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Así como tonificamos los músculos del cuerpo, también podemos tonificar los músculos faciales. La práctica del yoga facial forma parte de los rituales orientales desde el siglo VII, con el uso de herramientas faciales como el roller y el gua sha. Sólo hasta el siglo XXI retomamos en occidente los antiguos rituales de belleza y los hicimos parte de nuestra rutina, como muestra de autocuidado y amor propio; de este modo, adoptamos a esta práctica mediante la combinación de ejercicios y masajes faciales que relajan las expresiones, corrigen desequilibrios musculares y aumentan la circulación de la sangre, reduciendo tensiones, flacidez y líneas de expresión. Mediante este libro, su autora, Laura Botero propone una rutina de yoga facial efectiva y sencilla, que sólo le tomará al lector 15 minutos al día, para tonificar todos tus músculos faciales, sin necesidad de sobrecargarlos.
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Seitenzahl: 63
Veröffentlichungsjahr: 2022
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Yoga facial
© 2022, Laura Botero
© 2022, Intermedio Editores S.A.S.
Primera edición, septiembre de 2022
Edición
Pilar Bolívar Carreño
Equipo editorial Intermedio Editores
Concepto gráfico, diseño y diagramación
Alexánder Cuéllar Burgos
Equipo editorial Intermedio Editores
Fotografías de portada e interiores
Florencia Alcalde
Intermedio Editores S.A.S.
Avenida Calle 26 No. 68B-70
www.eltiempo.com/intermedio
Bogotá, Colombia
Este libro no podrá ser reproducido, ni total ni parcialmente, sin el previo permiso escrito del editor.
ISBN:978-958-504-083-0
Diseño epub:Hipertexto – Netizen Digital Solutions
AGRADECIMIENTOS
INTRODUCCIÓN
Capítulo 1.Los músculos faciales también se tonifican
Capítulo 2.Tu rostro es el reflejo de tus emociones
Capítulo 3.¿Cómo y por qué envejecemos?
Capítulo 4.Detrás de cada arruga hay un músculo espasmado
Capítulo 5.¡Los 25 son la clave!
Capítulo 6.¿Alguna vez en tu vida, has tenido estrés?
Capítulo 7.¿Eres tu prioridad?
Capítulo 8.Lo que debes saber antes de comenzar
Capítulo 9.Decálogo de una práctica efectiva
Capítulo 10.Ejercicios de yoga facial
Capítulo 11.Ejercicios de calentamiento
Capítulo 12.Ejercicios de tonificación
Tercio inferior: cuello, papada y óvalo facial
Tercio medio: labios, surcos, pómulos y nariz
Tercio superior: párpados, entrecejo y frente
Capítulo 13.Masaje well-aging
Capítulo 14.Convierte el yoga facial en un hábito
Capítulo 15.Tonifica tus músculos faciales en 15 minutos
Capítulo 16.¡Súmate al well-aging!
Capítulo 17.Registra tus primeros 21 días de yoga facial
NOTAS AL PIE
Agradezco la oportunidad de compartir mi experiencia con todas aquellas personas que quieren mejorar sus hábitos, desde su interior.
A Gastón Soriano, mi media naranja y compañero de vida, por su valentía de emprender conmigo una aventura llena de aprendizaje. Por su amor incondicional y por ser mi polo a tierra.
A Patricia Betancur, mi mamá, y a María Fernanda Botero, mi hermana, porque siempre están presentes en cada paso que doy de manera incondicional, y junto a ellas, mi hermoso y amado sobrino, Santiago Córdoba.
A mi editora, Pilar Bolívar, por su apoyo y creer en mí, y a los profesionales que hicieron parte de la producción de este libro, por quienes no hubiera sido posible cumplir este gran sueño.
Y a ti, quien tiene este libro en sus manos, por la confianza de leerme, y voluntad de aprender.
He sido vanidosa desde niña. Estando pequeña, me ponía los tacones de mi mamá, una cartera, me pintaba las uñas y los labios, me colocaba los pantalones de la pijama en la cabeza, simulando que tenía el pelo largo mientras bailaba.
Llegué a la adolescencia y muchas cosas no cambiaron. Me gustaba verme y sentirme bien. Tenía además el ejemplo de mi mamá; la veía en las mañanas y en las noches aplicándose sus cremas faciales.
Llegando a mis 25 años, comencé a trabajar en mi rutina de cuidado de la piel. Tenía una alimentación balanceada, incluí más frutas y verduras; las gaseosas nunca me han gustado, y los postres ni la comida rápida tampoco son mi tentación.
Cuando cumplí treinta, algo cambió. Sentí que había llegado a la década donde comenzaría a notar los primeros cambios en mi piel, ¡y así fue!.
Comencé a darle más importancia al tiempo que me dedicaba a mí misma. Como vivía sola, tenía toda la disposición y el tiempo para hacerlo. Iba cuatro veces a la semana al gimnasio, practicaba pilates, yoga, meditaba, montaba en bicicleta, aprendí a cocinar platos saludables… en fin, mejoré e incorporé nuevos hábitos en mi vida diaria.
En el 2019, me fui a vivir a Chile, y allí todo cambió. Años atrás, cuando hice mi especialización en innovación y desarrollo de negocios, empezó a sonarme la idea de emprender; pero quería que fuera algo que realmente me apasionara.
Un día, mirando cosas en internet, encontré unos videos donde usaban roller y gua sha. Me llamó tanto la atención, que comencé una búsqueda intensa sobre el uso de estas herramientas faciales y sus beneficios en la piel.
Me apasioné tanto por el tema, que no sólo las incluí en mi rutina, sino que fueron la inspiración de mi emprendimiento. En 2019, junto a Gastón, fundamos un e-commerce de herramientas faciales, llamado Beauty Love.
El primer pensamiento que tenemos al despertar es realmente importante. Agradece el nuevo día, mírate al espejo y sonríete, admira tus ojos, tus labios, tu cuerpo. Dale mensajes positivos a tu cerebro, recuerda que la mente cumple un papel vital. Visualiza tus metas y aliméntate bien. Despierta como si fueras una reina, ¡cuida tu apariencia antes de comenzar tu día!
En marzo de 2020, el covid cerró fronteras. La pandemia nos cambió la vida, nos alejó del mundo exterior, nos sacó de la rutina y nos guardó en las casas para aprender. Aprendimos a conocernos, a convivir en pareja, a valorar la familia y los encuentros con amigos. Aprendimos a celebrar eventos virtuales, a mercar por internet, a comprar ropa sin medírnosla, a cambiar viejos hábitos y a adquirir otros que llegaron para quedarse. El cuidado de la piel fue uno de ellos. Las personas teníamos más tiempo en casa, y el tiempo que ocupábamos en un trancón, fue nuestro.
La pandemia nos dio la oportunidad de mirarnos más frente al espejo para reconocer y aceptar el paso del tiempo. Pusimos un alto en el camino, y comenzamos a darle mayor relevancia a ese espacio íntimo con nosotras mismas. A mí, me dio la oportunidad de conectar con personas en diferentes países, que querían aprender a cuidarse más.
Estudié, investigué y me certifiqué como instructora de yoga facial y, con el tiempo, en diferentes técnicas manuales y no invasivas como el kinesiotaping. Comencé a compartir contenido y videos prácticos en redes sociales, lo que dio origen a mis cursos y talleres virtuales.
Mi propósito es inspirar y motivar a todas las personas a cuidar su piel, desde el interior. Más que buscar la perfección física, es descubrir el equilibrio perfecto entre el bienestar y el amor propio. Cuidarnos nos ayuda a vernos y sentirnos bien, fomenta nuestra autoestima, aumenta la seguridad en nosotras mismas, y nos empodera como mujeres guerreras.
Me enamoré de las técnicas de belleza oriental, y descubrí que, especialmente, las mujeres de Japón y Corea tienen unas pieles increíbles, no sólo por los productos cosméticos que usan, sino por sus rigurosas rutinas de cuidado de la piel. Pero además, porque incorporan cuidados extras a sus rituales, como automasajes y ejercicios de yoga facial.
Ya tenía 33 años, y algunos signos de expresión. Empecé a practicar yoga facial, porque descubrí que así como tonificaba los músculos de mi cuerpo, también podía tonificar mis músculos faciales. Y eso es justamente lo que quiero enseñarte.
A partir de hoy, aprenderás a conocer tu rostro para tonificarlo de forma natural. Al igual que sucede con el ejercicio corporal, al practicarlo con disciplina, podrás mejorar y prevenir los signos del envejecimiento. Estás a punto de iniciar un proceso maravilloso dedicado al autocuidado y al amor por tu belleza natural.
¿Sabías que el resultado del cuidado de la piel depende un 80% de lo que haces en casa, y un 20% de lo que hace un especialista?
Antes de empezar la práctica, es importante que conozcas lo que ocurre en tu cuerpo con relación al envejecimiento. Así todo tendrá más sentido.
