La solución Heartmath - Doc Childre - E-Book

La solución Heartmath E-Book

Doc Childre

0,0
14,99 €

-100%
Sammeln Sie Punkte in unserem Gutscheinprogramm und kaufen Sie E-Books und Hörbücher mit bis zu 100% Rabatt.

Mehr erfahren.
Beschreibung

El corazón inteligente Descubre cómo puedes: Reducir inmediatamente las hormonas del estrés. Aumentar los niveles de antienvejecimiento de la hormona DHEA. Mejorar el ritmo cardíaco para una máxima longevidad. Mantener la claridad emocional en medio del caos. Alcanzar el máximo rendimiento mental e intuitivo. Programa científicamente probado que incluye tres técnicas sencillas que cambiarán tu vida. Accede al poder de la inteligencia de tu corazón para mejorar tu concentración y creatividad, elevar tu claridad emocional, reducir tus niveles de estrés y ansiedad, fortalecer tu sistema inmunológico, promover el rendimiento óptimo de tu cuerpo y retrasar el proceso de envejecimiento.

Das E-Book können Sie in Legimi-Apps oder einer beliebigen App lesen, die das folgende Format unterstützen:

EPUB
MOBI

Seitenzahl: 592

Veröffentlichungsjahr: 2022

Bewertungen
0,0
0
0
0
0
0
Mehr Informationen
Mehr Informationen
Legimi prüft nicht, ob Rezensionen von Nutzern stammen, die den betreffenden Titel tatsächlich gekauft oder gelesen/gehört haben. Wir entfernen aber gefälschte Rezensionen.



Doc Childre y Howard Martin, con Donna Beech

Si este libro le ha interesado y desea que le mantengamos informado de nuestras publicaciones, escríbanos indicándonos qué temas son de su interés (Astrología, Autoayuda, Ciencias Ocultas, Artes Marciales, Naturismo, Espiritualidad, Tradición...) y gustosamente le complaceremos.

Puede consultar nuestro catálogo en www.edicionesobelisco.com

Los editores no han comprobado la eficacia ni el resultado de las recetas, productos, fórmulas técnicas, ejercicios o similares contenidos en este libro. Instan a los lectores a consultar al médico o especialista de la salud ante cualquier duda que surja. No asumen, por lo tanto, responsabilidad alguna en cuanto a su utilización ni realizan asesoramiento al respecto.

Colección Espiritualidad y Vida interior

LA SOLUCIÓN HEARTMATH

Doc Childre y Howard Martin, con Donna Beech

1.ª edición en versión digital: mayo de 2022

Título original:The HeartMath Solution

Traducción: Raquel Mosquera

Maquetación edición papel: Juan Bejarano

Corrección: TsEdi, Teleservicios Editoriales, S. L.

Diseño de cubierta: Enrique Iborra

Maquetación ebook: leerendigital.com

© 1999, Doc Childre & Howard Martin Publicado por acuerdo con HarperOne, sello editorial de HarperCollins Publishers

(Reservados todos los derechos) Originalmente publicado en 2015 por Hay House, Inc., USA

© 2022, Ediciones Obelisco, S.L.

(Reservados los derechos para la presente edición)

Edita: Ediciones Obelisco S.L.

Collita, 23-25. Pol. Ind. Molí de la Bastida

08191 Rubí - Barcelona - España

Tel. 93 309 85 25 - Fax 93 309 85 23

E-mail: [email protected]

ISBN EPUB: 978-84-9111-899-2

Reservados todos los derechos. Ninguna parte de esta publicación, incluido el diseño de la cubierta, puede ser reproducida, almacenada, trasmitida o utilizada en manera alguna por ningún medio, ya sea electrónico, químico, mecánico, óptico, de grabación o electrográfico, sin el previo consentimiento por escrito del editor.

Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos, www.cedro.org) si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra.

Índice

 

Portada

La solución HeartMath

Créditos

Dedicatoria

Nota importante para el lector

Prólogo del doctor Stephan Rechtschaffen

Agradecimientos

Introducción

Parte 1: La inteligencia del corazón

Capítulo 1. Más allá del cerebro: el corazón inteligente

Capítulo 2. La asociación perfecta

Parte 2: Acceder a la inteligencia del corazón

Capítulo 3. Los riesgos de la incoherencia

Capítulo 4. La técnica Freeze-frame®

Capítulo 5. Eficiencia energética

Capítulo 6. En el núcleo del corazón: las herramientas energéticas del corazón

Parte 3: Inteligencia del corazón avanzada

Capítulo 7. Comprender el misterio de las emociones

Capítulo 8. Interés por los demás versus preocupación excesiva

Capítulo 9. La técnica Cut-thru® aplicada a la madurez emocional

Capítulo 10. La técnica Heart Lock-In®

Parte 4: La inteligencia del corazón en la sociedad

Capítulo 11. Las familias, los niños y el corazón

Capítulo 12. El impacto social

Capítulo 13. El corazón en el siglo XXI

Glosario

Dedicatoria

Este libro está dedicado a ayudar a los millones de personas que desean aprender más sobre cómo alinear la mente con el corazón y a aquellos que se están dando cuenta de que ha llegado el momento de adquirir habilidades prácticas de gestión emocional para sobrevivir y prosperar en el cambiante mundo actual.

Nota importante para el lector

El material de este libro pretende ofrecer una visión general de las nuevas investigaciones relacionadas con el papel del corazón en el bienestar. Esta investigación está ampliamente referenciada para los lectores que deseen seguir investigando y estudiando. Se ha hecho todo lo posible para proporcionar la información más precisa, fiable y actual. Cualquier sugerencia de técnicas, tratamientos o cambios en el estilo de vida a los que se hace referencia o que están implícitos en este libro deben llevarse a cabo sólo con la orientación de un médico, terapeuta o profesional de la salud titulado. Las ideas, sugerencias y técnicas de este libro no deben utilizarse en sustitución de terapias y recomendaciones médicas adecuadas.

Prólogo

Es raro que uno se encuentre con una solución que vaya mucho más allá del problema original, pero ése ha sido mi caso con el trabajo evolutivo de HeartMath.

En la vida moderna encontramos referencias al corazón en muchos contextos diferentes: sentimos amor en nuestro «corazón» o sentimos una «conexión de corazón»; ponemos nuestro «corazón» en un proyecto o en nuestro trabajo; nos llega «al corazón» un cumplido o una crítica; nuestro valor es una medida de nuestro «corazón» o «nos sale del corazón» cuando actuamos con compasión. Sin embargo, ¿qué significa en realidad «corazón» en estas expresiones cotidianas? Desde luego, la palabra no se refiere al órgano llamado corazón que estudié durante mi formación médica, que bombea cada segundo para suministrar oxígeno y los nutrientes de la sangre a nuestras células por todo el cuerpo.

La medicina occidental convencional habla del corazón únicamente en términos de su función fisiológica. En esa definición médica, el corazón es un órgano muscular de varias cámaras atravesado por circuitos eléctricos. El corazón se describe a menudo como una bomba y las arterias como tuberías, es decir, el equivalente biológico de la bomba del pozo y las tuberías de una casa. Esta descripción contrasta tanto con nuestro sentido emocional del corazón que uno se pregunta si existe alguna conexión entre lo literal y lo figurado, o lo físico y lo místico. Esta pregunta es la base de la solución HeartMath, y su respuesta puede tener un efecto significativo en la salud y el bienestar general.

La diferencia entre la definición física y emocional de «corazón» tiene su origen en la división entre el cuerpo y la mente tan extendida en la medicina actual. Hemos separado el papel de nuestros pensamientos y tensiones diarias de los efectos que producen en el cuerpo físico. A lo largo de su formación médica, a los médicos se les habla de las causas bacterianas, metabólicas, tóxicas y de otros tipos de enfermedades físicas, pero la relación de nuestros pensamientos y emociones con el cambio físico se ignora en su mayor parte. Esto ha conducido en gran medida a un modelo médico que puede resultar deshumanizado al centrarse únicamente en las manifestaciones físicas específicas de la enfermedad, perdiendo así de vista a la persona en su totalidad.

La respuesta de los profesionales sanitarios preocupados por esta división entre cuerpo y mente ha sido el desarrollo de campos como la medicina psicosomática y conductual y, más recientemente, los estudios de psiconeuroinmunología. Para subsanar esta división, han surgido nuevas prácticas que se han denominado «holísticas», «complementarias» o «integradoras», prácticas que buscan integrar y abordar todo el espectro del cuerpo, la mente y el espíritu. HeartMath, cuya belleza reside en su sencillez y profundidad, es uno de estos enfoques.

Como médico, me fascina la relación entre el tiempo y la salud. La mayoría de nosotros, en la sociedad moderna, tenemos la sensación de que nunca tenemos suficiente tiempo, un sentimiento que se traduce en el frenesí y las prisas que subyacen a todo nuestro estrés y conducen a graves enfermedades y trastornos. Al reconocer que el tiempo es la dimensión rítmica de la vida, he empezado a ver que la salud es un delicado equilibrio de ritmo, mientras que la enfermedad es el resultado de la falta de éste. En una época en la que el caos y la falta de ritmo forman parte de la vida cotidiana, es esencial que desarrollemos ejercicios que ayuden a restablecer y regular los ritmos normales y así promover la salud. El trabajo que Doc Childre y Howard Martin presentan en La solución HeartMath muestra una forma significativa de modificar los patrones y ritmos dentro del cuerpo físico, restaurando la salud a través de la comprensión del corazón como algo más que una bomba física y viendo cómo los propios ritmos se regulan mediante el amor.

Este libro muestra en profundidad cómo el corazón se halla en el centro de nuestro cuerpo y en el centro de cómo pensamos y sentimos. La «solución» se deriva de comprender que el corazón es tanto un objeto físico como un órgano rítmico y el amor mismo. Reconoce al corazón como la fuerza rítmica central del cuerpo y nos muestra cómo utilizar el poder coherente del amor para gestionar nuestros pensamientos y emociones. Como un guijarro que crea una estela de ondas cuando se arroja en un lago en calma, así el amor y los sentimientos positivos en el corazón crean un ritmo que difunde la salud y el bienestar por todo el cuerpo. En la medicina moderna, esto es difícil de entender debido a nuestra tendencia a separar y diferenciar la mente y la materia, o las emociones y el cuerpo físico, en lugar de reorganizar la interconexión entre ellos.

Cuando conocí HeartMath, me sorprendió su inusual combinación de investigación científica y sabiduría emocional. Conocía los estudios que sugerían que la meditación o los buenos pensamientos pueden hacer que una persona se sienta mejor, menos deprimida o más sana, pero estos estudios podrían considerarse ciencia «blanda». Sin embargo, aquí había estudios que mostraban cambios significativos en los patrones del ritmo cardíaco y la química sanguínea. HeartMath representa un importante punto de convergencia: mostrar realmente el impacto de sentir amor, compasión y gratitud en las condiciones fisiológicas subyacentes. Este trabajo demuestra claramente que el uso de los ejercicios de HeartMath puede afectar profundamente a nuestra salud y tener un efecto positivo en la forma en que pensamos, sentimos, trabajamos y nos relacionamos en todos los aspectos de la vida.

Si nos tomamos en serio este libro, nos veremos a nosotros mismos, a los demás y al mundo que nos rodea de forma muy diferente para siempre. La investigación de HeartMath confirma nuestra comprensión intuitiva del corazón con una ciencia sólida y explica cómo el campo electromagnético que irradia el corazón puede afectar a quienes nos rodean. Las herramientas y técnicas de HeartMath nos muestran cómo pasar del pensamiento lineal a la percepción intuitiva, proporcionando una mayor inteligencia y soluciones creativas a nuestros retos presentes y futuros.

La solución HeartMath es prometedora para una sociedad que considera la ciencia como su religión y que exige estudios científicos y resultados con cambios numéricos significativos antes de conceder credibilidad al enfoque. El poder de HeartMath radica en que está arraigado tanto en la investigación y la comprensión científica como en la sabiduría del amor. Proporciona un nuevo (a la par que antiguo) significado al «corazón», que abarca todos los aspectos de lo que sabemos que es.

—Dr. Stephan Rechtschaffen, autor de ¡Cambie el ritmo!:

aprenda a crear tiempo para disfrutar de la vida,

y presidente del Instituto Omega.

Agradecimientos

La creación de La solución HeartMath ha sido toda una experiencia desde su inicio hasta su finalización. Aunque existen otros libros sobre aspectos específicos de HeartMath, este libro se escribió con el fin de reunir muchos de estos elementos en una sola obra y, al mismo tiempo, presentar nueva información, aplicaciones y experiencias obtenidas en los últimos años. Para lograr ese objetivo y crear un libro definitivo sobre HeartMath, hemos necesitado la ayuda y el apoyo de muchas personas.

Muchos amigos y colegas han dedicado años de servicio, tanto a nivel personal como profesional, a desarrollar e implementar el sistema HeartMath. Algunos de ellos han aportado valiosas contribuciones a este libro, y sin duda seguirán contribuyendo de muchas maneras (visibles y no visibles) a su éxito. Nos gustaría hacerles llegar nuestro agradecimiento.

Muchas gracias a:

Sara Paddison, presidenta del Instituto HeartMath, por su incansable dedicación, orientación y dirección, y por su inestimable ayuda en el proyecto de La solución HeartMath.

Deborah Rozman, vicepresidenta ejecutiva de HeartMath LLC, por su inconmensurable ayuda en la redacción de este libro y por sus contribuciones a la externalización de HeartMath a través de su formación en psicología y sus habilidades empresariales, liderazgo y representación pública.

Rollin McCraty, director de investigación del Instituto HeartMath, y sus colegas, por llevar a cabo una investigación científica de vanguardia que está creando un nuevo modelo de visión del corazón y mejorando la salud de miles de personas.

Bruce Cryer, vicepresidente de desarrollo empresarial global de HeartMath LLC, y su equipo, que han llevado este trabajo con tanta habilidad y eficacia a empresas y organizaciones de todo el mundo.

Joseph Sundram, por su servicio dedicado a hacer llegar HeartMath a las agencias gubernamentales y al ejército, así como a los desfavorecidos, que tanta ayuda necesitan.

Jeff Goelitz y Stephanie Herzog, por las innovadoras contribuciones que están aportando en la educación y el desarrollo infantil.

David McArthur, por su profundo compromiso para proporcionar HeartMath a organizaciones religiosas de todo tipo.

Jerry Kaiser y Robert Massy, por el trabajo innovador que están realizando con proveedores de servicios sanitarios y personas con problemas de salud.

Un agradecimiento especial a Kathryn McArthur, Dana Tomasino, Wendy Rickert y Mike Atkinson por ocuparse de los numerosos detalles necesarios para completar este libro.

Hay muchas más personas a las que dar las gracias, como mínimo, así que les agradecemos a todos su sincero trabajo, su apoyo y su profunda amistad.

Mucho amor y respeto para todo el personal y el Instituto HeartMath, HeartMath LLC, y nuestros socios y asociados en todo el mundo.

También nos gustaría dar las gracias a todo el personal de Harper San Francisco por creer y apoyar La solución HeartMath. Gracias también a Donna Beech, la excelente escritora colaboradora que nos ayudó a lo largo de la redacción de este libro haciéndolo aún más divertido, y a nuestro agente, Andrew Blauner, que sin duda sería finalista del premio al «Agente literario más sincero» si alguna vez se concediera.

Apreciamos mucho el duro trabajo y el sincero cuidado que estas numerosas personas han invertido en este libro.

Doc Childre y Howard Martin

Introducción

El sistema HeartMath, del que se derivó La solución HeartMath, fue creado por Doc Childre, un investigador del estrés, autor y asesor de líderes en negocios, ciencia y medicina. HeartMath ofrece una visión innovadora de la psicología, la fisiología y el potencial humano, que proporciona un nuevo modelo de vida eficiente en el mundo moderno.

Doc ha pasado la mayor parte de su vida adulta investigando y desarrollando el sistema HeartMath. Su objetivo con este sistema ha sido proporcionar a las personas la capacidad de desarrollar una nueva inteligencia y unos sentimientos más afectuosos y compasivos que les ayuden a enfrentarse a los numerosos retos de la vida con resiliencia y aplomo. Fue por este sincero deseo de ayudar a la gente por lo que, en 1991, Doc, junto con un pequeño grupo de profesionales que representaban un amplio espectro de talentos, experiencia y conocimientos, fundó el Instituto HeartMath, una organización educativa y de investigación sin ánimo de lucro. La investigación del instituto ha hecho incursiones pioneras en los campos de la neurociencia, la cardiología, la psicología, la fisiología, la bioquímica, la bioelectricidad y la física. Para impulsar sus objetivos de investigación, el instituto formó un consejo asesor científico compuesto por líderes en muchos de los campos mencionados para proporcionar orientación y revisión por expertos. Esta colaboración ha dado lugar a los apasionantes nuevos descubrimientos que se presentan en este libro.

Las técnicas científicamente validadas del sistema HeartMath han sido integradas en seminarios y consultorías impartidas por HeartMath LLC, la organización maestra de formación autorizada por el instituto y dirigida por Doc Childre, y a través de sus formadores autorizados en todo el mundo.

En la actualidad, el sistema HeartMath se imparte oficialmente en cuatro continentes en diversos contextos sociales, como empresas, organismos gubernamentales, instituciones sanitarias y sistemas educativos.

He formado parte del desarrollo de HeartMath durante casi treinta años, desempeñando muchos papeles durante las distintas etapas de crecimiento del sistema. Durante los últimos ocho años, he sido principalmente empresario, formador y portavoz de HeartMath.

En la actualidad, soy vicepresidente ejecutivo y jefe creativo de HeartMath LLC, una empresa de marketing de ventas que crea y publica productos basados en el sistema HeartMath. Estas funciones me han colocado en una posición central para gran parte de lo que HeartMath está haciendo en el mundo. He tenido la oportunidad de contribuir a este libro y expresar algo de lo que he aprendido sobre el corazón, sobre mí mismo, sobre la gente y sobre la vida durante estos muchos años. Me siento honrado de hacerlo y agradezco sinceramente la oportunidad.

Empecé a descubrir el corazón cuando era un joven músico de rock que vivía en Carolina del Norte. Mientras intentaba dar un sentido coherente a una vida que sólo podía calificarse como bastante caótica, empecé a escuchar la voz de mi corazón. Descubrí que a menudo me proporcionaba una brújula fiable para tomar decisiones importantes, lo que fue motivación suficiente para seguir adelante. Afortunadamente, mi asociación con Doc y su trabajo durante este tiempo me ofreció la oportunidad de aprender más. Desarrollar el respeto por la inteligencia del corazón a una edad temprana ha sido, con diferencia, lo que más ha contribuido a mi éxito en la vida.

Una de las intenciones de este libro es confirmarte a ti, lector, lo que quizás ya sientas o sepas: que el corazón está implicado en la comprensión de uno mismo, de las personas y de la vida. Si te tomas a pecho lo que lees y haces un esfuerzo, aunque sea pequeño pero sincero, por aplicar lo que aprendes, experimentarás un profundo cambio en tus percepciones y emociones, y la vida responderá en consecuencia. No necesitarás años para beneficiarte de la solución HeartMath. De hecho, te ahorrará años de búsqueda de respuestas que están tan cerca como pasar de la mente al corazón.

Hoy en día, no hay tiempo suficiente para que todo el mundo se dedique a convertirse en seres humanos más inteligentes y solidarios. Nuestros retos actuales y futuros exigen el descubrimiento de nuevas fuentes internas necesarias para cambiar a un ritmo más rápido. El sencillo sistema que se ofrece en La solución HeartMath muestra cómo establecer una conexión directa con el recurso de la inteligencia intuitiva del corazón. A medida que las personas desarrollan esta inteligencia, les da el poder que necesitan para gestionar su mente y sus emociones y lograr una mayor capacidad para crear cambios positivos en la sociedad.

La solución HeartMath presenta tres tipos de información: conceptos, herramientas y técnicas, e investigación biomédica, psicológica y de ciencias sociales. La combinación de estos elementos proporciona un sistema integral para liberar el potencial innato y lograr un rápido avance personal, interpersonal y social.

En el mundo actual, muchas personas confían en la ciencia y la tecnología, y obtienen valiosos conocimientos, inspiración y comodidad de los avances y mejoras de la vida que proporciona la ciencia. Otros intuyen que la fe en la ciencia puede ser limitante, que se necesita algo más para la realización del espíritu humano.

Uno de los aspectos emocionantes de la vida en la cúspide del nuevo siglo es que la gente percibe la posibilidad de una fusión entre la ciencia y el espíritu. Como verás en este libro, nuestros años de experiencia, práctica e investigación nos dicen que el corazón es la puerta de entrada a esta unión.

Gracias a las investigaciones del instituto, en conjunción con las de otros, hemos podido construir un caso convincente de que el corazón tiene una inteligencia que influye en nuestras percepciones. Nuestro reto de investigación ha sido ver si (y de qué manera) el «corazón» filosófico o metafórico y el corazón físico interactúan. Hemos descubierto que sí lo hacen, y de varias maneras. Sin embargo, por muy impresionante que sea lo que hemos descubierto, aún queda mucho por aprender. Dado que los instrumentos científicos disponibles no pueden medir todos los efectos del corazón, la imagen total aún no está completa. Los neurocardiólogos y otros científicos están empezando a trazar las vías y a comprender la mecánica de la comunicación entre el corazón y el cerebro.

Más allá de lo que hemos podido demostrar a través de la ciencia, nuestra teoría es que el corazón nos vincula con una inteligencia superior a través de un dominio intuitivo en el que se funden el espíritu y la humanidad. Este dominio intuitivo es algo mucho más grande de lo que la capacidad perceptiva de la raza humana ha sido capaz de captar, pero podemos desarrollar esa capacidad perceptiva a medida que aprendemos a hacer lo que los sabios y los filósofos nos han pedido desde hace siglos: escuchar y seguir la sabiduría del corazón.

Podemos aprender mucho de la ciencia, pero no tenemos que esperar a que la ciencia lo demuestre todo para poder acceder a la sabiduría y la inteligencia de nuestro corazón. Muchas personas intuyen que ese acceso es posible; de hecho, lo anhelan, sólo que no saben cómo lograrlo. Están esperando un método fiable.

La solución HeartMath ofrece una metodología paso a paso para que las personas desarrollen la inteligencia intuitiva de su propio corazón. No es el único sistema para equilibrar la mente y las emociones y contactar con la intuición del corazón, pero es un sistema que funciona. HeartMath está siendo aplicado con éxito por muchos miles de personas que utilizan de forma sistemática las herramientas y técnicas que ofrecemos para aumentar su conciencia.

Con el aumento del estrés en el mundo, las personas buscan formas de encontrar más equilibrio mental y emocional en sus vidas. A medida que despiertan ante nuevas posibilidades, se motivan para gestionarse mejor a nivel mental y emocional en áreas que han evitado o no han sabido abordar. Estas personas se convierten en pioneras que sientan las bases para los demás.

Mi esperanza al compartir este trabajo es ayudar a la gente a experimentar un grado mucho mayor de bienestar mental y emocional, una mayor conciencia y plenitud. Una cosa que he aprendido de la práctica del sistema HeartMath es que la realización comienza en el interior y luego se hace evidente en el exterior, donde se puede apreciar más.

Si la realización que supera las expectativas puede ocurrirme a mí, también puede ocurrirte a ti. Creo sinceramente que todas las cosas buenas que me han llegado lo han hecho porque he aprendido a escuchar y seguir a mi corazón. La solución HeartMath presenta una manera de hacer exactamente eso. En nombre de Doc y en el mío propio, ¡que lo disfrutes!

Howard Martin

Parte 1

LA INTELIGENCIA DEL CORAZÓN

La solución HeartMath es un sistema integral que proporciona información, herramientas y técnicas para acceder a la inteligencia de tu corazón. La parte 1 está diseñada para proporcionarte la base necesaria para dar el primer paso de la solución HeartMath: reconocer la inteligencia de tu corazón.

Esta primera sección describirá la inteligencia del corazón, explicará cómo funciona y analizará por qué es tan importante. Se presentarán investigaciones científicas que revelan la existencia de una inteligencia que reside en el corazón y muestran cómo éste se comunica con el cerebro y el resto del cuerpo. Esta investigación ha demostrado que cuando la inteligencia del corazón está involucrada, puede reducir la presión arterial, mejorar el sistema nervioso y el equilibrio hormonal, y facilitar la función cerebral.

Para que la mente, las emociones y el cuerpo rindan al máximo, el corazón y el cerebro deben estar en armonía. Aprender a alinear estas dos fuentes de inteligencia integradas pero separadas es otra parte importante de esta sección.

En la parte 1:

• Te darás cuenta de la importancia de la inteligencia del co­razón.

• Comprenderás la comunicación biológica entre el corazón, el cerebro y el resto del cuerpo.

• Distinguirás la diferencia entre la cabeza y el corazón.

CAPÍTULO 1

MÁS ALLÁ DEL CEREBRO:

EL CORAZÓN INTELIGENTE

Eran las 5:45 de la mañana del martes 6 de febrero de 1995. Estábamos en el centro de negocios de HeartMath en Boulder Creek, California. La doctora Donna Willis, editora médica del programa Today de la NBC, había llamado la tarde anterior para decir que habían decidido emitir un segmento sobre nuestro trabajo a la mañana siguiente. Lo iban a llamar «Amor y Salud». La doctora Willis empezaría con un resumen de las investigaciones del Instituto de HeartMath sobre la energía eléctrica producida por el corazón. A continuación, hablaría a Bryant Gumbel y a los espectadores de nuestra técnica Freeze-frame®, que utiliza el poder del corazón para controlar la mente y las emociones.

—Tendremos sólo unos segundos para darles tu número –dijo el doctor Willis–, pero tal vez quieras poner a algunos de los tuyos al teléfono, por si acaso.

Con poco tiempo para prepararnos, rápidamente dispusimos que nuestro personal llegara temprano para atender cualquier llamada, ¡y fue una suerte que lo hiciéramos! En cuanto el número de teléfono apareció en la pantalla, la centralita se iluminó. Durante el resto del día hasta la noche y al día siguiente durante todo el día, recibimos llamadas casi continuamente. Cada vez que el programa se emitía en una nueva zona horaria, llegaba otra oleada de llamadas.

Hablamos con miles de personas de todo el país, desde padres anónimos en guetos de grandes ciudades hasta líderes de la ciencia, la medicina, la empresa, la educación y la religión. Antes de que terminara, habíamos recibido llamadas de todo el mundo; todo ello a raíz de un segmento de cuatro minutos en un programa de televisión nacional en el que aparecía nuestro número de teléfono en la pantalla durante cinco breves segundos. ¿Por qué fue tan magnética esa breve mención al corazón?

Las personas que nos llamaron sabían instintivamente que el corazón desempeñaba un papel importante en su bienestar general. «Lo sabía desde el principio», decían, y ahora estaban ansiosos por saber más. Querían saber cómo podían utilizar sus pensamientos y sentimientos para mejorar su salud mental, emocional y física. Otras personas, que asociaban el corazón con el amor, se preguntaban qué podían hacer para traer más «corazón» a sus vidas.

Esta respuesta inmediata confirmó aún más nuestra antigua creencia de que la gente está dispuesta a poner el corazón a trabajar en sus vidas. Sin conocer los detalles, intuyen que los sentimientos afectuosos y positivos están relacionados de algún modo con la salud y hacen todo lo posible por fomentar esos sentimientos en sus vidas.

La mayoría de la gente prefiere ser afectuosa y sentirse agradecida que resentida y deprimida. Pero, a menudo, el mundo que nos rodea parece girar fuera de control. A pesar de nuestras mejores intenciones, es difícil mantener nuestro equilibrio emocional cuando nos enfrentamos cada día (a veces cada hora) a situaciones estresantes.

A todos nos han dicho en algún momento que sigamos a nuestro corazón, y en principio parece una gran idea. Pero el problema es que seguir realmente a nuestro corazón (y amar a la gente, incluidos nosotros mismos) es mucho más fácil de decir que de hacer. ¿Por dónde empezamos? La gente habla de seguir al corazón, pero nadie nos muestra cómo hacerlo. ¿Qué significa realmente seguir al corazón? ¿Y cómo nos amamos a nosotros mismos? Aparte de que el amor es un sentimiento bonito, ¿por qué deberíamos amar a otras personas? Te mostraremos un enfoque práctico y sistemático para responder a estas preguntas por ti mismo y te explicaremos los enormes beneficios que obtendrás al hacerlo.

En los últimos veinte años, los científicos han descubierto nuevos datos sobre el corazón que nos hacen ver que es mucho más complejo de lo que habíamos imaginado. Ahora tenemos pruebas científicas de que el corazón nos envía señales emocionales e intuitivas para ayudar a gobernar nuestras vidas. En lugar de limitarse a bombear sangre, dirige y alinea muchos sistemas del cuerpo para que puedan funcionar en armonía unos con otros. Y aunque el corazón está en constante comunicación con el cerebro, ahora sabemos que toma muchas de sus propias decisiones.

Debido a esta nueva evidencia, tenemos que reconsiderar toda nuestra actitud respecto a «seguir a nuestro corazón». En el Instituto HeartMath (IHM), los científicos han descubierto que el corazón es capaz de transmitirnos mensajes y ayudarnos mucho más de lo que nadie sospechaba. A lo largo de este libro, compartiremos las investigaciones que proporcionan nuevas pruebas del poder de la inteligencia del corazón y mostraremos cómo esa inteligencia puede tener un impacto medible en nuestra toma de decisiones, nuestros problemas de salud, nuestra productividad en el trabajo, la capacidad de aprendizaje de nuestros hijos, nuestras familias y la calidad general de nuestras vidas.

Es hora de volver a examinar el corazón. Como sociedad, tenemos que sacar el concepto de corazón de su confinamiento en la religión y la filosofía y ponerlo en la «calle», donde más se necesita. La solución HeartMath es un sistema completo que te proporcionará nueva información sobre la inteligencia del corazón, nuevas herramientas, técnicas y ejercicios para acceder a esa inteligencia, e instrucciones y ejemplos sobre cómo y cuándo aplicarla para mejorar tu vida.

La investigación biomédica, psicológica y de ciencias sociales que se presenta en este libro proporciona los fundamentos de la solución HeartMath. A medida que aprendas y apliques este sistema, obtendrás rápidamente nuevas soluciones a los problemas, nuevos conocimientos y una mayor comprensión de ti mismo, de los demás, de la sociedad y de la vida misma.

El corazón no es sensiblero ni sentimental; es inteligente y poderoso, y creemos que es la promesa para el siguiente nivel de desarrollo humano y para la supervivencia de nuestro mundo.

Al entrar en el nuevo milenio, nuestra sociedad, cada vez más globalizada, se enfrenta a enormes desafíos: las estructuras de poder del mundo están cambiando; los líderes sufren falta de credibilidad; la tecnología está conectando rápidamente el mundo a través de la televisión por satélite e Internet creando tanto oportunidades como desafíos; cada vez más naciones adquieren capacidades nucleares; las amenazas del terrorismo, los cambios climáticos globales y la incertidumbre prevalecen, y muchas instituciones y sistemas importantes en los que confiamos para la seguridad y el orden están fuera de control.

En gran parte debido a todo este cambio, el estrés está en su punto más álgido. Como dijo Albert Einstein hace años: «Los problemas importantes a los que nos enfrentamos hoy no pueden resolverse con el mismo nivel de pensamiento que teníamos cuando los creamos». Desarrollar la capacidad de afrontar el reto de vivir en un mundo estresante y en constante cambio es ahora más importante que nunca. Vivir feliz y de forma saludable en toda la agitación que trae el progreso requiere explorar nuevas ideas.

Hace cientos de años era obvio para todos que la Tierra era plana. Este hecho era claramente observable; la tierra se extendía hasta donde se podía ver. Sin embargo, cuando se dispuso de medios para viajar más lejos y observar mejor, todo cambió. En el siglo XV, las exploraciones de Colón y Magallanes demostraron al mundo lo que Copérnico ya había calculado matemáticamente: a pesar de las apariencias, la Tierra es redonda. Entonces Galileo verificó la teoría de Copérnico de que la Tierra gira alrededor del Sol, y no al revés. En el lapso de unas pocas décadas, nuestro mundo se había puesto patas arriba.

En el reino del corazón, los Magallanes han regresado con noticias de nuevas y extrañas tierras. Nos dicen: «Nuestros antiguos modelos se basaban en información limitada».[01] Nuevos descubrimientos revelan ahora que dentro de cada uno de nosotros existe una inteligencia organizadora y central que puede elevarnos más allá de nuestros problemas y hacia una nueva experiencia de plenitud incluso en medio del caos. Se trata de una fuente intuitiva y rápida de sabiduría y percepción clara, una inteligencia que abarca y fomenta tanto la inteligencia mental como la emocional. La llamamos «inteligencia del corazón».

La inteligencia del corazón es el flujo inteligente de conciencia y perspicacia que experimentamos una vez que la mente y las emociones entran en equilibrio y coherencia a través de un proceso autoiniciado. Esta forma de inteligencia se experimenta como un conocimiento directo e intuitivo que se manifiesta en pensamientos y emociones que son beneficiosos para nosotros y para los demás.

La solución HeartMath proporciona una forma sistemática de activar y desarrollar conscientemente esta inteligencia del corazón. Con esa solución, podemos aprender a ampliar nuestra conciencia y aportar una nueva coherencia a nuestras vidas. En resumen, podemos ir más allá del cerebro.

Exploración temprana del corazón

Cuando yo (Doc) fundé el Instituto HeartMath en 1991, mis colegas y yo nos embarcamos en un estudio en profundidad de la obra e investigaciones publicadas sobre el corazón. Habiendo experimentado mejoras significativas en nuestras propias vidas a través de la práctica de escuchar y seguir a nuestros corazones, dirigimos nuestra curiosidad a la investigación de cómo y por qué funciona ese proceso. Nos preguntamos: «¿El corazón opera simplemente bajo la dirección del cerebro, o posee una especie de inteligencia que influye en nuestra mente y nuestras emociones?». Queríamos entender cómo el corazón físico se comunica con el cuerpo y cómo influye en todo nuestro sistema.

Aunque las palabras «corazón» y «matemáticas» rara vez se utilizan juntas, me pareció que esta combinación que invita a la reflexión reflejaba los dos aspectos más esenciales de nuestro trabajo. La palabra «corazón» tiene un significado para casi todo el mundo, por supuesto. Cuando pensamos en el «corazón», pensamos en el corazón físico, así como en cualidades como la sabiduría, el amor, la compasión, la cortesía y la fuerza; los aspectos más importantes de todos los seres humanos. La palabra «matemáticas» también resulta familiar para la mayoría de las personas. En el contexto de «HeartMath», se refiere a los peldaños del sistema: el enfoque de las tuercas y los tornillos para desplegar de forma sistemática las cualidades del «corazón». También se refiere a las ecuaciones fisiológicas y psicológicas para acceder y desarrollar el increíble potencial del corazón. El término «HeartMath» representa, pues, la importancia del fuego y la precisión en nuestra exploración del corazón.

Durante siglos, poetas y filósofos han intuido que el corazón está en el centro de nuestras vidas. Saint-Exupéry, tal vez el autor más espontáneamente infantil de nuestro tiempo, escribió: «Y he aquí mi secreto, un secreto muy simple: sólo se puede ver bien con el corazón; lo esencial es invisible a los ojos».[02]

Las lenguas del mundo están llenas de frases hechas sobre el corazón. Las utilizamos para expresar nuestro conocimiento instintivo de que el corazón es la fuente de nuestras cualidades superiores. Cuando las personas son sinceras, solemos decir que «hablan desde el corazón». Cuando se vuelcan en una actividad, decimos que lo hacen «con todo el corazón». Cuando las personas traicionan sus propios intereses, comentamos que están «pensando con la cabeza, no con el corazón». Y cuando caen en la desesperación, nos preocupa que se hayan «descorazonado». Incluso nuestros gestos indican la importancia que damos al corazón: cuando las personas se señalan a sí mismas, generalmente lo hacen hacia el corazón.

En nuestras exploraciones, prestamos mucha atención a lo que se había escrito y dicho sobre el corazón a lo largo de la historia, preguntándonos si había algo más en la palabra «corazón» que una mera metáfora. Si nuestra cultura fuera la única que utiliza el corazón como metáfora de los sentimientos de alta calidad, podríamos considerar que no es más que un giro provincial transmitido por nuestros antepasados. Pero a lo largo de los siglos, en casi todas las culturas se ha hablado del corazón como fuente de sabiduría y de sentimientos y muchas religiones se refieren al corazón como la sede del alma o el lugar de conexión entre el espíritu y la humanidad.

Una de las observaciones que más nos ha intrigado es que, a lo largo de los tiempos, se ha hablado del corazón como fuente no sólo de la virtud, sino también de la inteligencia. El papel del corazón como inteligencia dentro del sistema humano es uno de los temas más frecuentes en las tradiciones antiguas y en los escritos de inspiración. Blaise Pascal afirmó: «Conocemos la verdad no sólo por la razón, sino también por el corazón». Lord Chesterfield escribió: «El corazón tiene tal influencia sobre el entendimiento que vale la pena involucrarlo en nuestro interés». Y Thomas Carlyle concluyó: «Es el corazón el que siempre ve, antes de que la cabeza pueda ver».

Muchas culturas antiguas, entre ellas la mesopotámica, la egipcia, la babilónica y la griega, sostenían que el órgano primario capaz de influir y dirigir nuestras emociones, nuestra moralidad y nuestra capacidad de decisión era el corazón y, en consecuencia, atribuían una enorme importancia emocional y moral a su comportamiento.

Perspectivas similares se encuentran en las biblias hebrea y cristiana, así como en las tradiciones china, hindú e islámica. El dicho del Antiguo Testamento en Proverbios 23, 7: «Porque como un hombre piensa en su corazón, así es él» se desarrolla en el Nuevo Testamento en Lucas 5, 22: «¿Qué razón tenéis en vuestros corazones?». Éstos son sólo dos ejemplos. Y en la antigua tradición judaica, el centro del corazón, uno de los Sefirot (centros de energía) se conoce como Tif fer et (belleza, armonía, equilibrio).

En la Cábala, el corazón es la Esfera Central, la única de las diez que toca todas las demás, y tiene fama de contener la clave de los misterios de la salud radiante, la alegría y el bienestar. El aspecto del equilibrio y la consecución del equilibrio corporal también se atribuye al corazón en las tradiciones yóguicas, que reconocen el corazón como la sede de la conciencia individual, el centro de la vida. En la práctica yóguica, el corazón físico se considera, tanto de forma literal como figurada, el guía o «gurú» interno, y con este fin, muchas prácticas yóguicas cultivan la conciencia del propio latido del corazón.

En la medicina tradicional china, el corazón se considera la sede de la conexión entre la mente y el cuerpo, formando un puente entre ambos. Se dice que la sangre del corazón alberga el shen, que puede traducirse como «mente» y «espíritu». Así pues, la mente o el espíritu se alojan en el corazón, y los vasos sanguíneos son los canales de comunicación que llevan los mensajes rítmicos vitales del corazón a todo el cuerpo, manteniendo todo en sincronía. No es de extrañar, pues, que la medicina china sostenga que el estado de cada órgano corporal, así como el funcionamiento integral del cuerpo en su conjunto, pueden evaluarse a través del pulso del corazón.

Mientras que en Occidente se considera que el pensamiento es exclusivamente una función del cerebro, la propia lengua china representa una perspectiva diferente. Los caracteres chinos para «pensar», «pensamiento», «intención», «escuchar», «virtud» y «amor» incluyen el carácter para «corazón». Un antiguo diccionario chino describe los «hilos de seda» que conectan el cerebro y el corazón. En el idioma japonés hay dos palabras distintas para describir el corazón: shinzu denota el órgano físico, mientras que kokoro se refiere a la «mente del corazón».[03]

Todas estas concepciones tienen en común que el corazón alberga una «inteligencia» que opera independientemente del cerebro, pero en comunicación con él. ¿Están todas las culturas que comparten este punto de vista simplemente equivocadas, o quizás no son lo suficientemente sofisticadas a nivel científico para entender la inteligencia?

Una nueva comprensión del corazón

A pesar de las coloridas metáforas sobre el corazón que enriquecen los numerosos idiomas del mundo, a la mayoría de nosotros nos han enseñado que el corazón es sólo un músculo de unos trescientos gramos que bombea sangre y mantiene la circulación hasta que morimos. Cuando algo va mal, se contrata a un técnico (llamado médico) para que repare el órgano. En el peor de los casos, se sustituye la bomba por otra de alguien que acaba de morir. Esta visión biológica considera al corazón como una pieza de trabajo, desprovista de inteligencia o emoción independientes.

Desde el punto de vista biológico, la eficacia del corazón es sorprendente. El corazón funciona sin interrupción durante setenta u ochenta años, sin cuidados ni limpieza, sin reparaciones ni sustituciones. Durante un período de setenta años, late cien mil veces al día, aproximadamente cuarenta millones de veces al año (casi tres mil millones de pulsaciones en total). Bombea siete litros de sangre por minuto (más de trecientos ochenta litros por hora) a través de un sistema vascular de unos sesenta mil kilómetros de longitud (más de dos veces la circunferencia de la Tierra).[04]

El corazón empieza a latir en el feto antes de que se haya formado el cerebro. Los científicos aún no saben exactamente qué es lo que desencadena los latidos, pero utilizan la palabra «autorrítmico» para indicar que el latido se inicia por sí mismo desde el interior del corazón.

Cuando el cerebro empieza a desarrollarse, crece de abajo hacia arriba. Partiendo de la parte más primitiva del cerebro (el tronco encefálico), comienzan a surgir los centros emocionales (la amígdala y el hipocampo). Los investigadores del cerebro saben que el cerebro pensante se desarrolla a partir de las regiones emocionales. Esto dice mucho de la relación entre el pensamiento y el sentimiento. En un niño que aún no ha nacido, existe un cerebro emocional mucho antes de que exista uno racional, y un corazón que late antes que ninguno de los dos.

Aunque el origen del latido se encuentra en el propio corazón, se cree que el ritmo de los latidos está controlado por el cerebro a través del sistema nervioso autónomo. Pero, sorprendentemente, el corazón no necesita una conexión permanente con el cerebro para seguir latiendo. Por ejemplo, cuando alguien se somete a un trasplante de corazón, los nervios que van del cerebro al corazón se seccionan, y los cirujanos aún no saben cómo reconectarlos. Pero eso no impide que el corazón funcione. Después de que los cirujanos hayan implantado un corazón y restaurado su latido en el pecho de una nueva persona, el corazón sigue latiendo, aunque ya no hay conexión con el cerebro.

El cerebro del corazón

En los últimos años, los neurocientíficos han hecho un descubrimiento apasionante. Han descubierto que el corazón tiene su propio sistema nervioso independiente, un complejo sistema denominado «el cerebro del corazón». Hay al menos cuarenta mil neuronas (células nerviosas) en el corazón, tantas como las que se encuentran en varios centros subcorticales del cerebro.[05] El cerebro y el sistema nervioso intrínsecos del corazón transmiten información al cerebro del cráneo, creando un sistema de comunicación bidireccional entre el corazón y el cerebro. Las señales enviadas desde el corazón al cerebro afectan a muchas áreas y funciones de la amígdala, el tálamo y el córtex.

La amígdala es una estructura con forma de almendra situada en el interior del sistema de procesamiento emocional del cerebro. Está especializada en los recuerdos emocionales fuertes. El córtex es donde se produce el aprendizaje y el razonamiento. Nos ayuda a resolver problemas y a distinguir el bien del mal. La amígdala, el tálamo y el córtex trabajan en estrecha colaboración. Cuando llega una nueva información, la amígdala evalúa su importancia emocional. Busca asociaciones, comparando lo que es familiar en la memoria emocional con esta nueva información que llega al cerebro. A continuación, se comunica con el córtex para determinar qué acciones serían apropiadas.[06]

El descubrimiento de que el corazón tiene su propio sistema nervioso (un «cerebro» que afecta a la amígdala, el tálamo y el córtex) ayuda a explicar lo que los fisiólogos John y Beatrice Lacey, del Instituto de Investigación Fels, descubrieron en los años setenta. En aquella época, se sabía que el sistema nervioso del cuerpo conectaba el corazón con el cerebro, pero los científicos suponían que el cerebro tomaba todas las decisiones. Las investigaciones de los Lacey demostraron que ocurría algo más.

Los Lacey descubrieron que cuando el cerebro enviaba «órdenes» al corazón a través del sistema nervioso, éste no obedecía de forma automática. En su lugar, el corazón respondía como si tuviera su propia lógica distintiva. A veces, cuando el cerebro enviaba una señal de excitación al cuerpo en respuesta a los estímulos, los latidos del corazón se aceleraban en consecuencia. Pero, con frecuencia, se ralentizaba mientras otros órganos respondían a la estimulación. La selectividad de la respuesta del corazón indicaba que no se limitaba a responder de forma mecánica a una señal del cerebro. Más bien, la respuesta del corazón parecía depender de la naturaleza de la tarea en cuestión y del tipo de procesamiento mental que requería.

Y lo que es más intrigante, los Lacey descubrieron que el corazón parecía enviar mensajes al cerebro que éste no sólo entendía, sino que obedecía. Y parecía que estos mensajes del corazón podían influir realmente en el comportamiento de una persona.[07]

Los Lacey y otros descubrieron que los latidos de nuestro corazón no son sólo los latidos mecánicos de una bomba diligente, sino un lenguaje inteligente que influye de forma significativa en nuestra forma de percibir y reaccionar ante el mundo. Investigadores posteriores también descubrieron que los patrones de latidos rítmicos del corazón se transforman en impulsos neuronales que afectan directamente a la actividad eléctrica de los centros cerebrales superiores, los que intervienen en el procesamiento cognitivo y emocional.[08],[09],[10]

En los años setenta, las ideas de los Lacey se consideraban controvertidas. Sin embargo, incluso entonces, los pensadores con visión de futuro vislumbraron la profundidad y el alcance de estas implicaciones sobre el corazón. En 1977, el doctor Francis Waldrop, entonces director del Instituto Nacional de Salud Mental, afirmó en un artículo de revisión del trabajo de los Lacey que «a largo plazo, su investigación puede decirnos mucho sobre lo que hace de cada uno de nosotros una persona completa y puede sugerir técnicas que pueden devolver la salud a una persona angustiada».[11]

Uno de nuestros objetivos, al perseguir la solución HeartMath, era llevar el trabajo de los Lacey aún más lejos. Habían establecido la capacidad del corazón de (en efecto) «pensar por sí mismo» en determinadas circunstancias. Queríamos entender cómo el corazón formula su lógica e influye en el comportamiento.

¿Qué es la inteligencia?

Durante décadas, los investigadores han tratado de comprender la naturaleza de la inteligencia. Los primeros tests de CI se diseñaron a principios de este siglo para medir la inteligencia como capacidad cognitiva e intelecto, y nuestros sistemas escolares se orientaron a ayudar a las personas a desarrollar ambas capacidades. Como se descubrió que las puntuaciones del CI no aumentaban mucho entre el jardín de infancia y la edad adulta, independientemente de la educación que recibieran las personas, muchos expertos en CI argumentaron que la inteligencia es hereditaria y no puede cambiarse. Suscribían estimaciones muy diferentes sobre la heredabilidad de la inteligencia, que oscilaban entre el 40 y el 80 %.[12]

Posteriormente, en 1985, Howard Gardner publicó su investigación sobre las «inteligencias múltiples» en su libro Frames of Mind, que puso en tela de juicio nuestras suposiciones sobre la inteligencia. Gardner determinó que la inteligencia es mucho más que el mero intelecto. Sostenía que el sistema humano tiene muchos tipos de inteligencias independientes, como la lógico-matemática, la espacial, la musical, la corporal-cinestésica, la intrapersonal (que se ocupa del conocimiento de uno mismo) y la interpersonal (que se ocupa del conocimiento de los demás). Las investigaciones de Gardner hicieron que muchas personas reconsideraran la visión tradicional de la inteligencia como un constructo unidimensional y que pensaran de forma nueva en los factores que determinan el éxito personal, social y profesional.[13] Sus descubrimientos estimularon a los educadores a escribir nuevos planes de estudio para ayudar a los niños a aprender a través de su inteligencia dominante. Por ejemplo, a los niños con alta inteligencia corporal-cinestésica se les enseña matemáticas utilizando juegos y movimientos físicos para aumentar la capacidad de aprendizaje, la comprensión y la retención.

Más adelante, en la década de 1980, John Mayer, psicólogo de la Universidad de New Hampshire, y Peter Salovey, de Yale, formularon conjuntamente una nueva teoría de la «inteligencia emocional» que determina la calidad de nuestras relaciones intrapersonales e interpersonales. La definición de Mayer y Salovey de la inteligencia emocional incluye cinco ámbitos: conocer las propias emociones, gestionar las emociones, motivarse a uno mismo, reconocer las emociones en los demás y manejar las relaciones.[14] El desarrollo de la inteligencia emocional implica la autoconciencia de «tomar conciencia tanto de nuestro estado de ánimo como de nuestros pensamientos sobre nuestro estado de ánimo».

Reuven Bar-On, psicólogo clínico y profesor de medicina en la Facultad de Medicina de la Universidad de Tel Aviv, acuñó el término «cociente emocional» (o «CE») en 1985. Bar-On dedicó más de quince años de investigación a desarrollar una encuesta psicológica formal que pretende medir la inteligencia emocional de las personas. Basándose en sus investigaciones y resultados, Bar-On resumió las cualidades que contribuyen a la inteligencia emocional de la siguiente manera:

«Se cree que los individuos más emocionales son aquellos que son capaces de reconocer y expresar sus emociones, que poseen una autoestima positiva y son capaces de actualizar sus capacidades potenciales y llevar una vida bastante feliz; son capaces de entender la forma de sentir de los demás y son capaces de establecer y mantener relaciones interpersonales mutuamente satisfactorias y responsables sin llegar a depender de los demás; son generalmente optimistas, flexibles, realistas y tienen bastante éxito en la resolución de problemas y en el afrontamiento del estrés sin perder el control».[15]

En 1996 Daniel Goleman escribió su innovador libro Inteligencia emocional. Las exhaustivas investigaciones de Goleman confirmaron que el éxito en la vida se basa más en nuestra capacidad de gestionar nuestras emociones que en nuestras capacidades intelectuales y que la falta de éxito se debe la mayoría de las veces a nuestra mala gestión de las emociones. Su investigación ayuda a explicar por qué muchos individuos con un alto coeficiente intelectual fracasan en la vida mientras que otros con un coeficiente intelectual modesto obtienen resultados excepcionales. Según Goleman, la buena noticia sobre la inteligencia emocional es que, a diferencia del CI, puede desarrollarse y aumentar a lo largo de la vida.

En su libro, Goleman dice que el abecé de la inteligencia emocional implica «ser consciente de uno mismo, ver los vínculos entre los pensamientos, los sentimientos y las reacciones; saber si los pensamientos o los sentimientos rigen una decisión; ver las consecuencias de las opciones alternativas; y aplicar estos conocimientos a las elecciones».

Este nivel de percepción aguda es una tarea difícil para la mayoría de las personas. En nuestra acelerada vida actual, ¿cómo nos detenemos a averiguar todos estos sutiles factores? ¿Cómo podemos encontrar la inteligencia emocional en medio de una discusión o de una importante negociación comercial (una situación de alto riesgo en la que debemos tomar decisiones rápidamente)? ¿Y cómo podemos aumentar la inteligencia emocional en nuestra sociedad en general? «La cuestión», dice Goleman, «es cómo podemos aportar inteligencia a nuestras emociones, civismo a nuestras calles y afecto a nuestra vida en comunidad».

Cultivar la inteligencia del corazón

La respuesta está en cultivar la inteligencia del corazón. Nuestra teoría es que la inteligencia del corazón realmente transfiere la inteligencia a las emociones e infunde el poder de la gestión emocional. En otras palabras, la inteligencia del corazón es realmente la fuente de la inteligencia emocional. A partir de nuestra investigación en el Instituto HeartMath, hemos llegado a la conclusión de que la inteligencia y la intuición se intensifican cuando aprendemos a escuchar más profundamente a nuestro propio corazón. A través de aprender a descifrar los mensajes que recibimos de nuestro corazón, obtenemos la percepción aguda necesaria para gestionar eficazmente nuestras emociones en medio de las situaciones y desafíos de la vida. Cuanto más aprendamos a escuchar y seguir la inteligencia de nuestro corazón, más instruidas, equilibradas y coherentes serán nuestras emociones.

Sin la influencia orientadora del corazón, caemos fácilmente en emociones reactivas como la inseguridad, la ira, el miedo y la culpa, así como en otras reacciones y comportamientos que agotan la energía. Es esta falta de gestión emocional la que lleva la falta de civismo a nuestros hogares y calles y la falta de cuidado en nuestras interacciones con los demás, por no hablar de la aparición de enfermedades y la aceleración del envejecimiento.

Al principio de la investigación del Instituto, observamos que cuando las emociones negativas desequilibraban el sistema nervioso, creaban ritmos cardíacos que parecían irregulares y desordenados.[16] Era fácil ver que un estado crónico de desequilibrio del sistema nervioso y cardiovascular supondría un estrés para el corazón y otros órganos que podría desembocar en graves problemas de salud.

Las emociones positivas, por el contrario, aumentan el orden y el equilibrio en el sistema nervioso y producen ritmos cardíacos suaves y armoniosos. Pero estos ritmos armoniosos y coherentes no sólo reducen el estrés, sino que mejoran la capacidad de las personas para percibir con claridad el mundo que les rodea. Para poder seguir estudiando estos efectos positivos, enseñamos a nuestros sujetos de investigación técnicas que les permitían generar un estado de equilibrio y armonía interior a voluntad en el laboratorio.[17],[18] Estas técnicas constituyen el núcleo de la solución Heart­Math.

Las técnicas que aprenderás en este libro han sido probadas en cientos de personas de todos los ámbitos de la vida. Una vez que los ritmos cardíacos de estos sujetos de investigación entraron en equilibrio y armonía, descubrimos que informaron sistemáticamente de una mayor claridad mental e intuición. Cuando sus ritmos cardíacos cambiaron, ganaron un nuevo control sobre sus percepciones; y al ganar control sobre sus percepciones, fueron capaces de reducir el estrés y aumentar su efectividad.

Al seguir practicando estas técnicas en su vida diaria, manifestaron una mayor creatividad, una mejor comunicación con los demás y una experiencia emocional más rica de las texturas de la vida. También descubrieron que, en este estado más equilibrado y coherente, su percepción de los problemas o las situaciones difíciles a menudo se ampliaba lo suficiente como para que surgieran nuevas perspectivas y soluciones.

Después de que los científicos del Instituto de HeartMath empezaran a obtener resultados consistentes en el laboratorio, extendieron sus experimentos al lugar de trabajo. Se pidió a los sujetos de estos nuevos estudios que aplicaran las técnicas de la solución HeartMath durante situaciones de estrés en el trabajo. Los resultados mostraron que estos sujetos eran capaces de generar los mismos ritmos cardíacos armoniosos y los mismos cambios en el equilibrio del sistema nervioso en el lugar de trabajo como lo habían hecho otros sujetos en el laboratorio.

Los resultados a largo plazo fueron aún más alentadores. A medida que los participantes en el lugar de trabajo practicaban la activación de los ritmos cardíacos equilibrados de forma constante en su vida diaria, empezaron a reportar beneficios que iban más allá de nuestras expectativas. Manifestaron una mayor capacidad para mantener una perspectiva positiva, equilibrar sus emociones y acceder a un flujo intuitivo día a día, incluso en medio de los desafíos.

Su capacidad para mantener estos cambios era importante, ya que sugería que los participantes eran capaces de reeducar sus sistemas para operar en un estado de mayor armonía, física, mental y emocional.

Las herramientas de la solución HeartMath habían permitido a estos sujetos de investigación experimentar emociones positivas a voluntad. Sin embargo, incluso más allá de eso, habían cambiado el tenor de las vidas de los participantes al permitir una experiencia consistente de emociones positivas. En lugar de reaccionar constantemente a las circunstancias, estas personas recibieron la ayuda de la inteligencia cardíaca para dar un sentido coherente a sus vidas.

A medida que la ciencia sigue descubriendo cómo las personas pueden aprovechar y dirigir el poder coherente del corazón, ofrece una enorme esperanza de que la sociedad pueda pasar del desorden y el caos a una nueva era de coherencia y calidad de vida para todos.

¿Cómo funciona la inteligencia del corazón?

A lo largo de este libro presentaremos estudios de investigación que ayudan a explicar cómo y por qué funciona la inteligencia del corazón. En el laboratorio, los científicos del Instituto han descubierto que cuando los sujetos se concentran en el área del corazón y activan un sentimiento central del mismo, como el amor, el aprecio o el interés por los demás, este enfoque cambia inmediatamente sus ritmos cardíacos. Cuando los ritmos se vuelven más coherentes, se inicia una cascada de acontecimientos neuronales y bioquímicos que afectan prácticamente a todos los órganos del cuerpo.

Los sentimientos básicos del corazón afectan a las dos ramas del sistema nervioso autónomo: reducen la actividad del sistema nervioso simpático (esa rama del sistema que acelera el ritmo cardíaco, contrae los vasos sanguíneos y estimula la liberación de las hormonas del estrés) y aumentan la actividad del sistema nervioso parasimpático (la rama del sistema que reduce el ritmo cardíaco y relaja los sistemas internos del cuerpo), aumentando así su efectividad. Además, se mejora el equilibrio entre estas dos ramas del sistema nervioso para que trabajen juntas con mayor eficacia. Esta colaboración se traduce en una disminución de la fricción y el desgaste de los nervios y los órganos internos.

Las emociones positivas, como la felicidad, el aprecio, la compasión, la atención y el amor, no sólo cambian los patrones de actividad del sistema nervioso, sino que también reducen la producción de cortisol, la hormona del estrés. Dado que la misma hormona precursora se utiliza en la fabricación tanto del cortisol como de la hormona antienvejecimiento DHEA, cuando se reduce el cortisol aumenta la producción de DHEA. Se sabe que esta poderosa hormona tiene efectos protectores y regenerativos en muchos de los sistemas del cuerpo, y se cree que contrarresta muchos de los efectos del envejecimiento.[19]

Se ha demostrado que experimentar el cuidado y la compasión aumenta los niveles de IgA, un importante anticuerpo secretor que es la primera línea de defensa del sistema inmunitario.[20] El aumento de los niveles de IgA nos hace más resistentes a las infecciones y enfermedades. Numerosos estudios han revelado que sentirse querido y atendido, junto con cuidar de los que nos rodean, desempeña en realidad un papel más importante en el aumento de nuestra salud y longevidad que factores físicos como la edad, la presión arterial, el colesterol o el tabaquismo.[21],[22],[23],[24],[25]

Dado que se ha demostrado que el acto de suscitar la inteligencia del corazón facilita el funcionamiento del cerebro, ajusta el equilibrio del sistema nervioso autónomo, reduce la presión arterial y aumenta las hormonas que alivian el estrés, así como las respuestas inmunitarias, no debería sorprendernos que nuestro cuerpo experimente una clara sensación de bienestar a nivel celular (una sensación que nosotros mismos podemos inducir). Nos sentimos mejor mental y emocionalmente como resultado de la inteligencia del corazón y, a la larga, esa sensación se traduce en salud física. La gran noticia es que estos efectos son alcanzables para todos y cada uno de nosotros.

Hemos podido medir el impacto de la activación de la inteligencia del corazón en empleados de grandes empresas como Motorola, Royal Dutch Shell, el IRS, el Departamento de Justicia de California y el Sistema de Jubilación de los Empleados Públicos de California (CalPERS). Tras varias semanas aprendiendo a acceder a la inteligencia del corazón, estos empleados experimentaron una reducción de muchos de los síntomas habituales del estrés, como aceleración del ritmo cardíaco, insomnio, fatiga, tensión, indigestión y dolores corporales. En un estudio corporativo, la presión arterial de los hipertensos se redujo a niveles normales en sólo seis meses, sin ayuda de medicamentos.[26]

Nuestros estudios documentan mejoras en el estado clínico de personas con diversas enfermedades y trastornos, como arritmia, prolapso de la válvula mitral, fatiga, trastorno autoinmune, ago­tamiento autonómico, ansiedad, depresión y trastorno de estrés postraumático.[27],[28] En individuos sanos, se han medido cambios positivos significativos en el equilibrio hormonal en tan sólo un mes.

Para conseguir estos resultados, guiamos a las personas a través de un proceso que les enseña a acceder al corazón. En el entorno de la formación, personalizamos ese proceso, introduciendo las herramientas y técnicas adecuadas para adaptarse a necesidades específicas. En este libro nos referimos a una serie de conceptos, herramientas y técnicas utilizadas para activar la inteligencia del corazón como la solución HeartMath. Las siguientes diez herramientas y técnicas clave rigen la solución HeartMath:

1. Reconoce tu inteligencia del corazón y su importancia para tomar decisiones grandes y pequeñas

En primer lugar, debemos comprender mejor el papel que desempeña el corazón en la salud, la percepción y el bienestar general. Desarrollar un nuevo respeto por la importancia del corazón y comprender la significativa influencia que tiene sobre el resto del cuerpo sienta las bases para entender cómo y por qué funcionan las herramientas y técnicas de HeartMath.

Las pruebas científicas compartidas en estos capítulos también contribuyen a esa base, mostrando cómo el corazón se comunica con el resto del cuerpo y cómo se intercambia la información entre el corazón y el cerebro. A medida que vayas comprendiendo la importancia de este intercambio de información, también te darás cuenta de por qué son importantes los valores y las cualidades fundamentales que desde hace tiempo se asocian al corazón.

Esta primera parte del proceso de aprendizaje también implica discernir la diferencia entre la cabeza y el corazón y observar lo diferente que percibimos el mundo que nos rodea cuando estamos en contacto con la inteligencia del corazón. La cabeza (es decir, el cerebro o la mente) funciona de una manera lineal y lógica que nos sirve en muchas situaciones pero nos limita en otras. A veces necesitamos algo más que el análisis y la lógica para resolver un problema o desentrañar una cuestión emocional compleja. La inteligencia del corazón proporciona un conocimiento intuitivo y directo que es un aspecto esencial de nuestra inteligencia general. Cuando la inteligencia del corazón está involucrada, nuestra conciencia se expande más allá del pensamiento lineal y lógico. Como resultado, nuestra perspectiva se vuelve más flexible, creativa y completa.

Por ejemplo, cuando dos personas enamoradas salen a pasear por el parque y les sorprende un chaparrón, la lluvia no es gran cosa: es sólo lluvia; se mojan y se secan. La lluvia puede resultar incluso divertida. Como los enamorados están conectados por el corazón, les resulta fácil aceptar este acontecimiento espontáneo con espíritu lúdico.

Pero si la misma pareja está discutiendo, se siente frustrada y desconectada desde el corazón, su actitud cuando empieza a llover es muy diferente. En lugar de ser intrascendente, la lluvia, vista desde la mente, resulta molesta y es un aliciente más para su frustración.

En este ejemplo hay una clara diferencia en la percepción de la lluvia por parte de la pareja. Vista desde el corazón, la lluvia es un acontecimiento natural y espontáneo. Visto desde la cabeza, es un problema frustrante. Cuando la inteligencia del corazón está involucrada, vemos sin estrés soluciones a los problemas.