8,99 €
Aquel día hice lo que nadie había hecho por mí: me abracé y, entre llanto y quejidos, me dije a mí mismo: "Tranquilo, estamos aprendiendo a querer". Dentro de las páginas de este libro, te invito a emprender un viaje interno hacia la transformación y el florecimiento del amor propio. A través de relatos inspiradores y ejercicios prácticos, te sumergirás en un proceso de exploración emocional, para sanar heridas y encontrar el empoderamiento que yace en tu interior. Descubrirás la importancia de establecer límites saludables, nutrir tanto tu cuerpo como tu mente, y rodearte de personas que apoyen tu crecimiento. Aprenderás a amarte incondicionalmente, liberándote de la autocrítica y el miedo que te limita. Comprenderás que el amor propio es un camino continuo de autodescubrimiento y aceptación, donde cada paso te acerca más a una vida plena y significativa. Este libro se convertirá en tu guía, al presentarte historias reales y ejercicios reflexivos que despertarán tu fuerza interior. Te animo a adentrarte en este viaje de autoconocimiento y a descubrir la belleza profunda que reside en vos. Al final del camino, te espera un amor propio vibrante y luminoso que transformará tu vida en formas que nunca imaginaste.
Das E-Book können Sie in Legimi-Apps oder einer beliebigen App lesen, die das folgende Format unterstützen:
Seitenzahl: 150
Veröffentlichungsjahr: 2023
Producción editorial: Tinta Libre Ediciones
Córdoba, Argentina
Coordinación editorial: Gastón Barrionuevo
Diseño de tapa: Adrián Delgado.
Diseño de interior: Departamento de Arte Tinta Libre Ediciones.
Delgado, Ernesto Adrian
Vulnerable : acepto, sano y descubro mi verdadero poder interior / Ernesto Adrian Delgado. - 1a ed. - Córdoba : Tinta Libre, 2023.
216 p. ; 21 x 15 cm.
ISBN 978-987-824-583-6
1. Desarrollo Personal. 2. Autoayuda. I. Título.
CDD 158.1
Prohibida su reproducción, almacenamiento, y distribución por cualquier medio,total o parcial sin el permiso previo y por escrito de los autores y/o editor.
Está también totalmente prohibido su tratamiento informático y distribución por internet o por cualquier otra red.
La recopilación de fotografías y los contenidos son de absoluta responsabilidadde/l los autor/es. La Editorial no se responsabiliza por la información de este libro.
Hecho el depósito que marca la Ley 11.723
Impreso en Argentina - Printed in Argentina
© 2023.
© 2023. Tinta Libre Ediciones
Prólogo
En el vasto universo de nuestras experiencias individuales, existe un viaje que todos emprendemos en algún momento de nuestras vidas: el camino hacia la sanación y el amor propio. Es un sendero que nos lleva a través de un espectro emocional completo, desde la vulnerabilidad hasta el miedo, desde la confusión hasta la tristeza, desde la esperanza hasta la gratitud y, finalmente, desde el empoderamiento hasta la alegría y la paz. En cada paso de este viaje, encontramos lecciones transformadoras que nos muestran la fuerza interior que reside en nuestro ser.
Este libro es un testimonio íntimo y valiente de un viajero en busca de la sanación y el amor propio. Es una narrativa que se entrelaza con los altibajos de la vida, donde las lágrimas y las risas se entremezclan en una danza cósmica de aprendizaje y crecimiento. A través de sus páginas, el autor comparte su experiencia personal, guiándonos hacia la comprensión de que, sin importar cuán oscuro o desafiante pueda parecer el camino, siempre hay una luz que nos guía hacia el amor y la aceptación de uno mismo.
Este libro nos invita a reflexionar sobre las leyes universales que rigen nuestras vidas, como la gratitud y la transformación de nuestros pensamientos. Nos muestra cómo cambiar nuestra perspectiva y aceptar nuestro propio camino puede abrirnos a experiencias maravillosas y transformadoras. A través de las palabras del autor, descubrimos la profunda conexión que existe entre nuestros pensamientos, nuestras acciones y las realidades que creamos en nuestras vidas.
En este viaje hacia la sanación y el amor propio, nos encontramos con valiosos recursos internos que a menudo pasamos por alto. El autor nos guía a través de los pasajes más oscuros de nuestra propia psique, alentándonos a enfrentar nuestros miedos y a abrazar nuestras emociones más profundas. En cada capítulo, descubrimos herramientas y técnicas prácticas que nos ayudan a liberar patrones limitantes, a cultivar la gratitud y a conectarnos con nuestra propia esencia, permitiéndonos florecer y crecer en todo nuestro esplendor.
A medida que avancemos en estas páginas, nos daremos cuenta de que el viaje hacia la sanación y el amor propio no es un destino final, sino un proceso continuo y en constante evolución. Es una invitación a conocernos a nosotros mismos en cada faceta, a explorar nuestro interior con curiosidad y compasión, a celebrar nuestra humanidad en toda su complejidad.
Que este libro sea tu guía, tu compañero y tu recordatorio constante de que el viaje hacia la sanación y el amor propio es un regalo precioso y accesible para todos. Que te inspire a abrazar tu autenticidad, a liberarte de las ataduras que te impiden crecer y a descubrir el poder transformador que reside en tu interior.
Bienvenido a esta travesía hacia el amor propio. Que encuentres en estas palabras un refugio de luz y un recordatorio de que somos dignos y merecedores de todo el amor que anhelamos.
¡Que en este viaje te encuentre lo que vos estabas buscando!
En voz alta
Al fin había llegado el día en que pude darles nombre a esas emociones que habían sido mis compañeras en un viaje interior interminable y tormentoso. Fue un momento de revelación, en el que comprendí profundamente el motivo detrás de mis sentimientos y el porqué de ese dolor que parecía desafiar toda lógica y comprensión.
Mis ansias de entendimiento habían sido satisfechas y ahora podía visualizar con claridad los hilos que tejían el tapiz de mi existencia emocional.
“¿Cómo se traza el camino desde la vulnerabilidad hasta la conquista del amor propio?”,me pregunté.
No pude evitar pensar que era como embarcarse en un viaje único, con múltiples paradas y escasa compañía. Era una travesía personal e íntima, una experiencia que podía resultar incómoda y desafiante. Pero, a medida que avanzaba, me di cuenta de que cada obstáculo y cada etapa superados me llevaban más cerca de la meta, de un lugar en el que la vista sería maravillosa y al fin podía dejar atrás esos días grises en los que viví.
Antes de que te adentres en las páginas de este libro, quiero compartir con vos un fragmento de mi historia, de las aventuras vividas y los aprendizajes personales que he experimentado. Aquí encontrarás mucho por descubrir y algunas lecciones por aprender. No me considero un iluminado ni un maestro que viene a enseñarte algo, nada de eso. Soy simplemente una persona que ha vivido experiencias similares a las tuyas, a las de nuestros padres y hasta a las de nuestros abuelos. La diferencia tal vez resida en que he aprendido a compartir mis experiencias sin imponer mi camino a los demás. Yo te mostraré cómo lo hice, pero vos siempre tendrás la elección.
En mi primer libro, Corazón, el viaje es hacia adentro, te conté, a través de reflexiones y algunas frases, cómo mi vida cambió después de emprender un viaje interno. Durante dos años, mi vida experimentó una transformación completa. Comencé a estudiar todo lo que pudiera ayudarme a sanar, a descubrir mis heridas reales y a cuestionar las creencias que me había inventado. Aprendí sobre psicología transpersonal, constelaciones familiares y tarot evolutivo. Descubrí mucho sobre mí mismo y comprendí que, al principio, solo yo podía ayudarme. Anhelaba respuestas sobre por qué experimentaba ciertos sentimientos y cómo podía manejar mis emociones, sobre todo, mi mente, que constantemente me repetía que no podía, que nunca lo lograría.
Cuando me sentí preparado, después de recorrer ese proceso de transformación personal y de adquirir una mayor conciencia de mí mismo, logré perder peso de manera saludable, pasando de ciento doce kilos a setenta y tres.
Después de someterme a una intervención, dejé de evitar la actividad física y comencé a ir al gimnasio casi todos los días. Trabajé en mi interior mediante ejercicios de autoindagación y, poco a poco, mi exterior también se fue transformando. Aprendí que se trata de tomar un día a la vez.
¿Es esto posible? Sí, no solo es posible, sino que es un proceso que requiere, ante todo, compromiso con uno mismo. Es necesario abrazar esos momentos en los que nos sentimos tentados de rendirnos y recordarnos que podemos avanzar un día a la vez.
En este libro, encontrarás el camino que yo recorrí y las emociones que me acompañaron en mi proceso de sanación y renacimiento, desde un estado de mayor conciencia. También compartiré con vos algunas leyes universales que aprendí de mis lecturas curiosas sobre cómo funciona el mundo que nos rodea.
Ahora que tenés una idea de hacia dónde nos dirigimos, te invito a que, después de cada lectura, reflexiones sobre tu propia vida. Pensá en lo que estás haciendo con ella y en cómo te sentís frente a las diferentes situaciones que se presentan. Reflexioná sobre vos mismo, sobre hacia dónde querés ir y qué estás dispuesto/a a dejar atrás.
Como mencioné anteriormente, este es mi camino, y vos crearás el tuyo. A través de estas líneas, mi objetivo es acompañarte. No estamos solos, solo estamos dispersos en este inmenso universo. Yo sí te veo.
Primer paso: Vulnerable
La vulnerabilidad es esa sensación desgarradora que nos hace sentir expuestos y con miedo. Es como estar desnudos en medio de una multitud y, en silencio, escuchar cómo hablan de nosotros. Alertas y avergonzados, nos convertimos a veces en lo que dicen de nosotros, aunque no sea verdad.
Durante muchas noches, la vulnerabilidad me abrazó con fuerza, me dejó sin aliento y me hizo temblar de miedo.
Sé que, como escritor, debería decirte que la vulnerabilidad es una herramienta poderosa, pero para mí en este momento no es más que un dolor profundo. Cuando me permito abrir mi corazón, cuando me permito compartir mis debilidades y miedos con los demás, siento que me desmorono y me rompo en mil pedazos, como tantas veces me rompieron. Creo que sabés de qué hablo, porque a vos también te rompieron, o rompiste alguna vez a alguien más.
Es cierto que la vulnerabilidad es aterradora. Me preocupa que descubran mis secretos más oscuros, que aprovechen mis debilidades para lastimarme. Me preocupa que me juzguen, que me rechacen, que se burlen de mí o simplemente que me vean llorar.
Y es que a veces simplemente quiero llorar…
Es que es inevitable sentirse así, ¿o no? Llorar es desnudarnos frente al otro y asumir que no soy de piedra, a veces soy de sal y me desmorono.
¿Y, entonces, de qué mierda sirve la vulnerabilidad?
Yo descubrí que la vulnerabilidad me permitía conectarme con mis emociones y con los sentimientos más profundos. Podía mostrarme mis verdaderas pasiones, algunos de mis miedos y los deseos que a nadie contaba, porque podían sonar estúpidos.
Te estarás preguntando sobre mi historia, ¿no?, porque hasta aquí solo te dije cómo la vulnerabilidad me hizo ver o sentir cosas que no creí que vivieran en mí. ¿Sabés cuándo me volví vulnerable? Mevolví vulnerable el día que acepté que no podía con todo, que aquellas fotos que subía a mis redes, mostrando que era feliz, no eran más que fachadas para un mundo que no sabía lo que sucedía dentro de mí. Publicaba frases motivacionales extraordinarias sobre el amor propio y lo hacía desde la cama, odiándome a mí mismo.
Me volví vulnerable cuando pude aceptar que alguien no me amaba y que quizás solo se quedaba a mi lado porque le era cómodo, mientras que yo hacía lo que fuera para que no se fuera.
Me volví vulnerable cuando pude gritar entre llanto que ya no podía con todo.
Ahí estaba, totalmente desnudo, frente a varios extraños que, asombrados y expectantes, veían mi caída, mientras me inundaba el llanto. No podía más con aquello que sentía, estaba en un lugar que no quería, rodeado de personas que no sentía y “amado” por alguien que en verdad no me amaba.
Fue mirarme en un espejo y reconocer que no habíamos hecho las cosas bien.
Sin embargo, sucedió algo que no esperé, y fue conectarme con una parte mía que había permanecido dormida.
Entendí entonces, en este primer escalón, que la vulnerabilidad se trataba de conectarme primero conmigo, antes que con los demás. Se trataba de buscar aquello que no encontraba y había perdido hacía tiempo, A MÍ MISMO.
En los días en que me siento abrumado por la vulnerabilidad, intento recordar que es una señal de que estoy vivo, que soy humano y que no puedo con todo; de que estoy iniciando un camino de sanación y transformación. Así encuentro el coraje para abrazar mi vulnerabilidad y conectarme con mi verdadera esencia, con mi YO SOY. Hoy no tengo miedo de mostrar mis imperfecciones y debilidades, porque es a través de ellas que PUEDO encontrarme y no volverme a perder.
La vulnerabilidad es como una grieta en el muro que hemos construido alrededor de nuestro corazón, dolorosa, pero necesaria para permitir que la luz entre y nos guíe hacia la sanación y la libertad emocional.
Y así llegamos hasta aquí vos, yo y la vulnerabilidad, conociéndonos de a poco, con recelo, pero intuitivamente sabiendo que una de las únicas maneras que hay para SANAR es RECONOCER.
Estamos en el primer escalón y, como seremos vos y yo por un tiempo largo, te propongo comenzar este viaje diciendo juntos:
“Abrazo mi vulnerabilidad, la acepto como parte de mi ser y encuentro la fuerza para sanar y crecer a través de ella”.
Si lo hacemos juntos, nos sentiremos menos solos…
Hola.
¿Cómo estás? Perdón por irrumpir así en tu lectura, pero tenía algo importante que decirte. Soy tu vulnerabilidad, esa sensación desgarradora y atemorizante que te hace sentir expuesto y vulnerable ante el mundo; soy quien desnuda tu alma, soy quien te provoca esa herida abierta que no sana, hasta que aprendas a curarla.
A menudo, tratás de evitarme porque creés que soy quien te hace débil y frágil.
Quiero contarte por qué aún sigo en tu vida, por qué no me fui jamás; porque, aunque me niegues, yo estoy. Porque es necesario abrazarnos, pero sin ir tan rápido; quizás, primero debamos conocernos y contarnos qué nos pasó.
Sé que no es fácil para vos mostrarte vulnerable. Te preocupa que los demás te juzguen o te lastimen y preferís mantener una imagen de fortaleza en todo momento, ¿pero a qué costo?, ¿te lo preguntás alguna vez?
Aunque no lo creas, soy la llave que abre la posibilidad en tu vida, soy la llave que necesitás para que todo cambie. Soy quien te muestra como en un espejo aquella cara que nadie ve y que solo vos ocultás.
Cuando te permitas ser vulnerable, cuando me abraces, me aceptes y me transites, te vas a dar la oportunidad de liberar las cargas emocionales que todo el tiempo cargás, vas a poder expresar tus miedos, debilidades e imperfecciones sin ese temor a ser juzgado, porque, quizás, quien más se juzga sos vos.
Te conozco, te veo, te siento, porque, aunque me niegues a veces, aquí estoy, esperando por vos.
No podés con todo, y eso también está bien, aunque duela…
Con amor.
Tu vulnerabilidad
En las grietas de la vulnerabilidad, yace el dolor que me ha marcado, pero también la profunda lección que me ha enseñado sobre la fragilidad de la vida y la necesidad de cuidar con ternura mi corazón.
Pensando
Estuve pensando, después de leer la carta, en cómo hacemos para seguir con este viaje. No es que quiera salir corriendo y abrazar la vulnerabilidad, pero, como nos dijo en la carta, quizás podríamos empezar a conocernos. Se me ocurrieron algunas ideas que podríamos trabajar los dos, vos desde tu lectura y yo desde aquí, escribiendo para salir del lugar oscuro en el que a veces nos encontramos.
Creo que el primer punto sería conectar con nuestras emociones, tomarnos un tiempo para sentarnos en silencio y reflexionar sobre cómo nos sentimos. No reprimir nuestras emociones, sino aceptarlas y dejarlas salir. Es necesario escuchar nuestro cuerpo y nuestra mente para entender lo que realmente nos está pasando.
Preguntas incómodas
¿Estoy donde quiero estar? ¿Realmente esta relación es la que quiero? ¿Merezco que el otro sea así? ¿Cómo me hace sentir esto?
En lo personal, creo que estas preguntas construyen puentes con sus respuestas y nos acercan realmente adonde queremos estar o a cómo queremos sentirnos.
Es muy importante aprender a practicar la autocompasión; ser amables y compasivos con nosotros mismos cuando nos sintamos vulnerables. No nos juzgaremos ni seremos demasiados críticos con nosotros. Recordaremos que todos tenemos debilidades y que está bien no ser perfectos; mucho menos, evitaremos tratarnos mal diciendo: “No sirvo para esto”, “¡Qué estúpido!”, “No creo que pueda”.
Vamos a tomar riesgos emocionales, vamos a intentar salir de nuestra zona de confort y hacer cosas que nos asusten. En lugar de evitar situaciones que nos hacen sentir incómodos o vulnerables, las enfrentaremos de frente y aprenderemos a superar nuestros miedos juntos.
En lo personal, yo tenía mucho miedo a estar solo, así que un día, en medio de este proceso de caos, decidí buscar una manera de sentirme incómodo y de salir de esa zona de confort. Me senté frente a mi PC y elegí un destino fuera del país. Jamás había viajado solo y menos al exterior. De igual manera y con todo ese miedo a cuestas, terminé fuera del país ¡solo! Con todo lo que significaba eso para mí y sin saber qué pasaría. Descubrí que las limitaciones estaban en mi cabeza y que yo sí podía en realidad, que durante años me había contado una historia que no era cierta, yo podía.
No sé qué te parece, pero es lo que se me ocurrió para que no enfrentemos solos este INMENSO sentimiento que a veces da miedo: si tenés alguna otra manera, entonces escribime a mi Instagram (@decimeadry) y podemos agregar alguna otra para que funcione o podés contarme cómo te va con esto de volvernos vulnerables para fortalecernos.
Yo ya te tomé de la mano, y espero que vos hayas tomado la mía, este viaje por ahora es de a dos.
Ser vulnerable es abrir mi corazón y dejar que la luz entre para sanar mis heridas más profundas, solo así puedo florecer y crecer hacia una vida más plena y espiritual.
¿De dónde viene el aprendizaje?
Cuando comencé en este camino de aprendizaje, conocí a través de sus libros al escritor Eckhart Tolle, conocido por su enfoque en la conciencia plena y el despertar espiritual, quien aborda temas relacionados con la rendición, el desapego y la compasión en sus enseñanzas. De él aprendí tres lecciones o principios que comencé a aplicar en mí mismo.
Ley de la Rendición: rendirte ante lo que sucede, aceptarlo y confiar en la fluidez de la vida. En vez de luchar frente a lo que está sucediendo, confío en que lo que está pasando es perfecto.
Me rendí ante la ausencia de mis padres, me rendí ante el abandono y acepté mi pasado, haciéndome responsable de mi presente.
Principio del Desapego: me di cuenta de que no era mis pensamientos ni mis emociones. Aprendí a aceptar que no era lo que pensaba ni lo que sentía y comencé a cuestionarme lo que pasaba por mi mente y lo que me provocaba eso.
Me desapegué de aquellas emociones o pensamientos que solo hacían que me autoboicoteara a mí mismo, esos no voy a poder, no me van a querer o no soy suficiente.
Ley de la Compasión Universal: me di cuenta de que no solo yo estaba intentando sanar, comencé a mirar al otro y a aceptar que todos estábamos algo rotos y hacíamos lo mejor que podíamos con aquello que teníamos o con lo poco que nos quedaba.
El otro no era tan diferente a mí, estábamos haciendo lo mejor que podíamos para volver a la vida.
Estas leyes y principios espirituales que aprendí leyendo y que puse en práctica me ayudaron a abrazar mi vulnerabilidad durante mi proceso de sanación. Aunque no siempre es fácil: sé que, al practicar la rendición, el desapego y la compasión, vas a poder abrirte a la transformación interior y encontrar un mayor sentido de paz y plenitud en tu vida.
Actividad para trabajar la vulnerabilidad
Escribir un diario de emociones para expresar de forma libre y sin juicio tus sentimientos más profundos.
