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El cantante italiano Jovanotti nos contaba su pasión por la moto en una de sus canciones más conocidas: "Eres como mi moto, eres igual a ella". En las páginas de este diario el autor, Luigi Dj Colouring, también nos cuenta su pasión por las dos ruedas y nos lleva consigo en su viaje musical, que le ha llevado a hacerse DJ y pinchar en famosos locales de Ibiza realizando así su gran sueño. El resultado es un peculiar y entretenido viaje a través de su vida en diez años muy intensos: en su "trabajo de día" como ingeniero en la Universidad, en su faceta nocturna como dj y apasionado de la música electrónica, y en su vida privada compartiendo alegrías, pero también momentos oscuros y tristes. En todo ese tiempo Luigi Dj Colouring tiene a su lado a su fiel amiga Claudia, la moto llamada así como la chica que él conoció en vísperas de su examen para sacar el carné de moto y que le trajo suerte. Este viaje es también y sobre todo un camino de crecimiento y conocimiento personal. Es el periodo en el cual el autor alcanza una plena conciencia de sí mismo y llega a su propia madurez e identidad. Este viaje nos enseña que nunca es demasiado tarde para cambiar y sobre todo para mirar dentro de nosotros mismos y tener el valor de escoger lo que realmente necesitamos para ser felices.
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Seitenzahl: 212
Veröffentlichungsjahr: 2022
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CLAUDIA Y YO
Diario de moto de un ingeniero que se ha hecho dj
© Luigi Dj Colouring
© Pehoé ediciones, junio 2022
Pehoé ediciones
San Sebastián 2957, Las Condes
Santiago de Chile
ISBN Edición digital: 978-956-6131-46-5
Diagramación digital: ebooks [email protected]
La reproducción total o parcial de este libro queda prohibida, salvo que se cuente con la autorización del editor.
Índice
1. El exámen
2. Los estudios
3. Te llamarás Claudia
4. Las vacaciones
5. La Música
6. De noche y de día
7. Ibiza
8. Moto y avión
9. Relaciones públicas
10. El djset en Ibiza
11. Todo se va pintando
12. Fiestas universitarias
13. Cinco aňos
14. El talent show
15. La noche más negra
16. Los Psycopártycos
17. Fiestas, radio y grabaciones
18. El Bora Bora y los demás
19. La bestia
20. Agosto en Ibiza
21. Las preguntas
22. Primavera y verano
23. Diez aňos
1 - El exámen
Padua, 15 de noviembre de 2010
Claudia es guapísima. Nos conocemos cerca de la parada del autobús enfrente de la estación de trenes de Padua, le pregunto si el autobús para volver a mi casa ya ha pasado. Acabo de ir a la última clase práctica para sacarme el carné de moto: mañana es un día importante, tengo el exámen final.
Cuando estudiaba, la moto no me interesaba aunque tenía unos amigos a los que les encantaba. Quizás he sido inspirado por Sabrina, que había conocido unos días antes de mi graduación y se sacó el carné el mes pasado, quizás por otros amigos de la universidad que se lo sacaron hace unos meses... ¿o quizás cómo?
Antes de decidir sacarme el carné de conducir, no había montado nunca en moto, ni tampoco en Vespa. Por eso, hace unos meses cuando decidí aprender a montar en moto, tuve que empezar desde cero. Pensé en buscar algún curso de conducción para principiantes en la red y fue así como encontré la página web del motoclub Motofalchi de la policía local de Milán, que organizaba cursos intensivos de un día durante todo el verano en el motódromo de Castelletto di Branduzzo, que está en la provincia de Pavia, más o menos a unos 50 kilómetros de Milán.
Les escribí por primera vez en agosto desde Longyerbyen, capital de las islas Svalbard donde estaba de vacaciones ¡un viaje fantástico! Estas islas están situadas al norte de Noruega más o menos en el paralelo 80, cerca del Polo Norte. Viajé 10 días en un barco rompehielos, 10 días sin ninguna noche porque el sol era visible 24 horas; cada día bajaba dos veces desde el barco rompehielos a un barco pequeňo para viajar entre los icebergs y alcanzar otras partes de las islas. Visité un museo dedicado a los exploradores Amundsen y Nobile y también la universidad donde se estudia el medioambiente polar. Tomé muchas fotos y vi algunos osos polares, que allí son mucho más numerosos que los habitantes humanos. Las islas Svalbard son una zona protegida por la fragilidad del medioambiente polar, se puede decir que todo aquel territorio es un gran museo natural. Y allí en algún lugar bien protegido hay una grandísima colección con las semillas de todas las plantas del mundo en un depósito especial de emergencia; si pasara una catástrofe mundial, aquellas semillas servirían para volver a empezar.
Quizás fue así como la semilla de la pasión por la moto se instaló en mis pensamientos, o quizás estaba ya allí y simplemente floreció más tarde. Así fue como me apunté a tres cursos en septiembre; estos cursos incluían una parte importante sobre seguridad y uso de la ropa con protecciones para conducir, muchos ejercicios de habilidad con la moto y más de una hora de conducción en la pista. Compré mi primer casco, mis primeros guantes de moto, mi primer mono con protecciones y mis primeras botas de moto. Todos saben que montar en moto es peligroso, pienso que casi todos conocemos a alguien que ha tenido un accidente en moto. Sin embargo me pregunto ¿hay alguna actividad sin riesgo? Montar en moto es peligroso pero divertido, por contra tener miedo de todo es peligroso y también triste. Cada vez que queremos aprender algo nuevo, nos exponemos a la novedad y así a un riesgo; hace miles de años un antepasado nuestro muy lejano decidió aprender a utilizar el fuego y gracias al riesgo que él asumió todos los seres humanos evolucionamos.
Además, en mi caso la seguridad es la cosa más importante, ¡porque tengo que hacer todo en secreto! Es verdad que se puede hablar de todo, pero no podemos hablar de todo con todos... y mis padres (sobre todo mi madre) no aceptarían nunca que yo quiera conducir una moto. Pienso que algunas veces es justo actuar en secreto y hacer lo contrario de lo que te dicen: coger el manillar y dar un cambio fuerte de rumbo. Por eso, desde el principio he organizado todo con mucho cuidado: he puesto mi equipo en un viejo armario en la facultad de ingeniería donde trabajo y he organizado citas y reuniones con compañeros de la Universidad Técnica de Milán o de empresas cercanas en los días antecedentes o posteriores a los cursos para tener una razón oficial para desplazarme allí.
Me acuerdo de la primera vez que monté en moto en septiembre y de mi primer slalom entre los “conos de balizamiento” blancos y rojos para preparar el exámen; tampoco puedo olvidar el “ocho”, pues es un ejercicio difícil en el que tienes que conducir la moto entre conos que forman el número 8, así aprendes a doblar en curvas.
Conduje muchos kilómetros en la pista, aprendí a doblar en curvas muy estrechas, ralentizar y acelerar, trasladar el peso de mi cuerpo... ¡fue excepcional! Los instructores del curso eran y son muy profesionales; uno de ellos había tenido un grave accidente y por eso tenía un brazo discapacidado, ¡pero tendrías que ver como conduce su moto especial, un fenómeno! Eso nos enseña también que una gran pasión puede ser más fuerte que una desgracia.
Así es como he llegado a esta parada del bus y en mi cabeza hay una solo pensamiento: el exámen de mañana. Cojo el bus y algo en el aire me dice que Claudia me va a traer suerte. He leído que muchos motociclistas dan nombres a sus motos; eso es como decir que la moto es tu amiga especial, la compaňera de viaje con la que tienes que entenderte en todo, quizás incluso hablarle para explorar juntos el mundo con ganas y en seguridad. Creo que algunas veces las cosas más importantes se deciden en un momento... y si maňana paso el examen, cuando compre mi moto la llamaré Claudia.
§ § §
Padua, 16 de noviembre de 2010
Anoche escuché muchas veces la banda sonora de Momentos de gloria, creo que tiene algo especial para todos los que compiten para ganar. Hoy he salido de casa lleno de adrenalina, he pasado la mañana en la universidad pero mientras trabajaba solo pensaba en el exámen. Almuerzo en un bar cerca de la universidad y llamo a mis padres: -Hoy estoy muy ocupado, tengo que utilizar un nuevo aparato que necesita mucho cuidado, es una prueba que debe dar un resultado positivo en absoluto.- ¿Hay algo falso en todo eso? Es “lenguaje técnico”.
Llevo el bolso con todo mi equipo de moto, cojo un autobús y voy a la autoescuela para el exámen. Yo soy el segundo de la lista, primero tengo que pasar las pruebas de habilidad entre los conos... todo bien... y después conduzco en las carreteras cercanas en contacto radio con el examinador. Todo acaba por fin y tengo mi resultado ¡he pasado el exámen¡
Voy a tomar un café con el instructor y después cojo un bus para volver a la universidad. Envío un sms a Sabrina y otros viejos amigos por supuesto muy discretos. Me voy a un bar cerca de la universidad, hay un grupo de estudiantes que están celebrando ya que una chica se ha terminado la carrera de psicología. Hablo con ellos un rato, pero todavía tengo mucha adrenalina, me acaban de presentar la “graduada” y ya he olvidado su nombre. Le ofrezco un spritz (vino blanco, licor Aperol o Campari y agua con gas) y celebramos juntos nuestros resultados.
¿Sabes lo que pasa cuando estás haciendo una excavación para una obra y descubres un antiguo tesoro que sigue estando allí desde hace mucho tiempo? Cuando celebras algo con los primeros desconocidos que encuentras es como hacerlo con todo el mundo; algo te dice que una nueva época empieza, que hubo un “antes” y hay un “después” muy diferente, no sabes seguro cómo será, pero algo te dice que va a ser fantástico.
2 - Los estudios
Padua, 15 de diciembre de 2010
He celebrado mi carné de moto con mis mejores amigos y amigas, y por supuesto les he recomendado que mantengan el secreto. Este mes tengo mucho trabajo: estoy preparando cinco estudiantes de ingeniería química para sus graduaciones, además estoy colaborando con el Centro Veneto Servizi (una empresa pública de abastecimiento y saneamiento de aguas cerca de Padua). También estoy escribiendo un libro sobre el saneamiento de las aguas; por eso estoy trabajando junto con Roberto, que es profesor en la Universidad Técnica de Milán, y con Paola y Gianni que son profesores en la Universidad de Trento, la ciudad donde yo nací.
Todo eso empezó hace unos aňos, me acuerdo que el profesor Giancarlo que era mi tutor, murió un mes después de mi graduación; él estaba en contacto con muchas empresas públicas de abastecimiento y saneamiento de aguas y trabajaba junto a un técnico mayor y muy majo que se llamaba Sergio y era su mejor amigo. Ahora Sergio está jubilado pero todavía es uno de mis mejores amigos. A pesar de la muerte del prof. Giancarlo, decidí seguir con los estudios de doctorado sobre una nueva tecnología de saneamiento de las aguas que había sido inventada en Noruega. Hablé de eso con Sergio, que dijo muchas veces que yo estaba loco de remate y razón no le faltaba. El prof. Gian Paolo reemplazó al prof. Giancarlo y comencé a trabajar con él aunque apenas me conocía. Decidí escribir un correo electrónico al prof. Hallvard, quien ha desarrollado la tecnología de saneamiento de la que me estaba ocupando, me puse de acuerdo con él y organicé una visita a la Universidad Técnica de Trondheim. Allí aprendí muchas cosas en pocos días, pero lo que más me impactó de ese ambiente universitario fue la ausencia de formalismo y el gran respeto que había entre todos; los técnicos y los estudiantes que preparan sus tesis tutean a los profesores; lo que es muy difícil en Italia. De esos días recuerdo también mis desayunos con pan de centeno y arenque, un estilo muy diferente a mis hábitos italianos.
En los tres años siguientes realicé mis investigaciones de doctorado sobre aquella tecnología, visité otras veces Noruega y también Suecia, Dinamarca y Finlandia y aprendí también a hablar un poco de los idiomas de estos países. Aunque pueda parecer raro, hablar sobre temas técnicos en otro idioma puede ser incluso más fácil que describir la ropa que te gusta o pedir un peinado particular al peluquero; después de que has aprendido algunas docenas de palabras técnicas, las frases son simples y el diálogo fluye.
Llegué a reorganizar con Sergio y el prof. Gian Paolo la colaboración con algunas empresas de abastecimiento y saneamiento de aguas. El Centro Veneto Servizi es una de estas empresas, su director es un hombre con una larga trayectoria en este campo y una persona agradable, se llama Mario Lino, es un topógrafo que vale tanto como 10 ingenieros juntos. Le conocí en un viaje de estudio a Londres que había sido organizado por el prof. Gian Paolo. En aquel viaje hablé con el director Mario Lino sobre mis proyectos; él confió en mí desde el primer momento, contribuyó mucho a mis investigaciones y contó conmigo como consultor en los años siguientes; ahora él está a punto de jubilarse. En su empresa está también uno de mis mejores amigos, se llama Giuliano, es un obrero especializado simpático y bromista que me acompaña a menudo a visitar instalaciones de saneamiento de aguas. Le encanta comer pescado y a mi también, pero él come también ranas, que a mí me dan asco.
Me acuerdo que hace tres años fuimos a una instalación y Giuliano me dijo: -Cerca de aquí hay un viejo buscapelea que grita y protesta cada vez que ve alguien que trabaja en la instalación.- Por supuesto, el buscapelea vino allí para protestar nada más vernos, dijo que un aparato era demasiado ruidoso. Giuliano no contestó nada, yo miré el buscapelea con mucha seriedad y le dije: -Yo estoy aquí no como responsable sino para la recogida de muestras como si fuera antani, pero en cuanto patioca puedo asegurarle que historicamente hablando envieré alguien para racionalizar la sbiliguda de la rueda central desde un punto de vista gestional.- Claramente lo que dije no tenía sentido ninguno; pero para muchas personas, si un discurso está lleno de palabras “altisonantes” que no se conocen, automáticamente interpretan que se trata de algo serio e importante, cosa que los políticos saben bien. Entonces el buscapelea contestó: -Vale, vale, adiós- y se marchó. Giuliano y yo volvimos a la oficina del Centro Veneto Servizi riendo y desde entonces no he vuelto a oír nada sobre aquel tipo.
El prof. Gian Paolo ahora está jubilado, pero esta colaboración sigue todavía y he utilizado los resultados de mis investigaciones para proyectar nuevas instalaciones de saneamiento de aguas y potenciar otras que estaban sobrecargadas (es decir, que tenían que depurar más agua de cuanta se había previsto hacía muchos años cuando se construyeron). Además, ahora estoy preparando seis presentaciones para tres congresos internacionales que serán entre abril y mayo del próximo aňo.
§ § §
Trento, 7 de enero de 2011
Ahora estoy volviendo a Padua en tren; he pasado la Navidad con mis padres en mi casa de origen que está más o menos a 40 km. He esquiado casi todos los días, el esquí me encanta; tengo muchos amigos que les encanta también, pero voy casi siempre por mi cuenta y después quedamos en las pistas de Madonna di Campiglio, una localidad turística de Trentino muy famosa donde cada año se disputan también competiciones de esquí. Aprendí a esquiar después de mi graduación, aunque muchos compañeros de escuela aprendieron cuando eran pequeños; creo que fui inspirado por mis viajes al Norte de Europa. Al final del día, cada vez que termino de esquiar me gusta beber licor Punch caliente.
Estoy llevando mis esquís a Padua, así que iré también a centros de esquí de la provincia de Belluno como Alleghe, Passo San Pellegrino, Arabba y Marmolada, un pico precioso.
Cerca de Arabba hay muchas pistas interconectadas entre las provincias de Belluno, Trento y Bolzano; se llama Gruppo Sella, y puedes esquiar alrededor de esas cimas en sentido horario o antihorario, esta ruta se llama “Sellaronda” o “ruta de los cuatros pasos” porque esquías cerca de los cuatro pasos de montaña Campolongo, Gardena, Sella y Pordoi.
Nada más llegar a Padua, primero pongo todas mis cosas en su sitio, ceno y después empiezo a pinchar discos en mi cuarto.
La música me encanta, sobre todo el dance de los años noventa. Hace poco más de dos años compré mi primer equipo y aprendí a mezclar las canciones por mi cuenta y después con Gianni, un dj experto que vive en Turín, pinché un poquito con él también en un fin de semana del mes pasado. Casi cada vez que mezclo canciones, grabo la sesión y después la escucho así que puedo corregir los errores y mejorar. ¡Me gustaría mucho llegar a ser un verdadero dj, pero sobre todo cuando el frío termine, quiero comprar una moto!
3 - Te llamarás Claudia
Padua, 12 de marzo de 2011
En las últimas semanas he comprado revistas de motos y he buscado en muchas páginas web que venden motos nuevas y usadas. Como tengo el carné de clase “A2”, estos dos años puedo conducir motos con una potencia que llegue hasta 35 kW, es decir 250 cc o poco más; después podré conducir todas las motos porque mi carné se volverá de clase “A3”.
En la página web www.moto.it encuentro el anuncio de venta de una moto deportiva Hyosung Comet 250R casi nueva con poco más de 2000 km, tiene carenaje rojo y negro, los mismos colores de la ropa que Claudia llevaba cuando la conocí el día antes del exámen. Esta moto me encanta, un solo momento basta para decidir que esta Hyosung Comet deportiva tiene que ser mía. Contesto al anuncio con un correo electrónico para preguntar unas informaciones de la moto. El dueño me contesta y yo le vuelvo a escribir para pedirle una cita para ver y sobre todo probar la moto.
Ya solo puedo pensar en el momento en que la podré probar, no puedo pensar en nada más y en mi cabeza solo oigo tic tac, tic tac, tic tac...
§ § §
San Bonifacio, 2 de abril de 2011
Mi amigo Giuliano me ha esperado cerca de la universidad con su coche, yo he llevado conmigo un bolso grande con todo mi equipaje de moto y estoy pensando en una sola cosa, ¡probar la Hyosung Comet!
Llegamos a San Bonifacio, que está cerca de Verona, donde el dueño de la moto me está esperando. Me visto con el mono y las botas de moto, me pongo el casco y monto en la Hyosung Comet por primera vez, ¡nunca olvidaré este momento! Enciendo la moto, la conduzco por algunos kilómetros cerca de la casa del dueňo, después apago la moto y digo: -Quiero comprarla, te pago una seňal hoy y nos nos ponemos de acuerdo para el cambio de nombre-
¡La moto es casi mía! Todo lo que queda por hacer es un mero detalle. Voy a un bar con Giuliano y bebimos una copa de vino rosado Chiaretto para celebrar este día; después compro una botella de este vino que guardaré muy bien, como un recuerdo especial. Volvemos a Padua muy contento.
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Verona, 15 de abril de 2011
He pagado lo que quedaba de la moto y he contactado a mi compañía de seguros, ya que hoy es el gran día. El dueño de la moto y yo quedamos para firmar el cambio de nombre oficial y finalmente la Hyosung Comet es mía, aunque esté todavía en el garage de su antiguo dueño.
Ahora lo siguiente es buscar un garaje seguro donde ponerla lejos de ojos curiosos. Pregunto a Giuliano y él sugiere el espacio de un amigo común. Le pido también si puede ir a San Bonifacio y llevar él la moto al garaje de nuestro amigo, porque en las próximas semanas tengo que presentar relaciones en tres congresos internacionales en Venecia, en Sevilla y en Valladolid. Me pongo de acuerdo con Giuliano para los detalles, le pido que me llame en cuanto lleve la moto al garaje de nuestro amigo y le digo que nuestra seňa secreta será -La muestra ha sido sacada- como si fuera algo que se entrega a un laboratorio de análisis.
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Madrid, 4 de mayo de 2011
Estoy en el aeropuerto de Madrid, he llegado desde Valladolid y estoy esperando mi vuelo para Venecia. El vuelo se ha retrasado, ahora Giuliano me está llamando: -La muestra ha sido sacada.- Es decir que la moto ahora está en el garage de nuestro amigo. Después de esta gran noticia, ¿qué importa si el vuelo se ha retrasado? La adrenalina sube más que el avión.
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Padua, 11 de mayo de 2011
Hoy me he levantado lleno de energía y con ganas de conducir mi nueva moto, y nada más subirme a ella la bautizaré con el nombre de Claudia.
Llego al garaje del amigo, me visto con el mono y las botas de moto, me pongo el casco y luego monto en mi preciosa moto. Digo a Giuliano lo que me acuerdo de las ceremonias de las películas estadounidenses: -En el nombre de la Constitución y de esta bandera que gloriosa flamea, te nombro mi cómplice personal.- Y le digo a mi moto: -Tú te llamarás Claudia, como aquella Claudia que conocí el día antes del exámen.-
Enciendo la moto... quiero decir, “despierto” a Claudia y veo que tiene 2307 km. Si este número no te dice nada, para mi es importante: 23.07 es la fecha en la que me gradué, la misma fecha en la que se graduó Sabrina, que conocí unos días antes de mi graduación después de más de cinco aňos de estudios en el mismo curso sin encontrarnos; a ella le encantan los deportes aventurosos (esquí, mountain bike y también senderismo y buceo) y fue una de mis inspiraciones para sacarme el carné de moto. Conduzco Claudia unos kilómetros, vivo las primeras dobladuras en curva; Claudia dobla de manera fantástica y conducirla no es difícil. Después la apago, la aparco en el garaje, me cambio y nosotros tres vamos a la Cappa d’Oro, un restaurante cerca de Padua donde se come un buen pescado. Por supuesto bebemos champagne y celebramos con un brindis muy importante.
Hace un año no era capaz ni de conducir una moto ni tampoco pensaba en comprar una; después algo importante pasó, algo un poco misterioso que me inspiró, ¡y ahora tengo una preciosa moto deportiva roja y negra! Para todo el mundo es una Hyosung Comet, pero para mí es mucho más, se llama y se llamará siempre Claudia.
4 - Las vacaciones
Castelletto di Branduzzo, 28 de mayo de 2011
En las primeras dos semanas Claudia y yo hemos viajado casi 120 km por la zona entre Padua y Rovigo; hay una carretera cerca del río Adige que me gusta mucho porque allí hay muchas curvas en las que Claudia dobla muy bien y además no hay demasiado tráfico.
Hoy estoy en el motódromo de Castelletto di Branduzzo donde aprendí a montar en moto el aňo pasado; me he apuntado a un curso de un día para mejorar mi conducción con la asociación Motofalchi y me alegro de ver a mis amigos otra vez, ahora ya con el carné que me saqué gracias a las prácticas que hice con ellos. Hace mucho calor en la pista hoy, después de los ejercicios de habilidad entre los conos empezamos a conducir, yo conduzco una BMW 650, la misma moto con la que aprendí en septiembre. Me gusta mucho conducir en esta pista. Todo va bien hasta que pasa: en una curva hago un error con el cambio ¡y me caigo! Dos amigos paran, me ayudan a levantar la moto y me dicen: -Te has bautizado.- Todos los motociclistas “besan el asfalto” al menos una vez... Las protecciones han hecho su deber, así que puedo volver a conducir en pista otra hora.
Almorzamos, bebemos muchísima agua porque todos estamos muy sedientos, y después volvemos a los ejercicios de habilidad con paradas en derrapada y salidas en subida. Al final, saludo a todos, me cambio y voy a Milán, me quedaré un día para ver a Roberto de la Universidad Técnica, pero antes quiero cenar en el restaurante Doge di Amalfi que está cerca de la Universidad. Cada vez que voy a Milán voy allí, cocinan buen pescado y el dueňo es muy bromista.
§ § §
Padua, 10 de junio de 2011
Esta semana he viajado otros 100 km con Claudia. Tengo mucho trabajo en la universidad con cuatro estudiantes que van a graduarse en septiembre u octubre. He comprado muchos CD de música dance de los 90 y he grabado muchas mezclas (series de canciones unidas por un dj).
Pienso adónde voy de vacaciones este aňo, en el aire hay algo nuevo, algo que no he sentido nunca antes de ahora. No sé. Me gustaría ir a España, a una zona donde no he estado nunca, pienso en Málaga y Marbella. “La playa del sol”, como cantaba Estrella hace 10 años. Pero me gustaría también ir a Noruega unos días para ver dos ingenieros que trabajan en la Universidad Técnica de Trondheim y en una empresa de Oslo. Vale, puedo organizarme para viajar a Espaňa en la segunda mitad de julio y a Noruega en la primera semana de agosto, me acuerdo que en Noruega se trabaja en agosto.
§ § §
Marbella, 23 de julio de 2011
Hace tres días llegué a Málaga, después de una vuelta por la ciudad comí buen pescado y bebí una buena jarra de cerveza. En el centro hay muchos bares con música y pequeños clubes donde se puede entrar sin pagar entrada; voy a tres para escuchar buena música y bailo con mucha gente. Ha pasado tiempo desde la última vez que bailé en un club en Italia, fue antes de mi graduación. Pero ahora algo nuevo está pasando, algo está cambiando muy rápido, hay una nueva energía.
Ahora estoy en Marbella, el hotel está cerca de la playa, cerca de un chiringuito donde cada día como pescado especial con buena cerveza, y cerca del club Buddha donde estuve ayer y anteayer. Me lo pasé genial, la música que los djs pinchan y que todos nosotros bailamos me gusta: Danza Kuduro de Lucenzo, Mister Saxobeat de Alexandra Stan, S&M de Rihanna (¡guapísima!), Sun is up de Inna (¡super guapa!) y On the floor de Jennifer Lopez (¡guapísima también!). Bailé muchísimo y encontré mucha gente de varios países con ganas de hacer fiesta.
