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La pantalla inteligente almacena, responde y pregunta, relaciona opciones, evalúa, clasifica, aconseja a los televidentes que se plantan frente a ella para ver qué menú les ha preparado cada día. ¡Esta pantalla con inteligencia artificial aprende! El algoritmo tiene una perspectiva única de los televidentes individuales que los televidentes no tenemos de nosotros mismos. Y esta información algorítmica permite predecir comportamientos, deseos y gustos televisivos, no de uno, sino de miles o millones de televidentes, y conocer las tendencias de visionado más frecuentes, las preguntas que harán los individuos frente a cierta programación y muchas cosas más. A lo largo del libro, se exploran las amenazas y oportunidades que dispone la inteligencia artificial, haciendo énfasis en los desafíos para el periodismo, la deliberación y la gestión de la información en el entorno digital.
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Seitenzahl: 153
Veröffentlichungsjahr: 2021
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CoordinadorGUILLERMO OROZCO
INTELIGENCIA ARTIFICIAL
en contenidos audiovisuales
Guillermo Orozco Gómez
Carlos A. Scolari
Gabriel Torres Espinoza
Alejandro Piscitelli
Claudia Flores-Saviaga
Darwin Franco Migues
Gerardo Albarrán de Alba
ColecciónTendencias
TVmorfosis 9. Inteligencia artificial en contenidos audiovisuales./ coordinador Guillermo Orozco Gómez – México: Productora de Contenidos Culturales Sagahón Repoll, 2020.(Colec. Tendencias)ISBN 978-607-8346-55-4
1. Inteligencia artificial. 2. Audiencias. 3. Algoritmos. 4. Televisión. 5. Noticias. 6. Pantallas. 7. Interacción. I. Orozco Gómez, Guillermo, coord. VIII. Ser.
D.R. © 2020, Productora de Contenidos CulturalesSagahón Repoll, S. de R.L. de C.V.Concepción Béistegui 2103-C4Colonia Narvarte, C. P. 03020México, CDMX
D.R. © 2020, Carlos A. Scolari, Gabriel Torres Espinoza, Alejandro Piscitelli, Claudia Flores-Saviaga, Darwin Franco Migues, Gerardo Albarrán de Alba y Guillermo Orozco.
TVmorfosis es una marca registradade la Universidad de Guadalajara
Diseño de la colecciónEstudio Sagahón / Leonel Sagahón
Cuidado de la ediciónAstrid Velasco Montante
Imagen de portadaCarmina Salas
Formación y capturaCarmina Salas
Primera ediciónDiciembre de 2020
ISBN: 978-607-8346-55-4
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Esta publicación no puede ser reproducida, ni en todo ni en parte, ni registrada por un sistema de recuperación de información, en ninguna forma ni por ningún medio, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, magnético, electroóptico, por fotocopia, o cualquier otro, sin el permiso previo, por escrito de la editorial.
PresentaciónGuillermo Orozco Gómez
Elstorytellingen la era de la inteligencia artificialCarlos A. Scolari
Inteligencia artificial,big datay analíticas: medición e interactividad de las audienciasGabriel Torres Espinoza
Periodismo “centauro” en la era de la creatividad computacionalAlejandro Piscitelli
Inteligencia artificial, aliada o adversaria de lasfake newsClaudia Flores-Saviaga
Inteligencia artificial y periodismo: ¿quién redactará las noticias?Darwin Franco Migues
Humanizar a las máquinas o robotizar a la humanidadGerardo Albarrán de Alba
Los autores
Guillermo Orozco Gómez
Cuando hace diez años comenzamos esta serie de libros, producto de las intervenciones de los participantes en los eventos en vivo realizados anualmente durante la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, sabíamos que la televisión como medio de comunicación estaba en una etapa de transformaciones sucesivas importantes.
Para algunos, se trataba del fin de un gran medio de comunicación que debido al desarrollo tecnológico creciente y a la consiguiente innovación de aparatos y medios, y de la conectividad misma, sobre todo de Internet, estaba irremediablemente condenado a desaparecer.
Otros pensábamos, más bien, que la televisión se estaba transformado a través de un permanente proceso de reinvención, que afortunadamente continúa, y creemos que continuará, gracias al cual la televisión ha venido adquiriendo más posibilidades que nunca.
Lo que quizá no imaginábamos entonces, era que la pantalla televisiva, parte central del “mueble tradicional del televisor”, que Eliseo Verón desahució como tal, como mueble, en su capítulo “El fin de la historia de un mueble”,publicado en el libroEl fin de los medios masivos, el comienzo de un debate,de Carlos Scolari y Mario Carlón(2007),se iba a reconvertir en el centro de atención y de evolución de la televisión impulsada por la inteligencia artificial (IA).
Hoy en día, la pantalla televisiva ha cobrado “vida” por sí misma. No es más la ventana para que los televidentes veamos lo que se nos transmita desde un estudio de televisión, una cámara o una cadena televisiva. La pantalla, justamente, con la IA es muchas cosas a la vez: televisor, por supuesto; transmisor inteligente de diferentes lenguajes y formatos, tanto mediáticos como digitales; receptor de contenidos diversos, así como de las formas de visionar y de los gustos de los televidentes. Estos, con el control remoto la encienden y apagan, y ahora además la programan, lo que significa que la IA permite “interactuar” con la televisión a través de su pantalla, no sólo para cambiar de canal, sino para modificar la programación a visionar, recibir respuestas de la pantalla; o sea, para “dialogar” con ella.
La pantalla inteligente almacena, responde y pregunta, relaciona opciones, evalúa, clasifica, aconseja a los televidentes que se plantan frente a ella para ver qué menú les ha preparado cada día. ¡Esta pantalla con IA aprende!
La nueva pantalla televisiva inteligente es prolífica, ya que puede mostrar varias pantallas simultáneamente con programación distinta, en las cuales se puede visionar a la vez distintos canales o programas, para eventualmente seleccionar alguno.
El viejo televisor, entonces, evolucionó a lo que se ha convertido hoy en la pantalla televisiva digital: un procesador, no sólo receptor-emisor de imágenes. Y éste es una gran transformación tecnológica de la pantalla televisiva producto de la IA.
La “nueva televisión inteligente” busca proporcionar al televidente una experiencia inmersiva envolvente, no meramente informativa o divertida, lo cual tiene que ver de una u otra manera con la razón. El envolvimiento tiene que ver principalmente con sensaciones. Se hace posible debido a los algoritmos que las empresas de medios obtienen sistemáticamente de sus usuarios.
Los algoritmos son cálculos de nuevas situaciones o eventos a partir de muchos bits de información que, en el caso de la televisión, produce cada televidente de manera aislada e independiente de los demás. La IA reúne esos datos individuales para saber qué revelan de un conjunto determinado; en este caso, una serie de televidentes y sus preferencias de visionado. De esta manera, el algoritmo tiene una perspectiva única de los televidentes individuales que los televidentes no tenemos de nosotros mismos. Y esta información algorítmica permite predecir comportamientos, deseos y gustos televisivos, no de uno, sino de miles o millones de televidentes, y conocer las tendencias de visionado más frecuentes, las preguntas que harán los individuos frente a cierta programación y muchas cosas más.
Para el perfeccionamiento de las nuevas pantallas televisivas con IA, hay una gran competencia entre las principales marcas de televisores-pantallas.
Una línea central de desarrollo del potencial televisivo es eldeep learnig,o aprendizaje profundo. Éste consiste en una metodología por la que el procesador de la pantalla televisiva construye una serie de neuronas similares a las humanas que permiten un reconocimiento de contenidos televisivos, de gustos y motivaciones de sus televidentes para seleccionar cierta programación, pero sobre todo del que interacciona regularmente con una pantalla.
El desarrollo tecnológico de estas pantallas televisivas inteligentes hace que cada vez haya más competencia con las computadoras. La diferencia principal quizá estriba en que una pantalla inteligente busca satisfacer, principalmente, los deseos del usuario-televidente y proporcionarle placer. Y la computadora ofrece otro tipo de satisfactores más relacionados con el trabajo y el conocimiento.
Según Google, en 2020, hay ya diez millones de pantallas inteligentes en América Latina, las cuales tienden a ser cada vez más grandes, como han sido las clásicas pantallas caseras para ver películas.
Con la IA, la televisión se fortalece, los hábitos de los televidentes se modifican y su relación con la oferta televisiva, películas y videos de todo tipo aumenta y se hace cada vez más al gusto individual y circunstancial de cada uno.
Los autores reunidos en este libro han abordado el gran tema de la IA respecto de la televisión con diferentes énfasis.
Iniciamos con el texto de un autor clásico de la colección TVmorfosis,Carlos A. Scolari,quien creativamente nos comparte un diálogo imaginario con Siri, esa interfaz vocal del sistema operativo de los dispositivos de Apple que muestra el modo de intercambio entre la IA y, en este caso, un usuario.
En su capítulo,Gabriel Torres Espinoza, coordinador general y facilitador de los eventos de TVmorfosis, hace una travesía por la IA desde sus orígenes hasta las principales aplicaciones para analizar y medir tanto a las audiencias de los medios como a los internautas de las redes sociales.
Alejandro Piscitelli,otro autor clásico de la colección TVmorfosis, se centra en la creatividad computacional que ofrece la IA para el ejercicio de un nuevo tipo de periodismo: elperiodismo Centauro,que se nutre a la vez de datos y algoritmos para dimensionar un evento.
El tema de la relación de lasfake newscon la IA es abordado en su capítulo porClaudia Flores-Saviaga, investigadora especializada en desinformación, quien hace un análisis detallado de cómo operan estos procesos en la realidad y cómo se constituyen comunidades de usuarios subversivos.
En su capítulo, el investigadorDarwin Franco Miguesse pregunta y debate si la IA podrá sustituir a los y las periodistas y comparte ejemplos de notas hechas por robots, y analiza cómo estos se alimentan de los datos que les permiten confeccionar información de manera casi inmediata.
Cerramos este libro, planteando el gran dilema entre humanizar a las máquinas o robotizar a la humanidad, queGerardo Albarrán de Alba, defensor de audiencias de Canal 44 de televisión y radio UDG, discute sobre la incidencia apropiada de la IA en el entendimiento de acontecimientos y el ejercicio periodístico.
Con este número de TVmorfosis cerramos un ciclo editorial y académico, a la vez que mediático, de encuentros anuales iniciados hace una década.
Mi agradecimiento a los setenta autores especialistas que han participado en esta colección, algunos varias veces, pues han dado visibilidad a una discusión mediática analítica, inédita y propositiva muy importante sobre el gran medio de comunicación que es la televisión desde el mismo set televisivo.
Nuestro agradecimiento conjunto como autores de este y los otros libros de la colección al impulsor de TVmorfosis, Gabriel Torres Espinoza, por convocarnos, imaginar y hacer realidad un evento universitario internacional inédito, transmitido siempre en tiempo real, con la participación de los presentes físicamente y desde las redes sociales, y siempre también localizable diferido en el Canal 44 de la UDG y en todos los canales de las televisoras públicas que conforman la Asociación de Televisiones Educativas y Culturales Iberoamericanas (ATEI).
Guillermo Orozco GómezGuadalajara, Jalisco, 20 agosto de 2020
Carlos A. Scolari
Este capítulo retoma algunas de las conversaciones que se mantuvieron en los paneles donde participó el autor enTVmorfosis 2019, una edición centrada en una de las palabras clave de nuestro tiempo: la inteligencia artificial (IA). Después de introducir a nivel conceptual el tema, el texto se centra especialmente en las aplicaciones de IA en el campo de la producción narrativa audiovisual, desde las aplicaciones para predecir la cantidad de espectadores de un largometraje hasta los instrumentos que sirven de apoyo a la tarea de los guionistas. Para recuperar el carácter dialógico de TVmorfosis, el capítulo está planteado como una conversación entre el autor y Siri, la interfaz vocal del sistema operativo de los dispositivos de Apple.
—Hola. Yo soy Siri, ¿en qué te puedo ayudar?
—Tengo una duda…
—¿En qué te puedo ayudar?
—Necesito información sobre inteligencia artificial…
—Esto es lo que he encontrado. La inteligencia artificial es la llevada a cabo por máquinas. En ciencias de la computación, una máquina inteligente ideal es un agente flexible que percibe su entorno y lleva a cabo acciones que maximicen sus posibilidades de éxito en algún objetivo o tarea. Coloquialmente, el término inteligencia artificial se aplica cuando una máquina imita las funciones cognitivas que los humanos asocian con otras mentes humanas, por ejemplo, percibir, razonar, aprender y resolver problemas. Andreas Kaplan y Michael Haenlein definen la inteligencia artificial como “la capacidad de un sistema para interpretar correctamente datos externos, para aprender de dichos datos y emplear esos conocimientos para lograr tareas y metas concretas a través de la adaptación flexible”. A medida que las máquinas se vuelven cada vez más potentes, la tecnología que alguna vez se pensó que requería de inteligencia se elimina de la definición. Por ejemplo, al convertirse en una tecnología común, el reconocimiento óptico de caracteres ya no se percibe como un ejemplo de inteligencia artificial.
—Todo esto me huele demasiado a Wikipedia… ¿Puedes decirme algo más? Por ejemplo, ¿quién inventó el concepto de inteligencia artificial?
—En 1956, John McCarthy acuñó la expresión inteligencia artificial y la definió como “la ciencia e ingenio de hacer máquinas inteligentes, especialmente programas de cómputo inteligentes”.
—Digamos que la definición es un poquito redundante... es como decir que el agua tibia es la tibieza en estado líquido… Necesito más. Debo intervenir en un panel de TVmorfosis y me encantaría decir algo interesante sobre la inteligencia artificial.
—¿Quiere que le defina qué es TVmorfosis?
—No es necesario. Pero recuerda que aquí las preguntas las hago yo. A ver, Siri, ¿puedes decirme si existe un único tipo de inteligencia artificial?, ¿o son todas iguales? O sea, para que me entiendas, ¿tienes muchos parientes, o todas las Siris son hermanas gemelas?
—Buena pregunta.
—Sí, ya lo sé… ¿Quieres que te la simplifique?
—Creo que no entiendo.
—Bueno, aquí vamos de nuevo, ¿cuántos tipos de inteligencia artificial existen?
—Existen la inteligencia artificial de tipo general y la específica. La inteligencia artificial de tipo general es la más cercana a la inteligencia de los seres humanos, ya que es capaz de abordar todo tipo de problemas y soluciones. La inteligencia artificial de tipo específico está orientada a la realización de tareas muy puntuales, por ejemplo, jugar al ajedrez, conducir un automóvil o identificar tumores en las radiografías. Decimos que es una inteligencia artificial específica porque, aun si es buena para jugar al ajedrez, no sabrá cómo conducir un vehículo ni jugar a las damas. Los humanos son diferentes, juegan a las damas, intentan ganarnos al ajedrez y pasan varias horas por día dentro de los coches (aunque a veces no sepan manejarlos).
—Siri, me parece que te estás excediendo en tus comentarios. Por favor, limítate a responder a mis preguntas.
—Esto es lo que he encontrado: ¿quieres saber cómo hacer preguntas inteligentes?
—¡Stop! Volvamos a nuestro tema… ¿hay muchos programas de inteligencia artificial de tipo general?
—La mayor parte de los programas actuales de inteligencia artificial apuntan al diseño y producción de sistemas específicos. De los sistemas generales se ha ocupado sobre todo la ciencia ficción. ¿Conoces la historia de mi tío abuelo Skynet? Había una vez…
—¡Stop, Siri, por favor, no me hagas perder el tiempo! ¿Hay otras clasificaciones de la inteligencia artificial?
—En un artículo muy crítico con la inteligencia artificial, el filósofo del lenguaje John Searle sostuvo que una computadora convenientemente diseñada podría llegar a ser una mente y no simplemente su simulación. Ésta sería una inteligencia artificial fuerte. Searle creía imposible que un día se pudiera crear una máquina con esas características. La inteligencia artificial débil, por el contrario, se basaría en programas específicos y sin “estados mentales”. Según el profesor Ramón López de Mántara, “no es lo mismo la inteligencia artificial general que la inteligencia artificial fuerte. Existe obviamente una conexión, pero solamente en un sentido, es decir, que toda inteligencia artificial fuerte será necesariamente general, pero puede haber inteligencias artificiales generales, es decir, multitarea, que no sean fuertes, que emulen la capacidad de exhibir inteligencia general similar a la humana, pero sin experimentar estados mentales”.
—Gracias, Siri. Entiendo que la movida viene por el lado de las inteligencias artificiales específicas y débiles.
—Exacto. Siguiendo siempre al profesor López de Mántara, “todos los esfuerzos de la investigación en inteligencia artificial se han centrado en construir inteligencias artificiales especializadas y los éxitos alcanzados son muy impresionantes, en particular durante el último decenio, gracias sobre todo a la conjunción de dos elementos: la disponibilidad de enormes cantidades de datos y el acceso a la computación de altas prestaciones para poder analizarlos”.
—Creo que ya podemos ir afinando el tema. Me interesan los usos de la inteligencia artificial en la producción narrativa audiovisual.
—Aquí tienes dos películas sobre inteligencia artificial:Inteligencia artificial,de Steven Spielberg (2001), yHer,de Spike Jonze (2013).
—Ya las vi. Muy lindas pelis, aunque a la de Spielberg le sobran algunos minutos y le faltapunch.
—Ya sé que las has visto. ¿Quieres ver otras?
—No. Pero quisiera saber ¿qué aplicaciones de inteligencia artificial existen para el sector de los medios?
—Veo que nos vamos entendiendo. La empresa Pilot ha creado un sistema de inteligencia artificial llamado Sentinel basado en una investigación realizada por un equipo de la Universidad de Harvard que utiliza sofisticadas técnicas demachine learningpara analizar una enorme base de datos de consumo mediático y hacer predicciones. Por ejemplo, Sentinel te puede decir qué revista comprará o qué marcas le interesan más al espectador de una determinada película. También te puede decir si vota a izquierda o derecha, qué género musical escucha o cuáles son suscelebritiespreferidas.
—Estoy impresionado. Siri, por favor, ¡quiero saber más!
—Otro producto de Pilot es Prophet. En este caso, la inteligencia artificial puede predecir con una exactitud del 70 por ciento cuánta gente irá a ver una película —no importa que se trate de unblockbustero un film independiente— hasta 18 meses antes de su estreno y con un 80 por ciento de precisión cuando sale el tráiler. Para obtener estos resultados, Prophet procesa cientos de variables, desde el nombre del director hasta los actores que participan en la película, sus productores y guionistas, el género al que pertenece o la fecha de lanzamiento.
—Gracias, Siri. Volvamos a la pregunta anterior, pero ahora mejor formulada, ¿puede la inteligencia artificial ayudarnos para analizar o crear una historia?
—Como decía Jack el Destripador, vayamos por partes. Para analizar guiones, existe un trabajo muy interesante de un grupo de investigadores de la Universidad de Vermont y de la Universidad de Adelaide. Ellos analizaron (en realidad, la máquina hizo el análisis) casi 2000 historias de ficción para identificar los arcos o trayectorias emocionales que prevalecían en esas obras. Así fue que encontraron seis formas básicas:
1.De los harapos a la riqueza (historias de esperanza y mejora);
2.De la riqueza a los harapos (historias de caída y fracaso);
3.Hombre en un agujero (historias de caída y posterior mejora);
4.Ícaro (historias de caídas y recuperaciones sucesivas);
5.Cenicienta (historias de recuperación, caída y nueva recuperación);
6.Edipo (historias de caída, recuperación y nueva caída)
Además de este trabajo que acabo de mencionar, otras investigaciones…
—Basta, Siri. Más que la investigación, me interesa saber cómo se puede utilizar la inteligencia artificial para escribir una historia. O sea, hablemos menos de investigación y más de transferencia del conocimiento. Sé que la IA es capaz de crear música imitando a Mozart o pintar un cuadro de estilo impresionista, pero ¿puede escribir un guion?
—En 2016, una inteligencia artificial llamada Benjamim creó el guion de un cortometraje después de procesar decenas de historias de ciencia ficción. El resultado fueSunspring,
