La osa blanca - Ana Alonso - E-Book

La osa blanca E-Book

Ana Alonso

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Beschreibung

Aprende un montón de cosas sobre los osos polares y el cambio climático. Incluye un dosier para sacar el máximo provecho de los contenidos tratados en la historia. La abuela Silvia está muy preocupada: Julia, una amiga suya, ha desaparecido mientras estudiaba los osos polares. Nacho, María y Silvia viajan al Ártico para seguir su pista. Allí buscarán la ayuda de los inuits, pero ellos también tienen un problema: una gran osa blanca que vive cerca de su aldea. Además de disfrutar de la lectura, los niños aprenderán muchas cosas sobre los habitantes del Polo Norte.

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Seitenzahl: 28

Veröffentlichungsjahr: 2022

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Índice

Capítulo 1

Capítulo 2

Capítulo 3

Capítulo 4

Capítulo 5

Capítulo 6

El dosier de Pizca de Sal

Créditos

CAPÍTULO 1

María y Nacho pasan todos los sábados con su abuela Silvia. En su casa nunca se aburren. ¡Siempre hay algo divertido que hacer!

Este sábado, Silvia está preparando una fiesta sorpresa para su amiga Julia. Quiere organizar algo especial.

—¿Julia es esa amiga tuya que estudia los osos polares? —pregunta María.

—Sí. Es bióloga marina —contesta Silvia—. Su trabajo es estudiar los seres vivos del mar.

—Pero los osos no viven en el mar —dice Nacho—. Viven en los bosques y comen miel. Lo he visto en la tele.

—Los osos polares no comen miel. Comen focas —contesta su hermana—. Yo también lo he visto en la tele.

—Es verdad —confirma la abuela—. Cazan focas y viven en el mar, pero no en todos los mares. Solo en el océano Glacial Ártico, que está en el Polo Norte. Por eso se les llama osos polares.

—Yo vi un vídeo sobre ellos —dice María—. Esos osos se pasan la vida en los trozos de hielo que flotan en el mar. Las focas hacen agujeros en el hielo para salir a respirar. Ellos esperan a que salgan y, ¡zas!, las cazan.

—Sí, ahora me acuerdo —dice Nacho—. Son muy buenos cazadores. ¡También cazan pingüinos!

—¡Hala, qué tontería! —se ríe su hermana—. En el Polo Norte no hay pingüinos.

—¿Cómo que no? —pregunta Nacho enfadado.

—María tiene razón —interviene la abuela—. Los pingüinos viven en la Antártida, cerca del Polo Sur. ¡Y allí no hay osos polares! Julia os lo explicará mejor cuando venga de su última investigación en el Ártico. Es una gran experta en osos polares y en focas.

—¿Y por qué quieres darle una fiesta? —pregunta Nacho—. ¿Es su cumpleaños?

—No. Es una fiesta de jubilación —explica Silvia—. Julia se jubila. Ya ha trabajado muchos años, y ahora le toca descansar. Pero está muy triste, porque a ella le encanta su trabajo. Por eso quiero hacer esa fiesta para ella. Será el 21 de marzo. Ese día regresa del Ártico. Y cuando llegue a su casa, ¡se encontrará con todos sus amigos y familiares esperándola! Habrá comida rica, y música, y baile... Va a ser una gran celebración.

—¿Podemos ir nosotros también? —pregunta María.

—Sí, claro. Pero todavía falta una semana —dice Silvia—. Es el próximo sábado. ¡Tenemos que prepararlo todo! Yo había pensado que fuese una fiesta de superhéroes y superheroínas. A Julia le encantan los cómics sobre esos personajes.

—¡Podríamos ir todos disfrazados de superhéroes! —se le ocurre a Nacho.

—Buena idea —opina su hermana—. Nosotros podemos hacer dibujos de superhéroes para decorar la casa. A mí me salen muy bien todos los vengadores.

Nacho tiene más ideas para la fiesta.

—También podemos preparar platos con nombres de superhéroes —dice entusiasmado—. Por ejemplo, pizza Hulk. Batido de Cat Woman...

—Me gusta —dice la abuela—. Yo podría disfrazarme de Spiderman, que me cae muy bien.

—Pues yo, del capitán Calzoncillos —dice María.

—Me lo has quitado —protesta Nacho—. No sé, yo podría ir de la Viuda Negra...

En ese momento suena el móvil de la abuela Silvia. La abuela habla unos minutos por teléfono. Cuando termina, está muy pálida y seria.

—¿Qué pasa, abuela? —pregunta María.

—Era Enrique, el hermano de Julia —l