¡Sonríe! - Esther Bargach - E-Book

¡Sonríe! E-Book

Esther Bargach

0,0

Beschreibung

¿Sabías que puedes mantener una actitud mental positiva incluso en las peores situaciones? ¿Y que muchas veces los problemas esconden grandes oportunidades? 

¿Te atreverías a descubrirlas? Si tu respuesta es sí, encontrarás en esta obra una poderosa herramienta para afrontar cualquier situación desfavorable y mejorar tu realidad: La Magia del Pensamiento Positivo. Descubrirás que no podemos elegir las circunstancias que rodean nuestra vida, pero sí la actitud que tenemos ante éstas. ¿Has observado que hay personas a quienes parece que todo les sale mal y en cambio a otras, a pesar de las crisis y los obstáculos, siempre les va bien? En estas páginas se te mostrará cómo funciona nuestra mente, cómo mantenerla a salvo de influencias pesimistas y reprogramarla a tu favor. La felicidad es una elección, “ser positivo” también y puede transformarse en tu estilo de vida. 

Este libro te enseñará, a través de sencillas explicaciones y ejercicios prácticos, cómo dominar los miles de pensamientos negativos que tenemos al cabo del día y cómo sustituirlos por positivos que nos conduzcan hacia la felicidad que tanto deseamos.

SOBRE LA AUTORA

Esther Bargach nació en Buenos Aires, Argentina, donde ganó varios concursos literarios y publicó, al igual que en Italia, algunas de sus obras. En 2012 publicó “El arte de dar vida”, un título que le otorgó el reconocimiento y el aplauso de los lectores. Además es diplomada en Educación Infantil y Primaria, y titulada en Biblioteconomía.

SOBRE LA COLECCIÓN SUPÉRATE Y TRIUNFA

Vivimos en una época de estrés y de depresión profunda a causa de la crisis mundial que nos azota. Hemos perdido, en cierta manera, el norte como sociedad y vamos dando bandazos, caminando por la vida sin ilusiones, con una tendencia negativa que se refleja en nuestro rostro, en las relaciones con los demás y nuestros trabajos. Este planeta se ha convertido en un mundo gris, triste y desamparado. Cada día escuchamos decenas de historias que nos encogen el corazón y muy pocas que nos hagan emitir una sonrisa. Es una realidad.

Por eso, desde Mestas Ediciones buscamos cada día una manera de revertir esta situación, aportando nuestro pequeñito grano de arena. De ahí nace esta colección, Supérate y Triunfa, que contiene una serie de libros con los cuales queremos añadir optimismo y todas las demás herramientas necesarias para conseguir una vida plenamente feliz, en todos los aspectos posibles. De ahí el carácter heterogéneo de la colección, que tocará temas tan importantes como el económico, el amor, la salud, entre otros muchos. Y lo haremos de la mano de autores de primer orden, formados con gurús y conferencistas motivacionales mundialmente reconocidos, coaches tan importantes como Anthony Robbins, T. Harv Eker o John Demartini. Esperamos que os guste y que os sirva para disfrutar de la vida con la máxima pasión diaria y sonreír cuantas más veces, mejor.

Sie lesen das E-Book in den Legimi-Apps auf:

Android
iOS
von Legimi
zertifizierten E-Readern

Seitenzahl: 205

Veröffentlichungsjahr: 2016

Das E-Book (TTS) können Sie hören im Abo „Legimi Premium” in Legimi-Apps auf:

Android
iOS
Bewertungen
0,0
0
0
0
0
0
Mehr Informationen
Mehr Informationen
Legimi prüft nicht, ob Rezensionen von Nutzern stammen, die den betreffenden Titel tatsächlich gekauft oder gelesen/gehört haben. Wir entfernen aber gefälschte Rezensionen.



Una cita de Ralph Waldo Emerson dice:

“En muchas ocasiones la lectura de un libro ha hecho la fortuna de un hombre, decidiendo el curso de su vida”.

Es mi mayor deseo que este libro cambie el curso de tu vida a mejor.

La autora

A todas las personas que, con sus experiencias de vida y sus actitudes, me han enseñado tantas cosas valiosas y han servido de ejemplo en este libro.

A quienes buscan encontrar, conocer, darle sentido y cabida al pensamiento positivo para desarrollar un punto de vista más sabio, más sereno y también más divertido de la existencia.

A quienes siendo ya personas positivas, desean mejorar esta cualidad tan importante.

A todos aquellos que están pasando circunstancias adversas, con la esperanza de que estas páginas puedan servir de ayuda y alivio.

Y a mis seres queridos (familiares y amigos) por ser una de mis más importantes razones de vivir.

Especialmente a mis primos Marta, Luis y Nelly por los momentos difíciles que están atravesando.También a mis primas Daiana y Eli.

In memóriam a mi tía Marta Nico y a Juan José Cortés (a quien cariñosamente llamábamos “Chiche”), dos seres humanos tan importantes y tan amados, cuyos fallecimientos han sucedido durante la escritura de este libro, poniendo a prueba mi pensamiento positivo aun en lo profundo del dolor.

INTRODUCCIÓN

Lo que me gustaría que supieras, desde el primer momento que este libro llegue a tus manos, es que tú puedes tener el control de tu vida, si lo deseas.

Cada vez escuchamos con más frecuencia que <el hombre es lo que piensa>, que su vida no es más que el reflejo de sus propios pensamientos. Y esto, por imposible que pueda parecernos, es realidad.

Es hora de que empecemos a aceptarlo, para poder cambiar aquellas cosas de nuestra vida que nos desagradan, nos hacen fracasar o sufrir.

A través de estas páginas te invito a descubrir, paso a paso este misterio, a través de explicaciones y ejemplos simples.

No conocemos demasiado sobre el poder de nuestra mente: en general ignoramos que es el arma más poderosa que poseemos y que puede trabajar a nuestro favor; en lugar de estar ociosa, descentrada, sin haber asimilado todavía su verdadero potencial.

Desde tiempos inmemoriales una de las mayores preocupaciones del hombre ha sido su alimentación, es decir, conseguir el sustento para su cuerpo porque de ello depende su supervivencia. Todos comprendemos eso ¿verdad? Claro que sí. Sin embargo muchos olvidamos que nuestra mente también necesita alimentarse…

Y será decisivo el material que elijamos para nutrirla.

Quisiera dar un ejemplo sumamente simple, utilizando las enseñanzas de la naturaleza: si plantamos un manzano, no esperamos que sus frutos sean naranjas, ni sandías. Hemos plantado un manzano y, si cuidamos del árbol como es debido y el clima es propicio, obtendremos una cosecha de manzanas. Lo mismo sucede con nuestra mente: recogeremos de ella aquello que hemos cultivado, aquello que hemos sembrado. Y el fruto será el reflejo de la siembra, ni más ni menos.

No nos han enseñado que estamos al mando de nuestra vida a través de nuestros pensamientos. Si estos son mayoritariamente negativos, amargados, fatalistas; si están basados en el victimismo, la desconfianza, el pesimismo y el miedo, nuestras jornadas estarán teñidas con esas características… Inmersos en semejante estado si, eventualmente, en nuestro camino se nos cruza algo bueno, alegre o especial, lo más probable es que ni siquiera lo veamos… Y si lo vemos, con un pésimo estado de ánimo, no lo podremos disfrutar. Aun si nos ofrecieran la mejor oportunidad de nuestra vida, un negocio nuevo, una propuesta de trabajo, es casi seguro que la dejemos escapar, simplemente porque en ese momento sólo podemos ver todo negro…

Pero si trabajamos en tener pensamientos constructivos, auto-educados, dirigidos hacia donde queremos ir, hacia las metas que deseamos alcanzar, cualesquiera sean ¡y no desistimos!, entonces ¡marcaremos la diferencia en nuestra vida! Si eliminamos de nuestro vocabulario las críticas y solamente resaltamos la parte buena (o al menos ‘rescatable’) de todo cuanto nos rodea (personas, objetos, estaciones del año, lugares, instituciones, circunstancias…) quienes nos vean y escuchen, buscarán nuestra compañía y seremos un imán de nuevas relaciones. Porque todos los que estén a nuestro lado se sentirán aceptados y comprendidos; captarán que somos luchadores natos y que aún con miedo e inseguridades, seguimos adelante siempre con una sonrisa y sabrán que como no nos damos por vencidos, volveremos a levantarnos.

Volver a levantarse una y mil veces, aprendiendo de los errores y fracasos e intentando hacerlo cada vez mejor, conduce a una cosa: el éxito.

El éxito no es algo que pertenece a los excesivamente inteligentes y a los más intrépidos, sino a los que saben encontrar siempre motivos para no abandonar sus sueños.

El éxito pertenece a los que no claudican por lo que otros digan, por miedos o por excusas… Sino todo lo contrario: lo que otros digan, los miedos y las excusas son las razones que los estimulan a seguir en el camino de sus aspiraciones.

En todo este proceso, los pensamientos positivos cumplen una función de suma importancia: entrenarán la mente para que los problemas no representen abismos infranqueables, sino piedras –pruebas- en el sendero…

Nuestro modo de pensar se reflejará en nuestras actitudes. Y nuestra actitud le dice al mundo cuales son nuestras expectativas; le dice a cada persona con la cual tenemos la oportunidad de inter-actuar, qué esperamos de ella. Así que cuanto antes comencemos a cambiar, veremos que poco a poco nuestro medio, nuestro entorno, comenzará también a transformarse.

Una forma de pensar positiva hará que las actitudes sean favorables y busquen siempre lo positivo; esto determinará nuestras acciones y sentimientos. Y son nuestras acciones y sentimientos los que, a su vez, determinan las acciones y sentimientos de las demás personas.

Al final de cada capítulo, te voy a proponer una serie de ejercicios y actividades que, sinceramente, te recomiendo poner en práctica antes de pasar al siguiente. Todos los ejercicios son orientadores y se pueden cambiar y adaptar, si acaso necesitaras modificarlos. Realizándolos al terminar el capítulo, empezaremos a plasmar a nivel mental los beneficios que buscamos y el resultado no será solamente teoría, sino comienzo de la práctica y mayor asimilación. Tal vez la pereza o la resistencia haga que, llegado el momento, te preguntes: “-¿Para qué tengo que hacerlos?”… Para adquirir la habilidad de tener pensamientos positivos que te llevarán a desarrollar tu potencial y a redescubrir el mundo y todo cuanto sucede a tu alrededor.

Al principio puede ser que no te encuentres muy cómodo con estas acciones porque es normal sentir cierta incomodidad inicial… Sin embargo te aseguro que cuando se haga automático vas a empezar a gozar de grandes beneficios y conectarás con personas de alta autoestima y gran personalidad. ¡Tú serás una de esas personas y será mérito tuyo!

Te aseguro que tendrás un cambio tan bueno en tu vida, sorteando obstáculos que antes eran insuperables, que no querrás volver a pensar en cosas negativas.

Es cuando logras que estos pensamientos y actitudes positivas se conviertan en parte de tu carácter, de tu nuevo modo de ser, de tu filosofía, cuando empiezas a ver cambios muy importantes en tu vida.

Las distintas áreas en las que te mueves cotidianamente, darán un giro porque se verán también influenciadas por el cambio a mejor.

En el presente libro veremos cómo es nuestra mente para poder conocerla y hacer los ajustes necesarios para que nuestra vida mejore, también aprenderemos sobre la Psicología Positiva y cuáles son sus beneficios, hablaremos de la influencia del pensamiento positivo en el ámbito de la Realización Personal y la importancia del buen humor.

¿Alguna vez has prestado atención a los terremotos o sismos? Cuando hay movimientos sísmicos en una parte del planeta, al poco tiempo se escuchan noticias de nuevos movimientos en lugares lejanos. Esto sucede porque los cordones montañosos tienen placas tectónicas y están conectados por debajo del magma de la tierra o las aguas. Las placas se acomodan lentamente y un movimiento de tierra aquí, repercutirá después de algún tiempo en otro sitio. No importa cuán lejano pueda estar ese otro sitio en el globo terráqueo… Con las áreas que cambiemos de nuestra vida, sucede lo mismo: está todo interconectado, somos una unidad y los pensamientos se reflejarán en todo nuestro comportamiento.

Durante los primeros años de mi infancia viví en una calle llamada “Almafuerte” que fue el seudónimo de un gran poeta y maestro argentino: Pedro Bonifacio Palacios. Recuerdo que mi madre y mi hermana, para homenajearlo, recitaban a menudo el fragmento de uno de sus poemas más conocidos y decía así:

“No te des por vencido, ni aun vencido;no te sientas esclavo, ni aun esclavo;trémulo de pavor, piénsate bravoy acomete feroz, ya malherido.”

Te lo dejo para la reflexión porque este fragmento, bien entendido, no tiene desperdicio.

No es por capricho o por una moda el hecho de pensar en positivo. Es mucho más que eso.

Cada pensamiento genera una sustancia química específica que engendrará un determinado efecto. Las células tienen unos receptores en su membrana, que son los encargados de recibir y traducir toda la información; por lo cual la célula capta lo que sucede. De esta manera, si una persona se siente identificada con un defecto, una determinada enfermedad o una mala costumbre le resultará complicado cambiar, porque mientras las células reciban esas señales, responderán acorde a eso, manteniendo las causas que provocan malestar e insatisfacción, repitiendo la misma realidad una y otra vez.

Pero si nos proponemos reflexionar y modificar nuestra percepción, aceptando que estamos aquí para aprender, para dar, para crecer y mejorar en todos los sentidos y aspectos; si empezamos a relativizar las cosas que nos suceden observándolas sin lentes de aumento, que hacen que tendamos a exagerar… Podremos darle la vuelta y ser capaces de sacarle partido a todas las circunstancias que se presenten.

Muchas personas suelen sentir inquietud y resistencia ante la palabra “cambio”, sin embargo lo aceptemos o no, el cambio es la única constante en nuestras vidas…

Cualquier cambio importante que experimentemos, es siempre un recorrido, aunque es posible que nunca nos hayamos detenido a pensar en esto y hasta ahora hayamos creído que hay cambios drásticos y fulminantes. Y que por ello son solamente un resultado…

Aun cuando la noticia de un cambio brusco es devastadora o magnífica, ese momento es el comienzo de nuestro cambio. Porque el cambio, como dije antes, es inevitablemente un recorrido: una serie de circunstancias que se desencadenan a partir de un hecho distinto al acostumbrado (causa) y las acciones de nuestra conducta para adecuarse a él (efecto).

El cambio o transformación que experimentarás con este libro también será un camino por el que transitarás y al que te irás acostumbrando poco a poco.

Cuando el ser humano nace es instinto puro y no conoce reglas sociales, pero luego se educa.

La mente también es educable. Y es maleable, moldeable, plástica. Podemos plasmar en ella lo que nosotros queremos, lo que nos ayuda, lo que nos conviene… Pero necesitamos saber cómo hacerlo.

Si quieres tomar el control de tu vida conociendo el poder del pensamiento positivo, este libro te proporcionará las herramientas para conseguirlo.

La autora

CAPÍTULO 1

CONOZCAMOS NUESTRA MENTE. ¿CÓMO FUNCIONA?

Las partes de nuestra mente

Citaremos a Sigmund Freud (1856-1939), médico neurólogo austríaco, quien a lo largo de su vida utilizó diversos modelos topográficos para diferenciar las distintas partes de la psiquis humana. Tópica proviene de la palabra griega <topos> que significa “lugar” y dicho término, en psicoanálisis, al comienzo se refiere a los “lugares” y luego a “cada una de las partes del aparato psíquico” capaces de actuar y de sus procesos.

Hubo dos tópicas freudianas: la primera (1915) en que se establece una distinción fundamental entre:

Consciente

Preconsciente o Subconsciente

Inconsciente

Ésta fue sustituida por la segunda tópica (1923) que distingue tres instancias: Ello, Yo y Superyó.

Daremos un breve vistazo a la primera de ellas, para señalar sus características generales.

1. Consciente

Es la parte del aparato psíquico más próxima al mundo exterior. Su función específica es el dominio y control del pensamiento, del razonamiento, la lógica y, en gran medida, la toma de decisiones.

Se ocupa además, de mandar y regular el estado moral. El Consciente es juez que evalúa la información que llega desde afuera aceptándola o rechazándola. Todo lo consciente es aceptado y reconocido como propio por el sujeto en el momento presente, dirige la atención y modula el comportamiento. Es quien impone orden. Constituye entre el 5% y el 10% del total de nuestra mente. Programa nuestro Subconsciente cuando fijamos metas, cuando aceptamos e interiorizamos cualquier idea como si fuera una verdad incuestionable o cuando establecemos ciertas creencias acerca del mundo, de otras personas o de nosotros mismos.

2. Inconsciente

Es la parte más arcaica y originaria del psiquismo. Tiende al placer. El Inconsciente es el sistema de impulsos innatos del ser humano, sus elementos son inaccesibles a la conciencia. Allí no existen más que elementos reprimidos, cuyo acceso al sistema Preconsciente y Consciente les ha sido negado por una barrera que actúa de manera implacable, llamada <represión> o <censura> que evita dañar la personalidad del ser humano.

Los contenidos del Inconsciente se forman a lo largo de la vida del individuo, pero sobre todo en su infancia. Estos contenidos mentales Inconscientes suelen ser impulsos o deseos que resultan, en cierto modo, inaceptables, amenazadores o repugnantes para el sujeto desde el punto de vista ético o intelectual; pese a la censura, estos contenidos intentan hacerse conscientes, siendo permanentemente reprimidos. Las representaciones Inconscientes, a pesar de ser firmemente rechazadas, están presentes en la elaboración de sueños y en actos fallidos.

3. Preconsciente o Subconsciente

La mente Preconsciente o Subconsciente es el mediador entre el Inconsciente y la Conciencia. Es el centro de la memoria. Percibe los pensamientos y vivencias que en un momento dado no son conscientes, pero que pueden convertirse en tales fácilmente, si se realiza un esfuerzo para concentrar la atención. No puede programarse a sí misma, por lo tanto se encarga de grabar, guardar y recordar información que le viene de la parte Consciente. No puede rechazar nada puesto que no distingue entre lo bueno y lo malo, no conoce el humor, no sabe si la experiencia que está guardando es verdadera o imaginaria; por eso acepta toda la información que recibe con el mismo valor (sin pasar juicio sobre ella) y la archiva en la memoria igual que lo hace un ordenador. Por eso a veces es llamada <disco duro> pues almacena el enorme caudal de información recibida. La mente Subconsciente también es el centro emocional del organismo, regula los niveles hormonales del cuerpo y controla los instintos de luchar o de huir en situaciones que tengan que ver con la supervivencia del individuo: este tipo de comportamientos no tenemos necesidad de aprenderlos, pues están en nuestra naturaleza humana sellados en el Subconsciente.

¿Pesimista se nace o se hace?

En cambio existen otros comportamientos que sí son aprendidos; aunque con el tiempo se convierten en acciones automáticas. Las personas pesimistas, reaccionan ante cualquier situación sin reflexionar y de forma maquinal, es decir, sin deliberación. La visión que tienen del mundo es funesta y sus expectativas y esperanzas son casi siempre pobres. En la mayoría de los casos, las personas pesimistas tienden más a la pasividad y a la resignación; contrariamente a la actitud de aquellos que buscan cambiar su vida a la medida de sus sueños y ponen todo su esfuerzo en acercarse a ellos. Al nacer somos manifestación de vida y esperanza al cien por cien: aún en condiciones de alto riesgo los bebés pugnan por sobrevivir. ¿Hay algo más positivo que eso? ¡Cuando llegamos al mundo somos optimistas por naturaleza! ¿Qué pasa luego? Según lo que nos den de comer resultará nuestro organismo, nuestro sistema inmunológico, etc. Según lo que depositen en nuestra cabecita, serán las creencias a las que nos aferraremos y gran parte de lo que llegaremos a ser después.

El ambiente social y el familiar ejercieron una enorme influencia sobre nuestro modo de considerar el mundo y a nosotros mismos.

Pero ya de adultos, somos responsables de lo que pensamos, expresamos, programamos y decidimos hacer. Y elegimos ser de un modo y no de otro. El pesimista no nace, se hace a cada minuto y en cada pensamiento.

Inmenso poder

La mente tiene un poder muy grande, tan grande que es ilimitado; pero los seres humanos lo desconocemos y, por ignorancia, seguimos buscando respuestas y soluciones fuera de nosotros. Desde siempre, nos han hecho creer que no tenemos el control de nuestra vida y la mayoría de las veces nos sentimos como hojas de árboles desprendidas a merced del viento que nos lleva donde quiere, sin que podamos decidir.

Todos tenemos que cambiar en algunos aspectos, en ciertos hábitos o costumbres para mejorar nuestra vida, para alcanzar nuestros deseos, para ser más positivos, para crecer como personas… Pero el problema fundamental es que desconocemos algo de vital importancia: para que esos cambios perduren tienen que efectuarse en nuestra mente Subconsciente porque si no es así, muy pronto volverán a aflorar los antiguos esquemas que nos perjudicaban.

¿Por qué sólo ‘la buena intención’ de ser positivos funciona por poco tiempo?

<Los pensamientos positivos tienen un profundo efecto en nuestra conducta y en nuestros genes, esto se cumple de manera real y verdadera, únicamente cuando dichos pensamientos están en armonía con la programación Subconsciente>.

Muchas veces la gente quiere cambiar cosas en su vida con pensamientos optimistas o afirmaciones como por ejemplo: -“Quiero estar sano” o –“Quiero una buena relación de pareja”, pero para la mayoría de la gente esto no funciona y a la vez esto los frustra porque piensan: -“Si los pensamientos positivos funcionan en otras personas ¿Por qué no me funcionan a mí?”

Mirando los números, comprenderemos…

El problema es que los pensamientos positivos vienen de la mente Consciente y esta actúa el 5% del día. Pero la mente Subconsciente está actuando el 95% del día; entonces tenemos una vida en donde el 5% del tiempo tenemos pensamientos positivos y si nuestro Subconsciente está programado con ideas contrarias a lo que queremos manifestar conscientemente, la contradicción entre lo que queremos y lo que tenemos grabado en el Subconsciente es abismal.

A esto hay que agregarle que la mente Consciente puede percibir 40 estímulos por segundo mientras que la mente Subconsciente percibe 40.000.000 por segundo o sea que es un millón de veces más poderosa y ¡actúa el 95 % del tiempo! Ante semejante diferencia es imposible creer que si la mente Consciente y la Subconsciente no están alineadas, los pensamientos conscientes positivos puedan generar un cambio satisfactorio en nuestra realidad. Pero si tenemos una mente Subconsciente que está de acuerdo con nuestros pensamientos positivos conscientes, entonces ambas mentes están en armonía y el cambio se manifiesta.

¿Cuándo actúa el Subconsciente?

La mente Subconsciente toma el mando de nuestra vida cotidiana cuando nuestra mente Consciente pone algo así como el “piloto automático” y se pone a pensar en momentos pasados, o en cómo resolver algún problema real o imaginario o se ocupa de cuestiones del futuro. En otras palabras: cuando nuestra mente se sumerge en asuntos que no tratan del momento presente (aquí y ahora) estamos bajo la influencia del Subconsciente.

Teniendo a nuestro alcance este conocimiento, estando atentos la mayor cantidad de tiempo del día, poniendo todos los sentidos en cada cosa que hagamos con la certeza de estar presentes en ello, será una manera de comenzar a darnos cuenta de que el control está en nosotros.

Y sabiendo que la mente Subconsciente se basa en nuestros hábitos y costumbres; sólo se trata de corregir esos malos hábitos, frenando nuestra vieja tentación de pensar de manera pesimista que nos inunda de mensajes negativos por doquier.

¡Hay algo más efectivo que ‘luchar y ponernos en contra’!

Olvidémonos de la idea de luchar contra lo que rechazamos de nuestra vida. Combatir, supone mucha energía y esa energía al final será destinada justamente a lo que no queremos o no nos interesa.

Es más simple que <luchar contra…> lo que sea.

Solamente hay que remplazar lo que ya no nos interesa de nuestra vida, con un pensamiento o una idea positiva. Esto, comienza a ser consciente y si se hace muchas veces, se transformará en un nuevo hábito o costumbre.

Luego el pensamiento se va a dar a conocer en expresiones verbales al conversar con otras personas, mostrando la actitud o postura. Y todo el trabajo mental poco a poco se va a transformar en una manera determinada de actuar, en una acción o actividad.

Y es mucho más relevante de lo que nos podamos imaginar. Es el primer paso para el cambio.

¿Por qué? Lo diré con las palabras de un sabio:

“Tus creencias se convierten en tus pensamientos.

Tus pensamientos se convierten en tus palabras.

Tus palabras se convierten en tus actos.

Tus actos se convierten en tus hábitos.

Tus hábitos se convierten en tus valores. Y tus valores se convierten en tu destino.”

Mahatma Gandhi (1869-1948)

Abogado, líder espiritual y político indio.

Podemos ser nuestro peor enemigo

¿Sabías que cada día estamos dando forma y órdenes a nuestra mente? Cada uno de nosotros la programa para ser feliz o desdichado; para progresar o para retroceder. Si dejamos que la mente se identifique y habitúe con ideas dañosas y alejadas de un plan de superación, se convertirá en nuestro mayor adversario y el más difícil de vencer.

Si queremos mejorar ¿Por qué no lo conseguimos?

Si todos (o la gran mayoría de las personas) deseamos el progreso y el bienestar y soñamos con alcanzar resultados satisfactorios en lo que sea que hagamos, ¿cuál es la razón por la cual bastantes individuos empiezan con el cambio, pero solamente algunos logran incorporar hábitos que los llevan a obtener el éxito?… Y cuando hablo de ‘éxito’ no me refiero a éxito económico solamente, sino a éxito en cualquier faceta de la vida. ¿Qué es lo que falla para que sean tan pocos los que consiguen realizarse? Analicemos los siguientes puntos.

Los cambios llevan cierto tiempo y acostumbrarse a un nuevo patrón de conducta o pensamiento, requiere persistencia. Comenzar es fácil porque al inicio hay fuerza de voluntad y entusiasmo, pero en éste como en casi todos los aprendizajes es normal que progresemos algo y luego nos detengamos, que avancemos otro poco y volvamos a detenernos; por ello si no somos constantes y disciplinados en el nuevo hábito, muy pronto nos encontraremos igual que cuando empezamos.

De la impaciencia nacen el fracaso y la frustración. Vivimos en una era de cosas rápidas: zapping en la televisión, hornos microondas, alimentos precocinados, mensajes instantáneos llegan a destino y obtenemos respuestas inmediatamente, información de todo tipo al momento, comunicación en tiempo real sin fronteras a través de las redes sociales, servicios que serían inimaginables para nuestros abuelos… Estas cosas, bien utilizadas, son progresos fantásticos ¡pero hacen que nos desacostumbremos a la paciencia que requieren ciertos procesos!… ¡Cuántos hay que piensan que con la misma velocidad lograrán los cambios que necesitan, pero al no conseguirlo en poco tiempo, abandonan todo!

Muchos buscan fuera de ellos a los culpables de cuanto les sucede, creyendo que los otros o el destino son o han sido la causa de sus peripecias.

Ante cualquier inconveniente en el camino al cambio, no pocos inician una verdadera guerra contra sí mismos: se denigran, se culpabilizan, se convencen de ser lo más inútil del mundo, cosa que no puede traerles más que impotencia y rabia.

Lamentablemente hay ejemplos por doquier de algo más injusto: cuando terceras personas deciden qué tipo de vida debemos tener, qué decisiones hemos de tomar y albergan ideas equivocadas acerca de nosotros; suelen tener enorme poder (o eso creemos por falta de autoestima) y el efecto de sus directivas es tremendamente nocivo. Quiero pensar que esto se hace por ignorancia, autoritarismo, repetición, falta de amor… De todos modos, aunque la causa no sea malintencionada, se siembra y se cosecha distanciamiento, dolor y ruina.

Una Buena observación

Tal como hemos dicho, cuando algo falla o no sale según nuestros cálculos lo más común es pensar que somos ineptos o inferiores, que no estamos a la altura de lo que soñamos, que algo en nosotros no funciona… Pero jamás (o casi nunca) pensamos que lo sucedido se debe a que no usamos correctamente los ilimitados recursos que la mente nos ofrece.

Somos responsables al 100% de nuestra vida

Esto es bien aceptado si obtenemos resultados satisfactorios, pero nos negamos a asumirlo cuando las expectativas no se cumplen… Sin embargo, seamos felices o desgraciados, lo tengamos en cuenta o no: la responsabilidad de esta vida está en nuestras manos. Asumir esto o ignorarlo, será decisivo ya sea para experimentar o para perder la oportunidad de una transformación a mejor. Por las elecciones del pasado, hemos llegado a este presente y no a otro. Por las decisiones del presente, tendremos un determinado futuro y no otro…

¡Pero calma! Esta deducción no es para fustigarnos y amargarnos por lo que hoy podamos considerar equivocado de ayer…

Primero: si nos ponemos en la misma situación, con la misma pasión y visión del momento en que elegimos (sin la experiencia de ahora) probablemente elegiríamos exactamente lo mismo.

Segundo: debemos pensar que los errores no existen, solamente son lecciones que vienen a nuestras vidas; pero si las ignoramos, se seguirán presentando hasta que aprendamos de ellas.

Cada día, cuenta