El arte de elegir - José Laguna Matute - E-Book

El arte de elegir E-Book

José Laguna Matute

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Beschreibung

Vivir es elegir. Nos pasamos la existencia tomando decisiones. Y, paradójicamente, a pesar de ser nuestra ocupación principal, son pocos los que se preocupan por aprender a decidir. Damos por supuesto que nacemos con la capacidad innata de elegir aquello que más nos conviene. Nada más lejos de la realidad. Elegir es un acto inevitable para casi todos los seres vivos, un arte que hay que aprender; pero "elegir bien" entraña una serie de habilidades que conviene ejercitar. Este es un libro "práctico", un manual de destrezas espirituales encaminadas a elegir bien.

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Seitenzahl: 79

Veröffentlichungsjahr: 2018

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EL ARTE DE ELEGIR

COACHING IGNACIANO

JOSÉ LAGUNA

Cuando ante ti se abran muchos caminos y no sepas cuál recorrer, no te metas en uno cualquiera al azar: siéntate y aguarda. Respira con la confiada profundidad con la que respiraste el día en que viniste al mundo, sin permitir que nada te distraiga: aguarda y aguarda más aún. Quédate quieta, en silencio, y escucha a tu corazón. Y, cuando te hable, levántate y ve donde él te lleve.

SUSANNA TAMARO

Donde el corazón te lleve

INTRODUCCIÓN

¿Qué carrera estudiar?, ¿qué profesión ejercer?, ¿dónde y cómo vivir?, ¿con quién compartir la vida?, ¿en qué colegio matricular a nuestros hijos?, ¿en qué asociación colaborar como voluntario?, ¿dónde invertir nuestros ahorros?... Vivir es elegir. Nos pasamos la existencia tomando decisiones. Y, paradójicamente, a pesar de ser nuestra ocupación principal, son pocos los que se preocupan por aprender a decidir. Damos por supuesto que nacemos con la capacidad innata de elegir aquello que más nos conviene. Nada más lejos de la realidad.

En 1956, Erich Fromm publicaba El arte de amar. En las primeras páginas del libro, el filósofo alemán advertía del error común de considerar el amor como una facultad consustancial al ser humano sobre la que no habría nada que aprender. Frente a este tópico equivocado, E. Fromm presentaba el amor como un arte que requiere conocimientos teóricos y prácticos, igual que ocurre con el aprendizaje de la música, la pintura, la medicina o la ingeniería.

Con la elección ocurre lo mismo que con el amor: es un arte que hay que aprender. «Elegir» es un acto inevitable para casi todos los seres vivos, pero «elegir bien» entraña una serie de habilidades que conviene ejercitar.

Hablar de buenas elecciones vitales es referirse en último término a la felicidad. Así es, la felicidad de una persona depende en buena medida de lo acertado de sus decisiones. A poco que nos detengamos a pensar, no nos resultará difícil encontrar ejemplos de vidas frustradas en cuyo origen vislumbramos decisiones vitales equivocadas. Y, al contrario, detrás de modelos de vidas felices intuimos la consistencia de decisiones acertadas.

En la misma época en la que E. Fromm aleccionaba sobre el arte de amar, el psicólogo Abraham Maslow investigaba sobre las características de vidas autorrealizadas. Abraham Lincoln, Thomas Jefferson, Mahatma Gandhi, Albert Einstein, Eleanor Roosevelt o William James, entre otros, cumplían los estándares que, según él, configuraban una existencia feliz.

Desde siempre, las tradiciones religiosas y espirituales han ofrecido también sus listados de vidas logradas. Maestros, lamas, gurús y santos se presentan como testimonios de existencias autorrealizadas. A través de sus biografías podemos descubrir las decisiones vitales que les fueron llevando hacia modos de vida que se brindan como ejemplos que imitar. Entre estos modelos de vida feliz hay un santo que destaca por su afán pedagógico en el arte de elegir: Ignacio de Loyola (1491-1556). El fundador de los jesuitas no solo dejó la huella de sus decisiones personales en un relato autobiográfico, sino que además quiso hacer partícipes a otros de los entresijos espirituales y psicológicos que intervienen en las elecciones vitales. A lo largo de su vida fue tomando nota de sus procesos interiores, experiencias que finalmente condensó en un «manual» para ayudar a otros a elegir: los Ejercicios espirituales [EE]. Preguntado por la génesis de los EE, Ignacio de Loyola confiesa la intención pedagógica que guió su escritura:

[…] no los había hecho todos de una sola vez, sino que algunas cosas que observaba en su alma y las encontraba útiles, le parecía que podrían ser útiles también a otros, y así las ponía por escrito (Autobiografía 99)1.

Coaching espiritual

Provenientes del ámbito deportivo anglosajón, los términos coaching y coach se van imponiendo en las más variadas disciplinas que exigen entrenamiento (coaching) y entrenador (coach). De un tiempo a esta parte proliferan encuentros, cursos y seminarios en los que expertos coach planifican y acompañan entrenamientos para ayudar a otros en sus objetivos de liderar equipos de trabajo, planificar estrategias comerciales, reorientar carreras profesionales o, sencillamente, aprender a cantar. Nada novedoso para las tradiciones espirituales, que desde siempre han afirmado tanto la necesidad de prácticas rituales y meditativas como el necesario acompañamiento por un maestro más avezado en el mundo de la interioridad y la trascendencia.

Treinta días de coaching espiritual

Los EE y su autor pueden englobarse sin dificultad en las categorías coaching y coach. Durante cuatro semanas, san Ignacio propone a aquel que se adentra en su método una variedad de ejercicios para el espíritu encaminados a preparar y disponer «el ánima» para una buena elección. Una gimnasia interior que, en palabras del santo vasco, es tan necesaria como el entrenamiento físico:

[1] 1ª anotación. La primera anotación es que, por este nombre, exercicios spirituales, se entiende todo modo de examinar la conciencia, de meditar, de contemplar, de orar vocal y mental, y de otras spirituales operaciones […] Porque así como el pasear, caminar y correr son exercicios corporales, por la mesma manera todo modo de preparar y disponer el ánima, para quitar de sí todas las affecciones desordenadas y después de quitadas para buscar y hallar la voluntad divina en la disposición de su vida para la salud del ánima, se llaman exercicios spirituales.

Entrenar el «músculo» del ánima

El coaching ignaciano es un entrenamiento del espíritu que persigue «preparar y disponer el ánima». Las buenas decisiones se toman desde el centro vital del ser humano, esa interioridad que las religiones llaman «alma»; los filósofos, «conciencia», y los psicólogos, «yo profundo».

Elegir es una destreza espiritual, lo cual significa no solo que decidimos desde nuestro ser más íntimo, como acabamos de afirmar, sino también desde nuestro ser último. La espiritualidad se sitúa en la convergencia de los dos vectores que nos constituyen como seres humanos: interioridad y trascendencia.

La espiritualidad no se circunscribe al coto privado de religiones institucionalizadas, sino que es una capacidad inherente a todo ser humano por la cual nos confrontamos y reaccionamos ante la realidad con «ultimidad». En cada elección humana se juega el destino último de aquel que la toma. Unas nos acercan a la felicidad: «la salud del ánima», y otras nos alejan de ella.

La diferencia esencial entre animales y personas no es la capacidad racional de estas últimas, sino la afirmación de un horizonte último que trasciende y engloba todas las acciones humanas. El animal se mueve por necesidades y estímulos; el ser humano, por un deseo de absoluto.

Elegir no es simplemente reaccionar. Decidir tampoco se reduce a planificar estrategias. El león «decide» lanzarse a la caza del antílope más viejo, el delfín «elige» saltar a través del aro para conseguir el alimento que le dan sus cuidadores, el perro-guía «opta» por modificar la ruta habitual para sortear un obstáculo imprevisto, pero ninguno de ellos busca la felicidad. Como tendremos ocasión de profundizar, elegir es «buscar y hallar» para determinarse por aquello que nos hace felices.

Coach para no creyentes

Los EE ignacianos nacen en un contexto religioso, dentro del cual adquieren su pleno significado. El ejercitante se prepara para encontrar la «voluntad divina» sobre su vida. San Ignacio es un mistagogo que lleva de la mano al aprendiz hacia el misterio de un encuentro trascendente; no es un mero entrenador de técnicas psicológicas orientadas a elegir de forma adecuada.

Soy consciente, por tanto, de que el enfoque secular desde el que abordo las enseñanzas ignacianas «traiciona» la profundidad y el sentido último de su propuesta. Si, a pesar de ello, convierto al mistagogo en coach, es porque estoy convencido de que a partir de la espiritualidad ignaciana se pueden destilar principios de una sabiduría secular válida para hombres y mujeres de cualquier estado, condición y creencia. Escribo pensando en un lector no necesariamente creyente que busca claves espirituales que le ayuden a orientar sus decisiones vitales.

Para que el lector juzgue por sí mismo la pertinencia de la «traducción secular» que propongo, he optado por presentar a cada paso los textos originales de los EE que la sustentan. Así, a lo largo de las siguientes páginas, usted se encontrará con experiencias y expresiones creyentes de un hombre del siglo XVI que intento hacer inteligibles y útiles para mujeres y hombres agnósticos del XXI.

Manual de entrenamiento

Este es un libro «práctico». No pretende ser una divulgación teórica de espiritualidad ignaciana, sino un manual de destrezas espirituales encaminadas a elegir bien. Por eso, cada capítulo se cierra con una tabla de ejercicios que, desde este mismo instante, animo a realizar.

PREÁMBULO

«BUSCAR Y HALLAR»

«Imagine cómo querría verse en el futuro. Escriba ese deseo en un papel y póngalo en un sitio visible, como la puerta de su frigorífico. Para llegar a esa meta final le ayudaremos a trocearla en pequeños objetivos parciales que irá alcanzando día a día. Si usted quiere, ¡puede conseguirlo!». Grosso modo, este es el esquema voluntarista que proponen la mayoría de los libros de autoayuda. Póngase un objetivo, no importa cuál: convertirse en millonario, cambiar de casa, ascender en el puesto de trabajo, encontrar pareja…, y a partir de esa meta planifique las estrategias cotidianas que le irán acercando a ella.