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Mario Luna. Fundador de un equipo de expertos seductores, se ha consagrado al estudio de la seducción y la atracción desde 1999. En 2001 comenzó a desarrollar sus propias teorías mediante las cuales estableció un sistema eficaz y concreto con el que aumentar la capacidad de cualquier hombre para atraer al sexo opuesto. Asegura que ha decodificado a la mujer y muchos lo definen como el primer científico de la seducción en España. Actualmente se dedica a impartir seminarios y talleres dirigidos a hombres que desean aumentar su éxito con las mujeres.
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Seitenzahl: 1388
Veröffentlichungsjahr: 2010
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Colección: Sex Codewww.librossexcode.com
Título: Sex CodeSubtítulo: El manual práctico de los maestros de la seducción Autor: © Mario Luna
Copyright de la presente edición © 2007 Ediciones Nowtilus S.L. Doña Juana I de Castilla 44, 3o C, 28027 Madrid www.nowtilus.com
Editor: Santos RodríguezCoordinador editorial: José Luis Torres Vitolas
Diseño y realización de cubiertas:Opalworks Diseño y realización de interiores: JLTV
Reservados todos los derechos. El contenido de esta obra está protegido por la Ley, que establece pena de prisión y/o multas, además de las correspondientes indemnizaciones por daños y perjuicios, para quienes reprodujeren, plagiaren, distribuyeren o comunicaren públicamente, en todo o en parte, una obra literaria, artística o científica, o su transformación, interpretación o ejecución artística fijada en cualquier tipo de soporte o comunicada a través de cualquier medio, sin la preceptiva autorización.
ISBN 13: 978-84-9763-374-1
Libro electrónico: primera edición
ÍNDICE
CARTAAL LECTOR
1. UN POQUITO DE MI PROPIA HISTORIA PERSONAL
EL DÍA QUE TOQUÉ FONDO: LA HISTORIA DE MARTA
Una Decisión
Un Cambio
EL DÍA EN QUE EMPECÉ A CREER EN LOS AVEN: LA HISTORIA DEL MELLAO
Los Maestros Italianos
Todos Lo Llevamos Dentro
El Nacimiento De Un Nuevo Ídolo
El Mellao
Mi Primer Encuentro Con El Mellao
Ingrid, La Mujer Que Me Arrojó A Una Nueva Realidad
Un Universo En Crisis
La Actitud Que Me Abrió Los Ojos
El Impacto De Un Gran Maestro
El Principio De Un Nuevo Rumbo
La Comunidad Aven
Sex Code, El Manual Definitivo
La Peculiaridad De Sex Code, Su Riqueza
Cómo Servirte Del Manual
Dos Consejos Cruciales Para Estudiar El Manual
2. ¿QUÉ NOS ATRAE Y POR QUÉ?
La Atracción No Se Elige
La Atracción Femenina Es Más Compleja
LA RESPUESTA ESTÁ EN LA EVOLUCIÓN
La Primera Forma De Selección Natural
El Primer Replicante
Nuevos Replicantes
El Origen De La Vida
Robots Al Servicio De Los Genes
La Finalidad De La Vida: Sobrevivir Y Replicarse
El Cruzamiento Genético
La Atracción Como Herramienta De Los Genes
La Atracción Es Selectiva
La Mujer Nos Confunde De Nuevo
HOMBRE Y MUJER: ESTRATEGIAS REPRODUCTIVAS OPUESTAS
¿Qué Se Juega La Mujer Con El Sexo?
¿Qué Gana La Mujer Con El Sexo Indiscriminado?
La Mujer Promiscua No Sirve Bien A Sus Genes
La Mujer Selectiva Se Impuso En La Evolución
Los Hombres Se Comportan Como Espermatozoides;
Las Mujeres, Como Óvulos
Descalificar Es Más Importante Que Seleccionar
Selección Natural Y Selección Sexual
¿Monógamos O Polígamos?
El Mito De La Seducción Unisex
EL ESPEJISMO DE LA CONCIENCIA
El Cerebro Triuno
Las Funciones De Los Tres Cerebros
Los Conflictos Interiores
La Atracción No Se Da A Nivel Intelectual
El Cerebro Como Ornamentación Sexual
Conflicto De Programaciones
EL MECANISMO DE ATRACCIÓN EN LA MUJER
VSR: Valor De Supervivencia Y Replicación
El VSR Del Hombre Y De La Mujer Se Basa En Elementos Distintos
La Mujer Cualquiera Parte Con Un VSR Superior Al Del Hombre Cualquiera
El Macho Alfa
El Hombre Alfa
Macho Alfa Y Hombre Alfa
El Hombre Alfa Como Máxima Expresión De VSR
La Belleza, El Poder, El Dinero Y La Fama Como Muestras De VSR
El Atajo: Hazte Un Aven
Por Qué Ligan Los Aven
Los Aven: Maestros Del VSR
Recapitulemos Sobre Los Puntos Importantes
FANTASÍAS TÍPICAS FEMENINAS
Fantasía A: El Príncipe Azul
Fantasía B: La Media Naranja
Fantasía C: Marido Y Amante
Las Fantasías Como Modelos De Elevado VSR
Las Fantasías No Son Aspiraciones Siempre Conscientes Y No Siempre Se Realizan
La Ficción Femenina Bebe De Estas Fantasías
EL NUEVO RUMBO DE LA EVOLUCIÓN
Somos Máquinas Obsoletas
¿Qué Está Anticuado?
Más Cosas Anticuadas
El Futuro
La Rebelión De Las Máquinas
Pon Los Genes A Tu Servicio, No Al Revés
¿Cómo Saber Si Eres Un Verdadero Macho Alfa?
La Guerra De Sexos Ha Pasado A Ser Un Juego
Jugando Con Máquinas Arcaicas 090
3. NOCIONES PREVIAS AL JUEGO
UNA HISTORIA PERSONAL
El Juego No Es Estadística
Aunque La Suerte Influye, El Juego No Es Suerte
Para Ver El Juego, Hay Que Tomar La Píldora Roja
Lo Que Yo Desconocía: La Obviedad Esquiva
Tú Vas A Estar Más Preparado
TERMINOLOGÍA AVEN
Adopta La Terminología Aven
Usa El Glosario Que Hay Al Final Del Libro
Algunos Ejemplos
SISTEMAS DE PUNTUACIÓN
Por Qué Puntuar
Forma De Hacerlo
Increíble, Pero Cierto
Elige Lo Que Te Haga Más Feliz
LOS PERSONAJES DEL JUEGO
El Aven
El Frusco
Tu Peor Enemigo
Clases De Frusco
El Origen Del Frusco
El Natural
Los Naturales Hablan Otro Idioma
Cómo Estudiar Un Idioma
Los Naturales Son Un Objeto De Estudio
Una Bella Amistad
El Puente
El Naturaven
Otros Personajes
El Objetivo
El Set
Obstáculos
El Ala
El Pivote
LA IDENTIDAD DEL AVEN
La Identidad Es La Base De Tu Atractivo
Una Identidad Poderosa
Desarrolla Tu Identidad
Vende Tu Identidad
Conéctala A Tu Identidad
Por Qué Conectarla
De Vuelta A Tu Caso Personal
INTERRUPTORES SEXUALES
Los Obvios
El Efecto Halo
Tus Opciones
El Atajo
Actúa Y Siéntete Como Ellos
La Preselección
Qué Es El Interruptor De Preselección
Origen Del Interruptor De Preselección
El Caso Extremo: Sexo Inmediato
Una Caricatura Del Uso De La Preselección
Preselección Negativa
Las Mujeres No Son Conscientes Del Interruptor De Preselección, Ni De Muchos Otros
Estatus O Valor Social
¿Qué Es El Estatus O Valor Social?
La Expresión Máxima Del Estatus O Valor Social
La Forma Más Común De Valor Social
Otras Expresiones Del Estatus
Lo Guay Como Expresión De Estatus
La Prueba Social
Una Identidad Poderosa
La Personalidad
Una Inversión A Largo Plazo
Uno De Los Mayores Interruptores Sexuales
El Peso Evolutivo De La Personalidad
Mucho Más Sobre La Personalidad
La Presencia
La Presencia No Es Solo Apariencia
La Presencia También Se Puede Mejorar… ¡Mucho!
Puedes Llegar A Tener Más Presencia Que Los Guapos
Más Sobre La Presencia
Estimulación Emocional
No Importa Cómo Lo Hagas
Somos Adictos A Nuestras Emociones Intensas
Más Sobre Capturar Su Imaginación Y Dirigir Sus Emociones
La Fortaleza Mental
No Hay Nada Más Alfa
La Fuerza Te Acompaña
El Juego A Medio Y Largo Plazo Se Juega Aquí
Otros Aspectos De La Fortaleza Mental
El Estilo De Vida
Cuidado Con La Vida Que Expresas
Un Estilo De Vida Alfa
Una Cuestión De Apariencia
Una Regla Para Salir Del Paso
TIPOS DE LIGUE
El Mito Del Ligón Universal
Ligue Mecánico
Ligue Mecánico Manufacturado
Ligue Esporádico O Fruscoligue
La Maldición Del Fruscoligue
Fruscoligue Heroico
Cómo Sacar Tajada Del Fruscoligue
Ligue Activo O Sargeo
Ligue Activo Puntual Y Ligue Activo Prolongado
Contras Y Pros De Sargear
Requisitos Para El Sargeo
Un Ligue Para Aventureros
Particularidades Del Sargeo
Ciberligue
El Ciberligue No Es De Fruscos
Ideal Para Emprendedores Y Gente Sistemática
El Mejor Simulador De Vuelo
Conviene Combinarlo Con Otra Forma De Ligue
MUJERES: INSTRUCCIONES DE URGENCIA
El Factor Fulana
La Liberación Sexual Ha Enfatizado Las Diferencias
Gato Encerrado
¿Y Si Las No Quieren Esa Clase De Liberación?
Una Teoría Natural
Implicaciones Del Factor Fulana
El Poder De Una Palabra
El Movimiento Sexual Feminista
Tentativas Fracasadas
El Futuro Camino Del Feminismo
Radar Y Defensas
Qué Son Las Defensas
Cuándo Se Activan
Defensas Y El Factor Fulana
La Persistencia A Menudo Las Vence
Es Mejor No Ser Detectado Por El Radar
Descalificación
La Descalificación No Es “No Ganar”
Descalificación Y Defensas
Fuera Antes De Parpadear
Otra Asimetría Clara
Cómo Asegurarse De No Ser Descalificado
El Camino Del Aven Y Su Precio
La Parábola De La Lancha Deportiva
Algunos Ejemplos
La Actitud Del Expulsado
A Veces No Es Un Error
La Donna E Mobile
Inversoras De Bajo Riesgo
Seleccionando Personal Para Un Puesto
La Lista Negra
Causas Típicas De Descalificación
Congruencia
Las Mujeres Buscan Hombres Congruentes
Para Ser Congruentes, Hay Que Estar Dispuestos A Perder
Cómo Detectar Si No Estás Siendo Congruente
Haz Como Si Lo Fueras Hasta Que Lo Seas
Al Primero Que Debes Convencer Es A Ti Mismo
Categorías Femeninas
Categoría Básica: Amante Y Proveedor
La Categoría De Amante Es Poco Frecuente
Subcategorías: Dominante Y Sumiso
El Chico Malo (Peligro)
El Aventurero (Diversión)
El Seductor (Sexo)
El Artista (Sentimiento)
El Triunfador (Medios)
El Papaíto (Control)
El Chico Corriente (Lealtad)
El Supercalzonazos (Sumisión)
Hay Otras Categorías
Categorías Sin Éxito
Las Categorías Dan Lugar A Comportamientos Contradictorios
Los Rasgos Femeninos Son Más Encasillados Como Relación Larga
Quieres El Oro, No El Carbón
No Es Oro Todo Lo Que Reluce
Tests De Aptitud
Si No Has Sido Descalificado, El Proceso De Selección Continúa
Nos Ponen A Prueba
¿Captas La Indirecta?
Una Mujer Nunca Te Dirá Cómo Atraerla
La Estupidez De La Misoginia
Estate Preparado
Celebra Que Te Pongan A Prueba
Encontrarás Muchos Tests
Aros Psicológicos
Cómo Superar Los Aros Psicológicos
Crear Tensión
Mostrar Desaprobación O Desagrado
Faltarte El Respeto
Ir De Monjita
Tacto, Sensibilidad Y Discreción
Actuar De Forma Normal
Salir De Su Estado Favorable
Otros Tests
Cómo Superar La Mayoría De Los Tests
Aprende De Tus Errores
Contraataca
ERRORES TÍPICOS
Errores Típicos Del Frusco
Elegir La Píldora Azul
Criticar Antes De Poner A Prueba
Ser Tú Mismo
¿Le Gusto O No Le Gusto?
Derrotismo: No Es Lo Mío
Confundir Aprobación Con Atracción
Explicar Cuando Hay Que Aplicar
Comprar Su Compañía
Cualificarse O Alardear
Reforzar Su Rol
Mostrar Necesidad O Urgencia
Mentalidad De Escasez
A Las Mujeres Les Gustan Los Tímidos
Hacer De Esto Una Cuestión De Ego
Errores Típicos Del Aspirante A Aven
Obsesionarse Con La Materia
Convertirse En La Caricatura Del Macho Alfa
Pasarse De La Raya
Actuar Como Un Animalito Suplicante Después De Haberse Pasado De La Raya
Mal Calibraje
Falta De Congruencia
Intentarlo Demasiado
Derivados De Las Consecuencias Del Efecto Crisálida
Autosabotaje: Miedo Al Éxito
4. EL CAMINO DEL AVEN
LA PERSONALIDAD DEL AVEN
El Juego Del Valor: Rasgos y Comportamientos del Hombre Alfa
Confianza y Seguridad
Aplomo
Bienestar, Autocomplacencia Y Despreocupación
Ausencia De Impaciencia O Ansiedad
Cómodo Contigo, Con Ella Y Con La Idea De Tener Sexo Con Ella
Vida Sexual Plena
La Tensión Es Tu Amiga
Espíritu Aventurero
Amor Al Riesgo
Iniciativa
Control
Autoridad Y Dominio
Atrevimiento
Autonomía e Independencia
Tienes Opciones
No Necesitas Su Aprobación
Indiferencia Ante El Resultado
No Consientes Que Te Falte El Respeto
Diferenciación Atractiva
Desmárcate
Ves Seres Humanos De Carne Y Hueso
Selectivo y exigente
No Añadas Leña Al Fuego De Las Conversaciones Cotidianas
Cuando Ofrezcas Sexo, Ofrece Fantasías
Espíritu Ganador
Capacidad De Liderazgo
Que Te Envidie
Te Sigue O Se Pierde Algo
Opción Tuya O El Ridículo
Eres Más Guay Que Ella
Ten Siempre Una Respuesta Mejor
Atesora Tu Poder: No Te Expongas
No Regales
Muéstrate más poderoso que ella
Desármala de su atractivo
No Pongas El Cuello Bajo El Hacha Del Verdugo: No Al “No”
Que No Parezca Que Lo Intentas Demasiado
El Principio De Los Cebos
Da La Impresión De Que Puedes Irte De Un Momento A Otro
Comercia Con Su Validación
Niégale La Validación
La Falsa Autodescualificación
El IDES
El Nega
Desinterés Activo Frente Al Pasivo
Argumenta tus desarmes
Tu Realidad Es Más Fuerte
Ella Es Una Invitada En Tu Realidad
Dale Siempre La Vuelta A La Tortilla
Comunicar Tu Realidad No Es Ser Un Charlatán
Tú Eres El Premio
Acúsala, Malinterprétala, Desconfía
Eres El Examinador
Usurpa Su Rol De Mujer Objeto
El Rol Del Chulifresco Divertido
Vivisección Del Chulifresco
¿Chulo O Atrevido?
Vive El Papel
Descubre Y Modela Chulifrescos Reales
Encuentra El Punto
El Chulifresco Y El Nega: Distinción Y Convergencias
Juegos de roles y temáticas del chulifresco
Otras Formas De Tocarle Las Narices
Chulifresco Vs Frusco: Un Ejemplo Claro De La Mano De Deangelo
Comportamientos Y Salidas Típicas Del Chulifresco
El Juego Del Romance: Rasgos Y Comportamientos Que Generan 4CP
Focos A Ella
Júzgala Por Sus Acciones, Nunca Sus Palabras
Olvídate De Tus Sensaciones Y Céntrate En Las Suyas
Aduéñate Del Piloto Automático
Empatía Y Conexión
Curiosidad E Interés Genuinos
Sé Detallista
Caballerosidad E Instinto Protector
Muéstrate Protector Con Los Seres Próximos
Ten Un Concepto Positivo De La Mujer
Nunca Esperes Nada A Cambio De Tu Romanticismo
Practícalo Con Todo El Mundo
Relevancia Emocional
Conmueve
Sé Real
Autoridad En Su Mundo
Domina Sus Intereses Y Aficiones
Entiende Sus Mifas
Ya Has Estado Allí
Desactiva Su Piloto Automático
Unión Mágica: Interpretación Romántica Del Mundo
Explota Lo Mágico
Sois Los Protagonistas De Una Historia
Conspiración De “Nuestro Mundo”
Sé Peliculero
Sé Casualmente Su Hombre Ideal
Cosas En Común
Anticípate A Lo Que Quieren Oír
Anticípate A Su Propia Conciencia
Su Punto Débil
Su Fantasía: Una Mujer Con Pene
Cómo Parecer Una Mujer Con Pene
Seda Sus Defensas
Tus Puntos De Vulnerabilidad
Humildad Para Tus Hazañas Y Proyectos Reales
Corazón De Lobo, Piel De Cordero
Anticípate A Sus Objeciones
Escapa A Su Odio
Coartada De Corte
Muéstrate Como La Víctima Heroica
E Incomprendida De Un Drama
Fluidez En El Paso De Nivel: Dale Excusas, provoca y aprovecha sus estados favorables
Desvía Su Atención Del Paso de Nivel
Escapa Su Modo Lógico
Surfea por Sus Estados Favorables
Vela Por Su Necesidad De Excusarse
Piropos
Huye De Los Tópicos
Sorpréndela Con La Guardia Baja
Suminístralos Con Cuentagotas
El Juego De La Amplificación: Rasgos Y Comportamientos Que Potencian Tu Juego
Humor
Humor, Pero No Humor Autodegradante
Usa Un Humor Vivo
No Caigas En La Trampa Del Payaso
No Fuerces
No Muestres Que Esperas Recompensas
Misterio
Ambigüedad
Menos Es Más
La Punta Del Iceberg
Escasez
Espera: No La Prives Del Placer De Echarte De Menos
Sé Esporádico: Que No Te Dé Por Sentado
Vete En El Mejor Momento
Estás En Demanda
Se Está Agotando El Suministro
Máximo Impacto
Impredecibilidad, Suspense Y Expectación
Contraste
Montaña Rusa Emocional: Cielo E Infierno
Priva Y Dale
Dale Y Priva
Dos Adelante Y Uno Atrás
Habita Su Pensamiento
No Dejes Que Te Olvide
Que Te Asocie A Lo Positivo
Sé Lo Más Excitante De Su Vida
Que Se Lo Gane
Indisponibilidad: Las Trabas Son Imanes
Dale Trabajo
Que Invierta En Ti
Incítala A Que Se Cualifique
Sé Un Reto
Explota Su Lógica Retroactiva
Pasa Siempre De Nivel
Penaliza Y Recompensa
Domina Las Medidas De Prevención
Dale Algo Nuevo A Su Antivirus: “Craquéalo”
Comunicación Explosiva
Maestría En La Interpretación
Interactividad
Malinterpretación Creativa
Juego De Roles
Usa Material Enlatado
Adivinación Y Ciencias Alternativas
Lectura En Frío
Saca Punta Al Esoterismo
Lo New Age
La Pnl Como Amplificador
El Uso De La Hipnosis
El Anclaje
Frases Ardilla
Palabras De Trance
Averigua Su Sistema De Representaciones
Autohipnosis
LA INTUICIÓN DEL AVEN: CALIBRAJE
Cómo Calibrarte Desde El Sofá De Tu Casa
Práctica Vs. Teoría
Cada Mujer Responde Particularmente Bien A Algo
La Información Clave
Calibrar Es Como Afinar Un Instrumento
Aprende A Decodificar Estados
Calibra El Contexto
LA PRESENCIA DEL AVEN
Su Comunicación No Verbal
Ralentiza Tus Movimientos Y Actúa Con Serenidad
Ejercita El Control De La Respiración
Añade Profundidad A Tu Voz
Proporciona A Tu Voz Riqueza De Inflexiones
Dota A Tu Voz De Alcance
Hazte Un Maestro En El Uso De La Pausa
Domina El Arte De Las Miradas
Espacio Y Majestuosidad
Ausencia De Tics, Muecas Y Posturas, Gestos Defensivos Y Otros Elementos Que Delaten Inseguridad
Aprovecha El Poder De Las Posturas Evasivas
Riqueza De Gestos
Su Apariencia
Lo Que Te Hace Repulsivo
Falta De Higiene Externa
Falta De Higiene Interna Y Ejercicio
Mal Aliento
Apariencia Antiestética U Hortera
Peludez
Piel Descuidada
Potencia Tu Atractivo Natural
Deja Paso A Tu Yo Atlético
Únete Al Club Metrosexual
Bronceado
Róbale El Look A Un Famoso
Aprende A Servirte De Los Accesorios Sexuales
Pavoneo: La Teoría Del Bicharraco Exótico
Sexualiza Tus Posesiones
Dale La Vuelta A Tus Defectos
LA ESTRATEGIA SOCIAL DEL AVEN
Prueba Social
Formas De Ofrecer Prueba Social
Cultiva Las Mony Pennys
Búscate Un Ala O Un Pivote
Neutraliza Las Blocapollas
Solamiguea Las Blocalapas
Arrastra El Juego A Tu Terreno
No Atentes Contra Su Reputación O Autoconcepto
Guarda Discreción
Comportamientos Por Defecto
Estrategias En Rama
Limitación Temporal
Cambios De Entorno
No Tires La Vaca Después De Ordeñarla
MAGUEO Y DESTRUCTORES DE NOVIOS
Maguear
El Privilegio De La Competición.
¿Qué Es Maguear?
El Magueo Como Atajo.
Cómo Maguear
Cómo Evitar Que Te Magueen.
Destructores de Novios
No Te Dediques A Destruir Relaciones Importantes
El Código Aven
Las Cosas No Siempre Son Lo Que Parecen
Principios Básicos
LA MENTE DEL AVEN: JUEGO INTERNO
El Peso Del Juego Interno
Un Ejercicio Práctico
Componentes Del Juego Interno: Actitudes Y Creencias
Asimilando El Juego Interno
Actitud Del Aven
Amor A La Experiencia
No Quieres Pescado: Quieres Ser Pescador
No Reinventes La Rueda: Estudia
Admira A —Y Aprende De— Tus Rivales
Progresa En Todos Los Frentes
Adopta Un Objetivo Definido
Adopta El Principio De Mejora Constante
Persigue El Estado Del “No Ego”
No Pierdas La Mirada Del Tigre
Prepárate Para Sus Tentativas De Seducción
Olvídate Del Sexo
No Vas A Recibir, Vas A Dar
Vive En El Momento
Escucha Tu Lado Femenino
Prepárate Para El Sabotaje De Tus Emociones
Artista En La Acción, Científico En La Revisión
El Aven No Necesita Ganar
Gústate
Concibe El Juego Como Un Videojuego 385
Creencias Del Aven
Todas Las Mujeres Están Por Mí O Podrían Estarlo
Le Voy A Ofrecer Algo Que Nadie Le Ha Dado Jamás
La Mujer Es Adaptable: Su Tipo Apenas Cuenta
Habito En Mi Realidad
Si Algo Es Simple Para Mí, Lo Será Para Ella
El Mundo Es Mi Laboratorio
La Solución Está En El Entorno
Hay Otras Esperando
Afirmaciones
LA VIDA DEL AVEN
Relaciones
Crea O Únete A Un Grupo De Amigos De Actitud Positiva Y Decididos A Progresar En Esta Disciplina
Gánate La Amistad De Al Menos Tres Portentos
Gánate La Amistad De Al Menos Tres TBs
Trabajos
Actividades De Grupo
Aficiones E Intereses
Encuentros Mágicos
Inversiones
Accesorios
EL MÉTODO DEL AVEN
Esquemas Tradicionales De Acercamiento En Frío
El Mito De “Ligar No Es Para Mí”
Modelos Típicos
Modelo Directo
Reconocer El Modelo Directo
Evaluación Del Modelo Directo
Consejos A La Hora De Usar Este Modelo
Modelo De Romance
Reconocer El Modelo De Romance
Evaluación Del Modelo De Romance
Consejos A La Hora De Usar Este Modelo
Introducción Al Método Indirecto o Varose
Origen Del Varose
Filosofía Del Varose
Ventajas Del Varose
Cuándo No Usarlo
Consejos A La Hora De Usar El Varose
Cómo Sargear Con Tu Ala
Exposición General Del Varose
Las Tres Campañas Del Varose
Calentamiento
En Qué Consiste Calentar
Algunas Formas De Calentar
Advertencias Para El Calentamiento
Valor
En Qué Consiste La Campaña de Valor
Advertencias Sobre El Valor
Romance
En Qué Consiste La Campaña De Romance
Justificación Evolutiva Del Romance
Advertencias Sobre El Romance
Seducción
En Qué Consiste La Campaña de Seducción
Advertencias Sobre La Campaña De Seducción
Exposición Detallada Del Varose
Observaciones Generales
V1: Apertura
Finalidad De La Apertura
Una Buena Apertura
Tipos De Abridores
Características De Los Abridores Enlatados
Dinámica De La Apertura
Observaciones Sobre La Apertura
El Miedo Natural A La Apertura
V2: Valor H-M
Finalidad De V2: Valor H-M
Herramientas Básicas De V2
Dinámica De V2
Observaciones Sobre V2
V3: Valor M-H
Finalidad De V3: Valor M-H
Herramientas Básicas De V3
Dinámica De V3
Observaciones Sobre V3
R1: Romance Inicial
Finalidad De R1: Romance Inicial
Herramientas Básicas De R1
Dinámica De R1
Observaciones Sobre R1
R2: Romance Medio
Finalidad De R2
Herramientas De R2
Dinámica De R2
Observaciones Sobre R2
R3: Romance Último
Finalidad De R3
Herramientas Básicas De R3
Dinámica De R3
Observaciones Sobre R3
S1: Excitación
Finalidad De S1
Herramientas De S1
Dinámica De S1
Observaciones Sobre S1
S2: RUM
Finalidad De S2
Herramientas De S2
Dinámica De S2
Observaciones Sobre S2
S3: SEXO 473
5. MATERIAL ENLATADO
LÉASE ANTES DE CONSUMIR EL PRODUCTO
Las Rutinas Son Maleables Y Se Pueden Combinar
Todo Son Rutinas
Categorías Y Nomenclatura Abreviada
Tabla De Nomenclaturas Abreviadas
Algunos Tipos De Rutinas Se Usan Más En Algunas Fases Del Varose
Las Rutinas Más Típicas De Cada Fase Del Varose
De Dónde Salen Las Rutinas
¿Qué Es Una Buena Rutina?
¿Compensa El Uso De Rutinas?
Todo El Mundo Usa Rutinas
CREACIÓN Y USO DE HISTORIAS
¿Qué Historias Escoger?
Elimina La Paja
Sírvete De Un Titular Estimulante
Usa Un Gancho Introductoria
Cita Nombres De Gente Y Cosas Concretas
Subcomunica
Deja Incógnitas
Perfila Un Personaje
Comunicación No Verbal
Usa Efectos Especiales
Remata Tu Historia
OBSERVACIONES PARA EL USO DE RUTINAS: APRENDE A VIBRAR
No Dejes Que Ella Dirija La Conversación, O Pagarás El Pato
Evita El Atasco: Aprende A Exprimir Sus Comentarios
Cómo Vibrar De La Nada
Encuentra El Momento Preciso
Cómo Dirigir Para Vibrar
Juegos de Roles
Adapta Las Rutinas A Tu Propia Identidad
Sírvete De Hilos Múltiples Con Tus Rutinas Y Corta Los Hilos Que No Funcionen
La Rutina Como Vehículo
Formas De Dirigirte
RUTINAS ENLATADAS
Cómo Interpretar Lo Que Leas
Abridores (RA)
Abridores Directos (RADIR)
Malhechoras (RADIR)
El Huevo (RADIR)
Porque Soy Gay (RADIR)
Nuevo En La Ciudad (RADIR)
Mi Amigo Pregunta (RADIR)
Estudias O Trabajas Inverso (RADIR)
Mi Novia Dice (RADIR)
Amor A Primera Vista (RADIR)
El Cubito De Hielo (RADIR)
Fruscoparodia (RADIR)
Tres Minutos Para Impresionarme (RADIR)
Abridor Digital (RADIR)
Mensaje En Servilleta (RADIR)
Truco De Magia (RADIR)
Caramelos Pez (RADIR)
Caramelos Pez, Variante De Inazuma (RADIR)
Encuesta Estúpida (Radir)
Preguntas, Preguntas Y Preguntas (Radir)
Érase Una Vez (Radir)
Provocación (Radir+Sit)
Voy A Ligar Con La Mejor (Radir+V+C)
Esa Vieja Me Hace Tilín (Radir+Sit)
Abridores Situacionales (RASIT)
Meterte En La Conversación (rasit)
Arrastrar Al Debate (rasit)
Acusación (Rasit)
Pisotón (rasit)
El Caballero (rasit)
Viejos Conocidos (rasit)
Adoptar Papeles (rasit)
Abridores Indirectos (RAIND)
La Novia Celosa (raind)
La Colonia (raind)
Las Uñas (raind)
Talento Artístico (raind)
Quién Miente Más (raind)
Los Perritos De María (raind)
El Cerdo De Mi Vecino
Dos Chicas Peleándose Fuera (raind)
El Sortilegio —Versión Extendida— (raind+vul+v)
Poltergeist (raind+v)
Arquetipos Con Éxito (raind)
María (raind)
Frases De Valor (FV)
Rutinas de Valor (RV)
Las Mujeres Sois Predadores Sexuales —Versión Extendida— (Rv)
Por Qué Me Gusta La Nudista (Rv)
Demasiados Parecidos (Rv)
Un Chico Exigente (Rv+C)
Por Qué Soy Un Sobrao Y Un Narcisista (Rv)
Por Qué Soy Exigente (Rv)
Las Supernenas (Rv)
Test De Las Mejores Amigas (Rv+R)
El Tres (Rv+R)
El Siete (Rv+R)
El Siete Inverso (Rv+R)
Chiste De Los Pecadores —Versión Extendida— (Rv)
Piedra, Papel O Tijera (RV)
chiste Del Presidente (RV)
Beatos (Rv+R)
Miedo A Las Iguanas —Versión Extendida— (Rv)
Pánico En Los Urinarios —Versión Extendida— (Rv)
Sonrisa En Forma De “C” Y En Forma De “U” (Rv+R)
Detector De Mentiras (Rv+R)
Solo Usamos Un 10% De Nuestro Cerebro (Rv+R)
Memoria Fotográfica (Rv+R)
Carrera De Ratones (Rv+R+K)
El Test De Las Frutas (Rv)
Vosotras Sois Mi Prueba Social (Rv)
Destructor De Sala (Rv)
Mi Pequeño Harén (Rv+R+D+C)
No Me Gusta Malgastar Mi Semen —Versión Extendida— (Rv+C)
Soy Un Aven, Pero Paso (Rv+C)
Soy Un Aven. ¿Por Qué Iba A Querer? (Rv+C)
Soy Un Aven, Pero No Me Gusta Que Me Encasillen (Rv+C)
El Gorila De Margaret Thatchet —Versión Extendida— (Rv)
Llamada De Móvil (Rv)
Recursos De Móvil (Rv)
Repertorio De Preguntas (Rv+Aind)
Repertorio De Hechos (Rv)
Elvis Presley Era Castaño
Bruce Lee era un fumeta
El Trauma Reptil
Comiendo Pintalabios
Del Revés
Punto Ciego
Trucos de Magia (RV+R)
Rutinas Gestuales (RGEST)
Sonrisa Inicial (RGEST+V)
Ladeo (RGEST+V)
Aproximación En Semicírculo (RGEST+A)
Silencia (RGEST+V)
Dedo (RGEST+V)
Vaivén (RGEST)
Falcarse (RGEST+V)
Recueste (RGEST+V)
Murmullo (RGEST+R)
Otras Davs (DAV)
Cualificadores Y Desarmadores (RC, RD)
La Belleza Es Común (RD+C)
La Belleza Está A Dos Céntimos El Cuarto (RD+C)
Necesito Algo Más (RD+C)
En Qué Eres Diferente (RC)
No Eres Mi Tipo (RD)
Me Gustas, Pero No Hay Química (RD+C+V)
El Patito Feo (RD+C)
Aisladores (RAIS)
Rutinas De Identidad (RID)
Cruce De Sueños (RID+V+R+VUL)
Versión Simple (RID+V)
Frases De Romance (FR)
Rutinas De Romance (RR, RK, RVUL, RRUM)
Kinoescaladores (RK+R)
Kinotests (RK+R)
También Me Han Herido (RVUL)
Historias De Kipper (RVUL+R)
Los Tres Deseos Del Hada Madrina (RR+C)
Me Encantan Los Mimitos (RR+V)
Algo Que No Te Ha Dicho Nadie (RR+V+D+C)
Test De Sensualidad (RK+R)
Eres Como Una Maleta De Viaje (RR+RUM)
Test De La Confianza (RR+K)
Juego De La Confianza (RR+K)
Masaje De Manos (RR+K)
Me Gusta Oler A Las Mujeres (RR+K+C+V)
En Pelotas Por La Montaña (RR+V)
Mata A Uno, Fóllate A Uno, Cásate Con Uno (RR)
Mi Primera Vez —Versión Extendida— (RR+V+VUL)
Una Legaña Y Un Deseo (RR+K)
Un Morreo De Película —Versión Extendida— (RR+V+VUL)
Mi Prima Cometió Estupro (RR+VUL+V)
Los Seres Partidos (RR)
El Juego De Las Preguntas (RR)
Una Tienda De Campaña Muy Resguardada (RR)
Análisis Grafológico (RR+V)
Claves Del Movimiento Ocular (RR+V)
El Susto (RRSIT+V)
Creí Verte (RR+RUM)
El Falso Sueño (RR+RUM)
Pulso Chino (RR+K)
Juego De Bofetadas En Las Manos (RR+K)
Obtenedor De Valores (RR+V)
Un Ovni Te Abducirá En Seis Meses (RR)
El Cubo (RR+V)
El Bosque (RR+V)
Te Olí En Mi Último Orgasmo (RRSIT)
Análisis Fisiognómico (RR+K+V)
Tu Circuito Emocional Es Casi Perfecto (RR)
Tantra Del Tigre Blanco (RR+V)
Eyaculación Femenina (RR+V)
Lectura En Frío En General (RR+V)
Amarres (RAMA)
Hazle Los Dientes Largos (RAMA)
Voy A Ir De Todos Modos (RAMA)
Explota Aficiones E Intereses (RAMA)
Informalidad Y Baja Amenaza (RAMA)
Compromiso Instantáneo (RAMA)
Muestra Disposición A Quedar En Grupo (RAMA)
Préstale Un Objeto (RAMA)
Rutina De Lectura En Frío Inconclusa (RAMA)
Test De Cuelgue (RAMA)
Sé Que Eres Una Chica… Y Las Chicas… (RAMA)
Falsa Invitación (RAMA)
Falsa Aceptación (RAMA)
Cierres De E-Mail O Teléfono (RCIE)
Sorprendido (RCIE+R+C)
Cierra Ella (RCIE)
Cierre De Dominó (RCIE)
Cierre Post-Quédate (RCIE)
Cierre Sin Comentarios (RCIE)
Cierre De La Llamada (RCIE)
Cierre De La Nota En La Cuenta (RDIR+CIE)
Cierre Del E-Mail (RCIE)
Cierres De Beso (RBES)
Mirada Triangular (RBES)
Mirada De Fuego (RBES)
Escala Del Uno Al Diez (RBES)
Escala Del Uno Al Diez Chulifresca (RBES)
Me Encanta Cómo Hueles (RBES)
Las Tres Preguntas (RBES)
Besar Sin Tocar (RBES)
Cuatro Segundos Para Huír (RBES)
Pestañas Postizas (RBES)
Mirar en el Alma de las Personas (RBES)
Beso Fotogénico (RBES)
Beso Tras Risa (RBES+K)
Beso Tras Susto (RBES+K)
Beso Tras Empujón (RBES+K)
Beso Por La Espalda (RBES+K)
Beso Tras Masaje (RBES+K)
Beso Tras Relajación (RBES+K)
Beso Tras Kinoescalada (RBES+K)
Rutina Evolutiva (RBES+K)
Rutinas A Distancia: Mensajes, Correos y Llamadas (RDIST)
Mensajes de Texto (RDIST)
Correos Electrónicos Y Chateo (RDIST)
Botas De Cow Boy
Menos Metafísico
Llamadas (RDIST)
Finalizadores (RFIN)
Beso, Prenda O Atrevimiento (RFIN)
Masaje Ayurdeva (RFIN)
Respuestas y Contracortes del Aven (FRESP)
TB: “Vienes A Ligar, ¿Verdad?”
TB: “¿Qué Eres? ¿Un Ligón?”
TB: “Apuesto A Que Le Has Dicho Eso A Un Montón De Tías”
TB: “¿Lo Tenías Todo Planeado O Qué?”
TB: “No Salgo Con Muertos De Hambre”, O Similar
TB: “¿Quién Te Ha Pedido Que Vengas Aquí?”, Y Similares
TB: “¿Te Conozco?” (En Plan Insolente)
TB: “¿Nos Conocemos?” (En Especial Cuando Alguna Vez Ya Le Hablaste Y Ahora Se Hace La Tonta)
TB: “Tengo Novio”
TB: “Mi Novio (O Sus Amigos) Te Van A Dar Una Paliza”
TB: “Ese aspecto (el sexual) lo tengo más que cubierto”
TB: “¿Tienes novia?”
TB: “¿Me Invitas a Una Copa?”
TB: Cualquier Corte Grosero Y Feo
TB: “Ponme La Cam” (En Internet)
TB: Una Desconocida Se Te Acerca Y Se Pone A Besarte
TB: Te Hace Algún Cumplido Sexual
TB: Te Intenta Excitar O Provocar Con Comentarios Demasiado Sexuales
TB: “Pareces Un Tío Muy Seguro De Sí Mismo”
TB: “En Qué Trabajas”
TB: “¿Qué Edad Tienes?”
TB: Critica Alguno De Tus Gustos O Actitudes Sexuales
TB: “¿Con Cuántas Mujeres Has Estado?”
TB: “¿Ves A Otras Mujeres?”
TB: “¿Dónde Estabas Anoche? Te Llamé”
TB: “¿Me Hacen El Culo Gordo?”
TB: “Estoy Gorda, ¿Verdad?”
TB: “No Sé Qué Le Pasa A Mi Pelo. Hoy Lo Tengo Horrible”
TB: Critica La Música Que Pones En El Coche
TB: Te Saca Algún Defecto
TB: Qué Arreglado Te Has Puesto…
TB: “Vaya, Eres Mucho Más Bajito De Lo Que Pensaba”
TB: “A Mí Es Que Me Gustan Los Chicos Altos” (O Cualquier Otra Cosa)
TB: “Pues No Sé Qué Verán En Ti”
TB: “Hoy He Ido Al Gimnasio”
TB: Saca Defectos A Otra Chica
TB: “¿Nadas Bien?”
TB: Te Pide Que Hagas Algo Por Ella
TB: Bla Bla Bla… (Habla Mucho)
TB: “No Me Voy A Acostar Contigo”
TB: “No Deberíamos Estar Haciendo Esto”
TB: “Estoy Muy Guapa”
Tb: “¿Por Que No Me Has Hablado?”
Tb: “No Eres Mi Tipo”
Tb: “¿Me Has Echado De Menos?”
Tb: “¿Eres Virgen?”
Tb: “¿Como Te Llamas?”
Tb: Se Hace La Ofendida Al Preguntarle La Edad
Magueadores Y Contramagueadores (RMAG Y RCONTRAMAG)
Magueadores (RMAG)
Querido lector, felicidades.
Te felicito porque creo que hace falta cierto coraje para invertir dinero en un libro como este. En un mundo en que los hombres fanfarronean a menudo sobre su capacidad para atraer al sexo opuesto y ocultan avergonzados sus fracasos con las mujeres, no es fácil admitir que uno no disfruta del éxito que quisiera en este terreno tan personal.
Yo mismo conozco a mucha gente con serios problemas para atraer a las personas que les gustan y que son, con todo, incapaces de reconocerlo. A menudo, ni siquiera se lo reconocen a ellos mismos.
Por ello, no me importa el nivel de éxito de que goces ahora mismo con las mujeres. Puede que ya te vaya bien y solo quieras mejorar o profundizar en tu conocimiento. o puede que, como yo en otro tiempo, te consideres un auténtico "caso desesperado". En cualquiera de los casos, mereces todo mi respeto.
Sea como fuere, creo que has dado ya un paso importante. Pues, si no me equivoco, acabas de plantearte algo que la mayoría de la gente rara vez se plantea. Acabas de plantearte mejorar. Algo, querido amigo, que siempre ha sido y será digno de admiración.
Ahora, mi objetivo no es otro que el de acompañarte en este camino de mejora constante que acabas de emprender. Espero que el manual que tienes entre manos te ayude a recorrerlo. Si con él logro contribuir a que tu vida resulte más excitante y divertida, me daré por satisfecho. Si, además, sirve para que muchas mujeres se den a sí mismas la oportunidad de conocer a alguien tan especial como tú y de pasar momentos inolvidables junto a ti, me consideraré realmente afortunado.
Paso, sin más dilación, a ofrecerte mi Sex Code. El libro que — espero— te permitirá decodificar la clave de esa felicidad que durante tanto tiempo, en mayor o menor medida, se te ha estado resistiendo.
UN POQUITO DE MI HISTORIA PERSONAL
Antes de entrar a abordar ningún otro tema, me gustaría responder a una pregunta que podrías llegar a plantearte:
¿Qué puede llevar a un hombre a querer consagrar su vida al estudio de la seducción?
Para contestar a esta legítima pregunta, he decidido compartir contigo un par de historias personales. Creo que en ellas encontrarás una respuesta bastante satisfactoria.
EL DÍA QUE TOQUÉ FONDO: LA HISTORIA DE MARTA
Por un momento, me sentí casi satisfecho.
La habitación estaba hecha un desastre. Había velas consumidas, un cenicero volcado, botellas vacías y un montón de cds desparramados por el escritorio. El sol, que empezaba a enseñar los dientes, se colaba por las rendijas de la persiana cerrada. Quedaba poco para que el verano se pusiera a reclamar lo que era suyo.
Normalmente no fumo, pero la noche anterior había sido una excepción. Decidí que aquel día también iba a serlo, así que saqué un cigarrillo del paquete que había sobre la mesilla, lo encendí y le di una larga calada.
Con el humo, me invadió una extraña sensación de triunfo. Era como si algo en aquella paz vampírica me hiciese sentirme más auténtico, más libre, más especial, más… ¿Me atrevería a decir más hombre?
En medio de aquel desastre, me costaba identificar qué era. En principio, no parecía haber nada mágico en los condones que salpicaban el cuarto aquí y allá, ni en las prendas de ropa que adornaban el suelo, las sillas o el marco de la ventana. Pero hubiese jurado que había algo en todo aquello que me gustaba. Y, más allá de toda duda, la botella de güisqui a mi derecha y la silueta femenina que yacía a mi izquierda también contribuían a hacerme sentir importante.
Por supuesto, siempre podía adoptar una actitud fría y concluir que, sencillamente, una interminable noche de sexo había liberado en mi cerebro suficientes endorfinas como para animar a un elefante. Especialmente tras una mala racha de varios meses, durante la cual no había echado un solo polvo.
¿Habría, por fin, terminado la mala racha?
Entonces Marta despertó. Y sus primeras palabras tuvieron el efecto de una sacudida eléctrica, devolviéndome de inmediato a la realidad. Una de la que llevaba huyendo durante años y que quería olvidar a toda costa.
En un intento desesperado por anular mi conciencia y, con ella, lo que estaba empezando a sentir, apagué el cigarrillo, puse a Marta boca abajo y le bajé las braguitas justo por debajo de las nalgas. Ella aceptó mis maniobras con total sumisión, lo cual no tardó en excitarme de nuevo. Me enfundé un preservativo y empecé a penetrarla.
Una vez más, había logrado olvidar muchas cosas. Entre ellas, algunos de mis principios. Algo que, siempre que pudiera mantener a la realidad a raya, tampoco importaba demasiado. Y alejar la realidad era, precisamente, un cometido que la lujuria del momento parecía satisfacer bastante bien.
Pero todo acaba.
Y aquello también lo hizo. Acababa de eyacular y estaba haciendo un nudo en el preservativo. Tenía una sensación extraña en la boca.
—¿Cuáles son tus planes? —preguntó ella.
—No lo sé —respondí—. Creo que igual me voy de esta ciudad.
Aunque no estuviese planeando hacerlo, aquella hubiese sido una buena respuesta igualmente.
—Bueno —concluyó—. Si pasas por aquí, ya sabes dónde estoy.
Aunque a simple vista parecía una chica del montón, Marta se diferenciaba de las demás. No era como las otras treinta que meses antes no habían querido quedar conmigo.
Marta era otra cosa.
En ese momento recobré la conciencia de ello. Y las endorfinas de cien mil elefantes no bastarían ya para sustraerme de que…
—Son ciento veinte euros… —dijo.
Había pagado por follar. Una vez más.
Algo que, en condiciones normales, me había jurado no volver a hacer.
Pero mis condiciones distaban mucho de ser normales. Yo estaba desesperado. Desesperado sexual, emocionalmente. Y lo estaba hasta tal punto que había besado apasionadamente a Marta una y otra vez. Incluso había logrado olvidarme de lo mal que fingía.
Ahora, en su forma de hablarme y de mirarme, no había nada similar al amor o la atracción. Y, aunque intentaba ir de amiga cómplice, sabía que en el fondo me despreciaba. Como despreciaba a la mayoría de sus clientes.
Curioso, ¿no?
Ya desde la primera frase que cruzamos, desde su primera mueca de asco, me había estado preguntando si sería capaz de pagar por su desprecio. Y ahora, mientras yacía a su lado, me percaté de que esta era ya la segunda vez que me demostraba a mí mismo que era más que capaz de hacerlo.
Por supuesto, ignoraba la oscura causa de la repulsión que causaba en las mujeres que me atraían sexualmente. Pero conocía perfectamente lo que me había llevado a gastarme los ahorros en los gemidos pésimamente fingidos de Marta y otras prostitutas tantas veces: mi baja autoestima.
Había que reconocerlo. No había nada altruista en mi comportamiento. No tenía nada que ver con un instinto caritativo que me llevase a dejarme el sueldo en las putas más tiradas del país. Nada de eso.
Tenía que afrontarlo. Aquello lo hacía por desesperación pura y dura. Sencillamente había ido descendiendo hasta los peldaños más bajos de la existencia. Aquellos en los que seres humanos se debaten entre sus escrúpulos y su deseo de sentirse amados o deseados.
En otras palabras, había tocado fondo.
UNA DECISIÓN
No recuerdo si fue en ese preciso instante o en alguno de los días que, a continuación y como espesos nubarrones grises, se fueron sucediendo. Lo que está claro es que en un momento dado mi espontáneo comentario sobre dejar la ciudad debió de transformarse en una decisión auténtica y real. Una decisión que alteraría mi vida para siempre.
Iba a cambiar mi suerte con las mujeres. O a dejar los mejores años de mi juventud en el intento.
EL CAMBIO
Algunas semanas después, justo el día de mi cumpleaños, mis pensamientos se agitaban tanto como el barco que me alejaba de mi pasado. Mientras aquel se abría paso por un mar inquieto, rumbo a la isla exótica donde prestaría mis servicios como animador turístico, yo trataba de abrirme paso por una imaginación poblada de miedos y fantasmas.
Había partido en busca del Dorado, del conocimiento que tanto anhelaba. No tenía ni idea de lo que hacía responder sexualmente a las mujeres, pero sí tenía una cosa clara: si había algo que pudiese ser aprendido al respecto, yo iba a hacerlo. Este fue, pues, el primero de mis numerosos viajes y el inicio de una larga y excitante aventura. Una aventura que me llevaría a adquirir la perspectiva y las ideas que ahora pretendo compartir contigo.
EL DÍA QUE EMPECÉ A CREER EN LOS AVEN: LA HISTORIA DEL MELLAO
Estaba a punto de llegar a una conclusión equivocada.
Había transcurrido ya casi un año desde que decidí consagrar mi vida al progreso en este campo. Por supuesto, había visto ya considerables resultados. Es más, mi vida, mi relación con las mujeres, había cambiado por completo. Pero, al igual que un año atrás había creído tocar fondo, ahora tenía la sensación de haber tocado techo.
El verano anterior había trabajado como animador turístico en Formentera y creía haber aprendido todo lo que puede aprenderse sobre cómo atraer al sexo opuesto. Vestía a la última y estaba moreno como un zulú. Había esculpido mi cuerpo, estaba en forma y casi podía decirse que sabía bailar, aun cuando lo hiciera sobre un escenario y delante de cientos de personas. Me depilaba y era adicto a toda clase de potingues que mejoraban mi aspecto notablemente. Usaba lentillas, había cultivado una mirada letal y trabajado sobre una sonrisa devastadora, con unos dientes blancos como las teclas de un piano.
Por si esto fuera poco, ya no me acordaba del significado de la vergüenza o del miedo al rechazo.
A diario, trataba con cientos de seres humanos diferentes de múltiples nacionalidades. Bromeaba con ellos, jugaba con ellos, me hacía querer por ellos. Me tomaba confianzas que no me habían dado, hasta el punto de autoinvitarme y sentarme a comer a sus mesas en el restaurante o de tirarles del brazo y arrancarlos de sus plácidas hamacas para que vinieran a jugar conmigo a la petanca o a los dardos. Hablasen el idioma que hablasen, no me cortaba lo más mínimo a la hora de chapurrearlo, ya fuera en la intimidad del trato personal o a través de un micrófono que podía oír todo el hotel.
Poco después de la cena, me vestía de payaso y secuestraba a los niños de sus familias. Más tarde, podía estar presentando y dirigiendo un concurso ante un numeroso público, o cantando pésimamente, o interpretando papeles dementes bajo un disfraz estrambótico dentro de coreografías musicales que yo mismo había diseñado. En ocasiones y para ciertos sketches humorísticos, dejaba incluso que todo el recinto me viera en pelotas durante unos segundos.
Dentro del pequeño universo del hotel, me había convertido en el payaso y en la estrella. Si alguna vez había padecido algún tipo de inhibición, ya no quedaba ni rastro de ella. Y, por más que abusase de la confianza de la gente, jamás nadie mostró hacia mí la menor hostilidad. Era el juguete de todos y todos me querían. Sencillamente, era adorable.
Y, cualquiera que fuese el significado de “ser el rey del mambo”, yo lo estaba viviendo segundo a segundo.
Por eso digo que había tocado techo.
Las TBs habían dejado de parecer seres de otra galaxia. Trataba con ellas de continuo, salía con ellas por las noches y, a menudo, me acostaba con ellas en sus habitaciones o en la arena de la playa. Normalmente, incluso se hacían cargo de mis consumiciones o me pagaban la entrada de los lugares a los que me llevasen.
LOS MAESTROS ITALIANOS
El verano anterior, cuando había empezado a trabajar en aquel hotel de Formentera, solo sentí algo similar a lo que debe sentir una planta cuando la arrancan de su parcela de tierra antes de plantarla en otra.
Me había unido a un equipo de animación compuesto casi exclusivamente de italianos. Como la clientela era italiana en su mayoría, también lo era el equipo de animación. De un equipo de nueve personas, otra chica y yo éramos los únicos no italianos.
Pues bien, dejando de lado numerosas anécdotas que no vienen al caso, lo que más me descolocó fue el descaro y la desenvoltura con que aquellos italianos parecían manejarse entre las mujeres. Y, más aún, cómo estas parecían responder a sus avances. Por supuesto, aunque entonces no podía saberlo, me encontraba ante un grupo de lo que en el mundo de las Artes Venusianas se conoce por Naturales. Es decir, ante hombres que, de forma inconsciente, sabían a la perfección cómo comunicarse con las mujeres y qué hacer para que las cosas tomasen un cariz sexual.
Al principio resultó traumático. Por un lado, me dolía ver cómo aquellas TBs se ofrecían completamente a ellos, mientras yo me limitaba a hacer de testigo. Por otro, estaba convencido de que yo jamás podría llegar a echarle el morro que le echaban ellos. Y, aun cuando lo hiciese, jamás lograría obtener la menor reacción positiva por parte de aquellas diosas atractivas.
Estaba equivocado. Con respecto a ambas cosas.
TODOS LO LLEVAMOS DENTRO
Aún puedo revivir los nervios de la primera vez que probé mi suerte. Había salido con uno de los animadores italianos, únicamente con la idea de hacerle de comodín con una chica que había conocido ese mismo día.
Con todo, me había puesto dos sencillos objetivos. El primero era no salir con nada raro. El segundo, basarme en lo que hiciera a la hora de actuar. Vamos, inspirarme en él y seguir sus pasos. Y ¿sabes qué? La cosa salió mejor de lo que nunca hubiera podido imaginar. De hecho, fue terriblemente simple.
Estábamos tomando un refresco en una terraza junto al mar. No recuerdo lo que era, lo único que recuerdo es que pagaban ellas. También recuerdo que, antes de que pudiera darme cuenta, Giuseppe1 y su Objetivo ya se habían esfumado por completo. En terminología Aven, la había aislado y, al hacerlo, automáticamente también yo lo había hecho.
Recuerdo que me encontré realmente incómodo, tanto que sentía que estaba a punto de echarlo todo a perder con alguna tontería. Con todo, traté de ser fuerte y de mantenerme fiel a la promesa que me había hecho a mí mismo. Me pregunté qué habría hecho Giuseppe de estar sentado en mi lugar, y decidí actuar de manera acorde.
—Me apetece relajarme junto al mar… ¿Te vienes?
Se lo dije en mi italiano rudimentario, pero ella accedió. En realidad, la barrera idiomática no hacía más que ayudarme todo el tiempo. De hecho, recuerdo que en un momento dado nos sentamos sobre unas dunas y que, cuando ella empezó a hablarme sobre su vida en Italia, yo apenas disponía del suficiente material lingüístico para estropearlo. Y, cuando era yo quien le hablaba sobre mí, podía notar que había algo en la ininteligible ambigüedad de mis palabras que definitivamente jugaba en mi favor. Había observado, además, que Giuseppe actuaba como si se encontrara realmente relajado en compañía de las chicas, así que yo trataba de hacer lo mismo.
En un momento dado, tuve la clara certeza de que Giuseppe no andaba muy lejos de donde nos habíamos sentado. Lo supe porque de repente podía oírlos a él y a su amiga jadeando. Estaba claro además que mi compañera, que estaba sentada en el lado de donde provenían los sonidos, también los podía oír.
Y ¿qué opciones me quedaban?
Básicamente, podía ignorar el tema y tratar de seguir manteniendo una conversación civilizada con aquella música de fondo. La idea me parecía un tanto ridícula y grotesca. Algo así como seguir admitiendo mi propia ineptitud con las mujeres, pero esta vez con recochineo.
La siguiente consistía en reconocer la situación y utilizar aquello como pretexto para alejarla del lugar. El problema es que podía ver con toda claridad a dónde desembocaba dicha opción. O bien ella aprovechaba la ocasión para sugerir que volviéramos a la terraza o a cualquier otro lugar con gente, o bien nos sentábamos en otro lugar y sería como volver a empezar. Para cuando la cosa estuviese lo bastante madura, la ruidosa parejita ya habría terminado con lo que estuvieran haciendo y nos buscarían para regresar al hotel. Y, aun cuando no lo hicieran, mi italiana saldría con algo como: “oye, deben estar preocupados por nosotros, ¿no crees? ¿No te parece que deberíamos volver?”. Entonces, ya no habría nada que hacer.
La tercera vía era llevar las cosas a un plano físico y que, si no funcionaba, siempre podría retomar alguna de las alternativas anteriores. Decidí que, aunque esta no fuera la más fácil, sí era al menos la que más probabilidades de éxito me ofrecía. Así que me decanté por pasar a la acción.
Aunque entonces no lo supiera había empezado, por primera vez en toda mi vida, a discurrir como un Aven.
—¿Son ellos? —me preguntó mi italiana con gesto de extrañeza, justo cuando daba por finalizado mi análisis de la situación.
—Este lugar es demente… —contesté, acompañando mi comentario de una leve carcajada.
—Sí que lo es… —replicó ella, con un suspiro y riéndose también. Mientras tanto, yo ya había cubierto parte de su nuca, cuello y mejilla con la mano. La miré a los ojos durante unos instantes, mientras la acariciaba con suavidad.
—Ven —susurré con cierta autoridad.
Ella obedeció y empezamos a besarnos. Al cabo de unos minutos, pasamos nosotros a ser los ruidosos.
Nadie nos interrumpió.
EL NACIMIENTO DE UN NUEVO ÍDOLO
Pero aquella lejana lección parecía pertenecer a otra realidad. un año había transcurrido y ya no me encontraba en Formentera, sino en Ibiza. Y como he apuntado antes, era la leche, me salía.
No solo había ganado una enorme experiencia en mi trabajo y con las mujeres. Podía además defenderme en varias lenguas. Podía hacer cualquier cosa que se me pidiese hacer, le había perdido el miedo a casi todo y, además, estaba en forma.
Muchas de aquellas diosas intocables con las que antes no me hubiese atrevido ni a soñar, formaban ya parte de mi pasado sexual. El que una mujer me sacase medio palmo o palmo entero había dejado de suponer un problema. Si se ponía a tiro, nada impediría que cayese.
Estaba en Ibiza, el lugar al que acudían los tíos más ligones del planeta. Con algunos de ellos, incluso había compartido habitación. Otros trabajaban conmigo codo a codo, y por la noche o en los ratos de ocio me confiaban sus historias personales. Había aprendido prácticamente de todos ellos. Como digo, creía que me quedaba muy poco por aprender y consideraba casi imposible que alguien pudiera superarme. A menos, claro está, que contase con alguna ventaja sobre mí.
Es decir, para hacerlo mejor que yo, ese alguien tendría que ser un hijo de papá. O famoso. O más guapo, más atlético o más alto. O contar con alguna habilidad especial, como hacer trucos de magia, ser un gran bailarín, tocar la guitarra o tragar fuego. Entre nosotros, cualquier cosa que lo hiciese parecer más glamoroso a ojos de las chicas.
De lo contrario, sabía por propia experiencia que no podría hacerlo mejor que yo con las mujeres.
Fue entonces cuando conocí al Mellao.
Lo conocí cuando estaba a punto de tirar la toalla. No de tirar la toalla realmente, me explico mal, pero sí de decidir que mi vida debía tomar un nuevo rumbo.
En otras palabras, quizá debía empezar a pensar en hacerme rico. Tal vez había llegado el momento de lanzarme a perseguir la fama. O de aprender a bailar mejor o tomar clases de guitarra o practicar trucos de magia. Lo que sí tenía claro es que no iba a pasar por tragar fuego.
Vamos, que debía emprender un nuevo camino si quería continuar creciendo. No sabía cuál sería el siguiente paso, pero dudaba que tuviese algo que ver con la seducción. De eso ya conocía todo lo que pudiera saberse. De hecho, hacía un tiempo que llevaba apuntando todos aquellos principios relativos al éxito con las mujeres, algunos de los cuales han logrado sobrevivir y abrirse paso hasta llegar a este manual que tienes entre manos.
Estaba a punto, pues, de decidir que había tocado techo en el ámbito de la seducción cuando mi vida se cruzó con la del Mellao. Un personaje que acabaría trastocando completamente mis esquemas.
EL MELLAO
El Mellao no era más joven que yo. Tampoco era mucho más alto, ni más guapo. Que yo supiera, no tocaba ningún instrumento. Jamás lo vi llevar a cabo truco de magia alguno ni, desde luego, tragar fuego. Cuando bailaba, no se quedaba con la pista y, por lo general, pasaba bastante desapercibido.
Además, el Mellao no solo no era un hijo de papá, sino que a este lo había dejado en Argelia —de donde provenía él— con el resto de su familia. Y, sin familia y por la clase de trabajos basura que desempeñaba, podía inferirse que de rico tenía más bien poco.
Podría terminar aquí su descripción y concluir que el Mellao no contaba con ventaja alguna sobre la mayoría de nosotros. Pero hacerlo sería faltar a la verdad. Pues lo cierto es que, aparte de carecer de ventajas, cargaba con un enorme fardo de desventajas.
Por ejemplo, no hablaba bien ninguna de las lenguas con las que yo me desenvolvía con soltura. Ni siquiera el español, que por aquel entonces chapurreaba como buenamente podía. Además, debido a su condición de inmigrante argelino, debía enfrentarse a toda una avalancha de prejuicios y clichés que jugaban en su contra. Problemas todos que jamás obstaculizarían mi cruzada sexual.
Por último, el hecho añadido de que le faltasen varias piezas en la dentadura, circunstancia que dejaba túneles oscuros en su sonrisa, le había procurado el apodo de El Mellao en mis diarios. Y, por si alguien no lo ha notado todavía, esto tampoco era exactamente una ventaja.
La cuestión es que, durante meses, El Mellao había pasado casi completamente inadvertido a mis investigaciones. Cuál no sería mi sorpresa, pues, cuando descubrí que su éxito con las mujeres no solo era aceptable, sino que se encontraba a años luz por encima del mío.
El Mellao poseía, más allá de toda duda, ese “algo más” que siempre había estado buscando.
Porque si había algo que tampoco podía decirse del Mellao era que se le diesen bien las mujeres o que tuviese éxito con ellas. No, porque lo cierto es que la palabra “éxito” se queda corta. El Mellao arrasaba con ellas. Las relaciones sexuales se extendían a una cantidad y calidad de mujeres que jamás habría creído posibles antes de conocerlo.
El Mellao parecía encerrar, en una sola persona, todos los secretos de la seducción.
MI PRIMER ENCUENTRO CON EL MELLAO
Sin embargo, la primera vez que hablé con él, mi impresión fue que se trataba de un pobre diablo necesitado de atención. Me parecía tan triste y patético que casi obtenía un perverso placer en escucharlo. De algún modo, me hacía sentirme mejor y me proporcionaba cierto alivio.
En otras palabras, era bueno saber que había gente que vivía situaciones mucho peores a la mía. Gente que ocupaba un lugar en la escala social claramente inferior, gente frustrada en todos los sentidos y sin ninguna clase de futuro. Gente a la que el único placer que la vida les había dejado era fanfarronear sobre éxitos inexistentes con las mujeres. Ese y el de acariciar la esperanza de que alguien se tragase sus alardes.
No era mi caso.
Yo lo escuchaba a causa de este depravado deleite sobre el que he hablado. Y, quizás, también un poco por compasión. A fin de cuentas, era un animador turístico y me pagaban por dedicar mi tiempo a fingir amistad, fingir alegría, fingir atención, fingir que me era indiferente rodearme de mujeres explosivas o del viejo borracho de turno, así como fingir muchas otras cosas que contribuyesen a alegrar las vacaciones a una pandilla periódicamente renovable de turistas.
Por supuesto, el Mellao no me pagaba con dinero. Era un pobre infeliz y no hubiese podido hacerlo, pero ¿qué me costaba a mí fingir un poco de credulidad para alegrarle el día?
El único peligro es que se aficionase demasiado a relatarme sus quimeras y no pudiera quitármelo de encima. Pero mi tiempo estaba tan solicitado por la gente que me rodeaba que dicha posibilidad no era realmente preocupante.
Dicho de otro modo: creía que vivía en una realidad relativamente estable cuya solidez nada, y mucho menos el Mellao, podría poner en entredicho.
INGRID: LA MUJER QUE ME ARROJÓ A UNA NUEVA REALIDAD
Sin embargo, mi Realidad no tardó en estremecerse. La encargada de provocar esto fue Ingrid, una austriaca de belleza deslumbrante de la que me enamoré en el acto la primera vez que me sonrió.
Su cara le habría permitido destacar como elfa en la película de El Señor de los anillos. Su cuerpo, por otra parte, combinaba las curvas y la dureza de una chica Playboy con la tez clara y suave que imagino a Blancanieves. Lo más impactante de todo era el azul de sus ojos, sus labios y, según pude comprobar más tarde, sus pechos.
Además, tampoco hablé mucho con ella, pero las pocas veces que lo hice me sorprendió su jovialidad, ingenio y sentido del humor.
Pero no voy a relataros toda la historia de este desengaño amoroso. A fin de cuentas, no es el momento ni el lugar para hacerlo. Os diré solo que, tras varios días, mucho esfuerzo y grandes dosis del mejor de mis ingenios, logré arrastrarla conmigo una noche hacia la playa.
Junto a la orilla logré besarla y experimentar el placer de sentir sus labios comunicándose con los míos en un código secreto de caricias. Logré arrebatarle la camiseta, el sostén y sentir su piel contra la mía en un abrazo. Logré acariciar su busto desnudo, logré sentir en mi boca sus pezones encarnados como pequeños frutos del bosque y…
—Ich kenne nicht2 —dijo de repente. Y fueron esas las palabras que, sin yo saberlo, estaban ya serrando los andamios y vigas sobre los que se edificaba mi universo.
Cuando le pregunté cuál era el problema, me hizo saber que no podía porque estaba enamorada del Mellao. También me confesó que, aunque había accedido a venir a la playa conmigo por despecho, estaba demasiado implicada con él emocionalmente como para poder mantener una relación sexual con cualquier otro hombre.
UN UNIVERSO EN CRISIS
Ya podía oír los crujidos de ese universo mío resquebrajándose.
Pues, si en ese momento hubiese caído un meteorito sobre la arena, hubiese salido de él un hombrecillo verde con antenas y se hubiese puesto a bailar un zapateao al ritmo de sus propias palmas, puede que no me hubiera afectado demasiado. Lo que estaba oyendo ya sonaba bastante a ciencia ficción. Pero incredulidad no era todo lo que experimentaba. Aparte de eso, me sobrevino una punzada de dolor cualitativamente distinta a todo lo que había sentido hasta entonces.
¿Ridículo? Entiendo que pueda parecértelo. Pero lo cierto es que Ingrid era la mujer a la que más había deseado en varios meses. Y, en la ya de por sí desequilibrada vida de un animador, este tipo de cosas pueden adquirir un peso extraordinario y terminar jugando un papel decisivo.
Sea como fuere, me guste o no confesarlo, aquello tuvo un impacto sobre mí que recordaré de por vida.
Pero sigamos con la historia…
Esa noche me eché sobre la cama con el corazón roto, incapaz de dormir o masturbarme. Algo curioso, puesto que intenté ambas cosas durante horas.
Por primera vez en mucho tiempo, me encontraba totalmente extraviado. De nuevo.
En los días sucesivos, mi primera reacción fue albergar un resentimiento indescriptible hacia el Mellao. En teoría, había madurado lo bastante como para estar por encima del odio en los casos en que un rival me arrebataba una mujer. Sin embargo, en el caso del Mellao era distinto. Era como si a mi amor propio le resultase inaceptable que alguien a quien había estado compadeciendo hubiese sido capaz de superarme en el Juego de la Atracción.
También intenté despreciar a Ingrid y ridiculizarla en mi imaginación, pero sin demasiado éxito.
Ahora me alegro de no haberlo hecho. Si hubiese insistido en ridiculizarla por su mal gusto, pronto el ridículo lo habría hecho yo cuando, belleza tras belleza, decenas de mujeres hubiesen desfilado ante mis narices para confirmar el mal gusto de Ingrid.
LA ACTITUD QUE ME ABRIÓ LOS OJOS
Pero, como digo, por suerte pronto abandoné esta actitud pueril. Empecé entonces a comprender que toda mi reacción había sido un claro síntoma de inmadurez. Bien analizado, el hecho de que el Mellao lo tuviese todo en su contra y aun así me eclipsase no lo hacía peor, sino mejor. No lo hacía más odioso, sino más admirable.
Y, a fin de cuentas, ¿qué estaba yo haciendo allí? ¿A qué había ido a aquella isla? ¿No había ido a aprender de los mejores?
Quizás ahora el maestro indiscutible se había puesto él solito ante mis narices. Y a mí no se me ocurría nada mejor que desperdiciar la oportunidad y el privilegio con una rabieta de crío malcriado.
Debía, por tanto, recuperar la frialdad. Y, ante todo, me urgía desvelar la verdad. Descubrir si el Mellao era ese maestro que durante tanto tiempo había estado buscando.
¿Eran, pues, ciertas todas sus fabulas? ¿Podía un fanfarrón de la peor especie como él ser amado apasionadamente por bellezas que quitan el aliento? ¿Podía ser cierto que vivía día a día fantasías sexuales sobre las que la mayoría de los hombres no se atrevían ni a fantasear?
En cualquier caso, se trataba de algo que averiguaría pronto.
Empecé a prestar especial atención a este personaje y no tardé en descubrir que la verdad había estado presente delante de mis ojos todo el tiempo. Simplemente, como tantos otros, no había sabido o querido verla.
EL IMPACTO DE UN GRAN MAESTRO
Ahora que la aventura de la playa me había abierto los sentidos, me resultó fácil conocer y hablar con muchas de las mujeres, a cuál más atractiva, que habían compartido experiencias sexuales con él. Todas suspiraban por el Mellao y se lamentaban de que este no les dedicase un poco más de tiempo y atención.
Las había que volvían de sus países y reservaban habitaciones en nuestro hotel solo para verlo. Las había, incluso, que intentaban conseguir trabajo en el hotel.
De hecho, si el Mellao había pecado de algo, era de modesto. Su éxito real sobrepasaba sus historias. Y, desde luego, se encontraba muy por encima de lo que yo había considerado concebible en el pasado.
Como es de esperar, algunas de mis sucesivas conquistas habían estado ya con él. Con el tiempo, aprendí a neutralizar esto y volverlo en mi favor. Llegué hasta el punto de acribillarlas a preguntas sobre él. Por fin, había logrado dejar el ego a un lado y centrarme únicamente en aprender.
Pronto, mi índice de éxito aumentó explosivamente. A veces, incluso por encima del de aquellos tíos con “ventajas”. En cuanto al Mellao, me dediqué a cultivar con él una bella amistad a lo largo del verano y a exprimirlo tanto como me resultaba posible. Esto no fue en absoluto difícil, ya que él disfrutaba compartiendo su filosofía sobre la seducción.
Lo irónico era que decenas de chicos habían tenido antes la oportunidad de hacerlo y de beneficiarse como yo de sus conocimientos. Sin embargo, ellos habían preferido permanecer en el orgullo de su ignorancia y no ver la realidad. Yo, por el contrario, me beneficiaba más y más de su compañía. Llegó el momento, incluso, en que había aprendido lo suficiente del Mellao como para darle más de una sorpresa en alguna ocasión que otra, aunque por lo general él seguía superándome.
Lo importante es que aquel fue, a pesar de lo duro del trabajo, un verano inolvidable. Un verano que, como podéis ver, terminaría por marcar el resto de mi vida.
Si no hubiese sido por el Mellao3, puede que nunca hubiese encontrado la motivación necesaria para profundizar en el estudio de esta disciplina hasta el grado en que lo he hecho.
EL PRINCIPIO DE UN NUEVO RUMBO
Como digo, el Mellao me hizo creer en algo más. Y, si bien un año y pico atrás mi única meta había sido la de cambiar mi vida y mi relación con las mujeres, fue a raíz de su amistad que una nueva posibilidad empezó a perfilarse sobre el horizonte.
Había muchos hombres que gozaban de un gran éxito con las mujeres. Lo que quizás escaseara un poco más eran hombres capaces de entender los principios de su éxito. Hombres capaces de llevar la síntesis de su atractivo hasta sus componentes más básicos y de dar con la fórmula magistral que permitiese a otros hombres servirse de ella para alcanzar resultados similares.
Hacía falta esa fórmula, esa pócima mágica capaz de hacer de la seducción una materia tan asimilable como cualquier otra.
Desde que me separé del Mellao, yo no he dejado de perseguirla. Hiciera lo que hiciera, me encontrase donde me encontrase, se convirtió en mi principal obsesión. Una obsesión que me ha acompañado desde entonces. Una obsesión que me ha llevado a seguir buscando, a prolongar mi investigación y a descubrir realidades que no creía que existían.
