Continuo - Sarai Muñoz Cháfer - E-Book

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Sarai Muñoz Cháfer

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Beschreibung

Aria una joven británica en el siglo XVIII, se ve obligada por diversas circunstancias a abandonar su hogar y tierra natal. Durante esta historia Jeremy y Spetra vivirán varios acontecimientos que terminarán uniéndolos, a partir de entonces se iniciarán una serie sucesos que terminarán conectados en una paradoja predestinada.

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Seitenzahl: 141

Veröffentlichungsjahr: 2022

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© Derechos de edición reservados.

Letrame Editorial.

www.Letrame.com

[email protected]

© Sarai Muñoz Cháfer

Diseño de edición: Letrame Editorial.

Maquetación: Juan Muñoz

Diseño de portada: Rubén García

Supervisión de corrección: Ana Castañeda

ISBN: 978-84-1144-522-1

Ninguna parte de esta publicación, incluido el diseño de cubierta, puede ser reproducida, almacenada o transmitida de manera alguna ni por ningún medio, ya sea electrónico, químico, mecánico, óptico, de grabación, en Internet o de fotocopia, sin permiso previo del editor o del autor.

Letrame Editorial no tiene por qué estar de acuerdo con las opiniones del autor o con el texto de la publicación, recordando siempre que la obra que tiene en sus manos puede ser una novela de ficción o un ensayo en el que el autor haga valoraciones personales y subjetivas.

«Cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra solo puede ser realizada con la autorización de sus titulares, salvo excepción prevista por la ley. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos) si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra (www.conlicencia.com; 91 702 19 70 / 93 272 04 47)».

Introducción de los personajes y prólogo:

La historia está basada en unos sucesos drásticos de estos 3 jóvenes personajes principales:

-Aria es una joven de 16 años, de nacionalidad británica, con una estatura de aproximadamente de 1,63 cm, cabellos rizados y rubios, ojos grandes y marrones oscuro, tiene la cara redonda. Le encanta la ciencia, aunque apenas tiene conocimiento sobre las matemáticas, es una prodigio en la música, ya que aprendió a tocar el piano el violín y el arpa a la perfección a los 5 años. Con 7 años empezó a componer sus propias obras que nunca salieron a la luz. Su personalidad es introvertida, pero buena oradora ante el público. Sufre de estrés postraumático, dependencia emocional y depresión.

-Jeremy tiene 15 años, también es de nacionalidad británica, tiene una estatura de 1,77 cm y es de complexión delgada, ojos azules con tonalidades oscuras y el cabello corto y castaño oscuro además de liso, es introvertido y bastante inseguro. Su único talento desarrollado es la escritura y las matemáticas, le encanta la informática, y su sueño frustrado es la música. Sufre ansiedad crónica, trastorno obsesivo compulsivo, depresión, constantes episodios de desrealización, inicios de bipolaridad e hipertensión.

-Spetra tiene 17 años, proveniente de Suiza, huérfana, mide 1,73 cm, es también bastante delgada, ojos azules claros, cabellos negros y ondulados, es una persona bastante intuitiva, pero con problemas de confianza hacia los demás, es muy segura de sí misma, con complejo de superioridad. Es una persona que sabe cocinar, coser y uno de sus talentos más destacados son el canto (Ella es mezzosoprano). Su afición es leer (por eso es una persona tan culta). Tiene sus propias ideologías cultivadas (no como la mayoría de personas que pertenezcan a su comunidad). La mayoría de gente la suele considerar una persona bastante radical en todos los sentidos, pero a la vez la ven buena persona e inocente. Sufre inicios de depresión, sociopatía, problemas de ira y problemas para expresar sus sentimientos, le encanta la distopía, suele destruir todo aquello que roza, su naturaleza tiende al caos y suele evadirse a menudo de su realidad.

Este libro contiene contenido sobre ciencia ficción, religión, filosofía, manipulación, injusticias y tiranía sobre el pueblo. También podrás ver una evolución en la madurez, los pensamientos e ideologías de los personajes al largo del libro. Podrás ver un diferente punto de vista del mundo y la existencia en sí a través de este libro desde una perspectiva pesimista y efímera. Aunque los personajes no interaccionen mucho en esta primera parte de la historia, hay algo que los unificará más que nada: el anhelo de la paz y libertad. Todos ellos quieren saber la verdad, aunque puede que si conocieran todas las respuestas se convirtieran en su propia condena. ¿Por qué sus vidas empiezan a sufrir drásticos cambios simultáneamente? ¿Cuál es el origen? ¿Quién es el culpable? ¿Acaso todo aquello que han sufrido lo merecían?

Capítulo 1: El primer adiós

«Nadie está libre de culpa, todos somos pecadores reprimidos que nunca llegarán a entender la divina justicia». Spetra Eide.

Nos remontamos al siglo XVII en Inglaterra. La vida de una joven cualquiera de 16 años estaba a punto de cambiar repentinamente, estaba como ¿marcada?, por decirlo de alguna manera. Aria, procedente de una familia bastante rica y avariciosa, hija del conde William Crapger. Gracias a su poder económico, ella y sus 3 hermanos tuvieron acceso a una educación bastante completa para esa época, ella era una apasionada de la astronomía, tenía una fascinación sobre el universo, aquel que sobrepasaba su imaginación, llenos de misterios incomprensibles para nuestra razón… Pero había un problema, ella era mujer, y si no estaba en aquel entonces muy aceptado socialmente que una mujer pudiera acceder a estudios superiores, imaginad la de rumores que se esparcirían por el poblado por el simple hecho de que le gustara la ciencia.

Y así fue, la joven fue acusada más de una vez por blasfemia y brujería, pero su padre era de buen estatus social y económico, así que podía comprar el silencio de aquellos impuros, pero eso no duraría para siempre.

¿Hasta qué punto se puede comprar el silencio? Y ¿cuál era el precio de aquellas personas que intentaban corroer sus vidas?

Un día sucedió lo más inesperado, su «fiel» criada, que había trabajado en ese palacio durante más de 10 años, vendió a la pobre joven. ¿Por qué lo habría hecho? ¿Era un ser tan miserable como para traicionar a los que le daban de comer por simples monedas de cobre? ¿Envidia a lo mejor por anhelar la vida de aquella joven? ¿Fanatismo religioso? O a lo mejor un poco de todo.

Cuando su familia se enteró de la persecución que había creado la criada, no tardaron ni un día en hacer lo que ellos consideraron justo, que fue el método menos ortodoxo posible: «la ejecución». La ejecutaron horas después de que ella hubiera hecho aquellas declaraciones sobre Aria, e hicieron creer a las autoridades y al poblado que fue un suicidio por lo culpable que se sentía, prepararon una carta diciendo:

Lo siento de verdad, he incumplido un mandamiento divino, he calumniado y juzgado al prójimo por envidia y simple beneficio propio, la culpa me ha hecho hundirme y estancarme en aquel abismo del que siempre había intentado huir, no merezco la vida que tengo, no he sabido aprovecharla. Ahora mismo sufro un pesar muy grande, la culpa me carcome, sé que no es lo correcto, pero lo mejor que puedo hacer ahora es terminar con mi vida. ¡Os esperaré en el infierno!

Rynith

Ese era su único plan, nunca habrían pensado que fallaría, pero sucedió, no se creyeron aquel escrito porque más gente hizo testimonio falso sobre que la habían visto hacer brujería y sentenciaron a Aria a ser quemada en la hoguera del pueblo. A sus padres claro que les importaba su hija, pero algo que iba por encima de ella era el legado de aquella familia, el dinero, el estatus social. Si lo perdían ya no serían nada en esta vida, así que necesitaban hacer cualquier cosa para salir de aquella situación. Tenían una notificación de la corte real que decía que iban a llevarse a la hija al calabozo para ya luego ser ejecutada al día siguiente a las 8:00 de la mañana, así que debían actuar.

A su padre no le costó mucho decidir lo que hacer en ese pequeño pero intenso instante, decidió que lo mejor para su hija era que empezara una vida nueva muy lejos de allí, de tierras que ni siquiera ellos habían escuchado en aquel momento. Llegó la madrugada del 23 de octubre eran las 5:00, un plan maquinado a la perfección, la joven se puso sus prendas más discretas pero elegantes a la vez, mientras tanto, sus padres lo preparaban todo para su huida, su madre le preparaba la comida y recursos para su largo viaje, y su padre, mientras vigilaba la zona, le acechaban pensamientos de culpa y remordimiento, la joven pensativa le miraba sin encontrar razón lógica a los pensamientos que sufría su padre, pero no pudo analizar el momento por culpa de la alta ansiedad que sufría, estaba demasiado absorta en sus pensamientos en aquel momento.

Ya lo tenían todo listo, eran las 7:00 de la mañana, tardaron unas 2 horas en prepararlo todo, pero llegó el momento de la despedida, no tenían mucho tiempo para ello porque estaban en peligro de ser descubiertos por alguien que les estuviera vigilando, así la joven se subió al caballo más resistente que tenían en aquel castillo, era de una tonalidad negra muy brillante, pero lo suficiente como para pasar desapercibido; en su montadura y herraduras tenía un símbolo que despertó curiosidad en Aria, no era el momento más oportuno para preguntas, pero aun así la joven preguntó:

—¿Qué significa el símbolo que tiene escrito el caballo? Lo había visto desde hace mucho tiempo, pero nunca me había llamado tanto la atención como ahora.

El padre le respondió:

—Cariño, lo que sabemos es una gota, lo que ignoramos es un océano.

Aria por alguna razón supo que era momento de callarse. Evadida en sus pensamientos, su madre le llamó la atención para ya despedirse de ellos, la pobre solo era una niña, no sabía lo que le depararía el futuro, no sabía si volvería a ver a sus familiares, sus tierras… Iba a dejar todo lo que el mismo tiempo le había otorgado, todo lo que le determinaba en la vida, su mundo entero en aquel momento.

Cuando la chica estaba a punto de emprender su viaje, su padre le paró a tiempo para dirigirse a su querida hija hasta tiempos muy lejanos, tenía una expresión muy seria en su cara, le soltó una frase que dejó desconcertada a la joven: Non potes effugerem te fatum. Aria en aquel momento no entendió muy bien el propósito de esa frase, la joven muy confundida iba a dirigirle la palabra a su padre por última vez, pero cuando levantó la cabeza y volvió a la realidad, ya era tarde. Sin darse cuenta ya había empezado a galopar, ella giró la cabeza y vio todo lo que amaba dispersándose en su vista lentamente, sabía que todo lo que estaba realizando en un futuro le pasarían factura, sabía que su huida le carcomería su consciencia el resto de su vida, que no existía cura para tal nostalgia tan severa, pero como dijo su madre una vez: «En esta vida a veces tenemos que sacrificar lo que más queremos para seguir prosperando».

Lo que no sabía la joven era que todos los actos que estaba cometiendo e iba a cometer no eran elección libre, todo lo que estaba a punto de hacer se convertiría en su propia condena perpetua.

En verdad la historia no comienza aquí, todos los presentes fueron testigos de diferentes realidades y sucesos.

3 de septiembre 2027

Todo empezó simultáneamente en el propio pasado y futuro, la vida de un joven como la de Aria también estaba a punto de cambiar. Jeremy, que así se llamaba, al contrario que en el pasado, debido al cambio climático, el tiempo era muy inestable, específicamente un día lluvioso y poco cálido. El joven se sentía tenso, notaba algo fuera de lo normal en el ambiente, así que para relajarse decidió tomar un paseo, él lo contó así:

—Una voz en mi interior me acechaba, parecía real, como si procediera de todas partes, el tono de voz se distorsionaba repitiendo un mensaje tenebroso y piadoso a la vez, estaba andando por la calle, toda una multitud en ella, pero había un hombre parado con una túnica negra que le cubría de pies a cabeza, solo dejaba al descubierto sus interesantes ojos.

»Pasaba bastante desapercibido, pero por alguna razón me pareció familiar, todo ese entorno me lo parecía, era como si ya lo hubiera vivido, presenciado, esa sensación en mi interior, las luces… En ese momento pareció congelarse el mundo. La mirada de aquel hombre parecía penetrarse en mi cada vez más como si hubiera querido decirme algo, y así fue quedé petrificado al escuchar el mismo mensaje que escuchaba en mi mente pero esta vez sin distorsiones. Estaba diciendo algo en latín antiguo que por alguna razón entendí non potes effugerem te fatum (No puedes escapar de tu destino). En ese momento corrí, quería pensar que todo lo que estaba pasando no fuera real.

Y de cierta manera el joven tenía razón, porque de repente sonó el despertador, Jeremy estaba hiperventilando, pero aliviado de saber que todo lo que había sucedido era un «simple sueño», pero le rondaba en su cabeza todo lo que había soñado en especial esa frase, él creía haberla escuchado anteriormente, creía que más allá del sueño todo tenía un significado, pero pasó el tiempo y lo dejó marchitar en su mente, una parte de él seguía con la misma curiosidad que el principio, quería descifrarlo, respuestas…, pero nunca parecía llegar el momento oportuno.

Cuando parecía haberlo olvidado del todo, recibió una llamada telefónica de un número desconocido, sintió curiosidad, así que respondió. No se lo podía creer, era él otra vez… El hombre del sueño. La expresión facial del joven en unos segundos se oscureció, nunca hubiera podido imaginar lo que le estaba pasando, el hombre empezó a repetir una y otra vez a frase que le rondaba a Jeremy en la cabeza, pero su voz empezó a quebrarse, otra vez sintió esa sensación sobrenatural, en ese momento colgó. Lo que no sabía el pobre joven es que su vida estaba a punto de pegar un giro muy brusco.

Capítulo 2: Forghen wholse

Aria cabalgó de poblado en poblado durante unos 15 días aproximadamente. Se alejó bastantes kilómetros de su tierra natal. A causa de la escasez de alimentos y fuerzas, decidió parar en el próximo poblado que encontrara.

No encontró un poblado, sino una aldea llamada Forghen wholse. Ese sitio tenía unas vibraciones extrañas pero familiares, su intuición le decía «Sal de allí», pero Aria estaba reventada, y no tenía la mente muy despejada para razonar, así que dejó pasar todas sus sospechas y entró. En la plaza de la aldea había una estatua bastante grande y llamativa como para distinguirse de la oscuridad, era la estatua de un hombre: Charles Perspskican. Había un pequeño escrito debajo de la estatua: «Y así sucedió, maldito sea el hombre que reniegue del pasado y que intente cambiarlo».

La joven quedó sorprendida por esas extrañas palabras y, como siempre, se dispersó en su mente, pero la sombra de alguien le cortó sus pensamientos. Aria miró a su alrededor pero no había nada, no sabía si lo que había acabado de suceder había sido producto de su imaginación, de todas sus paranoias, pero lo que sí que tenía claro es que iba a irse de la plaza, porque ya era tarde y peligroso, así que entró a la primera pensión que vio. Allí en recepción una mujer anciana que a vista general parecía agradable.

—¿Qué desea, señorita? —le preguntó la anciana.

Aria, un poco desorientada, respondió:

—Me gustaría una habitación para pasar unos días. ¿Me podría decir el precio?

Mientras la anciana estaba cobrando el precio de la habitación, poniendo toda su atención contando el dinero, Aria la desconcentró para decirle:

—Me he fijado que en la plaza principal hay una estatua un tanto peculiar de un tal Charles Perspskican. ¿Quién fue ese hombre?

La mujer le respondió:

—¿De verdad quieres saber quién fue? ¿O quien será?

La joven, confusa, respondió un cauteloso:

—¿A qué te refieres?

La anciana soltó una carcajada que pareció romper el momento serio.

—Será mejor que descanses, querida. Por cierto ¿cómo te llamas?

Aria obviamente no podía dar su nombre real, lo único que haría sería crear sospechas, porque ya se había corrido la voz por toda Inglaterra de su huida.

—Elizabeth, me llamo Elisabeth.

Cuando se instaló en la habitación y ya por fin se acostó, quería simplemente descansar, descansar un momento por una vez en su maldita vida, una y otra vez le rondaban los mismos pensamientos desde que empezó su aventura, pensaba en todos los sucesos drásticos que le habían sucedido en su vida, podía encontrar una extraña conexión a todos sus problemas con toda la palabrería que le contaba su madre desde que tuvo uso de memoria, todo lo que le decía ella se cumplía. «Obviamente mamá no es profeta, más quisiera, pero entonces, ¿por qué parecía saber todo lo que me sucedería en el futuro? ¿Por qué parece estar implicada en todos mis problemas? Ella me quiere, o eso se supone, pero parece ser la causante de todo mi sufrimiento».

La joven empezó a temblar por la idea lógica que su mente había originado. No podía llegar a creer que la persona que más amaba en este mundo fuera capaz de hacerle semejante cosa, así que se hundió en su mente deseando que ese dolor fuera simplemente pasajero y cayó en un sueño profundo. En el sueño se encontró una ciudad abandonada y maltratada, muy diferentes de las que conocía, un ambiente apagado, muerto. Ella, asustada, empezó a correr, pero no parecía haber salida, empezó a gritar también, pero ni una alma la escuchó, y poco a poco todo su alrededor empezó a desmaterializarse, hasta parecer que la joven estuviera en mismo abismo, y de repente volvió a sentir esa sensación de no estar sola, de ser vigilada, acechada, y lo vio a él, exactamente la misma persona que vio en la plaza. Llevaba una túnica negra y solo llevaba al descubierto sus misteriosos ojos azules.

Capítulo 3: Moviéndose entre sombras (las casas)

—¿Quién eres? —gritó exhausta—. ¿Por qué estoy aquí?