, una película de mi vida anterior; comprender, ser consciente porque estoy viviendo en este país, ciudad, barrio, con ciertas personas que me acompañaron desde la infancia hasta el día de hoy: Karma. Experimentar del pasado se llama Nitiun. Trabajé para Dios en la vida anterior y en esta vida actual trabajo junto a Dios, disfrutando de la última encarnación; todo tiene una causa.

No tengo conocimiento libresco relacionado a la reencarnación; solo puedo comentar, compartir experiencias con Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. Todo lo que comparto es experiencia personal con Swami. Dentro de uno se revela la verdad, solo en él se puede comprender, disfrutar. Si La mente se encuentra gobernada por los sentidos, va por caminos de dudas y desconfianza, obstáculos. El corazón es un área, en él se encuentra reflejada la verdad. Cada ser debe seguir la intuición del corazón. Comparto experiencias de vida, tan naturales y a la vez maravillosas. Swami así lo decide.

Recuerdo diferentes momentos de esta vida, desde mi nacimiento hasta la fecha. Puedo comprender más claramente todo de la vida, desde el caso de la reencarnación personal —quién fui en las dos vidas anteriores—, así como también las reencarnaciones de personas allegadas y de seres queridos. Puedo ver, comprender, contemplar sobre las diferentes encarnaciones y por qué compartimos parte de estas vidas juntos. La vida es un juego: nacer y morir, morir y nacer. Llega el momento final, dejas el cuerpo, ya cumpliste tus diferentes historias, reencarnaciones; no nacer, el juego llegó al final.

Esta historia personal es manifestación de Swami. Esta vida de Horacio Mendoza es creación de Swami. Este nombre mundano es puesto por mis padres mundanos, yo no soy este nombre ni este cuerpo, vivo, me manifiesto en él. Mi nombre me ha dado hace cientos de años Swami, con un propósito del juego de su creación. Tampoco pertenezco al nombre espiritual Iyotihmayi que también tiene un tiempo manifestándose desde el estado burdo mundano al estado de trascendencia. En estos diferentes planos este ser con este nombre se manifiesta, solo el tiempo que tenga que ser. Luego, cumplida la tarea, regresaré siendo uno en Dios. En este estado no existen nombres ni formas, soy uno en Dios; la ola se trasforma en mar, la cual nunca dejó de ser mar, solo tuvo cierto tiempo manifestándose por fuera y luego se fundió siendo solo uno.

Swami ha creado esta vida, soy consciente de mis dos vidas pasadas. Iyotihmayi ha vivido en dos cuerpos, con nombres mundanos e historia mundana, pero el ser viviendo, manifestándose en ellos, es alma. Viví en cuerpos diferentes, no identificándome como real. Swami en distintos momentos de mi vida ha manifestado mis dos vidas anteriores. En el trascurso del tiempo reviví la vida de un hombre: siendo soldado, pude ver, vivir diferentes momentos. Montado en caballo, sentí valor, fuerza, carácter, gran valentía. Todo es su creación, él ha creado esa historia con un propósito. Así también, Swami, siendo Shirdi Sai Baba, creó la vida de la mujer anterior a esta vida actual.

Cuando fui por primera vez a India, aparecí en Shirdi, Ashran de Baba de Shirdi. No comprendía por qué había llegado a ese lugar, ya que me dirigía a ver a Sathya Sai Baba a Puttaparti. Luego de estar unos días en Shirdi y experimentar diferentes milagros, pude ir a ver a Sathya Sai Baba. Unos años más tarde, Swami me enseña por qué llegué primero a Shirdi, debía presentarme ante la energía creadora de Baba de Shirdi: la misión, la historia de esa mujer había sido cumplida; todo fue y es perfecto como Swami así lo decide. Luego reencarno doce años después, en este cuerpo actual. Fue creación de Bhagavan Sri Sathya Sai baba, es su voluntad; no existe un movimiento que no sea voluntad de Swami. Hay situaciones en que Swami me dice qué debo hacer y, aunque no comprendo el porqué de algunas cosas, hago todo lo que quiere, él sabe.

Me sucede en ocasiones poder ver, conocer historias de vidas pasadas de algunos seres. Conocer diferentes etapas de sus vidas, algunas creadas con propósito divino. Entre algunos seres, imagen reencarnación de personas conocidas a nivel mundial.

Me dice Swami:

Te encuentras fuera de una imagen o forma. Amor expresa divinidad, eres parte de mí, trabajas junto a mí, regresas a mí. Eres amor, vives en cuerpo, no eres el cuerpo, sí conciencia pura.

Baba, toma todo de mí. Existen situaciones, energías que debo compartir, aun así, tú me pides, sin dudar. Sí, sí, sí, todo lo que pides sí hago.

No debes preocuparte, solo compartir. Todo es mi voluntad, absolutamente todo está creado por mí. Eres libre. Todo es así y así será. Mi trabajo está creado. Debes seguir, el tiempo es testigo, tú y yo somos uno, nunca dudes.

Baba, amado Swami, nunca dudé ni dudo de ti.

Despreocúpate, solo disfruta, yo sostengo todo.

Gracias, amado Swami. Om Sai Ram.

La vida es un juego nos enseña Swami, cada ser tiene un camino, una misión por cumplir. Los estados de vida son diferentes, cada ser vive en un estado de conciencia y la conciencia en sí es una, los estados son diferentes. La conciencia es un edificio, cada piso se debe subir por escalera, cada escalón es un estado de conciencia; vamos pasando escalón por escalón, prueba tras prueba, y en cada escalón cosechamos experiencias que necesitamos transitar. Así, sucesivamente, subimos de reencarnación en encarnación. Con el paso del tiempo, subimos al primer piso. De ahí empezamos de nuevo subiendo al segundo piso. En cientos de reencarnaciones un día llegamos al último piso, encontrando la liberación final. El edificio es el ministerio de educación y cada piso representa una entidad: jardín, primaria, secundaria, universidad; el último escalón es el examen final. El edificio es el ministerio de educación (Dios), empezamos desde el escalón cero, hasta llegar al punto final, ascensión del cuerpo de luz, transfiguración y ascensión, de existencia a trascendencia. En todo este proceso, vamos aprendiendo diferentes técnicas, yapa, meditación, cantos devocionales, rezo, yoga. etc. Todo ello va preparando, ayudando a pasar diferentes exámenes. Regalos de Dios que nos entrega para aliviar el camino. Llega el momento de despertar, ser consciente; nunca fui cuerpo, carne, músculos, huesos; nunca, líquidos, orina, semen, transpiración, bilis; ni fui ojos, oídos, boca; aire vital, ni el observador. Te encuentras sin tiempo ni espacio, solo uno. Swami y el ser uno, solo uno.

Vivir el momento

La verdad se encuentra presente, aquí y ahora. Swami me ha enseñado en diferentes tiempos, formó mis dos últimas vidas. Dos historias diferentes, dos cuerpos diferentes. Hombre y luego mujer. Dos historias cumplidas a la perfección. Hoy estoy en este cuerpo, así Swami lo decidió.

Soy consciente del pasado, de sus diferentes juegos. La historia del hombre militar, en lucha, en servicio a su patria. Luego la historia de la mujer, vida anterior, que fue creada por Shirdi Sai Baba sirviendo a la patria, apoyándose en valores humanos: puesta en práctica, como primer requisito, el servicio de educación y salud gratuito para todos los seres, sin distinción de casta o ideales. En ese tiempo, trabajando en el país junto al pueblo, nos encontrábamos en el puesto número uno a nivel mundial en educación y salud. Esta historia escrita lo dice. También es obligación del estado nacional ser responsable de educar y asistir en la salud gratuita a todo su pueblo si distinción social. La educación forma hombres rectos, alinea a tener un país libre, en paz, compartiendo amor. El servicio del hombre es servir a Dios. Este es el camino de la educación. Implementar el respeto a todo ser humano. Una nación libre, en paz. Un mundo en armonía.

En la actualidad, Swami, en su cuerpo sutil, sigue trabajando. Ha renunciado a su cuerpo físico, pero su trabajo sigue en pie, entregando a la humanidad centros de atención de salud gratis. Así también sistemas de educación, escuelas, facultad, servicios gratuitos, a nivel mundial. El servicio de Swami es atraer seres hacia la verdad absoluta.

Swami dice: “Tu historia siendo mujer en vida anterior fue mi decisión y creación. Dios es omnipresente, omnisciente, omnipotente; muevo los hilos del pasado, presente y futuro, es mi voluntad”. Swami juega con estas historias y otras para enseñarnos que no somos este cuerpo de hombre o mujer, pasamos de vida a muerte, reencarnación, encarnar en otro cuerpo. En cada nacimiento tuve diferentes nombres mundanos que fueron puestos por los padres mundanos. Pero el ser que se manifestó y manifiesta en estos cuerpos, historias diferentes de vidas, es la misma alma. Es como un sueño, vengo de Dios y regreso a Dios sin nombre ni forma, siendo solo uno en él.

Cuando deje este cuerpo actual físico mundano, dejaré de renacer, encarnar, ya cumpliré la etapa final, llegaré al último examen. No reencarnaré. Trasciendo estados, el alma; la presencia se funde en el espíritu Divino, el estado causal. Trasciende los seis cuerpos, fundiéndote uno en Dios. El río se trasforma en mar. La ola del mar regresa otra vez al mar, la ola nunca se despegó del mar, solo estuvo cierto tiempo manifestándose por arriba del mar. Llegó el momento de disolverse, fundirse, siendo un solo Dios. Este es el estado último final de todo ser. Cada uno, a su debido tiempo, llega a ser conciente uno en Dios.

Mientras, sigo manifestándome en esta vida mundana de existencia, aunque pertenezco al estado de trascendencia. Cuando dejo este cuerpo, el nombre mundano también desaparece. Al dejar el cuerpo no más encarnar. El nombre Iyotihmayi se desintegra junto con la mente. Al no existir la mente, ya no hay más nombres ni formas, a Swami regreso, aunque nunca nos separamos. La gota del océano nunca dejó de ser océano. Swami es el creador de todo este juego universal. En este juego mundano estamos jugando y experimentando su creación.

Swami enseña: