Yoga terapéutico - Or Haleluiya - E-Book

Yoga terapéutico E-Book

Or Haleluiya

0,0

Beschreibung

El yoga que se adapta a ti. De sobras son conocidos los beneficios psíquicos del yoga para encontrar la calma, el equilibrio emocional y sobrevivir al estrés cotidiano. También lo son sus efectos físicos, puesto que mejora capacidades como el equilibrio, la elasticidad y la fuerza muscular. El yoga terapéutico va más allá: es una terapia personalizada cuya práctica se adapta a los trastornos musculoesqueléticos y psicoemocionales de cada practicante. Un yoga que ayuda a sustituir encaminados a mejorar el estado de salud general de cada persona. La práctica del yoga que nos propone Or Haleluiya no solo abarca el cuerpo y los movimientos que se hacen en la esterilla, sino que también engloba la forma en que uno experimenta la vida y se relaciona consigo mismo y con los demás.

Sie lesen das E-Book in den Legimi-Apps auf:

Android
iOS
von Legimi
zertifizierten E-Readern

Seitenzahl: 171

Veröffentlichungsjahr: 2020

Das E-Book (TTS) können Sie hören im Abo „Legimi Premium” in Legimi-Apps auf:

Android
iOS
Bewertungen
0,0
0
0
0
0
0
Mehr Informationen
Mehr Informationen
Legimi prüft nicht, ob Rezensionen von Nutzern stammen, die den betreffenden Titel tatsächlich gekauft oder gelesen/gehört haben. Wir entfernen aber gefälschte Rezensionen.



Yoga terapÉUtico

40 asanas para sanar

yogaterapéutico

Or Haleluiya

5

Este libro está dedicado a ti. Gracias por cuidar tu salud. Si te cuidas, nos cuidas a todos.

6

contenido

Sesiones de ejercicios

Asanas

Agradecimientos 11

Introducción. El yoga terapéutico 12

Claves para lograr el bienestar 20

Libera tu diafragma 36

Aumenta tu flexibilidad 42

Lumbares en forma 48

Tonifica y suaviza los abdominales 52

Una columna bien alineada 58

Yoga para descansar 66

La respiración que une cuerpo y mente 74

Meditar con la postura del loto 76

Un saludo al sol 78

Abre tu corazón al mundo 80

Encuentra tu eje vital 82

Celebra tu cuerpo 84

Alimenta tu corazón 86

Deja aflorar tu fuerza 88

7

8

Practica la gratitud 90

Más claridad en tu vida 92

La verdadera estabilidad 94

Una columna más flexible 96

Tonifícate con suavidad 98

Vuelve a maravillarte 100

Las raíces de la libertad 102

Ábrete a la compasión 104

Da espacio al dolor 106

En busca del equilibrio 108

Abrirse al amor genuino 110

Relaciónate con dulzura 112

Regálate el relax total 114

Dialoga con tus miedos 116

Aprende a confiar 118

Disfruta de cada momento 120

Siéntete libre .... 122

Vida y mente más centradas 124

Gana poder de decisión 126

La vida como un juego 128

La llave de tu serenidad 130

Tonifica los abdominales 132

Ábrete y crece .. 134

Libera la respiración 136

La ternura terapéutica 138

Despierta tu fuerza interior 140

Sé amable contigo 142

Gana armonía desde la base 144

Responder es la respuesta 146

Sentir lo que nos une 148

Elige el amor fuente de dicha 150

Disfruta más de la vida 152

El miedo para hallar paz 154

9

10

11

agradecimientos

Este libro brotó de un amor profundo por la VIDA. Un amor que solamente algunos poetas podrían describir. ¿Y cómo se expresa ese amor por todo lo que sustenta la vida? Con acciones. Este libro vive gracias a la existencia entera, a la línea infinita de ancestros, maestros, expertos, los rayos de sol, los árboles e, incluso, gracias a mis pensamientos estresantes… Todas las caras del diamante que es la vida han contribuido a su manera.

Estoy especialmente agradecida a esa brújula que todos tenemos y que en mi caso me condujo a Álex Monasterio, fisioterapeuta, osteópata, posturólogo, corrector científico de libros de yoga, profesor universitario de fisioterapia, gran dibujante y, sí, una de estas personas que hacen que te enamores de la humanidad. Es increíblemente inteligente, brillante, agudo y con un corazón que siempre va por delante. Álex es una de las personas más generosas que conozco. Da y ofrece su conocimiento a todos los que lo necesitan y lo piden. Es verdaderamente admirable verlo impartiendo clases de anatomía, fisiología y patología. Es apasionado, detallista, riguroso y un comunicador y profesor absoluta-mente excepcional. Este libro no hubiera existido sin su generosidad y su compromiso de servir a los demás. El libro que tienes en tus manos respira a Álex. Tiene sus palabras, su conocimiento y su colaboración continua. Le agradezco infinitamente que no solamente haya transformado mi vida, sino que, además, haya cambiado la vida de miles de personas con su firme compromiso con el servicio y la salud.

También muchísimas gracias a Michael Gadish, un gran artista. ¡Ya son veinte años inspirándome como profesional y como ser humano!

Mi humilde agradecimiento a todos nuestros alumnos por su gran deseo de cuidar la salud con un conoci-miento científico y por abrirse a las posturas que les proponemos para mejorar la funcionalidad de su cuerpo. Es un gran honor poder servirles.

Y a ti, lector, te agradezco estar aquí con nosotros para cuidar tu salud: tu columna, tus hombros, tus caderas, tus rodillas… Tu salud importa, tu cuerpo importa, tu corazón y tu alegría importan. Contamos contigo para que sigas cuidándote y creciendo.

¡Que el amor apasionado por la VIDA te inspire a cuidarla!

Or

Costa Rica, 2020

12

Introducción

EL YOGA TERAPÉUTICO

En general, la práctica de yoga ya es de por sí terapéutica. Posee muchas herramientas prácticas y eficaces: posturas físicas (asanas), ejercicios de respiración (pranayama), medita-ción (dhyaana), conocimiento y sabiduría (jnana yoga),canto (mantra)y servicio a la sociedad (karma yoga).

Cualquier tipo de yoga tiene el objetivo de me-jorar el estado de salud de la persona, tanto físico como psicológico, emocional y espiritual, a través del desarrollo de la consciencia en las cin-co capas de nuestra experiencia: desde la física hasta las más sutiles, como los pensamientos y las emociones.

El yoga se basa, además, en una filosofía y práctica ante la vida que te permite actuar, hablar y pensar desde una mente más serena y enraiza-da en el amor profundo hacia la vida en todas sus manifestaciones (bhakti yoga).

La práctica habitual de yoga supone una vía eficaz hacia el equilibrio físico y la armonización mental.

Aun así, existen diferencias significativas en-tre la práctica de hatha yogatradicional y el yoga terapéutico. Este último está basado en el cono-cimiento profundo de la anatomía y fisiología del cuerpo humano para adaptar la práctica a

las características biomecánicas y patologías del practicante con el objetivo de equilibrar nuestro físico de manera individualizada.

En este sentido, el yoga ha incorporado los conocimientos de la anatomía, la fisioterapia y la osteopatía y da especial relevancia al alinea-miento corporal. El desarrollo de una cons-ciencia despierta y la premisa de que el cuerpo tiene abundantes recursos y está dotado de una capacidad plena para la autorregulación y el au-toequilibrio, guían al terapeuta y al practicante.

Esta práctica supone también una potente herramienta preventiva tanto desde el punto de vista físico como psicológico.

Solo hay que tocar las «teclas» adecuadas para estimular la autorregulación y la recuperación del equilibrio integral de la persona. En este pro-ceso el protagonista absoluto es el practicante, tú. Debemos darnos cuenta de que nuestra salud y bienestar dependen de nosotros mismos, de nuestros hábitos diarios, tales como la postura corporal, el tipo de movimientos que realiza-mos, la dieta, las relaciones personales y la rela-ción con las propias dinámicas mentales (estrés, nerviosismo, tristeza, insatisfacción, decepción, miedo, rabia etc.).

13

14

15

Cualquier cambio que deseemos empieza y se desarrolla a partir de la consciencia. En conse-cuencia, el yoga terapéutico no sirve para refor-zar lo que ya pensamos sobre nosotros mismos y nuestra dolencia, sino que nos ayuda a buscar una manera nueva de explorarnos y tratarla.

Cuando confiamos plenamente en la inte-ligencia del cuerpo para encontrar su propio equilibrio y fuerza dejamos de caer en la pasivi-dad y no delegamos toda la responsabilidad de la curación en el terapeuta o al médico, como normalmente hacemos. Los cambios ocurren cuando despertamos a una nueva actitud, cuan-do entendemos que no podemos seguir con los mismos hábitos, esperando que el dolor desapa-rezca de forma mágica.

Para que ocurra un verdadero cambio hay que ver el cuerpo como un organismo unido, forma-do por interrelaciones, donde nuestros pensa-mientos, palabras y acciones resultan cruciales.

La constancia en la práctica de los ejercicios posturales y respiratorios, junto al desarrollo de una consciencia despierta y aguda, más la propia voluntad, nos llevará a una nueva actitud ante los retos físicos, mentales y emocionales. Y la independencia de nuestros hábitos y patrones de conducta nos llevará a la libertad y a la felicidad.

¿QUÉ ES EL YOGA TERAPÉUTICO?

El yoga terapéutico está totalmente consolidado como una rama del yoga. Tiene su origen en la necesidad de muchas personas que, en todo el mundo, acuden a centros de yoga en búsqueda de una práctica que se ajuste a sus dolencias. Y como cada uno de nosotros es diferente, el yoga terapéutico se basa en la adaptación de la práctica

a las particularidades morfológicas, patológicas y/o psicoemocionales de cada practicante. Solo de este modo se consiguen los mejores resultados en cuanto a la evolución de los procesos de salud de las personas.

Además, el instructor de yoga terapéutico, que nunca diagnostica, está vinculado a un profesional sanitario y cuenta con su diagnóstico y orienta-ción para poder crear un programa individualiza-do para su alumno.

En este sentido es importante recalcar que el yoga terapéutico no sustituye a la terapia de un profesional sanitario, sino que complementa su trabajo con aspectos que el profesional sanitario no haría con su paciente, como la reeducación postural, la meditación, ejercicios físicos, respira-torios, reflexión e, incluso, devocionales.

Cuando te pones en manos de un instructor, no recibes terapias manuales, a no ser que, además, sea fisioterapeuta, por ejemplo. Las clases suelen ser individualizadas o en grupos reducidos, porque se realizan en función de las características biomecánicas y patológicas de cada practicante.

Asimismo, suelen ser menos exigentes que las clases generales de yoga, porque su intensidad se adapta a las particularidades del practicante.

No obstante, puede llegar a ser una práctica exigente, por ejemplo en el caso de una persona joven y en forma con una escoliosis (deforma-ción de la columna vertebral hacia los lados). En general, en las clases de yoga terapéutico se puede hacer más énfasis en la práctica de la relajación, posturas reconstituyentes, meditación y visua-lización y se le da especial relevancia al alinea-miento corporal a la hora de adoptar las posturas de yoga. Por eso, y para evitar desequilibrios, se

16

hace un mayor uso de apoyos como mantas, sillas, cinturón o, incluso, la pared.

Por último, la regla de oro del yoga terapéutico: el no dolor. Se pone un énfasis especial en practi-carlo sin la presencia de sintomatología, sin forzar las articulaciones ni la musculatura. Aunque como ese dolor puede ser emocional, incorpora herra-mientas para tratarlo: estudio de filosofía (Jñana), cantos (mantras), meditación, visualizaciones, ri-tuales personales y oración.

Con todo ello se elabora un plan personificado y se suele dar un programa de ejercicios al alumno para que practique en casa, tanto físicos y respira-torios como reflexiones psicoemocionales que pueden servirle de ayuda. Podríamos considerar el yoga terapéutico como una disciplina de reeduca-ción del individuo que permite sustituir los viejos hábitos biomecánicamente perjudiciales y que no sirven por otros nuevos encaminados a mejorar el estado de salud físico y psicoemocional. Como tal, el yoga terapéutico abarca no solo el cuerpo y los movimientos que se hace en la esterilla de yoga, sino también la forma entera en que uno experi-menta la vida y se relaciona consigo mismo y con los demás para llevar una vida sana y equilibrada.

UN POCO DE HISTORIA

Desde un punto de vista formal podríamos decir que la práctica del yoga terapéutico se remonta a yoguis de principios del siglo xx, maestros de los que la mayoría de las personas nunca han oído hablar, como Shri Yogendra de Mumbai, Swami Kuvalayananda de Lonavla y Shri Rama Mohana Bramachari. Vivieron en la montañas del Himalaya, cerca de la frontera con el Tíbet. Bramachari fue, además, el maestro de Tirumalai Krishnamacharya, a quien se considera el padre

del yoga moderno.1Krishnamacharya modificó algunas en las asanas clásicas (posturas) con fines terapéuticos para que se adecuaran a los cuerpos de las personas. Además, abogó por el uso de accesorios, que su sucesor, BKS Iyengar, pasó a desarrollar en la práctica de yoga.2

A principios del siglo xxtambién se fundaron el Kaivalyadham Health and Yoga Research Cen-teren India, un centro espiritual, terapéutico y de investigación cuyo objetivo era coordinar las artes y tradiciones yóguicas antiguas con la cien-cia moderna y el Instituto de Yoga de Santa Cruz. Inspirado por lo que aprendió de su padre, el hijo de Krishnamacharya, TKV Desikachar, llegó a Occidente en la década de los setenta y formó a la primera generación de instructores de yoga terapéutico en Estados Unidos. Podríamos decir que su trabajo representó un primer esfuerzo de integración de los conceptos y técnicas de yoga tradicional con el conocimiento médico y psico-lógico occidental, tal como ha afirmado Georg Feuerstein.3

La Asociación Internacional de Yoga Terapéu-tico define la terapia de yoga como el proceso de empoderar a las personas para que progresen hacia una mejor salud y bienestar a través de la aplicación de las enseñanzas y prácticas de yoga4

1. https://www.huffingtonpost.com/ira-israel/what-is-yoga-therapy_b_7733728.html

2. https://www.huffingtonpost.com/ira-israel/what-is-yoga-therapy_b_7733728.html

3. Georg Feuerstein, doctor alemán especializado en la práctica del yoga y autor de más de una treintena de libros al respecto.

4. http://c.ymcdn.com/sites/www.iayt.org/resource/resmgr/accreditationmaterials/2017_11_Updates-Ed_Stds/2017_IAYT_Educational_Standa.pdf

17

18

y lo que tiene en común con muchas interpreta-ciones modernas del yoga terapéutico es la com-prensión de la integración vital de la mente, el cuerpo y el espíritu para sanar a la persona entera.

En 1997, en España, la pionera academia Fi-siomYoga, fue la primera de introducir el yoga terapéutico como una disciplina enfocada a enseñar a instructores de yoga y profesionales sanitarios la adaptación de la práctica de yoga a diferentes patologías, lesiones y alteraciones en el aparato musculoesquelético. FisiomYoga consta de una equipo multidisciplinar, académico y holístico y basan su conocimiento en cientos de estudios científicos. Además, sus cursos y formaciones fueron aceptados por diferentes universidades internacionales. FisiomYoga une la práctica de yoga a la fisioterapia y osteopatía.

¿QUIÉN PUEDE BENEFICIARSE?

Mientras que los ejercicios físicos tradicionales buscan ejercitar la musculatura, generando flexibi-lidad, fuerza y equilibrio, el objetivo del yoga tera-péutico va más allá, porque su finalidad es mejorar el estado de salud de la persona, tanto físico como psicológico, emocional y espiritual, y para ello se centra en objetivos específicos en función de las particularidades biomecánicas y patológicas de cada persona. Eso requiere, como no puede ser de otra manera, un programa adaptado a dichas ne-cesidades que, además, permite crear consciencia corporal, respiratoria y de la esfera psicoemocional.

Por ese motivo, el yoga terapéutico facilita también a sus practicantes una transformación más allá de la mera ejercitación muscular.

Un ejemplo de ello se manifiesta en cómo uno se relaciona con sus dolencias y lesiones. Las

herramientas de reacción que proporciona el yoga terapéutico ante el dolor y la enfermedad generan nuevas actitudes que ayudan a afrontar los retos físicos, mentales y emocionales de una manera productiva. Pues el yoga terapéutico no solo incluye posturas corporales, sino también otros ejercicios respiratorios, meditación y prác-ticas espirituales y contemplativas.

Gracias a que es una disciplina que combina el trabajo corporal y el relacionado con la esfe-ra psicoemocional personalizados, cualquiera puede beneficiarse, tanto desde el punto de vista preventivo como desde la mejora de las molestias físicas y afecciones que solemos tener; y es una práctica perfecta para quienes desean asistir a clases de yoga pero no pueden hacerlo a causa de alguna limitación física o emocional. Y no es necesario tener ninguna experiencia previa en yoga para beneficiarse de las clases de yoga te-rapéutico. Lo único que es preciso es la voluntad y el compromiso del practicante, porque el ob-jetivo es realizar un cambio real en la manera en cómo se relaciona con sus condicionantes físicos y psíquicos. Y eso implica tanto a la práctica del yoga como a sus actividades cotidianas.

Existen numerosos casos que ejemplifican la diversidad de personas que pueden beneficiarse del yoga terapéutico y que han sido recogidos en el libro Yoga Therapy & Integrative Medicine: Where Ancient Science Meets Modern Medicine.5En él se describe cómo las prác-ticas de yoga del psicólogo clínico Richard Miller en su sistema iRest de Yoga Nidra, científicamente

5. Larry Payne Ph.D., Yoga Therapy & Integrative Medicine: Where Ancient Science Meets Modern Medicine, Basic Health Publications, Inc., 2014.

19

respaldado, han sido utilizadas por los militares estadounidenses para tratar el estrés y el trastorno de estrés postraumático. El también psicólogo Matthew Taylor, D.P.T., reflexiona en el libro sobre cómo el yoga puede integrarse en las prácticas de rehabilitación y terapia físicas. Por su parte, Jnani Chapman, enfermera, aplica diferentes métodos del yoga terapéutico en el Centro de Medicina Integradora Osher de la Universidad de California a personas con cáncer, problemas cardíacos y otras enfermedades crónicas. El científico deportivo Le-Roy Perry, D.C., ha utilizado prácticas de yoga con gran éxito en el entrenamiento de atletas olímpicos y equipos deportivos. Y el psicoterapeuta Ira Israel usa la práctica del yoga terapéutico para afrontar la depresión, la ansiedad y otros trastornos del estado de ánimo.

Y es que en las clases personalizadas de yoga terapéutico, en las que el instructor siempre trabaja con el médico, fisioterapeuta, podólogo, psiquía-tra, psicólogo y nutricionista, se pueden tratar diferentes condiciones psicocorporales: desde las hernias discales hasta la hiperlordosis y rectifica-ción lumbar y cervical, la tonificación abdominal sin arriesgar la salud de los discos intervertebrales, la osteoporosis, la escoliosis, la artrosis de columna y rodilla, los problemas derivados de las prótesis de cadera y rodilla, la fascitis plantar, la epicondilitis, la epitrocleitis, la lumbalgia y los episodios de ciática, etc.

Todo ello sin olvidar que también puede re-sultarnos beneficiosa si padecemos fibromialgia, migrañas, asma, hipertensión, obesidad, ansiedad e insomnio.

20

10 PASOS PARA SUPERAR EL ESTRÉS

El estrés puede ser visto como un hábito o una actitud ante la vida, y como cualquier hábito se puede cambiar y transformar.

La experiencia demuestra que para cambiar un hábito se necesitan unas tres semanas de práctica y dedicación.

El estrés se produce cuando la demanda del organismo es mayor de lo que puede manejar. De esto puede deducirse que el estrés es esencial-mente una respuesta natural, corporal y mental ante una situación exigente.

CLAVES PARA LOGRAR EL BIENESTAR

El yoga puede definirse como una terapia, pero su práctica tiene el objetivo de alcanzar el potencial humano. Cuidar la mente, que fácilmente se identifica con el estrés, es cuidar la salud. Es necesario liberarse del ruido mental y de las rigideces, y priorizar la calma, el autoconocimiento y la compasión, como ya hemos visto. Surge entonces un estado vital energético y dichoso. ¡Es pura salud!

Para superar el estrés no hay que alimentar los hábitos y actitudes que conducen hacia él.

La siguiente lista de pasos va desde el ejercicio más básico hasta el más refinado. Pueden enfo-carse como una práctica diaria que gana profun-didad con los años.

El objetivo básico es dejar de identificarse con el estrés, es decir, conseguir que esa actitud deje de ser algo habitual para tornarse puntual.

1. ¿Por qué elegimos la actitud del estrés?Para empezar, es importante reconocer por qué razón

21

22

empieza uno a acostumbrarse a la actitud mental que genera el estrés. ¿De qué sirve vivir así? ¿Aca-so se siente uno más vivo, más interesante? ¿Es placentera la sensación de acción continua? ¿La vida equilibrada parece aburrida? ¿Sirve, tal vez, el estrés para excusar algún aspecto de nosotros mismos al que no nos apetece enfrentarse? Se tra-ta de preguntas complejas, pero son importantes para poder explorar, descubrir y por tanto sanar el origen de la adicción al estrés.

2. ¿Deseamos realmente transformar esa actitud? Una vez que se tiene clara qué razón o qué necesidad se cubre o se encubre con el estrés, hay que preguntarse sinceramente si uno está preparado para transformar ese hábito y hacer las modificaciones necesarias –a nivel nutricional, profesional, familiar, social...– para lograrlo. Este paso es importante, porque es el que permite empezar el camino desde la pasión de querer transformar la actitud y no porque «hace falta» o no queda otro remedio.

3. Cuestionar ciertos valores. Tras responder con honestidad a las dos primeras preguntas, es hora de explorar otras maneras de pensar y reaccionar ante los retos de la vida. ¿No es cierto que las opiniones cambian alguna