Psicoterapia Integrativa EIS - Roberto Opazo Castro - E-Book

Psicoterapia Integrativa EIS E-Book

Roberto Opazo Castro

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Beschreibung

El libro aborda los principales obstáculos que impiden un mayor progreso de la Psicoterapia. Y al ir "de la Protesta a la Propuesta", entrega caminos fundamentados y prácticos para superar esos obstáculos.

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Seitenzahl: 534

Veröffentlichungsjahr: 2025

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PSICOTERAPIA INTEGRATIVA EIS… ¿Un Adiós a los Cantos de Sirena?

Autor: Roberto Opazo Castro

© [email protected]

Derechos reservados

Primera edición, enero de 2025

ISBN: 978-956-420-416-1

Registro Propiedad Intelectual N°

Diseño de portada y recuadros: Ignacio Alarcón

Diagramación: Ángela Gramola

Contacto: [email protected]

Fono: +56 22-2257601

*Pedidos desde el extranjero solo tendrán

como recargo el valor correspondiente al envío

Este libro puede ser adquirido en el Instituto Chileno de Psicoterapia Integrativa (ICPSI),

Marchant Pereira 446, Providencia, Santiago, Chile.

Ejemplares pueden ser adquiridos, también, por vía electrónica y/o telefónica.

Ninguna parte de esta publicación, incluido el diseño de la portada, puede ser reproducida, almacenada o transmitida en manera alguna por ningún medio sin permiso previo del autor.

Con mucho cariño…

“A quienes se esfuerzan junto a nosotros, transitando por este conducente camino EIS, en el Cual Ciencia, Humanismo y Arte –se van integrando– para contribuir a enfrentar nuestro desafío común… aportar al Progreso Efectivo de la psicoterapia”

ÍNDICE

Prólogo

Introducción

PARTE IINTEGRANDO EL CONOCIMIENTO VÁLIDO

1.1 NUESTRO ENFOQUE EIS… EN 2 PALABRAS

1.2 EL PRESENTE LIBRO: Una Descripción… “MACRO”

PARTE IIPROPUESTAS Y DISYUNTIVAS

2.1 PROPUESTAS Y DISYUNTIVAS… ESENCIALES

2.1.1. DISYUNTIVA ESENCIAL-1 “La REALIDAD y el PROGRESO de la Psicoterapia”

i. ENUNCIADO… de la “PROPUESTA SEDUCTORA-1”: Cuando la INFORMACIÓN no informa

a. FUNDAMENTOS… DE LA “PROPUESTA SEDUCTORA-1”: El SINSENTIDO de los Sentidos

b. PERFIL “SEDUCTOR” DE LA PROPUESTA-1

ii. RESCATANDO… APORTES VALIOSOS DE LA “PROPUESTA SEDUCTORA-1”

a. No accedemos a objetividades plenas

b. Las limitaciones de nuestras Modalidades Perceptivas

iii. CUESTIONANDO LA PROPUESTA SEDUCTORA-1

a. EL LENGUAJE…¿es MI MUNDO?

b. Prisioneros …¿de la BIOLOGÍA?

iv.DAÑOS… GENERADOS POR LA “PROPUESTA SEDUCTORA-1”

a. Sin conocimiento… NO HAY PROGRESO

v. NUESTRA CONTRAPROPUESTA-EIS: Liberando el CONOCIMIENTO

2.1.2. DISYUNTIVA ESENCIAL-2 “La CAUSALIDAD y el PROGRESO de la Psicoterapia”

i. ENUNCIADO DE LA PROPUESTA “SEDUCTORA”-2: Una causa…¿SIN CAUSA?

a. FUNDAMENTOS DE LA “PROPUESTA SEDUCTORA-2”: Cuando todo puede ocurrir

b. PERFIL “SEDUCTOR” DE LA “PROPUESTA-2”

ii. RESCATANDO… APORTES VALIOSOS DE LA “PROPUESTA SEDUCTORA-2”

a. Más allá del simplismo

b. En un mundo sin Ley

iii. CUESTIONAMIENTOS… A LA “PROPUESTA SEDUCTORA-2”

a. Entre la macro física y la física cuántica

iv. DAÑOS DERIVADOS DE LA PROPUESTA SEDUCTORA-2

a. El sinsentido de las intervenciones clínicas

v. NUESTRA CONTRAPROPUESTA -EIS: Cuando las PROBABILIDADES PREDICEN

2.1.3. DISYUNTIVA ESENCIAL-3 “El INCONSCIENTE y el PROGRESO de la Psicoterapia”

i. ENUNCIADO de la… “PROPUESTA SEDUCTORA-3”: ¿Manipulados…desde las SOMBRAS?

a. FUNDAMENTOS… DE LA “PROPUESTA SEDUCTORA”-3: Un Inconsciente…¿OMNIPRESENTE?

b. PERFIL “SEDUCTOR” DE LA PROPUESTA-3

ii. RESCATANDO… APORTES VALIOSOS DE LA PROPUESTA-3

a. Accediendo a lo inaccesible

b. Ampliación del Campo de Consciencia y Desarrollo personal

iii. CUESTIONAMIENTOS… A LA “PROPUESTA SEDUCTORA-3”

a. Cuestionando… la METODOLOGÍA Psicodinámica

b. Cuestionando… los CONCEPTOS Psicodinámicos

c. Cuestionando… Los Resultados Terapéuticos

iv. DAÑOS CAUSADOS… POR EL ENFOQUE PSICODINÁMICO

a. El engaño del conocimiento “aparente”

b. Prisioneros de la historia temprana

v. NUESTRA CONTRAPROPUESTA EIS: Desde el INCONSCIENTE al inconsciente

2.1.4. DISYUNTIVA ESENCIAL-4 “La IGUALDAD y el PROGRESO de la Psicoterapia”

i. ENUNCIADO… de la “PROPUESTA SEDUCTORA-4”: Igualdad para el Progreso

a. FUNDAMENTOS… DE LA “PROPUESTA SEDUCTORA-4”

b. PERFIL “SEDUCTOR”… DE LA PROPUESTA-4

ii. RESCATANDO… “APORTES VÁLIDOS” DESDE LA “PROPUESTA SEDUCTORA-4”

a. Cuando la igualdad es justicia

iii. CUESTIONANDO… la “PROPUESTA SEDUCTORA-4”

a. La Fuerza Movilizadora de la “Desigualdad”…

b. La Relevancia de la… DESIGUALDAD

c. Aportes de la Desigualdad a la… ECONOMÍA

d. Aportes de la Desigualdad a la… CIENCIA

e. Aportes de la Desigualdad a la… PSICOTERAPIA

iv. DAÑOS… GENERADOS POR LA “PROPUESTA SEDUCTORA-4”

a. Progreso científico y Justicia Social

b. Cuando la Igualdad perjudica

v. NUESTRA CONTRAPROPUESTA-EIS: PROGRESO más allá de la Igualdad

2.1.5. DISYUNTIVA ESENCIAL-5 “La CIENCIA y el PROGRESO de la Psicoterapia”

i. ENUNCIADO… de la “PROPUESTA SEDUCTORA-5”: Una Ciencia…¿Sin Consciencia?

a. FUNDAMENTOS… DE LA “PROPUESTA SEDUCTORA-5”

b. PERFIL “SEDUCTOR” DE LA “PROPUESTA-5”

ii. RESCATANDO… APORTES VALIOSOS DE LA “PROPUESTA SEDUCTORA-5”

a. Contra una Ciencia poco Humanizada

iii. CUESTIONAMIENTOS… A LA “PROPUESTA SEDUCTORA-5”

a. Caminos poco conducentes

b. Cuando la Ciencia es necesaria

iv. DAÑOS… GENERADOS POR LA “PROPUESTA SEDUCTORA-5

a. Sin Ciencia no hay PROGRESO

v. NUESTRA CONTRAPROPUESTA-EIS: Humanizando la Ciencia

2.1.6. DISYUNTIVA ESENCIAL-6 “ : La avenida de las DIVERSAS TEÓRÍAS

i. ENUNCIADO… de la “PROPUESTA SEDUCTORA-6” : Cuando lo COMPLEJO …exige

a. FUNDAMENTOS… DE LA “PROPUESTA SEDUCTORA-6”

b. PERFIL “SEDUCTOR” DE LA “PROPUESTA-6”

ii. RESCATANDO… APORTES VALIOSOS DE LA “PROPUESTA SEDUCTORA-6”

a.La necesidad de un “Multi - mirar”

b.Nadie es capaz de “mirarlo” todo

iii. CUESTIONAMIENTOS… A LA “PROPUESTA SEDUCTORA-6”

a. Enunciar no es Demostrar

b. Cuando el teorizar no basta

iv. DAÑOS… GENERADOS POR LA “PROPUESTA SEDUCTORA-6

a. Desorden y más …DESORDEN

b. No a Castillos en el Aire

v. NUESTRA CONTRAPROPUESTA-EIS: De las Integraciones a la INTEGRACIÓN

Nortes de Futuro

Referencias Bibliográficas

INTRODUCCIÓN

Quisiera comenzar agradeciendo, el excepcional prólogo escrito por el destacado psiquiatra Carlos Mirapeix, de España. Sus sentidos elogios hacia este libro me comprometen. Y la calidad y profundidad del prólogo mismo enriquecen sustancialmente estas páginas. Mil gracias, Carlos.

Una de las características esenciales de la inteligencia, es la capacidad para PRIORIZAR, es decir, la capacidad para distinguir entre lo que es más importante y lo que no lo es.

En psicoterapia, lo anterior involucra el que seamos capaces de IDENTIFICAR, los obstáculos, los “frenadores, los “cuellos de botella”, que están lentificando y/o impidiendo un PROGRESO más decidido de nuestra disciplina.

A identificar y a precisar los obstáculos más relevantes, y a proponer nuevos caminos, mejores opciones alternativas, está dedicado este libro.

Por lo cual este libro apunta a lo medular. Por su temática, el presente libro debería ser motivante y ampliamente valorado. Esto, por supuesto, si quien escribe es capaz de estar a la altura de las temáticas en cuestión, lo cual… “está en veremos”. Por lo menos las motivaciones, para estar a la altura, están muy presentes.

Más allá de las comprensibles inquietudes clínicas que los psicoterapeutas experienciamos día a día, el presente libro nos exige levantar la mirada. Un ir más allá de nuestro quehacer clínico concreto, un abordar lo urgente “Y” lo importante, un activar al máximo nuestras inquietudes clínicas, junto con nuestro pensamiento crítico. Este libro, nos conducirá a ampliar y a profundizar nuestra mirada, con el objeto de abordar aspectos relevantes, pero a la vez polémicos. Por todo lo cual este libro, que Ud., está comenzando a leer, será polémico y desafiante, a la vez que propositivo. Se trata de enfrentar de un modo amigable, pero a la vez directo, desafíos conceptuales y clínicos de la mayor relevancia para todos.

Todo lo cual, por supuesto, tiene una máxima importancia para la efectividad psicoterapéutica.

Especifiquemos un poco más…

Desde un comienzo, es necesario enfatizar algo obvio; cada lector es diferente, con diferentes formaciones, con diferentes informaciones, con diferentes motivaciones, con diferentes aptitudes y con distintas formas de significar. Por lo cual, en lo que sigue, en algunas cosas estaremos más de acuerdo con algunos, en otras… con otros, de mis amables lectores. Por supuesto, en las ocasiones en las que no coincidamos, mi respeto por todos se mantendrá en plenitud.

Al escribir este libro, asumo como un gran desafío el lograr motivarlo a Ud., amigo lector. Motivarlo, a que lea este libro con mucha atención; activando su propio pensamiento crítico… en procura de ir alcanzando sus mejores conclusiones. La temática de este libro claramente lo amerita.

Para facilitar las cosas, me propongo escribir un libro breve, sólidamente fundamentado, lo más claro dinámico y ameno que me resulte posible. Esto, sin perder nivel ni calidad de análisis.

Por supuesto, nadie podría decir que mis propósitos son “modestos”. Pero es lo que me propongo, no es algo que pueda prometer. Por lo que está –“muy por verse”– cuantos de estos propósitos seré capaz de trasladar a estas páginas.

Hay algo, sin embargo, que sí puedo “prometer”. Es el realizar mi mayor esfuerzo, el procurar informarme de la mejor manera, el caminar de la mano de las mejores evidencias, y el ir agregando mis mejores reflexiones. Con amistad y asertividad, sin “fanatismos”, y ubicando siempre en primer plano al conocimiento válido, a las evidencias… junto con los intereses de la psicoterapia y los del amable lector. Esto sí lo puedo “prometer”.

A lo anterior, quisiera agregar una “confesión”; la cual, con algún “recato”, paso a compartir con Ud. La confesión se refiere a que tengo la “secreta esperanza” de que, luego de recorrer juntos estas páginas, saldremos ambos… conceptualmente, clínicamente, y profesionalmente fortalecidos y enriquecidos. En parte, por lo que iré aportando yo, en parte, por las reflexiones que irá agregando Ud.

En lo que sigue, amigo lector, será difícil que Ud, concluya que el análisis es muy liviano, que es poco respetuoso, que está desinformado, que hay mucho “fanatismo” o –menos aún– que los temas son poco relevantes. Lo que sí es más probable, es que algunos temas lo motiven más que otros, y el que vayan surgiendo, entre Ud., y yo, más de algún desacuerdo. Esto, por supuesto, se sitúa en plenitud dentro de “las reglas del juego”. Y puesto que todos los temas son de máxima relevancia, le encarezco que active sus motivaciones en aquellas temáticas que espontáneamente le atraigan menos.

El análisis, que ahora inicio, está fuertemente respaldado por la investigación. Por razones “didácticas”, no he querido citar y citar investigaciones. Sí explicitaré, algunas evidencias, cuando la temática así lo exija.

Desde los tiempos de Sigmund Freud, los psicoterapeutas hemos venido desplegando esfuerzos y más esfuerzos. Y si –a la luz de las evidencias– nos preguntamos cuáles han sido nuestros mayores “logros” a través de más de 100 años, la respuesta pareciera dejarnos “muy bien parados”.

A través de estos años, hemos mostrado una muy fuerte vocación de ayuda, muchos hemos estudiado mucho, hemos investigado y hemos publicado mucho. Hemos venido generando múltiples “Centros de Formación”, y hemos explicitado diferentes normas éticas reguladoras de nuestro trabajo clínico. En conjunto, hemos venido mostrando muchísima creatividad. Todo lo cual, ha derivado en la creación de categorías nosológicas y de diversas pruebas psicométricas, ha derivado en la génesis de múltiples teorías explicativas, y en la génesis de diferentes formas de hacer psicoterapia.

Adicionalmente, hemos sido capaces de generar algunas técnicas terapéuticas muy aportativas… específicas y validadas.

A través de todos estos años, también, hemos logrado demostrar que el asistir a psicoterapia es significativamente superior a no hacerlo; lo cual es esencial. Ejerciendo la psicoterapia –desde los más diversos Enfoques, con las más variadas orientaciones, en los promedios y en los grandes números– todos los Enfoques han venido aportando… y mucho. A través de estos años, hemos atendido a millones de personas que han confiado en nosotros. Y, como una “macro consecuencia global” de nuestro quehacer, muchas de esas personas han logrado ir superando desajustes, han logrado mejorar su bienestar emocional, y/o han logrado incrementar su desarrollo personal. No es poco decir.

A lo anterior, es necesario agregar que cada terapeuta ha dispuesto de su propia “zona de confort”; y, habitualmente, cada cual tiende a estar convencido de que hace bien su trabajo y percibe que sus propios pacientes progresan. Además, cada quien tiende a estar convencido… de que está bien situado al interior de la psicoterapia.

Todo lo anterior es de la mayor importancia. Nos permite generar una cuota no menor de orgullo. Nos ha permitido trabajar con la seguridad de estar aportando. Nos ha permitido, trabajar, profesionalmente, en el contexto de un optimismo aportativo.

Y para aquellos que cuestionan esto o aquello, o para quienes desde fuera nos exigen evidencias, hemos venido generando la psicoterapia basada en las evidencias. Por lo cual, se estamos respondiendo cuando se nos requiere.

Hasta aquí, todo bien, por no decir muy bien. Salimos muy bien en las fotografías. Es así como, la gran mayoría de nosotros, compartimos la “sensación” de que “estamos bien”, de que “vamos bien”, y de que “aportamos mucho”. Es el aire que muchos respiramos al interior de la psicoterapia.

Adicionalmente, cada psicoterapeuta ha dispuesto de plena libertad para elegir su Enfoque. Y, nuestros respectivos Enfoques, nos refuerzan la creencia de que estamos situados… en el mejor lugar.

En suma, a cada cual sus espacios, a cada cual sus satisfacciones… buenas noticias para todos. Somos una disciplina en pleno desarrollo y crecimiento.

Sobre las bases recién explicitadas, tendríamos muy pocos motivos para preocuparnos. Y serían, muy pocos, los que podrían encontrar motivos para procurar que… “las cosas cambien”.

Lo que nos permite suponer que Ud., amigo lector, probablemente está compartiendo los “buenos aires” que se respiran al interior de la psicoterapia. Lo probable, entonces, es que Ud., también se encuentre bastante satisfecho acerca del cómo han cursado y acerca del como cursan las cosas en nuestra disciplina.

De ser esto así, me será más difícil, el motivarlo a través de este libro…. a transitar en direcciones un tanto diferentes.

Al leer este libro, necesito el que me dé una oportunidad… para ir enriqueciendo nuestra información, para ir completando nuestras miradas, para ir reflexionando juntos, para ir cuestionando juntos, para ir mejorando nuestras posturas, para ir ejerciendo nuestro respectivo pensamiento crítico, para intentar ir haciendo mejor algunas cosas.

Algunas cosas que, desde nuestra óptica, requieren de una profunda y urgente modificación. Ya irá alcanzando Ud., sus propias conclusiones.

Como es tanto lo que está en juego, el darme una oportunidad involucra a su vez el darse Ud., mismo una oportunidad de progreso.

Lo anterior conduce a que necesitamos revisar “otro ángulo de la noticia”. Otro ángulo, muy pero muy relevante. Lo cual, en un sentido de fondo, involucra algo así comoevolucionar… desde las fotografías a las radiografías”.

Quedó bastante claro que, al ir utilizando “fotografías”, nuestra disciplina –y los psicoterapeutas– aparecemos como muy… “fotogénicos”.

Lo que sigue es preguntarnos… ¿cómo nos irá si utilizamos “radiografías”?

Veamos algunos aportes de las “radiografías”.

Por lo pronto, aparece un problema no menor. Es que la profundidad y la cualidad de los cambios alcanzados –vía psicoterapia– dejan bastante que desear. A la luz de las mejores evidencias, los cambios generados “vía psicoterapia”, si bien son aportativos, suelen ser insuficientes; y, las recaídas, suelen ser mayores que lo deseable. Esto, a la luz de las evidencias… “radiográficas”.

Por otra parte, al existir alrededor de 500 Enfoquesdiscrepantes de psicoterapia, queda muy en claro que nuestra capacidad para ponernos de acuerdo es demasiado escasa. A “contrario sensu”, queda en claro que nuestra capacidad para discrepar se muestra como… “excesivamente excesiva”. Esto, en cualquier territorio conceptual y psicoterapéutico, y “urbi et orbi”. Tan así es esto, que la propia “Organización Mundial de la Salud” ha venido denunciando la incapacidad de los psicoterapeutas para ponerse de acuerdo.

Si los significados de cada cual son muy diferentes, si tendemos a discrepar en esto, esto y esto otro, nuestra opinión profesional pasa a carecer de valor. Si ante cada interrogante, nuestras respuestas tienden a ser diferentes, es porque no compartimos respuestas. Desafortunadamente, en una medida no menor, las respuestas –a quienes nos consulten– no dependen de los hallazgos de la disciplina; dependen, excesivamente, del “a quién se le pregunta”.

Y cuando cada pregunta va recibiendo 500 o más respuestas diferentes, va quedando poco espacio para entregar respuestas “especializadas”. ¿Cuán confiable es, una disciplina, en la cual cada integrante piensa “a su manera”, está convencido de cosas diferentes y entrega respuestas diferentes ante las mismas preguntas?

En toda disciplina hay desacuerdos y discrepancias. Es lógico, e incluso muy deseable. Sin embargo, ¿no habrá algún límite en las discrepancias como para establecer si una disciplina científica existe o no? No afirmamos algo tan extremo, para la psicoterapia, pero en la eventualidad de que el interior de una disciplina fuera una “Torre de Babel”, ¿podríamos hablar de una disciplina científica?

Adicionalmente, ha venido quedando de manifiesto, que podemos alcanzar cambios psicoterapéuticos “positivos”, por las más diversas vías. Incluso, a través de vías no solo diferentes sino totalmente antagónicas. Peor aún, incluso cuando la “vía” incluye a… “terapeutas que no son psicoterapeutas” (por ejemplo, cuando los profesores de College igualan o superan a los psicoterapeutas).

Aquello de “todos los caminos conducen a Roma” pareciera venir al caso; siendo “Roma”, el progreso de los pacientes. Esto, debería llamarnos la atención; estamos hablando de llamarnos… “LA” atención. ¿No nos suena esto “raro”, “muy raro” o “increíblemente raro”?

Y, llama la atención también, el que cada uno de los adherentes a estos 500 Enfoques pueda esgrimir –“evidencias”– acerca de las ventajas comparativas que aporta su Enfoque. “Todos merecen Premios”. Por lo cual, cada quién, está convencido que lo mejor es… el estar situado allí: “militando en este Enfoque”, que está sólidamente fundamentado.

Enfoque, al que cada uno “arribó”… por los caminos más disímiles. Cada quien arriba a su Enfoque por caminos con frecuencia “azarosos”, en los cuales la Escuela de Psicología en la cual “me formé”, los profesores carismáticos que “valoré”, mis propias “preferencias”, o lo que calza más con mi “personalidad”… con frecuencia han sido más relevantes que las evidencias a la hora de escoger “mi Enfoque”.

Para complicar más las cosas “evidencias” hay para todo. Si no se saben “leer”, las “evidencias” pueden incluso conducir a cualquier parte.

La “psicoterapia basada en las evidencias” constituye un aporte. Sin embargo, está claro que dicho aporte no ha sido capaz de llevarnos a enmendar sustancialmente el rumbo.

En suma, resulta muy extraño el que todos se sientan tan bien situados, adhiriendo a convicciones tan diversas y contradictorias entre sí. Raro.

¿Quién pueden decir con fundamentos, que está “mejor situado” en el Enfoque en el que está “situado” y al cual está adhiriendo?¿No resulta extraño el que todos estén muy bien situados en el lugar que sea?

A lo que habría que agregar interrogantes no menores. ¿Es que nos da lo mismo el no estar bien “situados”? ¿Es que creemos que nadie está “mejor situado” que nadie? ¿Es que creemos que no existen fundamentos para estar “mejor situados”? ¿Es que asumimos que “si yo estoy bien” basta y sobra?

Al existir alrededor de 500 Enfoques discrepantes de psicoterapia, llama también la atención el que todos esos Enfoques tiendan a obtener resultados terapéuticos positivos… muy similares. No hablamos tan solo de que todos aportan resultados positivos; hablamos de que todos lo hacen en términos muy similares. Esto, circunstancias que cada Enfoque propone y hace cosas muy diferentes. ¿No nos parece raro? ¿Nos da lo mismo? Cuando todos logramos lo mismo, creyendo y aplicando cosas muy distintas… ¿es que ninguna de nuestras creencias específicas aporta realmente? ¿Es posible hablar de “progresos” en este contexto?

La tendencia al “empate” entre los Enfoques se viene “denunciando”, desde hace mucho. Por ejemplo, Roosenzweig (1936), Luborsky, Singer y Luborsky (1975), Luborsky, et al. (1999), Paris (2013). Muy recientemente Wampold (2021), luego de revisar exhaustivamente el conjunto de evidencias existentes, concluye que la tendencia al “empate” se mantiene muy vigente hoy en día. Por su parte Lambert (2021), sostiene que, si bien existe una clara tendencia al “empate” entre los Enfoques, cuando hay alguna diferencia es en favor del Enfoque cognitivo-conductual; pero, admite, que se trata de una ventaja… muy débil y en muy contadas ocasiones.

Es importante señalar que, Wampold y Lambert, son reconocidos como muy destacados especialistas en el tema de los resultados terapéuticos.

Como lo hemos destacado, en psicoterapia hemos logrado avances puntuales de importancia. No es que las “radiografías” borren de una plumada nuestros logros. No es que no hayamos progresado en nada, ni que califiquemos para ingresar a la categoría de “discapacitados colectivos”. Ya hemos mostrado en lo que si hemos venido aportando. Son muchas las investigaciones que muestran que aportamos significativamente aquí y allá.

En los “grandes números”, sin embargo, resulta evidente que los aportes puntuales –de aquí y de allá–no han sido capaces de inclinar la balanza en favor de Enfoque alguno.

Los Enfoques, como aportes teóricos y estratégicos y en un sentido global, han venido aportando demasiado poco. Y han tendido a “empatar”.

Por lo cual, no habría exageración si concluimos que llevamos, más de 88 años… ¿empatando? ¿Es que todos venimos progresando por igual o es que todos progresamos demasiado poco?

Todo esto nos parece especialmente grave.

Cuando las más diversas y discrepantes teorías explicativas, conducen a resultados muy similares… ¿cuánto está aportando cada una de esas teorías?

¿Es que las teorías aportan algo cercano a… CERO? ¿Es que hemos venido discutiendo –cuando no “peleando”– por más de 100 años, defendiendo y abogando en favor de teorías explicativas que explican… demasiado poco?

¿Es que los pacientes tienden a progresar… hagamos lo que hagamos, siempre que no sea un obvio “descriterio”?

Y ¿cómo se explicaría esta prevalente y prolongada “tendencia al empate”? ¿No será que los “factores comunes”, repartidos “democráticamente” entre los Enfoques, son los que explican los resultados… también comunes?

¿Es que basta con que el paciente “crea” en nosotros para que progrese, al menos “algo”? ¿Es que basta, con que el psicoterapeuta aporte una “personalidad adecuada”, para que la psicoterapia funcione “al menos en alguna medida”? ¿Es que basta, con que logremos una “buena alianza terapéutica” con el paciente, para que éste progrese “al menos en alguna medida”? ¿No explicará –todo esto– el por qué los profesores de College pueden “igualarnos”? ¿Es que no necesitamos estudiar?

¿Cuánto mérito tendríamos, cuanto conocimiento aportaríamos, si los pacientes progresan por las características personales de cada terapeuta… sin importar su teoría, ni sus estrategias clínicas, sin requerir de verdaderos especialistas, y sin requerir el que les aportemos “conocimientos válidos”?

Alguien puede pensar que nuestras afirmaciones e interrogantes son exageradas. que somos “hipercríticos”. Sin embargo lo invito, amigo lector, a desmentir nuestras afirmaciones. A denunciar cuales carecen de fundamento, cuales carecen de evidencias de respaldo.

A lo que habría que agregar, el que no nos gusta para nada el que las cosas cursen así en la psicoterapia. Entre los datos que nos aportan las fotografías, y los que derivan de las radiografías, preferiríamos mil veces el que los datos “radiográficos” no existieran. Sin embargo, el ignorar las “malas noticias” rima con falta total de autocrítica, rima con el mecanismo defensivo llamado “negación”, al cual Freud consideraba como uno de los mecanismos más primitivos.

Desafortunadamente, las “malas” noticias continúan.

En medio de todo esto, la psicoterapia evoluciona de desorden en desorden. Y, a la hora de “saber”, sabemos muy poco; y cada uno “sabe” a su manera.

Por todo lo cual nuestra evolución se viene tornando entrópica, cuasi caótica.

En un sentido de fondo, a la luz de las “radiografías”, en la psicoterapia pareciera imperar el más completo “quilombo”, como dirían nuestros amigos argentinos; una especie de “despelote” … como diríamos en Chile.

Sin embargo, como cada cual dispone y disfruta de su propia “zona de confort”, el que exista este “quilombo” importa a muy poco. ¿Se podría aplicar una máxima del tipo “estando bien yo, poco me importa la evolución de la disciplina”? La palabra “egocentrismo a ultranza” vendría muy al caso… si esto fuera así.

Obviamente… no todos funcionamos así. Sin embargo, todo parece indicar que son demasiados los que funcionan así. Por lo pronto, estos temas rara vez son enfatizados. Lo cual, a su vez, suena demasiado mal.

Los datos que nos entregan las “radiografías” son bastante confiables. Y si bien no desmienten los anteriores datos de las fotografías, nos completan la información. Desafortunadamente, nos dibujan y nos entregan un panorama negativo, por no decir que… MUY NEGATIVO.

Es efectivo que, en el quehacer habitual de cada uno de nosotros, es más lo que aportamos que lo que perjudicamos. Esto, nos puede “tranquilizar la consciencia”.

Sin embargo, a la hora de los méritos de cada cual, éstos resultan discutibles. Muchos de nuestros “logros”, cursan por la vía de que “cabalgamos sobre el lomo de los factores comunes”, y no sobre el lomo de los conocimientos específicos y válidos que hemos sido capaces de generar como disciplina.

En este contexto, el problema no reside “tanto” en el “daño” que causamos (es mucho más lo que aportamos).El problema reside… EN EL PROGRESO QUE NO SOMOS CAPACES DE GENERAR.

¿Es que somos incapaces de alcanzar conocimientos válidos o es que no sabemos administrar los conocimientos válidos que alcanzamos?

Para toda disciplina científica, es esencial el progresar. Y solo se puede progresar de la mano de las evidencias. No es frecuente, en ninguna disciplina, el que a sus miembros les dé lo mismo que su disciplina progrese o no. Por el contrario, la mayoría se esfuerza por ir progresando cada vez más.

Frente a esta panorámica de la psicoterapia, que debiera preocuparnos y ocuparnos a todos… ¿resulta aceptable el que me encuentre “haciendo méritos” –ante Ud., amigo lector– con la esperanza de que se interese por aquello que le debería interesar en forma espontánea y… “desde el alma”? Más aun, cuando hay pacientes que nos necesitan tanto y que necesitan tanto que progresemos.

Tanto las “fotografías” como las “radiografías” nos aportan datos válidos. Si deseamos ser “autocríticos”, en algunas de las “buenas noticias” que nos aportan las fotografías, nuestros “méritos” para generarlas son bastante discutibles. Pero si deseamos ser “justos”, en muchas de las “malas noticias” que nos aportan las radiografías, nuestras “culpas” son bastante relativas; es que es demasiado fácil el que nos desorientemos en medio de tantas variables dinámicas, poco accesibles y en constante interacción.

Podemos constatar en todo esto, sin gran riesgo de equivocarnos, que los psicoterapeutas de aquí y de allá necesitamos una BRÚJULA ORIENTADORA –fundamentada y valorada por muchos– que nos ayude a recuperar el rumbo; a orientarnos de buena manera, a ir arribando a mejores puertos, en medio de aguas tan agitadas.

Tal vez en su caso, amigo lector, nuestras críticas no apliquen. Pero, lo cuasi seguro es que sí aplican en la mayoría de los casos.

Los psicoterapeutas vivimos “inmersos” en el acontecer clínico. Nos interesa aprender estrategias y técnicas. La mirada “de helicóptero” no es nuestro fuerte. Es así que nos cuesta demasiado el levantar la mirada para evaluar nuestro devenir como disciplina.

Por otra parte, es lógico y muy deseable el que los psicoterapeutas valoremos las dimensiones humanistas y artísticas de nuestro devenir profesional. Es esencial, al ser los seres humanos el centro de nuestro quehacer.

Sin embargo, entre los psicoterapeutas, imperan en forma desmedida las mentalidades “humanistas” y “artísticas”; las cuales, dicho sea de paso, tienden a valorar mucho la creatividad y la divergencia. Esto, en desmedro del pensamiento crítico y “científico”; el cual tiende a la convergencia,pero, entre los psicoterapeutas, es muchísimamente menos “popular”.

Los psicoterapeutas, tenemos muy pegada la mirada en el acontecer clínico concreto; y hemos venido cultivando una desconfianza grande, cuando no un rechazo, hacia los datos provenientes de la investigación. Adicionalmente, privilegiamos la creatividad por sobre el rigor, la mirada clínica puntual por sobre una mirada de “helicóptero”; nos molesta poco el desorden y las contradicciones, y nos molesta poco el escaso progreso de la disciplina.

Incluso, tendemos a valorar el que se mantengan vigentes cientos de miradas discrepantes… puesto que la complejidad de la dinámica psicológica le otorgaría validez a cada una de esas miradas. Además, nuestro “insight” y nuestra autocrítica tienden a brillar por su ausencia. Todo lo cual nos conduce a… la autocomplacencia.

Es un hecho que la pregunta “¿QUO VADIS… psicoterapia?” no impera entre nosotros. Para muy pocos constituye una pregunta relevante. Por algo percibo que tengo, “casi que rogarles” a mis posibles lectores, que se motiven en estos territorios.

Esta indiferencia, esta especie de “autocomplacencia generalizada”, esta suerte de “egosintonía colectiva”, ¿no nos estará conduciendo a una especie de “mediocridad colectiva”?

¿Podemos darnos el lujo de “aburrirnos” con estos temas? ¿No sería, este posible “aburrirnos”, un síntoma de nuestra mediocridad como disciplina?

¿Es que podemos mantenernos –“contentos”– al estar cuasi encerrados al interior de una “MACRO-BURBUJA-OPTIMISTA” que nos mantiene “engañados” a todos o a casi todos?

¿Resulta legítimo, deseable o aceptable, el que en medio de este panorama cuasi “trágico”, tantos nos mantengamos ignorantes y/o indiferentes y/o con los “brazos cruzados”? ¿Es que no viene al caso un “¡despertemos!... de una vez por todas”?

Es hora de levantar la mirada para procurar ampliar y profundizar nuestra mirada. Y, en el contexto de esta “nueva” mirada “de helicóptero”, pasan a adquirir especial importancia las inquietudes ligadas al… quienes somos, al qué hemos logrado y al para donde vamos como disciplina.

Afortunadamente, no todos están contentos en medio de este panorama. Son crecientes –y de mucha calidad– las voces que sostienen que la evolución de la psicoterapia se viene tornando caótica. Son crecientes, también, las voces que nos invitan a “abrir los ojos”, a “ampliar nuestros darnos cuenta”, a “despercudirnos”, a “no seguir en la luna”, a darnos una “palmada en la frente” … para luego hacer algo útil al respecto. Es demasiado lo que está en juego.

Ojalá seamos, cada vez más, los interesados en descubrir, en detectar, y en superar… los “cuellos de botella” que están impidiendo un mayor progreso de la psicoterapia.

Hacia allá vamos en estas líneas. Avancemos, ahora, un poco más.

1.1 NUESTRO ENFOQUE EIS… EN 2 PALABRAS

Antes de ingresar directamente a nuestra temática de fondo, se hace necesario que nos refiramos muy brevemente al Enfoque desde el cual realizaremos nuestros análisis y nuestros cuestionamientos.

En todo momento, hemos venido “lanzando” una mirada completa, que abarque los 360°´s de la dinámica psicológica, y que sea capaz de abordar los aportes significativos de nuestra historia.

Nuestro Enfoque Integrativo Supraparadigmático (EIS), se ha venido construyendo a partir de 1975. A través de estos años, de mucho esfuerzo, hemos buscado la integración donde nadie la había buscado: procurando el ir integrando el conocimiento válido. Conocimiento, que hemos venido generando entre todos, y que se encuentra disperso, aquí y allá, mezclado con muchísimo conocimiento… poco válido.

Nos hemos venido centrando en desarrollar un Enfoque Integrativo, teniendo como motivaciones centrales el aportar orden donde impera el desorden, el generar una teoría integrativa sólida, completa y guiadora. Una teoría integrativa, que involucre un aporte sustancial a la hora de profundizar la comprensión. Todo lo cual, a su vez, nos ha posibilitado el generar nuestra Psicoterapia Integrativa EIS. Cuyo sentido esencial, es el aportar potencia al cambio, es decir, potencia y eficiencia en los territorios psicoterapéuticos; estamos hablando, además, de un procurar “romper” la tendencia al “empate” entre los Enfoques.

Y si bien comenzamos con objetivos mucho más modestos, un éxito por aquí y otro por allá nos fueron “envalentonando”, nos fueron alentando a ir ampliando nuestros horizontes. Sin que fuera nuestro objetivo inicial, nos fuimos percatando de que podíamos aportar más que lo que creíamos inicialmente.

Poco a poco, fuimos centrando nuestro quehacer en el precisar el concepto de conocimiento válido, en el identificar el conocimiento válido dondequiera que se encuentre, en el rescatar el conocimiento válido, en el ir integrando el conocimiento válido rescatado y en el aplicar clínicamente el conocimiento válido rescatado e integrado.

Nuestro propósito permanente ha sido el aportar al progreso de la psicoterapia. Lo cual ha involucrado también el ir apartando, descartando y rechazando… lo menos válido. En un sentido genérico, nuestras propuestas han involucrado un ir tendiendo puentes conectores, facilitadores de una mayor unión entre los psicoterapeutas. Al ser muy innovadores –a la vez que amigables, rigurosos y autocríticos– y al evolucionar de la mano de las mejores evidencias, hemos venido teniendo una excelente acogida “urbi et orbi”. Es para nosotros, un motivo de orgullo, la creciente valoración que hemos venido recibiendo de parte de muchos.

Junto con una excelente acogida, hemos recibido las más valiosas distinciones. Y nuestros libros, en la actualidad, son leídos por muchos y valorados por muchos también.

Para aquellos lectores que deseen conocernos más a fondo, les sugerimos la lectura de los libros “Psicoterapia Integrativa EIS: Profundizando la Comprensión… Potenciando el Cambio” (Opazo, 2017), y “Manual de Psicoterapia Integrativa EIS: Potenciando nel Cambio en la Clínica Aplicada” (Opazo-Bagladi, 2022).

Va siendo hora de que entremos directamente a nuestra temática central.

1.2 EL PRESENTE LIBRO: Una Descripción… “MACRO”

El presente libro, apunta hacia la médula de nuestro devenir como disciplina; eso, muy pronto quedará claro. El libro apunta a ir identificando y cuestionando, algunos “cuellos de botella” que están perjudicando nuestro devenir, nuestro progreso psicoterapéutico. El libro apunta, también, a ir proponiendo nuevas opciones, es decir alternativas válidas que reemplacen aquello cuestionado que está perjudicando.

En su esencia, el presente libro nos conducirá a amigables pero decididas CONFRONTACIONES relacionadas con DISYUNTIVAS. En cada confrontación, el lector se enfrentará, cara a cara, con diferentes alternativas; se “las verá”cara a cara con bifurcaciones del camino. Caminos que se van separando, cada cual, en dos avenidas entre las que tendrá que optar. Lo cual involucra un informarse, un ir reflexionando, un ir sacando sus conclusiones. Para luego ir sopesando yoptando.

No es que desde nosotros los “obliguemos” a optar. Es que las características de la ruta casi “obligan” a optar.

Es así que cada CONFRONTACIÓN, involucrará analizar una “Propuesta Seductora”, un comparar esa propuesta con nuestra “Contrapropuesta EIS”. En un proceso que facilitará un ir procesando y optando.

Por supuesto, el lector podrá ir rescatando “segmentos” de cada Propuesta, y “segmentos” de cada Contrapropuesta. Sin embargo, por las temáticas en juego, muchas veces se verá en la necesidad de optar.

En el libro, abordaremos 6 “Propuestas Esenciales”. Nos referimos a “Propuestas”, de la mayor importancia conceptual y clínica. “Propuestas”que, hoy en día, son muy influyentes al interior de la psicoterapia.

Se trata de “Propuestas” inteligentes, muy atractivas, formuladas de muy buena forma, y que gozan de gran “popularidad” entre los psicoterapeutas. Estamos hablando de “Propuestas” que, además, nos entregan algunos aportes valiosos que es importante que seamos capaces de “rescatar”.

Hasta aquí… todo positivo.

Desafortunadamente, una vez más, surgen problemas no menores a la hora de las “radiografías”. Las cuales nos van presentando un ángulo muy diferente.

De este modo, tras formulaciones atractivas, inteligentes, populares, parcialmente aportativas y muy “seductoras”, subyacen contenidos que están causando un daño medular. Estamos hablando de verdaderos“cuellos de botella”que han venido perjudicando sustancialmente el progreso de la psicoterapia.

Como procuraremos demostrarlo, cada una de estas 6 “Propuestas Seductoras” constituye una especie de “publicidad engañosa”. Por lo pronto, cada una exagera en demasía sus propias “bondades”, la calidad de supropio aporte.

Podríamos decir que, cada Propuesta, constituye una especie de “cazabobos”, pero esto no viene muy al caso. Porque aquí nadie es “bobo”. Adicionalmente, ninguna de estas Propuestas es “deshonesta” o “malintencionada”. Más aún; quienes formulan estas “Propuestas” suelen ser muy honestos, inteligentes e incluso brillantes.

Tampoco los adherentes a estas “Propuestas Seductoras” son “bobos”… por el hecho de dejarse “cazar”. Es que es demasiado fácil el ir “mordiendo el anzuelo”. En medio de los miles de variables que interactúan en la dinámica psicológica, muchas de ellas inobservables directamente, todos tenemos derecho a optar así o asá, y a irnos desorientando. Desorientando, no en relación con “una verdad revelada”, sino en relación “con lo que nos vienen mostrando las evidencias”.

Lo anterior tiene sentido, si asumimos que es posible el ir dirimiendo qué es acierto y qué es error. De no ser esto posible, cualquier crítica hacia esto, o esto otro carece de sentido; no viene al caso. Cuando nada es mejor ni peor la crítica carece de sentido y el progreso se nos torna imposible.

En lugar de hablar de “cazabobos”, hemos preferido el término “PROPUESTAS SEDUCTORAS”. Las que involucran verdaderos “cantos de sirena”. Cantosque resuenan con verdadero “en-canto”… en los oídos de muchos psicoterapeutas.

El problema es que, cada “Propuesta Seductora”, no se limita a exagerar “las bondades del producto”. Como lo señalábamos, cada una de estas “Propuestas Seductoras”, ha venido dañando sustancialmente el progreso de la psicoterapia. Esto es esencial, pero no basta con que lo digamos; tendremos que demostrarlo.

Como lo hemos señalado, sería ilógico y muy poco aceptable… el que a un psicoterapeuta no le interese el progreso efectivo de la psicoterapia. Y sería ilógico y poco aceptable, que cada terapeuta no enfrente, con decisión, aquello que está perjudicando ese progreso.

De este modo, y a través de estas páginas, cada amigo lector se verá enfrentado a 6“DISYUNTIVAS ESENCIALES”… las que involucran Propuestas y Contrapropuestas.

Como lo señalábamos, estamos hablando de 6 “Propuestas Seductoras”, estamos hablando de 6 “Contrapropuestas-EIS”, yestamos hablando de 6 “Disyuntivas Esenciales”… que involucran un optar entre Propuestas y Contrapropuestas.

A través del libro, iremos enunciando cada “Propuesta Seductora”. Nuestro muy claro propósito, es el ir presentando cada “Propuesta Seductora” con su “mejor perfil”, con sus mejores fundamentos. La idea es que cada “Propuesta Seductora” vaya mostrando sus mejores cartas.

A continuación, iremos mostrando por qué la“Propuesta Seductora” es tan “seductora”.

Seguidamente, procederemos a “rescatar”, los que a nuestro juicio constituyen aportes válidos contenidos al interior de cada una de estas 6 “Propuestas Seductoras”. Nuestra idea permanente, es el no alejarnos de conocimiento válido alguno, el no “farrearnos” conocimiento válido alguno… “venga de donde venga”.

En cada “Disyuntiva Esencial”, lo siguiente será “Cuestionar” la “Propuesta Seductora”, para lo cual activaremos nuestro “pensamiento crítico EIS”. Esto, procurando identificar, precisar, y “denunciar” los posibles