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¿Alguna vez has sentido que tu relación está pasando por una mala racha? ¿Alguna vez te has sentido “atascado” y listo para darla por terminada?
Ya sea que estés en una nueva relación o hayas estado casado por varios años, puede haber días en los que te preguntes cómo mantener viva la llama.
Esta guía te ayudará a descubrir algunas cosas increíblemente simples que tu pareja y tú pueden hacer, incluso si tienen vidas muy ocupadas, para mantener y cultivar el amor, la comunicación y la conexión especial que tienen el uno con el otro.
Aquí hay algo de lo que puedes esperar aprender con esta guía:
· Descubre las formas más efectivas de comunicarte con tu pareja para que él o ella preste atención a tus sentimientos y necesidades adecuadamente.
· Cómo tener límites saludables que fortalezcan el vínculo con tu pareja.
· Cómo evitar los errores más comunes que impiden que las relaciones duren.
· La manera correcta de manejar los conflictos y las discusiones para que las soluciones se encuentren rápida y eficazmente.
· ¡Y mucho más!
Incluso si actualmente te sientes completamente “atascado” y sin esperanza, casi siempre hay una solución que está más cerca de lo que piensas.
Las relaciones adultas reales no son solo sentimientos y emociones: requieren un poco de esfuerzo y el deseo constante de crecer con nuestras parejas incluso en las malas rachas.
Aprende secretos prácticos para lograr un amor duradero y una relación feliz incluso si no eres súper creativo o todo un romántico.
Las soluciones para hacer que las relaciones funcionen no caerán mágicamente del cielo. Pero hoy, debido a que estás interesado en esta guía, te has acercado a convertirte en una persona a la que vale la pena mantener cerca, o lo que es lo mismo, en la pareja ideal. ¡Comienza a mejorar tu relación hoy mismo!
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Veröffentlichungsjahr: 2020
Terapia de Parejas
2 Libros en 1 Cómo Crecer una Relación y Dependencia Emocional. La Guía Completa para Arreglar Problemas y Transformar una Relación o Matrimonio
Title Page
Cómo Crecer una Relación | Guía para Crecer en Pareja y Transformar una Relación Positivamente
Introducción
Capítulo 1: La comunicación
Capítulo 2: La sensación de inseguridad en las relaciones
Capítulo 3: La importancia de la validación
Capítulo 4: Los conflictos y desacuerdos
Capítulo 5: Cercanía e intimidad
Capítulo 6: Los ingredientes para tener un matrimonio feliz
Capítulo 7: ¿Cómo comprender los conflictos maritales?
Capítulo 8: Hábitos para el crecimiento de relaciones saludables
Conclusión
Dependencia Emocional
¡Descubre cómo eliminar el ciclo de la codependencia y a ser completamente independiente!
Introducción
Capítulo 1: ¿Qué es la codependencia y cómo saber si estoy siendo codependiente?
Capítulo 2: Iniciando el proceso de recuperación
Capítulo 3: Cómo construir tu autoestima
Capítulo 4: Cómo sanar tu relación con los demás
Capítulo 5: Di lo que piensas
Capítulo 6: Un programa práctico de 12 pasos
Capítulo 7: Ideas sobre lo que puedes hacer en caso de recaída
Conclusión
© Copyright 2019 – Alejandro Vallejo- Todos los derechos reservados.
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¿Qué hace buena a una relación?
Como seres humanos, todos tenemos ese deseo natural de conectarnos con los demás y sentirnos aceptados. Básicamente, se puede decir que de esta manera estamos programados para comportarnos. Nos entusiasma saber que los demás estarán allí para nosotros incluso en las situaciones más difíciles y, por esta razón, sentimos una conexión casi instantánea con quienes saben relacionarse con nosotros. Incluso, se produce una especie de delite cuando compartimos con una persona que parece entender todas nuestras alegrías y penas.
Es importante mencionar que el fomento de este tipo de conexión es uno de los ingredientes clave para mantener buena relación. No obstante, seguimos preguntándonos, ¿qué es exactamente una "buena relación" entre adultos? En nuestra vida diaria, inevitablemente desempeñamos diversos roles y en consecuencia tenemos diferentes tipos de relaciones. Con todo, este libro se enfocará en la relación que posiblemente sea la más importante en nuestra sociedad: la relación de parejas. Esta es la relación adulta más importante que las personas tendrán en sus vidas pues, después de todo, es la que origina a la familia –– la unidad básica que conforma nuestra sociedad––.
Las buenas relaciones comienzan en casa
El núcleo familiar es normalmente la principal fuente socialización que tienen los niños ya que es el primer lugar donde aprenden a tratar a los demás de manera justa y respetuosa, a interactuar de manera considerada y, a asumir responsabilidades cuando las cosas no salen como se desean.
Sin embargo, el seno familiar también puede ser el lugar donde se aprende a hacer todo lo contrario a lo indicado. De allí que la vida familiar tiene mucho que ver con la forma en que nos relacionamos románticamente.
Además, debido a que todos tenemos diferentes orígenes, nuestras expectativas sobre lo qué es una "buena relación" posiblemente difieran bastante. En cualquier caso, todas las buenas relaciones generalmente se basan en una comunicación clara, el respeto mutuo y la confianza. Se trata de saber permanecer fieles a nosotros mismos mientras procuramos un crecimiento personal y mutuo; cada relación nos empuja a aprender cómo podemos ser abiertos y vulnerables frente a alguien sin temer a que nuestro orgullo y nuestra autoestima sean pisoteados.
Aprende a convertirte en un guardián
Mantener una buena dinámica con tu pareja no es tan fácil como enamorarse y entablar la relación amorosa. Es más, el hecho de que estés loco de amor por esta persona no significa que ese sentimiento sea suficiente para que la relación perdure puesto que en realidad, el verdadero reto radica en mantenernos interesados por el otro una vez que la fase de la luna de miel haya pasado.
En el mundo real, las relaciones de los adultos no se tratan sólo de sentimientos y emociones, más bien requieren de mucho trabajo y el deseo constante de crecer junto con nuestras parejas incluso en los momentos difíciles; y, si bien no existe una estrategia única que funcione para todas las parejas, el amor que se comparte entre ellas se basa principalmente en aprender a darse cada uno oportunidades iguales, responsabilidades iguales y derechos iguales.
Por último, lo que hace que una relación sea "buena" es que esta sea profundamente personal y que suponga principalmente reconocer las necesidades del otro y tener disposición para encontrar un punto medio que beneficie a ambas partes. Así mismo, también reconocemos que esto algunas veces se vuelve cuesta arriba debido a que tú y tu pareja no están en la misma página.
Ten en cuenta que la solución para hacer que las relaciones funcionen no caerán mágicamente sobre ti. Ahora bien, debido a que hoy comenzaste a leer este libro, quiero decirte que estás más cerca de convertirte en un verdadero guardián –– o un amante de ensueño si es así quieres llamarlo––. Ya sea que estés en una relación romántica o no, el contenido de este libro te puede dar la oportunidad de mejorar y ser el tipo de persona con la que a otros les encantaría compartir su vida.
La comunicación es clave para mantener cualquier relación a flote. Expresar tus pensamientos y sentimientos de la manera más clara y saludable posible es extremadamente importante para tu pareja, familia, amigos o colegas porque lo que digas nunca regresará vacío. Expresarte y escuchar es esencial para mantener la paz, la satisfacción y la transparencia dentro de la relación.
Por otra parte, no comunicarse de forma efectiva siempre resultará en problemas no deseados. A veces, una mala comunicación puede incluso ser un síntoma de un problema mayor que ambas partes se niegan a resolver. Cuando no hablas con tu pareja sobre las cosas que te están molestando en la relación, la causa principal del problema suele revelarse de la manera más desagradable posible cuando llegue el momento.
Expón tus sentimientos
Exponer tus sentimientos puede ser quizás una de las cosas más difíciles que tendrás que hacer cuando estés en una relación romántica o en cualquier tipo de relación; probablemente haya algo en la forma en que has aprendido acerca de los sentimientos que te produce miedo admitirlos frente a la otra persona.
Si creciste creyendo que debes dejar de sentirte mal inmediatamente después de que algo salga mal o que simplemente debes "aguantar" cuando te sientas herido, es probable que así sea como te comportes con la gente. Aguantar o ignorar los sentimientos sin discutirlos con la persona involucrada es la única manera en que sabes responder cuando ocurre un problema.
Estos detalles se convertirán en un gran obstáculo para construir una relación romántica exitosa. Si no puedes expresar abiertamente tus sentimientos o si tu pareja no puede darse el lujo de expresarte sus sentimientos, ¿cómo se supone que van a enfrentar problemas mucho más complejos en la vida? Rehusarte a revelar tus verdaderos pensamientos y sentimientos sobre un determinado tema sólo puede causar frustración, estrés innecesario y, en el peor de los casos, problemas de confianza.
Quizás pueda ser muy difícil desaprender la costumbre de no hablar acerca de lo que te molesta, especialmente si así como has sido programado para comportarte. No obstante, el hecho de que estés acostumbrado a tener este tipo de respuesta a los problemas no significa que nunca puedas volverte bueno en comunicar cómo te sientes.
El primer paso para superar este obstáculo es aceptar que tienes derecho a sentir cosas a tener sentimientos. Recuerda que tienes derecho a tus sentimientos de enojo, decepción, frustración o culpa y que también es esencial expresarlos sin "quemar la casa".
La mejor manera de comunicar nuestros sentimientos es acordar tener una comunicación no violenta (NVC), el cual es un sistema desarrollado por el psicólogo Marshall B. Rosenberg para ayudar a cualquiera a reconocer sus sentimientos y comunicarlos de una manera que no transmitan hostilidad y juicio. A continuación, te presento los 4 principios de la comunicación no violenta del Dr. Rosenberg:
La observación
Cuando nos enfrentamos a una situación que nos causa molestia, primero debemos enfocarnos en los hechos. Luego, por más tentador que sea, debemos evitar juzgar esos hechos o asignarles un significado de inmediato debido a que sólo nos haremos daño si dejamos que estos pensamientos tomen la delantera.
Por ejemplo, si alguien no se aparece en la fecha acordada, ese es el único hecho que puedes observar por ahora. Cuando empiezas a pensar que la persona no tiene modales o que posiblemente te odia en secreto, estás añadiendo juicios de valor y significado a tus observaciones. Estas suposiciones pueden o no ser ciertas del todo, pero no hay forma de confirmarlo ahora. Es mejor retener el juicio y atenerse a los hechos si planeas tener una discusión honesta al respecto con la persona involucrada.
Los sentimientos
Tenemos que reconocer nuestros sentimientos y ser honestos cuando los expresemos sin juzgar a los demás. Si tomas en cuenta el ejemplo anterior, es totalmente comprensible que te sientas irrespetado por haber sido plantado. Sin embargo, decirle a la otra persona que no tiene modales por no presentarse a la cita lo pondrá inmediatamente a la defensiva, se sentirá juzgado.
En este escenario, es más apropiado enfocarte en tus sentimientos y usar frases como: "Me siento _____, porque ______". Esto te permitirá comunicar con énfasis tus emociones sin contaminarlas con juicios innecesarios hacia la otra persona.
Las necesidades
Es importante darte cuenta de que, en última instancia, los sentimientos provienen de necesidades no satisfechas. Para asegurarte de que realmente tendrás la oportunidad de satisfacer esas necesidades, debes ser directo cuando te comuniques con la persona involucrada.
Por ejemplo, puedes sentirte molesto y abandonado porque tu pareja todo el tiempo llega tarde a casa luego del trabajo y, para solucionar este problema, decides abordar la situación diciendo: "Has pasado demasiado tiempo en la oficina". Lo dices con la intención de hacerle saber que ustedes no se están viendo lo suficiente. Sin embargo, la pareja lo puede tomar como una sugerencia para salir a relajarse y a divertirse asolas. En consecuencia, al día siguiente, lo ves tomarse el día libre y tener un poco de "tiempo para mí" que se traduce en un día completo de auto-asicalamiento.
Esto puede frustrarte aún más si tu verdadera intención era hacer que pasaran más tiempo juntos. Es muy común el mito de que las parejas tienen el poder de entender lo que realmente quieres decir, incluso cuando no dices nada. La verdad es que debes ser directo con tus necesidades ya que los demás no pueden adivinar lo que realmente les estás pidiendo.
Las peticiones o deseos
Una vez que hayas reconocido tus necesidades, el siguiente paso es expresarlas en términos de peticiones en lugar de exigencias. Si esperamos que otras personas comprendan de inmediato lo que queremos y que actúen en consecuencia, realmente no les estamos facilitando que entiendan lo que deseamos.
Cuando hacemos todo lo posible para que nuestras peticiones sean expresadas de la manera más clara, le damos a la otra persona una idea más amplia de cómo poder conceder estas peticiones. No obstante, es importante tener en cuenta que estos son sólo indicadores para comunicar mejor tus sentimientos y que no garantizan exactamente que tus necesidades sean satisfechas después. De cualquier manera, intentar ser transparente puede beneficiarte mucho más.
Repito una vez más, una comunicación efectiva es bidireccional, es expresarte y escuchar. Saber cómo expresar tus sentimientos es un buen comienzo, pero no necesariamente te da derecho a algo. A fin de cuentas, lograr que alguien haga cambios para ti significa también pensar en sus necesidades y sentimientos.
Escucha las palabras de tu pareja
Cuando tu pareja quiera contarte algo, querrá que prestes atención a todo lo que dice , especialmente si el tema en cuestión es muy importante para ella. Sin embargo, a veces puedes estar tan ansioso por expresar tu punto de vista que olvidas ver las cosas desde su perspectiva y, como resultado, tu pareja no sentirá que te has esforzado esencialmente por comprender por qué se siente de determinada manera. Este ejemplo es una forma segura de empeorar las cosas.
La facultad de escuchar forma gran parte de nuestras interacciones diarias, incluso más cuando tenemos que tratar constantemente con personas a lo largo del día. Desafortunadamente, muchos de nosotros realmente no sabemos cómo hacerlo conscientemente. Por lo general, se nos enseña a leer o hablar mejor, pero escuchar es una habilidad que rara vez se nos exige aprender.
Lo bueno es que sólo necesitas hacer algunos cambios simples para notar un cambio positivo en tus conversaciones.
Tienes que estar en el momento presente
Es esencial que le prestes toda tu atención a tu pareja cuando te hable, especialmente cuando se trata de algo que le importe mucho. Si en ese momento tu mente está pendiente de otras responsabilidades que te impiden escuchar por completo, sé honesto y sugiere hablar más tarde, cuando puedas concentrarte en lo que él o ella tiene que decir.
No interrumpas a tu pareja cuando habla
No intentes terminar las oraciones de tu pareja por ella, incluso si lo que vas a decir es correcto. Esto solo los cerrará y desalentará a continuar con el tema.
Interrumpir a tu pareja mientras habla no ayuda, sólo demuestra lo impaciente que eres. Además, muestra lo desinteresado que verdaderamente estás por conocer sus pensamientos y que sólo estás esperando la menor oportunidad para soltar tus opiniones.
Si quieres que tu pareja continúe compartiendo cosas contigo, permítele que hable a su propio ritmo. En el momento en que te des cuenta de que le estás cortando las oraciones con un tono altanero y como si ya lo supieras todo, detente de inmediato. Sólo así disminuirás la probabilidad de infligir más daño.
Simplemente escucha
Cuando tu pareja quiera decirte algo importante, escucha. Eso es todo. Por lo general, las personas no te cuentan algo para recibir tu consejo, tu opinión o cualquiera de tus anécdotas personales. Si así fuera, posiblemente solicitarían estas cosas directamente. De lo contrario, es mejor si sólo aceptas lo que te están contando sin entorpecer la conversación con tus experiencias.
Una de las mejores maneras de mantener una buena relación con tu pareja es escucharla con más atención, especialmente cuando está abriéndote su corazón. Si escuchas de la manera correcta, tu pareja se sentirá valorada y apreciada. Confiará en tu capacidad de comprensión, incluso cuando no compartas exactamente los mismos puntos de vista.
¿Lograr que tu pareja realmente te escuche?
Después de aprender a escuchar de manera efectiva, exploremos el otro extremo del espectro de la comunicación: hablar. ¿Cómo puedes hablar para que tu pareja escuche lo que realmente le estás diciendo? Si siempre sientes que no te escuchan, ¿qué puedes hacer exactamente para cambiar esta situación?
Puede ser totalmente frustrante hablar por horas y que nada cambie. Darte cuenta de que tu compañero permanece cerrado a pesar de todas tus súplicas de atención, simplemente te entristece aún más porque sientes que estás hablando con una enorme pared de ladrillos en lugar de con una persona. Pero, afortunadamente, si haces unos pequeños ajustes a tu propuesta puede ser todo lo que necesites para ver una gran diferencia en la forma en que te responden la próxima vez que hables.
Respetarse mutuamente cuando haya desacuerdos
Tú y tu pareja siempre estarán sujetos a tener desacuerdos sobre ciertas cosas. No importa cuán similares sean en sus creencias y valores, siempre habrá momentos en que sus puntos de vista colisionen.
Los desacuerdos pueden ser bastante incómodos, especialmente si te hacen sentir solo y abandonado. Cuando esto sucede, es importante recordar que tus puntos de vista son tan válidos como los de tu pareja. Incluso si ustedes no logran estar en la misma página, ambos deben estar dispuestos (al menos) a compartir sus perspectivas de una manera respetuosa.
Di solo lo que necesitas decir
Anteriormente, discutimos la importancia de tener en cuenta sólo los hechos observables. Ahora, cuando hables con tu pareja, también recuerda argumentar aplicando la regla: “Menos es más”. Di sólo lo que realmente necesitas decir y luego detente. Deja que tu pareja asimile tu mensaje y espera a que responda antes de agregar algo más.
También es importante mantenerte enfocado cada vez que hables. Nunca traigas al presente discusiones pasadas y no te desvíes del tema en cuestión.
Haga intervenciones usando la primera persona “Yo”
Cuando hagas una observación, la única perspectiva de la que realmente puedes hablar es la tuya. Tus sentimientos y pensamientos frente a determinado asunto son las únicas cosas que puedes describir, no las de tu pareja.
No hagas declaraciones que parezcan que estás juzgando a tu pareja, por ejemplo "¡Siempre llegas tarde! ¡No valoras mi tiempo!”. En su lugar, di algo como: "Siempre termino esperando mucho tiempo, no siento que mi tiempo sea valorado". Cuando tus declaraciones giren en torno a tu perspectiva, será difícil para tu pareja discutir lo que acaba de hacer, porque te estás enfocando en cómo esa acción te hizo sentir.
Cuida tu lenguaje
Es difícil escuchar a alguien cuando sientes que te está juzgado y humillando.Por eso, para alentar a tu compañero a que te entienda, es importante utilizar el lenguaje correcto para expresar tu punto. Esto también incluye el uso de tonos y un lenguaje corporal que no hagan sentir al otro atacado.
Si intentas poner en práctica estos consejos, inevitablemente harás que tu pareja esté más dispuesta a escucharte. Cuando ambos saben cómo escuchar y reconocer los sentimientos del otro, resolver los problemas ya no será la tarea incómoda que suele ser.
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Reconocer las distorsiones cognitivas en las relaciones
Las distorsiones cognitivas son esquemas erróneos de pensamiento que vienen a la mente a la hora de interpretar un hecho. En realidad, existen diversos tipos de distorsiones cognitivas y es algo que la mayoría de nosotros hemos experimentado en un momento u otro de la vida. Pero, si bien es muy normal tropezar con ellas de vez en cuando, estas distorsiones pueden provocar problemas mucho mayores si ocurren con demasiada frecuencia.
La ocurrencia regular de algunas distorsiones cognitivas puede sabotear las relaciones amorosas de la peor manera y, también, puede ser la causa del estancamiento en las parejas si uno o ambos compañeros no pueden liberarse de estos patrones de pensamiento.
Por esta misma razón, es importante aprender a reconocer las distorsiones cognitivas más comunes que surgen en las relaciones de pareja para que cuando finalmente puedas redirigir tus patrones de pensamiento, sea más fácil comunicar tus necesidades a otras personas (en formas que no sean tan hipercríticas o degradantes).
La sobregeneralización
La sobregeneralización ocurre cuando pensamos que " si ha ocurrido algo una vez, ocurrirá otras muchas veces ". Por ejemplo, si tu pareja llega tarde una vez, fácilmente pensarás que nunca llegará a tiempo. Esto te convierte en una persona que le gusta juzgar y se apresura a emitir ultimátum. Por otro lado, tu compañero también perderá el impulso de ser mejor, ya que crees que terminará estropeándolo todo.
La próxima vez que sobregeneralices, intenta recordar los momentos en que tu pareja hizo todo lo contrario a lo que esperabas. Esto te permitirá ver la situación de una manera más objetiva y te tener una apreciación más justa de los hechos.
La personalización
La personalización ocurre cuando pensamos que todo lo que la gente hace o dice, para bien o para mal, tiene que ver con nosotros; como si siempre fuéramos la causa directa del comportamiento o estado de ánimo de nuestra pareja. La verdad es que las emociones de nuestro compañero están fuera de nuestro control y tenemos que darnos cuenta de esta realidad. En ese sentido, debemos aprender a dejar de pensar que somos los únicos responsables por la forma en que nuestro compañero se siente.
El extremismo
El extremismo ocurre cuando exageramos ciertos aspectos de una situación debido a que sólo apreciamos las cosas a través de determinada perspectiva. Por ejemplo, es fácil para nosotros magnificar algo insignificante cuando estamos locos por una persona. Fácilmente convertimos un pequeño detalle en algo fantástico o catastrófico, dependiendo de cómo nos haya afectado.
Para combatir esto, debemos aprender a mejorar nuestro vocabulario emocional y expresarnos de una manera que sea más congruente con la realidad.
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Leer la mente o interpretación del pensamiento ajeno
Leer la mente consiste en interpretar las acciones basándote en especulaciones en lugar de los hechos que tienes a mano. Por ejemplo: "Ella dijo que estaba de acuerdo con eso, pero sé que no lo está". Cuando tu pareja dice algo, debes tomarlo por lo que es, a menos que demuestre lo contrario.
Digamos que tu compañero tuvo un episodio agresivo pasivo antes y ahora tú estás usando este caso para especular que estas lidiando con lo mismo otra vez. Con este ejemplo puedes darte cuenta de que no sólo estás manifestando la distorsión cognitiva de leer la mente, sino que también estás sobregeneralizando.
Este es el asunto, si los dos han hablado sobre este tema antes, entonces este caso ya debió haberse resuelto en el pasado. No utilices un "hecho" que está fuera de la situación actual para argumentar en tus discusiones de pareja.
La cruda verdad es que no puedes saber lo que realmente piensa tu pareja porque no eres él o ella. Incluso, aunque conozcas bien a tu compañero, eso no te convierte en un experto en leer sus pensamientos. Además, hasta los expertos reconocen que no lo saben todo, por eso recuerda siempre preguntar antes de adivinar.
En resumen, aprender las habilidades para una comunicación efectiva mejorará aún más los niveles de confianza y respeto que tú y tu pareja se tienen el uno por el otro. También puede minimizar la aparición de argumentos innecesarios en su relación. Si le das un alto valor a la comunicación, ésta casi siempre te garantizará que la relación durará.
La inseguridad es impulsada principalmente por sentimientos de incertidumbre. Generalmente se activa cuando nuestra seguridad se ve amenazada de alguna manera. Por otro lado, también puede ser provocada por eventos traumáticos en nuestro pasado o nuestros sentimientos de inferioridad dentro de la relación.
En esencia, las inseguridades son mecanismos de defensa que nos protegen cada vez que recordamos nuestras malas experiencias. Si bien las inseguridades pueden parecer ineludibles a veces, éstas pueden arruinar gravemente nuestras relaciones si no logramos controlar los miedos y ansiedades que surgen de ella.
Si te preocupa que tus inseguridades destruyan todo por lo que has trabajado, relájate. Realmente tienes lo necesario para cambiar las cosas. Aunque te advierto que los cambios no sucederán de la noche a la mañana, poco a poco podrás aprender a ser el amo de tu propia mente.
Sentir celos
Una de las formas en que la inseguridad se manifiesta en nuestras relaciones es a través de los sentimientos de celo. Cualquier persona que haya sentido celos puede decir que no son para nada un buen sentimiento. Además, el problema con los celos no es el sentimiento real en sí, sino las cosas que nos hace mental y emocionalmente.
Lo peor de todo es que los celos pueden ser bastante abrumadores, especialmente cuando nublan nuestra voluntad y lógica (Ten en cuenta que esta es sólo la parte en que nos afecta internamente).
Hay que mencionar también que en el momento en que los celos se vuelven incontrolables, nuestros miedos primarios de perder a nuestras parejas pueden convertirse en lo que las impulsa a alejarse de nosotros. Por esta razón, es fundamental entender cuál es el origen de estos sentimientos; cuando las raíces de estos malos sentimientos son claras para nosotros, podemos finalmente aprender a manejar los celos de formas mucho más saludables.
¿Por qué nos ponemos celosos?
Las investigaciones revelan que los celos están relacionados con bajos niveles de autoestima. Además, las desventuras que vivimos en el pasado pueden disparar nuestros sentimientos de inseguridad y celos en nuestras relaciones actuales. De manera que cuando se presentan algunas de estas causas, nuestra voz interior, que es demasiado crítica, se pone a toda marcha dificultando el manejo de la situación. A continuación, te ofrezco una serie de consejos que pueden ayudarte a responder a los estímulos de una manera más saludable y mejor.
Examina el SIFT del asunto
SIFT es un acrónimo anglosajón que significa sensaciones, imágenes, sentimientos y pensamientos. Cuando surgen los sentimientos de celos, se recomienda examinar los SIFT del asunto en cuestión. Pregúntate a ti mismo: ¿Qué mueve dentro de ti este asunto? ¿Te recuerda algo de hace mucho tiempo, por ejemplo, las viejas dinámicas familiares o tal vez una autoimagen negativa que no parecía figurar sino hasta ahora? Cuanto más nos demos cuenta de cómo estos sentimientos se relacionan con algo de nuestro pasado, entenderemos mejor con qué nos enfrentamos en el presente.
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Sé menos duro contigo mismo
No importa qué tan intensos sean tus celos, recuerda que siempre hay una manera de "volver a la realidad" para no perder el control de tus emociones. El primer paso para volver a la realidad es aceptar tus sentimientos por lo que son sin flagelarte.
A continuación, encontrarás algunas formas de calmarte antes de reaccionar a una situación. Por ejemplo: respirar profundamente o salir a caminar son excelentes maneras de calmarte; escuchar música de ritmo lento o relajante también puede ayudarte a sobrellevar mejor los sentimientos negativos. Mientras no cedas a las apreciaciones de tu voz crítica interior, te será más fácil ver las cosas con claridad.
Piensa antes de actuar
Tu crítico interno siempre estará listo para abalanzarse sobre ti cada vez que te sientas herido. De hecho, estos son los momentos en los que él cobra más vida. Por ejemplo, cuando pierdes el autocontrol, inmediatamente te dan ganas de rendirte o dejar de esperar lo mejor y, en consecuencia, haces cosas de las que posiblemente te arrepentirás más adelante, como arremeter y acusar a tu pareja por lo todo. Entonces, cuando llegues a este punto, es importante dar un paso atrás y distanciarte de la situación antes de actuar por impulso.
Constrúyete a ti mismo
Una de las razones por las que nos sentimos tan celosos es porque, en primer lugar, no nos sentimos bien con nosotros mismos. Nos perdemos en muchos ciclos de odio hacia nosotros mismos hasta el punto de convertirnos en monstruos.
Afortunadamente, podemos evitar que esto suceda si nos involucramos en nuestra auto- superación.
