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«Quiero besarte. Cada poro y cada parte de tu cuerpo, las pequeñas y las grandes. Y quiero hacerlo por mucho tiempo. Eres como una muñeca, tan inocente. Suave, sedosa, completa sin un principio ni un final. Incluso querría saborearte. Me despierto en la mitad de la noche pensando en ti. Quiero estar cerca tuyo». Ella supo que él era algo fuera de lo común desde el día que lo conoció. Es un poco tímido. Sus ojos oscuros son reservados y misteriosos. Es increíblemente sexy. Aunque piensa que hay algo diferente en él, está fascinada por la tensión sexual entre ellos. No pasa mucho tiempo antes de que ella se encuentre fuera de su zona de confort, y algo ya no se siente del todo bien... Piel es un thriller erótico que narra una historia de sexo electrizante, fantasías prohibidas y motivos dudosos.
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Seitenzahl: 27
Veröffentlichungsjahr: 2020
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B. J. Hermansson
LUST
Piel - Relato erótico
Original title:
Hud
Translated by LUST
Copyright © 2018 B. J. Hermansson, 2020 LUST, Copenhagen.
All rights reserved ISBN 9788726273588
1st ebook edition, 2020. Format: Epub 2.0
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La piel es un factor muy importante de contacto corporal. Cuando se toca, produce hormonas que pueden evocar una sensación de seguridad y calma. El área que ocupa la piel humana puede llegar hasta los dos metros cuadrados y pesar alrededor de cuatro kilos. Si contamos el tejido subcutáneo, el peso puede aumentar hasta una quinta parte del total del peso corporal, lo que convierte la piel en el órgano más pesado del cuerpo.
El verano ya pasó y el otoño llega de sopetón, inesperadamente y como siempre. Se percibe una sensación fría en el aire que hace dos días no existía. Los meses de verano fueron calurosos, los más calientes en muchos años, y la presión en el aire fue elevada por mucho tiempo. El viento acarició otros lugares, dejando solo suciedad seca y hojas agotadas. Todo, tanto las plantas como los animales, buscaron agua y viento incansablemente, y finalmente llegó agosto.
La primera vez que se ven es miércoles. Se encuentran a la hora y en el lugar que habían acordado y aunque ella no llega tarde, tiene la sensación de que él la ha estado esperando durante un largo rato.
—No llego tarde, ¿verdad?
Ella sonríe vacilante, se ríe tímidamente para enfatizar su duda y estira la mano para saludarlo. Él la toma, presiona la suave palma con su mano y la mira con una expresión en el rostro que ella no logra interpretar plenamente.
—Para nada.
No puede evitar notar que hay un dejo de concentración en sus labios. Su voz es tranquila.
La cena está bien, nada fuera de lo común. Se acercan el uno al otro con cierta prudencia. Él es más callado de lo que ella imaginó y mucho más introvertido. En los mensajes, sus oraciones eran más largas e intelectuales. En cierto modo, no parece estar presente en la conversación. ¿Será solo timidez? Su voz no es para nada como la imaginó; es suave y un poco titubeante. ¿Será cautela? Ella es la que toma el mando de la conversación y la que pregunta. Él se limita a responder, pero no es para nada incómodo, lo cual es bastante sorprendente porque normalmente sería difícil ser parte de un diálogo donde solo una persona lleva la conversación adelante. A medida que la noche avanza, ella nota que le agrada ser quien está a cargo de la conversación. Está acostumbrada al rol opuesto. Él siempre la hacía escuchar.
