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El final de la delincuencia es una síntesis de soluciones al problema de la inseguridad, fundadas en más de diecisiete años de experiencia de trabajo en la Policía de la Provincia de Córdoba. El objeto de construir este compendio de iniciativas es que sean implementadas para erradicar la delincuencia y recuperar la paz que nos ha sido arrebatada. Construir un territorio seguro si es posible a través de un plan estratégico. La seguridad es un tema que nos involucra a todas y cada una de las personas.
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Seitenzahl: 84
Veröffentlichungsjahr: 2023
Producción editorial: Tinta Libre Ediciones
Córdoba, Argentina
Coordinación editorial: Gastón Barrionuevo
Diseño de tapa: Departamento de Arte Tinta Libre Ediciones.
Diseño de interior: Departamento de Arte Tinta Libre Ediciones.
Molinelli Torres, Eva María
El final de la delincuencia / Eva María Molinelli Torres. - 1a ed. - Córdoba : Tinta Libre, 2023.
88 p. ; 21 x 15 cm.
ISBN 978-987-824-690-1
1. Criminología. 2. Delitos. 3. Delitos contra las Personas. I. Título.
CDD 364.04
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Hecho el depósito que marca la Ley 11.723
Impreso en Argentina - Printed in Argentina
© 2023. Molinelli Torres, Eva María
© 2023. Tinta Libre Ediciones
Este trabajo está inspirado en el dolor que causanlasinjusticias.Con el mayor de mis respetos, se lo dedico a todas las víctimas dela inseguridad.
Índice
Introducción
¡Ya basta! P. 13
PARTE I
Seguridad: de la exención a la necesidad P. 19
Actores e interrogantes P. 22
Preguntas que duelen P. 22
Actores en juego P. 23
PARTE II
Piezas del sistema P. 37
Inicios de la primera etapa en un Plan de Seguridad P. 41
¿Cómo logramos todo lo dicho? P. 43
Generalidades P. 43
Los cinco ejes P. 45
Primer eje: SEC, SECR P. 47
Segundoeje:Penasejemplificadoras P. 51
Tercereje:Controldecárcelesyvínculosdelictivos P. 55
Cuartoeje:Reestructuracióndelas policías P. 57
Eje cinco: Políticas públicas y creación de la Agencia General de Justicia P. 63
PARTE III
Epílogo P. 83
Agradecimeintos P. 85
5 DE ENERO DE 2023
Elfinaldeladelincuencia
ADVERTENCIA: El contenido de este material bibliográfico presenta relatos que pueden afectar la sensibilidad de algunas personas.
Introducción
¡Ya basta!
El momento de acabar con la inseguridad esahora.
El final de la delincuencia es una síntesis de posibles soluciones al problema de la inseguridad. En este texto, solo esbozaré las ideas esenciales de un conjunto de numerosas iniciativas que hacen a una etapa de un plan de seguridad. Debido a la naturaleza extensa de cada uno de estos conceptos, los abordaré de manera concisa para garantizar una experiencia de lectura rápida, agradable y directa; mi intención es que esta lectura sea comprensible, sencilla y amena para jóvenes y adultos, familiarizados o no con las publicaciones de estos temas, por lo que no implementaré un vocabulario técnico.
Este flagelo nos incumbe a todos, y vos sos una pieza fundamental y necesaria para que se puedan llevar a cabo estas ideas. En las publicaciones posteriores profundizaré cada concepto y te brindaré las propuestas correspondientes para que construyamos un Estado seguro.
Deseo que las ideas presentadas en este compendio de pensamientos, así como las que publicaré en el futuro, se utilicen para recuperar la paz y que fomenten la convivencia. Tengo la esperanza de que, a través de su implementación (sea total o parcial), podamos combatir eficazmente el crimen y mitigar sus nefastas consecuencias: las que te perjudican a vos, a mí y atodos.
La delincuencia y las conductas delictivas más violentas se han incrementado de manera preocupante en los últimos años. Esta tendencia representa una amenaza significativa para la paz y nuestra seguridad. Particularmente, uno de los factores amplificadores que contribuye a esta situación alarmante, incluye el consumo de sustancias ilegales, que ingresan a nuestro territorio a través del repudiable y conocido delito de narcotráfico; el consumo de estas sustancias potencia la violencia en hechos delictivos, que aumentan de manera alarmante en el tiempo. A la vez, las ramificaciones de las actividades ilícitas se extienden más allá de su impacto inmediato, exacerbando los hechos violentos y precipitando el desmoronamiento social. En consecuencia, nos encontramos en un angustioso estado de indefensión. El momento de tomar medidas decisivas es ahora, porque esta situación es urgente.
Los índices delictuales son medidos por porcentajes numéricos que llevan a estadísticas. Cálculos de los hechos, cálculos que se almacenan en alguna base de datos. ¡Números! Un arrebato más, un robo más, otra casa desvalijada más. ¡Números! Un secuestro más, un muerto más, una violación más. Ya basta. Si la víctima es uno de nuestros hijos, nuestra madre o cualquiera de nuestros seres queridos, ya no hablamos de números. Ya es más que un enunciado rojo en el noticiero. Siempre fue más. Porque cuando la delincuencia —en sus diversas formas—, rompe la estructura familiar y personal, y en el peor de los casos con desenlaces fatales, para nosotros, ya deja de ser solo un número más para pasar a ser la peor marca en la historia de nuestras vidas, la desesperante ausencia infinita de la persona que amábamos en manos de la delincuencia.
La inseguridad y el delito nos perjudican a todos. Son problemas multifactoriales que se derivan de elementos de un contenido profundo. La progresión de las actividades delictivas y, con ello, el trágico aumento de las víctimas, exige nuestra atención ahora mismo. Tenemos que recuperar el control, el orden y revertir la inseguridad imperante. Para lograr una resolución verdaderamente efectiva, es imperativo abordar las causas fundamentales que subyacen al delito; es decir, debemos tratar el problema de fondo: ¿perocómo?
Si el resultado que anhelamos es un cambio real, transformador, las iniciativas que necesitamos para abordar el crimen de manera efectiva deben abordar el problema de fondo. Estas iniciativas tienen que incorporar estrategias, tácticas y técnicas que se adapten de manera específica a nuestras circunstancias actuales. Además, en el dominio de la Seguridad, es fundamental que formulemos políticas públicas integrales, que abarquen las diversas dimensiones de la prevención, atención, persecución y represión del delito, complementadas con un plan de seguridad específico y concreto, cuyo objetivo sea restablecer el orden, fomentar la tranquilidad y promover el bienestar colectivo. Con un enfoque basado en evidencia real, podemos maximizar la efectividad de nuestros esfuerzos a la vez que aprovechamos elementos de estrategias anteriores (tanto los elementos exitosos como los fallidos; estos últimos, para no continuar cometiendo errores), de modo que podamos construir un camino hacia una sociedad mássegura.
Las ideas presentadas en este texto se fundamentan en más de diecisiete años de experiencia y análisis en el trabajo operativo y social que efectué en la Policía de la Provincia de Córdoba, el cual abarca varios aspectos del crimen, sus componentes y los actores cruciales en juego. Estas iniciativas y estrategias tienen como objetivo restaurar el orden, la paz y fomentar la convivencia armoniosa entre todos los ciudadanos.
Contando con capacitaciones internacionales en materia de seguridad, como así también con experiencia en la atención, contención y reinserción de aquél que perdió su rumbo, advertí que es absolutamente posible lograr que un territorio se convierta en un lugar seguro, en donde uno pueda caminar a cualquier hora por las calles sin preocuparse de ser objeto de un robo, ser violentado o perder la vida en un asalto; que podemos ausentarnos del hogar para trabajar o para disfrutar de momentos de esparcimiento sin el temor de perder los bienes que con tanto sacrificio hemos conseguido y que, ensuma:
¡Síesposibleconstruirunterritorioseguro!
Eso está en nuestrasmanos.
PARTE I
Seguridad: de la exención a la necesidad
Es tiempo deactuar.
Este es el momento de entrar en acción y dejarnos de dilaciones con esto que nos está afectando como sociedad.
Sin embargo, no podemos permitirnos avanzar sin comprender nuestro contexto. Estamos atravesados por numerosos problemas.
Sin duda, un grave problema es que en la actualidad los tipos de delitos y sus modalidades de acción son de una amplia variedad, perpetrados por uno o más individuos que no tendrán remordimientos en atacarnos de maneras violentas, o peor, letales. Este problema se agrava cuando los criminales comienzan a formar bandas delictivas organizadas que, con total impunidad, dañan a los ciudadanos de bien a través de una gama de posibilidades aún másgrande.
Otro gran problema es que las fuerzas de seguridad no dan abasto. No se puede poner un policía en cada esquina, las fuerzas del orden tienen muchas limitaciones, el conjunto de normas que rigen su accionar deben reformularse para permitir un efectivo desempeño de sus funciones ya que en algunos casos el trabajo que se realiza no es ágil ni efectivo. Hay que tomar otras medidas respecto a este ítem; y, cuando digo “medidas”, no me refiero solamente a la compra de elementos tales como móviles policiales, cámaras, conos, etcétera, ni siquiera me refiero directamente al incremento de personal policial. Los recursos materiales son herramientas de trabajoque, si se saben usar, se colocan en lugares estratégicos, y se complementan con elementos de mayor nivel tecnológicos propios de la persecución del crimen, son de utilidad y pueden volverse cruciales para combatir el delito. Todos los elementos que adquiere la policía son útiles, pero el problema de fondo es mucho más profundo. Sobre este punto hablaré con más detalle en su sección.
Algunos de los problemas de nuestro contexto ocupan un lugar en el habla cotidiana. Muchas veces, hemos oído un discurso en el que se explica la delincuencia teniendo como parámetro las estadísticas de otros lugares, el crecimiento exponencial del delito relacionado al narcotráfico, entre tantas otras cuestiones; es cierto que la delincuencia va en aumento pero no debemos perder de foco el verdadero problema fundamental para llegar a la solución. No abordar de manera efectiva el problema subyacente del crimen y la inseguridad, podría conducir a una mayor inseguridad al desviar la atención de los problemas reales y sólo contribuir a una falsa sensación de “más” seguridad. Al centrarse en la inseguridad global y perder de vista el problema real y sus soluciones, esta línea de razonamiento no ataca los problemas reales y centrales en cuestión.
