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Una sola idea puede transformar tu vida, una sola idea puede resolver tu situación financiera de por vida, pero ¿dónde encuentro esa idea?, ¿De dónde es que surgen las ideas brillantes? ¿Solo los genios pueden concebirlas? Imagina que al momento de registrar este libro en ISBN no he hallado una categoría ni remotamente parecida al contenido de este libro, ninguna que se acerque a describir de lo que se trata este material. Puedo ponerlo en la categoría de autoayuda, superación personal, marketing, pero no es ninguna de ellas. Bueno así es la realidad de la creatividad: NO ES TENIDA EN CUENTA. La materia primordial que todo emprendedor necesita, siquiera existe. Incluso al publicarlo en este medio, hasta hace muy poco siquiera existía la categoría: CREATIVIDAD. Por eso mismo es que de carácter urgente este libro que te enseñará a desarrollar tu capacidad creativa y elaborar ideas geniales de la nada, aunque no seas un genio creativo. Te enseñaremos cómo puedes adaptar tu mente para desarrollar la inventiva y la personalidad creativa. En síntesis, te enseñaremos a pensar, a crear e imaginar, pero no solo a eso, sino también a elaborar ideas realmente sustentables que puedan resolver un problema concreto y brindarte nuevas perspectivas para tus proyectos, negocios y emprendimientos. La genialidad se aprende, solo que hasta el momento nadie se había decidido a enseñarla.
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Seitenzahl: 64
Veröffentlichungsjahr: 2018
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Quindt, Nicolás Alejandro
La genialidad se aprende : técnicas de pensamiento creativo aplicadas a los negocios / Nicolás Alejandro Quindt. - 1a ed . – Buenos Aires : Nicolás Alejandro Quindt, 2016.
Libro digital
Archivo Digital: descarga y online
ISBN 978-987-42-2673-0
1. Creatividad. 2. Negocios. 3. Marketing. I. Título.
CDD 658.83
© Nico Quindt2016
Queda hecho el depósito legal establecido por la ley 11.723.
“Si por casualidad se mencionaba algo relacionado con el tema (la creatividad) en los libros de texto, se hacía bajo el rótulo misterioso de «imaginación» o «imaginación creadora». Por lo general el proceso solo se mencionaba de pasada. Guilford 1978.
El impulso principal que me llevó a embarcarme en el diseño de este material ha sido sin duda un cambio de paradigma, he oído tantas veces decir que con el talento se nace, que si no eres creativo nada puedes hacer al respecto, que los genios vienen de otro planeta e incluso que no se pueden establecer técnicas para la creatividad, que este viene siendo otro intento por rechazar lo establecido y destruir el pensamiento paralítico que tanto daño nos ha hecho a lo largo de la historia. ¿Las excusas? Las mismas de siempre, el ambiente cultural, el factor hereditario, la educación y estimulación temprana. Y este conjugado de sentencias nos deja con la respuesta que más detesto oír: si no naciste para esto, no puedes hacer nada.
Comenzando por no creer en que esa respuesta sea válida para casi el 99% de las veces que se la utiliza asegurando que sí lo es, me he aventurado a transitar este camino para tratar de encontrar la forma de que alguien, no mañana, no ayer sino hoy, pueda desarrollar su creatividad y ser el genio que nació para ser. Para que alguien que necesita en este preciso momento concebir una idea brillante que lo enfoque hacia otro estilo de vida, que lo saque de la mediocridad y lo impulse hacia un nuevo ángulo donde pueda soñar con alcanzar sus metas y no resignarlas. Para que alguien que necesita desesperadamente, porque de ello depende el futuro de su familia, encontrar nuevas maneras de salir adelante, de reinventarse, de solucionar problemas que no puede resolver. Para esto es que me he llamado a hacer mi mejor esfuerzo por acreditar un aporte real y útil a esta materia tan poco explorada.
La creatividad ha sido uno de los grandes, sino el más grande, de todos los agentes que han alterado y cambiado las vidas y destinos, no solo de una persona determinada sino de la humanidad entera. Sin embargo, en algún punto voy a coincidir con Guilford en que muy pocas veces se la ha tenido en cuenta o se la ha abordado con la seriedad que merece, no es casualidad que la palabra creatividad no aparezca en el Diccionario de la Real Academia sino hasta las más recientes ediciones, por eso este libro trata de reivindicarla. Nos cansamos de leer y estudiar acerca de marketing, innovación, estrategias de venta, gerenciamiento de proyectos, publicidad, proyección de negocios y miles de temas similares, y dejamos de lado lo más importante y definitivo: TODAS las grandes empresas comenzaron con una idea, todos los grandes logros partieron de una idea. A partir de esa idea (que quizás sea un mito de dónde surgió, cómo se desarrolló y de qué manera se expandió y llegó a cobrar la magnitud que hoy tiene), es que se dio inicio a todo un mundo de nuevos horizontes que transformaron literalmente la realidad, y lo que es innegable es que esa pequeña idea nunca ha contado con el apoyo de ninguna ciencia, estrategia o materia que le dedicara un estudio exhaustivo para siquiera comenzar a estandarizar las bases o fundamentos que priman en el verdadero origen de los grandes avances que comprenden a la enorme mayoría de los aspectos humanos.
¿Quieres saber cómo explican la mayoría de los libros de marketing, negocios y éxito lo más fundamental que es cómo concebir una genialidad? Muy fácil, nunca lo contemplan, siempre parten de la base de que tú ya tienes una idea, ya sabes cómo crearla, y te enseñan a llevarla adelante, a gerenciarla, a impactar con esa idea en los mercados. Pero ¿De dónde nace una idea brillante? Nadie te lo explica…
En resumen: Nadie te ha enseñado a pensar.
Tal vez te han dicho alguna vez casi a modo imperativo: ¡Piensa! Pero ¿Qué sucedería si le respondieras?: ¿cómo? Deme usted una técnica para pensar, explíqueme de qué manera se llega a elaborar una idea maravillosa… seguramente no tendrá respuesta.
¿Qué quiero decir? No se me malentienda. Sí, indudablemente mucha gente a lo largo de tu vida te ha dicho frases tales como:
Piensa luego actúa. Usa tu cerebro. Piénsalo dos veces.
E incluso existe muchísimo material sobre cómo trabaja la mente, y cómo se desenvuelven los procesos de pensamiento y creatividad, pero la mayoría de estos libros solo describen, detallan y enumeran conceptos. No te enseñan a desarrollar la inventiva, a crear un nuevo producto, a diseñar una metodología para innovar. No se detienen a intentar establecer técnicas sobre cómo escribir una canción, cómo encontrar una idea dentro de tu mente o de qué manera ingeniosa solucionar un problema.
La mayoría se pierden en análisis teóricos sobre aspectos que rara vez se pueden aplicar en la vida cotidiana, en lugar de desglosar las técnicas existentes y mucho menos de incorporar nuevas, es decir, los que escriben sobre creatividad son incapaces de crear, solo nombran muy por encima lo que leyeron de autores, la mayoría muertos, y de libros de más de 30 años atrás. Está perfecto hacer una recorrida sobre quiénes fueron los pioneros de este movimiento porque sinceramente lo merecen y no podemos pasarlos por alto, pero si no vamos a hacer un aporte, entonces ¿cuál es el sentido de escribir un libro sobre creatividad? Luego de Edward De Bono o Bob Eberle ¿qué se ha escrito que pueda aportar algo novedoso a la creatividad?
Ahora, imaginemos que llega a nuestro planeta una raza extraterrestre constituida de manera que sus mecanismos para desenvolverse no consisten en utilizar el cerebro, el pensamiento ni las ideas, sino que, para ellos, dichos términos son inexistentes: ¿cómo les explicamos lo que hacemos nosotros al pensar? ¿Cómo podríamos expresar un método práctico para iniciar un proceso creativo-imaginativo? ¿Podríamos describir una cadena lógica para resolver un problema? ¿Cómo discriminar lo que es pensamiento lateral del pensamiento vertical? ¿De qué manera les explicamos la diferencia entre pensamiento divergente y convergente?
Vayamos un poco más lejos con esta situación utópica así entiendes a dónde quiero apuntar con esta analogía, imagina que además tuviéramos que convivir con esta raza y que, por ley, obligaran a todas las empresas del mundo a contratar a uno de estos extraterrestres para trabajar en el área de marketing, innovación y creatividad ¿cómo le pedirías que invente algo, que cree, que imagine? ¿Utilizando lo que conocemos científicamente? Si esa te parece una respuesta adecuada, analicémosla en detalle. ¿Tú puedes decirle a tu cerebro: oye quiero que envíes 578.000 neuronas hacia el área del hipotálamo que se conecten la mitad con el hipocampo y un cuarto con la amígdala dejando una huella sináptica para que el resto que queden libres recojan información del lóbulo prefrontal porque necesito inventar un nuevo producto que salga al mercado este año? ¡La respuesta es NO!
