Erhalten Sie Zugang zu diesem und mehr als 300000 Büchern ab EUR 5,99 monatlich.
En este ensayo sobre Gilbert & George se incide en el carácter transgresor de su obra, en su inconformismo con las ideas mayoritarias de su época: una obra que aprovecha cualquier elemento molesto para la sociedad o el mundo del arte. Cuestiones como la fusión del arte y el artista; el tratamiento abierto de su íntima relación con la bebida; la plasmación de la crueldad y la violencia como elementos constitutivos de la cotidianidad social; el aprecio por otras razas; la asunción del deseo homosexual por los jóvenes y la propia desnudez; las referencias a emblemas militaristas y signos políticos extremistas, o la representación del dolor y la desdicha con toda su crudeza. Temas que han estado, y permanecen estando, en los límites de lo admisible por las mentes bienpensantes de la sociedad. Su trabajo nace y se desarrolla en un ambiente netamente urbano. A lo largo de su historia artística resulta llamativa la presencia constante de la ciudad de Londres. En este texto, y través de sus obras, podemos recorrer muy diferentes paisajes y paisanajes de la gran urbe. Pero su topografía no la encontraremos en ninguna guía de la ciudad. Son visiones extrañas y comprometidas de una metrópoli multicultural, imágenes de los sectores menos favorecidos y de las circunstancias o motivos menos glamurosos, pero no por ello menos londinenses. Son los escenarios urbanos que muchos no desean conocer. La obra recoge lo más significativo de su trayectoria y se ilustra con una amplia selección en color de sus obras más emblemáticas, escogidas por los propios artistas para esta publicación.
Sie lesen das E-Book in den Legimi-Apps auf:
Seitenzahl: 188
Veröffentlichungsjahr: 2016
Das E-Book (TTS) können Sie hören im Abo „Legimi Premium” in Legimi-Apps auf:
En este breve ensayo sobre Gilbert & George se incide en el carácter transgresor de su obra, en su inconformismo con las ideas mayoritarias de cada época: una obra que aprovecha cualquier elemento molesto para la sociedad o el mundo del arte. Buena prueba de ello serían cuestiones como la fusión del arte y el artista; el tratamiento abierto de suíntimarelación con la bebida; la plasmación de la crueldad y la violencia como elementos constitutivos de la cotidianidad social; el aprecio por otras razas; la asunción del deseo homosexual por los jóvenes y la propia desnudez; las referencias a emblemas militaristas y signos políticos extremistas, o la representación del dolor y la desdicha con toda su crudeza. Temas que han estado, y permanecen estando, en los límites de lo admisible por las mentes biempensantes de la sociedad.
Una obra que nace y se desarrolla en un ambiente netamente urbano. A lo largo de su historia artística resulta llamativa la presencia constante de la ciudad de Londres. En este texto, y través de sus obras, podemos recorrer muy diferentes paisajes y paisanajes de la gran urbe. Pero su topografía no la encontraremos en ninguna guía de la ciudad. Son visiones extrañas y comprometidas de una metrópoli multicultural, imágenes de los sectores menos favorecidos y de las circunstancias o motivos menos glamurosos; pero no por ello menos londinenses. Son los escenarios urbanos que muchos no desean conocer.
Escenarios urbanos
Escenarios urbanos
JOSÉ MIGUEL G. CORTÉS
NEREA
Ilustración de cubierta: Gilbert & George,They,1986.
Dirección de la colección:SAGRARIOAZNARY JAVIERHERNANDO
© José Miguel G. Cortés, 2007
© Editorial Nerea, S. A., 2007 Aldamar, n.° 38 20003 Donostia-San Sebastián Teléfono: 943 432 227 [email protected] www.nerea.net
© De las ilustraciones: los autores
Reservados todos los derechos. Ni la totalidad ni parte de este libro pueden reproducirse o transmitirse utilizando medios electrónicos o mecánicos, por fotocopia, grabación, información u otro sistema, sin permiso por escrito del editor.
ISBN: 978-84-15042-50-1
Maquetación: Eurosíntesis Global, S. L.
INTRODUCCIÓN
· La aventura del arte para todos
· Proceso creativo e implicación personal
· Obra comentada:They,1986
TERRITORIOSSOLITARIOS
· Esculturas humanas
· La creación artística como autodestrucción
· Obra comentada:Human Bondage, n.° 5,1974
ARQUITECTURASMELANCÓLICAS
· La casa como prisión
· Incorporando la ciudad
· Obra comentada:Bloody Life, n.° 11,1975
CAMINANDOPORELLADOOSCURO
· La ocupación de las calles
· Espacios vulnerables
· Obra comentada:Bum Holes,1994
PASEOSENTREELDESEOYLAMUERTE
· Naturaleza pletórica
· Héroes caídos
· Obra comentada:Drained,1983
PAISAJESMUTANTES
· La fusión con la ciudad
· Pesadillas urbanas
· Obra comentada:Ghosts,2004
ILUSTRACIONES
APÉNDICE
· Textos de Gilbert & George
· Entrevistas con Gilbert & George
BIBLIOGRAFÍA
Están a punto de cumplirse cuarenta años desde que los artistas británicos Gilbert & George iniciaran una larga carrera artística —con sus primeras esculturas vivientes, en 1969, hasta sus actuales obras fotográfico-pictóricas de enorme tamaño y gran contundencia visual—. Desde entonces y hasta hoy, estos artistas han recorrido un largo camino que les ha hecho mundialmente conocidos; de forma que sus obras han sido muy reproducidas y fácilmente reconocidas por el gran público.
Han sido unos años en los que han ido pasando de las fotografías plasmadas en blanco y negro a las de color, un trayecto en el que el formato se ha ampliado considerablemente y las imágenes se han hecho más incisivas, e incluso, un poco más agresivas. El desarrollo de su trabajo no ha obedecido tanto a una progresión estilística sino a una evolución del contenido y de la forma. Por un lado, con el tiempo el contenido ha ido adquiriendo un compromiso social cada vez mayor y más explícito, en un contexto urbano cada día más duro e insolidario. Por otro, la forma se ha puesto siempre al servicio de unas imágenes que desean hablar fuerte y claro, para que todo el mundo las entienda: unas imágenes que tienen la pretensión de no dejar indiferente al espectador y llegar a ser capaces de modificar y alterar la vida de quienes las observan.
Por esas razones, con una técnica impecable y cada vez más compleja (que puede dar a las obras un cierto aspecto de impersonalidad y serialidad, características del arte minimal), Gilbert & George han sido capaces de dotar de una gran energía y expresar un buen número de emociones humanas a sus cuadros. Con su obra no pretenden reflejar la sociedad tal y como es percibida a simple vista, sino que tratan de reflejar los miedos y tabúes más ocultos, las esperanzas y los deseos más triviales o grotescos. En su aparente simplicidad, suspinturasno son el reflejo de una mirada tautológica sobre el concepto de arte, sino la visión lúcida de unos artistas sobre las miserias y las tragedias que conforman la vida cotidiana. Podemos decir que su arte toma gran parte de su fuerza del desasosiego de una vida que es muy difícil de vivir.
El nacimiento de lo que hoy se conoce como Gilbert & George se produjo cuando, en 1967, los dos se encontraron en la St. Martin’s School of Art de Londres. Desde aquel día, se desprendieron de sus apellidos (Georges Passmore, 1942, y Gilbert Proesch, 1943) y crearon una nueva personalidad, producto de la suma o convergencia de las otras dos. Desde aquel momento, ninguno está solo nunca, siempre aparecen juntos. Sus cuadros son producto de una colaboración tan estrecha en todos los sentidos, que les lleva a fundirse en un único artista. Según sus propias palabras, jamás necesitan discutir sobre lo que hacen, porque su trabajo no es el fruto de una colaboración entre dos, sino la obra de un solo espíritu que pertenece a ambos. Es una idea colectiva realizada por los dos, hasta tal punto que solamente se sientencompletoscuando están juntos. Este encuentro en la mencionada escuela fue posible porque ambos se sentían extranjeros dentro de ella. No formaban parte de ningún grupo ni núcleo, no se sentían identificados con las preocupaciones o deseos de sus compañeros. No se consideraban estudiantes normales, ni estaban interesados en las visiones sobre el arte (la influencia del escultor Anthony Caro era muy patente) que se impartían en aquel momento en la St. Martin’s School.
Desde entonces siempre van vestidos igual, de un modo muy limpio y formal, con trajes de tres botones y abrigos de tela a cuadros; tan solo en las corbatas se permiten ser diferentes, aunque sea por unos detalles muy sutiles. De hecho, apenas podemos diferenciar uno de otro más que por las gafas de George (también es un poco más alto) o por un cierto matiz latino en el sentido del humor de Gilbert. Su aspecto externo tan tradicional y sus exquisitos modales resultan quizás un tanto alejados de la claridad y de la contundencia de muchas de sus obras. Aspectos, tal vez contradictorios, que reflejan la ambigüedad y la pluralidad de lecturas que permiten sus creaciones. Como ellos mismos se encargan de reflejar constantemente en todas las entrevistas que les realizan, por una parte son de lo más normales y, en cambio, por otra son las personas más raras, idas, monstruosas, locas y dementes que hayamos conocido. Ambas cosas son verdad. La contradicción, o lariqueza de niveles, según se mire, forma parte íntima de su quehacer en el que todo tiene más de un punto de vista o más de una sola lectura, nada es simple ni producto de una sola idea.
Podemos decir que desde 1967, fecha en la que se conocieron, su vida y su arte se han fusionado completamente, unión que ha dado pie a un proceso un tanto peculiar porque parece que piensen, vivan, vistan y creen como una sola persona. Así, sea cual sea el tema o el punto de vista que se trate, la presencia de los dos artistas resulta básica e imprescindible, tanto en la vida diaria como en la realización de la obra artística. Han creado un nombre (o una marca) que funciona como una sola persona en constante proceso de iniciación y de cambio al que no le asustan las indefiniciones. En este sentido, ya en 1971, comentaban que su grado de indefinición era tal que pensaban que no venían de ninguna parte y no sabían a dónde iban. Como producto de este viaje a dúo que están realizando ano se sobe dóndees claro ejemplo el hecho de que tan sólo quieren que se les conozca como Gilbert & George, sin más historia ni pasado que el que comenzó en 1967. Así, al suprimir sus apellidos, evitan cualquier tipo de relación o identificación, y lo hacen tanto para ocultar su origen individual como para subrayar que las señas de identidad familiar no engendran identidad propia; o, al mismo tiempo, para destacar la creación de un nuevo vínculo personal mucho más importante y definitivo. Es como si con su unión artística hubiera empezado una nueva vida, el nacimiento de su vida más importante.
Amables, cálidos y simpáticos, de trato sencillo y de conversación inteligente y plural, conocerlos es un verdadero placer. Fieles a su lemaArte paratodos, trasladan esa actitud a todos los aspectos de su vida íntima y/o profesional, donde nada se oculta, todo se puede hablar, mostrar o cuestionar. No existen aspectos separados, sino que, al contrario, el arte y la vida se relacionan de forma íntima y fluida. Ambos desean que su arte hable directamente a la gente, por encima de las barreras del conocimiento, sobre sus vidas y no sobre sus conocimientos artísticos. Para ellos, el sigloXXse ha visto maldecido con un arte que no se entiende. Consideran que los artistas decadentes se representan a ellos mismos y a sus elegidos, riéndose del profano, al que desprecian. Por esa razón, Gilbert & George están empeñados en afirmar que el arte enigmático, oscuro y obsesionado por la forma, simplemente es una negación cruel y decadente de la vida de la gente.
Así, del mismo modo que luchan para que cualquiera pueda comprender y compartir su arte, su casa en el East End londinense es accesible a todo el mundo, su número de teléfono se encuentra en la guía y no hay nada en su comportamiento de engreído ni distante con todas aquellas personas interesadas en su obra. Y todo esto es posible porque, para ellos, y como consigna fundamental de su quehacer creativo, el arte no nace del arte, sino de la vida misma, de la actividad cotidiana que conforma todos los aspectos de nuestra existencia.
Gilbert & George no entienden la actividad artística como una practica, aislada de lo real, sino como una parte integrante de la vida en su desarrollo diario; tienen la voluntad de no entender el arte como un objeto de divertimento sino como algo primordial en la construcción de una nueva moral en la que la libertad del artista sea total. Les gusta situar a los espectadores delante de situaciones comprometidas o de cuestiones prohibidas, pero no tienen ninguna intención de dar lecciones morales de nada a nadie; tan solo quieren cuestionar las convenciones y los lugares comunes.
Se implican completamente en su obra (de ahí su presencia continua en ella), sus cuadros fotográficos están centrados en desarrollar un imaginario que se interesa en explorar los rincones más oscuros de la mente humana, representando a unos artistas que no dudan en desnudarse física y psicológicamente (ofreciéndose a la mirada de los posibles inquisidores) con tal de conseguir crear una nueva manera de ver y pensar las relaciones humanas y el arte. Su deseo de relacionar arte y vida lo más íntimamente posible les lleva a sentirse parte integrante de sus cuadros, incorporarse a ellos con ánimo de implicarse totalmente. Esta actitud es una especie de declaración de principios o de sentimientos que ofrecen a los espectadores. Según ellos, la mejor manera de comprometerse, de mostrar su propio universo, es estar físicamente presente en la obra, representarse a sí mismo y comprometerse por completo con su trabajo.
Con este modo de actuar tratan de impedir, o al menos limitar, un acercamiento meramente racional a la creación artística. Es el suyo un arte preocupado socialmente, inmerso en un contexto cultural y urbano cada vez más duro, que opta por un lenguaje accesible al espectador anónimo. Y para conseguir este objetivo, necesitan crear una obra que combata el aburrimiento, que no se interese por problemas de lenguaje sino por el uso y la función que a éste se le da. Un arte elaborado con los miedos, las angustias, los deseos, los tabúes y las aspiraciones de millones de personas, sobre todo las de los jóvenes. Por ello, creen sinceramente que el arte necesita establecer las mayores conexiones posibles con todas las facetas de sus vidas. Es un arte dirigido especialmente a los jóvenes, a combatir la alienación que éstos sienten. En sus cuadros desean representar sus problemas y necesidades. Quieren que en su arte encuentren sus deseos, que los identifiquen y los reconozcan. Incluso los aspectos más personales como la sexualidad están recogidos en su arte, y completamente asumidos por ellos.
Situados al margen de lo que se entiende que esel mundo del arte,a Gilbert & George no les interesan las discusiones endogámicas y ensimismadas que se celebran en las inauguraciones ni en los círculos artísticos. Según su punto de vista, lo que satisface al mundo del arte es del todo insatisfactorio para la mayor parte de la gente. Por esa razón desean romper con el formalismo puritano del arte moderno y para ello crean unas obras que por su contenido (aunque a algunos les puedan parecer simplemente provocativas) no puedan ser integradas por el pensamiento mayoritario del mundo del arte. Gilbert & George prefieren dirigirse al gran público e intentar que piense, que se descoloque y que se perturbe por lo que está viendo. Según ellos, tratan de humanizar el arte: que las personas que contemplen sus obras se concentren en lo que están viendo y se den cuenta de que lo representado tiene mucha relación con sus propios problemas. Es decir, una obra en la que sus temas interesen y satisfagan al mayor número de personas, unas imágenes potentes al tiempo que simples y que se refieran a las cuestiones que conforman la existencia cotidiana de la mayoría de la gente.
Es una obra que nace y se desarrolla en un ambiente puramente urbano. A lo largo de su historia encontramos en todas sus series la presencia constante de la ciudad de Londres. A través de sus obras podemos recorrer paisajes muy diferentes de los barrios y la gente que conforman esta gran urbe occidental contemporánea. Pero eso sí, son recorridos y paisajes que no encontraremos en ninguna guía de la ciudad del Támesis. Son visiones extrañas y comprometidas de una ciudad multicultural, imágenes de los sectores menos favorecidos y de sus circunstancias. Los motivos menos glamurosos, pero no por ello menos londinenses. Son los escenarios urbanos que muchos no desean conocer.
Para llegar a conseguir estas imágenes tan poderosas, Gilbert & George han ido perfeccionando un método de trabajo que ha permanecido bastante en secreto a lo largo de los años. No gustan de mostrar las obras que están realizando, todo permanece en la parte más profunda del estudio hasta que está acabado. A veces, la nitidez y la perfección técnica de sus fotografías pueden hacer suponer que están realizadas de un modo industrial, pero no es así. Estas obras son producto de un proceso largo y minucioso (ejecutado por ellos mismos), lleno de complicadas operaciones manuales, que permite llegar a ese resultado espectacular que recuerda a las vidrieras de las iglesias medievales.
Cada pieza que realizan (ellos consideran que son cuadros; no se sienten fotógrafos, sino artistas que usan la fotografía) es parte de un croquis muy preciso en el que cada elemento diferente (sea una persona o un objeto) se fotografía de forma aislada sobre un fondo negro, y posteriormente se sobreimprime en el conjunto de fotos yuxtapuestas que conforman la composición deseada. En estas composiciones, las imágenes aparecen cuarteadas, recortadas por líneas negras horizontales y verticales que componen pequeños cuadritos que, al tiempo, construyen las grandes piezas. Estas rejillas negras funcionan a modo de protección y de cerco de las escenas que allí se desarrollan, al mismo tiempo que parecen querer crear una barrera, más o menos firme, entre los espectadores y los propios actores de las escenas.
La orientación espacial preferida es colocar las figuras de frente o de perfil y en perfecta simetría. La simetría es inevitable en los cuadros de dos artistas que en el arte, como en la vida, funcionan en una indisoluble pareja. Se trata de una simetría establecida mediante un eje invisible que les une para siempre y que está inserta en una estructura rígida, de carácter cuadrado o rectangular, que restringe de forma considerable sus movimientos y modela sus posiciones hasta hacerlos aparecer, en repetidas ocasiones, como figuras inmovilizadas.
Es éste un método que, tal y como algunos críticos han señalado, guarda una posible semejanza con las cuadrículas que el arte minimal utilizaba como símbolo del método ideal visible. Sin embargo, Gilbert & George siempre han estado muy lejos de esta concepción artística, según ellos, demasiado formalista. Gilbert & George extraen una parte de lo real y lo hacen parecer como algo construido; cortan, construyen y deconstruyen lo que acontece y desafían al espectador al mostrarle que la pretendida realidad es algo tan subjetivo y parcial que permite ser construida y reconstruida pieza a pieza y constantemente. Al crear y recrear la realidad a partir de sus deseos, el arte se convierte en un arma muy importante en el momento de concebir y comprender lo que sucede a nuestro alrededor. Como ellos mismos aseguran, el arte es artificial porque es inventado. No hay reglas fijas. Artificialmente se puede disponer de nuevas reglas que se pueden destruir y volver a construir. Al constatar que el arte puede ser tan artificial como laverdadde la existencia, intentan que su obra sirva para someter, bajo una visión sarcástica y crítica, la realidad a examen.
Para Gilbert & George, la realidad cotidiana (a pesar de los llamativos colores que emplean y una aparente frivolidad temática) tiene un alto componente de infelicidad, desesperanza y angustia. Desde el inicio de su carrera hasta hoy mismo una visión triste de la existencia nutre sus cuadros; así lo podemos comprobar en las obras vinculadas al alcoholismo del inicio de los años setenta, pasando por una serie de obras de los años ochenta que hacen referencia a problemas mentales y/o de depresión psíquica. Parece ser que la década de los años ochenta fue para ellos un momento crítico en el que la creación plástica estaba íntimamente unida a la idea de la autodestrucción. Al fin y al cabo, todo su arte tiene su fundamento (de uno u otro modo) en la desesperación de vivir; En la idea de que es muy difícil vivir, incluso, muy arduo sobrevivir.
Por ello, y más allá de que cada pieza pueda tener una lectura específica, lo que importa es comprender que el carácter narrativo de toda su obra se entiende de un modo más claro cuando se tiene una visión completa, o al menos amplia, de toda su trayectoria. Aunque, de todos modos, más que contar historias muy concretas, lo que pretenden es ser capaces de crear sentimientos en la gente que observa sus cuadros. Desde ese punto de vista, podríamos decir que su trabajo artístico aparece marcado por un intento de construir una cierta cosmología privada en un mundo moderno que parece haber perdido las creencias morales que organizan cualquier sociedad. El profundo vínculo entre la obra y la vida de los dos artistas se puede comprobar en el fuerte contenido autobiográfico de muchas de sus piezas, y también en su labor centrada en construir un conjunto de imágenes basadas en todas las esperanzas, miedos, pensamientos y/o sentimientos que una persona pueda sentir en determinado momento de su existencia. En este sentido, no nos debe extrañar la repetición de algunos temas clave, tales como las referencias religiosas y morales o las reflexiones constantes sobre la enfermedad, la vida y la muerte.
La consecuencia de su honestidad en la creación artística está llevando a Gilbert & George a tener que mostrarse emocionalmente desnudos delante de los espectadores, con los consabidos efectos más o menos destructivos que ello supone; es un viaje con un alto coste personal que ellos parecen dispuestos a continuar pagando. Como se puede observar a lo largo de toda su carrera, hay partes de su trabajo que parecen más destructivas pero, en cierto modo, todas se centran en lo mismo. Se basan en la infelicidad. Y eso nunca ha cambiado. Nunca, como ellos mismos se encargan de manifestar, ha habido un período alegre en Gilbert & George. Sin embargo, creo que podemos decir que en su obra (en la que el hombre, con toda su vulnerabilidad y fragilidad, está constantemente presente) permanece una continua necesidad de ilusionarse en un mundo especialmente difícil y cruel; y eso se traduce en la búsqueda de una nueva moralidad que les permita reencontrarse con una cierta espiritualidad de la que se encuentran huérfanos. Si nos preguntáramos cuáles serían los componentes de esa nueva moralidad, podríamos concluir que se trata, básicamente, de tres: complejidad, verdad y libertad de entendimiento. Para construirla les espera un recorrido duro y lleno de trampas que Gilbert & George consideran necesario recorrer.
En la búsqueda de esta libertad de acción y de pensamiento, Gilbert & George han subrayado, desde el inicio de su carrera, el carácter transgresor de su obra; no se han conformado nunca con las ideas mayoritarias de cada época, no han renunciado a ninguno de los aspectos que les parecían interesantes, ni han eludido ninguno de los elementos tabúes o molestos para la sociedad o el mundo del arte. Buena prueba de ello serían cuestiones tales como la fusión del arte y el artista en una unidad; el planteamiento abierto de suíntimarelación con la bebida; la plasmación de la crueldad y la violencia como elementos constitutivos de la cotidianidad social; el aprecio por la gente de otras razas en momentos no tancomprensivoscomo los presentes; la asunción del deseo homosexual por muchachos jóvenes y su representación medio desnudos; las referencias a emblemas militaristas y signos políticos bastante inconvenientes, o la representación del dolor y la desdicha con toda su crudeza. Temas, todos ellos, que han estado, y permanecen estando, en los límites de lo admisible por las mentes bien pensantes de la sociedad. Sin embargo, para Gilbert & George está claro el compromiso de su práctica artística. Siempre han querido llevar el contenido de su arte al límite, porque saben que el tipo de lenguaje que utilizan en sus cuadros se aproxima al tabú total.
Pero, de todos estos aspectos más o menos molestos, el que más incomprensión o desprecio ha suscitado ha sido el fuerte contenido (homo) sexual, sin miedos ni represiones de ningún tipo, de sus cuadros. Desde las representaciones de la eyaculación o del órgano sexual masculino hasta lasNew Testamenta! Pictures
