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La Biblioteca Mario Carvajal de la Universidad del Valle, con fecha del mes de noviembre de 2008, recibió en donación el Fondo Documental que conforma el Archivo Personal del dirigente sindical Ignacio Torres Giraldo, compuesto básicamente por documentos de carácter privado y originales de obras de su autoría. Son documentos que permiten, sin duda, conocer la historia del Movimiento Obrero colombiano y la vida de los núcleos urbanos transitados por este líder nacido en el Viejo Caldas de 1893, especialmente durante las décadas de los años 20, 30 y 40 del siglo XX1 . La Biblioteca, como depositaria de dicho Archivo, que pasa a ser Patrimonio Cultural de la Nación, preserva su legado histórico, político, social y cultural para beneficio de la comunidad universitaria, vallecaucana y del país en general. Al hacerse responsable de su custodia, la Biblioteca fijó unos compromisos de cara a su mejor difusión y entre ellos, como prioritario y previo paso a los demás, el de su organización y descripción documental.
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Seitenzahl: 183
Veröffentlichungsjahr: 2023
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Rubio Hernández, Alfonso, 1964-
Inventario general - Fondo documental Ignacio Torres Giraldo/ Alfonso Rubio Hernández, Viviana Arce.-- Cali : ProgramaEditorial Universidad del Valle, 2014.
152 páginas ; 24 cm.-- (Colección libros de investigación)
Incluye bibliografía
1.Torres Giraldo, Ignacio, 1893-1968 - Archivos 2.Archivos- Inventarios, calendarios, etc. 3. Archivos personales- Colombia
4. Archivos- ClasificaciónI. Arce, Viviana, autora II.Tít. III. Serie.
027.1 cd 21 ed.
A1460152
CEP-Banco de la República-Biblioteca Luis Ángel Arango
Universidad del Valle
Programa Editorial
Título:
Inventario General - Fondo documental Ignacio Torres Giraldo
Autores:
Alfonso Rubio, Viviana Arce
ISBN:
978-958-765-119-5
Colección:
Libros de Investigación
Primera edición
Rector de la Universidad del Valle: Iván Enrique Ramos Calderón
Vicerrectora de Investigaciones: Angela María Franco Calderón
Director del Programa Editorial: Francisco Ramírez Potes
© Universidad del Valle
© Alfonso Rubio, Viviana Arce
Diagramación: Jorge Alejandro Soto P.
Diseño de carátula: Hugo H. Ordóñez Nievas
Fotografías de: Luis Fernando Herrera, Selene García Marín, Hansel Mera, Alfonso Rubio y César Zape Jordán
Impreso en: Prensa Moderna Impresores S. A.
Universidad del Valle
Ciudad Universitaria, Meléndez
A.A. 025360
Cali, Colombia
Teléfono: (+57) (2) 321 2227 - Telefax: (+57) (2) 330 88 77
Este libro, salvo las excepciones previstas por la Ley, no puede ser reproducido por ningún medio sin previa autorización escrita por la Universidad del Valle.
El contenido de esta obra corresponde al derecho de expresión del autor y no compromete el pensamiento institucional de la Universidad del Valle, ni genera responsabilidad frente a terceros. El autor es responsable del respeto a los derechos de autor del material contenido en la publicación (fotografías, ilustraciones, tablas, etc.), razón por la cual la Universidad no puede asumir ninguna responsabilidad en caso de omisiones o errores.
Diseño epub:
Hipertexto – Netizen Digital Solutions
Prólogo
Introducción
Los archivos personales
Ignacio Torres Giraldo
Un líder político y sindical del siglo XX
Su obra
Organización y descripción del fondo documental Ignacio Torres Giraldo
Metodología desarrollada
Traslado y limpieza de la documentación
Identificación de los tipos documentales
Organización del Fondo Documental
Elaboración del Cuadro de Clasificación
Documentación bibliográfica
Elaboración de instrumentos de descripción
Diseño, elaboración y complementación de la base de datos
Instalación de la documentación
Resultados finales
Bibliografía y fuentes documentales
Inventario General del Fondo Documental Ignacio Torres Giraldo
Siglas, abreviaturas y nomenclatura
Cuadro de clasificación
1. Documentación personal
2. Documentación bibliográfica
Anexo
Listado de paquetes o agrupaciones documentales
Relaciones de documentos por número de paquetes o agrupaciones documentales
Notas al pie
Lograr conformar un archivo personal es algo tan importante como puede serlo el contenido de su propia documentación, más aún cuando se trata de la documentación de un personaje cuya sensibilidad le permitió tocar las fibras de una sociedad que deseaba abordar la Historia de una manera diferente.
Para la Vicerrectoría Académica y la División de Bibliotecas de la Universidad del Valle fue un gran orgullo conocer la decisión de los familiares de Ignacio Torres Giraldo de ceder el Fondo Documental que durante años él produjo y conservó con grandes cuidados, comprometiéndonos a que éste no fuera exclusivamente de uso y conocimiento de una pequeña comunidad sino que también sirviera como referencia histórica para todo un país y, por qué no decirlo, para todo un universo de personas interesadas en conocer con detalle los movimientos, condiciones, intereses, sufrimientos, pensamientos y reflexiones de una persona que desde su juventud sintió la necesidad de querer ahondar en situaciones de índole social que representaron posibilidades de cambio de una gran masa que podría no comprender en ese momento la situación histórica que sus acciones representaban.
Este compromiso nos llevó a buscar especialistas que iniciaran la meticulosa labor de desentrañar cada página, cada documento, cada escrito que el archivo contenía, con el fin de poder levantar un “inventario” y conocer con detalle qué documentos teníamos en nuestras manos y cuál es su correlación dentro de un mundo de información que representa lo que fue y es el archivo personal de Ignacio Torres Giraldo.
Fruto de ese trabajo, el instrumento que aquí se presenta, denominado Inventario General del Fondo Documental Ignacio Torres Giraldo, describe la documentación original que este archivo conserva. Es sólo el comienzo de un trabajo que conlleva la revisión periódica de sus materiales con el fin de reproducirlos en medios digitales u otros procedimientos similares con los cuales se ponga a disposición del público documentos personales y obras inéditas que permitirán conocer con mayor detalle el pensamiento de un personaje que dejó huella dentro de la Historia de nuestro país.
Nuestro compromiso como Institución depositaria es el de preservar este legado histórico, político, social y cultural que la hija de Ignacio Torres, Doña María Urania Torres de Rodríguez, en nombre del grupo familiar, donó a esta institución para beneficio de la comunidad universitaria, vallecaucana y del país en general.
Clemencia García Aldana
Directora de la División de Bibliotecas
Universidad del Valle
Aunque no sea, al decir de los peritos, cosa de recomendarse, yo escribo, en lo general, como hablo, preocupándome sólo por las personas para quienes escribo.
Ignacio Torres Giraldo
La Biblioteca Mario Carvajal de la Universidad del Valle, con fecha del mes de noviembre de 2008, recibió en donación el Fondo Documental que conforma el Archivo Personal del dirigente sindical Ignacio Torres Giraldo, compuesto básicamente por documentos de carácter privado y originales de obras de su autoría. Son documentos que permiten, sin duda, conocer la historia del Movimiento Obrero colombiano y la vida de los núcleos urbanos transitados por este líder nacido en el Viejo Caldas de 1893, especialmente durante las décadas de los años 20, 30 y 40 del siglo XX1.
La Biblioteca, como depositaria de dicho Archivo, que pasa a ser Patrimonio Cultural de la Nación, preserva su legado histórico, político, social y cultural para beneficio de la comunidad universitaria, vallecaucana y del país en general. Al hacerse responsable de su custodia, la Biblioteca fijó unos compromisos de cara a su mejor difusión y entre ellos, como prioritario y previo paso a los demás, el de su organización y descripción documental.
Después de las consecuentes actuaciones archivísticas, el presente documento presenta para su consulta el Inventario General del Fondo Documental Ignacio Torres Giraldo que la propia Biblioteca Mario Carvajal pone al servicio público. Para ello, previamente, se detiene en algunas imprescindibles consideraciones generales sobre los archivos personales, en la legislación colombiana que les afecta, en la metodología archivística empleada para elaborar este Inventario, que permitirá, a la vez, conocer el contenido total del Fondo y entender su funcionamiento como instrumento imprescindible de consulta; y en la persona, a quien en definitiva debemos este legado, de Ignacio Torres Giraldo.
Los archivos personales son aquellos que contienen la documentación generada o reunida por una persona natural a lo largo de los años de su existencia en virtud de sus actividades personales y profesionales. En relación con los denominados “archivos privados” o “archivos familiares”, los conceptos entre unos y otros son confusos y no es fácil delimitar las características diferenciadoras que los distinga2.
Olga Gallego Domínguez, después de incluir a los archivos familiares dentro de la categoría de privados, “salvo en lo referente a los archivos de los hombres de Estado”, define a los archivos familiares como “los generados por las actividades de una persona a lo largo de su vida o por las de los distintos componentes de una familia a través de generaciones, constituyendo, generalmente, la etapa final de la integración de otras familias y de desmembraciones de sus componentes que han dejado huella en sus fondos documentales3”.
Jurídicamente podríamos considerar a los archivos públicos como aquellos cuya propiedad y gestión pertenece a un servicio y establecimiento público, cuyos documentos provienen y emanan del ejercicio de una función pública de la Administración Territorial (central, departamental, local) o de la Administración Institucional, regulada por sus fines a cumplir. Por el contrario, archivo privados serán los que emanan de individuos y personas jurídicas privadas: familias, asociaciones, fundaciones, empresas, iglesias.
Producto de la actividad profesional y las vivencias personales de distintos sujetos, estos archivos contienen una heterogénea documentación, ya sea la generada por una persona en particular: político, músico, pintor, arquitecto, etc.; o la conservada por familias de aristócratas, banqueros, hacendados, empresarios, comerciantes, etc. Su formación no responde a un organigrama institucional ni a una legislación o normativa concretos. No hay en ellos la homogeneidad de las largas series documentales originadas por los archivos públicos, sino documentos de muy variadas tipologías y series, en su mayoría, de corta duración. La variedad de sus actividades da lugar a documentos heterogéneos y diversos, tanto dentro de cada familia como entre los de unas y otras familias y uno u otro individuo. No poseen uniformidad ni en cuanto a los tipos documentales (correspondencia, cuentas, recortes de prensa, folletos) ni en cuanto al contenido, de temas y lugares muy diversos que pueden abarcar largos o cortos períodos cronológicos.
Entre los archivos personales o familiares más representativos para la historia de Colombia, como ejemplos podríamos citar (hay muchos otros y de gran variedad para el estudio de la Historia u otras disciplinas) los de quien fuera Presidente de la nación, Tomás Cipriano de Mosquera (Popayán, 1798 – Coconuco, 1878), cuya documentación personal, familiar y comercial se encuentra dividida entre los fondos privados del Archivo Central del Cauca (Popayán) y la Biblioteca Luis Ángel Arango (Bogotá); y el archivo privado de José Manuel Restrepo (Envigado, 1781 – Bogotá, 1862), ministro del interior de la Gran Colombia (1819-1830) y autor de la Historia de la Revolución de la República de Colombia y de la Historia de la Nueva Granada, cuya documentación se encuentra microfilmada en 98 rollos en los depósitos del Archivo General de la Nación4.
En la Sala Antioquia de la Biblioteca Pública Piloto de Medellín, se conserva documentación de los archivos personales de escritores como Manuel Mejía Vallejo, Tomás Carrasquilla, Ciro Mendía o León de Greiff. La Biblioteca Departamental del Valle del Cauca Jorge Garcés Borrero, en Santiago de Cali, mantuvo bajo sus instalaciones el archivo personal de Andrés Caicedo que definitivamente pasó a formar parte de los fondos documentales de la Biblioteca Luis Ángel Arango.
En los Fondos Especiales de la Biblioteca Nacional de Colombia (Bogotá), entre las donaciones o compras, generalmente de bibliotecas particulares, podemos encontrar, es un ejemplo más, los archivos fotográficos y epistolares de Germán Arciniegas. Bibliotecas de una índole u otra, de un ámbito u otro, que al igual que las Bibliotecas Universitarias, son depositarias de “colecciones de archivos personales”, como así llama la Universidad de Antioquia (Medellín) a los archivos privados que pertenecieron a Estanislao Zuleta, Alfonso López Pumarejo o al Movimiento Revolucionario Liberal5.
Considerado estrictamente como un fondo de archivo, con esta donación por primera vez un archivo personal, como es el de Ignacio Torres Giraldo, hace parte de los fondos que conserva y pone al servicio de sus usuarios la Biblioteca Mario Carvajal de la Universidad del Valle.
El carácter privado de estos conjuntos documentales es causa la mayoría de las veces de su desconocimiento y, en ocasiones, de su desaparición. Como nos dice Antonio B. Espinosa Ramírez, la Administración Pública, prácticamente hasta el último cuarto del siglo XX, ha tendido a ocuparse casi exclusivamente de los archivos que ella misma genera, por lo que los archivos familiares o personales, si los herederos de los mismos no contaban con recursos económicos para su puesta en marcha como servicio público y su mantenimiento, tenían muchas posibilidades de desaparecer. Sólo la donación de esos documentos a entidades que se hicieran cargo de ellos ha hecho posible su conservación, organización y difusión al público en general6.
Este es el caso de nuestro Fondo Documental. El Reglamento de Archivo de la Universidad del Valle (Resolución N° 030 de 2005 del Consejo Superior), en su Artículo 18. Ingreso de documentos, contempla que éstos podrán realizarse por medio de transferencias regulares de las dependencias administrativas de la Universidad o extraordinariamente por donación o legado de personas naturales o jurídicas, debidamente aprobada y aceptada por el Rector de la Universidad. Cuando la documentación ingrese por donación o legado, su productor podrá restringir temporalmente el acceso de documentos inéditos en razón de la protección de los derechos de autor y/o por razones de protección a la intimidad. Ello deberá constar en el acta respectiva.
Todo ingreso de documentos se hará mediante acta de entrega que deberá ajustarse al formato establecido por el Comité de Archivo, la cual se consolidará en un registro único los fondos documentales recibidos por donación o legado.
Con fecha 20 de agosto de 2009, el Acta de Donación del Fondo Documental Ignacio Torres Giraldo a la Biblioteca Central de la Universidad del Valle Mario Carvajal, no establece ningún tipo de restricción para su consulta y, antes al contrario, el propósito de hacer público el presente Inventario es que sus documentos puedan ser fácilmente localizables y útiles a la investigación.
Muchos de estos fondos privados, sin una denominación común ni entidad específica aislada de otros grupos de documentos, se han depositado en una biblioteca o en un museo y han recibido un tratamiento desigual y erróneo, primando valores de conservación o meramente expositivos, de acuerdo a criterios museísticos o bibliográficos y no archivísticos.
A pesar de las particularidades y diversidad de estos fondos, podemos encontrar algunas características propias comunes a todos ellos7:
1. Su principal razón de ser es la de constituir testimonio de una actividad profesional y personal o familiar relacionada con un contexto histórico.
2. La unidad argumental o temática procede de su origen: son fondos producidos por una persona o grupo de personas.
3. La necesidad de conservar agrupado el conjunto, pues perderá valor si se dispersa.
A estas tres características señaladas, podríamos añadir la de su reconocimiento público y potencial investigativo.
Aun con cuestiones tan difíciles de resolver como el de su acceso, relacionado con el derecho a la intimidad o los derechos de autor, el creciente interés por las investigaciones históricas, fundamentalmente a través del método biográfico, ha tenido como principal consecuencia una toma de conciencia de su importancia por parte de la Administración Pública. La Ley Nº 594 del 14 de julio de 2000, la Ley General de Archivos colombiana, en su Título I, define el “archivo privado de interés público” como “aquel que por su valor para la historia, la investigación o la cultura es de interés público y declarado como tal por el legislador”. Más tarde, todo el Título IX, está dedicado a los Archivos Privados que pueden ser inscritos en el Registro del Archivo General de la Nación y declarados por su Junta Directiva “de interés cultural” para pasar a formar “parte del patrimonio documental colombiano y en consecuencia serán de libre acceso”. Se estipula además la posible asistencia a los archivos privados por parte del Archivo General de la Nación y la reglamentación de un régimen de estímulos no tributarios para ellos. El Título IX define Archivo Privado como el “conjunto de documentos pertenecientes a personas naturales o jurídicas de derecho privado y aquellos que se deriven de la presentación de sus servicios” y el Título X contempla la donación, el depósito o el legado de documentos históricos al A.G.N., o la adquisición y/o expropiación por la Nación de los archivos privados de carácter histórico declarados de interés público “cuando el propietario los ofreciere en venta”8.
En definitiva, no basta con la sola consulta en archivos de la Administración. Para la rigurosa investigación es fundamental el acceso a la documentación particular de las personas que tomaron parte o estuvieron relacionadas con los hechos concretos de nuestra Historia. En nuestro caso (sirva como ejemplo) podríamos decir que no es posible hacer la historia política y sindical de Colombia sin detenerse en la figura de Ignacio Torres Giraldo y por tanto, sin detenerse en su Archivo personal, que da cuenta de sus relaciones más personales, de sus relaciones como líder político y sindical en la primera mitad del siglo XX colombiano y de su actividad como escritor de literatura novelística y literatura político-social.
Los trabajos biográficos acerca del líder político y sindical colombiano Ignacio Torres Giraldo todavía son escasos, carecen de rigurosidad y suelen traer abundantes errores informativos. Su biografía detallada y contextualizada, aún está por escribirse, y su obra literaria completa, por darse a conocer.
En este espacio sólo pretendemos ofrecer una relación cronológica de noticias que nos permitan situar en un determinado contexto histórico a este importante personaje de la vida colombiana, del que hoy la Biblioteca Mario Carvajal de la Universidad del Valle conserva su archivo personal.
Ignacio Torres Giraldo nació en Filandia (Viejo Caldas), el 5 de mayo de 1893. Sus padres, Ignacio Antonio Torres y Dolores Giraldo, de “procedencia paisa”, poblaron el territorio del Valle del Cauca y la juventud de Torres Giraldo transcurre entre Pereira y Sevilla. En el año de 1899, con tan sólo 6 años, tuvo que padecer la Guerra de los Mil Días, afrontando tempranamente las realidades políticas del país, además de que su padre participaba en las guerrillas liberales y fue apresado en varias oportunidades por los conservadores9.
De pie: Sofía Flórez. Sentados: Ignacio Torres Giraldo, María Cano y Raúl Eduardo Mahecha, 1926.
Tomada de: Oviedo, Álvaro. Ignacio Torres Giraldo (1893-1968). En Castro Gómez, Santiago; Flórez-Malagón, Alberto; Hoyos Vásquez, Guillermo y Millán de Benavides, Carmen (Ed.). Pensamiento colombiano del siglo XX. Bogotá: Instituto Pensar, Universidad Javeriana, 2007, p. 225.
Aprendió a escribir ya tarde, a la edad de 16 años, dado que sus primeros años de infancia los pasó trabajando en difíciles condiciones. Sin escuelas en Sevilla, el propio Ignacio cuenta que su padre le enseñó a distinguir los números y a firmar. En Pereira, su hermana menor de 7 años, lo “enseñó a hacer letras y a escribir sílabas y palabras”; su abuela, con un libro de “letras gordas que se llamaba Oraciones al pie del altar”, lo ayudaba a practicar, del mismo modo que por su cuenta (así nos lo dice sencilla y agudamente el propio Ignacio) practicaba deletreando “los avisos en las calles de Pereira: za-pa-te-rí-a, car-bón, car-pin-te-rí-a…10”.
En 1911, nos sigue relatando en el mismo Anecdotario, siendo ya un lector habitual, comenzó a comprar libros de autores españoles y franceses reconocidos. Visitaba, además, la biblioteca de alquiler que tenía un señor llamado Clotario Sánchez en Pereira. Nunca, en su juventud, Ignacio Torres tuvo una formación académica rigurosa. Sólo en condición de oyente, asistió en el colegio público Arcadio Herrera, entre 1912 y 1913, a unas clases del profesor Deogracias Cardona y a unas cátedras de bachillerato dictadas en la Universidad del Cauca, pero éstas fueron suspendidas a causa de una huelga que dejó por fuera del claustro a varios estudiantes y profesores.
Durante su adolescencia simpatizó con el liberalismo de Rafael Uribe Uribe y de Benjamín Herrera. Como lo relata en la breve autobiografía titulada Ignacio Torres Giraldo: un veterano dirigente obrero (síntesis autobiográfica), que aparece en su obra Cincuenta meses en Moscú, en 1911 fue aprendiz de sastrería en Pereira y en ese mismo año asistió a una reunión de obreros y artesanos, desarrollada en un taller de carpintería, con el propósito de conmemorar por primera vez en esa ciudad el Primero de Mayo, día mundial de los trabajadores11. Fue allí donde dio sus primeros pasos para transitar del campo liberal tradicionalista al frente de clase del proletariado:
Leía ya autores socialistas franceses e italianos y algunos ensayos de argentinos y chilenos, que por lo menos expresaban interés por los problemas sociales. Discutía con los muchachos inconformes de mi generación y, con sobrada temeridad, escribía en los pequeños periódicos del lugar. Desde entonces empecé a participar en actividades obreras12.
En 1914, en Pereira, colaboró con el periódico El Surco, órgano del Instituto Murillo Toro, de enseñanza escolar laica. Dos años más tarde funda en Pereira el periódico El Martillo. Periódico del Pueblo, de tendencia liberal-populista, como homenaje al segundo aniversario de la muerte del general Rafael Uribe Uribe. En él participaron escritores de izquierda, Torres Giraldo mostró su posición pacifista frente a La Gran Guerra y en él también escribió por primera vez Luis Tejada. La élite civil y clerical de Pereira no se sintió satisfecha con el periódico, por lo que tuvo que suspenderse la publicación un año después de su fundación, después de 38 ediciones.
Torres se traslada a Popayán y en 1918 participa en la organización del Directorio Socialista del Cauca. El Directorio publicó un año después el periódico La Ola Roja, que pretendía popularizar el sistema soviético. Lecturas indiscutibles de un comunista como El Capital, de Carlos Marx y El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado, de Federico Engels, las pudo llevar a cabo en 1919, gracias a la biblioteca personal de su amigo Guillermo Valencia. Para esta época, comenzó a agitarse desde la capital la convocatoria del Primer Congreso Obrero Nacional con el propósito de crear el Partido Socialista de Colombia. El Directorio Obrero de Bogotá, dirigido por Benigno Hernández, Jacinto Albarracín y Pablo Amaya, fue el encargado de coordinar las labores de citación y realización.
En el período de entreguerras, Torres Giraldo se hizo conocer en Cali por su posición en distintas huelgas (de las bananeras, de la industria del carbón y de los transportes ferroviarios del occidente colombiano) y manifestaciones. En 1923 se radicó en Cali, donde participó en la organización de varios sindicatos y en la preparación y dirección de diferentes huelgas. Un año después fue allí redactor del periódico semanal El Obrero del Valle y dirigió un centro clandestino de ideología comunista en la región, que tuvo relación con centros similares ubicados en Medellín, Cartagena, Ciénaga o Santa Marta, entre otros lugares. Como el propio Torres nos dice: “Estos embriones de comunismo que tenían más un carácter de información teórica, estaban centralizados en Bogotá, en donde un grupo de revolucionarios encabezados por Tomás Uribe Márquez, Pepe Olózaga, Silvestre Zawisky y no pocos obreros y estudiantes influenciados por los Soviets, empezaban a difundir las primeras ideas”13.
El Congreso Obrero Nacional, realizado en 1925, tuvo entre sus integrantes a Ignacio Torres Giraldo. Allí se discutió la necesidad latente de una unidad de trabajadores colombianos, construyéndose así la Confederación Obrera Nacional (La CON
