9,99 €
A principios del siglo XIX, Europa está envuelta en una mutación económica y social con la llegada de la industrialización, que trae cambios en la sociedad: la burguesía se erige como la clase más poderosa. Además, en Francia, la juventud se desilusiona con la Revolución francesa. De ahí surge el romanticismo, de la desilusión, del hastío. Se aparca el racionalismo y se da un papel clave a la subjetividad, al tormento interior, al tiempo que se pondrán unas nuevas reglas menos estrictas en literatura.
En tan solo 50 minutos te invitamos a descubrir:
• Todas las características del romanticismo, con una predominancia del yo y con una flexibilización de las reglas, algo que permite mezclar tonos y registros en las obras
• Los orígenes de este movimiento, que están en un sentimiento de malestar generalizado por la desilusión que provoca la Revolución francesa y por una industrialización a la que no todo el mundo se adapta
• Los principales artistas de este movimiento en Francia, como su jefe de filas Victor Hugo, con obras como
Los miserables, o como Chateaubriand, su precursor, con
Atala
SOBRE 50MINUTOS.ES | Arte y literatura
50MINUTOS.ES te invita a profundizar en el mundo del arte, para que te conviertas en un experto y lo sepas todo sobre la vida y obra de artistas de la talla de Francisco de Goya o Jan van Eyck y de célebres escritores como Albert Camus o Miguel de Cervantes, además de permitirte explorar grandes movimientos literarios que han transformado el universo cultural, como el romanticismo o el simbolismo.
Nuestras obras analizan de forma clara y sencilla la trayectoria personal y artística de grandes figuras del mundo de la cultura y te dan la oportunidad de conocer los principales movimientos literarios. ¡Mejora tu cultura y deja a todos boquiabiertos!
¡Saberlo todo sobre el mundo de la cultura nunca fue tan sencillo!
Das E-Book können Sie in Legimi-Apps oder einer beliebigen App lesen, die das folgende Format unterstützen:
Seitenzahl: 37
Veröffentlichungsjahr: 2017
«Clasicismo es la salud y romanticismo la enfermedad» (Ministerio de Cultura 1989). Así lo define Goethe (1749-1832) y, de hecho, durante toda la primera mitad del siglo XIX, a los escritores los consume un sufrimiento nuevo: el mal del siglo. El movimiento romántico es una consecuencia del desencanto de toda una generación y nace en un ambiente de revuelta para oponerse a la Ilustración. Aunque tiene orígenes ingleses y alemanes, en Francia, donde la Revolución de 1789 ha dejado secuelas dolorosas y ha generado unas amargas decepciones, brillará de forma más vistosa entre una juventud que, en líneas generales, proviene de la aristocracia. La nueva escuela romántica se impone allí a partir de 1800 y alcanza su punto álgido entre 1820 y 1848.
En todas las artes, el romanticismo se traduce por un deseo de romper con las reglas clásicas y por una necesidad profunda de renovar los temas y las formas. Con sed de libertad y con ganas de emanciparse de los antiguos modelos, acaba con todo lo que encuentra a su paso. Pero los autores románticos también insuflan estos aires de independencia en la sociedad. Al estar comprometidos políticamente, se erigen en mensajeros de la libertad y desempeñan un papel importante en la Revolución de 1848, año que también marca el final del movimiento.
El siglo XIX francés está marcado por la inestabilidad política. La Revolución de 1789, que desemboca en la caída de la monarquía en 1792, da inicio a una larga concatenación de cambios de régimen. Para empezar, el siglo comienza con el poder autocrático de Napoleón I (1769-1821), quien se autocorona emperador en 1804. Este personaje, que cree en la grandeza de Francia, moderniza el país e inicia una extensa política de conquistas que en seguida despierta la ira de sus vecinos europeos. Se ve obligado a abdicar en 1814, tras varias coaliciones, aunque logra volver al poder durante el periodo llamado de los Cien Días, antes de retirarse definitivamente en 1815. A continuación, la Restauración vuelve a conceder el poder a la realeza, con una monarquía constitucional. Así, Luis XVIII (1755-1824) reina en Francia durante nueve años, pero las múltiples medidas antiliberales de su sucesor Carlos X (1757-1836) —entre ellas, la abolición de la Constitución—, vuelven a provocar el enfado del pueblo parisino. En julio de 1830, durante las Tres Gloriosas (27, 28 y 29 de julio), se produce una nueva revolución que lleva a la Monarquía de Julio, con Luis Felipe I (1773-1850) a la cabeza. Sin embargo, las diferencias sociales cada vez mayores corroen la sociedad y siguen aumentando los disturbios, hasta la Revolución de Febrero de 1848, tras la que se proclama la Segunda República. Quien toma las riendas es Luis Napoleón Bonaparte (1808-1873), que se convierte en su presidente. Pero este régimen tampoco dura mucho: Bonaparte, que lleva a cabo un golpe de Estado, instaura en 1852 el Segundo Imperio y es proclamado emperador de los franceses con el nombre de Napoleón III.
Delacroix, Eugène, La Libertad guiando al pueblo, 1830, óleo sobre lienzo, 260 x 325 cm, París, Museo del Louvre. Esta obra emblemática del romanticismo pictórico está llena de pasión y se inspira en las Tres Gloriosas, de las que el propio pintor es testigo.
