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El camino del opositor te abre las puertas a la experiencia de Emilio Cabrera, quien emprendió este camino con doble éxito cuando muchos hubieran tirado la toalla. Tras aprobar dos oposiciones y posicionarse entre los primeros lugares de técnico de Hacienda, el autor puede asegurar que la plaza no llega por casualidad y mucho menos es cuestión de suerte. Porque las oposiciones no se suspenden, solo se abandonan, y no comenzaste para abandonarlas. Este es el libro que todo opositor debería leer.
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Seitenzahl: 176
Veröffentlichungsjahr: 2022
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El camino del opositor
¿Pensabas que opositar solo iba de estudiar?
Emilio Cabrera
Primera edición en esta colección: agosto de 2022
© Emilio Cabrera, 2022
© de la presente edición: Plataforma Editorial, 2022
Plataforma Editorial
c/ Muntaner, 269, entlo. 1ª – 08021 Barcelona
Tel.: (+34) 93 494 79 99
www.plataformaeditorial.com
ISBN: 978-84-19271-13-6
Diseño y realización de cubierta: Grafime
Fotocomposición: Grafime
Reservados todos los derechos. Quedan rigurosamente prohibidas, sin la autorización escrita de los titulares del copyright, bajo las sanciones establecidas en las leyes, la reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio o procedimiento, comprendidos la reprografía y el tratamiento informático, y la distribución de ejemplares de ella mediante alquiler o préstamo públicos. Si necesita fotocopiar o reproducir algún fragmento de esta obra, diríjase al editor o a CEDRO (www.cedro.org).
Presentación del autor
Introducción a la nueva edición
Introducción
1. Somos quien elegimos ser
2. ¿Opositar es duro?
3. La memoria, el horario y los descansos
4. Relaciones personales (1)
5. Relaciones personales (2)
6. Elegir correctamente tu oposición
7. Paréntesis (1.ª parte)
8. Paréntesis (2.ª parte)
9. Paréntesis (3.ª parte)
10. Cuando se suspende un examen
11. El coste de opositar
12. Líneas rojas y finales sin plaza
13. La recompensa
14. Y qué sucede cuando lo has logrado
Carta a los lectores
Cubierta
Portada
Créditos
Sumario
Dedicatoria
El camino del opositor
Colofón
Quiero dedicar esta publicación a quienes me sumaron durante las oposiciones y en la vida. A mi familia y amigos. Y a mi pareja, que llegó en un momento en el que todo era perfecto para hacerlo aún más increíble.
Después de contar con más de 15 000 seguidores en las redes sociales, he decidido cerrar el círculo con este libro, la verdadera razón de la existencia del @blog_opositor_x (actualmente @blogemiliocabrera).
Aquí me comprometo a sumarte en aquellos momentos en los que dudes, porque en las oposiciones dudamos hasta de nosotros mismos. Para recordarte por qué querías esto y darte el aliento que a veces necesitamos para seguir adelante, siendo realista con las posibilidades y el camino que has tomado, con la experiencia de quien tuvo que caminarlo y lo hizo con doble éxito cuando muchos hubieran tirado la toalla. Aprobando dos oposiciones y quedando entre los primeros del cuerpo técnico de Hacienda. La plaza no llega por casualidad ni es cuestión de suerte.
Porque rendirse no es una opción. Porque las oposiciones no se suspenden, solo se abandonan, y no comenzaste para abandonarlas. Porque hoy decides la vida que quieres vivir mañana. Por todo eso, El camino del opositor debe acompañarte.
No es lo mismo opositar que opositar con éxito; cientos de miles se presentan a la oferta pública de empleo cada año, pero solamente unos pocos consiguen la plaza. Tú puedes ser uno de ellos, y en este libro te doy mis claves para lograrlo. Recuerda, no hay sueños imposibles si se convierten en metas. Si lo haces, solo tardarás un poco más.
Este libro que tienes entre las manos narra el camino de aprendizaje que viví durante las oposiciones, incluidos aquellos textos que me escribía a mí mismo en aras de impulsar mi disposición interior para alcanzar la meta que me había propuesto. Más tarde, cuando había conseguido ese objetivo que ahora tú también te propones (aprobar la oposición), quise contar mi experiencia y hacer de este libro un oasis en el desierto para aquellos que recorren ese camino que yo transité hace ya varios años.
He querido hacer una breve introducción a El camino del opositor en esta nueva versión para librerías editada por Plataforma Editorial, ya que este es un libro muy particular. Durante el tiempo que ha estado autopublicado por mí mismo, este manuscrito lo han leído miles de opositores, muchos, de hecho, lo han hecho suyo. Como comentaba, no es un libro de oposiciones al uso. Para que nos entendamos, no es un libro en el que hable de estrategias, planificación o técnicas de estudio en profundidad. Es más, esas cuestiones las comparto de forma gratuita en mi canal de YouTube y a través de mi cuenta de Instagram. También desde hace tiempo estoy volcando todo el aprendizaje que he tenido como preparador, desde una perspectiva más técnica, en otro libro que verá la luz a lo largo de este año. En cambio, este manuscrito es una obra muy especial porque en él volqué mi alma y todo lo que tenía dentro después de pasar prácticamente cuatro años opositando. Como te contaré a lo largo de estas líneas, opositaba a diferentes procesos estatales, y al final del camino obtuve dos plazas diferentes dentro del mismo cuerpo. Además, como comprobará el lector, este libro, y las plazas que conseguí, son el resultado de una filosofía o forma de ver las cosas. Aquí te comparto esa forma de pensar para que la puedas hacer tuya.
Una persona que no haya leído el libro o solo lo hojee superficialmente puede pensar que es una filosofía demasiado positiva y poco realista, pero nada más lejos de la cruda realidad. Este libro trata de mostrarte mi experiencia, las circunstancias comunes a cualquier opositor, pero sobre todo la cruda realidad, eso sí, desde una visión optimista, tratando de impulsar ese ánimo hacia delante. Porque solo si seguimos hacia delante, podemos lograr ese resultado.
Soy muy consciente de las dificultades que este proceso entraña. Opositar es lidiar con la incertidumbre, a menudo con la soledad o los suspensos, con los miedos y los cambios, con los altibajos que conlleva y todas las circunstancias que vienen a golpearnos cuando menos nos lo esperamos. Como cuento en este libro, aunque no logré aprobar las oposiciones a la primera (son pocos quienes lo consiguen), sí que las acabé consiguiendo. No tenía nada especial para lograrlo. Lo hice por aguantar y resistir. Quiero transmitirte esa actitud estoica. Este pensamiento puede impulsar a cualquier persona que haga de esta filosofía su camino en positivo, pero de forma realista, siendo objetivos con el camino que hemos elegido.
Por supuesto, es un camino duro. Complicado. Sé de primera mano que es un camino en el que a menudo uno se siente frustrado, ya que piensa que ha detenido su vida mientras todo lo demás continúa. Tu tiempo parece suspendido y te comienzas a preguntar si realmente esto es para ti. Creo que este libro te ayudará a contestar a esas preguntas y salir reforzado del proceso.
Opositar no es solamente una cuestión de organización y planificación, que también, y por eso comparto recursos en este sentido, sino que sobre todo es una cuestión de fuerza interior, disciplina, y te diría que por encima de todo de equilibrio. Sobre el equilibrio y nuestro centro hablaremos en los próximos capítulos, pues en este proceso se necesita calma interior. Debes dar un sentido a todo lo que estás haciendo y recordar por qué lo haces. En esta línea irán los primeros capítulos, orientados a reencontrar ese equilibrio, ese centro, y a darle un sentido a todo esto. Si uno no tiene un motivo claro, si no ha interiorizado la respuesta a por qué está haciendo eso, es totalmente normal que acabe dejando este camino. Hay que tener en cuenta que cientos de miles de personas se presentan cada año a este largo proceso que son las oposiciones, pero solamente una pequeña parte de ellas obtiene su plaza.
Este libro tampoco es una historia de éxitos ni una autobiografía, sino un relato de lo que supone opositar y una mentalidad adecuada para acabar consiguiéndolo. Es la idea de que incluso teniéndolo todo en nuestra contra se puede lograr. Eso sí, en ese camino hasta lograrlo hay distintas disyuntivas que superar. Hay quienes trabajan mientras opositan, están quienes tienen miedo a no conseguirlo nunca porque ven que han suspendido en varias ocasiones, y por supuesto también los hay que se plantean si merece la pena cambiar de oposición. Hay una constante que nos acompañará durante todo el camino: el factor de las relaciones personales, es decir, cómo nos afectan las relaciones personales durante las oposiciones. Vamos a caminar juntos y te voy a contar todas mis claves. Me gustaría que lo vieras así.
También me encantaría decirte, aunque no sea políticamente correcto, que opositar es un proceso muy complejo que difícilmente se va a entender si uno no está metido en él. Interiorizarlo y volcarte en el camino del opositor te permitirá relativizar y vivir de forma diferente este camino. Incluso disfrutar de él. Esta filosofía fue la que me llevó a aprobar dos oposiciones cuando parecía que era imposible hacerlo porque estaba pasando por unos momentos muy complicados a nivel personal. Conseguirlo lo cambió todo. El camino del opositor, por lo tanto, es un libro específicamente pensado para la parte más personal de las oposiciones. Un refugio. Una serie de mantras para repetir y releer.
Este es un libro para opositores, no así los otros que he publicado sobre desarrollo personal como El pequeño libro de la buena suerte o mi último libro de filosofía Sobre la vida buena, en el que me adentro de lleno en la filosofía estoica y la filosofía budista. Estos otros libros son un proceso natural, pues en El camino del opositor verás que mi pensamiento está muy influenciado por el estoicismo y la filosofía budista. No hago mención explícitamente de ello porque esta obra que tienes entre las manos no es un libro de filosofía, pero creo que a cualquiera que se encuentre en este proceso le ayudará nutrirse de esta forma de pensar que nos aporta equilibrio y un mayor control de nuestro centro.
Y por supuesto, El camino del opositor también es un libro para ser leído por aquellos que nos acompañan en este duro camino. Para ser releído sobre todo en los momentos más duros. Si estás en un momento así, puede ser como un oasis en el desierto. Si no, puede que lo leas e incluso no lo entiendas. Es normal. A estas alturas, cuatro años después de su primera publicación, son miles los opositores que ya han leído estas líneas, y también son muchos los que me han trasladado sus sensaciones. Ojalá este sea también tu caso. Muchos lo leyeron sin saber muy bien qué esperar de él. Tal vez tú también estés en esa misma situación. Mi intención con esta obra fue precisamente lo que muchos de ellos encontraron: un refugio, un lugar y unas ideas donde agarrarse.
También querría recalcar la importancia de entender conceptos o reflexiones que para mí son absolutamente claves y que aparecen en mis otros libros, como la necesidad de controlar nuestro centro. La mayoría de las ocasiones caemos porque nos apoyamos en tierras movedizas, tratamos de construir un pilar sobre una superficie poco compacta y, cuando empezamos a levantar la estructura, esta se desmorona.
Que la vida que construyas sea sobre suelo firme.
Te aseguro que la oposición te enseña muchas cosas, por eso he querido compartirlas contigo que estás en este camino. Créeme cuando te digo que este proceso te cambiará la vida tanto si lo logras como si no. Si uno está dispuesto a pagar el precio, es decir, el coste de oportunidad que significa opositar, y mira hacia delante recordando sus motivos y siendo realista con las oposiciones y sus circunstancias, esto se acaba consiguiendo.
Tal vez si aún no estás inmerso en este proceso haya partes del libro que no entiendas. Ya las entenderás, créeme. En cualquier caso, reflexionar sobre lo que viene te permite prepararte para ello. En otras ocasiones te toparás con partes que, una vez leídas, te harán reflexionar, te ofrecerán otro enfoque diferente. Puede ser que de vez en cuando vuelvas a esas mismas palabras y encuentres ese alimento para el alma. Ojalá sumes fuerzas y clarifiques esos motivos para seguir caminando. Para mí será un honor acompañarte en este camino.
Un saludo,
Emilio
Durante la lectura encontrarás en cursiva algunos textos de mi blog de Instagram, @blog_opositor_x (actualmente @blogemiliocabrera).
El camino del opositor se desglosa en distintos temas generales y entre todos ellos toco los diferentes puntos que puedes encontrar durante esta etapa y los voy relacionando con mi experiencia personal. Hablo de motivación y de lo que nunca te dirán en la academia, de las noches de insomnio, de la preparación mental que supone y cómo hice para conseguirlo. Relaciones tóxicas y apegos emocionales, líneas rojas y el coste de opositar. Qué técnicas hay para memorizar y cómo implementarlas. Qué hacer cuando se suspende y qué se siente cuando lo consigues. Explico lo que conlleva esta etapa de tu vida y mi enfoque va dirigido a un único fin: que tú también lo consigas. Estas líneas suponen el cierre perfecto al círculo que inicié cuando comencé con el blog en mi cuenta de Instagram, subiendo aquellos textos que me escribía para ayudarme a continuar y que posteriormente descubrí que podían ayudar a otros que estuvieran luchando por las mismas metas. Mi intención es que con estas palabras encuentres compañía durante tu camino y, ¿por qué no decirlo?, ser un apoyo cuando las fuerzas flojeen y empiecen a asomar las dudas.
No te deseo suerte, porque las oposiciones van de otra cosa, te deseo muchísimo ánimo para seguir luchando por tu plaza. Más que la pena, merecerá el tiempo.
Justo antes de terminar el borrador final de este libro, pasé unos días yendo a la biblioteca a la que solía acudir durante mi etapa de opositor para corregirlo. Allí quedé con la que se convirtió en mi compañera de camino, Cristina.
La había conocido hacía tres años en aquella biblioteca y desde entonces se había convertido en un pilar fundamental en mi vida. Cuando las cosas se pusieron feas, allí estaba ella siempre con una sonrisa dispuesta a echarme una mano. Seis días a la semana durante dos años. Me vio crecer y caer, fue ese empujón que todos necesitamos, mi @blogemiliocabrera personal.
Todos necesitamos que nos recuerden que podemos hacerlo, y por eso empecé con mis textos. Ella me lo recordó cuando yo lo necesité.
Muchas veces pensábamos que debíamos haber aprobado antes, pero vete tú a saber por qué tuvimos que esperar y aprobar los dos a la vez.
Cuando quedamos, nos fundimos en un fuerte abrazo y noté una lágrima caer por su mejilla, apenas había pasado un año desde que terminamos los exámenes, era como si estuviéramos conmemorando el momento.
—¡Cuánto ha cambiado todo! —me dijo, aún abrazada a mí.
La sensación era radical e indescriptible. Solamente quien ha pasado por aquí sabe a lo que me refiero. Si hace un año me hubieran dicho todo lo que me regalaría la vida después de haber aprobado las oposiciones, no me lo hubiera creído... Y nada de eso habría sucedido si hubiera aprobado antes. No existiría este libro.
Aprendí que las oposiciones son un máster de la vida, que te va a golpear con todo. Podrás pensar que es injusto, y tal vez lo sea, pero, si resistes, lo aguantas y lo superas... podrás echar la vista atrás, así como hicimos Cristina y yo aquel día, para darte cuenta de que todo mereció la pena.
Escribí este libro porque quiero representar una idea, una posibilidad. La idea de que hoy puedes decidir dónde estarás mañana si estás dispuesto a trabajar por ello, la idea de que puedes crear aquello que quieres ser. Creo firmemente que el camino para conseguir la plaza en unas oposiciones se basa en el compromiso, pero este va a ser un camino que vas a tener que luchar en silencio, a base de codos sobre el escritorio y miles de horas delante del flexo. El compromiso conmigo mismo me dio la vida que quería vivir, y por el compromiso, en este caso con los opositores de mi blog, estoy terminando este libro. El compromiso es la clave del éxito, pero no sirve de nada si no camina de la mano con la constancia, porque no se trata de colocar el bloque más perfecto un día, se trata de colocar cada día pequeños ladrillos para poder detenerte a contemplar el muro, tu obra, la suma de los pocos a pocos. Sin constancia no conseguiremos nada, pero sin esfuerzo, tampoco. Para mí van ligados, como un nudo. ¿Qué es la constancia sino seguir esforzándote día a día para llegar a tu objetivo? Hablamos de lo mismo, y estoy convencido de que ese es el camino del opositor.
Sí, tal vez te extrañe, pero no creo que se trate de tu capacidad para memorizar, esa capacidad para memorizar los días previos a un examen tal vez te sirviera en la universidad, pero opositar es otra cosa. A muchos nos cuesta darnos cuenta y pensamos que con esa capacidad será suficiente, pero aquí más que nunca el esfuerzo vence al talento cuando el talento no se está esforzando, es decir, da igual lo capaz que seas si no mantienes una disciplina, esfuerzo y constancia sostenida en el tiempo para lograrlo, y cualquier opositor que a priori no tuviera desarrollada esa capacidad de memorizar, si se dirige por el camino (constancia y esfuerzo) de manera adecuada, lo podrá conseguir antes. Recuerda el muro, de nada sirve un bloque perfecto un día en concreto, lo importante será ir sumando pequeños ladrillos.
Cuando me refiero a una capacidad de memoria desarrollada es porque la memoria se puede trabajar, y esto no es nada nuevo. Recuerdo cuando comencé Derecho, pensaba que era imposible memorizar tantas leyes, pero, cuando te pones a la faena y ejercitas tu memoria, lo que parecía imposible se vuelve una anécdota. Las oposiciones son lo mismo pero llevado a otro nivel mucho mayor, por el cual, si no lo trabajas día a día, se vuelve un imposible, pero imposible será lo que no te propones, es decir, si te lo propones y te planificas el estudio y los repasos teniendo en cuenta la curva del olvido, aprobar las oposiciones es totalmente posible y está al alcance de cualquiera. Recuerda: el esfuerzo vence al talento cuando el talento no se está esforzando.
Según la teoría de la curva del olvido, en unos días o semanas se olvida la mitad de lo que hemos aprendido, a no ser que lo repasemos. Si lo repasamos, lo mantendremos, y en vez de en una semana, se te olvidará la mitad en tres semanas; y si vuelves a repasarlo, lo recordarás un mes. Hablaré de ello, pero mi prioridad será contarte lo que no te contarán en la academia, decirte todo aquello que me hubiera gustado saber antes y durante las oposiciones, esas cosas para las que nadie te prepara y que fueron el germen de mi blog.
Si estoy aquí ahora no es porque las oposiciones fueron fáciles, creo que no lo son para nadie, pero he de serte sincero: tampoco pensaba que serían tan complicadas. A pesar de todo quiero que empieces el libro quedándote al menos con esta idea en la cabeza, para bien o para mal: somos lo que elegimos ser. No lo olvides, ni tampoco olvides por qué empezaste a opositar, porque nunca sabes cuándo necesitarás recordarlo.
«No estás perdiendo el tiempo. Lo estás ganando.»
@blogemiliocabrera
Lo que hagas hoy te llevará al lugar donde estarás mañana, y no todo el mundo está dispuesto a sacrificar su presente por su futuro. He conocido a demasiadas personas que se quejan de su situación actual, y su situación es solo un reflejo de lo hecho hasta ahora; dicen que quieren cambiar pero continúan haciendo exactamente lo mismo... ¿Si haces lo mismo cómo va a cambiar tu vida? Cuando opositas, sacrificas quien eres hoy por todo lo que vas a ser mañana, haces un paréntesis en tu vida y te introduces por un camino de incertidumbre en donde nadie te asegura nada, solo sabes (o, mejor dicho, supones o crees) que valdrá la pena. Yo también lo creía, por eso luché hasta lograrlo: unos veinte exámenes a cuatro cuerpos diferentes del Estado a lo largo de cuarenta meses, ni más ni menos. Cuarenta meses de incertidumbre en los que me ocurrió de todo y, cuando pensaba que todo estaba perdido porque me había dado un plazo máximo de cuatro años y pasaba por un mal momento personal, por no perderlo, seguí un poco más y a mitad del tercer año aprobé las dos oposiciones que más ilusión me hacían. En las oposiciones solo pierdes si abandonas, y no empiezas para abandonarlas. No solo merece la pena, merece el tiempo, el sacrificio, los dolores de cabeza y las noches de insomnio. Para mí lo merece todo porque fue un renacer, un dulce despertar, la mejor recompensa, mi mayor inversión, los frutos de un gigantesco esfuerzo que recogeré toda la vida.
También es cierto que opositar no es para todo el mundo, y en este sentido he oído, en general, dos comentarios: que «no es para tanto» o que «
