Yoga en la escuela - Micheline Flak - E-Book

Yoga en la escuela E-Book

Micheline Flak

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Beschreibung

Nuestra experiencia de yoga en la escuela, que comenzó en 1973 en una escuela de nivel medio en París, Francia, suscitó gran curiosidad e interés. La difundida fascinación por el yoga, así como la crisis actual en la educación, son manifestaciones de la profunda conmoción y el cambio en nuestra civilización occidental. Introducir la práctica del yoga en la escuela nos lleva a evaluar nuevamente dónde estamos parados en cuanto a la educación.   El crecimiento alarmante en los niveles de estrés de nuestros alumnos y un aumento exponencial de la imposibilidad de los mismos para prestar atención coincide con nuestra preferencia por usar remedios naturales siempre que sea posible.   Este libro es una respuesta para los requerimientos de numerosos padres y maestros, que reconocen que nuestro método innovador es una respuesta positiva y original a una preocupación muy real: la salud y el éxito de la próxima generación.   Este libro es una mezcla de simplicidad y complejidad. Recurre a los principios básicos del pensamiento y conocimiento científico aplicándolos al campo del yoga en la educación. Los ejercicios que se presentan aquí son de fácil realización y son ejercicios que nos educan en una nueva manera de vivir y extraen para nosotros la quintaesencia de una vida buena.

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Seitenzahl: 175

Veröffentlichungsjahr: 2022

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• Índice •

Portadilla

Introducción: Cuando el yoga entró al aula

Primera parte: Los hitos del éxito

Semillas de yoga

El yoga es una ciencia

Caminar con “sandalias” de yoga

Las ocho espirales de la vida: un sendero bien señalizado

Capítulo 1. Vivir Juntos

Vivir Juntos

Uno para todos; todos para uno

La clase agradable

Capítulo 2. Elimina toxinas y pensamientos negativos

Operativo buen humor

Cuando la confianza genera confianza

La frase clave que transforma

Capítulo 3. ¡Adopta una buena postura!

Del mono al hombre

El lenguaje del cuerpo

¿Tienes una buena espalda?

No más espalda encorvada

El yoga del bosque

Cómo presentar las posturas a los alumnos

Capítulo 4. El aliento es vida

Encontrar tiempo para respirar

Proverbio milenario

La respiración en el yoga: una manera de recargar energías

Respiración en todos los niveles: una prueba

Una respiración que armoniza el lado derecho con el izquierdo

El consejo de los yoguis: respirar por la nariz

Capítulo 5. Estar alerta y en forma por la relajación

El descanso, una ley de la vida

Imitemos a la tortuga

Capítulo 6. Concentre sus fuerzas como un rayo láser

La mente, un computador que se desboca

El ojo del pájaro

Registrar información… en alta definición

Dos métodos para crear un estado de conciencia

Todo oídos todo ojos: cada uno tiene su propia forma de grabar

La alianza entre la relajación y la vigilia

El placer es rentable

Segunda parte: Encontrarle sentido a la vida

Una búsqueda constructiva, lejos de la ciencia ficción

Cuando el yogui piensa en la energía

Las formas de “reajustarse”

Capítulo 1. Concentración: barómetro de la energía

Cuatro estados de concentración

Un médico estudia los efectos del yoga en la clase

Capítulo 2. Estar tranquilo…sí, pero ¿cómo?

Bajo la calma aparente, ruge la tormenta

Violencia: cortocircuito de la energía

Intensificar la presencia

Capítulo 3. Mandala, un guía tan viejo como el mundo

Universalidad del mandala

El mandala: código secreto de la naturaleza

El mandala: morada acogedora

La entrada del mandala en el tercer milenio

Probar el mandala

La aceituna en el centro del plato

Capítulo 4. Todos tenemos una misión

El mito de la identidad

Diversidad, la firma de lo viviente

Si yo no soy yo ¿quién lo será?

Para ser tú mismo, permite a los otros que sean ellos

Conclusión: primero las raíces

Tercera parte: La mente que rige, posada sobre el árbol de la vida

Si hay mundos más evolucionados ¿por qué me tocó nacer en este?

Educar la mente del niño

Responder a los sentidos sutiles

Ayude a los alumnos a concretar una acción

Tormentas hormonales en los alumnos

Masajee su cerebro. Experimente los efectos maravillosos del viaje de la conciencia por las distintas partes del cuerpo

Cuarta parte: Yoga “a la carta”

El yoga ¿se practica solamente en la India?

¿Cómo adapto el yoga a las necesidades de mi hijo?

¿Y si mi hijo no quiere hacer yoga?

¿Y si mi hijo persiste en rechazar el yoga?

A mi hijo le cuesta mucho hacer las tareas y concentrarse

Mi hijo está triste y le falta confianza en sí mismo

Mi hijo siente agotamiento físico y mental

Mi hijo está aterrorizado

A mi hijo le cuesta mucho comprender un texto

Conclusión. La formación de los profesores es una exigencia esencial

Apéndice. Cuadro comparativo entre las técnicas psicológicas occidentales y las etapas de la senda de los 8 pasos de Patanjali

Micheline Flak - Jacques de Coulon

• Yoga en la escuela •

Manual básico para docentes y padres

Flack, Micheline

Yoga en la escuela : manual básico para docentes y padres / Micheline Flack ; Jacques de Coulon. - 1a ed . - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Del Nuevo Extremo, 2020.

Libro digital, EPUB

Archivo Digital: descarga y online

ISBN 978-987-609-764-2

1. Yoga. I. Coulon, Jacques de II. Título

CDD 181.45

Derechos de autor de la traducción © Micheline Flak, 2011

Ediciones Satyanandashram – París, Francia.

Todos los Derechos Reservados

La publicación original es en francés bajo el título de,

Des enfants qui réussissent, Le yoga dans l’éducation,

Derechos de autor © Ediciones Desclée de Brouwer, 1985

París, Francia.

© 2019, Editorial Del Nuevo Extremo S.A.

Charlone 1351 (C1427 BYA) Buenos Aires Argentina

Tel / Fax (54 11) 4552-4115

e-mail: [email protected]

www.delnuevoextremo.com

Traducción: Equipo RYE Uruguay

Diseño de tapa: WOLFCODE

Diseño de interior: Marcela Rossi

Primera edición en formato digital: enero de 2020

ISBN: 978-987-609-764-2

Digitalización: Proyecto451

Reservados todos los derechos.

Ninguna parte de esta publicación puede ser reproducida, almacenada

o transmitida por ningún medio sin permiso del editor.

Hecho el depósito que marca la ley 11.723

• Prefacio•

Quiero felicitar a todo el equipo de RYE-Uruguay por el maravilloso trabajo realizado. Primero por la traducción en español del libro francés, convertido en un clásico, y segundo por mantener vigente, por medio de los seminarios, las conferencias y los congresos, el proceso de yoga en la educación.

Es normal que esta rama del yoga, que se ha extendido en todo el mundo, se afirme en nuevas regiones para el beneficio de todos los educadores de habla hispana. Quiero agradecer a Michelle Blanquaert y Anne-Marie de Coulon, así como también a Nuria Sanguinetti, (Presidenta de RYE Uruguay) María Capurro, Rita Poggi, Fernanda Urrestarazu, Karine Rippe, Jorge Zoppolo, Andrés Carlevari, y Eugenia Danegger de Argentina, por su apoyo entusiasta. También quiero agradecer la iniciativa de la Editorial Del Nuevo Extremo. Todos, conjuntamente, dirijámonos hacia los Maestros, en agradecimiento por brindarnos su inspiración.

Micheline Flak

Coautora con Jacques de Coulon

del libro Le Manuel du Yoga à l’Ecole

• Índice de ejercicios •

Ejercicio 1: El espejo

Ejercicio 2: Respirar juntos

Ejercicio 3: El jarrón del faraón

Ejercicio 4: Limpiar la casa

Ejercicio 5: El leñador

Ejercicio 6: La postura de pie correcta

Ejercicio 7: El pequeño saludo al trabajo

Ejercicio 8: El candelabro

Ejercicio 9: Respiración consciente

Ejercicio 10: Respiración completa

Ejercicio 11: Respiración alternada: el triángulo

Ejercicio 12: El pequeño saludo al descanso

Ejercicio 13: La canción de cuna

Ejercicio 14: Cerrar las puertas

Ejercicio 15: El viento que ahuyenta las nubes

Ejercicio 16: El punto y la esfera

Ejercicio 17: Palabras en cadena

Ejercicio 18: Juego de escucha y silencio

Ejercicio 19: El círculo mágico

Ejercicio 20: Un gesto mesurado

Ejercicio 21: El testigo

Ejercicio 22: El mandala de las asociaciones

Ejercicio 23: Aceptar a los otros

Ejercicio 24: Respiración polarizada con la ayuda de un dedo

Ejercicio 25: Cómo mejorar rápidamente la ortografía

Ejercicio 26: Revisar las propiedades del rectángulo

Ejercicio 27: Excursión alrededor de la isla del cuerpo

•Introducción•

CUANDO EL YOGA ENTRÓ AL AULA…

Al principio susurraban el rumor. Luego lo dijeron en voz alta. Creció el clamor a medida que se difundía la noticia. Ya hace diez años que se practica y todavía se siguen sorprendiendo cuando escuchan:

“¡Están enseñando yoga en el aula! ¿Adónde vamos a ir a parar?”

“¿Yoga? Pero ¿eso no es una especie de secta o algo así?”, pregunta el confundido e ignorante.

“¿Qué quieres decir con ‘yoga’? ¿Cómo van a pretender que los alumnos practiquen posturas entre sillas y mesas? ¿Cómo se puede tener el espacio apropiado en un aula?”, preguntan esos yoguis aferrados a sus tapetes de práctica.

“¡Yoga! ¿Qué es eso? ¿Algo nuevo? ¿Y funciona?”, pregunta un grupo de padres y maestros interesados que están dispuestos por lo menos a tener en cuenta algo nuevo con tal de que dé buenos resultados.

Nuestra experiencia de yoga en la escuela, que comenzó en 1973 en el Colegio Condorcet, una escuela de nivel medio en París, Francia, suscitó gran curiosidad e interés así como malos entendidos y errores de concepto. Es fácil entender la razón. La difundida fascinación por el yoga así como la crisis actual en la educación son manifestaciones de la profunda conmoción y el cambio en nuestra civilización occidental. Introducir la práctica del yoga en la escuela nos lleva a evaluar nuevamente dónde estamos parados en cuanto a la educación.

El crecimiento alarmante en los niveles de estrés de nuestros alumnos y un aumento exponencial de la imposibilidad de los mismos para prestar atención coincide con nuestra preferencia por usar remedios naturales siempre que sea posible.

Este libro es una respuesta para los requerimientos de numerosos padres y maestros, que reconocen que nuestro método innovador es una respuesta positiva y original a una preocupación muy real: la salud y el éxito de la próxima generación.

Hay demasiados alumnos cansados, desconectados, hiperactivos y desmotivados. No deberíamos transmitirles las soluciones disfuncionales de los adultos como ejemplo a seguir. Tampoco podemos confiar en que la revolución tecnológica reemplace el rol de los docentes como guía para desenvolverse en la vida.

Estamos convencidos de que enseñar yoga en las escuelas va a ayudar a los jóvenes a enfrentar los desafíos del siglo XXI.

Este libro es una mezcla de simplicidad y complejidad. Recurre a los principios básicos del pensamiento y conocimiento científico aplicándolos al campo del yoga en la educación.

Permítanos esta fusión que es reflejo del principio de los opuestos complementarios. Esto está demostrado en la filosofía oriental y en particular en la cocina china, con la combinación sutil del azúcar con la sal, lo firme y lo tierno, lo rojo y lo verde, lo negro y lo blanco.

Los ejercicios que se presentan aquí son de fácil realización y parecerían no reflejar los beneficios innumerables que se extraen de su práctica.

En el sentido absoluto de la palabra, son ejercicios que nos educan en una nueva manera de vivir y extraen para nosotros la quintaesencia de una vida buena.

PRIMERA PARTE

• LOS HITOS DEL ÉXITO•

Capítulo 1: Vivir Juntos

Capítulo 2: Elimina toxinas y pensamientos negativos

Capítulo 3: ¡Adopta una buena postura!

Capítulo 4: El aliento es vida

Capítulo 5: Estar alerta y en forma por la relajación

Capítulo 6: Concentre sus fuerzas como un rayo láser

Semillas de yoga

Es el comienzo de un día de clase. Los alumnos de quinto año entran al aula y abren sus mochilas. Se vive el movimiento acostumbrado antes de empezar las tareas, con ruido de libros y carpetas que se abren, lápices y lapiceras que repiquetean en las cartucheras, está todo listo para empezar. Escuchemos lo que dice el profesor:

¡Pónganse de pie! Hoy vamos a trabajar con todo el cuerpo, no solamente con la cabeza. Vamos a ser árboles que se balancean con el viento. Primero, siéntanse con raíces bien profundas en el suelo. Después, cuando estén bien arraigados, vamos a hacer un ejercicio de equilibrio. No les voy a pedir que se paren sobre una sola pierna, así que no necesitan sostenerse de las mesas o sillas. Simplemente estén ahí, con ambos pies plantados sobre el suelo. Ahora estírense hacia arriba, siéntanse plenamente en posición vertical, erguidos, como un árbol en el bosque. Por ahora no tienen que cerrar los ojos. (Silencio total en la clase).Ahora, lleven todo el peso del cuerpo sobre el pie derecho, sin despegar el otro del suelo. Ahora, todo el peso sobre el pie izquierdo sin levantar el derecho. Empiecen a balancearse como un árbol de izquierda a derecha, de derecha a izquierda, de lado a lado, cada uno a su propio ritmo. Ahora, balancéense de atrás hacia adelante y de adelante hacia atrás. Déjense llevar por el viento. Cada uno de ustedes es un árbol en el bosque lleno de árboles. Sientan las plantas de los pies que son anclas clavadas en el suelo. Sientan su tronco fuerte, que se balancea hacia atrás y hacia adelante y de lado a lado mientras se sienten estables a pesar del viento. Escuchen sus ramas que crujen y suspiran… Sigan con el balanceo. Quizás quieran cerrar los ojos o fijen la mirada en un punto en algún lugar frente a ustedes, lo que los haga sentir mejor”. (Pausa mientras los alumnos hacen su experiencia).También pueden simular ser el viento. Junten los labios y soplen como el viento. Escuchen los suspiros del viento. Sigan balanceándose y haciendo equilibrio contra el viento como antes, pero ahora paren de soplar. En lugar de eso, cierren los ojos y lleven el foco de la atención al ombligo. Este es el centro de ustedes, el centro del espacio que ocupan ustedes. Relájense y observen qué está pasando en ese lugar. (Pausa para que los alumnos tengan tiempo de experimentar).Sientan cómo el vientre se les mueve para adentro y para afuera. Ahora, de a poco, paren de balancearse y permanezcan de pie muy quietos. (Pausa hasta que todos se queden quietos).Encuentren su propio centro. Sientan cómo el eje vertical de ustedes se eleva desde el centro que hay entre sus pies. Sientan cómo sus pies comparten por igual el peso del cuerpo. Sientan la bondad y la paz de ser un árbol erguido, que respira tranquilo en el bosque. Disfruten de este sentimiento. Ahora abran sus ojos lentamente y vayan a sus lugares en silencio y en puntas de pie. Estamos listos para empezar la clase. Vamos a trabajar juntos.

El yoga es una ciencia

Es posible que muchos piensen que el ejercicio que acabamos de describir es raro y sin relación con una clase de matemática o de lengua. Al menos ese pudo haber sido el criterio que predominó hasta el 2 de abril de 1984. En esa fecha, para sorpresa de muchos, el cosmonauta indio Rakesh Sharma, despegó de la base soviética de Baikonur a bordo de la cápsula espacial Soyuz T-11 con el objetivo claro de estudiar los efectos del yoga en la ingravidez.

Más de treinta años antes, en occidente se habían dado cuenta, por experiencias personales, que el yoga tenía que tomarse en serio. Sin embargo, solamente una pequeña minoría consideraba que el yoga no era una religión sino una ciencia. Los experimentos de ese cosmonauta, que también era yogui, proveyeron de considerable fundamento a esta concepción del yoga como ciencia. Se debe admitir también que los expertos rusos consideraban el yoga como un medio valioso para ayudar a los hombres a adaptarse a la vida en nuevas formas del espacio.

Dado que los soviéticos eran ateos militantes, era inconcebible que hubieran permitido que la disciplina del yoga formara parte de sus investigaciones si hubiera tenido alguna vinculación con un “culto religioso”. Difícilmente se los puede imaginar enviando a sus astronautas al espacio… ¡en busca de Dios!

El resultado de este ejemplo inesperado demuestra claramente que el yoga se puede considerar una ciencia con aplicaciones universales. Sin embargo, lo que a nosotros nos concierne es su importancia en la educación.

Aunque nuestros alumnos vivan en el espacio sideral o sigan abriendo nuevos caminos por el cosmos, lo que permanece es que van a tener que aprender a adaptarse, como los cosmonautas, a nuevas condiciones de vida. Sea lo que sea que los espere en el siglo XXI, podemos estar seguros de que el conocimiento va a aumentar y que la vida va a ser todavía más complicada. Ya sea en la tierra o en el espacio va a haber más información para atiborrar la cabeza de nuestros alumnos en la escuela.

Más que sobrecargar el cerebro de los alumnos tenemos que enseñarles resiliencia de manera que sean capaces de adaptarse y usar la creatividad para tolerar el cambio cuando este ocurra. Practicar yoga los puede preparar en el aula ahora para las aventuras que les depare el futuro.

El yoga en la “cápsula-clase” está lista para despegar.

Caminar con “sandalias” de yoga

Un antiguo relato indio cuenta que un día un marajá, acompañado por un séquito numeroso, partió en peregrinación hacia una montaña sagrada. En el viaje, largo y tortuoso, atravesaron la jungla. En aquellos tiempos no existían los caballos ni las carrozas y todavía no se habían inventado los zapatos. Ricos y pobres caminaban descalzos. A un batallón de sirvientes se les asignó la tarea de colocar una serie de alfombras delante de su amo para evitarle las asperezas del camino. Desenrollaban las alfombras delante de él y las enrollaban por detrás para volver a desenrollarlas a su paso. La caravana era suntuosa pero el avance era casi imperceptible.

Después de unos días de viaje, mientras el convoy descansaba, vieron a un peregrino sorprendente que se aproximaba con rapidez al campamento. Avanzaba con confianza por el suelo rocoso dando grandes zancadas. Lo invitaron a compartir la comida con el marajá y dejó atónita a la compañía al declarar que alcanzaría la montaña sagrada al día siguiente. El anfitrión casi no podía creer lo que estaba escuchando y preguntó cómo el peregrino creía posible llegar con tanta celeridad al objetivo que tenían en común.

“Mire”, dijo el forastero mientras señalaba sus pies. Los tenía envueltos en pieles de animales. Quedaba claro que, con los pies protegidos de esa manera tan novedosa contra cortaduras y golpes, era capaz de adelantarse a cualquier caravana.

Esta parábola conserva su actualidad. Ilustra la diferencia entre una tecnología ardua y complicada en contraposición con la simplicidad de los medios naturales. El hombre sabio es el que sabe cómo aprovechar con eficacia los recursos que encuentra en su interior para superar los desafíos que se le presentan en la vida. En la jungla de la vida moderna ¿no somos constantes víctimas del estrés, el ruido y la contaminación? Extraigamos la enseñanza de este relato. Podemos calzarnos las “sandalias” naturales del yoga y viajar con facilidad y rapidez en dirección a nuestro objetivo: el éxito en la vida.

Las ocho espirales de la vida: un sendero bien señalizado

Desde tiempos inmemoriales, los yoguis mostraron el camino hacia la realización del ser, a través de la educación permanente. Hace mucho tiempo, un sabio indio llamado Patanjali trazó un mapa del sendero que llevaría a los seres humanos a obtener un total bienestar físico y mental. El libro de Patanjali, Yoga Sutra, trata del “foco” y destaca la cantidad de obstáculos que surgen en nuestro esfuerzo por focalizar. Es un texto conciso que da una idea de lo esencial de una ciencia milenaria que hasta entonces se había transmitido en forma oral. Hoy, gracias a los escritos de Patanjali, este código de valor universal está al alcance de todos nosotros.

¿Qué nos dice? Ante todo nos informa que el cuerpo y la mente no son entidades separadas sino manifestaciones de la misma energía que va desde lo denso hasta lo sutil. El despertar del potencial individual está desplegado cuidadosamente también en etapas que conducen lenta pero seguramente desde lo externo a lo interno, como lo muestra el espiral del caracol. Comprender estas fuerzas vitales y lograr más efectividad en la vida requiere paciencia. Sigamos el ejemplo del caracol que es independiente y lleva con sabiduría sobre sus espaldas la espiral de Patanjali, la espiral de la vida.

Para simplificar, hemos dejado de lado las palabras en sánscrito, reemplazándolas por definiciones que son su reflejo fiel y que todos pueden comprender.

Uno debe aprender a:

Vivir juntos.

1.   El sendero hacia una vida exitosa comienza con una buena comprensión de uno mismo y del entorno.

2.   Eliminar toxinas y pensamientos negativos.

Nos volvemos más fuertes si purificamos la mente y el cuerpo.

3.   Adoptar una postura correcta.

Empezamos por aprender a mantener la espalda erguida.

4.   Respirar bien para mantener la calma.

Equilibramos las energías al adquirir control adecuado de la respiración.

5.   Saber cómo relajarse para mantener un buen nivel de energía.

6.   Focalizar la energía como un rayo láser.

Al prestar más atención, recordamos más lo que aprendemos.

Las etapas 1 a 6 mencionadas arriba se refieren al perfeccionamiento de las facultades intelectuales y a dejar de lado los escollos que pone la mente. Esto merece toda nuestra atención ya que nuestro propósito es presentar el yoga a los alumnos en el aula. Nos vamos a ocupar con cuidado de esto en los capítulos siguientes.

Las próximas etapas 7 y 8 se refieren a la vida interior y a la realización.

7.   Ampliar la conciencia.

8.   Ponernos en la misma frecuencia de la fuente de energía.

Estas últimas dos etapas tienen que ver con la vida privada de cada uno de nosotros sin considerar la edad ni el nivel de experiencia en el yoga. Estas no los vamos a tratar aquí como tales, aunque algunos aspectos van a utilizarse más adelante.

En la enseñanza se puede usar el cuerpo como catalizador para el aprendizaje. Las etapas descritas por Patanjali destacan con claridad la interdependencia entre la mente y el cuerpo. Es una calle de dos vías: la mente es capaz de ayudar a revitalizar el cuerpo así como el cuerpo ayuda a la mente a desempeñarse mejor. Observamos que las mentes sanas dan lugar a cuerpos equilibrados y con buena salud.

Los métodos del yoga transmitidos por Patanjali, por consiguiente, se refieren a interacciones entre lo denso y lo sutil. Por ejemplo, al final de una concentración mental intensa o meditación se nos enseña a volver al estado normal de conciencia gradualmente por medio de pequeños movimientos físicos que nos hacen tomar conciencia del entorno inmediato suavemente y sin molestias.