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Ediciones Infinito publica por primera vez en español, Hacia una arquitectura (Vers une architecture), libro editado originalmente en París, en 1923, y ampliado en sucesivas ediciones. Le Corbusier se centra aquí en la crítica implacable hacia la arquitectura académica y toma su fuerza de la convicción de una necesidad absoluta y urgente de renovación constructiva, cuyas premisas son hoy más actuales que nunca: construir la casa herramienta, la máquina de habitar, recuperar la escala humana siguiendo el modelo sincero de la técnica del ingeniero, o sea servir, pero sin abandonar la premisa propia de la arquitectura: conmover. "Este es nuestro quinto título de este autor y creemos será una gran éxito como han sido los otros cuatro que siguen activos".
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Seitenzahl: 178
Veröffentlichungsjahr: 2023
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Biblioteca de Arquitectura
título de la edición original:Vers une architecture
Publicada por ediciones G. Crès, París, Francia, 1923
Vincent, Fréal and Cie, Paris 1958
supervisión general:Cristina Lafiandra
diseño gráfico:Karina Di Pace
ilustración de tapa: Villas inmuebles: fragmento de fachada; dibujo: Le Corbusier
© Fondation Le Corbusier, Paris, France
© de la traducción, Josefina Martinez Alinari
© de todas las ediciones en español, Ediciones Infinito, Buenos Aires, Argentina
e-mail: [email protected]
http://www.edicionesinfinito.com
isbn978-987-3970-33-7
Hecho el depósito que marca la ley 11.723.
Buenos Aires, 2022.
La reproducción total o parcial de este libro, en cualquier forma que sea, por cualquier medio, sea éste electrónico, químico, mecánico, óptico, de grabación o fotocopia no autorizada por los editores, viola derechos reservados. Cualquier utilización debe ser previamente solicitada.
Digitalización: Proyecto451
Le Corbusier
Hacia una arquitectura / Le Corbusier. - 1a ed . - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Infinito, 2022.
Libro digital, E-BOOK.
Archivo Digital: online
isbn978-987-3970-33-7
1. Arquitectura. I. Título.
cdd720.1
Prólogo
Dr. Arquitecto Álvaro Arrese
Nota de la editora
Prefacio. Después de treinta y ocho años… Reimpresión 1958
Temperatura, con motivo de la 3ª edición
Argumento
I. ESTÉTICA DEL INGENIERO. ARQUITECTURA
II. TRES ADVERTENCIAS A LOS SEÑORES ARQUITECTOS
I. El volumen
II. La superficie
III. El plan
III. LOS TRAZADOS REGULADORES
IV. OJOS QUE NO VEN…
I. Los transatlánticos
II . Los aviones
III. Los automóviles
V. ARQUITECTURA
I . La lección de Roma
II. La ilusión de los planes
III. Pura creación del espíritu
VI. CASAS EN SERlE
VII. ARQUITECTURA 0 REVOLUCIÓN
ix
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Vers une Architecturerecopiló en forma de libro varios artículos de Le Corbusier/Saugnier publicados por la revista L’ Esprit Nouveauentre 1920 y 1923. Charles Edouard Jeanneret, en el futuro conocido como Le Corbu-sier a secas, usaba ése y otros seudónimos para esconder sus múltiples auto-rías en la publicación, que codirigía con Amedée Ozenfant y Paul Dermée.1
“Los muros se elevan al cielo en un orden tal que fui emocionado. Siento tus intenciones. Eres dulce, brutal, encantador o digno. Tus piedras me lo dicen. Me tomaste en este lugar y mis ojos miran algo que enuncia un pensamiento. Un pensamiento que se ilumina sin palabras ni sonidos, solamente por prismas que mantienen relaciones entre sí. La luz los detalla claramente. Esas relaciones no tienen nada necesariamente práctico o descriptivo. Son una creación mate-mática de tu espíritu. Son el lenguaje de la arquitectura. Con materiales brutos, partiendo de un programa más o menos utilitario que desbordaste, estableciste relaciones que me emocionaron. Esto es arquitectura.”
Le Corbusier, Vers une Architecture*
* Las citas de este prólogo son traducción directa del prologuista desde la versión francesa.
1Otros nombres utilizados serían Vauvrecy, de Fayet y Paul Boulard. Por su parte, Ozenfant no le fue en zaga, firmando algunos artículos con su nombre y otros con el de Jules Caron o Saugnier. Jean Paul Robert, “Pseudonymes”, en Le Corbusier, Une Encyclopédie, Éditions du Centre Pompidou, Paris, 1987.
X
hacia una arquitectura
La revista jugaría un rol dominante entre los actores de la vanguardia artística, literaria y científica de la primera posguerra europea del siglo xx. Un mundo aparentemente inconmovible llegaba a su fin, jaqueado por el avance científico y tecnológico, el desarrollo de las fuerzas productivas y la política revolucionaria. Según la publicación, igual destino alcanza-rían las viejas concepciones culturales, así como la arquitectura ecléctica encuadrada en ellas, a las que enfrentó con decisión. Ambas habían resul-tado incapaces de conciliar su lenguaje y los estilos del pasado con la nueva tecnología, sin responder a los problemas del mundo industrial: vivienda popular, desordenado crecimiento urbano, especulación rentista de su suelo…
Para cumplir este objetivo, a partir de su cuarto número la nacida “revista internacional de estética” amplió sus intereses convertida en “revis-ta internacional ilustrada de la actividad contemporánea en artes, letras y ciencias”, al extremo de ser calificada por León Trotsky como la única publi-cación interesante aparecida en occidente en esos tiempos.2El libro inaugu-ró una colección del mismo autor que desplegaría el marco teórico y con-ceptual de arquitectura, urbanismo y plástica “corbusianos”.3El tomo inau-gural de la serie no podía ser más polémico en contenido y apariencia. Lla-maba a la construcción de una nueva arquitectura, pero abundaba en ejem-plos provenientes del pasado y la ingeniería de transportes. En cuanto al aspecto, desde la tapa se parecía a un manual escolar: figuras aparentemen-te recortadas de catálogos y pegadas como etiquetas no coincidían con la caja tipográfica, privilegiando relacionarlas por simetría axial.
Conceptualmente, figuras y texto mantenían relaciones ajenas a la arbitrariedad, mostrando un estado del diseño superador de la cronología, sobre el que no existía conciencia en ese momento y cuyo desarrollo la cultura dominante impedía ver. Para el eclecticismo académico, la cohe-rencia de la estructura interna de la obra de arquitectura con su uso, apa-riencia y autenticidad tecnológica constituía un aspecto secundario, ya que
2Carta de Ilya Ehremburg a Le Corbusier. Fondation Le Corbusier, Paris.
3Esos libros fueron L’Art Décoratif d’Aujourd’Hui (1924), Urbanisme(1925), Almanach de L’Architecture Moderne (1926), La Peinture Moderne(1926), Une Maison/Un Palais(1928) y Croissade ou le Crépuscule des Académies(1933).
XI
la decoración podía ocultar ese y otros baches, con resultados éticos y estéticos cuestionables.4Para reconciliar ética y estética se debía volver al orden de los principios fundadores, y el libro recuerda a los arquitectos el rol jugado en su quehacer desde siempre por el volumen, la superficie y el plan.5Para ilustrar estos conceptos continúa la provocación temporal, alternando obras de Bramante y Rafael con Gropius y su fábrica Fagus, así como la Acrópolis de Atenas con los elevadores de granos Bunge y Born en Puerto Madero, Buenos Aires, despojados de sus frontis.
En su opción por los volúmenes geométricos puros definidos por envolventes lisas y repetitivas, el autor recomienda seguir a los ingenieros norteamericanos y nos hace “desconfiar de los arquitectos de la misma nacionalidad”, que rematan rascacielos con elaborados “pastiches” al “esti-lo Beaux Arts”, ya que la arquitectura “no tiene nada que ver con los estilos” ni con sus adjetivos habituales. Su abstracción debe espiritualizar al hecho brutal mediante la limpieza del plan generador. Ese plan “lleva en sí mismo la esencia de la percepción”,6y se expresa mediante medios específicos: el ritmo, la igualación, los contrastes y la modulación. Un templo hindú, Santa Sofía, Tebas y la Acrópolis de Atenas son ejemplos de esa abstracción, ilustrados por axonometrías recortadas del Manual de Auguste Choisy.7Sólo la Acrópolis es graficada exclusivamente en planta, la que constituye soporte suficiente para el análisis de su plan.
Recién en la página 59 aparecen las primeras ilustraciones de arqui-tectura moderna propiamente dicha, que no pasan de la página 64. Corres-ponden a plantas y croquis de proyectos de Tony Garnier para una Ciudad Industrial(1904/1927) y del mismo Corbusier para la Ville Contemporaine(1922), en los que se destaca la aparición de un nuevo espacio urbano, caracterizado por el tratamiento de la integridad del suelo como un parque público continuo. Aparece a continuación el trazado regulador como herra-mienta, ilustrado por obras del pasado y la casa Schwob del autor, acom-
4 Le Corbusier / Saugnier, Vers une architecture, Les Éditions G. Crès et Cie, Paris, 1923, p. 5 (edición original).
5 La palabra “Plan” en francés designa tanto al plano como a la planta y el plan.
6 Le Corbusier / Saugnier. Obra citada, p. 38.
7 Auguste Choisy. Histoire de L’Architecture, Paris, 1899.
prólogo
XII
hacia una arquitectura
pañada de un breve comentario. “Me excuso por citar un ejemplo de mi autoría: a pesar de mis esfuerzos, no he encontrado arquitectos contem-poráneos ocupados en esta cuestión”.8Este comentario encendió la ira de Hendrik Berlage, que años antes había utilizado trazados reguladores en la Bolsa de Ámsterdam, como le comunicara al autor.9
Más allá del prestigio y ocasión de sus usuarios, los trazados constitu-yeron una herramienta útil para la lógica emergente de los espacios pris-máticos puros de la propuesta “corbusiana”, definidos por cerramientos externos e internos materializados por láminas cribadas. Estos componen-tes permiten que surjan crudamente las proporciones del espacio y sus límites desde la primera visión, así como las relaciones de fondo y figura entre llenos y vacíos, comportándose de manera similar las extracciones a esos volúmenes. Los trazados reaparecen en las extracciones en forma de prisma hueco, como ilustra el corredor de cubierta del transatlántico Aqui-tania. El autor destaca en él “la bella disposición de los elementos cons-tructivos, sanamente expuestos y ensamblados con unidad”. Sin hablar del plano definido por los planchones metálicos de su envolvente, el ritmo de las aberturas que los perforan, su tamaño y la proporción entre llenos y vacíos, la expresión simple y directa de su construcción, etcétera.10
“Una gran época acaba de empezar. Existe un espíritu nuevo. Existe una mul-titud de obras con un espíritu nuevo, que se encuentran sobre todo entre la producción industrial”.
Le Corbusier, Vers une Architecture
Enormes embarcaciones ilustran ese nuevo espíritu, ejemplificando “una arquitectura pura, neta, clara, limpia, sana…”11“Un arquitecto
8Le Corbusier/Saugnier. Obra citada, p. 62.
9 Ver de Álvaro Arrese. “Los Sucesores de Berlage”, en El gran taller de la década prodi-giosa 1922/1931, p. 28.
10 Ver ilustraciones en p. 88 y p. 90de esta edición.
11 Le Corbusier / Saugnier. Obra citada, p. 78.
XIII
serio… encontrará en un transatlántico la liberación de servidumbres seculares, malditas. Preferirá el respeto de las fuerzas de la naturaleza al respeto perezoso de las tradiciones, a la pequeñez de concepciones medio-cres la majestad de soluciones derivadas de un problema bien planteado. La casa de los terráqueos es la expresión de un mundo perimido de peque-ñas dimensiones. El transatlántico es la primera etapa de un mundo orga-nizado según el nuevo espíritu”.12Los aviones son tomados como ejemplo de otro problema bien planteado por la industria, que encontró fatalmen-te solución, y uno de los problemas de la casa moderna es no haber enun-ciado correctamente su problema.13Pero a no confundirnos. La arquitec-tura trasciende el buen planteamiento, ya que “tiene otro sentido y otros fines que los de acusar a las construcciones y responder a las necesidades (necesidades tomadas en el sentido de utilidad, confort, practicidad)”.14
“La arquitecturaes el arte por excelencia, afectado por el estado de grandeza platónica, orden matemático, especulación, percepción de la armonía por relaciones proporcionales. Este es el finde la arquitectura”.15La obra de arquitectura debe ser funcional pero trascender ese hecho, así como los esquemas de la máquina de habitar. En una dialéctica entre utilidad y belleza, deben ser prácticas y también máquinas de emocionar. Con esas consideraciones debe ser formulado el problema de la casa. Res-ponder a las preguntas de que es y cuantas habitaciones debe poseer, con que equipamiento contará, etcétera, ayudarán a plantear correctamente su problema. Como en los teoremas, algunas afirmaciones deben ser enun-ciadas con prioridad: las sillas sirven para sentarse y no para exponer en museos, la electricidad brinda claridad, las ventanas iluminan un poco, o mucho, y también sirven para mirar afuera, los cuadros fueron hechos parar pensar y la casa para ser habitada.
Los autos ilustran la búsqueda de la perfección, graficada con la evolución del templo dórico como tipo. Los templos se confrontaron con limusinas, resultando esta sección la más revulsiva para los académicos.
12 Le Corbusier / Saugnier. Obra citada, p. 80
13 Le Corbusier / Saugnier. Obra citada, p. 85.
14 Le Corbusier / Saugnier. Obra citada, p. 87.
15Le Corbusier / Saugnier. Obra citada, p. 87.
prólogo
XIV
hacia una arquitectura
Probaba, por un lado, la validez de la “búsqueda paciente” para construir socialmente y por libre competencia un tipo.16Por el otro, centraba la vigencia del arte clásico en aspectos que parecían exclusivos del maqui-nismo, y despreciaban los académicos, como la búsqueda de la exactitud, el ajuste y la reproducción serial. Con ellos se establecerían estándares de la emoción que respondan a necesidades espirituales del hombre.17Si se habían establecido estándares para los automóviles, porque no hacer-lo con la casa, ya que de todos los objetos producidos por la ingeniería de transportes, el automóvil era el único comparable con la casa por su escala. El transatlántico, a su vez, lo sería con lo que Corbusier designa-ría en el futuro como Unidad de Habitacióndentro del rubro de la vivien-da colectiva.
“La Arquitectura establece relaciones emocionantes con materiales brutos. La Arquitectura está más allá de las cosas utilitarias. La arquitectura forma parte de la plástica. Espíritu de orden, unidad de intención, sentido de las relaciones; la arquitectura gestiona cantidades. La pasión hace con piedras inertes un drama.”
Le Corbusier, Vers une Architecture
Los romanos construyeron el primer gran ordenamiento arquitectó-nico de occidente, que no fue muy diferente al esbozado por Cézanne para la plástica varios siglos después, reduciendo el espectro de lo visible y habitable tan sólo a cubos, prismas, cilindros y pirámides. Formas geomé-tricas puras y acariciadas por la luz, relacionadas entre sí por pocos prin-cipios, simples e irrecusables. El cubismo adoptó con entusiasmo ese orden a principios del siglo xx, y más tarde siguió el mismo camino la arquitectura de vanguardia. “El orden romano es un orden simple, cate-górico. Si es brutal tanto peor, o mejor… con él construyeron chasis
16 Le Corbusier / Saugnier. Obra citada, p. 106 y 107.
17 Le Corbusier / Saugnier. Obra citada, p. 108.
XV
soberbios, sobre los que dibujaron carrocerías deplorables como los landós de Luis XIV…”18
Ese ordenamiento abstracto debía responder a una necesidad propia del tipo y nacer desde su interior, como muestran las mezquitas de Estam-bul y las casas pompeyanas. En ellas el eje es presentado como el estruc-turador de los objetivos del plan, estableciendo un camino que admitiría quiebres para un recorrido perceptual que sería bautizado en el futuro promenade architecturale. Prolongado el eje al exterior, se constata que el afuera debe ser conformado siempre como un adentro. Volvemos a la aus-teridad del templo dórico, a la arquitectura como pura creación del espí-ritu, sacrificio completo del accidente.19
Con esos elementos se construirá la máquina de emocionar, componen-te básico de la concepción “corbusiana” que marcó su diferencia básica con el funcionalismo “vulgar”, dominante en el ala izquierda del movimiento. Para esos radicales, lo útil y lo bello se confundían, pero no para Corbu.20En la máquina abstracta y emotiva, cuando el arquitecto ha sido también un plástico, una fracción milimétrica interviene y es definitoria.21Esta-blecido programa y método, recién entonces Le Corbusier pudo enfocar en plenitud el problema de la Vivienda en Serie, usando como soporte sus pacientes ensayos sobre la casa realizados hasta entonces: Casas Domino, en Hormigón líquidoy de Artista(1922), Casa Obrera en Serie(1922) y en Hormigón Grueso(1919). También la Casa Citrohan(1919), prototipo defi-nitivo con su estructura en Megarón, su doble altura mirando al jardín y el dormitorio principal abriendo en balcón sobre la misma, características que adoptaría de allí en más para todas sus viviendas.
Después creó nuevas tipologías pensadas con similar espíritu, como las Casas Monol(1919) y al Borde del Mar(1921), así como los Inmuebles Villa, imaginados para realizar en colaboración con la gran industria y
prólogo
18 Le Corbusier / Saugnier. Obra citada, p. 124.
19 Le Corbusier / Saugnier. Obra citada, p. 166.
20 Le Corbusier. “En Defensa de la Arquitectura”. Artículo publicado en Stavba Nº 2, Praga, 1929, en L’Architecture d’Aujourd’hui, París, 1933 y en forma de libro, junto a “El Espíritu Nuevo de la Arquitectura”, en Murcia, Librería Técnica, 1983.
21 Le Corbusier / Saugnier. Obra citada, p. 178.
XVI
hacia una arquitectura
fábricas especializadas. Su resolución impondría unidad de detalle y grandes trazados de conjunto, como los realizados por Laugier en París durante Luis XIV. En ellos, “a la loca variación de detalles y la uniformi-dad triste de los trazados de calle y ciudades”, el autor “opuso la unifor-midad en el detalle y el tumulto en el conjunto”.22Reaparecen de esta manera en la ciudad “corbusiana” estos espacios públicos característicos del París barroco, en los que grandes acoplamientos de unidades de vivien-da conforman salones descubiertos de porte mayor. Esos acoplamientos fueron ensayados tempranamente por el autor con su enunciación de los LoteosDom-Ino(1911),23y retomados después en los Bloques a Rédentsde su Ville Contemporaine(1922). Con ellos intentó reproducir espacios como Place Vendôme y el Louvre.
“Un gran desacuerdo reina entre un estado de espíritu moderno que está inter-dicto y un stock asfixiante de detritus seculares. La sociedad desea violentamen-te una cosa que obtendrá o no. Esto es todo; todo depende del esfuerzo a realizar y de la atención que se brinde a estos síntomas alarmantes. Arquitectura o revo-lución. Se puede evitar la revolución.”
Le Corbusier, Vers une Architecture
A partir de esta paciente demostración de 230 páginas, surge con claridad la tesis: había llegado la hora de construir las viviendas y nuevas ciudades que alojarían a los obreros e intelectuales de la civilización maquinista. Ocultas tras el velo de lo que no se ve, existían condiciones materiales y espirituales para materializarlas. Si los gobiernos europeos no aprovechaban ese momento excepcional, sonaría la hora de la revolu-ción. Ese objetivo fue cumplido en la arquitectura del autor, que alcanzó poco después niveles insospechados de creatividad y belleza en el tema de
22 Le Corbusier / Saugnier. Obra citada, p. 190, 191, 196.
23 Le Corbusier / Saugnier. Obra citada, p. 210.
XVII
la vivienda individual y colectiva. Holanda, Alemania, Austria, la Unión Soviética y Francia constituyeron en los mismos años escenarios privile-giados en los que el gran taller de la modernidad intentara materializar, en coincidencia con los reclamos de la arenga ‘corbusiana’,24los escenarios individuales y colectivos necesarios para alojar una vida más justa y bella para todos los hombres, hubiera o no una revolución de por medio.
Nuevas casas como prototipos, barrios experimentales, escuelas, sanatorios, fábricas, edificios institucionales, estaciones de transporte y ciudades, todas las sedes de la nueva vida urbana fueron ensayadas. Vers une architecture, fue el texto seminal que más influyó para que esa mag-na construcción colectiva tomara forma. Sus ecos e influencias resonaron desde el gatepacbarcelonés hasta el constructivismo ruso en una prime-ra instancia, y más adelante se extendieron hacia las barriadas sudame-ricanas, los “tampanes” flotantes sobre los ríos orientales y los villorrios hindúes, donde sus mensajes fueron recogidos y reelaborados con entu-siasmo por los más jóvenes. A 93 años de publicado el libro, los tiempos han cambiado, regresando los fatales “desacuerdos” referidos por Le Corbusier. Nuestras necesidades son de vuelta acuciantes y vivimos cam-bios tecnológicos y culturales cuyos alcances nuestros ojos todavía no ven todavía. El implacable método “corbusiano” podría ayudarnos a que los descubramos, y construyamos con su auxilio escenarios más apropiados para la vida actual.
24 Álvaro Arrese. El gran taller de la década prodigiosa 1922/1931, Librería Concentra, Buenos Aires, 2015.
prólogo
Es para mí un grato placer publicar este libro en nuestro sello edito-rial. El mismo se une y completa las otras publicaciones del mismo autor: Mensaje a los estudiantes de arquitectura, La ciudad del futuro, Cómo concebir el Urbanismoy Una pequeña casa.
La primera edición de Hacia una arquitecturafue realizada en el año 1923: Vers une architecture,editorial G. Cres et Cie, París, Francia. Su tapa se encuentra reproducida en la página 1 de esta edición, tal como fue publicada en ese momento. Los invito a deleitarse con ella; nosotros nos inspiramos en la misma y el resultado es la que tienen en la mano.
Lo que más conmueve cuando uno ve el libro original y lo lee y dis-fruta de su diseño es darse cuenta de la modernidad de su autor y de su pensamiento aún vigente.
Por esta razón, aceptamos la propuesta de la Fundación Le Corbusier, cuando decidimos su edición, de hacer un libro facsimilar y es por ello que estamos utilizando la misma tipografía y el mismo diseño realizado por el propio Le Corbusier en la versión de 1923. Esto me lleva a aclarar que muchas de las ilustraciones obtenidas del original no tienen la nitidez que uno quisiera, ya que debido a su tramado –también reproducción del original– y, al ser impresas en nuestras sofisticadas máquinas digitales, no se logra la nitidez a la que estamos acostumbrados. Me gustaría que compartieran conmigo la idea de que esto lo hace aún más valioso.
Hechas estas aclaraciones solo me resta invitarlos a que lo disfruten.
Cristina Lafiandra
Ediciones Infinito, julio de 2016.
