Erhalten Sie Zugang zu diesem und mehr als 300000 Büchern ab EUR 5,99 monatlich.
A lo largo de este libro, Denisse Goldfarb, speaker, profesora y consultora, nos lleva a un viaje que recorre su propia experiencia como ejecutiva de organizacionales multinacionales y su posterior transformación en una profesional independiente. Detalla sus aprendizajes sobre las nuevas reglas del juego, comparte su fórmula CAM® (carrera, aprendizaje y marca personal) y nos entrega un test para medir cuan consciente de nuestro futuro somos.
Sie lesen das E-Book in den Legimi-Apps auf:
Seitenzahl: 235
Veröffentlichungsjahr: 2024
Das E-Book (TTS) können Sie hören im Abo „Legimi Premium” in Legimi-Apps auf:
Primera edición: 2024
© Derechos de edición reservados.
Letrame Editorial.
www.Letrame.com
© Denisse Goldfarb Casas
Diseño editorial: Konstantina Gavala - Branding for Writers.
Corrección de estilo: Daniela Sardi Blanco.
Fotografía de retrato: Yanira Tala.
ISBN: 978-84-1068-336-5
Ninguna parte de esta publicación, incluido el diseño de cubierta, puede ser reproducida, almacenada o transmitida de manera alguna ni por ningún medio, ya sea electrónico, químico, mecánico, óptico, de grabación, en Internet o de fotocopia, sin permiso previo del editor o del autor.
«Cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra solo puede ser realizada con la autorización de sus titulares, salvo excepción prevista por la ley. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos) si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra (www.conlicencia.com; 91 702 19 70 / 93 272 04 47)».
Dedicado a mi núcleo: Santi, Julieta y Franco,
por su apoyo incondicional y paciencia durante cada una de las etapas en que tomé consciencia. A mi papá Kiko, por su ejemplo de resiliencia y sabios consejos.
PRÓLOGO
INTRODUCCIÓN
PARTE I
1.1 Y yo, que era feliz con mi diploma universitario
El paradigma de la vida en tres etapas
El término de la juventud como una etapa exclusiva para estudiar
El caso australiano
La adultez como una etapa multifacética
Envejecimiento renovado y activo
Entonces... ¿mi título universitario ya no es suficiente?
1.2 Lo que aprendimos con la pandemia
La nueva estrella: El modelo híbrido
La desconexión entre lo que quieren trabajadores y líderes
La gran renuncia o el descontento masivo
La legislación avanza lento, pero si hay cambios
¿Y si quiero trabajar y viajar? El nomadismo digital
1.3 El futuro del trabajo y la encrucijada del reloj de arena
¿Qué es la reconversión laboral?
¿Es verdad que un robot o una IA me quitará mi empleo?
Escasez de talento y las nuevas profesiones
PARTE II
2.1 Mi historia: como tomé consciencia de mi futuro
Mis primeros años
Perdiendo la inocencia: mi primera toma de consciencia
Mi nueva etapa corporativa
Mi segunda toma de consciencia
Mi plan de carrera empieza a cobrar vida
Mi nueva etapa y mi tercera toma de consciencia
2.2 La fórmula CAM™: Carrera - Aprendizaje - Marca Personal
2.3 C de Carrera. Construye tu plan
¿Qué es la Empleabilidad?
Cómo gestionar tu empleabilidad interna
Sé consciente de tu valor en el mercado: empleabilidad externa
Estoy sin trabajo, ¿ahora qué?
¿Cómo planificar tu carrera sin la «escalera corporativa»?
¿Cómo planificar tu carrera según tu ciclo de madurez laboral?
Más allá del trabajo a tiempo completo: la gig economy
El nuevo concepto de éxito y riqueza en el trabajo
Pasos para armar tu plan de carrera
2.4 A de Aprendizaje. Elabora tu programa de aprendizaje permanente
¿Sobre qué necesito aprender? ¿Cómo lo defino?
Perfiles especialistas vs generalistas: qué es lo que viene
Los nuevos perfiles profesionales
La base para nuestra educación del futuro
Actualización mediante upskilling
Reinventarse con el reskilling
Las habilidades del futuro
Arma tu plan de aprendizaje 70-20-10
Experiencia: tu principal canal de aprendizaje
Exposición: aprendizaje social a través de otros
Estudio: aprendizaje de manera continua
2.5 M de Marca Personal. Define tu estrategia de marca personal
¿Qué es marca personal?
Define tu marca personal
Gestiona tus redes de contacto antes de que las necesites
Potencia tu marca personal digital
Revive tu perfil LinkedIn y activa su potencial
PARTE III
3.1 TEST.¿Eres Con100te de tu futuro?
3.2 No esperes más para ser consciente de tu futuro
3.3 Recursos que te ayudarán a ser más Con100te de tu futuro
Portales Gig Economy para trabajadores independientes
AGRADECIMIENTOS
Lo que tienes en tus manos es la historia única e inspiradora de una mujer que alcanzó el éxito en el mundo laboral tradicional, al mismo tiempo que defendía continuamente las nuevas reglas en las que está convirtiéndose el trabajo.
Seguro que no necesitas que te diga que el mundo laboral no deja de cambiar. Una recesión mundial, una pandemia global, un tsunami de aplicaciones de Inteligencia Artificial... Cada uno de estos cambios dramáticos ha tenido un profundo impacto en cómo trabajamos, dónde trabajamos, por qué trabajamos e incluso qué es el trabajo.
Estos cambios forman parte de un panorama cambiante del trabajo y el aprendizaje que se redefine continuamente.
• Estos cambios son globales, ya que encontramos en prácticamente todos los países del mundo que las competencias necesarias para el trabajo del pasado no son suficientes en muchos casos para el trabajo del mañana.
• Estos cambios son especialmente dramáticos en América Latina, donde la diversidad de historias, mercados, sistemas educativos y gobiernos cataliza un panorama en constante movimiento de retos y oportunidades. Por ejemplo, cada país de la región tiene su propia dinámica de disparidad económica. Pero las culturas de muchos países latinoamericanos contrarrestan esas disparidades históricas con un lenguaje común y una esperanza muy común.
• Y estos cambios son especialmente notorios en Chile, donde la autora ha hecho carrera en un contexto de cambios sociales y económicos. He viajado a su país, inicialmente a través de una invitación para dar una charla en una conferencia de Singularity University en Santiago, donde nos conocimos personalmente, y luego a través de invitaciones del Departamento de Estado de los Estados Unidos para participar con una variedad de partes interesadas chilenas en el gobierno y los negocios. En estas visitas tuve la oportunidad de ver el compromiso común de redefinir continuamente el futuro de la fuerza laboral del país. Chile es especialmente singular en su moderno replanteamiento de sus valores fundamentales, catalizando un proceso de redefinición del «sistema operativo» de su constitución y de una serie de funciones en la intersección del gobierno, la sociedad y su economía.
Lo que no es exclusivo de América Latina es la naturaleza constantemente cambiante de las reglas del trabajo. Es posible que no estés familiarizado con el concepto de que existen reglas asociadas a muchas facetas del trabajo humano. Pero independientemente de la industria, el país o la cultura en la que cada uno de nosotros crezca o trabaje, estas reglas del trabajo invisibles y a menudo no descritas, guían continuamente nuestras actividades y dan forma a nuestras experiencias en el mundo laboral.
Los ejemplos abundan. Algunas reglas del trabajo están ancladas en prácticas que muchos países occidentales han heredado de la Era Industrial, como los trabajos de nueve a cinco y de cinco días a la semana. Incluso el concepto de jerarquía empresarial tiene sus raíces en prácticas de la época de Alejandro Magno.
Sin embargo, aunque estas «viejas reglas del trabajo» nos resultan familiares a todos, muchas de estas prácticas limitan profundamente nuestra capacidad como organizaciones, equipos e individuos para navegar en un mundo de cambio exponencial. Aunque no hay nada intrínsecamente malo en muchas de las viejas reglas del trabajo, las cuales guiaron el trabajo de nuestros padres y nuestros abuelos, y estructuraron las funciones del trabajo en las economías mundiales, muchas de estas reglas han dependido de lo que la Dra. Carol Dweck llama una mentalidad «fija» anclada en roles de trabajo fiables y repetibles.
Sin embargo, una mentalidad fija no nos prepara lo suficiente ni nos apoya en un mundo de cambios constantes y drásticos. Puesto que las viejas reglas nos constreñirán inevitablemente, limitando las posibilidades de nuestro futuro, no podemos limitarnos a aceptarlas como inevitables. Por el contrario, debemos ponernos de acuerdo sobre la necesidad de desarrollar nuevas estrategias para un mundo laboral que mañana será inevitablemente muy diferente del actual. Esto significa que nuestra exigencia colectiva es crear juntos las «próximas» reglas del trabajo.
Aun así, las grandes organizaciones suelen ser lentas para cambiar. Por eso, uno de los retos persistentes del liderazgo en la empresa moderna de hoy es tener un pie en cada reino, adoptando las nuevas reglas del trabajo, como la redefinición del papel del gestor y del líder, mientras se sigue navegando por organizaciones estructuradas según las viejas reglas. Dado que muchas de las viejas reglas del trabajo persisten, especialmente en las grandes corporaciones, se necesita a alguien para liderar ese proceso de cocreación del trabajo del mañana centrado en el ser humano, sin dejar de alcanzar el éxito dentro de nuestros sistemas tradicionales de jerarquía y recompensas. Esto es lo que ha buscado hacer la autora a lo largo de su carrera.
Entonces, ¿qué podemos aprender de una profesional que logró éxitos en el mundo laboral tradicional y, sin embargo, lidera el proceso de cocreación de las próximas reglas del trabajo? Bastante.
Cuando conocí a Denisse en Santiago, una de las razones por las que conectamos inmediatamente fue que claramente era alguien que había desarrollado la capacidad de liderar personas en su organización y más allá, manteniendo al mismo tiempo un refrescante compromiso con una perspectiva centrada en el ser humano. Mi padre, quien inicialmente fue clérigo episcopal y luego acabó escribiendo el manual de carrera más popular del mundo, llamaba a esta dualidad «competencia y compasión». Es un equilibrio difícil. Algunas personas que se comprometen firmemente a ser eficaces en su trabajo —especialmente las que siguen ancladas en las viejas reglas del trabajo— pueden perder fácilmente su capacidad de apoyar y comprender a aquellos con quienes trabajan. Por otra parte, quienes se comprometen a centrarse en el ser humano y a cultivar el talento no siempre desarrollan las habilidades necesarias para ser profundamente eficaces en su trabajo.
Como descubrirás al leer su historia y sumergirte en las percepciones de su carrera, verás los hilos de estas dos capacidades en el trabajo de la autora, encarnadas en el papel de lo que yo llamo «el guía de equipo». Dado que una de las próximas reglas del trabajo es redefinir el papel de la persona que solíamos llamar el supervisor, el gerente o el líder, ese papel tradicional debe dar paso al guía del equipo. Es la persona que puede dirigir con el ejemplo, animando a los miembros del equipo a convertirse en solucionadores de problemas y capacitándolos para desarrollar la mentalidad, el conjunto de habilidades y el conjunto de herramientas más eficaces para resolver los problemas de hoy y de mañana.
La autora ha creado intuitivamente este papel para sí misma con el telón de fondo de la gran organización tradicional, donde las viejas reglas del trabajo a menudo pueden presentar barreras significativas para que las mujeres lideren en puestos de responsabilidad. Las jerarquías de las empresas suelen recompensar conjuntos de aptitudes sesgadas hacia características históricamente asociadas a los hombres, lo que dificulta que las mujeres logren el mismo reconocimiento por la perspectiva y las aptitudes únicas que aportan a la toma de decisiones estratégicas. Sin embargo, mi experiencia me dice que son mujeres como ella, que demuestran una enorme competencia al tiempo que mantienen la compasión de una guía de equipo, las que nos proporcionan algunos de los ejemplos más importantes e inspiradores de la forma en que cada uno de nosotros puede liderar en un mundo de cambio exponencial.
Hablando de «exponencial», en este libro también leerán sobre los conocimientos que obtuvo de su experiencia como alumna en el Programa Ejecutivo de la Singularity University (SU). Como director de la división de Futuro del Trabajo en esta Universidad, he tenido la enorme ventaja de aprender continuamente de la red internacional de expertos de SU en tecnologías que van desde la Inteligencia Artificial y la Robótica hasta la Medicina de nueva generación y el Espacio. De esas mentes asombrosas, soy capaz de sintetizar una serie de ideas sobre el futuro del trabajo, el futuro del aprendizaje y el futuro de la organización.
En sus programas, SU reúne a agentes de cambio de todo el mundo para aprender cómo las tecnologías exponenciales están transformando nuestras industrias, nuestras organizaciones y nuestras vidas. Quienes han participado en el Programa Ejecutivo de SU han impulsado su papel como agentes de cambio. Entienden que las tecnologías exponenciales nos proporcionan un conjunto de herramientas en constante cambio, y que cuando aprovechamos esas tecnologías con una mentalidad abundante y un conjunto de habilidades del siglo XXI, podemos cocrear un futuro mejor para nuestras organizaciones, nuestras economías y nuestras sociedades.
Por último, uno de los muchos aspectos inspiradores de la historia en este libro es su capacidad de acción a lo largo de su carrera. En el fondo, cada ser humano es un solucionador de problemas. Sin embargo, en la complejidad de las grandes organizaciones modernas, algunos de los problemas que hay que resolver pueden parecer abrumadores, por lo que podemos optar por resolver problemas más sencillos y, por tanto, perder grandes oportunidades. Con demasiada frecuencia, nos enfrascamos en las funciones cotidianas de nuestro trabajo, y podemos perder la energía y el compromiso para ayudar continuamente a catalizar el cambio. A lo largo de su carrera, los líderes deben demostrar repetidamente la capacidad necesaria para desarrollar constantemente su propia mentalidad y conjunto de habilidades, y en paralelo, ayudar continuamente a catalizar el cambio positivo.
Te animo a leer este libro por muchas razones. Es el relato refrescante y honesto de una mujer que ha adquirido una serie de conocimientos críticos sobre el trabajo, el aprendizaje y la vida. Es una referencia útil para nuevas técnicas y perspectivas que pueden ser útiles en tu propio trabajo y carrera. Pero, sobre todo, es la historia inspiradora de alguien que ha descubierto intuitivamente cómo demostrar continuamente la competencia y la compasión que todos necesitamos para navegar por un mundo de cambios exponenciales.
Les espera un verdadero placer.
Gary A. Bolles, autor de Las próximas reglas del trabajo
Cuando tenía 10 años, tuve una visión sobre a qué me quería dedicar cuando creciera. Era una devoradora de libros. Pasaba tardes enteras leyendo en mi habitación. Me parecía fascinante cómo los autores imaginaban historias y personajes, permitiéndome trasladarme a lugares remotos y aprender sobre las experiencias de otros.
Decidí que sería escritora y compartiría mis historias con el mundo. Sobre qué tema escribiría, ni idea. Solo tenía claro que compartiría mis ideas con muchas personas. ¿Qué estudiaría para alcanzar mi objetivo? Periodismo.
Finalmente, la vida me llevó por otros caminos. Terminé dedicando más de 23 años al desarrollo de mi carrera como psicóloga organizacional en roles de liderazgo en organizaciones multinacionales. Pero la Denisse de 10 años siempre estuvo dentro de mí, tratando de sacar la voz.
Este libro es el resultado de un viaje que integra dos dimensiones. Por un lado, mi experiencia gestionando talento en organizaciones multinacionales de tecnología, retail y energía. Por otro, mi proceso personal para reencontrarme conmigo misma y alejarme de convencionalismos para dedicarme a lo que se conecta con mi propósito personal.
Mi motivación para escribir esta obra, se inspira en cientos de conversaciones con profesionales, alumnos y amigos que tengo semana a semana, sobre su desarrollo profesional. Me doy cuenta de que no se preguntan si son felices en su trabajo, ni piensan qué opciones podrían encontrar si diseñaran verdaderamente su futuro laboral.
La gran mayoría es poco consciente de su potencial y de lo que podrían conseguir si de verdad se creyeran el cuento. En otras palabras, los invade el «síndrome del impostor», presente tanto en mujeres como en hombres, que les impide asumir como propios sus logros y atribuyen lo que han conseguido a la suerte o a factores externos.
En algunos casos, las personas con las que converso acaban de ser despedidas y nunca pensaron en un plan B. Es duro ver cómo profesionales de 40 y 50 años tienen esta mirada inocente y desconectada de la realidad. Casi todos viven con la fantasía de que su empleador les debe lealtad sin límites. Se aferran con uñas y dientes a la falacia de que las empresas «duran para siempre». Hoy en día, hay miles de razones por las cuales profesionales talentosos, que aportan mucho valor, se quedan sin trabajo en buenas empresas. Cambios en los mercados, nuevos liderazgos, eliminación de líneas de negocio, conflictos de poder, fusiones, automatización, estructuras ágiles, son solo algunas de estas razones.
La falta de conexión con los propios intereses, la subestimación del potencial personal y la urgente necesidad de recibir un salario para pagar cuentas, nos nublan la vista y nos impiden reflexionar sobre si estamos siendo la mejor versión de nosotros mismos. Esto nos hace transitar por la vida en un letargo tipo zombi, en el cual caminamos por inercia, sin hacernos cargo de nuestro futuro.
A lo largo de mi carrera, hubo tres momentos que me ayudaron a perder esa inocencia y me permitieron despertar para ver mi futuro con mayor claridad. Esto lo comparto en detalle en este libro y fueron el resultado de situaciones que me hicieron cuestionarme y cambiar la forma en que veía mi propia trayectoria. Estos momentos son los que me permitieron crecer, primero como ejecutiva corporativa y luego como profesional independiente, y me llevaron a diseñar el futuro que realmente quería, dejando de avanzar solo por inercia.
Compartir mi viaje personal me hizo reflexionar y dar un nuevo significado a mi experiencia. A través de estas páginas, tendrás la oportunidad de recorrer un camino conmigo y reflexionar a partir de los planteamientos en estas líneas. Desde ahí, espero que te animes a hacer cosas nuevas, impensadas, pequeñas y también grandes.
En este libro, he consolidado mis aprendizajes gestionando talento en organizaciones, como profesional y como docente, junto con el apoyo de la visión de expertos reconocidos mundialmente sobre las tendencias del mundo laboral. Con esto, tendrás información y recomendaciones con ejercicios de fácil aplicación, que te ayudarán a rediseñar tu futuro laboral y personal.
Incluyo como principal herramienta un test, que te permitirá contestar preguntas decisivas para tu trayectoria, muchas de las cuales quizás nunca te hayas planteado. Esta herramienta te proporcionará un puntaje para que sepas, del 0% al 100%, cuán consciente eres de tu futuro. Esto explica el título del libro Con100te de mi futuro.
Si con esta lectura puedo movilizarte para que te atrevas a postular al cargo de liderazgo que siempre soñaste, descubrir tu potencial, decidir volver a estudiar, explorar nuevos intereses, o desarrollar un camino independiente, mi objetivo se habrá cumplido.
¿Mi consejo final? No memorices nada de aquí, pero sí te pido una cosa: cuestiónate hoy, y toma decisiones en el presente pensando siempre en tu mejor futuro.
Buena suerte en el camino y espero que comiences el camino hacia ser 100% consciente.
Vamos por menos zombis.
A veces crecemos pensando que las cosas son de cierta manera y nunca se nos ocurre cuestionarlas. Cuando todos a nuestro alrededor piensan igual que nosotros y los mensajes que recibimos de nuestras familias, instituciones y medios indican lo mismo, concluimos que debe ser cierto. De esta manera, jamás cuestionamos o reflexionamos sobre afirmaciones que para nosotros son incuestionables.
Tenemos múltiples ejemplos a lo largo de la historia, donde verdades absolutas fueron cuestionadas y cambiaron el mundo. Los grandes paradigmas de la historia, nuestra visión de la vida y nuestra propia concepción como humanos, han cambiado gracias a que alguien cuestionó lo que se consideraba una verdad absoluta.
En el siglo XVI, el italiano Galileo Galilei y sus investigaciones sobre el universo lo llevaron a apoyar la teoría heliocéntrica, propuesta anteriormente por Copérnico. Esta teoría contradice todas las creencias de la época, señalando que la Tierra gira alrededor del sol dando órbitas elípticas. No obstante, estaba tan arraigado el paradigma geocéntrico, donde el sol giraba alrededor de la Tierra, que en 1637 el científico fue llevado ante la Inquisición y acusado de herejía. Fue condenado a pasar sus últimos años en un retiro, lejos de todo. Hoy sabemos que su teoría es correcta.
En un caso similar siglos después, el naturalista británico Charles Darwin desafió otro paradigma intocable hasta el siglo XIX: el ser humano no tiene un origen divino, sino que es el resultado de siglos de evolución de los seres vivos. Darwin publicó en 1859 El origen de las especies, argumentando que éstas cambian a lo largo del tiempo dando origen a nuevas especies que comparten un ancestro común. En nuestro caso como humanos, tuvimos un antepasado en común con los simios actuales. Esta teoría fue rechazada por grupos religiosos y conservadores, y hasta el día de hoy, algunas personas se niegan a aceptarla pese al trabajo científico que la sustenta.
¿Por qué fue tan difícil aceptar el heliocentrismo y la teoría de la evolución? Primero porque fueron planteamientos que cambiaron la mirada que se arrastraba por siglos, sobre el funcionamiento de la Tierra en el cosmos y el lugar del ser humano en la naturaleza. Desafiar creencias tan arraigadas es difícil de aceptar para las personas, ya que nos obliga a adoptar nuevas perspectivas. Cambiar siempre es difícil.
¿Qué pasaría si nuestra visión de la vida ya no fuera la que pensamos? Si una parte importante de nuestro entorno empezara a funcionar con otras reglas del juego, ¿cambiaría el enfoque con el que tomamos nuestras decisiones?
Cambiar nuestro modo de pensar, aprender una nueva disciplina, practicar un nuevo deporte, tocar un instrumento que no conocíamos, son labores que implican poner una dosis extra de atención, energía y mucho entrenamiento para acostumbrarnos a un nuevo estado. Y si no tenemos suficientes argumentos para cambiar, lo más fácil es no salir de nuestra «zona de confort».
A continuación, quiero compartirte una historia. Léela, analízala y luego piensa si te resulta familiar. Es un relato sobre el paradigma con el que miramos nuestra vida, algo muy presente en nuestro día a día y en nuestra cultura.
Cuando observamos las diferentes etapas de la vida, existe una lógica implícita en desarrollar y cumplir ciertas «misiones» según cada edad. El cumplimiento de cada misión es de vital importancia, ya que se asocia al desarrollo de habilidades y logros que te conducen al éxito en las etapas siguientes.
Las misiones de cada uno de estos períodos son tan importantes que marcan nuestro centro, y nuestras decisiones giran en torno a este gran objetivo. Revisemos cada una de estas etapas.
Durante la niñez, recibimos un mensaje bastante contundente sobre cuáles son las responsabilidades principales que debemos cumplir. Si tenemos la suerte de tener un hogar, comida, y la posibilidad de ir a un colegio, nuestra principal responsabilidad es estudiar y aprender. Esta dedicación al estudio en cuerpo y mente es fundamental, ya que nos forma no solo en cuanto al aprendizaje de materias, sino que habilita conocimientos y habilidades claves para desenvolvernos cada vez con mayor autonomía, aprender a relacionarnos con otros, y tener un desarrollo sano incorporando actividad física y recreativa.
Esta «misión» nos acompaña también en la etapa posterior cuando somos jóvenes y seguimos nuestros estudios de pregrado. Los jóvenes que salen del colegio optan por la carrera que estudiarán y tienen la difícil tarea de decidir a sus tempranos 18 años a qué se dedicarán por el resto de sus vidas. Esta elección es un proceso delicado y complejo. Lo ideal es elegir una carrera que se asocie a mis intereses personales, donde me proyecte trabajando y que además vaya asociada a una compensación económica que me permita ganar el dinero suficiente para el estándar de vida que proyecto tener. En este sentido, una carrera de un sector «A» te permitirá trabajar en lo que aplique «A». Considerando esto, la opción de carrera que seleccione tendrá muchísimas implicancias, ya que define el ámbito en el que me desempeñaré durante las próximas cuatro décadas de mi vida. Bastante estresante, ¿no?
De este modo, obtener una carrera profesional y un título se vuelve una meta crítica para abrirnos la puerta hacia nuestra próxima etapa: el trabajo.
Ahora quiero pedirte que cierres los ojos un momento y retrocedas en el tiempo. Visualízate a ti mismo en la escena de tu graduación de la universidad. Quienes estaban contigo. Cómo fuiste vestido. Las caras alegres de tus compañeros. Qué pensabas en ese momento.
Quienes tuvimos la fortuna de poder graduarnos de la universidad, vivimos con orgullo indescriptible el momento final de nuestra ceremonia de titulación. Probablemente, cada uno guarda una fotografía donde aparecemos radiantes y esperanzados con nuestro diploma universitario en la mano, que representa nuestra llave mágica para avanzar hacia nuestra próxima etapa vital. Ese cartón simboliza la fuente de nuestra futura tranquilidad y desarrollo.
Pasada esta gran misión del estudio, que se extiende prácticamente desde que nacemos hasta los 24 años aproximadamente, pasamos a la segunda gran etapa de nuestra vida.
La adultez está marcada por ser nuestra etapa productiva por excelencia, donde nuestro foco principal es trabajar. En este período debemos poner en práctica todo aquello que aprendimos en nuestras sesiones de clases y en nuestro proyecto de título. Al fin nos ponemos a prueba en el mundo real.
Conseguir un trabajo tendrá directa relación con mis estudios, especialmente al inicio cuando aún no poseemos experiencia relevante. Se valorará mi nivel de conocimientos técnicos en función de los requerimientos del cargo, así como también el desempeño que muestre a lo largo del proceso de reclutamiento y selección. Este proceso normalmente tendrá varias etapas que incluirán revisión curricular, entrevistas con áreas de recursos humanos, conversaciones con el área interesada en la contratación, pruebas de conocimientos o habilidades, más perfiles de personalidad.
Por otro lado, conservar un empleo, se relacionará con otras aptitudes o habilidades diferentes. Mantener un rol se asocia directamente con nuestro nivel de compromiso y cumplimiento de objetivos relacionados con nuestra descripción de cargo. Esto aplica en el caso de que desarrollemos una carrera corporativa. También tenemos la opción de emprender y crear nuestra propia empresa, donde el éxito se medirá en función de nuestra capacidad de crecer y sostenernos en el tiempo. Tener una empresa con un buen desempeño requiere conocer las distintas demandas del mercado, diferenciarse de los competidores y entregar valor a mis clientes y colaboradores.
La etapa de la adultez y del trabajo es en realidad mucho más compleja de lo que aquí describo. Algo fundamental de este período, es que también es el más productivo en el plano personal, ya que durante este período nos emparejamos, compramos una vivienda o bienes de valor y algunos decidimos tener hijos.
¿Qué viene después de estudiar y trabajar a lo largo de sesenta años de nuestras vidas? Luego de experimentar estas intensas dos etapas, llegamos a la madurez senior que se inicia entre los 60 y 65 años aproximadamente, considerando las distintas legislaciones de cada país sobre la edad de jubilación.
En este nuevo período vital, finalmente dejamos de trabajar y tenemos disponibilidad para aprovechar todo lo sembrado a lo largo de nuestra vida. Bajamos nuestro nivel de actividad para tener un merecido descanso, junto con aprovechar el tiempo libre para desarrollar aficiones personales y familiares. Estas aficiones o hobbies se pueden dar en un amplio rango, tales como la jardinería, la pintura, la pesca, jugar bridge, o viajar. Es una etapa donde disfrutamos a la familia, y algunos cumplen un nuevo rol como abuelos, teniendo el lujo de malcriar a sus nietos al no tener la responsabilidad directa de la crianza. Somos plenos y dichosos en esta etapa donde resignificamos nuestra vida, reformulamos nuestras actividades diarias y dejamos de trabajar en forma remunerada.
¿Te suena familiar este relato? No es casualidad. La visión de la vida en tres etapas habla de la manera en que fuimos criados la mayoría de quienes pertenecemos a la generación tradicional, baby boomers, generación X y algunos millennials.
Esta mirada de la vida, que no está descrita en un lugar particular pero que se refuerza a través de todos los mensajes que recibimos en nuestra sociedad, establece de una manera simplificada cuáles son los objetivos que necesitamos ir cumpliendo a medida que crecemos.
Hoy en día, algunas secciones de este paradigma vital siguen aplicando y teniendo sentido. Pero también una parte muy importante ha cambiado y muchos aún no lo saben, o no han querido darse por enterados.
Lo relevante, es comprender que este relato que por muchos años nos pareció bastante lógico, hoy se ve alterado. Las opciones de lo que podemos realizar en cada etapa de la vida son mucho más variadas y enriquecen nuestra existencia.
