Ficción y peste - Israel Chira - E-Book

Ficción y peste E-Book

Israel Chira

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Beschreibung

Este libro contiene una serie de notas publicadas entre julio de 2020 y abril de 2021 en el diario Nuevo Día de Coronel Suárez, bajo el título de mi columna quincenal Nota al pie. En lo posible he buscado que la lectura de cada una de mis notas al pie sea fluida, ágil y enriquecedora, ofreciendo una mirada personal sobre ciertas cuestiones culturales y literarias que abordé en un contexto de aislamiento social, preventivo y obligatorio, decretado por el Gobierno Nacional. De hecho, mi primera aproximación a la literatura argentina no es la del intelectual nativo, sino la del escritor exiliado desde el 2014 en una pequeña ciudad de la Provincia Buenos Aires, a causa de las políticas neoliberales que en casi tres décadas han desangrado y envilecido a mi país de origen, el Perú. En fin, en un mundo atravesado por la crisis de los grandes relatos de la modernidad, fustigado por pestes inexorables e inauditas como la COVID-19, y estremecido por la violencia en punto de barbarie, un libro como este, concebido para expresar de manera original y auténtica la actual crisis de sentido, creo que significa otro síntoma del malestar del ser humano no tanto en la cultura (Freud, 1930) como en la barbarie (Mires, 1998) que transita.

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Seitenzahl: 102

Veröffentlichungsjahr: 2021

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Producción editorial: Tinta Libre Ediciones

Córdoba, Argentina

Coordinación editorial: Gastón Barrionuevo

Diseño de tapa: Departamento de Arte Tinta Libre Ediciones.

Diseño de interior: Departamento de Arte Tinta Libre Ediciones.

Chira Rodríguez, Israel Armando

Ficción y peste / Israel Armando Chira Rodríguez. - 1a ed. - Córdoba : Tinta Libre, 2021.

106 p. ; 21 x 14 cm.

ISBN 978-987-708-867-0

1. Crónica Periodística. 2. Periodismo. 3. Ensayo. I. Título.

CDD 070.442

Prohibida su reproducción, almacenamiento, y distribución por cualquier medio,total o parcial sin el permiso previo y por escrito de los autores y/o editor.

Está también totalmente prohibido su tratamiento informático y distribución por internet o por cualquier otra red.

La recopilación de fotografías y los contenidos son de absoluta responsabilidadde/l los autor/es. La Editorial no se responsabiliza por la información de este libro.

Hecho el depósito que marca la Ley 11.723

Impreso en Argentina - Printed in Argentina

© 2021. Chira Rodríguez, Israel Armando

© 2021. Tinta Libre Ediciones

A Beatriz,por dejarme contemplar el Paraíso

En memoria de quienes cayeron fulminados por la primera peste global de la historia

ISRAEL A. CHIRA

FICCIÓN Y PESTE

Notas al pie de un mundo que se derrumba

Notas al pie de un mundo que se derrumba

Este libro contiene una serie de notas publicadas entre julio de 2020 y abril de 2021 en el diario Nuevo Día de Coronel Suárez, bajo el título de mi columna quincenal Nota al pie. En general, se trata de textos breves que participan de las características discursivas del ensayo, de la crónica y del artículo crítico, sin pertenecer definitivamente a uno solo de estos géneros por separado, pues aspiran a constituirse en sencillas notas al margen de textos mayores.

En lo posible he buscado que la lectura de cada una de mis notas al pie sea fluida, ágil y enriquecedora, ofreciendo una mirada personal —que se sostiene en mis investigaciones— sobre ciertas cuestiones culturales y literarias que abordé en un contexto de aislamiento social, preventivo y obligatorio, decretado por el Gobierno Nacional.

De hecho, mi primera aproximación a la literatura argentina —dicho sea de paso, en 2020 culminé con las obligaciones académicas requeridas para obtener, por convalidación, el título de Licenciado en Letras por la Universidad Nacional de La Plata— no es la del intelectual nativo, sino la del escritor exiliado desde el 2014 en una pequeña ciudad de la Provincia Buenos Aires, a causa de las políticas neoliberales que en casi tres décadas han desangrado y envilecido a mi país de origen, el Perú.

En fin, en un mundo atravesado por la crisis de los grandes relatos de la modernidad, fustigado por pestes inexorables e inauditas como la COVID-19, y estremecido por la violencia en punto de barbarie, un libro como este, concebido para expresar de manera original y auténtica la actual crisis de sentido, creo que significa otro síntoma del malestar del ser humano no tanto en la cultura (Freud, 1930) como en la barbarie (Mires, 1998) que transita.

Coronel Suárez, abril de 2021

Ficción y peste

(27 de julio de 2020)

Se prohibió la representación de todas las comedias y entremeses (...). Se cerraron y suprimieron las mesas de juego, salas de baile y salones de música, que eran cada vez más numerosos, y que comenzaban a corromper las costumbres del pueblo. Y los bufones, payasos, funciones de títeres, volatineros y atracciones similares que embrujaban a la pobre gente común, hubieron de cerrar sus ferias al no prosperar sus negocios.

Daniel Dafoe: Diario del año de la peste.

Aunque parezca una crónica de la covid-19, salvo por el tipo de atracciones y ferias de otra época, el fragmento citado arriba es de una obra literaria de 1722, que da cuenta de los estragos ocasionados por una epidemia en Londres entre los años 1664 y 1665. Con su ficción, Dafoe recreó acontecimientos que transcurrieron cuando él todavía era un niño; sin embargo, nos muestra vívidamente cómo el horror al contagio de la enfermedad trastornó la vida de una ciudad que entonces contaba con unos 100 mil habitantes.

Albert Camus publicó La peste en 1947, obra que ofrece al inicio curiosamente un epígrafe de Daniel Dafoe: «Tan razonable como representar una prisión de cierto género por otra diferente es representar algo que existe realmente por algo que no existe».

La peste narra a modo de crónica «los curiosos acontecimientos» que se produjeron supuestamente por esos años en la ciudad de Orán, una prefectura francesa en la costa argelina, cuya población fue diezmada por una epidemia de peste bubónica. Al comienzo del relato, el narrador se presenta como un cronista que pretende señalar los primeros síntomas de una serie de acontecimientos graves, y advierte: «Estos hechos parecerán a muchos naturales y a otros, por el contrario, inverosímiles». Imprescindible ficción de corte existencialista, permite, entre otras opciones, una lectura en clave filosófica. La peste representa el absurdo de la vida, ya que el hombre no tiene control sobre los acontecimientos ni control sobre nada. Así, al final de la obra, cuando la epidemia ha sido conjurada y la gente festeja con gritos de alegría su liberación (en efecto, una lectura política deja entrever una crítica a la restricción de las libertades: por su seguridad, las autoridades limitan el movimiento de los habitantes e infieren injusticias y violencias a los apestados), leemos que el doctor Rieux tenía presente que esta alegría está siempre amenazada: «Pues él sabía que esta muchedumbre dichosa ignoraba lo que se puede leer en los libros, que el bacilo de la peste no muere ni desaparece jamás, que puede permanecer durante decenios dormido en los muebles, en la ropa, que espera pacientemente en las alcobas, en las bodegas, en las maletas, en los pañuelos y los papeles, y que puede llegar un día en que la peste, para desgracia y enseñanza de los hombres, despierte a sus ratas y las mande a morir en una ciudad dichosa».

Para Camus, la ausencia de sentido conlleva la necesidad imperiosa de reconocer el valor intrínseco de la vida, y no atribuírselo a causas superiores, divinas o ideológicas. Por ello, con su ficción se ensalzan valores como la solidaridad frente a la indiferencia, o la libertad individual frente al autoritarismo, que le confieren sentido a nuestra existencia, atenúan el sufrimiento de las personas y muestran «algo que se aprende en medio de las plagas: que hay en los hombres más cosas dignas de admiración que de desprecio».

En tiempos de incertidumbre, leer un libro de ficción como La peste puede ser tan útil para acercarnos a la realidad como leer cualquier texto de carácter científico. Pues, como sentencia Dafoe, citado por Camus, es muy razonable representar algo que existe realmente por algo que no existe. En lo inverosímil, como decía José Carlos Mariátegui, hay más verdad, más humanidad que en lo verosímil; la ficción, más que descubrirnos lo maravilloso, parece destinada a revelarnos lo real.

Función social de la literatura

(10 de agosto de 2020)

Según Teun Van Dijk, en «La pragmática de la comunicación literaria» (1987), la literatura pertenece a un tipo de actos verbales «rituales» al que también pertenecen discursos diarios tales como los chistes o las anécdotas. Un acto de habla ritual implica la intención de cambiar la actitud del oyente con respecto al enunciado en sí, especialmente sus actitudes «valorativas». En el chiste, en la anécdota o en un texto literario, no es necesario que se satisfagan determinadas condiciones de verdad: los referentes discursivos pueden ser ficticios, aunque los acontecimientos puedan ser históricos o verosímiles. En consecuencia, las propiedades más específicamente «literarias» —infiere Van Dijk— se localizan no tanto en el texto como en el contexto social e institucional. Esta posición, que parte de la pragmática (disciplina cuyo objeto de estudio es el uso del lenguaje en contexto), supera las concepciones esencialistas de la literatura que la definen como el arte de la expresión verbal, desde Aristóteles hasta el Diccionario de la lengua española.

In extenso, las condiciones de propiedad de los actos de habla rituales, como es la literatura, se dan en términos del deseado cambio de actitud del receptor en relación con el enunciado en sí («apreciación»); mientras que la «aceptación» efectiva de la literatura debería buscarse fuera del contexto pragmático; a saber, en sistemas de normas y valores (estéticos) social, histórica y culturalmente determinados.

Ahora bien, dado que una institución literaria (academias, críticos, editoriales, revistas, ferias de libros) se define también por normas y valores, se puede afirmar que existen asimismo condiciones que pertenecen a la estructura del propio enunciado (como en cualquier otro acto de habla). Por ello, pese al consenso social e institucional, no cualquier libro pasa por obra literaria; hay condiciones estructurales que deben observarse en el nivel de los géneros discursivos, que son, según la definición clásica de Mijaíl Bajtín, «tipos relativamente estables de enunciados» elaborados por cada esfera del uso de la lengua.

Desde la perspectiva pragmática, la literatura pertenece pues al mismo tipo de acto de habla que bromas, adivinanzas, proverbios. Las diferencias entre estos tipos de comunicación no son tanto pragmáticas como sociales: la literatura ha sido institucionalizada; se publica, los autores gozan de un estatus específico, es reseñada en revistas y diarios, tiene lugar en los textos escolares, es discutida, analizada, etc.

Comprender las consecuencias de este enfoque es de gran relevancia para replantear el rol de la literatura en una sociedad capitalista que concibe el arte como una mercancía más, un producto relegado al puro entretenimiento, el prestigio, la inversión, la decoración. Así, aunque se incluye en el mismo tipo de acto verbal que el chiste o la anécdota, la literatura tiene a diferencia de aquellos funciones institucionales, y puede tener también funciones pragmáticas «prácticas» adicionales; por ejemplo, puede ser tomada como una aserción, una advertencia, una felicitación, un elogio, una crítica, una denuncia, una defensa, un consejo, una petición, dependiendo tanto del significado del texto como de la estructura del contexto (intenciones, interpretaciones de los lectores, etc.).

Este fenómeno puede explicarse en relación con la noción de acto de habla indirecto acuñada por John Searle.

Un acto de habla indirecto es un caso en que el significado literal del enunciado no coincide con su fuerza ilocutiva o la intención del hablante, como ocurre ante un enunciado del tipo: «Disculpe, ¿tiene un encendedor?», donde bajo la pregunta se esconde una intención de petición. Si se respondiera literalmente a este enunciado, la respuesta podría ser un «Sí, tengo». Sin embargo, al preguntar, lo que esperamos es que el interlocutor nos preste su encendedor para prender un cigarrillo.

En tal sentido, un poema como el Martín Fierro puede describir la vida del gaucho del siglo XIX y actuar de manera indirecta como una denuncia sobre su condición social, con el fin de crear —en palabras de María Teresa Gramuglio y Beatriz Sarlo— un nuevo tipo de conciencia no solo sobre las desdichas del gaucho (sujeto marginal, perseguido por los sectores más poderosos de la sociedad), sino más globalmente sobre lo rural. En la época de su publicación (ida, 1872; vuelta, 1879), la denuncia indirecta del poema de Luis Hernández llegó a ser su función más importante.

En otros casos, un texto literario puede ser pragmáticamente ambiguo; es decir, se le pueden asignar tanto una función literaria o ritual como una función práctica.

Cortázar, sus críticas de la realidad

(24 de agosto de 2020)

Cortázar tiene una manera especial de «ver» el mundo, que les da necesariamente una dirección y un sentido originales a sus cuentos. El escritor declaró, en cierta oportunidad («Algunos aspectos del cuento». En: Cuadernos Hispanoamericanos. N.° 255. Madrid, marzo de 1971; pp. 403-406), que hay algunos principios orientadores en su búsqueda personal de una literatura al margen del realismo. Por un lado, sospecha que hay un orden de la realidad más secreto y menos comunicable; por otro, piensa —como Alfred Jarry, el excéntrico dramaturgo, novelista y poeta francés— que el verdadero estudio de la realidad no reside en las leyes, sino en las excepciones a esas leyes. Como consecuencia de esta visión del mundo, Cortázar escribe generalmente cuentos fantásticos, que se oponen al realismo falso o ingenuo que consiste en creer que todas las cosas se pueden explicar o describir según el optimismo filosófico y científico del siglo XVIII. Asimismo, el autor de Las armas secretas (1959) muestra predilección por todo lo que en el cuento es excepcional, tanto en los temas cuanto en las formas expresivas.

Mario Goloboff ha destacado la contribución original del autor a la literatura fantástica rioplatense en el artículo «Cortázar revisitado» (En: Orbis Tertius