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Camino tres pasos, te alejas diez; camino quince, te alejas veinte. Sé que por más que camine, nunca te alcanzaré... y entonces ¿para qué sirve la utopía?... para eso, ¡para caminar!. Estos versos de Galeano nos aproximan al punto esencial de la Novela: "Y el Águila Voló": la lucha por ser uno mismo, por realizar nuestros sueños, aunque algunos parezcan inalcanzables... Una novela que parte de una fábula, o de dos. Un águila que se cree gallina, pero que en su caminar se va descubriendo a sí misma y va adquiriendo la autoestima necesaria para atreverse a volar. Un ser trascendente que mira el mundo como una oportunidad maravillosa para ser feliz y que comienza a entretejer una misión, una estrella, un ideal al cual destinar la vida... aquel ideal lo alinea hacia un estilo de vida de luz, de valores, de principios eternos que permitirán la evolución y la excelencia de muchos otros seres. Pero, igual que en la vida real, nada es fácil. Hay que enfrentar los riesgos, las adversidades, a los enemigos, y hay que aprender a luchar, a combatir por los sueños. "No apagues tus sueños, no renuncies a ellos, sería un suicidio...". Y el águila da lucha sin cuartel, hasta el final, modelando una vida que inspira, que enamora, que seduce y que deja huella en el lector. Una novela que te hará mejor ser humano. Que te motivará a que saques a flote lo mejor de ti mismo. Que llegará a tu corazón y te mostrará el héroe que llevas dentro. Una historia que te cautivará y cuyo final te hará recordar cómo se fraguan los héroes. Y el Águila Voló una novela para jóvenes líderes emprendedores. Para personas que creen que todo es posible para el que tiene fe. Para quijotes e idealistas que no se doblegan ante los problemas y que no temen caer las veces que sean necesarias, puesto que al levantarse serán más fuertes. Un relato que es ¡un canto a la libertad!, a la lucha por la justicia, por la equidad, por la ética; una lucha desde abajo, contra los poderes corruptos que oprimen y manipulan. ¡Una novela imperdible!
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Seitenzahl: 144
Veröffentlichungsjahr: 2021
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Y el Águila
Voló
LA FÁBULA DEL LIDERAZGO
RAMIRO ALARCÓN
FLOR
NOVELA DE VALORES
PARA JÓVENES
LÍDERES
EMPRENDEDORES
Y el Águila Voló
Autor
Ramiro Alarcón Flor
Primera edición digital: enero 2018
ISBN: 9789978329511
Más de 50000 ejemplares físicos vendidos
PEDIDOS Y SUGERENCIAS:
www.ramiroalarconflor.com
FUNDACIÓN ECEV
“EL CARPINTERO ESTÁ VIVO”
www.elcarpintero-estavivo.com
Quito Ecuador
A Katherine.
A Mario Josué
Como el águila que revolotea sobre el nido y anima a sus polluelos a volar, así el Señor extendió sus alas.
Y, tomándolos, los llevó a cuestas.
Dt. 32,1
ÍNDICE
Capítulo 1
¡El Reencuentro contigo!
Capítulo 2
Autoestima: ¡El orgullo de ser YO mismo!
CAPÍTULO 3
Una misión de calidad: rescatar líderes
CAPÍTULO 4
¡Has nacido para transformar el mundo!
CAPÍTULO 5
Líder: aquel que hace realidad sus sueños
CAPÍTULO 6
Liderazgo: la expresión máxima de los que han decidido ir contra la corriente
CAPÍTULO 7
El reencuentro con Dios
CAPÍTULO 8
El conflicto: ¡Un homenaje a la justicia!
CAPÍTULO 9
Nadie me quita la vida, yo la doy momento a momento...
CAPÍTULO 10
A la muerte hay que recibirla de pie y mirarla de frente…
CAPÍTULO 11
¡Y todo empezó de nuevo…!
NOTAS
SOBRE EL AUTOR
Había una vez una gallina, que paseaba por el campo muy animadamente.Mientrascaminaba,observóquealguienhabía olvidadounhuevoentreelverdordelbosquecontiguoasugallinero. Esperó hasta el atardecer, por si algún ave de los alrededores lo reclamaba, pero nadie lo hizo. Así que, lo tomó, yse lo llevó a su hogar para empollarlo con losotros.
Alcabodeuntiempo,lascríasempezaronasalirdelcascarón,peroaquelhuevodiferente,elquehabíasidoolvidado,no se rompía...
Pasó mucho tiempo, y la gallina empezó a creer que aquel huevoerairrompible,debidoaltrabajoqueleocasionaba.Pero al fin, sus esfuerzos fueron recompensados con un polluelo. Más,desgraciadamente,elnuevomiembrodelafamilianoreuniólascondicionesdeestéticaadecuadasparaelmedio.Eraun polluelo flaco, feo, negro y desproporcionado, ¡un auténtico fiasco!
ElnuevohermanofuebautizadocomoMarcos.Eradesagradable, disforme y siempre rendía culto a la soledad. Sin embargo,sumadreyalgúnparientesinprejuiciosloacompañaban aratos.
Unos seis meses después, Marcos, a quien le gustaba contemplarconminuciosidadelcielo,logróveraunaespectacular ave que volaba con libertad y velocidad impresionantes y se llenódeemoción.Entoncespreguntó:
-TíaJuana,¿quéeseso?
-Es el águila, hijo mío -musitó la vieja-
-El águila, ¡qué ave maravillosa! ¿Cómo es posible que pueda volar a esa velocidad y con esa elegancia?
Eláguilaeslareinadelasaves.Puedevolarmuyalto,hasta 7000 metros, a una velocidad de hasta 250 km/h. Tienen la facultad de mirar su presa a dos kilómetros de distancia. ¿Te imaginas?
Marcos, se quedó con el pico abierto y preguntó con gran curiosidad:
-Tía...
¡¿Y usted cree que, si nosotros nos lo propusiéramos,ehiciésemosmuchoejercicioy.…conunabuenaalimentación... podríamos volar como ella...?!
- ¡No seas ingenuo! Nosotros somos gallinas, y con "las justas" llegamos a volar dos metros. No pienses estupideces,¡vamos, vamos!; ¡recoge todo el maíz que aún tienes en el suelo...!
La conversación terminó abruptamente y Marcos acompañó a su tía al gallinero, no sin sentir un profundo pesar en su corazón.
Transcurrió el tiempo y Marcos, al quien siempre le había gustadocontemplarelcielo,solíairtodaslasmañanasaaquel hermosolugardonde,unavez,susoscurosojosseiluminaronal observar el maravilloso vuelo de la reina de las aves. Desgraciadamente, no tuvo la suerte de verla de nuevo, pero aquella sensación nunca lodejó.
Y cuando, por instantes, notaba que algo intrínseco a él le insinuabaqueaquelcaminoinfinitoymagníficoeratambiénel suyo, resonaban en su mente las palabras de sutía:
- “¡No seas ingenuo! Nosotros somos gallinas y con ‘las justas’ llegamos a volar dos metros. No piensesestupideces,¡vamos, vamos! ¡Recoge todo el maíz que aún tienes en el suelo...!"
Y creyéndolo con firmeza, murió… (1)
Pasó un tiempo y...
Había una vez una gallina que paseaba por el campo muy animadamente.Mientrascaminaba,observóquealguienhabía olvidadounhuevoentreelverdordelbosquecontiguoasugallinero. Esperó hasta el atardecer por si algún ave de los alrededores lo reclamaba, pero nadie lo hizo. Así que, lo tomó, yse lo llevó a su hogar para empollarlo con losotros.
Alcabodeuntiempo,lascríasempezaronasalirdelcascarón,peroaquelhuevodiferente,elquehabíasidoolvidado,no se rompía...
Pasó mucho tiempo, y la gallina empezó a creer que aquel huevoerairrompible,debidoaltrabajoqueleocasionaba.Pero al fin, sus esfuerzos fueron recompensados con un polluelo. Más,desgraciadamente,elnuevomiembrodelafamilianoreuniólascondicionesdeestéticaadecuadasparaelmedio.Eraun polluelo flaco, feo, negro y desproporcionado, ¡un auténtico fiasco!
El nuevo hermano fue bautizado como Juan. Era grande, desagradable,disformeysiemprerendíacultoalasoledad.Sin embargo, su madre, o algún pariente sin prejuicios lo acompañaban aratos.
Unosseismesesdespués,Juan,aquienlegustabacontemplarconminuciosidadelcielo,logróveraunaespectacularaveque volaba con libertad y velocidad impresionantes y se llenó de emoción.
Entonces preguntó:
-Tía Dolores, ¿qué es eso?
Es el águila, hijo mío -musitó la vieja-.
-El águila, ¡qué ave maravillosa! ¿Cómo es posible que pueda volar a esa velocidad y con esa elegancia?
-Eláguilaeslareinadelasaves.Puedevolarmuyalto,hasta 7000 metros, a una velocidad de hasta 250 km/h. Tienen la facultad de mirar su presa a dos kilómetros de distancia. ¿Te imaginas?
Juan, se quedó con el pico abierto y preguntó con grancuriosidad:
-Tía. ¡¿Y usted cree que si nosotros nos lo propusiéramos e hiciésemos mucho ejercicio y.… con una buena alimentación... podríamos volar como ella...?!
-" ¡No seas ingenuo! Nosotros somos gallinas, y con "las justas"llegamosavolardosmetros.Nopiensesestupideces,¡vamos, vamos! ¡Recoge todoelmaízqueaúntienesenelsuelo...!"
La conversación terminó abruptamente, y Juan acompañó a sutíaalgallinero,nosin,sentirunprofundopesarensucorazón.
Transcurrió el tiempo y Juan, a quien siempre le había gustadocontemplarelcielo,solíairtodaslasmañanasaaquelhermoso lugar donde, una vez, sus oscuros ojos se iluminaron al observar el maravilloso vuelo de la reina de las aves. Desgraciadamente, no tuvo la suerte de verla de nuevo, pero aquella sensación nunca lodejó.
Y cuando, por instantes, notaba que algo intrínseco a él le insinuabaqueaquelcaminoinfinitoymagníficoeratambiénel suyo, resonaban en su mente las palabras de sutía:
-"¡No seas ingenuo! Nosotros somos gallinas y con ‘las justas’ llegamos a volar dos metros. No piensesestupideces,¡vamos, vamos! ¡Recoge todo el maíz que aún tienes en el suelo...!"
Pero ocurrió que en un maravilloso día...
Un hombre entró en el gallinero. Iba por un ave para la cena, y mientras se hallaba en los menesteres de la selección, descubrió a Juan.
Con supina admiración, le soltó la pregunta a quemarropa:
- ¿Cómo puedes vivir aquí? - le interrumpió aquel hombre-
- ¡Tú no puedes vivir aquí! ¡No DEBES vivir aquí!
-Creoqueustednoloentiende,peroestaesmicasa,yellos son mi familia. Aquí está mi papacito, el pollo Regio, y mi madre, la gallinaRosita.
- ¿Qué?¡Infortunadacriatura...!¿Nosabesacasoquetúeres un águila? ¿Cómo has llegado hasta aquí? ¿Qué perverso ser tehaconvencidodequeeresunagallina?¿Cómoesposibleque loaceptes?
-Perdón, señor. ¡Usted está equivocado! -aclaró el polluelo-
¡MuyprontoseréungalloaligualquemishermanosJosé,Julio y.…!
- ¡Basta! ¡Tú eres un águila, perteneces al cielo azul, al infinito!Vamos,tesacarédeaquí.Debesvolarparaasídescubrirte a timismo.
El hombre se olvidó de su cena, gracias a la ternura deJuan, quehabíalogradotransformarsumalgenioenunabuenadosis deenergíayentusiasmo,conlacualseabriópasoentrelasaves decorral.Acurrucándoloensupecholollevóconsigoaunahermosa montaña llamada Ilaló, ubicada en lo periferia oriental de la bella ciudad de Quito, Ydijo:
-Miratodoesto:elcielo,elaire,lasmontañas.Todoestuyo, porque tú eres el rey de las aves,vuela...
Y lo soltó...
El pobre aguilucho, que no tenía suficientemente claro lo queacontecía,sevioarrojadoenelespacioycayendohaciasu muerte. Con terror supremo, sumido en la desconfianza hacia sí mismo, estuvo a punto de desplomarse. Afortunadamente, en los últimos veinte metros, logró moverimperceptiblemente sus alas, lo que atenuó levemente su violentacaída...
El hombre tuvo compasión al verlo. Corrió en su búsqueda e intentó curarlo. Era obvio, no obstante, que el ave requería de atención espiritual y psicológica antes que física.
-Mira,Juan,túnoeresunagallina.Hasvividocomogallina, hascomidoloquecomenlasgallinasyhasoídohistoriasdegallinas,¡peroesanoestuvida!¿Meescuchaste?¡Nodebeseguir siendo esa tuhistoria!
Túeresunrey,eresunáguila,pertenecesaloilimitado,al límpidoymajestuosofirmamento.Noteconformesconserunagallina, ¡eres un águila! Olvida las voces de los mediocres que te han convencido de que no puedes volar que te impiden ser tú mismo. ¡¡Hazme el favor y estira tus alas!
¡¡Sólo así podrás correr el riesgo de encontrarte contigo mismo y resucitar!!
Entonces le ofreció una segunda oportunidad...
Aquel aguilucho comportándose como una verdadera gallina,temblabasincontrol.Estabalibrandolabatallamásdifícil de su vida: LA CONQUISTA DE SU PROPIOSER.
En el fragor de la lucha, algo dentro de sí le insinuaba que aquel hombre tenía razón. Comenzó a caer nuevamente, pero aquel corazón de águila, que, después de haber permanecido en el gallinero, había sido rellenado de inseguridad, tibieza y mediocridad; al escuchar las palabras del hombre pudo al fin sintonizarconaquellamelodíadeexcelenciayéxitoquecaracteriza a lostriunfadores.
Se arriesgó, soltó un grito fuerte, extendió sus alas...
...Y el águila voló
¡Fue un encuentro consigo mismo! Un minuto inefable. Desde ese día supo en su corazón que inauguraba realmente su vida. ¡Había logrado resucitar al fin!
¿Quiénestannecioparapensarquelossueñosnosehacen realidad?
¿Cómo pudo vivir tanto tiempo sin esto? Había tocadocon sus alas elinfinito.
Lo había descubierto...
...Lo logró poseer.
Sí, porque el infinito era él.
¡Él mismo!
Juancomenzó a incursionar en su nueva profesión: ¡volar!
Despuésdeunatardemagistral,dondepaulatinamentefuedo- minandolossecretosdelvuelo,divisóenlontananzasu gallinero. Sintió muy dentro de sí que su etapa en dicho lugar habíaterminado,asíquedecidióinterrumpirelvueloparareunirasufamiliaenaquellugarquehabíasidoelfundamentode su vida, y de este modo, compartir su mágica experiencia con todosellos:
-Quiero decirles que hoy he decidido iniciar una nueva vida.Apostar por mi futuro.
-No quiero beber más del elixir de la mediocridad y del desencanto.
-No quiero seguir viviendo sin rumbo, sin meta y sin fin.
- ¡Hoy he renacido, he resucitado!
-He encontrado la causa adecuada a la cual voy a destinar toda mi vida. Hoy sé para qué vivo.
- ¡Encontré mi vocación, mi razón de vivir!
-No puedo seguir en el gallinero.
-No quiero seguir en el gallinero. Pertenezco al cielo azul. Soy hermano de la libertad, del viento, del sol, de las aves.
-He descubierto que amo la vida.
- ¡Amo volar!
-Necesito realizarme completamente.
-Voy en pos de mi razón de vivir.
- ¡Quiero ser yo mismo! ¡Permítanme ser quien soy!
-Permítanme ser consecuente con mi ideal. Les amo, pero necesito ser yo.
- ¡Necesito ser feliz!
-Hoy es el primer día de mi vida...
...No sé cómo pude vivir sin esto tanto tiempo...
-Quiero gritar, quiero cantar. Quiero que ustedes, a quienes amo entrañablemente, logren entender, como yo, la maravillosa vida que nos han regalado.
-La oportunidad maravillosa de ser felices...
-La oportunidad de trascender, de llegar a ser partícipes y constructores de esta bella creación.
-Quiero que vengan conmigo...
-Sé que es difícil, porque todos hemos pasado la vida en el gallinero.
-Pero, sé que, si yo pude, ustedes también podrán volar.
- ¡Vamos a arriesgarnos a forjar la historia, a elevarnos en el infinito, vamos a damos la oportunidad de trascender!
- ¡Ahora…!
Una voz gutural resonó en el espacio
- ¡Basta!
- ¿Pero, papá...?
-No quiero escuchar más estupideces. Nosotros somos gallinasycomotalesviviremos.Nuestrohogareselgallinero;no pertenecemosalcielo,sinoalsuelo,ycomeremosmaíztodala vida, porque para eso hemos nacido. ¡Tonto! ¿Quién pudo llenar tu cabeza de romanticismo barato? ¿Volar? ¡Ja! Eso está bienparaavesquenotienennadaquehacer.Aquíhayquetrabajar.Eresunholgazánynopermitiréquequierascontagiar tus locuras a losdemás.
Juan calló. Las palabras de su padre le obligaban a marcharse...
-Losiento,padre.Novoyacambiarmiidentidadahoraque he descubierto quién soy...
-Entonces vete, ¡lárgate de una vez, malagradecido... yo le advertí, desde un inicio, a tu madre que serías un dolor decabeza para la familia... qué se puede esperar de un...recogido!
-Notepermitoquelehablesasí-sollozólamadre,altiempo que abrazaba a Juan-. Ve, hijo mío, trata de vivir tu vida de acuerdo a tus ideales. Arriésgate a ser feliz. No te quedes con nosotros,estaremosbien.Túeresdiferente,eresespecial.Has despertado. ¡Estás en otra dimensión! Déjanos, tal vez dentro de poco teseguiremos...
- ¡Volveré, mamá, lo juro! Volveré cuando tenga algo que ofrecerlesaustedes alláenelcielo,enmediodelsolylas estrellas,porqueesaeslavidaqueDiosquiereparanosotros...
- ¡Adiós, los amo!
Juanlloraba.Surostrolucíacompungidoyatribulado.Sufamilia era todo lo que tenía. No obstante, se arriesgó a vivir su propia vida. El apostar por los sueños y los ideales genera indefectiblemente una renuncia, a veces, muydolorosa.
Alremontarseporelcielomajestuoso,quealaluzdelastro reylucíamásbelloquedecostumbre,Juanreflexionabasobre elpasoqueacababadedar.Volveríapronto -y,conhechos-,convenceríaasupadredeirenposdeunanuevavida.Pero, mientras tras tanto, había que aprender mucho. Comenzó a caer en la cuenta de los talentos que tenía, pero que no dominaba a la perfección.Sepercatódeinmediato,dequepodíavolarmucho tiempo casi sin cansarse, ¡no lo podía creer! Poco a poco fue desarrollandoaúnmayorhabilidadenlosgiros. Peroloquerealmentelehizovibrarlasfibrasmásíntimasdesuserfuelavelocidad: la sentía como un homenaje a la libertad. Practicaba en el amanecer piques desde alturas increíbles en descenso casiverticalhastaelsuelo.Fuepaulatinamenteaumentandola velocidad a 90, 120, 180 kilómetrospor hora.
Cuando subió a 3500 metros de altura, encontró un campo rodeado deavesmaravillosas.Sucorazónsintióunlevetemor,perouna intensaalegríaalavez.Eransimilaresaélyarmonizóinmediatamente.
Unáguiladecabezablanca,demiradaseguraypenetrante, cuya envergadura impresionaba, instruía en esemomento.
Juan inmutable e impertérrito escuchó:
-"Eresunserevolutivo,demiradaprofunda.Laluchadehoy noseráporungranodemaíz,sinoporunaenormepresa.Esel momentodesacrificarlaseguridad,eselmomentodelaaventura para llegar a tus metas. No deseas más el gallinero. Pon todo lo que tienes en lo que debes hacer. No permitas que la palabraimposible,queestádedicadaalosingenuos,crucepor tu mentejamás.
A la cumbre se llega volando. Puedes marcar la velocidad que quieras, hacer lo que quieras, pero no te dejes vencer por los obstáculos ¡pues eres un águila!, ¡y a un águila nadie lo detiene!Nosésiseahoyomañanaoelañoqueviene,perotúalcanzarás tus metas. ¡No importa morir! Es más, primeromorir antes que no alcanzar nuestrasmetas.
Eléxitosóloselogracuandoponestodatuenergíaparaalcanzar tussueños.
Debes alimentar tu mente y espíritu con libros, con gente positiva, ¡con ganadores! ¡Escoge bien o tus amigos!
¡Sólo compartirás la cumbre con quienes se atreven! (2)
Estas palabras eran muy similares a las dichas, hace pocos días, por aquel hombre que lo había rescatado, le volvieron a parecermágicas.¡Quéalegríasintió,estabadeverdadcomenzando avivir!
-"Nadie puede enseñarte los secretos de las alturas. Eso lo descubrirás tú, volando. Ten siempre en cuenta que cada cosa llegaasumomento.Noretrocedas,recuerdatupicoagudo,tus alas rápidas y grandes que te dan seguridad. ¡Mezcla tus planescontusmetasyadelante!Define lo quequieresserycomo lo vas a hacer. Una vez fijadas tus metas, las realizarásporque eres un águila. ¡Comienza a volar ya, pero fija bien el plan de turuta!
No te olvides de los demás. Da, pero hazlo desinteresadamente.Enseñaavolaralosdemás.Demuéstralesqueson
