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Este ensayo indaga con agudeza y contundencia en los orígenes y manifestaciones del antisemitismo desde la antigüedad hasta nuestros días. A través de un enfoque histórico, filosófico y político, se exponen las raíces del odio antijudío, su institucionalización en Europa, y las consecuencias trágicas que derivaron en el Holocausto. El autor no solo señala las atrocidades del nazismo, sino también la responsabilidad pasiva de las democracias occidentales. Con una sección final satírica e irónica titulada "El Adolfito", se desmantelan los postulados de Hitler con inteligencia y sarcasmo. Una obra que busca mantener viva la memoria, desenmascarar el prejuicio y advertir sobre los peligros del olvido y la indiferencia.
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Seitenzahl: 141
Veröffentlichungsjahr: 2026
DANIEL LERNER
Lerner, Daniel Fuimos los sacrificados : el exterminio de los judíos europeos / Daniel Lerner. - 1a ed. - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Autores de Argentina, 2025.
Libro digital, EPUB
Archivo Digital: descarga y online
ISBN 978-987-87-6776-5
1. Holocausto Judío. I. Título.CDD 940.5318
EDITORIAL AUTORES DE [email protected]
Prólogo
Fuimos los sacrificados
Antijudaísmo
Adolf Hitler, el mayor ladrón y asesino en masa de la historia
Holocausto
El Adolfito – Parte uno
El Adolfito – Parte dos
El Adolfito - Parte tres
El Adolfito – Parte cuatro
Malnacidos
Digesto de “la interminable escritura del exterminio”, de Alain Finkielkraut
Borges, filosemita declarado, o filonazi solapado
La verdadera historia de Emma Shuldig
El Maalé Rajamím - Dios pleno de misericordia
El Maale Rajamim
Se ha escrito tanto sobre el Holocausto, que resulta difícil agregar algo más. Si hablar de temas dolorosos es desagradable y algo de lo que la gente rehúye, tanto más es hacerlo de aquello que suscita una mezcla de indignación sumada a un profundo e infinito deseo venganza, imposible de consumar.
Porque el Holocausto fue eso: la expresión más acabada de la maldad humana, pero elevada a la enésima potencia, el máximo genocidio perpetrado contra gente inocente, por un estado totalitario dirigido por una banda de delincuentes y asesinos, carentes de la más mínima moralidad y empatía por el prójimo, con un sicópata a la cabeza.
Sin embargo, a pesar de la abrumadora cantidad de pruebas y el testimonio de miles de deportados que sobrevivieron milagrosamente a aquel horror, de las fotografías devastadoras, de la prolija papelería administrativa de los campos de concentración y muerte, puntillosamente archivada por esos seres depravados y desalmados, que demuestra que los que perpetraron esos asesinatos masivos de mujeres, niños, hombres y ancianos indefensos, por el solo hecho de ser judíos, eran gente instruida y no meros patanes, a pesar de todo eso, todavía hay gente que niega el Holocausto, que dice que lo del Holocausto es un mero blef, una mentira inventada por los aliados para incriminar al pueblo alemán y justificar la derrota del nazismo.
Lamentablemente esa gente existe, porque la memoria del ser humano tiene patas cortas, por eso, bienvenidos sean trabajos como el presente, que pretenden refrescar la memoria de los desmemoriados, y así evitar que algo tan terrible vuelva a suceder.
En la presente edición en formato E-book, se han incluido artículos redactados a lo largo de un decenio de creación literaria. Cada artículo es independiente del resto, pero todos apuntan a esclarecer algo tan difícil de digerir como el Holocausto y desenmascarar al ideólogo y principal responsable de semejantes crímenes de lesa humanidad, que superan en maldad y perversidad todo lo conocido a lo largo de la historia de la humanidad, tanto por los millones de víctimas que causó, horrendamente asesinadas sin distinguir si eran adultos o niños, como por el daño que ocasionó a la mismísima población de Alemania y a sus ciudades que fueron devastadas por los bombardeos aliados.
TESTIMONIOS QUE PESARÁN SOBRE LA CONCIENCIA DEL PUEBLO ALEMÁN DURANTE MIL GENERACIÓNES
LA PUERTA DEL INFIERNO
ALAMBRADAS ELECTRIFICADAS
MANTOS RITUALES (TALEGOS)
LATAS USADAS DE GAS ZYKLON
TALEGOS
PIEZAS DENTALES Y DENTADURAS POSTIZAS
VALIJAS DE LOS ASESINADOS EN AUSCHWITZ
ORTOPEDIA DE LOS ASESINADOS
ENTRADA A LA FALSA DUCHA
DETALLE DE LAS FALSAS DUCHAS POR DONDE SALÍA EL GAS VENENOSO ZYKLON
BROCHAS DE AFEITAR
AUSCHWITZ BIRKENAU EN INVIERNO
TRENES DE LA MUERTE. VAGONES PARA VACAS QUE TRANSPORTABAN GENTE HACINADA RUMBO A LAS
CÁMARAS DE GAS ZYKLON.
PRISIONEROS FAMÉLICOS. PIEL Y HUESOS
HORNOS DEL CREMATORIO
ANCIANOS TRANSPORTADOS COMO GANADO
CAMPO DE EXTERMINIO DE AUSCHWITZ EN VERANO
DEPORTACIONES INDISCRIMINADAS
CREMATORIO DE AUSCHWITZ DONDE SE INCINERABAN LOS CUERPOS DE LOS PRISIONEROS ASESINADOS EN LAS CÁMARAS DE GAS
PRISIONEROS TRABAJANDO
MANO DE OBRA ESCLAVA
PRISIONEROS ESCLAVIZADOS
HORNOS DEL CREMATORIO
ENTRADA A LAS “DUCHAS” (CÁMARAS DE GAS)
EXACCIÓN DE LOS BIENES DE JUDÍOS DEPORTADOS
TATUAJES DE LA VERGUENZA
MUJERES ESCLAVIZADAS
PRIMER TRANSLADO A AUSCHWITZ: 728 PRESOS POLÍTICOS POLACOS DE TARNOW
PRISIONEROS, MANO DE OBRA ESCLAVA ALQUILADA POR EL COMPLEJO INDUSTRIAL FARBEN (ACTUAL BASF)
OSCAR SHINDLER Y SU STAFF DE OPERARIOS JUDÍOS
ARRIBO A AUSCHWITZ Y SELECCIÓN. LAS MUJERES Y LOS NIÑOS ERAN CONDUCIDOS DIRECTAMENTE A LAS CÁMARAS DE GAS
ESPECTROS VIVIENTES
FOTO AEREA DEL CAMPO DE CONCENTRACIÓN DE BUNA
CADÁVERES APILADOS ENCONTRADOS POR LAS FUERZAS ALIADAS EL DÍA DE LA LIBERACIÓN
ASESINATO DE MUJERES Y NIÑOS
EJECUCIÓNES DE VINITZIA
FOSAS COMUNES
VECINOS DE AUSCHWITZ OBLIGADOS POR EL EJÉRCITO ALIADO A CARGAR CADÁVERES DE PRISIONEROS-.
ESQUELETOS VIVIENTES. LOS NAZIS HAMBREABAN A LOS PRISIONEROS PARA QUE MURIERAN SIN USAR GAS O BALAS.
LA DIETA PROMEDIO NO SUPERABA LAS 500 CALORÍAS DIARIAS.
cadáveres apilados en Auschwitz
Visita del Papa a Auschwitz
VAMOS A POLONIA A GOLPEAR JUDÍOS
VECINOS DE AUSCHWITZ OBLIGADOS A MOVER CADÁVERES
MUJERES Y NIÑOS INOCENTES CONDUCIDOS A LA MUERTE
TRENES DE LA MUERTE. VAGONES PARA GANADO
ÚLTIMOS PRISIONEROS ABANDONANDO AUSCHWITZ
EVACUACIÓN DE LIBERADOS ENFERMOS
PRISIONEROS DE AUSCHWITZ EL DÍA DE SU LIBERACIÓN
CADÁVERES ENCONTRADOS POR EL EJÉRCITO AMERICANO
LATAS DE GAS ZYKLON UTILIZADO EN LAS CÁMARAS DE GAS
PAPA PAULO VI CON SOBREVIVIENTES DE AUSCHWITZ
JÓVENES JUDÍOS ANTES DE LA GUERRA
JÓVENES Y NIÑOS PRISIONEROS EN AUSCHWITZ
INDUSTRIAS FARBEN, ACTUAL BASF. DURANTE LA GUERRA FUNCIONÓ CON MANO DE OBRA ESCLAVA ALQUILADA AL CAMPO DE CONCENTRACIÓN DE AUSCHWITZ, AL IGUAL QUE OTRAS INDUSTRIAS INSTALADAS EN LA ZONA.
HOSPITAL DE LIBERADOS
HORNOS INCINERADORES DEL CREMATORIO DE AUSCHWITZ
HORNOS CREMATORIOS
HIMNO DE LOS PRISIONEROS DE CAMPO DE CONCENTRACIÓN DE BUNA
VISITA DE HIMMLER A LA PLANTA DE FARBEN EN AUSCHWITZ
GHETTO DE VARSOVIA Y SU GENTE. LA MAYORÍA FUE ASESINADA EN LOS CAMPOS DE CONCENTRACIÓN NAZI
GHETTO DE VARSOVIA
FOSAS COMUNES MULTITUDINARIAS
FICHA DEL PRISIONERO JUDÍO JOHANN NOMMICK, NACIDO EN MOSCÚ EN EL AÑO 1902, DE PROFESIÓN CURTIEMBRERO, ARRESTADO EN EL HOTEL GRANSEJOUR EN FRANCIA.
FICHA DE PRISIONERO RUSO
FICHA DE UN PRISIONERO RUSO
NIÑAS UTILIZADAS POR MENGELE, EL “ÁNGEL DE LA MUERTE” PARA CRUELES EXPERIMENTOS
EXPERIMENTOS DE HIPOTERMIA CON PRISIONEROS
ESPECTROS VIVIENTES
DOCUMENTACIÓN DE LAS SS
CARROS CON ALIMENTO (SOPA AGUADA) PARA LOS PRISIONEROS
CONSTANCIA DE EXTRACCIÓN DE 13 CORONAS DE ORO
DIBUJO AL LAPIZ DE LA PLANTA EN CONSTRUCCIÓN DE FARBEN EN AUSCHWITZ
PRISIONEROS RECIBIENDO SU RACIÓN DE SOPA AGUADA
INFORME DE CINCO DÍAS DE RECLUSIÓN POR ROBAR UNA MANZANA
CARL KLAUBERG, OTRO MÉDICO MALNACIDO QUE TORTURABA
Y SACRIFICABA NIÑOS EN EXPERIMENTOS ESTRAFALARIOS
CADÁVERES EN AUSCHWITZ
CADÁVERES Y ESPECTROS VIVIENTES
CADÁVERES APILADOS
CABELLO JUDÍO
BEBÉ RAQUÍTICO LIBERADO
BARRACONES DE AUSCHWITZ EN INVIERNO
AUSCHWITZ ANTES DE LA GUERRA CUANDO ERA CUARTEL DEL EJÉRCITO POLACO
ANCIANA CON NIÑOS EN AUSCHWITZ
“El imbécil teme y odia al hombre inteligente”
Enunciado por la Licenciada Castex, profesora de Filosofía del Colegio Nacional N°5 Bartolomé Mitre
Los chinos con su milenaria sabiduría han sabido llamar a los judíos “el pueblo inteligente”, la conexión de esta frase china con el epígrafe, tal vez sea la clave para entender el fenómeno del antisemitismo, tanto el antiguo como el que ha resurgido de las cenizas en estos días en Occidente.
Podrán sonreírle afablemente y tratarlo con deferencia, pero el judío sabe que la procesión va por dentro, y lo que la gente siente y piensa de él, está plagado de prejuicios ancestrales. El judío sabe que la cara que se ven obligados a mostrarle, atento a las formalidades y normas de convivencia, es falsa.
El racismo, la discriminación, y su variante más perversa, el antisemitismo, son flagelos que azotan a las sociedades modernas. La tendencia pluralista y cosmopolita de las sociedades occidentales no ha conseguido suprimirlos, por el contrario, el efecto disruptivo y caótico provocado por la afluencia masiva de millones de refugiados musulmanes a Europa, no ha hecho otra cosa que magnificar el antisemitismo.
Resulta increíble que, a más de siete décadas del Holocausto, Europa asista a un rebrote de racismo antijudío, protagonizado esta vez, no ya por la derecha neonazi, sino por el Islam Radical, avalado por los grupos de izquierda, y amparado por gobiernos socialdemócratas como el de Alemania, que mira al costado, un Islam Radical que ha desplegado sus tentáculos de racismo e intolerancia religiosa.
Creemos que ya es hora de dejar de utilizar el eufemismo “antisemita” y reemplazarlo por “antijudío”, ya que lo de semita, aplica no solo a judíos, sino también a los árabes, que en su gran mayoría musulmana se han transformado en enemigos de Israel, y además porque la composición étnica de los israelitas va más allá de lo semita, porque amen de europeos caucásicos, incluye africanos, asiáticos e incluso chinos.
A lo largo de la historia, el antijudaísmo ha sido un problema recurrente, complejo y multifacético, pero con el surgimiento del Estado de Israel, se tornado incluso más complejo, y ha adquirido ribetes que nadie se hubiera podido imaginar.
Cristianos y musulmanes siempre tuvieron a los judíos sometidos a restricciones que los dejaron en una condición débil e indefensa, gente a la que se podía humillar y sojuzgar, salvo en aquellos casos especiales en los que gozaron de la protección explícita de la corona, como ocurrió en algunos reinos ibéricos.
Con la derrota del nazismo y el surgimiento del Estado de Israel, auténtico redentor del pueblo judío, la situación dio un giro de 180 grados: el largo brazo de la justicia israelí, llegó hasta el fin del mundo, castigando a los antijudíos, tal como ocurrió con el nazi Eichmann, que fue capturado en Argentina, y luego juzgado en Israel, donde se lo condenó a morir en la horca.
Hoy, para disimular su antijudaísmo visceral, la mayor parte de los antijudíos se escuda tras la máscara del antisionismo y del BDS.
A diferencia del pasado, en el que podían actuar con impunidad, en el presente los antijudíos se ven enfrentados a un dilema sicológico que desnuda su impotencia: por un lado pretenden sentirse superiores al judío, al que consideran un ser inferior (un “huntermentsh” como decían los nazis), lastimándolo y agrediéndolo, y por otro lado los carcome la envidia por el genio judío que descolla en todos los ámbitos, y la realidad les estampa contra la cara muchos de los adelantos tecnológicos que requiere la vida moderna, fruto de la inventiva y la creatividad judía, así como el resto de los adelantos en medicina, agricultura y en gestión del medio ambiente desarrollados en Israel. Además, hoy ellos no pueden lastimar impunemente al judío, ya que el largo brazo de Israel los alcanzará para darles su merecido, estén donde estén.
Las raíces del antijudaísmo se hunden en el pasado lejano. Se podría decir que comenzó al producirse el encontronazo entre la cultura judía y la grecorromana, entre el monoteísmo humanista y el desaprensivo politeísmo pagano.
Aquello fue un choque entre culturas muy diferentes. El antijudaísmo tomó impulso a partir del siglo IV, cuando Roma adoptó el cristianismo, desplazando del escenario a todas las demás sectas religiosas, y se agravó con el correr de los siglos, a medida que la Iglesia Romana fue cobrando poder, llegando a adueñarse de la mitad de las tierras de Europa.
Resulta evidente que, en esas circunstancias, el conflicto de la Iglesia con el judaísmo, poco tenía que ver con la fe misma, ya que se convirtió en un conflicto de intereses y poder, una disputa por la captación de fieles y la conversión de los judíos al catolicismo, aunque cabe aclarar que después de la destrucción de Jerusalén por los romanos en el año 70, el judaísmo dejó de lado el proselitismo.
Luego vino la peste negra (peste bubónica) que azoló Europa, matando un tercio de la población, lo que agravó el apetito de la Iglesia por captar fieles, y condujo al surgimiento de la tristemente célebre Inquisición, que se cobró la vida de 50.000 judíos españoles.
La Inquisición española fue responsable del primer genocidio judío documentado de la historia, la primera organización “profesional” destinada a matar judíos, despojándolos de sus bienes, como haría más tarde el nazismo. Los pogroms europeos anteriores y posteriores a la Inquisición se podrían calificar de meras matanzas artesanales, a mano de una plebe enardecida por la prédica antijudía propalada desde el púlpito de las iglesias, similar a lo que ocurre hoy en día desde el púlpito de las mezquitas, y en las redes sociales, desde donde se lava el cerebro de los musulmanes con mensajes llenos de intolerancia religiosa y odio hacia los judíos. Hoy el nuevo adjetivo injuriante que cunde sobre todo en Europa, ya no es “científico” como pretendieron los nazis, sino religioso, y es el que habilita a masacrar a todo aquel que es considerado “hereje” para el Islam. Desde esa definición, desde ese radicalismo, hoy, todos los europeos son los “nuevos judíos” de la historia.
Ahora pareciera que Europa debe afrontar sola el quedarse “libre de cristianos”, y que es un nuevo fundamentalismo, no ya el nazi, sino el que impone el Islám con sus “burkas”, con su fanatismo extremo, que exige que no se pongan árboles de navidad para fin de año, ni que la bandera suiza porte un cruz, ni que un judío pueda andar por la calle portando un kipá, para no ofender a los musulmanes.
Las conversiones forzadas que tuvieron lugar en la España de los siglos XIV y XV, crearon el problema del criptojudaísmo, conversos que ocultaban su judaísmo.
Los obligados a convertirse y bautizarse (anusim), en muchos casos fueron cristianos solo de la cara para afuera. Iban a misa y participaban en las procesiones, pero en su fuero íntimo permanecieron fieles al judaísmo, que practicaban a escondidas.
Fuera de los estrechos límites del Estado de Israel, y muy especialmente en Latinoamérica, todo judío vive en cierta medida como criptojudío, ya que no ocultar su faceta judáica, sin llegar a ser de vida o muerte como antaño, puede, en determinadas circunstancias, influir significativamente en sus relaciones con el mundo no judío que lo rodea y en su promoción personal.
Ser judío, para el común denominador de los que poblamos la diáspora hispanoamericana, todavía sigue siendo una solapada mácula social, que muchas veces nos afecta, en apariencia, sólo a nivel sicológico, como un fantasma del pasado, inhibiéndonos a nivel subconsciente con miedos aparentes, pero la triste verdad es que incide en nuestras vidas de manera real.
Las acciones antijudías, son por lo general, situaciones provocadas por gente cargada de prejuicios, ignorante o carente de perspectiva histórica, pero que por desgracia se destaca por ser mayoría, y muchas veces es motivada y motorizada solapadamente por gente ilustrada, pero llena de odio, que tira la piedra pero esconde la mano.
A propósito, a continuación se transcribe un párrafo de la entrevista que realizara en el año 1988 Daniel Bargman al Sr. Máximo Yagupsky, un referente conspicuo de la cultura judeo argentina.
Contesta Máximo Yagupsky:
“…como le conté días pasados al ex presidente Frondizi …cuando comenzó el proyecto de escuelas judías en el país, me había hecho amigo de uno de los inspectores generales. Era un hombre muy amable, muy bueno, era un hombre culto y que militaba en el desarrollismo. Un día me invitó a comer y me dijo: “Che, vos me vas a decir la verdad, ¿es cierto que ustedes a los muertos los cuecen en agua y luego los despellejan en la tierra? Y le contesté: “pues claro que sí”, y me dijo: ¡pero eso no puede ser!”, “y bueno, si eso no puedes ser, ¿por qué lo cree usted?, y él dijo: “tenés razón”. Él, que estaba vigilando las escuelas particulares judías, creía en esas cosas”.
El eterno enfrentamiento entre cristianismo y judaísmo giró siempre en torno a la obsesión del primero por convertir al segundo, y en un judaísmo refractario a toda prédica que siempre perseveró en su identidad y costumbres, secreto de su continuidad.
La historia demostró que los que creyeron solucionar los problemas que les acarreaba el antijudaísmo, convirtiéndose o asimilándose, estaban equivocados. Los primeros sufrieron la despiadada persecución de la Inquisición, y los últimos, hijos de la emancipación europea de los siglos XVIII y XIX, no se salvaron de ser masacrados por el nazismo en el Holocausto.
