Los parásitos - Néstor Palmetti - E-Book

Los parásitos E-Book

Néstor Palmetti

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Beschreibung

El tema abordado en este cuaderno es el de las parasitosis, factor subyacente a toda patología crónica-degenerativa. Gran cantidad de personas pierden tiempo, dinero y esfuerzo en combatir sus síntomas, dejando de lado el abordaje desparasitante. Pero tampoco debemos caer en una paranoia aséptica. Ellos son parte de un microbioma complejo que se auto-regula, siempre y cuando haya orden interno. Cuando se desarrollan los "malos" es porque el desorden interno lo ha permitido. Por tanto, mas que "matar" bichos, hay que generar un ambiente de orden que los repela. El problema es cuando nos "distraemos" del verdadero objetivo, tapamos síntomas, perdemos tiempo y vamos agravando un desorden que luego "explotará" bajo otro rótulo.

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Seitenzahl: 111

Veröffentlichungsjahr: 2022

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Los parásitos

Causa profunda de los síntomas

Inevitables compañeros de ruta

Parásitos y control mental

El abordaje desparasitante

Cómo resolver el desorden

El proceso depurativo

Palmetti, Néstor Rene

Los parásitos / Néstor Rene Palmetti. - 2a ed. - Villa de Las Rosas: Néstor Rene Palmetti, 2022.

Libro digital, EPUB

Archivo Digital: online

ISBN 978-987-88-7057-1

1. Alimentación Natural. I. Título.

CDD 616.96

Esta publicación está basada en experiencias, investigaciones y observaciones personales del autor, que no es médico. La intención de la obra es informar, no debiéndosela considerar sustituto de las opiniones de los profesionales del arte de curar, a quienes el lector deberá siempre consultar a propósito de cuestiones relacionadas con su salud y ante síntomas que lo ameriten. El autor declina expresamente toda responsabilidad ante cualquier efecto perjudicial para la salud que derive del uso o aplicación de la información aquí contenida.

Los parásitos- Segunda edición

Autor: Néstor Palmetti

ISBN978-987-88-7057-1

© 2022 Néstor Palmetti (5885 Villa de Las Rosas, Córdoba).

Edición de autor. Libro de edición argentina.

Queda hecho el depósito que establece la Ley 11.723.

Para solicitar aclaraciones:

Néstor Palmetti

Técnico en Dietética y Nutrición Natural

Director del Espacio Depurativo

5885 Villa de Las Rosas - Traslasierra (Córdoba)

Tel (03544) 494.871 - 483.552

[email protected]

www.nestorpalmetti.com

Índice

PREFACIO

INTRODUCCION

INEVITABLES COMPAÑEROS DE RUTA

COMO NOS LLEGAN?

DAÑOS QUE GENERAN

LA TOXEMIA PARASITARIA

DEFENSA ORGANICA

MANIFESTACIONES DEL DAÑO

SIGNOS Y SÍNTOMAS DE PARASITOSIS

MÉTODOS DE CONTROL

TESTIMONIOS SIGNIFICATIVOS

PARASITOS Y CONTROL MENTAL

SÍNTOMAS CAUSADOS POR PARÁSITOS

ELLOS INVENTARON EL CONTROL MENTAL

PARASITOS Y PROPOLEO

EL ABORDAJE DESPARASITANTE

PROPOLEO

PLATA COLOIDAL

TINTURAS VEGETALES

MORINGA

ARCILLA

DESPENSA ANTIPARASITARIA

BIOFRECUENCIAS: EL ZAPPER

CÓMO RESOLVER EL DESORDEN

LA CAUSA PROFUNDA

¿CÓMO EMPEZAR?

EL PROCESO DEPURATIVO

LIMPIAR Y NO ENSUCIAR

EL COLAPSO INTESTINAL

EL LAVAJE COLONICO

EL COLAPSO HEPATICO

HÍGADO Y EMOCIONES

LOS CÁLCULOS INTRAHEPÁTICOS

LA LIMPIEZA HEPATICA PROFUNDA

EL NECESARIO DESPARASITADO

CÓMO “NO ENSUCIAR”: ALIMENTACIÓN FISIOLOGICA

LOS ALIMENTOS ENSUCIANTES

LOS ALIMENTOS DEPURATIVOS

Los grupos esenciales

Los grupos complementarios

ACERCA DEL AUTOR

PREFACIO

Con este segundoCuaderno Depurativoproseguimos con la serie de publicaciones destinadas a aportar claridad sobre temas muy consultados, que justamente despiertan la atención de mucha gente afectada. Víctimas del condicionamiento a pensar siempre en términos de síntomas, tendemos a enfocarnos en dichas señales, sin advertir que generalmente la causa profunda del problema pasa por otro lado.

Estas publicaciones monográficas, breves y concisas, recopilan saberes de variadas procedencias y noticias relacionadas que aparecen en los medios de comunicación. La idea es que las personas adviertan que hayotras cuestiones a consideraryotro enfoque posible. Cuando uno enfoca sus energías en resolver la causa profunda, el síntoma remite por natural y fisio-lógica consecuencia. Si nos empeñamos en manipular síntomas, es inevitable quedar siempre “chapaleando en el barro” del desorden biológico que impide nuestra plenitud física y mental.

El tema abordado en este cuaderno es el de lasparasitosis, factor subyacente a toda patología crónica-degenerativa. Gran cantidad de personas pierden tiempo, dinero y esfuerzo en combatir sus síntomas, dejando de lado el abordaje desparasitante. Pero tampoco debemos caer en una paranoia aséptica. Ellos son parte de un microbioma complejo que se auto-regula, siempre y cuando haya orden interno. Cuando se desarrollan los “malos” es porque el desorden interno lo ha permitido. Por tanto, mas que “matar” bichos, hay que generar un ambiente de orden que los repela. El problema es cuando nos “distraemos” del verdadero objetivo, tapamos síntomas, perdemos tiempo y vamos agravando un desorden que luego “explotará” bajo otro rótulo.

En los próximosCuadernos Depurativosiremos abordando otras problemáticas. Las cuestiones tumorales, prostáticas, menopáusicas, tiroideas, nerviosas, reproductivas, intestinales, hepáticas, renales… En síntesis, un aporte al autoconocimiento y al cultivo de una mejor calidad de vida.

Néstor Palmetti Técnico en Dietética y Nutrición Natural Director del Espacio Depurativo

INTRODUCCION

Todo tejido viviente puede ser ocupado por un parásito; por ende, todo ser vivo está sujeto a su presencia. Es imposible concebir un organismo sin parásitos. Estamos biológicamente destinados a compartir la vida con ellos, dado que es imposible sustraerse a sus eficientes cadenas reproductivas y a su permanente incorporación a través de alimentos, agua y aire. Son nuestros depredadores naturales. Esto es algo que el hombre siempre supo y por ello en todas las tradiciones se preservaron hábitos preventivos, basados en el desparasitado regular. Dado que la convivencia es inevitable y genera daños evidentes, el objetivo razonable es mantenerlos bajo control.

Pero hoy día vivimos una situación grave en este sentido. Por un lado hemos abandonado las prácticas preventivas. Por otro lado, nuestra violenta modificación de los hábitos nutricionales ha generado tres cuestiones claves para la expansión de la invasión parasitaria: les damos casa, comida y “zona liberada”, o sea los tres requisitos necesarios para su completo y eficiente desarrollo.

Los nutrimos al consumir abundantes alimentos que los desarrollan (lácteos, azúcares, harinas), les facilitamos el alojamiento al generar una mucosa intestinal permeable que permite su difusión en todo el organismo por medio de los fluidos (sangre, linfa), les creamos el ambiente anaeróbico (carente de oxígeno), ácido y de baja vibración que prefieren y finalmente la inacción de nuestra “policía corporal” (tilde inmunológico), les brinda “zona liberada” para que se desarrollen sin interferencias.

El círculo vicioso que generan los azúcares y el oxígeno, sirve para explicar la relación causa-efecto entre nuestras conductas inconscientes y la invasión parasitaria. Hongos y parásitos se alimentan de azúcares (los almidones son también azúcares). A mayor ingesta, permitimos mayor multiplicación. A mayor población, mas demanda (o sea, más deseo por azúcares). A mayor consumo, mas desechos ácidos (la acidez es el medio que los desarrolla). A mayor consumo de azúcares, mayor carencia de la molécula encargada de metabolizarlos (oxígeno) y mayor anaerobia en el organismo. O sea que estamos favoreciendo sus condiciones de desarrollo y multiplicación.

Tiene poco sentido perder tiempo en análisis y estudios de dudosa o nula eficacia. Lo métodos clásicos solo detectan parasitosis intestinales, mientras que hoy día predominan parásitos en los más variados e indetectables alojamientos (páncreas, hígado, próstata, cerebro). Por otra parte, todos tenemos; la diferencia está en cuantas especies y ejemplares tiene cada uno. Por tanto es más sensato poner manos a la obra y comenzar a reducir su población con métodos inocuos. Evitemos verlos como “asesinos”: los parásitos solo buscan la supervivencia de la especie y nos usan como sustrato. Está en nosotros permitirlo, pero lamentablemente es lo que hacemos día a día.

La idea es que el material contenido en este apartado, estimule y prepare al lector para realizar el trabajo de desparasitado con la debida atención y cuidado. Hemos visto que los parásitos son grandes contribuyentes del ensuciamiento corporal, verdadera causa profunda de nuestros problemas de salud. Por tanto, el desparasitado es un elemento clave en la tarea de la depuración corporal.

Sin embargo, siendo los parásitos una problemática central, tampoco deberíamos cometer el error de convertir al desparasitado en nuestra única acción depurativa. El desalojo de nuestros huéspedes internos debe ser una de las varias acciones que debemos llevar a cabo, integrada y sinérgicamente con los demás abordajes sugeridos en el Proceso Depurativo.

Combatir los parásitos sin limpiar intestinos e hígado, sin usar depurativos vegetales, sin hacer ayunos frutales, sin corregir los patrones nutricionales inadecuados… puede ser hasta contraproducente. El hecho de generar mortandad de parásitos internos, debe acompañarse de las demás prácticas depurativas que permitirán agilizar la eliminación de los “bichos” muertos.

Además, garantizar un buen flujo biliar (consecuencia de un hígado limpio) es una de las mejores acciones desparasitantes, por ser el fluido hepático un natural y fisiológico inhibidor del desarrollo de huevos y larvas de parásitos. Recordemos que la bilis, además de colaborar en los procesos metabólicos de grasas, proteínas y minerales, alcaliniza y evita la proliferación de microorganismos nocivos en los intestinos. Una persona saludable produce aproximadamente un litro diario de bilis, mientras que un hígado bloqueado por cálculos biliares, produce apenas un tercio o menos de esa cantidad.

Estas afirmaciones bastan para comprender la importancia de la parasitosis y el hecho de dedicarle esta obra. Dado que no somos especialistas en el tema, nos hemos nutrido del aporte de destacados profesionales con una visión ampliada sobre el tema, tanto desde lo físico como desde lo emocional. Posteriormente ilustramos las distintas herramientas útiles para mantener a raya a nuestros depredadores. Algo que siempre ha hecho la humanidad, a juzgar por hábitos ancestrales que llegan hasta nuestros días.

INEVITABLES COMPAÑEROS DE RUTA

Si bien los mayores estudios se centran en los parásitos intestinales, se sabe que los parásitos invaden todo el cuerpo, incluso zonas consideradas “seguras” como el cerebro. Precisamente los parásitos allí se encuentran “seguros” por ser ámbitos donde no puede actuar la inmunología. Tampoco los parásitos discriminan edades o clases sociales; muchos siguen suponiendo erróneamente que los parásitos son cosas de chicos y que luego desaparecen solos, o que se los “pesca” la gente de bajos recursos o de zonas marginales. Todos los tenemos y los tendremos; la diferencia está dada por cantidades, especies y antigüedad de infestación.

El parasitismo puede ser ocasional (seres que llevan vida libre pero que accidentalmente se alojan sobre otro ser vivo) u obligado (seres cuyo ciclo vital está asociado al organismo huésped). Incluso hay parásitos que pueden ser a su vez parasitados por otro animal (parasitismo de segundo orden). Las interacciones son numerosísimas y en gran parte aún desconocidas, como también es ignorada su fuerte influencia sobre la salud humana.

Entre los animales de todas las especies, el parasitismo se encuentra muy extendido. Entre los insectos se estiman unas 50.000 especias parásitas y en total se calculan unas 68.000 formas de vida parásitas. Obviamente las condiciones ambientales influyen notablemente en la constitución de la fauna parasitaria, siendo mucho más extendidas las enfermedades parasitarias del ser humano en los países de clima cálido.

COMO NOS LLEGAN?

El ejemplo de la giardia, la parasitosis “nacional”, es indicativo de lo fácil que resulta su difusión. Para infectarse de giardia basta con la ingesta de 100 quistes, que nos pueden llegar por agua o alimentos contaminados. Un solo niño infectado puede eliminar 900.000.000 de quistes, o sea que la materia fecal de solo 4 niños, “racionalmente” distribuida, bastaría para infectar en un día a toda la población de Argentina. Se sabe también que el 50% de la población infantil está parasitada y en el país hay unos 8 millones de niños menores de 8 años…

Alguien puede suponer que con no comer excrementos es suficiente. Sin embargo la ingesta de materia fecal es una de las causas de ingreso de quistes y huevos al organismo, sobre todo en niños o en adultos que conviven con animales. El llamado fecalismo se da por ingesta (directa, polvo aspirado o alimentos contaminados), de persona a persona ó mediante vectores (insectos, animales).

Pero las deyecciones de humanos y animales son además gran fuente de contaminación de aguas, y por ende de alimentos. O sea que la ingesta de agua, vegetales o productos cárnicos, se convierte en otra vía significativa de infestación cotidiana. Por cierto que mejoras en la calidad del agua y en la higiene general, evitan altas tasas de contaminación, pero es irreal pensar en una asepsia que pueda garantizarnos inmunidad al contagio.

DAÑOS QUE GENERAN

Los parásitos afectan la vida del huésped y en diferente grado alteran su normalidad. La acción nociva suele ser en algunas ocasiones tan pequeña, que resulta difícil diagnosticar que se trata de un parásito o una simple dolencia. Sin embargo, muchas veces los efectos son múltiples y por lo general, es frecuente que ellos se estimen provenientes de otro origen y no como derivación específica de esa fauna insaciable. No pocos especialistas y autores han considerado que el efecto parasitario es de poca importancia, dada la escasa cantidad de alimentos consumidos. Sin embargo, serios estudios han demostrado lo contrario.

El botriocéfalo1, por ejemplo, es capaz de causar una anemia de tipo perniciosa, pues absorbe una enorme cantidad de vitamina B 12. También se ha demostrado que las tenias no solamente toman hidratos de carbono, sino también aminoácidos y otros nutrientes de importancia. Por eso es fácil suponer que si se acumulan en una persona enferma o mal nutrida, esa privación puede tener resultados negativos. Asimismo se dan los casos en que el parásito dificulta la absorción intestinal de alimentos, como ocurre con el lamblia intestinalis, que llega a ocupar una gran parte del intestino delgado.

Muchas son las especies de parásitos que se alimentan de la sangre del hospedador. Y aunque resulte bastante difícil determinar la cantidad de sangre usurpada por el intruso, la cantidad desviada por ese curso puede llegar a ser considerable en períodos de tiempo prolongados. Por ejemplo, hay investigadores que estiman que apenas 500 ancylostoma pueden llegar a extraer del hombre hasta 250cc de sangre por día, lo cual constituye una significativa pérdida permanente de hemoglobina, células y suero.

No todos los parásitos actúan de la misma manera. Algunos no provocan daños en los tejidos, otros los producen al penetrar y hay especies que dañan una vez dentro. Existen, además, casos intermedios y combinados en tanta variedad. Los ancylostoma provocan daños muy importantes al penetrar sus larvas infectivas a través de la piel, en tanto que otros parásitos producen inflamaciones (el caso de la conocida “sarna de los nadadores”).