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Las Islas Feroe son un pequeño archipiélago situado en el océano Atlántico, al norte de Escocia y a medio camino entre Noruega e Islandia. Es un conjunto de 18 islas que constituyen un país autónomo dentro del Reino de Dinamarca. Tiene algo más de 50.000 habitantes, de los cuales casi la mitad reside en el conglomerado urbano formado por la capital, Tórshavn, y sus alrededores. Repletas de praderas verdes, sin apenas árboles, con montañas abruptas y agua desplomándose desde cualquiera de ellas, estas islas son un paraíso —poco explorado— para los amantes de la naturaleza, la observación de aves, el ciclismo y el senderismo, actividades que están haciendo crecer el turismo.
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Seitenzahl: 143
Veröffentlichungsjahr: 2025
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Islas Feroe
Txerra Cirbián
Vista de Viðareiði y el monte Malínsfjall
Las Islas Feroe (Faroe o Færoe, en danés, y Foroyar, en feroés, que significa “islas de corderos”) son un pequeño archipiélago situado en el océano Atlántico, al norte de Escocia y a medio camino entre Noruega e Islandia.
Es un conjunto de 18 islas de origen volcánico. Divididas en seis regiones y 30 municipios, todas ellas están habitadas, excepto una, Litla Dímun, la más pequeña de todas. Las Feroe constituyen un país autónomo dentro del Reino de Dinamarca. No pertenecen a la Unión Europea por deseo propio. En 2024 tenía 54.679 habitantes. Tórshavn es la ciudad más grande, con 14.199 habitantes, seguida de Klaksvík, con 5.519 habitantes, y Runavík, con 4.391 habitantes. La mitad de la población del archipiélago reside en el conglomerado urbano formado por la capital y los núcleos de su entorno.
Repletas de praderas verdes, sin apenas árboles, con montañas abruptas y agua desplomándose desde cualquiera de ellas, estas islas son un pequeño paraíso para los amantes de la naturaleza.
Repletas de praderas verdes, sin apenas árboles, con montañas abruptas y agua desplomándose desde cualquiera de ellas, estas islas son un pequeño paraíso para los amantes de la naturaleza, la observación de aves marinas, la pesca, el ciclismo y el senderismo, actividades que están haciendo crecer cada vez más el turismo. También está creciendo un turismo cinéfilo y seriéfilo, gracias a los aficionados que llegan al archipiélago para visitar los escenarios donde se rodó la famosa película 'Sin tiempo para morir', última aparición de Daniel Craig como James Bond, o los paisajes de la serie de intriga 'Trom'.
Tórshavn es la capital más pequeña de un país europeo y se puede recorrer perfectamente a pie. Cuenta con puntos tan atractivos como el puerto y la pequeña península de Tinganes, donde se pueden apreciar bonitas casitas de madera pintadas de negro y rojo con típicos tejados verdes, de hierba, musgo o turba. En algunas de esas antiguas casas de comerciantes, ahora restauradas, se encuentran los ministerios del Gobierno feroés. Muy cerca se ubican la catedral y la zona comercial, con los mejores hoteles y restaurantes de la ciudad.
La isla de Vágar, más plana que el resto, es la que alberga el único aeropuerto de las Feroe, si bien en el resto del archipiélago hay pequeños helipuertos.
Las islas más grandes, Vágar, Streymoy, Eysturoy, Bordoy, Vidoy y Kunoy están comunicadas entre sí por vía terrestre.
Las dos islas más importantes de la zona sur son Sandoy y Suduroy. En el caso de Sandoy, un moderno túnel submarino la une a la isla de Streymoy y a Tórshavn. En el caso de Suduroy, la más alejada, se mantiene el enlace con la isla principal y la capital mediante un transbordador de la compañía pública de transporte Strandfaraskip Landsins (SSL). Esta empresa tiene 33 rutas, de las cuales 9 son en ferry y 24 en autobús. Para prestar esos servicios, la compañía dispone de 8 barcos y 40 autobuses.
Estos transbordadores llegan a las islas más pequeñas y menos pobladas, Mykines, Kalsoy, Nólsoy, Skúvoy, Svínoy, Hestur y Fugloy, que tienen además conexión en helicóptero. En el caso de Koltur y Stóra Dímun, solo se puede acceder en helicóptero.
Desde Tórshavn también hay conexiones por barco con Dinamarca e Islandia mediante la compañía Smyril Line (véase Llegar en barco).
La compañía de bandera de las Islas Feroe es Atlantic Airways (AA), una aerolínea muy joven, fundada en 1988. Su sede está en Sørvágur, en la isla de Vagar, junto al aeropuerto. Actualmente, su flota consta de cuatro aviones Airbus 320 y dos helicópteros Leonardo Agusta Westland 139.
De forma regular, una o varias veces a la semana, AA tiene conexiones directas con tres ciudades de Dinamarca (Copenhague, Aalborg y Billund), así como con otras de Noruega (Oslo), Reino Unido (Londres y Edimburgo), Islandia (Reikiavik), Francia (París) y Suiza (Basilea). Su ruta principal es hacia Copenhague, con al menos dos vuelos diarios durante todo el año.
En verano, de junio a septiembre, Atlantic Airways vuela directamente a Barcelona y Palma de Mallorca. Además, mantiene un vuelo semanal todo el año a Tenerife, en las Islas Canarias, así como también a Gran Canaria solo durante el invierno.
Otras cuatro líneas aéreas incluyen vuelos (más o menos regulares) a las Islas Feroe, generalmente en época veraniega: Scandinavian Airlines (SAS), Icelandair (desde Reikiavik, en Islandia) y Widerøe AS (desde Bergen, en Noruega). SAS ofrece varios vuelos diarios desde Copenhague (Dinamarca) a partir del 1 de abril.
El aeropuerto de Vagar se encuentra a 56 kilómetros de la capital, Tórshavn, que está situada en la isla contigua, la de Streymoy. Si se opta por el transporte público, hay servicio de taxis y limusinas (de la empresa Limo). Asimismo, la línea 300 de los autobuses de la compañía Strandfaraskip Landsins (que también es la de los ferris) pasa regularmente por el aeropuerto desde Sørvágur entre las 7.55 y las 20.30 h, aproximadamente cada dos horas, según la franja, pero suele coincidir con los horarios de aterrizaje de los aviones.
Strandfaraskip Landsins. Tel. +298 343 030. E-mail: [email protected]. www.ssl.fo
Si bien la vía habitual para entrar en las Feroe es en avión, también se puede llegar por mar, tomando un ferri en Dinamarca.
El buque Norröna de la compañía Smyril Line sale dos veces por semana en verano y una vez por semana en invierno. Tarda unas 31 horas en atravesar el océano Atlántico desde el puerto de Hirsthals, en el norte de la península danesa de Jutlandia, hasta el de Tórshavn, la capital feroesa. Este mismo ferri también conecta las Islas Feroe con la ciudad de Seyðisfjørður en Islandia, de forma semanal, desde mediados de marzo hasta finales de noviembre. El actual Norröna fue botado en 2003 y tiene una capacidad para 1.482 pasajeros y 800 coches. El precio del viaje para un adulto sin coche oscila entre 62€ en invierno y 128€ en verano.
Sin duda, el coche es el mejor medio de transporte para desplazarse entre las islas principales del archipiélago. Existen varias oficinas de alquiler de coches para los turistas. Las principales compañías que el viajero encontrará en el aeropuerto de Vagar y en Tórshavn son: 62 N, Arctic, Bilrokt, Carrent.fo, Come North, Enterprise, Faroe Guide, Make Travel, Rent.fo y Unicar.fo, además de las internacionales Avis y Budget. También hay una empresa, Limo, de limusinas con chófer.
El autobús es una alternativa tranquila al coche y una opción relativamente barata. También es posible contratar autobuses pequeños o grandes para grupos con la empresa HK Busses.
La empresa de transporte público Strandfaraskip Landsins, encargada de gestionar tanto los autobuses de color azul de la compañía Bygdaleiðir —que enlazan las diferentes poblaciones— como los transbordadores que conectan las islas entre sí, tiene una tarjeta Travel Card válida para 4 o 7 días por 500 y 700 dkk, respectivamente (niños, 250 y 350 dkk; menores de 7 años, gratuito).
Esta tarjeta es válida para todos los autobuses y ferris, menos el barco de la ruta 36, que sale desde el puerto de Sorvágur y llega Mykines, la isla de los frailecillos. Las Travel Card se pueden comprar tanto en el centro de información del aeropuerto de Vágar como en la terminal de ferries de Tórshavn. También a bordo de la línea 300 del autobús hacia la capital. Este tipo de tarjeta de viajes ilimitados es muy útil, sobre todo si los viajeros hacen rutas de senderismo que salen de una población para llegar a otra, cruzando zonas del interior de cada isla.
La capital, Tórshavn, es suficientemente pequeña como para recorrerla a pie, sobre todo su centro histórico. Pero para ir a ciertos museos o a algunos de sus centros comerciales hay una red de autobuses urbanos de color rojo, llamados Bussleiðin (www.torshavn.fo).
Los ciudadanos que posean un carnet de conducir expedido en un país de la Unión Europea pueden circular tranquilamente por las carreteras feroesas, y no precisan de una licencia internacional. A la hora de alquilar un vehículo, se le pedirá el permiso que usa habitualmente.
La mayoría de las carreteras de las islas está en muy buen estado, pese a que la mayor parte del territorio es rocoso y escarpado.
Las marcadas con el icono de un ranúnculo (botón de oro) amarillo en los mapas del archipiélago son las Buttercup Routes o carreteras panorámicas más bonitas. Son más estrechas que el resto, pero siempre tienen lay-bys o apartaderos, unas zonas un poco más anchas ubicadas en el arcén, donde podemos situar el coche unos segundos para facilitar el paso del vehículo que viene en dirección contraria.
Todas las vías principales están bien pavimentadas, pero en los pueblos más pequeños puede haber caminos de grava.
La velocidad media en las carreteras generales está limitada a 80 kilómetros por hora, y a 50 km/h en las ciudades, con zonas concretas restringidas a 30 km/h.
La oficina de turismo de las Feroe publicó en 2018 esta breve guía en vídeo de animación (en inglés) sobre cómo conducir en las islas, que sigue siendo muy válida y didáctica.
La excelente red de carreteras del archipiélago incluye una treintena de túneles y puentes. Algunos túneles son modernos y bien iluminados, pero aún quedan otros, más pequeños y estrechos, en los que la circulación solo es posible en un único sentido al mismo tiempo. Por ello existen lay-bys (apartaderos), zonas un poco más anchas en el arcén donde permanecer hasta que pasa el vehículo que viene en dirección contraria.
De entre todos ellos, los más impresionantes son los túneles submarinos que unen diferentes islas y descienden hasta casi 200 metros por debajo del nivel del mar.
El primero de ellos es el Vágatunnilin o túnel de Vágar y se abrió en 2002 para unir el aeropuerto y la isla de Vagar con la de Streymoy y la capital, Tórshavn, pasando bajo el estrecho de Vestmannasund. Mide 4,9 km de longitud y su punto más bajo se sitúa a 105 metros de profundidad.
El segundo es Norðoyatunnilin o túnel de las Islas del Norte. Se construyó en 2006 para unir las islas de Eysturoy y Bordoy. Tiene 6,2 kilómetros y desciende hasta 150 metros bajo el mar, con entradas y salidas próximas a las ciudades de Leirvík y Klaksvík.
El tercero es el Eysturoyartunnil o túnel de Eysturoy y une esta isla con la de Streymoy. Se inauguró en 2020 y parte desde Hvítanes, unos pocos kilómetros al norte de Tórshavn, y discurre bajo el estrecho de Tangafjørður a lo largo de 11,2 km, siendo uno de los túneles submarinos con tráfico más largos del planeta.
Desciende hasta 189 metros bajo el mar e incluye la primera rotonda submarina del mundo, ya que de ella surgen dos ramales que salen al exterior en la isla de Eysturoy. Uno de ellos conecta con la ciudad de Runavík, situada en el lado oriental del fiordo de Skálafjørður, y el otro, con la ciudad de Strendur, en el lado occidental. Esta curiosa rotonda alberga la Medusa, una gran pieza escultórica de acero con efectos de luces azules y rojas (y música, audible mediante las radios de los coches), obra del artista feroés Tróndur Patursson, que tiene también una instalación en el Norðoyatunnilin.
Antes de la construcción del túnel, para llegar desde Tórshavn hasta Runavík había que dar una vuelta por el Tangafjørður de casi 70 kilómetros. El túnel acorta esa distancia a solo 16 kilómetros.
El cuarto túnel y el más moderno es el Sandoyartunnilin. Se abrió al tráfico el 21 de diciembre de 2023 y conecta la isla principal, la de Streymoy, con la isla de Sandoy, al sur. Su longitud es de 10,8 kilómetros y desciende 155 metros bajo el mar para cruzar el ancho fiordo de Skopunarfjørður, con punto de inicio junto al puerto de Gamlarætt, a unos 10 kilómetros de Tórshavn, y salida en Traðardalur, un lugar en el centro de Sandoy, a 5 kilómetros de Sandur, la capital de esta isla.
Todos los túneles submarinos son de peaje. Los dos primeros cuestan 50 DKK por sentido y los otros dos, entre 125DKK y 175 DKK. El pago se puede abonar on-line (www.tunnil.fo) o directamente a través de la compañía de alquiler de vehículos.
Todas las ciudades tienen estaciones de servicio, a diferencia de las localidades más pequeñas. De todas formas, dadas las distancias entre las diferentes islas, es poco probable quedarse sin gasolina.
Por ejemplo, del aeropuerto de Vágar a la capital, Tórshavn, hay 46 km, y entre esta última y Vidareiði, el pueblo más lejano en la isla norteña de Vidoy, hay solo 65 a través del túnel de Eysturoy (o 94 km evitando peaje).
Las estaciones de servicio principales son las de las compañías Effo y Magn, y los precios del combustible son casi idénticos. A principios de 2025, la gasolina de 95 octanos costaba en torno a 2 euros el litro.
En los últimos años, la empresa eléctrica SEV ha instalado una amplia red de puntos de carga para coches eléctricos (mapa interactivo en https://elbil.fo) en las poblaciones de mayor tamaño de las islas principales y, especialmente, en el área de la capital, Tórshavn, y alrededores.
TÓRSHAVN
Tórshavn, el puerto del dios Thor, es la capital más pequeña de un país europeo. Fundada por monjes irlandeses, su núcleo histórico se concentra en la península de Tinganes. Aquí hay algunos de los edificios más antiguos, como la catedral del siglo XVIII, las casitas negras con tejados de hierba, los edificios de madera rojos del Gobierno y la roca donde los vikingos celebraban sus asambleas en el siglo IX. A un paso está el puerto, con los coloridos edificios de Undir Bryggjubakka, el caserón del Parlamento (Løgting), construido en 1856, y el eje comercial y peatonal de la ciudad.
Tórshavn. Isla de Streymoy. A 46 km del aeropuerto de Vágar. (pág. 57)
KIRKJUBØUR
Situada a pocos kilómetros de la capital, Kirkjubøur fue sede episcopal durante la Edad Media y es el sitio histórico más importante de las Islas Feroe, con las dos iglesias más visitadas: San Olaf, un pequeño templo del siglo XII aún en uso, y la catedral de San Magnus, construcción gótica inacabada del siglo XIII, con gruesas paredes de basalto pero sin techo ni torre. Al lado se encuentra la granja Kirkjubøargarður, un edificio de madera del siglo XI que fue residencia episcopal y propiedad de un afamado pintor, que puede visitarse.
Kirkjubøur. Isla de Streymoy. A 11 km de Tórshavn por la carretera 12. (pág. 63)
MÚLAFOSSUR
La cascada de Múlafossur, con el agua cayendo directamente al mar, es la más fotografiada de las Islas Feroe. Se encuentra en Gásadalur, en la isla de Vágar, un pueblecito perdido en un valle rodeado de cimas al que hasta hace pocos años solo se podía llegar caminando a través de una montaña que lo separa de Bøur. Desde la playa de esta última población, con cuatro casas y una pequeña iglesia, hay unas bellas vistas de Mykines y de los islotes situados entre esta isla y la de Vágar: Drangarnir, la gran Stóri Drangur en forma de arco y la pequeña Lítli Drangur, en forma de columna, así como el enorme peñasco de Tindhólmur y Gáshólmur.
Múlafossur. Gásadalur. Isla de Vágar. A 11 km del aeropuerto por la carretera 45. (pág. 48)
SØRVÁGSVATN
Sørvágsvatn, también llamado Leitisvatn, es el mayor lago de las Islas Feroe, y también desagüa directamente en el mar en Bøsdalafossur, una cascada de 30 metros de altura. Junto a esta última se encuentran unos impresionantes acantilados y la montaña de Trælanípa, desde cuyo punto más alto se puede disfrutar de un curioso fenómeno óptico: el lago parece flotar sobre el océano. Para llegar a este punto, saliendo del cercano pueblo de Miðvágur, hay que caminar algo más de un par de horas, siguiendo una de las rutas de senderismo más populares del archipiélago.
