Lácteos y trigo - Néstor Palmetti - E-Book

Lácteos y trigo E-Book

Néstor Palmetti

0,0

Beschreibung

Es conocido el efecto negativo de la proteína cárnica, sobre todo en exceso y de origen industrial (estabulación, jaulas, piscicultura), tanto en la función intestinal como en el ensuciamiento corporal. Referirse al tema es tan redundante como hablar del cigarrillo; todos sabemos sobradamente lo que significa y cada uno conoce bien a lo que se expone con su consumo. Sin embargo hay otros productos agrícolas que gozan de "buena prensa" y tienen imagen saludable, cuando en realidad merecen ser expuestos como principales responsables del silencioso ensuciamiento cotidiano. Sobre todo porque los consumimos pensando que forman parte de una "dieta sana" y en realidad son causa de nuestros principales problemas crónicos y degenerativos.

Sie lesen das E-Book in den Legimi-Apps auf:

Android
iOS
von Legimi
zertifizierten E-Readern
Kindle™-E-Readern
(für ausgewählte Pakete)

Seitenzahl: 144

Veröffentlichungsjahr: 2022

Das E-Book (TTS) können Sie hören im Abo „Legimi Premium” in Legimi-Apps auf:

Android
iOS
Bewertungen
0,0
0
0
0
0
0
Mehr Informationen
Mehr Informationen
Legimi prüft nicht, ob Rezensionen von Nutzern stammen, die den betreffenden Titel tatsächlich gekauft oder gelesen/gehört haben. Wir entfernen aber gefälschte Rezensionen.



LÁCTEOS Y TRIGO

Sociedad ensuciante y enfermante

Problemas individuales y comunes

Palmetti, Néstor Rene

Lácteos y trigo / Néstor Rene Palmetti. - Segunda ed. - Villa de Las Rosas: Néstor Rene Palmetti, 2022.

Libro digital, EPUB

Archivo Digital: online

ISBN 978-987-88-6930-8

1. Alimentación Natural. I. Título.

CDD 641.37

Esta publicación está basada en experiencias, investigaciones y observaciones personales del autor, que no es médico. La intención de la obra es informar, no debiéndosela considerar sustituto de las opiniones de los profesionales del arte de curar, a quienes el lector deberá siempre consultar a propósito de cuestiones relacionadas con su salud y ante síntomas que lo ameriten. El autor declina expresamente toda responsabilidad ante cualquier efecto perjudicial para la salud que derive del uso o aplicación de la información aquí contenida.

Lácteos y trigo- Segunda edición

Autor: Néstor Palmetti

ISBN 978-987-88-6930-8

© 2022 Néstor Palmetti (5885 Villa de Las Rosas, Córdoba).

Edición de autor. Libro de edición argentina.

Queda hecho el depósito que establece la Ley 11.723.

Para solicitar aclaraciones:

Néstor Palmetti

Técnico en Dietética y Nutrición Natural

Director del Espacio Depurativo

5885 Villa de Las Rosas - Traslasierra (Córdoba)

Tel (03544) 494.871 - 483.552

[email protected]

www.nestorpalmetti.com

Índice

INTRODUCCION

CAPITULO 1 PROBLEMAS DE LOS LÁCTEOS

GRASA ATEROGÉNICA Y NADA SALUDABLE

OXICOLESTEROL: EL VERDADERO VILLANO

EL PELIGROSO FACTOR XO

PROTEÍNA MUCÓGENA Y ALERGÉNICA

OPIÁCEOS ADICTIVOS Y CONSTIPANTES

LAS MALAS COMPAÑÍAS

DIFERENCIA DE ESPECIES

DESORDEN DEL CALCIO

GENERACIÓN DE OSTEOPOROSIS

APORTE DE ANTIBIÓTICOS

PERMEABILIDAD INTESTINAL

FACTOR DE CRECIMIENTO

HORMONAS SINTÉTICAS

LACTOSA INDIGESTA

EXCESO DE VITAMINA D

Y ESTO NO ES TODO…

CAPITULO 2 PROBLEMAS DEL TRIGO

PROTEÍNA MUCÓGENA Y ALERGÉNICA

OPIÁCEOS ADICTIVOS Y CONSTIPANTES

LAS MALAS COMPAÑÍAS

LA MANIPULACIÓN AGRÍCOLA

EL PROCESAMIENTO INADECUADO

AUSENCIA DE TRANSFORMACIONES BIOLÓGICAS

El reverso de la moneda: pan germinado

ALMIDONES: INSOSPECHADO PELIGRO BLANCO

El almidón como nutriente humano

La vía metabólica del almidón

Los problemas del almidón crudo

Los problemas del almidón muy cocido

CAPITULO 3 PROBLEMAS COMUNES

PROTEÍNAS ALERGÉNICAS Y MUCÓGENAS

La caseína vacuna

El gluten del trigo

Diabetes, celiaquía, alergias…

LA MORFINA COTIDIANA: ZOMBIS Y ADICTOS

El problema de los opiáceos

Los “adictivos” alimentarios

Los opiáceos internos

LAS MALAS COMPAÑÍAS

LAS NUEVAS EVIDENCIAS

CONCLUSION: EXPERIMENTAR PARA CREER

APÉNDICE

EL CASO PLANT: CÁNCER Y PRODUCTOS LÁCTEOS

LA LECHE ENVEJECE Y AUMENTA LA MORTALIDAD

ENFERMEDADES RELACIONADAS AL CONSUMO DE LECHE

CALCIO Y OSTEOPOROSIS: MITOS Y VERDADES

NUEVOS LIBROS QUE ADVIERTEN SOBRE EL TRIGO

BIBLIOGRAFIA CONSULTADA

ACERCA DEL AUTOR

INTRODUCCION

Es conocido el efecto negativo de la proteína cárnica, sobre todo en exceso y de origen industrial (estabulación, jaulas, piscicultura), tanto en la función intestinal como en el ensuciamiento corporal. Referirse al tema es tan redundante como hablar del cigarrillo; todos sabemos sobradamente lo que significa y cada uno conoce bien a lo que se expone con su consumo.

Sin embargo hay otros productos agrícolas que gozan de “buena prensa” y tienen imagen saludable, cuando en realidad merecen ser expuestos como principales responsables del silencioso ensuciamiento cotidiano. Sobre todo porque los consumimos pensando que forman parte de una “dieta sana” y en realidad son causa de nuestros principales problemas crónicos y degenerativos.

Nos estamos refiriendo a dos alimentos populares como lácteos y trigo. Muy pocos se cuestionan el consumo de estos alimentos, asociados psicológicamente a la esencia de la vida. Es más, mucha gente suele preguntarse ¿por qué nuestros abuelos consumían leche y trigo sin tener problemas?

La respuesta es sencilla. Primero, no recibían alimentos con tanto procesamiento industrial y tanta artificialización. Segundo, no ingerían tanto volumen como nosotros. Tercero, estos eran sus únicos problemas alimentarios significativos, en un contexto general mucho más puro y saludable (tenían el “vaso vacío”). Cuarto, “quemaban” y “sudaban” mucho más que nosotros. Y quinto: ¿No tenían problemas? ¿Llegaban a 140 años en perfecto estado de salud?

Otra aclaración. Ninguno de los aspectos a los cuales pasaremos revista resultaría tan grave en sí mismo, si no fuese por la sumatoria de problemas y el volumen de consumo que realizamos. ¿Qué queremos decir con esto? Que nadie se va a “morir” por comer una pizza un fin de semana, en un festivo encuentro de amigos. El problema es la cotidianeidad, la rigurosidad, la sumatoria y la abundancia de nuestra ingesta. Las publicidades nos incitan a ello. Y por eso el colapso.

Una consideración no menos importante: estos alimentos no aportan nutrientes “esenciales” a la vida. Es más, muchas etnias y civilizaciones nunca los utilizaron, sin por ello quedar expuestos a carencias o debilidades. No hay ningún nutriente necesario y útil a la función corporal, que no sea apropiadamente satisfecho por otros alimentos fisiológicos como semillas, frutas, verduras y algunos derivados marinos (sal, algas). Entonces ¿por qué jugar con fuego?

Además de compartir problemas comunes y tener inconvenientes particulares, estos dos alimentos básicos de la actual despensa hogareña, poseen características que explican el porqué de su prepotente irrupción como componentes “estrella” de la dieta moderna. Más allá de sabores, texturas y practicidad de uso, no podemos descartar como principal artífice de su masificación, la componente adictiva. La comprobada presencia de sustancias opiáceas en ambos alimentos, que detallaremos a continuación y que fundamentan recientes publicaciones resumidas en el Apéndice, debe ser tenida en cuenta como causal de su preferencia globalizada.

Néstor PalmettiTécnico en Dietética y Nutrición Natural Director del Espacio Depurativo www.espaciodepurativo.com.ar

CAPITULO 1PROBLEMAS DE LOS LÁCTEOS

Grasa aterogénica y nada saludable

Oxicolesterol: el verdadero villano

El peligroso factor XO

Proteína mucógena y reactiva

Opiáceos adictivos y constipantes

Las malas compañías

Diferencia de especies

Desorden del calcio

Generación de osteoporosis

Aporte de antibióticos

Permeabilidad intestinal

Factor de crecimiento

Hormonas sintéticas

Lactosa indigesta

Exceso de vitamina D

Y esto no es todo

Muchas investigaciones, procedentes de distintos lugares del mundo1, están confirmando los mecanismos por los cuales los productos lácteos generan graves problemas de salud. Algo que sabían chinos, polinesios, incas o africanos, quienes no consumían leche y no por ello dejaron de ser antiguas y longevas civilizaciones.

Los principales problemas de los lácteos modernos se resumen en el gran volumen de consumo diario y la manipulación industrial. Estas dos cuestiones no hacen más que potenciar losproblemas intrínsecos de la leche de vaca en relación al organismo humano. Dado que la leche de la vaca está destinada al desarrollo del ternero, la naturaleza la ha dotado de un determinado equilibrio de nutrientes y una serie de principios activos que poco tienen que ver con nuestra fisiología y nuestras necesidades biológicas.

En el siglo XX aparece el moderno proceso de crianza industrial estabulada y el procesamientoa gran escala, que incorporan otros factores nocivos para la salud. La practicidad de utilización y el precio accesible, han convertido al lácteo vacuno en un producto de altísimo consumo; y por ello vamos sufriendo sus consecuencias, casi sin darnos cuenta y creyendo hacer algo bueno por la salud.

A continuación abordaremos resumidamente los principales problemas derivados del moderno atiborramiento de lácteos. En primer lugar nos ocuparemos de los serios inconvenientes causados por la grasa láctea, los cuales no se resuelven consumiendo productos descremados, como popularmente se cree. Posteriormente pasaremos revista a una serie de perjuicios inherentes a la secreción láctea vacuna y a su procesamiento industrial.

GRASA ATEROGÉNICA Y NADA SALUDABLE

La materia grasa presente en la secreción láctea vacuna resulta abundante (35g por litro) y principalmente saturada (54% son ácidos grasos saturados). Dichos ácidos grasos, predominantes en los animales terrestres y escasos en los vegetales, son aterogénicos (precursores de ateromas) por su estructura molecular con mayor tendencia a agregarse y coagularse. Entre los ácidos grasos lácteos, hay gran proporción del araquidónico, precursor de eicosanoides inconvenientes2. El exceso de estos compuestos en sangre está relacionado a daños del sistema circulatorio, sobre todo a nivel de arterias coronarias y cerebrales, pudiendo conducir a infarto de miocardio, deterioro de las funciones cerebrales, daños renales, intestinales y en las extremidades. Muchos consumidores atentos a la salud evitan, por ejemplo, el uso de manteca por considerarla grasa, pero en cambio consumen quesos, los cuales llegan al 35% de su peso en grasas y más de la mitad son saturadas.

Otro detalle poco conocido de la grasa láctea, es el dudoso privilegio de ser la única fuente natural de grasas “trans”. Como consecuencia de la transformación bacteriana de ácidos grasos insaturados en el sistema digestivo de los rumiantes, se produce un proceso de hidrogenación natural que arroja valores del orden del 3% de grasas trans en la leche.

Otra confusión la genera la creciente oferta de lácteos descremados o “dietéticos”, que en muchos casos apenas disminuyen un 25% su contenido graso, con lo cual siguen aportando, en el caso de los quesos, más de 200g de grasa por kilo. Como estos productos “lights” se anuncian “saludables”, se los suele consumir en mayor cantidad (“total es sano”) y generalmente se termina ingiriendo igual o mayor cantidad de grasas, e indefectiblemente más cantidad de proteínas bovinas, que veremos resultan aún más perjudiciales que las grasas. En los casos de productos industriales “0% grasa”, el problema es también serio: al no detectarse grasa en la boca, no se produce la activación del flujo biliar, necesario para la digestión de grasas y proteínas, y por tanto digerimos peor las proteínas, que así generan putrefacción intestinal.

Un problema que genera la grasa láctea vacuna, en combinación con péptidos opiáceos similares a la morfina, es el enlentecimiento del tránsito intestinal, causando estreñimiento y otros problemas mayores. Al ser vehículo de toxinas liposolubles (muchas de efecto cancerígeno), la grasa saturada permite que dichas sustancias tengan tiempo de actuar en los intestinos, reabsorberse y afectar otras zonas del cuerpo. Esto se relaciona con el cáncer, principalmente de colon, y con afecciones hepáticas. El hígado capta las toxinas absorbidas por el estreñimiento e intenta neutralizarlas, lo cual provoca cefaleas, contracturas cervicales, nauseas, irritabilidad, cólicos, hipertensión...

Otro inconveniente de la grasa láctea es su capacidad de almacenar, concentrar y distribuir toxinas ambientales presentes en el proceso de cría vacuna. Micotoxinas (aspergillus flavus), pesticidas (acaricidas, nematicidas, fungicidas, rodenticidas), herbicidas, fertilizantes y otros agroquímicos (dieldrin, lindano, metoxiclor, malathion, aldrín, ddt), dioxinas, metales (hierro, cobre, plomo, cadmio, cinc), plásticos (bisfenol), antibióticos, detergentes y desinfectantes (formol, ácido bórico, ácido benzoico, bicromato potásico), usados en los forrajes, en la cría y en el procesamiento, aparecen luego en la grasa de la leche. Hace unos años un estudio estadounidense mostraba que el 90% de los pesticidas organoclorados que ingería diariamente un ciudadano americano no prevenía del consumo de alimentos vegetales tratados, sino de alimentos de origen animal que los concentraban en su grasa.

OXICOLESTEROL: EL VERDADERO VILLANO

No podemos olvidar que la leche vacuna aporta abundante colesterol; en la ingesta de un estadounidense medio significan 161 mg diarios (equivalente a 53 fetas de tocino). Esto no sería un problema en un organismo en condiciones de evacuar sus excedentes… y si ese colesterol no estuviese oxidado. Esta “pequeña diferencia” (la oxidación) se genera cuando el colesterol toma contacto con el aire, cosa que ocurre en el proceso de deshidratación, para producir leche en polvo.

La moderna usina láctea convierte a la leche fluida en polvo, para poder manejar la estacionalidad de la oferta y por conveniencia de los procesos productivos. Actualmente la gran industria se pone a reparo de las fluctuaciones estacionales de producción, deshidratando la leche fresca, para luego rehidratarla cuando hay demanda. Además, para el procesamiento alimentario en general, es mucho más eficiente y práctico el manejo de la leche en polvo.

Un involuntario artilugio usado por los científicos en las experimentaciones animales (buscaban demostrar la relación entre colesterol elevado e infarto), ha puesto al descubierto un verdadero problema para la salud cardiovascular: el oxicolesterol, molécula reactiva que daña las paredes arteriales. Los experimentos no se realizaban con colesterol puro, sino oxidado; esa pequeña diferencia resultó de fundamental importancia.

Mientras el colesterol puro no consigue generar las típicas lesiones arteriales, el colesterol expuesto al aire produce el daño inicial en las arterias, que lleva a la arteriosclerosis y al infarto de miocardio, tanto en animales como en humanos.

Hay suficiente evidencia que el oxicolesterol pasa inalterado a la sangre y así llega a todas las células del organismo, encontrándoselo luego en las arterias y el hígado. Estas moléculas reactivas y peligrosas para el organismo, intentan ser capturadas por glóbulos blancos (macrófagos) que las fagocitan y así se convierten en células “gordas”, que tienden a “pegarse” a las paredes arteriales. Para que esta adhesión se produzca, debe existir siempre una lesión o inflamación que “frene” y aglutine dichas células.

El profesor Fred Kummerow de la Universidad de Illinois (EEUU) considera al oxicolesterol como una de las ideas más importantes para comprender el desarrollo de la arteriosclerosis. ¿Por qué? Por dos motivos: uno es la natural abundancia de oxígeno en las arterias, combinada con carencias de los protectores antioxidantes. El otro tiene que ver con la gran exposición humana al oxicolesterol alimentario. Los modernos procesos industriales de los alimentos masivos, generan este agente agresivo por doquier.

Hoy en día las industrias hacen gran uso de huevo en polvo y leche en polvo. Ambos productos se deshidratan mediante el uso de flujos (chorros) de aire (oxígeno). Además de permitir que las usinas lácteas manejen la disponibilidad y los procesos productivos a voluntad, el huevo y la leche deshidratados son mássencillos de manipular y más económicos en la gestión fabril. Ciertos procesos industriales, como el rallado de queso, también transforman el colesterol allí presente en oxicolesterol, por simple contacto con el aire.

La mayoría de los productos industriales, como flanes en polvo, comidas para microondas, mayonesas, pastas, galletitas, golosinas, chocolates, fórmulas para bebés o cremas heladas, contienen huevo o leche en polvo. El contenido de oxicolesterol detectado en estos productos suele estar por encima de los valores que causan lesiones arterioscleróticas en experimentos animales.

EL PELIGROSO FACTOR XO

La leche vacuna posee la enzima XO (xantino oxidasa) que para humanos no sería biológicamente activa, pues la degradan los jugos gástricos estomacales. Sin embargo, el proceso industrial de homogenización encapsula dicha enzima en grasa, con lo cual queda “protegida” de la degradación estomacal y logra llegar intacta al flujo sanguíneo.

En la sangre, la XO desencadena una reacción agresiva sobre las paredes arteriales y el tejido cardiaco, provocando lesiones que el organismo intenta reparar mediante el depósito de las típicas placas de ateroma, que a su vez comienzan a obstruir las arterias. Este fenómeno se observa ya en niños, fuertes consumidores de productos elaborados con leche homogeneizada.

Como vemos, a los problemas propios de la grasa saturada, en el caso de la leche vacuna debemos adicionar el problema generado por un proceso básico de la industria láctea: la homogenización. El procedimiento consiste en centrifugar la leche para que la grasa se subdivida en pequeñas partículas, evitando la separación de la crema y el suero. Las moléculas grasas quedan encerradas en diminutas partículas (liposomas), que también incluyen a las enzimas XO (xantino oxidasa), protegiéndolas de la digestión gástrica. Las enzimas XO cumplen funciones útiles (degradan las purinas en ácido úrico), pero al entrar fácilmente al torrente sanguíneo, generan problemas.

Según el Dr. Kurtoster3, la enzima XO biológicamente activa es más importante y decisiva en la generación de arteriosclerosis, que colesterol, triglicéridos y tabaco. En la leche, como sale de la vaca, el factor XO no es biológicamente activo porque se degrada en el estómago mediante los jugos gástricos. El problema es la “protección” que generan los liposomas producidos en la homogenización, que la dejan llegar intacta a la sangre.

El Dr. Jorge Esteves afirma: “Está demostrado que la XO se deposita en las capas superficiales internas de las paredes arteriales y del mismo corazón, atacando el tejido cardiaco y produciendo la liberación desuperóxido(radical libre de oxígeno), un producto muy tóxico para las células que constituyen la zona interna de las arterias. Donde se acumula XO, esa zona arterialqueda literalmente carcomida. Luego esta zona empieza aendurecersepor el depósito de minerales y a continuación se depositan colesterol, triglicéridos y plaquetas, conformando las típicas placas de ateroma que vanobstruyendolas arterias de cualquier parte del cuerpo.4Enniños de corta edadya se verifica también unaincipiente arteriosclerosiscomprobada en diferentes estudios, que encuentra una lógica explicación en la cantidad y variedad de productos elaborados en base a leche homogeneizada (yogures, helados, postres, chocolatadas, etc) que padres y pediatras incitan a consumir cotidianamente”. La vitamina D, componente natural y aditivado a la leche, genera estimulación de este factor XO.

PROTEÍNA MUCÓGENA Y ALERGÉNICA

La caseína (82% de la proteína del lácteo vacuno) es generadora de mucosidad y reacciones alérgicas. El tema será ampliado luego, para analizarlo junto al trigo, dado que ambos alimentos comparten este tipo de proteína formadora de mucosidad y generadora de respuesta inmunológica.

OPIÁCEOS ADICTIVOS Y CONSTIPANTES

Péptidos similares a la morfina, presentes naturalmente en cualquier secreción láctea de mamíferos, nos generan dependencia y estreñimiento a través del consumo cotidiano. El tema lo ampliaremos luego para analizarlo junto al trigo, alimento también dotado naturalmente de este tipo de opiáceos.

LAS MALAS COMPAÑÍAS

Decenas de componentes tóxicos e insanos suelen acompañar a la leche vacuna en los productos que consumimos cotidianamente, debido a las necesidades industriales y comerciales. Otro tema que analizaremos junto al trigo, por compartir ambos alimentos este tipo de acompañantes tan poco saludables.

DIFERENCIA DE ESPECIES

La leche materna es un fluido fácil de digerir, de composición variable en función al desarrollo del bebé, rica en azúcares (50 variedades de glúcidos), ácidos grasos (mono y poliinsaturados esenciales), vitaminas (5 veces más A, E y C que la vacuna), aminoácidos libres, oligoelementos asimilables, enzimas, sustancias inmunoestimulantes y anticuerpos (IgA).

La leche de vaca es 3 veces más proteica (el 82% es caseína), su grasa es 70% saturada, posee abundante factor de crecimiento (IGF1) y minerales