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Basándose en sus experiencias personales como médium psíquico y los miles de conversaciones que ha tenido con el Espíritu, Matt Fraser desvelará la pregunta más popular de la vida, «¿Qué pasa después de la muerte?». Matt se sumergirá en lo que sucede cuando hacemos el tránsito, explorará las hermosas realidades del cielo y de la vida eterna, los ángeles de la guarda que nos mantienen a salvo en la tierra y muchas más cosas. También explicará cómo podemos sintonizar con nuestros propios médiums internos y cómo reconocer mejor las señales y los mensajes que nuestros seres queridos nos envían desde el cielo. Como explica Matt, «todos tenemos nuestra propia "línea telefónica" para comunicarnos con el cielo. Todo lo que tenemos que hacer es descubrir cómo utilizarla». Inspirado por historias nunca antes contadas de las lecturas y conversaciones de Matt con los difuntos, No morimos nunca es una lectura edificante que nos brinda un adelanto de lo que parece el cielo... y nos revela la vida plena que tenemos reservada para nosotros después de la muerte.
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Seitenzahl: 312
Veröffentlichungsjahr: 2023
Matt Fraser
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Colección Espiritualidad y Vida interior
NO MORIMOS NUNCA
Matt Fraser
1.ª edición en versión digital: septiembre de 2023
Título original: We Never Die. Secrets of the Afterlife.
Traducción: Jordi Font
Corrección: Sara Moreno
Diseño de cubierta: Enrique Iborra
Maquetación ebook: leerendigital.com
© 2022, Matt Fraser Publicado por acuerdo con el editor original, Gallery Books, una división de Simon & Schuster, Inc.
(Reservados todos los derechos)
© 2023, Ediciones Obelisco, S.L.
(Reservados los derechos para la presente edición)
Edita: Ediciones Obelisco S.L.
Collita, 23-25. Pol. Ind. Molí de la Bastida
08191 Rubí - Barcelona - España
Tel. 93 309 85 25 - Fax 93 309 85 23
E-mail: [email protected]
ISBN EPUB: 978-84-1172-073-1
Reservados todos los derechos. Ninguna parte de esta publicación, incluido el diseño de la cubierta, puede ser reproducida, almacenada, trasmitida o utilizada en manera alguna por ningún medio, ya sea electrónico, químico, mecánico, óptico, de grabación o electrográfico, sin el previo consentimiento por escrito del editor. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos, www.cedro.org) si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra.
Índice
Portada
No morimos nunca
Créditos
Prefacio
Mensaje de Matt Fraser
Capítulo 1: Introducción a la habilidad psíquica
Capítulo 2: La verdad sobre el cielo
Capítulo 3: Ángeles, señales y visitas de espíritus
Capítulo 4: El tránsito
Capítulo 5: Recuerdos e hitos
Capítulo 6: Pregunta al médium
Capítulo 7: Amor y relaciones
Capítulo 8: No tengo miedo a los fantasmas, las apariciones, las malas acciones ni a las almas negativas
Capítulo 9: Sana, manifiesta y transforma tu vida
Capítulo 10: Unas últimas reflexiones sobre el karma, el consejo divino, la energía y el universo
Epílogo
Agradecimientos
Este libro está dedicado a todos aquellos que se encuentran de luto por la pérdida de un ser querido. Espero que lo que leas te ayude a sentirte más cerca de los que amas en espíritu.
PREFACIO
Por Alexa Fraser
¿Qué pasa cuando mueres? La respuesta a esa pregunta era algo insondable para mí hace unos seis años, y la pregunta no era algo para lo que deseara siquiera tener una respuesta. Sólo pensar en la muerte hacía que la cabeza me diera vueltas y el estómago se me revolviera; no podía ver películas, leer libros ni participar en conversaciones sobre el tema.
La muerte tampoco era precisamente algo de lo que se hablara a menudo en mi familia; a mis primos y a mí ni siquiera nos permitieron ir al funeral de mi abuela y nos quedamos en casa con una canguro. Todo lo que puedo recordar de las experiencias de ese día fue que estaba en la casa de mis otros abuelos, preparándome para salir a hacer el truco o trato con mi disfraz de Halloween, cuando mi padre subió lentamente las escaleras después de hablar por teléfono con mi madre y dijo en voz baja: «Se ha muerto». Recuerdo tener la mirada perdida con una sensación de malestar en la boca del estómago. No lloré; creo que ni siquiera dije nada. Sin duda, estaba triste, pero más sorprendida de que sencillamente ya no estuviera aquí con nosotros en la tierra. Recuerdo que al llegar a casa con mi bolsa llena de caramelos esa misma noche de Halloween, todos mis tíos y tías estaban reunidos en la sala de estar en penumbra de mi abuela mirando lo que parecían centenares de fotos. Los vi llorar a todos y oí unas risitas aquí y allá cuando recordaban el pasado mientras compartían recuerdos de cuando la abuela estaba entre nosotros. No me gustó la sensación de esa noche. Estaba todo muy oscuro, silencioso y triste. No podría haber estado más confundida. No estaba segura de si se suponía que debía llorar, reír o decirle algo a alguien.
Como si el fallecimiento de mi abuela no fuera suficiente introducción a la muerte a una edad tan temprana, a mis padres les encantaba ver programas de televisión sobre crímenes reales, que siempre tenían puestos de fondo en la televisión. Por supuesto, puede que ellos apartaran la vista de la pantalla para leer, preparar la cena o hacer algún trabajo en el ordenador, sin inmutarse por lo que había en la tele, pero mis jóvenes ojos estaban fijos en ella. Me sorprendía ver todas las formas terribles y espantosas en que moría la gente. Evidentemente, eran programas de televisión con guion y actuaciones de actores, pero no ayudaba en nada a mi desasosiego por la muerte.
Durante los siguientes quince años más o menos, la muerte era algo que quería mantener lo más lejos posible de mí. Esto no era realista, por supuesto, y en el instituto tuve otro terrible encuentro con la muerte. Uno de mis amigos iba en bicicleta una noche y lo atropelló un automóvil. Recuerdo que al día siguiente me encontraba en clase de español cuando mi jefe de estudios tranquilamente hizo el anuncio de que un compañero de clase había muerto. El mundo se me vino encima; me mareé y tuve que sentarme en mi pupitre. No podía creer lo que estaba escuchando. Su funeral fue muy trágico; su novia de catorce años comenzó a gritarle a su ataúd, ya te lo puedes imaginar. Entonces, cada vez que alguien mencionaba la palabra «muerte», sentía escalofríos. Probablemente te estés preguntando, «¿Cómo una chica cuyo su mayor temor era la muerte acabó en una relación con alguien que puede ver y oír a los muertos?». Aún me lo pregunto todos los días, pero supongo que eso es el destino, ¿no crees?
Cuando conocí a Matt, todavía tenía todos esos pensamientos que te acabo de contar; sin embargo, enterré tan profundamente los pensamientos relacionados con la muerte que ni siquiera podía entender lo que Matt estaba haciendo. Recuerdo estar sentada allí junto a Matt en la barra de la cafetería en la que nos conocimos, con los pies colgando del taburete, haciéndole preguntas estúpidas: «Entonces, ¿puedes ver siempre gente muerta deambulando por ahí?». Fue muy dulce y cariñoso, y es muy probable que intentara contener alguna que otra risa. Creo que se dio cuenta de que no podía llegar a entender que era un médium psíquico. Después de todo, yo entonces tenía dieciocho años; ¿para qué habría necesitado alguna vez un médium psíquico? Como nunca hablaba de la muerte ni pensaba en ella, nunca antes había oído hablar de un médium psíquico. «Así pues, ¿estás viendo a alguien a mi alrededor?», le pregunté riendo nerviosamente como si fuera un chiste. No esperaba que me respondiera nada en absoluto. No sabía si iba a empezar a sacar cartas de una baraja o a hacer un hechizo mágico o cosas raras con las manos. «Sí, veo a tu abuela detrás de ti», se limitó a decir. Me imagino la cara que puse; me quedé boquiabierta mientras lo miraba. Supongo que estaba tan pálida como un fantasma (nunca mejor dicho). La cara empezó a arderme y un sudor frío me recorrió el cuerpo, desde cabeza hasta los dedos de los pies. «Está justo detrás de ti». Podría haber vomitado. No porque no estuviera entusiasmada de oír que mi abuela, a quien echaba tanto de menos, se encontraba a mi lado, sino porque ese chico que acababa de conocer, y que parecía un chico corriente, podía verla físicamente detrás de mí. Mi mente no podía entender qué estaba pasando. «Lo que también estoy viendo es que tienes una bolsita de ella que tú y tu familia guardáis y os vais pasando los unos a los otros». Bien, ésa debería haber sido mi pista para salir corriendo del restaurante. ¿He dicho que también tenía ansiedad? Ésta no era exactamente la combinación ideal para mí.
Traté de tomármelo lo más fría, tranquila y serenamente posible. Salté del taburete en el que estaba sentada y agarré mi cartera de la mesa que estaba junto a nosotros. Abrí la cremallera de mi cartera y saqué una bolsita de color azul celeste con una cruz. Esta bolsita era de mi abuela y dentro tenía sus anillos y joyas, un rosario y una medalla de plata que mi familia y yo nos pasamos cuando alguien realmente la necesita. Por ejemplo, para ir a un examen importante o a una entrevista de trabajo, o para combatir la ansiedad. Nadie fuera de nuestra familia sabe la existencia de esta bolsa; ¿cómo podrían saberlo? Estaba más que sorprendida, como mínimo.
Vas a pensar que estoy loca, pero incluso después de escuchar la agradable conversación sobre mi abuela y Matt explicándome cosas cuando nos conocimos, seguía sintiéndome incómoda con la muerte. Cuando Matt y yo comenzamos a salir y a acercarnos más, me invitaba a sus lecturas grupales en directo. Me preguntaba a mí misma: «¿De verdad la gente viene a estas cosas voluntariamente?». Me sentaba en la habitación con centenares de personas tristes y nerviosas, tratando de pasar desapercibida. Matt seleccionaba a alguien al azar y comenzaba a darle mensajes de sus familiares y seres queridos fallecidos, lanzando un hecho tras otro sobre toda su vida. La gente sollozaba, gritaba y a veces incluso tenía que sentarse. La energía que había en la habitación no se parecía a nada que hubiera sentido antes en mi vida. Era una montaña rusa tal que no estaba segura de querer formar parte de ella. Me quedaba sentada allí con la mirada gacha, tratando de distraerme hurgándome en las uñas o mirando el teléfono. Eso sólo funcionaba un par de minutos, porque no podía dejar de escuchar los mensajes que Matt entregaba a esos extraños, personas con las que nunca había estado en contacto antes. La sensación que se percibía en la habitación era indescriptible; era como si pudieras percibir el pasar página y el alivio que muchos sentían después de que Matt les hablara. Esos eventos me cambiaron para siempre.
Por supuesto, siendo la esposa de Matt, podría ser un poco parcial, pero lo que él tiene es un don dado por Dios. La forma en que le habla a la gente y cómo le responden de inmediato, las emociones que sienten cuando habla sobre sus seres queridos que tanto echan de menos, es una experiencia increíble y un honor ser testigo de ello. Lo que más me cambió no es qué dice Matt (aunque es increíblemente preciso, y es asombroso lo que sabe sobre completos extraños), sino cómo lo dice. Matt te hace sentir como en familia tan pronto como te empieza a hablar. Te mira con su hermosa y amable sonrisa y sus dulces ojos marrones, y te hace sentir segura y cómoda. Tiene un lado muy acogedor y cálido, pero también es eléctrico y afable. Realmente es el único que podría hacer que la muerte parezca tan ligera y especial. La forma en que Matt se explica a sí mismo y cómo te escucha mientras hace bromas y te abraza puede quitarte el mayor peso de encima. Te hace sentir como si tu ser querido fallecido realmente estuviera sentado o de pie justo a tu lado (y lo están), pero es un sentimiento inexplicable, y él es el único que puede explicarlo.
Después de estar con Matt durante casi seis años, he cambiado por completo de opinión sobre la muerte, y también he aprendido mucho porque Matt es un maestro increíble. Ha tenido conversaciones agradables conmigo sobre el otro lado, instruyéndome sobre lo hermosa que puede ser la muerte y cuán cercana es la conexión que tenemos con nuestros seres queridos a pesar de que no se encuentran físicamente aquí con nosotros. Me encuentro haciéndole preguntas a Matt sobre la muerte y el cielo todos los días: en el coche, cuando cocinamos juntos o hablando en la cama hasta las dos de la mañana, cuando deberíamos estar durmiendo. Me ha abierto completamente los ojos a un mundo totalmente diferente, y tengo que decir que estoy apesadumbrada por haber estado apartada de él durante tanto tiempo. Estando al lado de Matt cuando se presentaba en salones de baile de hoteles, y ahora en teatros y centros cívicos, he terminado por disfrutar y anhelo escuchar la historia y el mensaje de cada persona. El modo en el Matt es capaz de hacer reír, aportar felicidad y ayudar a pasar página de inmediato a alguien que claramente ha luchado tanto contra el dolor después de perder a un ser querido es algo que tienes que ver para entenderlo. Disfruto viendo y sintiendo las emociones de sus lecturas, mientras sostiene las manos de aquellos que luchan todos los días. Me encanta ser parte de los cursos y las clases de Matt, donde aprendo más cada vez que lo escucho. No, todavía no me he cansado de verlo a pesar de que nos vemos todos los días, y realmente espero con ansias lo que Matt pueda decirme sobre el cielo y la vida después de la muerte, y lo que están haciendo nuestros seres queridos. Matt me ha abierto completamente la mente y el espíritu para abrazar la muerte y el círculo de la vida, y para ver lo hermoso que es el ciclo. Sinceramente, nunca había sentido lo cerca que están nuestros seres queridos de nosotros, aunque parezcan estar tan lejos. He adquirido una intuición muy fuerte, y he podido sentir y conectarme con el Espíritu de una manera muy diferente. Matt me ha ayudado con mi energía y me anima a rezar constantemente, a hablar con mis seres queridos que han fallecido. Ha sido un viaje tan hermoso que no puedo creer que no lo hubiera experimentado si no hubiera conocido a Matt…, pero como dije, es el destino, ¿no?
MENSAJE DE MATT FRASER
¡SÉ POR QUÉ ESTÁS AQUÍ!
La muerte de un ser querido es la cosa más desafiante y emocional por la que alguien puede pasar. Pero el secreto es que su ser querido en realidad no se ha ido. Como médium, ayudo a conectar a los vivos con amigos y familiares que han fallecido. Les demuestro que la persona a la que están echando tanto de menos no está realmente muerta, sino que simplemente es diferente. Y darse cuenta de esto puede cambiar la vida.
Si hubiera algo que pudiera hacer por el mundo, sería dejar que todos experimentaran la vida como un medio psíquico por un solo día. Ayudaría a eliminar parte del misterio y el miedo a la muerte si la gente pudiera ver lo que yo veo. Dondequiera que voy, veo a los muertos junto a los vivos: una hija en espíritu de pie con su madre en la cola de la caja del supermercado; un padre que falleció años antes vigilando a su hijo mientras cogía el metro para ir al trabajo; una mascota fiel que había muerto, siguiendo a su dueño… Esas almas están conectadas con sus seres queridos toda la eternidad. A pesar de lo que hayas visto en la televisión y en las películas, puedo decirte algo: ¡los muertos no dan tanto miedo!
Muchas veces pensamos en qué les diríamos a nuestros seres queridos en el cielo, ¿pero alguna vez te has imaginado lo que te dirían tus seres queridos? A medida que te adaptas a la vida sin ellos, ¿te has preguntado cómo se están adaptando a la vida del otro lado? Quiero ayudarte a comprender qué pasa desde el punto de vista de los difuntos, porque cuanto más entiendes sobre el más allá, más cerca te sientes de los que están en espíritu.
Precisamente por eso quise escribir este libro.
Como médium psíquico, me comunico todos los días con los muertos. Pero no siempre ha sido así. Hubo una época en que rechazaba mi don en un intento desesperado por ser «normal». No vi, ni oí ni sentí a los muertos durante muchos años. Fue así hasta que en la adolescencia visité a un médium y me di cuenta de que había cometido un terrible error. A partir de aquel momento, he dedicado mi vida a perfeccionar mi don y a aprender todo lo que he podido sobre el mundo de los espíritus. A medida que he ido redescubriendo mis habilidades de mediumnidad, me he dado cuenta de que todos tenemos una conexión con el cielo y podemos sentir y percibir a nuestros seres queridos de una manera única. Una cosa más que la mayoría de la gente encuentra reconfortante: al igual que nosotros intentamos conectar con nuestros seres queridos, ellos también intentan conectar con nosotros. Y nos hacen saber que están con nosotros de muchas maneras diferentes.
¡Así que aquí está! Mi libro sobre el más allá. Todo lo que he escrito en él lo he aprendido de mis muchas conversaciones con almas del otro lado. Todas estas ideas se basan en mis propias experiencias reales y los mensajes que he recibido. Por favor, ten en cuenta que todos tenemos nuestro propio sistema personal de creencias. Si lees algo que no encaja contigo, quédate sólo con lo que le llegue a tu corazón y olvídate de lo demás.
Tanto si estás aquí porque eres un médium psíquico que busca comprender mejor tu don, estás de luto por la pérdida de un ser querido o sientes curiosidad por aprender más sobre la otra vida, has venido al lugar correcto.
¡Espero que te ayude en tu propio viaje espiritual!
Siéntete bendecido e inspirado,
CAPÍTULO 1
Introducción a la habilidad psíquica
«¡Hay una pizca de habilidad psíquica en todos nosotros!».
¿QUÉ ES UNA HABILIDAD PSÍQUICA?
¿Alguna vez has sabido algo acerca de otra persona o has predicho un acontecimiento antes de que sucediera? Si es así, es posible que te hayas preguntado, «¿Cómo puedo saber si lo que estoy sintiendo se basa en una percepción psíquica, en algo que he experimentado en el pasado o en una ilusión?».
La gente me hace esta pregunta constantemente.
La respuesta es que podría ser más de una de esas cosas a la vez.
El sexto sentido
Piensa en alguna experiencia que hayas tenido. Por lo general, implicas más de un sentido. Cuando comes un sándwich, lo pruebas. Pero también lo ves, lo tocas y lo hueles: si el pan está tostado, incluso puedes oírte a ti mismo mordiéndolo.
Los primeros cinco sentidos son la vista, el oído, el gusto, el tacto y el olfato, pero la capacidad psíquica va más allá. Es el sexto sentido y te permite ver e interpretar lo que no se ve. Tu sexto sentido utiliza tus primeras cinco habilidades y da un paso más para ir más allá.
La habilidad psíquica aprovecha la energía universal. Cuando le haces una pregunta al universo, es como si hicieras una búsqueda en Google, pero en lugar de Internet, tienes sabiduría ilimitada a tu disposición.
Así es como muchos psíquicos y médiums describen sus ideas. Y al igual que cuando haces una búsqueda online, debes tener muy claro qué estás preguntando o no obtendrás la respuesta correcta. Y otra cosa: en realidad no sabes de dónde ha venido el mensaje ni cómo te ha llegado. Sencillamente aparece.
Sintoniza con amigos y familiares
La mayoría de las personas con habilidades psíquicas tienen ciertas áreas en las que su don es más fuerte. Por ejemplo, siempre sé cuándo está pasando algo con un miembro de la familia o con un amigo cercano. De repente tendré la necesidad de acercarme y llamarlo. Puede que viva lejos, y puede que ni siquiera hable con él de manera habitual, pero de repente está en mi mente, ¡y no se va!
Hace poco, estaba sacando la basura cuando de repente un amigo mío de Florida se me apareció en la mente y luego pensé en su perro. El perro era como su hijo; significaba mucho para él y tuve la sensación de que el perro estaba enfermo, o que incluso podría haber muerto. Quería comunicarme con él, pero se me hacía raro llamarle. ¿Qué debo decirle? ¿Qué pasa si mis señales estaban equivocadas y el perro se encontraba bien? Así pues, en lugar de llamarlo por teléfono, decidí visitarlo. Quedamos para cenar, y unos minutos después de sentarnos me dio la noticia de que el perro había muerto. Mi intuición era acertada y pude consolarlo haciéndole saber que el perro estaba en paz.
La intuición, o habilidad psíquica, puede adquirir muchas formas diferentes: puede advertirte de algo que te pasará a ti, a un ser querido o a un completo extraño. Y también puede prepararte para grandes momentos de la vida, como tener un bebé o conocer a tu alma gemela.
Confía en tu intuición
Así pues, y a modo de resumen, un psíquico sabe las cosas antes de que pasen. Muchas personas tienen percepciones psíquicas, pero no lo saben. Encuentran todo tipo de explicaciones diferentes para lo que están sintiendo. Ser psíquico tiene todo tipo de beneficios, pero para aprovecharlos, primero debes confiar en lo que te dice tu intuición.
Si bien ser psíquico puede parecer místico o algo extraño, también es una habilidad muy práctica. Puede ayudarte a tomar mejores decisiones sobre cualquier cosa, desde ofertas de trabajo hasta parejas, e incluso la ruta que hay que seguir en un viaje. Así que vale la pena prestar atención a tu intuición y aprender a confiar en ella.
¿CUÁL ES LA DIFERENCIA ENTRE UN PSÍQUICO Y UN MÉDIUM?
Una cosa que debes saber es que todos los médiums son psíquicos, pero no todos los psíquicos son médiums.
Un psíquico puede predecir el futuro: lee la energía de una persona y también capta energía del universo.
Los psíquicos utilizan todo tipo de herramientas y técnicas para obtener su información, pero al final, son sólo conductos para transmitir el mensaje. Las cartas del tarot son un gran ejemplo de ello. Puedes comprar barajas de tarot realmente bonitas, pero para un verdadero psíquico, una baraja de cartas normal puede funcionar igual de bien. Mi abuela se hizo su propio mazo especial con naipes normales que marcaba con palabras y pequeños símbolos. Los utilizó durante años e hizo lecturas asombrosas con ellos. Además de los naipes, los psíquicos utilizan hojas de té y el poso del café para provocar imágenes y visiones. Algunos psíquicos hacen una lectura agarrando algún objeto personal o mirando una fotografía de alguien.
Pero ésta es la cuestión. Sean naipes o cualquier otra cosa que utilice un psíquico, lo que más importa es la energía que el psíquico atrae. Cinco psíquicos diferentes podrían sacar los mismos tres naipes y obtener percepciones totalmente diferentes. Eso es porque el significado va más allá del naipe. El naipe, las hojas de té, la fotografía –da igual la herramienta– son sólo la puerta por la que llega el mensaje.
Captar mensajes del más allá
A veces, los mensajes provienen de la energía de la persona de la que se hace la lectura, pero también pueden provenir de almas que han fallecido. Esto nos lleva de nuevo a la pregunta: ¿cuál es la diferencia entre un psíquico y un médium?
Un médium conecta con los difuntos. Sintoniza con las personas que han muerto y recibe mensajes de ellas. Un médium puede sentir las almas que te rodean y describir a esa persona. El médium es como una línea telefónica humana entre el cielo y la tierra. Pero no es realmente blanco o negro, porque un médium también puede obtener información psíquica de aquellos que han fallecido. En lugar de captar percepciones psíquicas de la energía que rodea a la persona de la que se hace la lectura, un médium obtendrá su información de alguien del otro lado.
Predicciones desde el cielo
Una vez hice una lectura en la que apareció una abuela y le dijo a su nieta que sería madre al año siguiente. La mujer aún no estaba embarazada, pero al cabo de un año nació su hijo. En este caso, ¿estaba actuando como un medio para conectar a la mujer con su abuela fallecida o estaba prediciendo psíquicamente su embarazo?
Técnicamente, estaba actuando como médium, porque la predicción venía de alguien que había fallecido. ¿Cómo saben las almas que están en el cielo lo que pasará en la tierra? Porque son energía, pueden ver el mañana con más claridad que nosotros el ayer. Por eso no se preocupan por nosotros. Saben lo que pasará y pueden ver la luz al final del túnel. Y dado que los muertos no viven una existencia terrenal, tienen una perspectiva elevada. Pueden ver toda la situación con amor, sin ningún sesgo o intención personal. Ven la vida a través de tus ojos y se encuentran en la posición perfecta para querer sólo lo mejor para ti.
Las herramientas de un médium
Hablemos sobre cómo los psíquicos utilizan herramientas como las hojas de té y las cartas del tarot para conseguir su información, y los médiums tienen sus propias técnicas para conectar con el otro lado.
Puede que veas a un médium escribiendo en una hoja de papel o sujetando una fotografía del difunto porque le ayuda a mantener abierto el canal. Otros médiums pueden cogerte de la mano y cerrar los ojos, porque necesitan establecer una conexión física.
Los médiums no sólo utilizan diferentes herramientas, sino que también reciben los mensajes de diferentes maneras. Pueden oír voces, tener visiones o captar ondas de pensamiento.
Crecí viendo y oyendo a los difuntos. Accedo a estos sentidos cuando hago una lectura. No tienes que ser un médium para sentir el Espíritu –puedes tener un atisbo o sentir cerca la presencia del Espíritu–, pero un médium puede interpretar el mensaje. Es como hacer un rompecabezas: todas las piezas se unen para contar una historia. Excepto que no es tan sencillo. Imagina hacer un rompecabezas que has comprado en un mercadillo. Es probable que falten algunas piezas. Un buen médium es capaz de completar las piezas y transmitir un mensaje claro. Dado que todos los médiums tienen habilidades psíquicas, podemos captar energía para hacer una lectura, pero además tenemos una fuente adicional de información: las almas del otro lado. Para mí, estas percepciones son especialmente valiosas porque son muy personales.
La gente a menudo me pregunta: «¿Cómo has sabido esto?». Y mi respuesta suele ser: «¡El espíritu de tu abuela me lo ha dicho!».
¿PUEDO PRACTICAR PARA CONVERTIRME EN UN MÉDIUM PSÍQUICO?
No puedo enseñar a la gente a ver y oír a los muertos a voluntad. Ése es un don con el que tienes que nacer. Pero estoy absolutamente seguro de que hay una habilidad psíquica en todos nosotros, y podemos utilizarla para sentirnos más cerca de los seres queridos que han fallecido. Con un poco de práctica y confianza, cualquiera puede aprender a aprovechar su intuición y recibir señales y mensajes del universo a su propia manera.
La fuerza de tu intuición variará, y la manera en la que recibes los mensajes puede ser diferente a la de los demás. Pero lo más grande que puede bloquear tus percepciones psíquicas o mediúmnicas es tener miedo de confiar en tu intuición o en tus instintos.
Lo que es realmente genial es que, del mismo modo que anhelas sentirte más cerca de tus seres queridos en el cielo, ellos quieren conectar contigo. El secreto es encontrar una manera de cerrar la brecha y comunicarte.
Señales y sueños
Creo que todos tenemos nuestra «línea telefónica» única para comunicarnos con el cielo. El hecho de que no seas un médium no significa que no puedas recibir mensajes. Las almas se acercarán a ti de muchas maneras diferentes. Tu ser difunto querido puede llegar a ti en forma de sentimientos viscerales, visiones, sueños o pensamientos que no se pueden explicar.
Una de las formas más habituales en la que las almas se acercan es enviándote señales. Esas señales pueden ser cualquier cosa que tenga significado para ti y tu ser querido. Son comunes los pájaros, las monedas, las canciones en la radio o ver a una persona que te recuerda al difunto, ¡pero también hay muchas inusuales! Una señal es como una broma interna: todo lo que importa es que tenga sentido para ambos.
Una reflexión final sobre cómo aprender a ser un médium: el nivel de tu habilidad vendrá determinado por tu don natural, aparte de cómo lo desarrolles. Es como cantar. Siempre he deseado poder cantar. He ensayado y he mejorado (un poco), y disfruto cantando canciones en el coche, pero no tengo talento natural. ¡No soy Michael Bublé! Pero cantar me resulta placentero y me hace feliz, y para la mayoría de las personas, aprender a reconocer cuando sus seres queridos están cerca en espíritu les aporta paz y placer, y eso es lo más importante.
¿TODOS LOS PSÍQUICOS Y MÉDIUMS SON IGUALES?
En absoluto. ¡La forma en la que los dones psíquicos y mediúmnicos se manifiestan varía mucho! Fíjate en mi familia. Mi abuela era médium, mi madre es médium y yo soy médium. Compartimos genética, todos somos médiums, pero nuestros dones se manifiestan de maneras muy diferentes.
Mi abuela era sobre todo psíquica. Hacía lecturas de vida; delimitando el pasado, el presente y el futuro de sus clientes con su baraja de tarot hecha a mano. Confiaba en la habilidad psíquica, pero como también era una médium, se le manifestaban las almas y le aportaban más información y detalles.
Mi madre es una psíquica de la vida. Predice sucesos futuros como con quién te casarás, qué oportunidades se avecinan, cosas a las que debes estar atento o cuándo debes cambiar de dirección. Lee las cartas, pero también puede ver cosas en las hojas de té o en el poso de café que se deposita en el fondo de tu taza. Es curioso, porque cuando miro las hojas de té o el poso del café, no significa nada para mí, pero para mi madre cuentan toda una historia. La mediumnidad de mi madre se manifiesta cuando mira fotografías. Es capaz de identificar y ver el Espíritu en las fotografías y transmitir mensajes.
En mi caso, es diferente porque tengo visiones en la vida real. Veo sombras, figuras y siluetas. De todos modos, no es como en las películas. Son más bien atisbos o impresiones. No es tan evidente como te pudieras imaginar.
Encuentra un médium que hable tu «idioma»
Aunque los psíquicos y los médiums reciben su información de diferentes maneras, los mensajes son lo que importa. Conseguimos información del mismo lugar, pero tomamos un camino diferente para llegar a ella.
A menudo he dicho que un médium es como un traductor entre tú y el reino de los espíritus. Por eso es importante que encuentres un psíquico o un médium con el que conectes. Es como encontrar un profesor que hable tu idioma y se comunique de una manera que te ayude a aprender.
Y otra cosa más sobre encontrar el médium adecuado. Lo creas o no, la mayoría de los médiums tienen especialidades. Hay psíquicos de mascotas y médiums que hablan con mascotas; hay médiums que acceden a tu cuerpo para detectar enfermedades; hay detectives psíquicos que resuelven crímenes. Algunos médiums pueden encontrar y localizar objetos perdidos. Mi habilidad siempre ha sido conectar directamente con los difuntos para transmitirles mensajes. Todos tenemos una vocación o un propósito. El mío es volver a poner a las personas en contacto con sus seres queridos para confirmar que siempre están con ellas y demostrar que existe el otro lado.
¿QUÉ ÉS UNA VISIÓN PSÍQUICA Y CON QUÉ LA PUEDES COMPARAR?
La mejor manera de describir una visión psíquica es que estás soñando estando despierto. ¿Alguna vez has tenido un sueño estando despierto del que alguien ha tenido que sacarte? Es como si tu mente te llevara a un lugar completamente diferente. Eso es una visión psíquica: es como si de repente te metieras en un sueño cuando no lo esperabas.
Piensa en cómo en sueños puedes visitar diferentes lugares y tener conversaciones y experiencias que parecen reales. Así es exactamente una visión psíquica. La mayoría de los médiums te dirán que sus visiones llegan rápido; son destellos de información que pasan volando. A veces las palabras están distorsionadas. El médium tiene que concentrarse para asegurarse de que recibe un mensaje claro y conciso. A menudo verás psíquicos y médiums que cierran los ojos para poder concentrarse en lo que está pasando.
Percepciones inesperadas
Aunque no esté haciendo una lectura u organizando un evento, sigo obteniendo impresiones aleatorias. Puedo encontrarme en medio de una conversación con alguien, caminando por la calle o simplemente en casa viendo la televisión y, ¡boom!, tengo una visión. Me ha estado pasando desde que era joven.
Mi madre siempre se aseguró de que me las tomara en serio. Me enseñó que cuando el Espíritu llega sin ser invitado, suele ser porque tiene un mensaje importante. Consideraba que era mi responsabilidad como médium entregarlo a la persona adecuada. Ella me ayudaría a averiguar para quién era el mensaje y cómo transmitir la información sin asustar al destinatario.
Cuando siento la presencia de un alma acercándose, le formulo preguntas mentalmente. A veces le pido que sea más claro o que me dé más información. Intentaré conseguir un nombre, cuál es su mensaje y para quién es el mensaje.
Mi familia y mis amigos siempre pueden saber cuándo estoy teniendo una visión. Tengo una mirada vidriosa. Puede ser embarazoso cuando estoy en público. La gente podría pensar que los estoy mirando cuando en realidad estoy recibiendo un mensaje para ellos. Alexa solía sentirse muy avergonzada –«¡Estás mirando a esa señora!»–, pero ahora ya está acostumbrada a mis visiones y puede ver lo sanador que puede llegar a ser cuando le doy un mensaje a alguien.
¿PUEDE UN MÉDIUM SABER SI OTRA PERSONA TIENE UN DON PSÍQUICO?
Muchas personas descubren sus propios dones cuando visitan a un psíquico o a un médium. Ha habido momentos en los que un alma con la que me estoy conectando me dice que la persona a la que le hago la lectura también puede sentirla y verla.
¡Éste fue mi caso! Cuando vi a una médium por primera vez, y acababa de cumplir dieciocho años, me dijo que podía conectarme con el otro lado. Mi abuela y otros espíritus se habían acercado a ella y le habían hecho saber que habían estado tratando de comunicarse conmigo, pero que yo los estaba bloqueando.
¡Me asustó, y mucho! Sí, había sentido la presencia de espíritus cuando era joven, pero había apartado mi don durante mi crecimiento. Cuando vas al colegio, hablar con personas muertas no es una buena manera de encajar, y casi había olvidado que podía hacerlo.
Inicialmente, mi idea era hacerle preguntas a la médium sobre una chica que me gustaba y sobre mi carrera, pero obtuve mucho más de lo que esperaba. La médium podía ver que el mundo de los espíritus estaba tratando de ponerse en contacto conmigo, y cuando me lo dijo, mi vida ya no volvió a ser la misma. Esa lectura abrió las compuertas cuando miré hacia atrás a lo largo de los años y reconocí mis propias habilidades.
Un alma gemela
Ese mismo año, me encontré en una situación similar mientras hacía prácticas para ser técnico de emergencias médicas. Nos asignaron al compañero y en el momento en el que conocí a la mía, una voz me dijo que ella también podía oír y sentir el mundo de los espíritus. Fue una de las primeras personas fuera de mi familia a la que realmente le hablé de mi don. ¿Cómo es posible que ambos nos encontráramos en el mismo camino de la vida, ambos queriendo ayudar a sanar a las personas? Pero tal vez no fuera una coincidencia tan extraña: creo que nos convertimos en técnicos de emergencias médicas porque teníamos una habilidad con la que no estábamos seguros de qué hacer.
Aunque ella nunca decidió hacer público su don, siguió su camino ayudando a personas en el campo de la medicina. Su don la convirtió en una mejor técnico de emergencias médicas porque podía sentir cosas más allá de lo físico. Le faltaba un pelo para ser una médium médica.
Ahora veo que hay médiums que se me acercan queriendo aprender más sobre sus dones y afinar su propia habilidad. Mucha gente viene a mí en busca de validación; no pretenden encontrar un maestro o un mentor, sino que sólo quieren que les confirme que lo que les está pasando no es algo a lo que deban temer.
Siempre estaré agradecido a la médium que me abrió los ojos. Ella me mostró que podía utilizar este don de una manera completamente nueva y cómo podía ayudar a la gente. Me hace sentir bien cuando puedo hacer lo mismo por otras personas.
¿LOS PSÍQUICOS VEZ ALGUNA VEN COSAS MALAS EN UNA LECTURA?
Depende del médium, pero creo que la mayoría de nosotros queremos dar consejos constructivos, no asustar a la gente. Tiendes a atraer aquello en lo que te enfocas, así que siempre rezo para recibir información que sea para el bien de mi cliente, que éste la pueda utilizar para vivir una vida mejor.
Por ejemplo, si el mundo de los espíritus te dice que vas a tener un accidente de automóvil, ¿cómo te ayudará esto? Pero si el mensaje es reducir la velocidad y conducir con más cuidado durante la temporada de lluvias, puede salvarte la vida.
Cuando la pérdida aún es reciente
Hay momentos en los que la persona a la que se hace la lectura todavía tiene mucho dolor por procesar. Es importante que el médium sintonice con los sentimientos de su cliente. Un ser querido puede haber fallecido de manera repentina y trágica, y no ha podido despedirse. Puede haber habido un suicidio o bien un desacuerdo que nunca se ha llegado a resolver. Éstas son a menudo las lecturas más difíciles, pero a la vez más gratificantes, para mí. Al conectar a la persona con su ser querido en espíritu, un médium puede ayudar a resolver los asuntos pendientes para que la persona que se ha quedado atrás pueda sanar.
Cuando la verdad duele
Ocasionalmente, el Espíritu puede mencionar cosas durante una lectura que no son fáciles de oír. Por ejemplo, una mujer buscaba el consejo de su madre que había fallecido. Su matrimonio estaba atravesando problemas y quería saber si había algo que pudiera hacer para salvar la relación. Estaba desesperada por recibir noticias esperanzadoras, pero según lo que compartió su madre, yo tenía que hacerle saber que no había nada que pudiera hacer.
