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¿Y si cuidar de tu cuerpo se convirtiera también en una herramienta para el desarrollo espiritual? Aquí tienes 21 rituales de bienestar. 21 melodías para el cuerpo y el alma. Respiraciones, frutas y verduras, zumos de hierbas, aceites esenciales, hidrolatos, arcilla, baños de pies, movimientos... Con el paso de los días y de las estaciones, estas prácticas nos proporcionan más energía, un mejor sueño, una inmunidad fortalecida, una tez más luminosa, pero también más ligereza, relajación y alegría de vivir. Más allá de sus beneficios para nuestra salud, estos rituales se convierten en un camino iniciático, una vía de transformación y de belleza cuando se practican conscientemente. Así, el enjuague bucal con aceite de sésamo depura el cuerpo, pero también las palabras y los pensamientos; la coherencia cardíaca regula el estrés y desarrolla el valor, mientras que el cepillado en seco restaura suavemente nuestra luz barriendo las células muertas y la falta de autoestima.
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Seitenzahl: 149
Veröffentlichungsjahr: 2024
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Rituales
energéticos
NOTA IMPORTANTE: en ocasiones las opiniones sostenidas en «Los libros de Integral» pueden diferir de las de la medicina oficialmente aceptada. La intención es facilitar información y presentar alternativas, hoy disponibles, que ayuden al lector a valorar y decidir responsablemente sobre su propia salud, y, en caso de enfermedad, a establecer un diálogo con su médico o especialista. Este libro no pretende, en ningún caso, ser un sustituto de la consulta médica personal.
Aunque se considera que los consejos e informaciones son exactos y ciertos en el momento de su publicación, ni los autores ni el editorpueden aceptar ninguna responsabilidad legal por cualquier error u omisión que se haya podido producir.
Título original en francés: Rituels d’énergies.
© Hachette-Livre (Le Lotus et l’ Éléphant), 2021.
© del texto: Arouna Lipschitz y Stephan Jaulin, 2021.
© de la traducción: Ana Duque de Vega, 2024.
© de esta edición: RBA Libros y Publicaciones, S.L.U., 2024.
Avda. Diagonal, 189 — 08018 Barcelona.
rbalibros.com
Primera edición: mayo de 2024.
ref: OBDO342
isbn: 978-84-9118-940-4
aura digit · composición digital
Queda rigurosamente prohibida sin autorización por escrito del editorcualquier forma de reproducción, distribución, comunicación públicao transformación de esta obra, que será sometida a las sanciones establecidas por la ley. Pueden dirigirse a Cedro (Centro Español de Derechos Reprográficos, www.cedro.org) si necesitan fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra (www.conlicencia.com; 91 702 19 70 / 93 272 04 47). Todos los derechos reservados.
Arouna Lipschitz
y Stéphan Jaulin
Rituales
energéticos
Secretos de salud y de belleza para el cuerpo y el alma
traducción de ana duque
Contenido
Prólogo10
LA MELODÍA MATINALLa alegría de estar con vida17
Ritual1 Respirar la vida19
Ritual2 Al ritmo del corazón22
elPLUS para el alma de ArounaLa inteligencia del corazón24
Ritual3 Una boca sana26
elPLUS para el alma de ArounaHablar honestamente29
Ritual4 Activar la piel con el cepillado en seco32
El PLUS para el alma de ArounaEl amor hacia uno mismo36
Ritual5 Engrasar los engranajes39
LA MELODÍA DEL MEDIODÍAEl apetito por la vida 41
Ritual6 Aguas florales: agua de vida45
El PLUS para el alma de ArounaEl amor: nuestra historia de agua 48
Ritual7 Pasarse a lo verde 51
El PLUS para el alma de Arouna¡Que se haga la Luz!56
Ritual8 Frutas y hortalizas60
El PLUS para el alma de Arouna«De dos cosas Luna, la otra es el Sol»64
LAMELODÍA DE LA TARDEUna pausa a medio camino71
Ritual9 Los ojos felices75
El PLUS para el alma de ArounaVisión del infinito77
LA MELODÍA DEL ANOCHECERUno duerme según haya hecho la cama81
Ritual10 Vivir sobre un pie zen85
El PLUS para el alma de ArounaBasta a cada día su propio mal… ¡y su alegría! 88
Ritual11 La respiración consciente90
El PLUS para el alma de ArounaLa danza de los principios masculino y femenino93
Ritual12 Relajación del vientre96
El PLUS para el alma de ArounaAdentrarse en la amabilidad98
LA MELODÍA DE LOS MÚSCULOSEl movimiento es la vida103
Ritual13 Rejuvenecer en movimiento106
Ritual14 Solarmente juvenil108
LA MELODÍA DE LAS ESTACIONESLa armonía en el cambio113
Ritual15 Nutrirse al ritmo de las estaciones118
Ritual16 El otoño en medios tonos120
El PLUS para el alma de ArounaSe recoge lo que se siembra122
Ritual17 El invierno. Navidad, dulce Navidad...124
El PLUS para el alma de ArounaConfiar en el proceso126
Ritual18 La primavera: el nuevo jardín128
El PLUS para el alma de ArounaLa limpieza interior130
Ritual19 El verano: la profusión exuberante132
El PLUS para el alma de ArounaLa diversión sagrada 134
Ritual20 Lo esencial: los aceites esenciales136
El PLUS para el alma de ArounaSentirse bien142
Ritual21 La fuerza de la Tierra: la arcilla144
El PLUS para el alma de ArounaEl amor por la Tierra147
Cuidar de uno mismo. Una elección espiritual150
NOTAS154
PARA LÉA, QUE SIEMPRE HA ESTADO AHÍ PARA MIS LIBROS
PARA PRUNE, CATHY, SARAH
POR SUS PRECIOSAS APORTACIONES
leyenda
Texto de Arouna
Texto de Stéphan
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Prólogo
Estos veintiún rituales constituyen la melodía cotidiana de salud y bienestar del naturópata Stéphan Jaulin. Y en la actualidad se ha convertido en la mía propia.
Conocí a Stéphan hace tres años.
Con su enfoque energético-intuitivo de la salud natu-ral, junto al mío, espiritual-iniciático de la belleza del alma, en seguida pudimos constatar que la aspiración a gozar de una salud natural y de la belleza en todos los ámbitos era nuestro anhelo común.
Me reí de la reticencia de Stéphan a admitir que la belleza era para él igual de importante que la salud. Y nos reímos juntos a carcajadas cuando le conté que en una ocasión había oído decir a O. M. Aïvanhov en una de sus conferencias que si Dios no fuera tan bello, no le amaría tanto. ¡Lo mismo me pasa a mí!
Desde entonces, he hecho mía esa genialidad y he asumido tranquilamente la fórmula «belleza, belleza, mi única inquietud». Especialmente porque las explica-ciones de Aïvanhov en su momento habían descartado cualquier posible equívoco sobre el riesgo de pecar de inmodestia con semejante posicionamiento.
Aïvanhov había explicado que, en el Árbol de la Vida cabalístico, la estética se sitúa por debajo de la ética. Esla Corona del Árbol. En el plano del corazón, la ética, nuestros valores son la expresión concreta de nuestra estética, de nuestro amor a lo que es Bello. De modo análogo, en el plano físico, la magnificencia de un ser humano es una manifestación de la Belleza divina.
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El problema es que hacer resplandecer esta Belleza que existe en cada uno de nosotros, hombre o mujer, no es una tarea fácil. Se trata, ni más ni menos, que de en-carnar nuestra luz interior, la energía espiritual de nues-tra alma. Será ella quien, en última instancia, irradie a través de nosotros en forma de belleza, de bienestar y de salud.
Stéphan me confesó entonces que eso era lo que buscaba desde el principio en su carrera como natu-rópata, que su disciplina corporal era su herramienta personal de elevación espiritual, pero que era cons-ciente de que su alma todavía no vivía a la altura de su sensibilidad corporal. Por mi parte, tuve que reconocer que no había llegado hasta el final en la renovación espiritual en la que se basa La Voie de l’Amoureux(El camino del Enamorado)2, que vengo elaborando desde hace años: una espiritualidad encarnada en mis relacio-nes pero también en mi cuerpo. Posiblemente existía una consciencia visceral, incluso orgánica, pendiente de ser incorporada a mi ideal de belleza interior y de madurez juvenil para llevar mejor las arrugas, la piel debajo de los brazos que comienza a marchitarse y otros avatares del transcurso del tiempo. Mi sensibilidad corporal todavía no estaba, por así decirlo, a la altura de mi grado de elevación espiritual.
Entre una cosa y otra, entre tratamientos y conversa-ciones, llegamos a determinar que solo al cuidar nuestro bienestar corporal con la consciencia de la belleza de nuestra alma se revela eso que hemos dado en llamar Belleza-Consciencia. Una belleza que manifiesta nuestra luz interior.
¿Qué pasaría si preparásemos con esmero un cóctel sin alcohol, pero lleno de agua de vida compuesta por los «secretos de salud» naturópatas de Stéphan y mis «secretos sagrados» espirituales? Elaborar un ritual de prácticas cotidianas y estacionales como un camino de belleza y de bienestar enraizado en la Luz… Una ruta iniciática del bienestar. ¡Un seductor desafío!
Para ser coherente con esta idea, integré en mi pro-grama cotidiano los rituales naturópatas de base de Stéphan. Ya tenía conocimiento de algunos de ellos, pero hasta entonces había mostrado bastante escepticismo,
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incluso rebeldía, hacia todos esos trucos «naturales» capaces de cambiar la vida de una a la velocidad del relámpago. ¡Vaya sorpresa! La consciencia que añadí a esos rituales hizo más ligero, incluso delicioso, el enfoque vital de Stéphan. El sentido iniciático que poco a poco se me fue revelando en cada una de las prácticas selec-cionadas por ambos consiguió expandir mi consciencia corporal. Mi cuerpo cada día se hace más amigo mío, acepto mejor las leyes de la Naturaleza, de la encarna-ción. He vuelto a hallar a un tiempo la energía vital y la alegría de vivir físicamente sobre la Tierra. ¡Por fin!
Doy la palabra a Stéphan, para que él mismo, con su propia voz, explique qué es lo que una mayor conscien-cia y un aumento en el sentido iniciático ha aportado a sus prácticas corporales.
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Mis principios naturópatas se basan en tradiciones milenarias que han perdurado con el paso del tiempo. Se asientan en los cuatro procesos de base de nuestro organismo: eliminación, asimilación, absorción y diges-tión. ¡Es algo muy simple y funciona!
Desde hace veinticinco años practico diariamente los rituales de bienestar que propongo en esta obra, aunque a decir verdad, desde que Arouna ha compartido con-migo el sentido iniciático que ella es capaz de encontrar basándose en las leyes del universo, sus iluminadores enfoques han incorporado más alegría y ligereza a mi vertiente más rígida, la que tiene que ver con la disci-plina. Tengo la sensación de estar en contacto con mi ser verdadero, y poder desplegar mi campo de luz interior hasta el infinito.
Sirva de ejemplo el hecho de que si no hubiera con-tado con la mirada de su amistad espiritual, no habría llevado tan bien la repentina aparición de mis canas. De hecho, cuando esto sucedió, empecé a presenciar el debilitamiento de una creencia que, sin yo saberlo, se había apoderado de mí con fuerza: envejecer es volverse feo. Siempre había vivido de forma negativa la ineluc-tabilidad del tiempo.
Liberado de mis expectativas de falsa juventud, mi disciplina física se tornó más sabia, es decir, menos competitiva. ¡Por fin! Mi alma se reconcilia cada día un poco más con el paso del tiempo y las leyes del universo. Sentido y consciencia me han permitido añadir a mi idea de belleza y de vitalidad una verdad: es el matrimonio entre el amor por la Luz y el amor por la Tierra lo que nos hace bellos a cualquier edad.
Mis rituales, ya eficaces desde el punto de vista corpo-ral, se convirtieron en aliados de mi alma, sin la búsqueda del rendimiento de la apariencia. ¡Al fin!
En última instancia, Stéphan y yo misma actualmente estamos convencidos de que el sentido, y en conse-cuencia una mayor consciencia, transforma cualquier tratamiento y ritual de bienestar o de belleza en un viaje iniciático.
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Trabajar con la Luz espiritual en el campo de la ener-gía y del bienestar es una auténtica iniciación a la encar-nación de la Belleza que está adormecida en cada ser humano. Conforme a la ley del universo: la energía sigue al pensamiento, nuestro buen aspecto es la prueba de realidad de cómo cuidamos con consciencia de nuestro cuerpo físico y nuestra alma.
Así pues, podemos descubrir en qué medida el poder de la mente y el sentido que le damos al trabajo sobre los sentidos incrementan la fuerza natural de los rituales que proponemos en esta obra, en tanto que disciplina cotidiana de bienestar y salud. Cómo la consciencia, al iluminar nuestros aspectos más sombríos, hace que resplandezca nuestra magnífica y soberana Luz interior hacia el exterior. Cómo esta Luz iluminará progresiva-mente nuestro envoltorio exterior, nuestra piel, y permi-tirá que vislumbremos de forma objetiva nuestra belleza interior en el espejo.
Stéphan y yo estamos convencidos de que muy pronto la neurociencia confirmará que la Luz es un acelerador vibrador de la célula y, en consecuencia, un potente «anti-edad» espiritual, en una magnitud proporcional a la medida en que incorporemos nuestra consciencia a las prácticas de bienestar y belleza.
Esta melodía a dos voces, natural y espiritual, que respeta las leyes de la vida al mismo tiempo que las leyes del universo, es lo que deseamos poder ofrecer en estas páginas.
Arouna Lipschitz
Quién nos despierta?
Cada mañana, tras una noche tan profunda como la memoria, surgimos de un punto de la eternidad.
Sorprendidos, felices, ansiosos, a menudo indiferentes o simplemente con demasiadas prisas para pararnos a reflexionar sobre ese rutinario misterio:
Despertar no es algo que esté garantizado. ¡Y, sin embargo, aquí estamos! ¿Quién nos despierta? ¿Quién nos trae desde el más allá de nuestras noches? ¿Por qué?
Regreso al tiempo.
Existir.
Escindirse para nacer al nuevo día que llega, a los otros.
Arouna3
LA MELODÍA MATINAL
La alegría de estar con vida
?
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Algún día diré sí a mi nacimiento.
Gaston Miron (poeta de Quebec)
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Ritual 1
Respirar la vida
Todo existe al principio y ese «TODO» comienza con nuestra primera inspiración: una vez cortado el cordón umbilical, tomo una bocanada de aire y allá voy… ¡a por la vida! Toda mi vida está ante mí hasta mi último aliento, mi última espiración.
Es el momento sagrado del nacimiento en el que queda grabada en nuestro cuerpo la acogida más o menos alegre de nuestra llegada a la Tierra. Todas las mañanas de nuestra existencia, la misma escena se repite: ¿felices de haber nacido? ¿Contentos de empezar un nuevo día?
Cada mañana, sabemos que ya hemos dejado de estar dormidos cuando tomamos consciencia de nues-tra respiración. Lentamente la consciencia se expande, comenzamos a percibir el cuerpo y los primeros pen-samientos del día. ¿Vamos? ¿No tenemos ganas? ¿Con alegría o simplemente porque hay que hacerlo?
ESTAR VIVO: Tomarse el tiempo cada mañana para recibir ese milagro de estar vivo. Acompañar con ese fin de forma consciente el sutil movimiento respiratorio que nos indica que nos acabamos de despertar, y que, por tanto, ¡estamos vivos! Después de todo, nadie nos puede garantizar que nos despertaremos tras la noche, cuando no estamos conscientes. Cuando dormimos, ¡no sabemos que estamos durmiendo! Y al despertar esta-mos inmersos, a menudo sin darnos cuenta, en lo que he dado en llamar la Nostalgia del más allá, ese espacio en el límite de lo temporal y lo intemporal marcado por el conflicto del nacimiento: ¿debería salir de la cama o no? En el momento de nacer, no podemos escoger realmente: nos hemos visto obligados a salir al exte-rior… Pero seamos honestos: además de la nostalgia del paraíso perdido, muchos de nosotros todavía sienten
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aquello que los terapeutas denominan «el trauma del nacimiento».
Cada mañana, de forma más o menos consciente, debemos enfrentarnos a ese «trauma»: lamentarnos de estar sobre la faz de la Tierra. Sin contar con el miedo a todo y a nada, al futuro, a lo desconocido, a las difi-cultades, a las contradicciones, a las limitaciones y a la sensación de escasez imposible de colmar.
Por tanto, cada mañana también se nos ofrece la oportunidad de afirmar algún día nuestro sí definitivo a nuestro nacimiento, tras haber seguido de forma cons-ciente y con toda libertad el proceso de transmutación del sufrimiento de nuestro niño herido en alegría de vivir, literalmente la alegría de estar vivo. Y por ende, de curarse de la nostalgia del otro lado, la tristeza onto-lógica del paraíso perdido, de nuestro origen espiritual.
Cada mañana es una nueva vida que empieza. Entrar en contacto con el poder de un nuevo comienzo pro-pio del despertar, y responder «¡presente!» al día que empieza, permite domesticar ese SÍ radical que algún día tendremos que otorgarle a nuestro nacimiento.
Cada día, ese SÍ, superando a nuestros «sí, pero», libera la energía del ANHELO que acciona los impulsos, los deseos, el entusiasmo, el afán y otros movimientos del corazón que refrendan, hasta el final de nuestro viaje terrestre, la verdadera juventud, aquella que se carac-teriza por la alegría de vivir. Una alegría de vivir que se consigue al reconciliarse con el nacimiento, y comienza cada mañana con la gratitud de estar vivo en la Tierra. Todos los rituales que siguen, y todos aquellos que ya formen parte de nuestras vidas, se verán multiplicados por esta alegría.
En la base de cualquier trabajo de desarrollo per-sonal, sea en el plano que sea, del más físico a los más espirituales, se encuentra la alegría de vivir. Una alegría que conquistar un poco más cada mañana.
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EN LA PRaCTICA
Con los ojos todavía cerrados, ignorando los achaques del cuerpo anquilosado, apartando la nostalgia del más allá, así como los pensamientos relacionados con el peso de mi agenda, dejando a un lado las emociones o las informaciones provenientes de la noche, conecto mi mente, mi percepción, mi consciencia, al sutil flujo de la respiración. Durante algunos segundos pienso que estoy recibiendo un regalo: un día más para crecer, compartir, amar, ¡y seguir aprendiendo en mi forma encarnada!
«Empezamos a envejecer cuando dejamos de aprender», dice un proverbio japonés.
Digo GRACIAS a la fuerza vital que me regala un día más, imaginando una sonrisa en mi mente que va de una oreja a la otra por detrás de la cabeza.
A partir de esos segundos íntimos en resonancia con la Vida que late en nosotros, podemos comen-zar a entonar la melodía del despertar, observando en primer lugar
