Nogalia - Fernando March - E-Book

Nogalia E-Book

Fernando March

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Nos adentramos en un fabuloso acontecimiento: el origen de todo. Sí, entramos a contemplar el nacimiento del universo; siendo posible gracias al amor infinito de Dios a su creación. Y es, de alguna forma, lo que plantea el autor de este poemario: un diálogo entre Dios y su creación; su amor manifestado a través de sus versos, y gracias a estas es posible la creación, repito, de todo. El amor se convierte, entonces, en nacimiento.El autor nos va mostrando, a lo largo del libro, unos versos cargados de imágenes nítidas, coloridas, cálidas y muy cercanas a la naturaleza. Es posible que Fernando March se haya embebido con el cine francés y norteamericano. Y, por lo tanto, estos recursos audiovisuales estén impregnados en su lírica. Pero es claro que su poemario es original. Algo jamás visto en la poesía peruana, ni mundial. Con perdón de César Vallejo. Alex J. Chang. Poeta con reconocimiento en la Casa de la Literatura Peruana.

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Seitenzahl: 126

Veröffentlichungsjahr: 2023

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© Angels Fortune Editions

 

Primera edición: junio de 2023© Copyright de la obra: Fernando March

© Copyright de la edición: Angels Fortune Editions

Código ISBN digital: 978-84-127155-9-0Diseño y maquetación: Angels FortuneEdición a cargo de Ma Isabel Montes Ramírez

©Angels Fortune Editions www.angelsfortuneditions.com

Derechos reservados para todos los países.No se permite la reproducción total o parcial de este libro, ni la compilación en un sistema informático, ni la transmisión en cualquier forma o por cualquier medio, ya sea electrónico, mecánico o por fotocopia, por registro o por otros medios, ni el préstamo, alquiler o cualquier otra forma de cesión del uso del ejemplar sin permiso previo por escrito de los propietarios del copyright.«Cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra solo puede ser realizada con la autorización de sus titulares, excepto excepción prevista por la ley».

 

 

 

 

 

 

 

A mi editora Isabel Montes Ramírez,

la primera persona en el mundo que vio estos versos terminados e intuyó su poderoso mensaje.

 

Prólogo

Nos adentramos en un fabuloso acontecimiento: el origen de todo. Sí, entramos a contemplar el nacimiento del universo; siendo posible gracias al amor infinito de Dios a su creación. Y es, de alguna forma, lo que plantea el autor de este poemario: un diálogo entre Dios y su creación; su amor manifestado a través de sus versos, y gracias a estas es posible la creación, repito, de todo. El amor se convierte, entonces, en nacimiento.El autor nos va mostrando, a lo largo del libro, unos versos cargados de imágenes nítidas, coloridas, cálidas y muy cercanas a la naturaleza. Es posible que Fernando March se haya embebido con el cine francés y norteamericano. Y, por lo tanto, estos recursos audiovisuales estén impregnados en su lírica. Pero es claro que su poemario es original. Algo jamás visto en la poesía peruana, ni mundial. Con perdón de César Vallejo.

Desde el comienzo de este libro los lectores serán testigos de un ritmo lento, suave y delicado que propone la lírica del poeta (Fernando March). Transitamos en versos cargados de filosofía, sobre todo oriental, así también se observa la huella de una profunda lectura de la Biblia y de la literatura mística. Esto, por supuesto, nos hace recordar a Octavio Paz y su interés literario e intelectual por la cultura oriental. También nos remite a la vena romántica de los poetas Gabriela Mistral, Rabindranath Tagore, Odisséas Elitys, Amado Nervo y, sobre todo, Pablo Neruda.

Previamente, y antes de leerse los poemas en sí, nos presenta un poema narrativo que sirve para contextualizar toda la obra. En Nogalia el lector notará la presencia de una voz lírica metafísica (Dios) que dialoga constantemente con su creación. También puede tener múltiples interpretaciones. Ese terreno corresponde a los lectores y sus propios universos.La lírica exquisita de la presente obra es similar al escuchar baladas, boleros y cancioneros románticos en las voces de Luis Miguel, Nino Bravo, Edith Piaff, Frank Sinatra, José José, y la lista es interminable. Entonces, estamos en primera fila, ante un distinguido concierto sinfónico, un recital dedicado al amor más puro y sincero.Cabe resaltar que esta obra se ha ido gestando, madurando y, por último, desarrollando por alrededor de 10 años en el cual el autor ha ido creciendo y reflexionando como persona, como intelectual y como poeta. Por esta razón, es pertinente recomendar a los lectores que estamos ante una obra de arte que debe ser contemplado con suma paciencia. Es el lector quien debe tener una lectura adecuada a una obra de este calibre poético. Una obra creada totalmente en la absoluta desolación. Bajo el influjo del dolor, la humillación y la desesperación que agobiaron al poeta, desde 1997.

Cabe destacar que la poesía de Nogalia impresiona por su calidad lírica y cautivante. Un ejemplo de ello es el poema Nogalia Purísima Desliada de las sombras. Un poema venido desde una dimensión casi mitológica.

“Miro en tus ojos oleados, de sombras inmensas,

el nocturno ondular, maduro y suave del trigo.

Eres como un instante doloroso de lluvia cenicienta.

Un olivo profundo de sueño, en tu ser, desliza su abrigo.”

En conclusión, nos encontramos con un poemario hilvanado de un lenguaje renovador similar a la poética de César Vallejo en Trilce. En consecuencia, el ritmo, las imágenes y los versos están bien armados gracias a la propuesta lingüística y poética del autor. Una creación desde la eternidad y para toda la eternidad. Amén.

Alex J. Chang. Poeta con reconocimiento en la Casa de la Literatura Peruana.

 

 

Notas del autor

 

 

Nogalia se escribe en múltiples escenarios desde el año 2003. Fue una larga gestación para una obra que al principio no tenía un horizonte definido. Conforme fui avanzando en su desarrollo, numerosas experiencias de los años anteriores definirían su destino.

Nogalia no es un poemario que defina únicamente los vericuetos de un amor profano, del amor terrenal, en cuanto lo conocemos y experimentamos. Nogalia es la expresión de un amor supra terrenal que aún no alcanzamos a experimentar ni a descifrar en todo su contenido. Sin caer en la falsedad ni la pedantería, puedo afirmar que Nogalia es el poemario de la reconciliación entre Dios y su creación. Una reconciliación absoluta que no se da en los estrechos límites del sentimiento del mundo. Una reconciliación que se verifica a pesar del mundo. Cuando digo esto muchos pretenden no entender ni querer aceptar que las leyes que rigen este mundo son transitorias y proclives de mudar. Aferrarnos a ellas como la única opción reniega de la posibilidad que tiene el propio universo para transformarse a sí mismo. En Nogalia no hay metáforas subconscientes ni lenguaje automático.

Cada verso incluye un ciclo de vida y de muerte que ha sido debidamente pesado en la reflexión y el ayuno. Es la expresión del renacimiento, en la Verdad, de un universo post apocalíptico.

Mi generoso amigo Alex Chang lo compara con “La tierra baldía”. Yo, honestamente debo decir que es “el nuevo universo luego del caos y la destrucción de La tierra baldía”.

En Nogalia el amor de Dios trasciende el tiempo. Más allá de los eones que nos han antecedido y los que están por venir, según creo. Es la recomposición de toda la creación en la humanidad de la Madre Eterna. La Única e Irremplazable enamorada de DIOS.

Madre que no hemos visto ni conocido; pero quien es la que rige cada obra que Dios ha concebido y terminado. Madre que no veremos hasta no habernos fundido con la Sabiduría que proviene de Ella. No hay misterios ni medias palabras. Nogalia es la expresión del Amor que destruye las leyes del YO: supremo y egoísta. Es una confraternidad con toda la naturaleza, que hoy, por desgracia, agoniza.

Tiene su origen remoto en el Pentateuco y los Cantos egipcios de la Aurora. Pero es tan ultramoderno porque en ella se cierran los ciclos que esperamos. Quien no entienda esto ni lo quiera comprender hará gala de una visión muy limitada y de un espíritu inmaduro.

La Verdad es hija de la Sabiduría y a esta la sigue. Si yo no proclamara la honestidad de estos versos, deshonraría a la Sabiduría que los inspiró. Por ello debo afirmar que he procurado ser fiel a las estructuras mitológicas antiguas como un homenaje a toda esa riqueza literaria que hoy ya no se comprende ni se estudia por muchos sino por muy pocos y de forma limitada. Versos inmortales como los del Rig – Veda o el Mahabarata. Principios míticos como los del Tao-Te- Kin de Lao Tzé o El libro de los muertos de Egipto. Los cánticos sumerios y Los evangelios apócrifos, en especial El Libro de Enoc. Todos ellos y más han contribuido al devenir de NOGALIA.

Yo sólo espero que aquellos corazones y aquellas almas que han de entender, lo hagan.

Fernando March. Ciudad Coloma. 2023

 

 

EL MUNDO TIENE UN PRINCIPIO,

QUE ES LA MADRE DEL MUNDO.

QUIEN CONSIGUE A LA MADRE,

CONOCE A LOS HIJOS;

QUIEN CONOCE A LOS HIJOS

CONSERVA A LA MADRE,

Y ACABA SUS DÍAS SIN MENOSCABO

ALGUNO

 

LAO TSÉ: TAO TE KIN

 

A LA SABIDURÍA, MADRE ETERNA DE TODAS LAS COSAS

 

“Solo los antiguos conocieron el secreto del Nogal.

Brote primigenio de la creación. Ensalzado por la mano

de un DIOS, entre los árboles

más perfectos del paraíso.

El Nogal—en el principio— ya era en la mente de AQUEL

que amó lo incognoscible,

en medio de la devastación

y la más horrorosa y eterna oscuridad.

 

Suyo fue el símbolo final del principio de la unión

de los pares de opuestos.

Suya fue la gloria de ser depositario

de los vínculos secretos y espirituales,

de nuestra raza,

con la estirpe de los Hijos de DIOS.

 

Era la Edad de Oro cuando sus misterios

fueron revelados a los Ángeles y a los

Hombres Santos.

Pero los Ángeles rebeldes y los humanos prepotentes

no solo desconocieron sus sagrados designios,

sino que llamaron, con gusto, a la Muerte y la hicieron su amiga.

Desataron así la guerra fratricida.

Para sumir en el olvido más absoluto

conocimiento tan perfecto,

fue necesario anegar un mundo. Para que así los hombres

volvieran a venerar el NOGAL,

bajo una forma errada; pero necesaria.

 

El Oriente le consagró a la muerte.

Para la Hélade fue la resignación final de una Caria desconsolada.

Roma le consagró a Perséfone: diosa de los infiernos.

Los celtas le asociaron atributos de hechicería y adivinación.

 

Solo los nórdicos le concibieron como “árbol perfecto del nacimiento”.

 

Pero la PALABRA ETÉREA de Aquel que Es, y la concibió,

vive y prospera en sus santas raíces.

Y un día saldrá y ofrendará LUZY SANACIÓN

a través de sus hojas y yemas felices…..”

He aquí el testimonio que encontramos, y que el criterio de los hombres podrá entender o ignorar; pero nunca cambiar, porque está hecho de inefable VERDAD.

 

La amé y la deseé desde mi juventud, traté de

tomarla por esposa, porque estaba enamorado de su belleza.

El hecho de que esté cerca de Dios hace resaltar su noble origen: el Dueño de todas las cosas la amó.

Fue iniciada en el conocimiento mismo de Dios, y ella decide qué obras hay que realizar.

Sabiduría 1, 2, 3

 

NOGALIA MORENA

Árida criatura de la tersa corteza castaña.

Pies de adobe, cabellos de bruma,

y ojos que translucen manantiales de ternura,

en el seno evanescente de la noche acrisolada.

Aunque no eres la única concebida de mi sangre,

ni en el principio de las cosas fuiste primogénita engendrada,

eres la que más fuerza de eclosión e iridiscencia contuvo,

en el seno luminoso, de la VERDAD y la PALABRA.

Y así, por la ingénita virtud de la Gracia

sobre el designio soberano de las sombras.

Y así, por la sola emanación,

de mi Palabra,

sobre el vacío inmemorial

de las tinieblas.

Así naciste, para mi carne, desde la noche

insubstancial de mi tristeza.

Así, mis ojos,

confinaron en tus ojos:

mies, iridiscencias de amor

y obsidianas de pureza.

Tus pasos entreabrieron manantiales de fulgor

en la tierra desnuda del umbroso vacío.

Mis manos extendieron tus oleos cenicientos

sobre las nieblas poderosas del mar infinito.

Fuiste así la primera

que surgió,

desde el lago evanescente

de lo árido y lo oscuro.

La que abriéndose camino,

a través del abismo,

surgió victoriosa de las aguas

de la Ilusión y de la Nada.

Desde la más larga noche

de tu cuerpo: inmaterial y escurridizo.

Desde la savia torrentosa

de mi sangre,

consumando─ para tu boca─

los frutos del albor y del estío.

Desde las brumas abisales del dolor,

en que tu nombre ceniciento no vivía.

Desde allí, para mi carne, fue tu amor.

Desde allí, para mis ojos, ya existías.

Fui recobrando el amoroso trigo de tu cuerpo,

desde la oscura infinitud del abismo inextinguible.

En el cierzo más umbroso

y en el principio de lo eterno.

En mi deseo de tenerte y poseerte,

¡cada vez más incontenible!

Desde entonces, YO te amo.

Como he de amarte más allá de mi existencia.

Desde aquí, desde mi carne, YO te amo.

Vives para mis ojos, aún,

más allá del abismo y la in-esencia.

Por eso te canto

con la pura sencillez de la tierra.

Criatura de inocencia morena.

Ternura y tristeza del olivo.

En el regazo uliginoso del principio

eras la única VERDAD, inextinguible.

Oleantes, tus ojos,

se acendraban,

como dos crepúsculos dolientes

de ónice divino.

 

NAXYR

Vacío inmemorial de los tiempos

 

CAPÍTULO 1

EN EL ABISMO Y LA NADA

Hator, dama de ultratumba, que habita

el poder del monte sepulcral, señora de

Ta-tchesert, hija de Ra, pupila suya,

ojo suyo, que habita ante él, de hermoso

rostro en la barca de millones de años,

sede de paz, creadora de ley en la barca

de los bienaventurados.

 

El libro de los muertos

Cap. CLXXXVI

 

NOGALIA EN EL SILENCIO DE LOS SIGLOS

 

Nogalia, amor.

Mañana y Vida.

Para tu ser es el silencio

como un remanso de lenguas infinitas.

Cada sílaba de amor,

que en tu carne se confina,

en el áureo obrizo de tus oleos eviternos

desvanece el dolor,

y efervesce la Vida.

Y soy tuyo en los celajes más profundos

del crepúsculo en tu cuerpo.

Y eres mía, en las vertientes luminosas

y en la savia de los días.

Para mi alma renaces,

y en la extensión de mi cuerpo fructificas.

En las cenizas de tus ojos oleantes

reverberas mis esencias,

como el alba encendida.

Entrelazando la noche a tu cuerpo

de greda dormida,